Estar donde es necesario. Actuar como se debe.

FarmacosPor el Farm. Manuel R. Agotegaray (*)

¿DÓNDE ESTAMOS?

La realidad actual nos encuentra en un momento especial en el cual se están sucediendo cambios, y en donde es esperable que muchos otros más sucedan en el corto plazo.

La Industria Farmacéutica lejos está de lucir como un todo homogéneo, siendo fácil advertir que los temas centrales que nos ocuparán en el futuro inmediato producirán una inevitable confrontación de intereses entre las Cámaras del sector.

Parte de nuestra industria nacional, que ha sido dominante con los medicamentos de síntesis, comenzará a ver amenazada su hegemonía a partir del ingreso de los medicamentos biológicos, de creciente y sostenido avance en el mercado mundial.

Esta novedosa circunstancia exhibe un sinnúmero de temas sobre los cuales, todos los que tenemos legítimo interés en el sector, deberemos involucrarnos: marco legal, regulación sanitaria, financiamiento y, en lo que a nuestra profesión respecta, las cuestiones relativas a incumbencias y competencias al momento de su aplicación o dispensa.

Aun sin tener claro el panorama para los biológicos y/o biotecnológicos, también se deberá atender la posible aparición de los biosimilares, otra cuestión de gran actualidad en cualquier país del mundo con total independencia de su posición o riqueza (USA, Colombia, India, España, Chile, etc.).

En tal escenario, resultará vital que los farmacéuticos y sus instituciones ocupen los espacios necesarios para garantizar su inclusión participativa, evitando el relegamiento o la simple exclusión en tales temas.

Como antecedente cercano, es bueno recordar que las Instituciones Farmacéuticas no se han caracterizado por asumir posturas proactivas ante los cambios. Sólo para ilustrar lo afirmado, baste recordar que ante los drásticos cambios operados en la década del 90, su inacción y una legislación perniciosa propiciaron la aparición de otros actores (procedentes del sector financiero) que formaron redes, mandatarias, empresas privadas de cobertura social y tantas otras figuras más, apropiándose de buena parte de los negocios que pasaban por las farmacias.

Y es esa la matriz en la que se ha construido el actual estado de cosas, las que generan los problemas sobre los cuales algunos sólo eligen quejarse y otros tomamos la opción de enfrentar con ideas y trabajo.

Fue a consecuencia de tal situación que, quienes constituimos FEFARA, nos vimos en la necesidad de optar por el único camino que permitiera evitar nuestra extinción: cambiar, para subsistir.

¿QUÉ HACEMOS?

Las circunstancias actuales vuelven a darle vigencia a nuestras más profundas convicciones, base sólida donde se sustenta FEFARA: los farmacéuticos debemos involucrarnos en la gestión de los contratos como única alternativa para el logro del interés del conjunto, en pos de:

• Procurar la sustentabilidad de nuestras farmacias.

• Facilitar el acceso al medicamento a toda la población.

• Propiciar el uso racional del medicamento.

• Asistir al financiador en la utilización eficiente de los escasos recursos que dispone.

La salida es gestión y más gestión. Triste y pobre papel haríamos, asumiendo el rol de cobradores de terceros a cambio de unos pesos para funcionar.

De todos modos, es crucial tener presente y observar algunos conceptos ineludibles a la hora de encarar la acción.

El objetivo central será siempre trabajar para asegurar por todos los medios a nuestro alcance, la sustentabilidad y permanencia de nuestra red nacional de Farmacias. Pero, para ello, resultará necesario:

• Tener una visión global del escenario y de los actores que participan en la construcción de la realidad.

• Hacer una evaluación ajustada de nuestras fortalezas, carencias, oportunidades y amenazas.

• Evitar quedar atrapado en la simple queja o denuncia de situaciones injustas.

• No caer en la tentación de hacer discursos demagógicos, que nada aportan y mucho dañan.

• Bajo ninguna circunstancia caer en la mentira, generando en nuestra gente infundadas expectativas de mágicas soluciones, para problemas de larga data y difícil resolución.

• Muy por el contrario, procurar en todo momento la formulación de propuestas alternativas, que contemplen no sólo los legítimos intereses de nuestro sector, sino los de la sociedad toda.

Con estas premisas a la vista, y desde el inicio de gestión de las nuevas autoridades en Pami, venimos procurando modificar algunos de los aspectos más desfavorables para el conjunto de nuestras farmacias.

Ello está siendo posible, en primer término, por nuestra decisión e insistencia,… pero también gracias a la receptividad demostrada por esta nueva conducción, lo que nos ha permitido una lógica de frecuentes encuentros de trabajo en procura de generar alternativas, luego de más de una década sin lograr ser atendidos por los funcionarios que alternativamente ocuparon este lugar.

El camino no será corto, ni las soluciones llegaran mágicamente… pero consideramos que estamos donde tenemos que estar, haciendo lo que debemos hacer.

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(*) Presidente de FEFARA.

N. de la R.: Artículo publicado en la revista Médicos N.° 93 (julio de 2016).