fbpx

Servicios públicos esenciales. Restricciones inaceptables por facturaciones

logo1Por Roberto F. Bertossi (*)

Se cumplen diez años desde que, en el transcurso del 2006, la gerencia de Agua y Saneamiento del Ente Regulador de Servicios Públicos (ERSeP) de la Provincia de Córdoba solicitó a su presidente que se implementara un esquema de facturación para que los servicios públicos domiciliarios bajo control y regulación del Ente -y que fueran prestados por cooperativas- se facturasen en forma autónoma de otros rubros ajenos a la prestación.
El abuso del derecho y las arbitrariedades observadas en demasiadas facturaciones cooperativas provinciales detonaron dicha solicitud. Es que múltiples y diversas facturas emanadas de cooperativas prestatarias de los servicios públicos de energía eléctrica y de agua y saneamiento, bajo regulación y control del ERSeP, venían y vienen incluyendo rubros o cuotas no vinculados a la prestación propiamente dicha del servicio esencial de que se trate.
Abusos confiscatorios en las facturas de cooperativas (1) provinciales, prestadoras de servicios públicos domiciliarios como agua potable y energía eléctrica, exhiben arbitrariedades y rubros impropios del servicio, lo que deriva en una voracidad coactiva sin límites, abortando vil y arteramente todo el espíritu, la esencia y la trayectoria de nuestras más puras cooperativas, cuyo desempeño secular fuera artífice del desarrollo urbano y rural.
Efectivamente, es tan flagrante el descontrol de dichas cooperativas (tanto como las empresas estatales, privadas y / o de economía mixta de servicios públicos –v. gr., EPEC, EDENOR, EDESUR, EDELAP, etc., y así, en cada provincia de todo el país–), que sin miramientos ni sensibilidad y mucho menos, solidaridad, no trepidan en insertar en sus facturas, rubros absolutamente ajenos a la prestación del servicio propiamente dicho o peor aún, propios del Estado local o provincial o nacional dotados de sus excelentes procuradurías fiscales, a saber:

a. Cobros para municipios: alrededor del 20% sobre la factura por ordenanza impositiva municipal u OI. Otro tanto para infraestructura sanitaria en toda la provincia de Córdoba, así como en Buenos Aires, donde distintos impuestos y tasas se cobran sobre la facturación del servicio público esencial como otro rubro (v. gr., el denominado «Tasas Municipales», importes que cada municipalidad –tanto la de la Ciudad Autónoma como las de toda la provincia–delegó allí arbitraria e inconstitucionalmente su cobro a Edenor & Edesur… Por caso, los usuarios que se encuentran incluidos en la categoría T4 pagan el 15 % sobre el monto de la facturación solo en concepto de Impuesto Municipal, etc. En la Pcia. de Córdoba el inaudito cobro del alumbrado público municipal (20% más) en la propia factura cooperativa, atropello que se viene infligiendo por una de las mayores cooperativas en el valle de Calamuchita, etc.
b. Cobro de impuestos provinciales: cargos fijos para la justificación de creativos eufemismos (v. gr., para incendios o fondos para obras de expansión y mantenimiento en orden a atender elementales tendencias demográficas, ecológicas o externalidades negativas, los que nunca son ni rotativos ni con plazos determinados; omitiendo no obstante, imperativos legales como los derivados de la Leyes provincial 8836 (fijar un monto por el Poder Ejecutivo a partir del cual toda compra debe ser licitada) o los de La ley 8837 la que, en su reglamentación, abroga toda restricción para que toda ciudadano acceda al servicio público esencial de que se trate en todo el territorio provincial, etc.
c. Impuestos y cargos fijos nacionales: v. gr., Chocón-Cerros colorado o el fondo ley Santa Cruz, requeridos hasta demasiado tiempo después de la realización de dichas obras, ergo «estafas», etc. d. Cargos provinciales y municipales para cooperadoras.
e. Para el dispensario.
f. Para algún servicio de traslado o ambulancia.
g. Para gastos administrativos.
h. Asimismo, bastardeando el espíritu de la Constitución y de la ley, en las cooperativas se exigen aportes de capital o capitalizaciones obligatorias ilimitadas, cuando por caso, la legislación alemana razonablemente le fija un tope del 10% sobre el capital cooperativo integrado.
i. Para servicios de sepelio.
j. Para los bomberos.
k. Para fibras ópticas e Internet, etc.

Quizá algunos de ellos son ítems loables, pero que irrefutablemente deberán ser facturados como el caso de toda tasa e impuesto, separada o troqueladamente del servicio público esencial de que se trate.
Obviamente, este catálogo de cuasiexacciones en las facturaciones viene generando malestar no solo en los usuarios sobre cuánto y qué deben abonar por cada servicio esencial, sino en más de un municipio provincial (no solo en el de Villa Carlos Paz, donde el municipio dispuso la municipalización de la cooperativa concesionaria de la prestación del servicio de agua potable (COOPI)), atento a que, en muchos casos, se está en presencia de tercerizaciones irresponsables en la prestación de servicios públicos, considerados esenciales.
Paradójicamente, si a ello añadimos el desmadre tarifario actual (sin perjuicio de ralentizaciones populistas en los montos reales a abonar durante la década 2006/2016), demasiados usuarios no podrán abonar la totalidad de los rubros facturados, lo cual implicará, por este marasmo burocrático perverso, que se les corte –sin más– el referido servicio.
Preconclusivamente entonces, tampoco debe seguir ¿frenada ni cajoneada? la Resolución General ERSeP 17/2007, la cual, admitiendo la solicitud de su gerencia de agua y saneamiento, dispuso ordenar que: A) Las Cooperativas que tienen a su cargo la prestación de servicios públicos domiciliarios regulados por este Ente, facturen los mismos en forma autónoma de los demás que esas entidades suministren o puedan hacerlo en el futuro… B) Que a los fines expuestos, las entidades prestatarias del servicio podrán optar por alguna de las siguientes modalidades: B.1.- Sistema de facturaciones independientes: a) una, sólo para los servicios públicos domiciliarios, y b) otra u otras, para cualquier otro servicio a cargo de las entidades; B.2.- Facturación única pero con posibilidad de pago fraccionado o “troquelado”; B.3.-Asegurarse y asegurarnos que por dichas ´cuasi exacciones´, las tarifas indirectamente y en ninguna circunstancia resulten “irrazonables e injustas”; B.4.-etc.

Las cavilaciones en orden a municipalizar directamente la prestación de servicios esenciales o, hacerlo a través de otras figuras jurídicas contempladas por la ley, es un dato no menor para que las cooperativas en infracción, sin demora ejerzan libremente y con equidad su derecho sin abusos[2], sujetando y adecuando sus facturaciones al espíritu y la letra de nuestra Constitución Provincial (Arts. 35, 36, 71, 75 y cc.), a la Ley Pcial. Nº 8835 (CARTA del CIUDADANO) arts. 4, 15 y cc., como a la relacionada Resolución ERSeP, pertinente y replicable para todo el territorio nacional.

Finalmente, solo se trata de salir en defensa abogadil de la legión de usuarios argentinos inermes e indefensos (personas, familias, jubilados, pymes urbanas y rurales, etc.): un desafío común que exige del todo social, afrontar sacrificios compartidos. Entre otras cosas ello implica que deberá resignarse no menos del 50% de la asfixiante estructura tributaria municipal, provincial y nacional; de los aportes y cuotas sindicales de los operarios y jerárquicos involucrados en la prestación de servicios públicos esenciales, etc.
————-
(1) BERTOSSI, Roberto F.: Servicios públicos cooperativos. Editorial El Derecho, 2009. Véase: «Facturaciones Cooperativas»; cap. IV, pp. 70 y ss.
(2) BERTOSSI, Roberto F.: COOPERATIVAS: Libertad y Equidad para un Derecho sin Abusos. Editorial EDIAR, 2000.
(*) Experto CoNEAU / Cooperativismo.

A %d blogueros les gusta esto: