Responsabilidad de la empresa de electricidad por ser la dueña y guardiana de los cables que provocaron la muerte del hijo de los actores por electrocución.

Torre energíaPartes: G. S. S. y otro c/ Empresa Provincial de la Energía y/u otro s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Reconquista

Sala/Juzgado: 4ta circ.

Fecha: 12-feb-2016

Cita: MJ-JU-M-98371-AR | MJJ98371 | MJJ98371

Se revocó la demanda intentada contra el municipio, admitiéndose sólo respecto de la empresa de electricidad por ser la dueña y guardiana de los cables que provocaron la muerte del hijo de los actores por electrocución. Cuadro de rubros indemnizatorios.vtgnc

Sumario:

1.-Corresponde revocar parcialmente la sentencia en tanto responsabilizó en calidad de codemandada al municipio por el fallecimiento por electrocución en la vía pública, del hijo de los actores al ser alcanzado por un cable del tendido de la red de distribución de electricidad que se cortó desde que la muerte se produjo por efecto de la energía , siendo la única responsable la empresa en su carácter de dueña y guardiana de la energía -cosa riesgosa- causante de la muerte.

2.-Una línea portadora de energía es sin duda una cosa riesgosa per se, es decir, por su propia naturaleza, aún cuando la misma se encuentre instalada y mantenida respetando estrictamente las normas de seguridad atingentes asi, se subsume la responsabilidad que le cabe a la empresa prestataria del servicio de energía eléctrica en el marco de una responsabilidad con un factor de atribución objetivo -el riesgo creado- (art. 1113 CCiv.).

3.-Toda vez que no se puede achacar ninguna incidencia causal en la muerte por electrocución del hijo de los actores al Municipio codemandado – en el caso, la empresa de electricidad demandada atribuyó la caída del cable a arboles existentes en la zona – pues atento lo informado por el perito, el mero roce de una rama carezca de eficacia suficiente como para cortar un cable del tendido de luz pública, a no ser que exista una razón que afecte la seguridad y resistencia del cable como lo puede ser una falla estructural, vejez del material o la existencia de un empalme en las condiciones reseñadas como en el caso de marras, ya que de lo contrario en épocas de verano en que la arboleda pública está en todo su esplendor deberían acaecer ante cada tormenta sucesos luctuosos como el presente, lo cual afortunadamente no acontece.

4.-Debe elevarse el monto indemnizatorio concedido para los progenitores en concepto de daño moral derivado de la muerte del hijo de ambos, desde que puede considerar que la muerte de un hijo es de las aflicciones o dolores espirituales de mayor envergadura que puede atravesar un ser humano, cuya reparación desde lo jurídico y económico no tiene por objeto justipreciar el valor inconmensurable de la vida humana del hijo o hija perdido sino que se dirige a procurar mitigar en parte el dolor a través de la adquisición de otros bienes, y su determinación no se halla sujeta a parámetros predefinidos sino que la valoración ha de efectuarse según la cautelosa discrecionalidad del juzgador.

Fallo:

En la ciudad de Reconquista, a los 12 de Febrero de 2016, se reúnen los Jueces de esta Cámara, Dres. María Eugenia Chapero, Aldo Pedro Casella y Carlos A. Corti para resolver el recurso interpuesto contra la resolución dictada por la señora Jueza de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y Laboral de Vera (Santa Fe), en los autos: “G., S. S. y otra c/ EMPRESA PROVINCIAL DE LA ENERGÍA y/u otro s/ DAÑOS Y PERJUICIOS (J.O)”, Expte. N° 163, año 2012. Acto seguido el Tribunal establece el orden de votación conforme con el estudio de autos: Chapero, Casella, Corti y se plantean las siguientes cuestiones:

PRIMERA: Es nula la sentencia apelada?

SEGUNDA: Es justa la sentencia apelada?

TERCERA: Que pronunciamiento corresponde dictar? A la primera cuestión la Dra. Chapero dice: Que no habiendo sido sostenido en esta instancia el Recurso de Nulidad interpuesto, y no advirtiendo vicios procedimentales que hagan necesario su tratamiento en forma oficiosa, voto por la negativa.

A la misma cuestión, los Dres. Casella y Corti votan en igual sentido. A la segunda cuestión, la Dra. Chapero dijo:

1.- La sentencia aqua (fs. 276 a 280) hace lugar a la demanda instaurada por los padres del menor C. S. M. G. tendente al cobro de la indemnización de los daños y perjuicios derivados de la muerte de su hijo, condenando a la E.P.E y a la Municipalidad de Calchaquí a abonar a los actores la suma de $ 5000 en concepto de daño emergente, la suma de $ 50.000 para cada uno de los progenitores en concepto de daño moral y la suma de $ 25.000 para cada uno de ellos en concepto de daño material lucro, con más intereses según la tasa activa promedio del Banco de la Nación Argentina.Para así decidir la anterior consideró acreditada en autos la responsabilidad de la E.P.E y de la Municipalidad de Calchaquí en el infortunio que costó la vida al menor que falleció electrocutado por una descarga eléctrica proveniente de un cable que colgaba en la oscuridad perteneciente a la red de distribución domiciliaria de electricidad, en virtud de que la E.P.E era la propietaria de la cosa riesgosa (cable de la red domiciliaria) y que la Municipalidad no ha logrado demostrar el efectivo cumplimiento al art. 4 de la ley 9004 y las fotografías (fs.100 a 102) como las testimoniales (fs. 68 Olloco, fs. Correa) la autorizan a presumir su participación activa en el evento dañoso por la cosa riesgosa que representó la arboleda sin poda (art. 1113 c.c y art. 226 C.P.C.C.).

Contra la sentencia aqua se alzan la actora, la co-demandada E.P.E, y la co-demandada Municipalidad de Calchaquí.

La actora expresa sus agravios (fs. 306 a 308) cuya queja se circunscribe a los montos otorgados en la sentencia aqua por “daño moral” y “daño lucro-cesante” los que considera exiguos, como asimismo se queja por la tasa de interés aplicada en el fallo -tasa activa Banco de la Nación Argentina- la cual según su postura no resulta compensatoria sino que erosiona el capital original.

A fs. 314 a 318 replica dichos agravios y expresa los propios la E.P.E, los cuales se pueden sintetizar en su discrepancia con la atribución de responsabilidad a esa codemandada que efectuó la jueza aquo, cuando según su visión se ha acreditado en el sub-exámine la ruptura del nexo causal entre la cosa riesgosa (cable de electricidad) y el daño por la acción de las ramas del arbolado público, cuya guarda y cuidado está a cargo del Municipio de Calchaquí el que incumplió sus obligaciones de poda. Alega que si bien el contacto del joven G.se produce con el cable neutro cortado de propiedad de la E.P.E., en realidad ésta constituye el “presunto ofensor”, cuya responsabilidad queda descartada en el exámen definitivo de los hechos como en el sub-exámine lo constituye la nociva acción de las ramas del arbolado público sobre sus instalaciones.

La Municipalidad de Calchaquí expresa sus agravios a fs. 320 a 323. Achaca al fallo aquo haberle atribuido responsabilidad en la muerte por electrocución del joven G., lo cual deriva -según su postura- de una incorrecta valoración de la prueba colectada, en especial de la sub-valoración del testimonio del ingeniero electricista Berta (fs. 183) y la valoración en exceso del testimonio de Olloco y Correa. Manifiesta que carece de todo fundamento la condena a la Municipalidad de Calchaquí, en los términos del art. 1113 c.c. cuando el arbolado público no provocó el corte del cable que dio muerte a C. G. y que debe ser condenada la E.P.E en su carácter de propietaria de la línea transportadora de energía eléctrica.

Con la contestación de agravios recíprocamente efectuada entre las partes y consentida la providencia de pase al Tribunal, el proceso quedó concluido para definitiva.

Por cuestiones metodológicas, en primer término se abordará el tratamiento de los agravios de los co-accionados en torno a la responsabilidad que les fue endilgada a cada uno en el evento dañoso para luego enfocar el análisis hacia los agravios de la actora correspondientes a los montos de los rubros acogidos y la tasa de interés aplicada.

No arriba a esta Alzada controvertido que el hijo de los actores falleció por electrocución en la vía pública al ser alcanzado por un cable del tendido de la red de distribución de electricidad que se cortó, por lo que es dable afirmar que la muerte se produjo por efecto de la “energía” en cuanto -cosa riesgosa- en los términos del art. 2311 c.c.”Una línea portadora de energía es sin duda una cosa riesgosa per se, es decir, por su propia naturaleza, aún cuando la misma se encuentre instalada y mantenida respetando estrictamente las normas de seguridad atingentes (SC Buenos Aires, 2007/08/22, LLBA, 2007-987- RcyS, 2007-1099), como también cabe seguir señalando (tal como se efectuara in re “Capdevilla” (A y S 362, folio 151, tomo 9, 07.10.2011) y otros de este Cuerpo) que “. la energía eléctrica, tanto en las etapas de generación, transporte y distribución es una cosa generadora de riesgos y potencialmente peligrosa. El dueño y guardián de esa energía deben responder objetivamente ante el damnificado por el factor del “riesgo creado”. Toda empresa prestataria de este servicio debe supervisar las líneas por las cuales transporta o distribuye la electricidad, deber que implica no solo mantener las líneas, sino ajustarse a los parámetros nacionales de seguridad. La vigilancia y contralor deben ser rigurosos, más aún cuando las líneas no tienen protección, es decir son redes sin aislación (conf. CIFUENTES S., C. Civ. Comentado, tomo II, pág. 569, editorial LA LEY).

Ahora bien, con tales parámetros reseñados que conducen a subsumir -tal como rectamente lo hizo la anterior- la responsabilidad que le cabe a la empresa prestataria del servicio de energía eléctrica en el marco de una responsabilidad con un factor de atribución objetivo -el riesgo creado- (art. 1113 c.c.) cabe analizar si en la mecánica del accidente fatal ha existido otro centro de imputación material -en el caso de marras la acción de un tercero extraño “la Municipalidad de Calchaquí”- que permita suprimir parcialmente -como lo sentenció la anterior- o totalmente como pretende en esta Alzada la demandada E.P.E- la responsabilidad objetiva de tal empresa en su carácter de dueña y guardiana de la energía -cosa riesgosa- causante de la muerte de C.G.

Y en rigor de verdad el estudio del material de conocimiento aportado me conduce a sostener que ninguna incidencia causal se le puede achacar a la Municipalidad de Calchaquí en la muerte por electrocución del hijo de los actores.

En efecto, considero de invalorable valor probatorio para la causa la pericial efectuada por el Ingeniero electricista Rubén Berta a instancias de la autoridad policial en el sumario prevencional, cuyo contenido fue completamente soslayado por la anterior. La eficacia probatoria de tal diligencia probatoria estriba no sólo en la “imparcialidad” (no cuestionada en el caso de marras) que es dable suponer en todo perito técnico que actúa por disposición de la autoridad pública sino por la “especificidad” del saber del perito, el cual en su carácter de ingeniero electricista se encuentra en inmejorables condiciones para brindar las explicaciones técnicas de las probables causas del accidente, habiendo por otro lado tomado contacto presencial y personal con el lugar del hecho en las horas posteriores al desgraciado accidente (v. acta designación de perito fs. 60). De tal informe pericial obrante a fs. 62 a 64, que fue objeto de ratificación y ampliación en la audiencia testimonial obrante a fs. 183 por parte del ingeniero Berta, se extrae que el cable neutro que se cayó y que tomó contacto con el cuerpo de la víctima fue objeto de un empalme en el punto que se cortó, y que dicho punto coincide con muy poca distancia con un fusible de una casa, por lo que es muy probable que el cable haya tocado (debido al viento) -porque en condiciones normales no lo haría- los bulones de ese fusible por fusión eléctrica terminó cortándose (fs. 183). Expresamente el informe reza:”.a) el extremo del cable neutro, en el punto del corte presenta signos de arcos eléctricos (chispazos), compatibles con el contacto directo entre este cable y una fase; b) dada la inmediatez del punto de corte del cable con el portafusible desnudo de porcelana de la casa 1 (conectado a una fase), se infiere que el cable neutro ha estado en contacto (probablemente en forma breve pero reiterada debido al viento) con alguno de los tornillos de bronce integrante del mencionado portafusible, recibiendo un daño por fusión eléctrica del material hasta el punto de lograr su ruptura; c) al momento del corte, el tramo de cable neutro ubicado al sur de este punto de ruptura quedó en el aire, suspendido por otros cables que lo sujetaron. Este tramo de cable quedó conectado al neutro de servicio de la E.P.E y seguramente no representó ningún inconveniente para los usuarios ubicados al sur.”. Y para rematar tal análisis técnico, preguntado el perito si el estado excesivo de fron dosidad de los árboles en la vía pública al ser azotados por el fuerte viento de la noche del 05.11.2007 pudieron haber producido el corte del conductor neutro de la red de distribución eléctrica responde: “. no, la parte que yo estuve mirando ahí no había árboles en ese lugar, están un poco más atrás del lugar donde ocurrió la situación, me refiero al tramo en que estaba en cuestión.”.

La contundencia de tales conclusiones del técnico, pueden ser corroboradas por un observador lego en la materia a través de la observación de las fotografías que en original se encuentran reservadas en secretaría, ya que si bien en ellas se divisan árboles éstos se encuentran próximos a la instalación que ha resultado indemne -v.fotos 5, 8, 9, 11, 14- mientras que en las que se observa el cable cortado -fotos 5 y 6-no se avizoran árboles hacia el lado en que colgaba el cable que se cortó. Es decir que conforme lo reseñado, es dable colegir que la causa más probable del corte del cable neutro -que por otro lado y conforme lo resalta el perito NO tenía descarga a tierra (v. fs. 62 punto d-, fs. 63 punto a-)- ha sido porque ese cable neutro ha estado en contacto (probablemente en forma breve pero reiterada debido al viento) con alguno de los tornillos de bronce integrante del mencionado portafusible, recibiendo un daño por fusión eléctrica del material hasta el punto de lograr su ruptura tal como los rastros de chispazos en los extremos del cable cortado constatados por el perito lo demuestran.

Por lo demás, en el acta de inspección ocular realizada en el marco del sumario prevencional -fs. 56 vto.- pasados treinta minutos del aviso del hecho se constata la inexistencia de ramas cortadas en el piso, lo cual constituye otro dato fáctico que permite descartar la intervención de las ramas de los árboles en el corte del cable, por cuanto el sentido común indica que el mero roce de una rama carezca de eficacia suficiente como para cortar un cable del tendido de luz pública, a no ser que exista una razón que afecte la seguridad y resistencia del cable como lo puede ser una falla estructural, vejez del material o la existencia de un empalme en las condiciones reseñadas como en el caso de marras, ya que de lo contrario en épocas de verano en que la arboleda pública está en todo su esplendor deberían acaecer ante cada tormenta sucesos luctuosos como el presente, lo cual afortunadamente no acontece. Por lo demás y en lo que hace a la resistencia del cable neutro en cuestión, cabe destacar que tal como lo manifiesta el jefe de la agencia de la E.P.E. en Calchaquí, Olloco (fs.71) el cable neutro que se cortó formaba parte de la red convencional que estaba siendo objeto de recambio por razones de mayor seguridad por “cables pre-ensamblados” que ofrecen otros resultados en materia de seguridad ante las mismas condiciones que las desarrolladas en la noche del día 05.11.07.

La elocuencia y sensatez de las conclusiones del perito técnico Berta en modo alguno pueden ser conmovidas por las “conjeturas” efectuadas por los dependientes de la empresa co-demandada, en sus testimoniales como el citado Olloco (fs. 71) o Correa (fs. 186), quien en forma suposicional manifiesta “. que con el viento y la lluvia pudo haber hecho tocar los árboles y se produjo el corte de los cables. ” y preguntado a que distancia estaba el arbolado público del lugar del corte del cable que provocó la muerte de C. G. responde sin hesitaciones que “. entre los tres y cuatro metros había un arbol que daba al cableado. “, lo cual no hace más que corroborar la tesis conclusional del perito técnico y lo observado por la suscripta en las fotografías reservadas.

En suma, y más allá de que si bien en el sub-exámine la prueba valorada conduce a descartar la existencia de una causa o concausa que se haya introducido en la relación de causalidad entre el corte del cable de energía y la muerte de G., no está demás señalar que en caso contrario, -es decir acreditada que fuera la intervención causal de las ramas de los árboles en la muerte de la víctima- no cabría -como lo hace el fallo alzado- aplicar al tercero extraño -un factor de atribución objetivo dentro del art. 1113 c.c sino que para que se configure la eximente de responsabilidad objetiva del agente material del daño se ha de demostrar la culpa del tercero extraño, lo que equivale a la prueba del incumplimiento del podado del arbolado público (art.1109 c.c.), el cual se halla sujeto a disposiciones de orden provincial -ley 9004- y/o municipal y/o comunal.

Es decir que las razones merituadas ut supra me conducen a proponer a mis colegas en lo que respecta al primer punto del thema decidendum, -consistente en la determinación sobre quien y/o quienes ha de recaer la responsabilidad civil por la muerte del hijo de los accionantes- que se rechace el recurso de apelación interpuesto por la co-demandada E.P.E. y se recepte por el contrario el remedio procesal contra el fallo interpuesto por la co-accionada Municipalidad de Calchaquí, revocando el fallo alzado en cuanto la responsabiliza como co-responsable de la muerte del joven G.

Pasando al tratamiento de la queja de la accionante por los montos otorgados en los rubros correspondientes al daño moral y al daño lucro cesante, cabe manifestar que he de hacer lugar a la queja en torno al monto del daño moral exclusivamente, toda vez que el rubro correspondiente al “daño lucro-cesante por la muerte de un hijo” ha sido objeto de tratamiento por parte de la suscripta in re “Farollch” (A y S 366, folio 164, tomo 9, 25.10.2011), a cuyos fundamentos me remito, propiciando su acogimiento con un alcance restrictivo a especialísimas circunstancias que se deben acreditar en cada caso, las cuales si bien no se advierten acreditadas en el sub-exámine, la procedencia de tal rubro ha adquirido firmeza ante la falta de queja por parte de los accionados en torno a su acogimiento en la sentencia aqua. En esa oportunidad (in re Farollch) en relación al daño lucro cesante por la muerte de un hijo he manifestado que: ” En cambio, a diferencia de ese daño material actual efectivamente acreditado, la invocación de un daño futuro por la posibilidad de la ayuda ulterior que hubiese podido prestar a su madre, que no es sino el “lucro cesante”, es resarcible en la medida de la probabilidad de certeza, cuando esa probabilidad exista en grado suficiente.No cuadra indemnizar daños inexistentes; la muerte nunca es título de lucro. No escapa a la suscripta que anterior a la reforma del 68′ existió doctrina y jurisprudencia que a los fines de evitar que los padres no reciban su resarcimiento consistente en el agravio moral por la muerte del hijo víctima de un hecho ilícito, establecieron pautas indemnizatorias por “lucro cesante” y “daño emergente”, lo cual en la actualidad sobre la base de la indiscutible procedencia de la reparación del daño moral en todo hecho ilícito y, en particular a los herederos forzosos de la víctima cuando del hecho hubiere resultado su muerte (art. 1078, párr. 2do. Según ley 17.711) es evidente que el problema hay que replantearlo en ese ámbito: el de los daños no patrimoniales resarcibles jurídicamente en dinero (v. ZANONI, Eduardo, El daño en la responsabilidad civil, 2da. Edición actualizada y ampliada, editorial Astrea, pág.146 a 152), a menos que se pruebe un daño futuro cierto, lo cual ni por asomo se ha acreditado en autos”.

En tal sentido y en lo que atañe al daño moral, se puede considerar que la muerte de un hijo es de las aflicciones o dolores espirituales de mayor envergadura que puede atravesar un ser humano, cuya reparación desde lo jurídico y económico no tiene por objeto justipreciar el valor inconmensurable de la vida humana del hijo o hija perdido sino que se dirige a procurar mitigar en parte el dolor a través de la adquisición de otros bienes, lo cual en el Proyecto de Código Civil 2012 está regulado en el art.1741 que dispone que el monto indemnizatorio por consecuencias no patrimoniales debe fijarse “.ponderando las satisfacciones sustitutivas y compensatorias que puede procurar Por lo cual y dado que la determinación de este daño no se halla sujeta a parámetros predefinidos sino que la valoración ha de efectuarse según la cautelosa discrecionalidad del juzgador, no resulta difícil inferir que debido a la magnitud de la pérdida en cuestión y la situación de los damnificados luce razonable elevar el monto del presente rubro a la suma ejemplificativamente esbozada como monto pretendido por la actora en su escrito introductorio de litis, es decir en la suma de $ 70.000 para cada progenitor.

En lo que atañe a la tasa de interés, y dado que los montos establecidos no consisten en sumas actualizadas sino las vigentes a la fecha de ocurrencia del daño (año 2007 en el caso de marras), cabe señalarse que hasta el presente ha sido opinión de la suscripta seguir el criterio que propugna la aplicación a los capitales de condena la tasa activa cartera general (préstamos) nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina (C.N.Civ. en pleno “Samudio de Martinez, Ladislaa c/ Transporte Doscientos Setenta s.a.s/ Daños y Perjuicios”), más en la actualidad advirtiendo que dicha tasa activa Banco Nación ha permanecido invariable en 18,6% anual hasta 2013 no obstante las ostensibles variaciones del valor de la moneda, considero que es hora de una revisión momentanea de tal tasa a los fines que se compense mínimamente el valor del uso del dinero, de manera de evitar que el alongamiento de los litigios favorezca a los deudores judiciales en perjuicio evidente a quien se ha privado del disfrute del capital de condena, y por lo tanto propongo aplicar la tasa activa promedio cartera general (préstamos) nominal anual vencida a treinta días del B.N.A hasta el 31.12.2012 y a partir del 01 de enero de 2013 hasta el pago, una vez y media dicha tasa. Tal criterio de revisión momentanea en la actualidad de la tasa activa en virtud de las condiciones e conómicas del país viene siendo aplicado por jurisprudencia del fuero laboral, como civil “.Es sabido que las tasas de interés no permanecen estáticas, sino que, con el transcurso del tiempo y por el influjo de distintos factores, varían considerablemente, lo que puede obligar a examinar los criterios establecidos, para adaptarlos a nuevas realidades económicas. En ese orden, si bien se ha resuelto reiteradamente que la tasa del 24 % anual resulta adecuada a fin de resarcir la mora cuando se trata de una deuda por expensas comunes, hoy se considera que dicha tasa ha quedado retrasada considerando la actual situación económica, por lo que se fija la tasa de interés del 36% anual por todo concepto, desde que se produjo la mora y hasta el efectivo pago.” (Cam. Nac. Civil Sala H, 09.09.2015, “Consorcio de Propietarios Chateau Libertador c. Brito Arboleda Rosa Angélica s/ Ejecución de expensas”, R.C.J 7578/15).

Que en lo referido a las costas, propongo que no obstante del rechazo de la demanda contra la Municipalidad de Calchaquí, la totalidad de las mismas se impongan a la vencida E.P.E teniendo en cuenta que de la postura defensiva asumida por ésta de intentar extender la responsabilidad total del siniestro en cabeza de la codemandada Municpalidad de Calchaquí, aquella -la E.P.E.- ante el rechazo total de la demanda contra el ente municipal que propugno resulta definitivamente perdidosa, no obstante haber sido la Municipalidad accionada emplazada en la litis como parte a instancias de la actora. Cabe señalar que ya en otro pronunciamiento con primer voto de la suscripta (re “Parera c/ Sanatorio Recoqnuista” A. y S. 171, folio 409, tomo 8, 28.06.2011) también me he expedido en que a pesar del rechazo de la demanda contra el médico tratante se impongan la totalidad de las costas al ente sanatorial, teniendo en cuenta lo señalado por Chiovenda (claro inspirador de nuestro régimen procesal) en que el fundamento de la condena en costas al vencido radica en el hecho que la actuación de la ley, no debe representar una disminución patrimonial para la parte en favor de la cual se realiza; es decir el derecho debe reconocerse como si lo fuese al momento de interponerse la demanda. Todas las erogaciones que tuvo que hacer la parte para lograr ese reconocimiento, constituyen una disminución del derecho, razón por la cual deben reintegrársele, a fin de ésta no sufra detrimento por causa del juicio (conf. Chiovenda, José, “La condena en costas”, traducido por De la puente y Quijano, Biblioteca de la Revista de Derecho Privado, Madrid, 1988, páginas 134 y 232, citado por PAGNACCO, Eduardo, en Código Procesal Civil y comercial, Análisis doctrinario y jurisprudencial, tomo I, pág. 773). En tal sentido se ha dicho que la condena en costas representa un resarcimiento que lo debe hacer frente la parte vencida, esto es que obtiene un pronunciamiento adverso.Que en función de los derechos sustantivos en juego que prescriben el principio de “reparación integral” y lo reseñado en torno a la condición de perdidosa de la E.P.E. en lo que refiere a la extensión de la responsabilidad total del siniestro en cabeza de la Municipalidad de Calchaquí, estimo razonable que las costas totales del proceso se impongan al ente prestatario del servicio de energía eléctrica co-demandado vencido -E.P.E. Así voto

A la segunda cuestión, el Dr. Casella dijo: coincido en términos generales con el voto precedente, en cuanto a la atribución de responsabilidad con la consecuencia de desestimar el recurso de apelación de la E.P.E. y receptar el de la Municipalidad de Calchaquí No obstante, disiento parcialmente.

En relación al reclamo indemnizatorio de los actores por pérdida de chance coincido con el fallo alzado en su procedencia. Así lo he sostenido en numerosas sentencias de este Tribunal. Entre ellas, posiblemente la de más lejana data, en”Espíndola /Judit A.C de Hutton”, motivada en la muerte de la hija de 15 años de los actores, sostuve que la pérdida de chance de apoyo económico futuro se presume especialmente en los casos en que la condición socioeconómica de los padres es de carácter humilde, lo que fue acreditado y probado, de modo que la menor fallecida pronto se encontraría en condiciones de contribuir al sostenimiento del hogar; dejando a salvo la dificultad de establecer montos de resarcimiento, en la oportunidad se estimó en base a un aporte equivalente al 40% del sueldo mínimo vigente por un período de diez años. Tal criterio fue también mantenido en “Robledo/Mangiaterra”, Res.64/96 , y más recientemente en “Benarrosch/EPE”, Res.05/08.Cabe tener en cuenta que el Código Civil y Comercial de la Nación, de reciente vigencia, reconoce como daño indemnizable la pérdida de chance (arts.1738/9), lo que incluye la de los padres por la muerte de su hijo menor (Galdos, J.M., comentario en Lorenzetti,R.L. -Director- Código Civil y Comercial de la Nación, VIII,489), cuya admisión se sostiene en criterios similares a los de los antecedentes citados: La Corte Nacional sostiene “que si de lo que se trata es de resarcir la chance que por su propia naturaleza es sólo una posibilidad , no puede negarse una indemnización” con el argumento de que es imposible asegurar que el resultado final se producirá, por ejemplo que de la muerte de un menor vaya a resultar perjuicio “pues ello importa exigir una certidumbre extraña al concepto mismo de chance de cuya reparación se trata. Es dable admitir la frustración de una posibilidad de ayuda futura y sostén para los progenitores [.] lo que resulta verosímil según el curso ordinario de las cosas, particularmente en medios familiares de condición humilde”. En otras palabras, en la chance se frustró la probabilidad objetiva cierta – y no la mera posibilidad – de obtener una ganancia o de evitar una pérdida, a condición de que esa probabilidad sea suficiente pero superando el grado de mera conjetura o hipótesis (ividem, 490). Considero que todos estos extremos concurren en este reclamo por la muerte del hijo de 17 años de los actores (ver. Declaratoria de Pobreza, en especial 58, constancia fs.128 de estos principales), coincidiendo con el fallo alzado (fs.280) , que además en este aspecto no fue cuestionado en la expresión de agravios de fs. 317/8. De modo que corresponde considerar la queja de la actora en cuanto al monto otorgado por pérdida de chance.Las críticas referentes a que no fue actualizada la suma reclamada al momento de la sentencia son erróneas pues el monto es establecido a la fecha del hecho, comenzando allí el devengamiento de los intereses. Me parece en cambio atendible la queja en cuanto considera exiguo el monto, propugnando sea fijado en la suma estimada en la demanda. Como se ha visto y surge de los autos, por su condición económica y estudios en curso del hijo fallecido, era altamente probable que se verificara la expectativa de los actores de tener su colaboración y asistencia económica. En este caso el a quo no ha tomado en consideración referencias de ingresos y edad de los reclamantes, sino que ha estimado el monto de condena, pero al igual que en cuanto al fijado por daño moral, teniendo en cuenta las circunstancias apuntadas, me parece justo elevarlo al estimado en la demanda, esto es, $30.000 para cada uno de los progenitores a la fecha del hecho. Disiento entonces con el primer voto y me expido en consecuencia por el acogimiento del recurso de apelación en este aspecto, modificando la sentencia en el monto de condena por pérdida de chance.

Disiento asimismo en cuanto a la tasa de interés propuesta.

Teniendo en cuenta que la Tasa Activa Nominal Anual Vencida del Banco de la Nación Argentina a treinta días a partir del mes de enero de 2014 es del 25%, la propuesta de incrementarla en un 50% significaría imponer un interés del 37,5% anual que resulta excesivo tomando cualquier parámetro. Observo que el art.771 del nuevo CCC de la Nación, establece como parámetro para habilitar, bajo ciertas condiciones, la reducción de intereses convenidos, el exceso respeto el costo medio para deudores y operaciones similares, atendiendo a principios de moralidad, buena fe y a evitar el abuso del derecho. Es en mi opinión una pauta a tener en cuenta, y es ostensible que la tasa propuesta la excede, resultando contradictorio que los jueces convaliden lo que deberían morigerar.Este Tribunal se ha ocupado de adecuar las tasas a las distintas circunstancias, adoptando el Acta Acuerdo n.01/2000, en la que distinguía diversos períodos. Luego en el caso “Fantin/Cosecha”(Res. 250/02) del 3/12/2002, ante el nuevo panorama emergente de la derogación de la ley de convertibilidad y el dictado de leyes de emergencia, se apartó de ese acuerdo y a partir de allí aplicó la tasa activa para operaciones comerciales del Banco de la Nación Argentina, que proviene del principal banco oficial con notoria influencia en el costo de dinero. En mi opinión, debe continuarse aplicando esas tasas, aun cuando considero más adecuado al parámetro del costo de dinero para los deudores el de la tasa efectiva y no nominal, pues ese es el verdadero costo que deben afrontar (actualmente en el orden del 28% anual).

Ahora bien, dejo a salvo que ya en el caso “Fantin” el Tribunal aclaró que la adopción de una tasa de referencia, no implica que deba aplicarse con carácter general y permanente en todos los pleitos, sin adecuación o morigeración distinguiendo el origen y naturaleza de cada crédito o las causas sobrevinientes a las sentencia, dejando además a salvo que al momento de confeccionarse la liquidación podrá ser adecuada o morigerada, según las circunstancias sobrevinientes al fallo (asimismo, en Banco Nordecoop/Fankahuser, Res.174/97). Ello es así pues la tasa de interés fijada debe entenderse como provisional y por lo tanto su revisión no afecta la cosa juzgada (v.CCC Comentado, Lorenzetti -Director-, V, 153).

A la misma cuestión, el Dr. Corti adhiere a lo propuesto por el Dr. Casella.

A la Tercera cuestión, la Dra. Chap ero dice que: de acuerdo al razonamiento jurídico precedente resuelvo:1) Acoger parcialmente el recurso de apelación de la parte actora en lo que respecta al monto de condena por daño moral, revocándose parcialmente el fallo alzado en cuando dispone la suma de $50.000 por cada progenitor, y en su lugar justipreciar el mismo en la suma de $70.000 por cada progenitor, como así también en lo que respecta al monto de condena por perdida de chance revocándolo en cuanto dispone la suma de $25.000 por cada progenitor, y en su lugar justipreciar el mismo en $30.000 por cada uno; 2) Desestimar el recurso de apelación de la parte actora en cuanto a la tasa de interés, confirmando la establecida en Primera Instancia, sin perjuicio de la posibilidad de adecuarla al momento de la liquidación; 3) Acoger el recurso de apelación interpuesto por la co-demandada Municipalidad de Calchaquí, revocar parcialmente la sentencia alzada en cuanto condena a la misma y en su lugar disponer el rechazo de la demanda interpuesta en su contra, conforme Considerando; 4) Rechazar el recurso de apelación interpuesto por la co-demandada E.P.E., confirmando en todas sus partes la responsabilidad endilgada a la misma; 5) Imponer las costas de ambas instancias a la accionada vencida E.P.E.; 6) Regular los honorarios profesionales de segunda instancia de los letrados actuantes en el 50% de la regulación firme de primera instancia.

Por ello, la CAMARA DE APELACION EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL DE LA CUARTA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL

RESUELVE:1) Acoger parcialmente el recurso de apelación de la parte actora en lo que respecta al monto de condena por daño moral, revocándose parcialmente el fallo alzado en cuando dispone la suma de $50.000 por cada progenitor, y en su lugar justipreciar el mismo en la suma de $70.000 por cada progenitor, como así también en lo que respecta al monto de condena por perdida de chance revocándolo en cuanto dispone la suma de $25.000 por cada progenitor, y en su lugar justipreciar el mismo en $30.000 por cada uno; 2) Desestimar el recurso de apelación de la parte actora en cuanto a la tasa de interés, confirmando la establecida en Primera Instancia, sin perjuicio de la posibilidad de adecuarla al momento de la liquidación; 3) Acoger el recurso de apelación interpuesto por la co-demandada Municipalidad de Calchaquí, revocar parcialmente la sentencia alzada en cuanto condena a la misma y en su lugar disponer el rechazo de la demanda interpuesta en su contra, conforme Considerando; 4) Rechazar el recurso de apelación interpuesto por la co-demandada E.P.E., confirmando en todas sus partes la responsabilidad endilgada a la misma; 5) Imponer las costas de ambas instancias a la accionada vencida E.P.E.; 6) Regular los honorarios profesionales de segunda instancia de los letrados actuantes en el 50% de la regulación firme de primera instancia.

Registrese, notifiquese y bajen.

CHAPERO Juez de Cámara En disidencia parcial

CASELLA

Juez de Cámara

CORTI

Juez de Cámara

WEISS Secretario de Cámara