Se indemniza a la actora al sufrir lesiones cuando iba transportada benévolamente en un vehículo que embistió a un camión en su parte trasera.

Choque de autosPartes: Ramos María Alejandra c/ Santucho Hernán y otros s/ daños y perjuicios

Tribunal: Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual de Rosario

Fecha: 16-dic-2015

Cita: MJ-JU-M-98107-AR | MJJ98107 | MJJ98107

Corresponde indemnizar a la actora quien sufrió lesiones cuando iba transportada benévolamente en un vehículo que embistió en su parte trasera a un camión que estaba estacionado. Cuadro de rubros indemnizatorios.vbnbjhgjg

Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la demanda y condenar al demandado a abonar a favor de la actora -victima en el siniestro acaecido- la indemnización determinada, en tanto ha quedado acreditada la responsabilidad del conductor del automóvil en el que era transportada la actora, quien realizó una maniobra brusca y embistió la parte trasera de un camión que se encontraba detenido en dicho carril, paralelo al cordón de la acera.

2.-La existencia de un camión estacionado en forma antirreglamentaria, en modo alguno implica per se responsabilidad de parte del conductor de este, por cuanto ello no constituye motivo alguno de exculpación del conductor del vehículo que ocasiona el daño, ya que ello no anula la obligación de mantener el dominio del rodado, ni entorpece la debida atención que debe ponerse.

3.-En relación a la entrada en vigencia del CCivCom., respecto a los accidentes de tránsito, debe aplicarse la ley vigente al momento del accidente, es decir que la ley que corresponde aplicar es la vigente al momento que la relación jurídica nació (o sea, el del accidente), en cambio, si la apelación versara sobre consecuencias no agotadas de esas relaciones, o lo que atañe a la extinción de esa relación, debe aplicar esa ley a los períodos no consumidos.

4.-La responsabilidad de los partícipes es solidaria en relación a la víctima y por ello se ha sostenido con razón que para que se brinde la posibilidad de que el agraviado demande la totalidad de la indemnización que le es debida a cualquiera de los coautores de un hecho ilícito resulta imprescindible que ambos partícipes tengan algún grado de ocurrencia del perjuicio, pero ello no significa que la víctima este obligada a establecer con precisión cuál fue la mecánica de la acción dañosa y la proporción en que participaron los implicados sino que la responsabilidad de cada uno de estos comprende la totalidad del daños causado.

Fallo:

En la ciudad de Rosario, a los 16 días de diciembre de 2015 siendo día y hora de Audiencia de Vista de Causa designada en los autos caratulados “RAMOS, María Alejandra c/ SANTUCHO, Hernán y otros s/ Daños y Perjuicios” expte. N° 855/04 que se tramitan por ante este Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual N° 1, siendo Juez de Trámite la Dra. Mariana Varela, comparecen por la parte actora la Dra. Susana Isabel Hernandez y por el demandado Ariel Roberto Pierucci y la citada en garantía el Dr. Julio Collino. Se integra el Tribunal con las Dras. Susana Igarzabal y Paula Sansó y las partes consienten expresamente dicha integración. Seguidamente la parte actora desiste del proceso y la acción contra los demandados Roberto Pierucci y René Oscar Sánchez. Se deja constancia que se encuentra presente en el acto el Perito Médico Ricardo Antonio Orallo. Seguidamente comparece a fin de reconocer la documental ofrecida a fs. 30 vta, el señor Juan Antonio Milauski D.N.I. N° 10.594.423, quien bajo juramento de decir la verdad reconoce las fotos que se le exhiben reservadas en Secretaría y dice: pertenecen a un Fiat Siena con impacto frontal, con bastantes daños, yo saqué las fotos, me llamaron de Sancor para sacar las fotos, soy Perito externo desde hace 25 años en Sancor, no fuí al lugar del hecho porque el vehículo estaba en un taller; nunca tuve relación de dependencia con Sancor, yo trabajo para el Estudio Jurídico del Dr. Collino; en éste caso puntual creo que me llamaron de Sancor; seguidamente V.S. P: ¿ tiene otras fotos tomadas? R: no, generalmente acompaño todas las fotos. Seguidamente se agregan las fotos exhibidas.

Seguidamente comparece a fin de absolver posiciones el señor Ariel Roberto Pierucci, D.N.I. N° 20.143.649, a tenor del pliego de posiciones reservado en Secretaría que en éste acto se abre y agrega, a la PRIMERA: sí, no en la esquina, estaba a 20 metros o más de la esquina; SEGUNDA: no, TERCERA:sí . Seguidamente la Dra. Hernández desiste de la absolución de posicones del demandado Santucho.

Seguidamente comparece a fin de prestar declaración testimonial el Sr. Patricio Luis Eleuteri D.N.I. N° 14.753.433 quien bajo juramento de decir la verdad responde a tenor del pliego abierto obrante a fs. 31 vta., a la PRIMERA: conocido de Ariel Pierucci del tansporte, SEGUNDA: nosotros estábamos ahí en la esquina; me llama Ariel que iba a ver un auto en la esquina de Castellanos y Pellegrini, me voy caminando hasta ahí, él viene con su camión y estaciona pasando la esquina veinte metros, viene a mi encuentro en la Agencia y sentimos una maniobra, ruido a goma, y vimos que un auto esquivaba una chata que venía suave y fue a pegar contra el camión; no recuerdo la hora. Seguidamente V.S. P: ¿ustedes estaban cruzando por Pellegrini? R: yo venía caminando por Pellegrini, estaba en la puerta de la Agencia casi entrando y Pierucci viene con el camión y estaciona contra el cordón, yo lo ví; el auto viene en dirección hacia el río y ve la Pick up que estaba cruzando despacio, el auto va contra el cordón, pega una frenada y golpea; el vehículo que intenta esquivar venía por Castellano hacia el norte; en ésa época no recuerdo si había semáforos en el lugar; P: ¿después de la

maniobra de esquive del auto que ocurrió? R: fue un instante, se escucha la frenada y el auto que agarra contra el camión en la parte trasera. P: ¿recuerda otra circunstancia? R: que estaban golpeados, fue rápido, calculo que la frenada fue de varios metros, creo que vino la policía; P: ¿quienes iban en el auto? R: el que manejaba y una chica. Seguidamente el testigo indica en la maqueta del Tribunal a la agencia en al esquina Sur-Oeste. Seguidamente comparece el Perito Ingeniero Mecánico Jorge Gallo, quien aclara que el sentido de circulación indicado en el croquis de fs. 137 está al revés.Seguidamente comparece a fin de reconocer la documental ofrecida a fs. 19 el señor Daniel Armando Carlos Orioli, D.N.I. N° 12.662.028, quien bajo juramento de decir la verdad reconoce el certificado médico reservado en Secretaría que se le exhibe y dice: R: se trata de un presupuesto de micro cirugía de Laringe con Láser, no recuerdo si la hice. Seguidamente las partes desisten del resto de las pruebas faltantes. Se agrega documental reservada en Secretaría. Seguidamente las partes alegan por su orden. A continuación el Tribunal pasó a deliberar y luego dijo:

Y CONSIDERANDO: 1.- Se encuentra agregada en autos copia de los autos caratulados “SANTUCHO HERNÁN s/ LESIONES CULPOSAS” Expte. N° 3029/02 actual N° 3477/06, tramitado ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal Correccional N° 6 de Rosario en el cual se dictó la Sentencia N°84 T° 23 F° 248/252 de fecha 22/2/08 condenando a HERNÁN SANTUCHO como autor penalmente responsable del delito de lesiones culposas inferidas a María Alejandra

Ramos, resolución que fue apelada y luego sobreseido por Resolución N° 1938 T° 52 F° 416 de fecha 12/10/12 por la extinción por prescripción de la acción penal (art. 356 1§ apartado del CPPSF).

2. – En lo concerniente al sobreseimiento el art. 1103 CC no lo contempla, sino que refiere a la absolución del imputado, por ello en principio el sobreseimiento no impone ninguna clase de efectos sobre la sentencia civil. “El sobreseimiento penal salvo fundado en la no existencia del hecho y falta de autoría, importa un no juzgamiento aunque sea definitivo, por ello no tiene efectos de cosa juzgada y nada se opone a que el juez civil considere y aprecie las circunstancias objetivas” La Corte Suprema de la Provincia de Santa Fe ha entendido que “la solución del art.1103 CC no alcanza al sobreseimiento dictado en sede penal cuando éste se refiere a la naturaleza de la culpa del conductor- y no a la existencia del hecho principal- razón por la cual ese pronunciamiento no impide calificar la conducta desplegada por aquél ni juzgar acerca de su eventual responsabilidad patrimonial en el accidente” 3. – La legitimación activa de MARÍA ALEJANDRA RAMOS surge de la invocada calidad de lesionada como transportado a bordo del vehículo Fiat Siena dominio DLD 561 en oportunidad en que impactara contra el camión Fiat dominio REP 716 que se encontraba estacionado

4. – La legitimación pasiva de los demandados ha sido atribuida a HERNÁN SANTUCHO en calidad de conductor del vehículo Fiat Siena dominio DLD 561, René Oscar Sánchez en calidad de titular registral de dicho vehículo, ARIEL ROBERTO PIERUCCHI como conductor del camión Fiat dominio REP 716 y Roberto Pierucci en calidad de titular registral de este último vehículo.

Por Resolución N°1903 de fecha 6/10/5 fueron declarados rebeldes René Oscar Sánchez y Hernán Santucho dándose por decaído su derecho a contestar demanda y ofrecer prueba (fs. 41) La actora ha desistido de la pretensión incoada contra ROBERTO PIERUCCI a quien atribuyera el carácter de titular registral del camión Fiat dominio REP 716 y RENÉ OSCAR SÁNCHEZ en la audiencia de vista de causa.

Ha comparecido la citada en garantía SANCOR COOPERATIVA DE SEGUROS LIMITADA a tenor del art. 118 de la ley 17. 418 acatando la citación 5. – Que el hecho causa del proceso consiste en un accidente de tránsito ocurrido el día 11 de julio de 2002 a las 11:30 hrs aproximadamente en Av. Pellegrini a la altura catastral correspondiente al número 3785 en esta ciudad de Rosario. En dicha oportunidad HERNÁN SANTUCHO conducía el vehículo Fiat Siena dominio DLD 561 llevando como pasajera a la actora, por Av.Pellegrini en dirección al este cuando impactó contra la parte trasera del camión Fiat dominio REP 716 que se encontraba estacionado a la altura del 3785, entre calles Constitución al este y Castellanos al oeste según la inspección practicada por la autoridad de prevención.

La actora afirma haber sufrido lesiones a consecuencia del choque cuyo resarcimiento pretende.

6.- Se encuentra vigente el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación y por ende cabe entrar en la consideración del art. 7 de dicho ordenamiento., “Interpretando dicho artículo, el Dr. Lorenzetti sostiene que se trata de una regla dirigida al juez y le indica que ley debe aplicar al resolver un caso, estableciendo que se debe aplicar la ley de modo inmediato y que no tiene efectos retroactivos, con las excepciones previstas. Entonces, la regla general es la aplicación inmediata de la ley que fija una fecha a partir de la cual comienza su vigencia (art. 5) y deroga la ley anterior, de manera que no hay conflicto de leyes. El problema son los supuestos de hecho, es decir , una relación jurídica que se ha cumplido bajo la vigencia de la ley anterior , tiene efectos que se prolongan en el tiempo y son regulados por la ley posterior, La norma, siguiendo al Código derogado, establece la aplicación inmediata de la ley a las consecuencias de las relaciones y situaciones jurídicas existentes. Las que se constituyeron o extinguieron cumpliendo los requisitos de la ley anterior no son alcanzadas por este efecto inmediato.(Conf. Lorenzetti, Ricardo Luis, Director. Código Civil y Comercial de la Nación Comentado, T 1, ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2014, pp.45/47) .en el sistema actual la noción de retroactividad es una derivación del concepto de aplicación inmediata. Por lo tanto la ley es retroactiva si se aplica a una relación o situación jurídica ya

constituida (ob cit.p 48/49)” Así, se ha explicado que si el ad quem “revisa una sentencia relativa a un accidente de tránsito, aplica la ley vigente al momento de ese accidente, en agosto de 2015 la revisará conforme al artículo 1113 del Cod. Civ no porque así resolvió el juez de primera instancia, sino porque la ley que corresponde aplicar es la vigente al momento que la relación jurídica nació ( o sea, el del accidente). En cambio, si la apelación versara sobre consecuencias no agotadas de esas relaciones, o lo que atañe a la extinción de esa relación (por ej. Una ley que regula la tasa de internes posterior al dictado de la sentencia de primera instancia), debe aplicar esa ley a los períodos no consumidos” Lo expresado se encuentra en consonancia con el criterio sentado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en su reiterada jurisprudencia “según conocida jurisprudencia del Tribunal en sus sentencias se deben atender las circunstancias existentes al momento de la decisión, aunque ellas sean sobrevinientes a la interposición del recurso extraordinario, y si en el transcurso del proceso han sido dictadas nuevas normas sobre la materia objeto de la litis, la decisión de la Corte deberá atender también a las modificaciones introducidas por esos preceptos en tanto configuren circunstancias sobrevinientes de las que no es

posible prescindir (conf.Fallos:306:1160; 318:2438; 325:28 y 2275; 327:2476;331:2628; 333:11474; 335:905, entre otros) 7.- En lo referente al encuadre jurídico, respecto del demandado HERNÁN SANTUCHO se encuadra en la figura del transporte benévolo cuyas características están dadas por la calidad de tercero del transportado quien carece de relación jurídica con el transportador, la aceptación del conductor de compartir el viaje con el transportado como un acto de cortesía y la ausencia de retribución por parte del transportado.

El transportado no asume riesgo alguno por el solo hecho de ascender al vehículo del demandado, aún cuando no participe de las alternativas del viaje como ser la mayor o menor duración o la ruta elegida. No puede inferirse de ello una renuncia a la integridad física del transportado, quien acepta ser transportado, pero no dañado.

El hecho encuadra en el art. 1113 2° p. CC por lo cual, la parte demandada debe probar que el hecho acaeció por culpa de la víctima o de un tercero por quien no ha de responder para deslindar su responsabilidad.

Así lo interpreta gran parte de la jurisprudencia: “El transporte benévolo es un supuesto concreto de responsabilidad objetiva, en los términos del art. 1113 2§ párrafo, último supuesto del CC, por tanto la demandada debe probar la existencia de una causa ajena, hecho de la víctima o de un tercero por quien el dueño o

guardián no deban responder, o el caso fortuito, si pretende exonerarse de su obligación de reparar el daño” “La relación jurídica trabada entre el conductor y la actora encuadra en un típico transporte benévolo, que determina la responsabilidad de aquél en el marco extracontractual, incluso como responsabilidad por el hecho propio en los términos del art.1109 del CC con la consecuente responsabilidad indirecta (1113) del dueño del vehículo” “Más allá de cualquier discusión doctrinaria acerca de la naturaleza jurídica del transporte benévolo, atento la falta de normas específicas que lo regulen resulta aplicable el art. 1113, párr. 2° del CC que pone a cargo de los interesados la obligación de acreditar la culpa de la víctima y demostrarla de modo fehaciente y categórico, sin que esa admisible pretenderla sobre meras especulaciones, indicios o hipótesis; como también de las demás eximentes de responsabilidad contempladas en aquella norma” La atenuación o eximición de la responsabilidad del demandado derivará de la conducta culpable del actor-transportado benévolo- o de un tercero por quien el demandado no deba responder. No se origina una responsabilidad menos plena para disminuir el monto del resarcimiento por el encuadre jurídico del transporte benévolo.

8.- En relación al demandado ARIEL ROBERTO PIERUCCHI, el encuadre jurídico del caso se subsume en la normativa del art. 1113 2° párrafo del CC., corresponde a la demandada probar que el hecho acaeció por culpa de la víctima o de un tercero por quien no ha de responder a los fines de deslindar su responsabilidad.

Sobre el particular la CSFe ha sostenido “que la norma del art. 1113CC que consagra la imputación objetiva del deber de reparar, deja de lado la exigencia de un soporte subjetivo para la responsabilidad y la atribuye por los daños ocasionados por el riesgo o vicio de la cosa, favoreciendo la exigencia generalizada de que los daños sean reparados. Así la actuación dañosa de la cosa riesgosa importa un factor objetivo de atribución de responsabilidad en cabeza del dueño o guardián, salvo que pruebe la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder, lo que excluiría el nexo causal en que se funda la responsabilidad.Claro está que en este caso las eximentes legalmente previstas exigen que el demandado pruebe la interrupción del nexo causal por la incidencia de una causa extraña que sea ajena al riesgo propio de la cosa por la cual responde” .

Cuando un automóvil interviene en una colisión la determinación de responsabilidad encuadra en el art. 1113 CC que consagra una presunción de responsabilidad del propietario o guardián de la cosa por el riesgo creado. La eximente de responsabilidad se funda en la causa generadora del daño o sea la

conducta de la víctima o de un tercero por quien no haya de responder en el acaecimiento del hecho o la existencia de caso fortuito.

Así lo ha entendido la jurisprudencia “Pese a la intervención de una cosa riesgosa en un accidente puede no haber responsabilidad si se prueba la culpa de la víctima con aptitud para cortar el nexo de causalidad a que alude el artículo 1113 del Código Civil; pero ella debe revestir las características de imprevisibilidad e inevitabilidad propias del caso fortuito o fuerza mayor ” Es que la culpa de la víctima o de un tercero por quien no se responde debe tener la aptitud de cortar el nexo de causalidad entre la actividad y el perjuicio, “cuando la ley presume la relación causal la apreciación de la prueba sobre la intervención de una causa ajena debe ser severa, se requiere dar razones que no impliquen meras conjeturas.debe estar demostrada en forma clara y convincente” 9.- La responsabilidad de los partícipes es solidaria en relación a la víctima y por ello “se ha sostenido con razón que para que se brinde la posibilidad de que el agraviado demande la totalidad de la indemnización que le es debida a cualquiera de los coautores de un hecho ilícito resulta imprescindible que ambos partícipes tengan algún grado de ocurrencia del perjuicio, pero ello no significa que la víctima este obligada a establecer con precisión cuál fue la mecánica de laacción dañosa y la proporción en que participaron los implicados sino que la responsabilidad de cada

uno de estos comprende la totalidad del daños causado” Dicha doctrina ha sido plasmada por la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires al expresar que el código Civil a partir de la reforma introducida por la ley 17.711 ha establecido expresamente el régimen de la solidaridad entre los partícipes de un cuasidelito; ahora si bien esto es cierto, no le es menos que las obligaciones de los causante de un daño y del responsable indirecto no son solidarias sino de las que en doctrina se denominan in sólidum o más propiamente, concurrente, consistiendo en que aquellas que tienen un mismo acreedor e identidad de objeto, aunque diversidad de causa y deudor Por ello, se elimina la solidaridad en tanto se demuestre la culpa exclusiva de uno de los demandados.

10.- Ha quedado acreditado en el sumario penal que el camión se encontraba estacionado a la altura catastral del 3785; HERNÁN SANTUCHO declaró ante el Juez de la causa, que “salía del semáforo de Pellegrini y Avellaneda y al llegar a Castellanos yo venía a una velocidad de 60km/h y se me cruza una chata con chicos atrás que iba por Castellanos y no me dio tiempo a nada porque si la agarro la hago volcar, que volantee para la derecha y estaba el camión y no pude hacer nada. Que el camión estaba en la bocacalle. Que la chata se quedó detenida en el medio de la avenida pero no podía pasar porque del otro lado venían autos.Que ninguno de los dos traíamos el cinturón colocado”.”que lo único que atiné a hacer

fue volantear porque no lo podía frenar” (fs.30/31 del sumario penal) ARIEL ROBERTO PIERUCCHI declara ante la preventora que dejó estacionado el camión en “Pellegrini 3700 de la mano oeste-este y luego me bajé a hablar con el agenciero y de repente siento el ruido de una frenada y al darme vuelta puedo ver que el vehículo Fiat Siena choca contra el paragolpe trasero de mi camión” (fs.5 del sumario penal).

En la audiencia de vista ha prestado declaración testimonial Patricio Luis Eleuteri, quien estaba presente en el lugar el día de hecho y declaró que el camión estaba estacionado a unos veinte metros de la esquina y sintió una maniobra, ruido a goma, y vio un auto que esquivaba una chata que venía lenta y fue a pegar contra el camión a raíz de ello.

11.- La parte actora atribuye la responsabilidad al demandado ARIEL ROBERTO PIERUCCHI fundada en el estacionamiento en lugar prohibido.

En ese sentido, cabe señalar que el impacto del vehículo Fiat Siena dominio DLD 561 contra el camión Fiat dominio REP 716 ha sido producido por una maniobra del conductor del automóvil quien circulaba a unos 60 km/h -según la propia declaración de Santucho; 58km/h, según la pericial mecánica- en una encrucijada no semaforizada, quien ha reconocido no haber podido frenar su vehículo y por ende, controlarlo.

Surge de la normativa vigente al momento del hecho que el camión Fiat dominio REP 716 estaba estacionado incorrectamente. Así, el art. 45 de la

Ordenanza Municipal N°6543/98 establece la prohibición del estacionamiento en la vía pública de camiones salvo en los lugares habilitados con señalización pertinente. La informativa remitida por la Municipalidad de Rosario confirma lo reseñado.No se han acompañado constancias de la señalización que habilitara el estacionamiento del camión.

12.- La pericial mecánica practicada en autos por el Ingeniero Mecánico Jorge Gallo indica que el paragolpes delantero del camión estaba entre 23 a 28 m de la intersección. Dictamina el perito que la mecánica accidental surge que el vehículo Fiat Siena dominio DLD 561 circulaba por Av. Pellegrini hacia el este sin datos sobre qué carril de circulación, y que su conduct or realizó una brusca maniobra hacia la derecha al atravesar la intersección con calle Castellanos embistiendo la parte trasera del camión Fiat dominio REP 716 que se encontraba detenido en dicho carril, paralelo al cordón de la acera. No estaba en la línea de circulación inicial del automóvil (fs. 135) El automóvil dejó una huella de frenada de 12 m previo al impacto que denota frenado con bloqueo (fs. 134) El bloqueo de las ruedas “impide la dirigibilidad” (fs. 136) Según el dictamen la velocidad pre impacto mínina del automóvil fue de 58km/h (fs 135) Claramente, el cambio de la línea de circulación del vehículo Fiat Siena dominio DLD 561 se debió al descontrol de su conductor que a causa de ello impactó contra el camión detenido.El estacionamiento indebido del camión -ante la culpa clara y contundente del conductor del automóvil- se erige en un mero

elemento pasivo sin incidencia causal mecánica en el hecho.

Así lo ha estimado la jurisprudencia al señalar que “El hecho de que el rodado del accionante se encontrara estacionado en forma antirreglamentaria, en modo alguno implica per se responsabilidad de su parte, por cuanto este hecho no constituye motivo alguno de exculpación del conductor del vehículo que ocasiona el daño, ya que ello no anula la obligación de mantener el dominio del rodado, ni entornpece la debida atención que debe ponerse” “Dado que el sitio donde había estacionado el actor, aunque en forma reglamentaria, distaba unos metros de la esquina, es decir no se constituía en un estorbo insuperable o insalvable para los vehículos que circularan en el sentido que lo hacía el demandado, debe declararse la responsabilidad exclusiva de este último en el choque” 13.- En torno a la responsabilidad en la ocurrencia del hecho, cabe señalar que si bien la actora puede accionar contra todos los intervinientes en un hecho y no le corresponde determinar inicialmente qué participación tuvieron en el hecho, en la oportunidad de sentenciar corresponde analizar la causalidad adecuada. Y eso nos lleva a meritar los hechos introducidos por las partes y las pruebas producidas.

“Podríamos aquí ejemplificar diciendo que es el supuesto donde el daño de la pasajero de un automotor se produce por el embestimiento culposo de un tercero,

estando el primero en actitud pasiva y no riesgosa” En ese sentido,”la causa de un resultado dañoso es una condición sine que non para imputar las consecuencias al autor del hecho.Es decir que se considera adecuada la causa que entre todas las que concurren ha influido necesariamente en la dirección del resultado operado” Es causa adecuada del hecho de marras la conducta del automovilista que embistió al camión cuando este se encontraba detenido en un lugar que de por sí no era riesgoso conforme la normativa vigente ya que distaba de la esquina entre 22 o 28 m, en una avenida de tres carriles, era de día, el camión era visible, no interfirió con el carril de circulación del conductor del Fiat Siena, ni fue un obstáculo a su normal circulación.

En definitiva la parte demandada Pierucci ha acreditado los presupuestos de la norma jurídica que le es favorable -1113 2°p CC- en el sentido que el hecho acaeció exclusivamente por la conducta de un tercero por quien no debe responder,-el conductor del vehículo Fiat Siena dominio DLD 561-. Por ende corresponde el rechazo de la demanda incoada en su contra.

El codemandado HERNÁN SANTUCHO, en cambio, procede la pretensión incoada por cuanto su responsabilidad se deriva del factor subjetivo enmarcado en el art. 1109 CC. y el art. 1113 CC Ello por cuanto fue su accionar negligente al conducir a exceso de velocidad reglamentaria en la encrucijada y no poder

mantener el dominio de su conducido, la causa de que impactara al camión. La culpa de la víctima no fue invocada por el codemandado Santucho y por ende no ingresa en la litis ante el rechazo de la pretensión por ausencia de responsabilidad de Pierucci por culpa de un tercero.

14.- En lo referente a la pretensión por el resarcimiento de lo daños en concepto de daños por secuelas físicas, psicológicas, daño moral y gastos terapéuticos, cabe valorar las pruebas producidas en autos.

Surge de la pericia médica practicada por el Dr. Ricardo Orallo que la actora presenta al momento de la pericia, una alteración en la emisión de la voz normal (disfonía), alteraciones en el aparato dentario:incisivo superior derecho enfundado por avulsión; primero, segundo y tercer molar inferior ausentes (no hay documental relacionando lo primero con el hecho de marras), hipoestesia en la región peribucal y labial: deformidad nasal; cicatriz submentoniana en forma de arco abierto hacia delante de 4 cm de extensión y dos hoyuelos secuela de la técnica quirúrgica; cicatriz lineal delgada y ligeramente hipocrómica de 2,5cm sobre la región frontal inmediatamente por encima del arco superciliar derecho. (fs. 142) Estima que las lesiones se encuentran consolidadas, que se le practicó osteosíntesis quirúrgica de la fractura de maxilar inferior, con internación desde el día del accidente hasta el 17/7/02 (fs.142 vta) Dictamina que las cicatrices de suturas en el rostro de la actora son visibles y tienen repercusión estética, la que toma en cuenta para determinar la incapacidad.

Estima la incapacidad definitiva y parcial en un 30,69% de la total vida como consecuencia del hecho, discriminando en un 13% la fractura del maxilar, un 12% el daño estético en el rostro y 8% la disfonía crónica y 1,13% por la pérdida de función masticatoria del tercer molar, aplicando la fórmula Baltahzar de la capacidad restante.(fs. 143 vta) 15.- La indemnización que se otorgue por incapacidad sobreviniente debe atender, primordialmente, al mantenimiento incólume de una determinada calidad de vida, cuya alteración, disminución o frustración, constituyen en sí un daño resarcible conforme a una visión profunda del problema tratado A los fines de la cuantificación de la reparación debida por lesiones o incapacidad permanente, física o psíquica total o parcial -teniendo en cuenta que se trata de una deuda de valor (art.772CCC)-, manda el ordenamiento conforme las pautas ordenatorias de los art. 1738, 1740, 1746 y conc. del CCC.meritar la proyección dañosa en las diferentes esferas de la vida de la víctima La normativa del 1746 CCC, aplicada sin más, impactaría en el derecho defensivo de las partes en caso de su traslación a los litigios que se han tramitado a la luz del anterior Código Civil, por lo que su incidencia se merita en cada caso en concreto.

Se sigue de ello que la cuantificación del daño en las obligaciones de valor se efectiviza en oportunidad de dictar sentencia; las normas aplicables que captan en

su antecedente normativo tal presupuesto y son las vigentes al momento de la emisión de sentencia (art. 772 CCC y 245 CPCC) En función de ello, el órgano jurisdiccional estima las consecuencias dañosas con un grado de prudente discrecionalidad. Se ha dicho que la “norma prevé la indemnización del daño patrimonial por alteración, afectación o minoración, total o parcial, de la integridad física y psíquica de la persona, admitiendo que su cuantificación pueda también ser fijada por aplicación de un criterio matemático como parámetro orientativo sujeto al arbitrio judicial l , lo que se compadece con el art.245 CPCC Surge de lo expresado que corresponde una labor integrativa por parte del tribunal del derecho aplicable al caso, de resultas de la cual también ingresa en la ponderación del daño, las cualidades personales de la víctima conforme los lineamientos señalados por la jurisprudencia (en autos Suligoy, Nancy Rosa Ferguglio de y otros c/ Provincia de Santa Fe Ay S tomo 105., p 171 y ss).

16.-Teniendo en cuenta lo expresado por las partes y lo dictaminado, corresponde señalar que la jurisprudencia ha dicho “que los porcentajes indicados no obligan al juzgador quien los contempla como mero factor indiciario para fijar el quantum de esta partida debe atenderse a la naturaleza de las lesiones sufridas así como también a la edad del damnificado, su estado civil y demás condiciones personales, como habrán aquéllas de influir negativamente en sus posibilidades de

vida futura e igualmente, la específica disminución de sus aptitudes laborales” No se acreditó en autos que la actora de 22 años a la fecha del hecho, tuviera actividad laboral ni hubiere acaecido una efectiva disminución de ingresos -daño emergente o lucro cesante-, y consecuentemente, a los fines de determinar el quantum indemnizatorio por lesiones y sus secuelas incapacitantes, habrá de tenerse presente que el mismo procede teniendo en consideración la integridad psicofísica de los mismos, como también, la proyección de las secuelas incapacitantes, en tanto la mutación en la salud, es susceptible de significar en el futuro una pérdida patrimonial -chance-; como también, que la percepción anticipada de la indemnización de un daño que se extenderá en el tiempo -en los términos del art. 1746 CCC, fijándose el resarcimiento en la suma de CIENTO CUARENTA MIL PESOS ($140.000) en mérito a lo reseñado y las facultades del art.245 CPCC- 17.- En lo referente al daño moral (actual daño no patrimonial), dicha indemnización procede en consideración a los criterios sentados por la jurisprudencia y lo dictaminado por la perito psicóloga Ana Cecilia Pizarro. que ha realizado cuatro entrevistas clínicas, con tests proyectivos, con la actora a los fines de practicar su dictamen.

Estima que “presenta cierto daño en su estructura psíquica el cual trae aparejado marcadas modificaciones en la manifestación conductual y en toda la

estructura psíquica de la misma.” “no produjo una profunda desorganización psíquica, esta es solo parcial” (fs. 153) Dictamina que presenta “un cuadro depresivo mayor con características reactivas. Su estado de ánimo es deprimido, triste y desesperanzado” (fs. 153) Resulta aplicable la jurisprudencia sentada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Pro vincia de Santa Fe, dado que el concepto de daño moral -actual daño no patrimonial- no se ha alterado en la actual normativa y las pautas fijadas a la luz de ese ordenamiento orientan al momento de estimar el resarcimiento. Así, se ha dicho que “Cuando la víctima resulta disminuida en sus aptitudes físicas o psíquicas en forma permanente, esta incapacidad debe ser objeto de reparación al margen de lo que puede corresponder por el menoscabo de la actividad productiva y por el daño moral, pues la integridad física tiene por sí misma un valor indemnizable y su lesión comprende, a más de aquella actividad económica, diversos aspectos de la personalidad que hacen al ámbito doméstico, cultural o social con la consiguiente frustración del desarrollo pleno de la vida. Por tal razón, aunque no se haya acreditado la existencia del lucro cesante, ello no es óbice para resarcir la incapacidad que soporta el actor” (Corte Sup., 1/12/1992, “Pose v.Provincia de Chubut.).

A su vez la CSJ SANTA FE ha dicho que “Hay que superar la inercia que se observa en cierta jurisprudencia que considera al daño moral como una variable dependiente y menor del daño patrimonial. Conviene por ello insistir no sólo en la

independencia de uno y otro, sino también en la posibilidad que el último supere el daño notablemente al daño económico. Adviértase que las razones y fines de dichos daños se diferencian a tal punto que es posible que un ilícito genere serios daños morales, más ningún perjuicio económico” .

Conforme el art. 1741 CCC han de tomarse como pautas orientadoras para la determinación del daño, las satisfacciones sustitutivas y compensatorias que pueden procurarle a la víctima, los montos dinerarios fijados. lo que merece un justo y equitativo resarcimiento que el tribunal estima en la suma de CUARENTA MIL PESOS ($40000)

18.- En relación al resarcimiento del daño psicológico pretendido, el tribunal considera que en este caso el daño psíquico es un componente del daño moral; no constituyendo una especie de daño autónomo y diferenciado. No ingresa en la esfera del daño patrimonial pues no se ha acreditado en autos la incidencia en dicho ámbito.

“Dicho en otros términos:aunque el daño psíquico pueda ser intrínsecamente diverso del físico, hasta el punto de que no siempre una agresión somática desencadena una perturbación patológica en la personalidad, si ésta se configura no procede efectuar una dicotomía de rubros resarcitorios, sino apreciar unitariamente ambas afecciones-corporal y psicológica- en sus repercusiones

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negativas” Por ello se estima que los daños psicológicos ingresan en la reparación de la esfera espiritual del actor y han de tener su justa recomposición en la cuantificación del daño moral.

“Si el daño psíquico consecuencia del hecho dañoso no produce concomitancia o efectos en la faz patrimonial, se trata de un daño de índole extramatrimonial, que amerita ser evaluado en la fijación del daño moral sobre todo cuando en nuestro ordenamiento positivo no tiene cabida una tercera categoría de daños” “Al respecto cabe destacar que aunque se reconozca autonomía conceptual al daño psíquico o psicológico por la índole de la lesión que se causa a la integridad psicofísica de la persona, ello no significa que haya de ser individualizado como un rubro resarcitorio autónomo para ser sumado al daño patrimonial o moral” .

Corresponde no obstante, admitir la procedencia del tratamiento psicológico pretendido en la demanda, y que ha sido estimado por la perito en dos años de sesiones semanales a razón de veinticinco pesos por sesión, lo que arroja la suma

de DOS MIL CUATROCIENTOS PESOS ($2400) 23 Matilde Zavala de González, Tratado de daños a las personas-Disminuciones psicofísicas, T1, ed. Astrea, BA, 2009, p.79.

Proceden los gastos médicos estimados en la suma de cinco mil pesos, atento al reconocimiento del presupuesto de microcirugía de laringe con láser

efectuado en la audiencia de vista de causa por el Dr.Daniel Orioli, los que resultan razonables y ajustados a las pruebas médicas obrantes en autos.

19.- En relación a los intereses, cabe señalar que el daño moratorio deviene del retardo en el cumplimiento de la obligación y se traduce, en general, en la determinación de una tasa de interés que cubre dicho daño; a diferencia del interés compensatorio, el que deviene del uso de capital; en consecuencia, en el caso, el interés a fijarse representa la reparación por el daño derivado de la mora, una sanción por el incumplimiento, no un interés compensatorio por el uso del capital.

En el sentido indicado, expresa Galdós que “En el ámbito extracontractual el daño . moratorio el que deriva de la mora o retardo en su pago (los intereses adeudados durante la tardanza) y a partir desde que se produjo cada perjuicio” (José María Galdós: Código Civil y Comercial Comentado, Dir. Ricardo Lorenzetti, ed. Rubinzal Culzoni, T VIII, 2015, Santa Fe).

En la inteligencia indicada, la tasa fijada por el Tribunal tiene por fin reparar el daño moratorio, y no compensar el uso del capital, y por ello, no implica un enriquecimiento indebido en cabeza del acreedor; por el contrario, una tasa pura, no cumple con su función de reparar el daño padecido por la víctima.

Por otra parte, la CSJSF expresó que “En efecto, los jueces de baja instancia fijaron el rubro indemnizatorio a la fecha de la sentencia, junto con la tasa promedio activa y pasiva mensual (en concepto de intereses moratorios) y el doble de la misma (en concepto de intereses punitorios) y, sabido es, que dicho tópico configura

una cuestión de índole fáctica y procesal, en principio ajena a la instancia extraordinaria, (.) en el caso concreto la ponderación de los rubros y la aplicación de las tasas respectivas no lucen irrazonables ni confiscatorias como para merecer reproche constitucional.(.) máxime cuando el tema involucrado obedece a procesos esencialmente cambiantes que reclaman la búsqueda por parte de los tribunales de justicia de instrumentos idóneos a fin de proteger adecuadamente la concreta vigencia de los derechos constitucionales comprometidos, tanto del deudor como del acreedor. (.) Por último, respecto a los agravios atinentes a la causal de apartamiento de la interpretación que a idéntica cuestión de derecho haya dado una Sala de la Cámara de Apelación de la respectiva Circunscripción Judicial, vinculado con la tasa de interés, aun aceptando la existencia de Salas con otro criterio al que se siguió en este caso, no se colige de ello que de la solución dada en los presentes se llegue a un resultado económico de montos indemnizatorios desproporcionados e irrazonables, ajenos al realismo económico que debe primar en estas decisiones.” (CSJSF, A y S t 241 p 143-146, Santa Fe, 16/08/2011, “ECHEIRE, Pilar contra MACHADO, Marcelo y otros -Daños y perjuicios-Expte. 105/10)”, Expte. C.S.J. N° 482, año 2010).

Por lo expuesto, y teniendo en consideración el resultado económico del proceso, los rubros mencionados devengarán, en concepto de capital resarcitorio, proceden con más intereses según la tasa de interés equivalente a la tasa mixta promedio activa y pasiva (índice diario) vencida sumada del Nuevo Banco de Santa

Fe S.A. desde el día del hecho y hasta los diez días de notificada la sentencia. A partir del vencimiento de dicho plazo y hasta su efectivo pago, devengará un interés equivalente al doble de la tasa referida.

20.- Las costas se imponen a la parte demandada HERNÁN SANTUCHO en atención al vencimiento objetivo y lo normado por el art. 251 CPCC.

Por todo lo expuesto y lo preceptuado por los art. 1109, 1113 y conc. del C.C, art. 7, 1741, 1746 y ss C.C.C. y art., 245, 251, 541 y conc. del CPCC, el TRIBUNAL DE RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL N° 1 de ROSARIO RESUELVE 1) Hacer lugar a la demanda incoada contra HERNÁN SANTUCHO y condenarlo a pagarle a la actora MARÍA ALEJANDRA RAMOS, la suma de CIENTO OCHENTA Y SIETE MIL CUATROCIENTOS PESOS ($187.400) en el plazo de diez días, con los intereses estimados en los considerandos.

2) Rechazar la demanda incoada contra ARIEL ROBERTO PIERUCCHI y SANCOR COOPERATIVA DE SEGUROS LIMITADA.

3) Tener presente el desistimiento de la demanda contra ROBERTO PIERUCCI y RENÉ OSCAR SÁNCHEZ 4) Imponer las costas a la parte demandada HERNÁN SANTUCHO No encontrándose presentes las partes para la lectura de la sentencia, notifíquese por cédula. Con lo que se dio por terminado el acto.