Eximición de responsabilidad del transportista frente al robo a mano armada de la carga.

camionPartes: Clorindo Appo S.R.L. c/ Sancor Cooperativa de Seguros Limitada s/ cobro de pesos

Tribunal: Cámara Federal de Apelaciones de Rosario

Fecha: 17-nov-2015

Cita: MJ-JU-M-97385-AR | MJJ97385 | MJJ97385

Eximición de responsabilidad del transportista frente al robo a mano armada de la carga.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia por la que se rechazó la demanda intentada contra la aseguradora del transportista por el robo a mano armada de mercadería, haciendo lugar a la excepción de falta de acción desde que cabe eximir de responder de indemnizar a su mandante en virtud de presuntos incumplimientos por parte del transportador al contrato de seguro vigente, en lo tocante a las condiciones de seguridad pactadas.

2.-El transportista no puede ser responsabilizado por la pérdida de la mercadería a causa de un robo a mano armada del camión que la trasladaba, pues se trató de un hecho inevitable o irresistible que constituye un caso fortuito en los términos del art. 514 del CCiv., máxime cuando las medidas de seguridad tomadas por aquel -contratación de un servicio de rastreo satelital, designación de un acompañante para el chofer y provisión de un equipo de radio comunicación-no pueden considerarse como notoriamente insuficientes.

Fallo:

Rosario, 17 de noviembre de 2015.

Visto, en Acuerdo de la Sala B, el expediente n° FRO 52000146/2006, caratulado “Clorindo Appo S.R.L. c/ Sancor Cooperativa de Seguros Limitada s/ Cobro de Pesos. Sumas de Dinero” (del Juzgado Federal n° 1 de la ciudad de Santa Fe), del que resulta que:

Vienen los autos a la alzada en virtud del recurso de apelación interpuesto por la actora (fs. 717) contra la sentencia n° 26/13, mediante la cual se hizo lugar a la excepción de falta de acción interpuesta por la co-demandada “Sancor Cooperativa de Seguros Ltda.”, rechazando la demanda en su contra; así como la iniciada contra “Gefco Argentina S.A.”, con costas a la actora vencida (fs. 699/713 y vta.).

Concedido el recurso en modo libre (fs. 719), se elevaron los autos a la Alzada (fs. 724) e ingresado por sorteo informático en esta Sala “B” (fs. 725), la parte actora expresó agravios (fs. 726/734) y no habiéndose contestado por las demandadas, quedaron en condiciones de ser resueltos (fs. 738).

El Dr. Bello dijo:

1°) La parte actora, luego de relatar los hechos acontecidos en la causa, se agravia en cuanto en la sentencia se consideró que debía tratarse en primer lugar la excepción de falta de acción interpuesta por Sancor Cooperativa de Seguros Ltda., tanto al ser demandado como al ser citado como tercero, precisándose que la demanda iniciada, más allá del frustrado intento de modificación a cobro de pesos por indemnización, pretendía el abandono de la mercadería y el consiguiente cobro de pesos acorde a los especificado por el art. 460 inc. d) de la Ley de la Navegación; y en función de la misma, se consideró que debía ser rechazada basándose en el contrato de seguros establecido entre su mandante y Sancor Cooperativa de Seguros Ltda.

Destaca que no se reparó de que se trata de un único y principal opus, el transporte de la mercadería desde Brasil hasta Bella Italia, Provincia de Santa Fe.Que un transporte internacional por varios medios de transporte, amparado por un único documento de transporte, el conocimiento de embarque nº SSZ11706; que el contrato principal de transporte no se cumplió y que el contrato de seguro es accesorio del mismo.

Resalta que se trata de un viaje combinado, parte marítimo (Santos/ Buenos Aires) y parte terrestre (Buenos Aires/Bella Italia -Rafaela), instrumentado por un documento “marítimo” propio de esa normativa conforme al art. 409 de la Ley de la Navegación, complementado e integrado por el art. 121 de la Ley de Seguros.

Señala que en el petitorio de la demanda se indica “.Tenga por instaurada formal demanda ordinaria contra SANCOR COOP. DE SEGUROS LTDA. Con el domicilio denunciado, tendiente al cobro del siniestro de referencia, en base a las consideraciones de hecho y de derecho que se expusieran.”.

Dice, que las constancias del expediente también dan cuenta que en forma preliminar a la notificación de la demanda contra Sancor, se solicitó la citación como terceros de Gefco Argentina S.A., su asegurador, “L´Union de Paris Compañía Argentina de Seguros y Prevención S.A.”; y que el Tribunal, antes del dictado de la sentencia, decretó su intervención obligada en los términos del art. 94 del C.Pr.Civ.C.N.

Así, Sancor, en su presentación original no se limitó a plantear la excepción de falta de acción, sino que en forma subsidiaria contestó la demanda, reconociendo todos y cada uno de los hechos jurídicamente relevantes, aunque declinando la responsabilidad de indemnizar a su mandante en virtud de presuntos incumplimientos por parte de Clorindo Appo S.R.L. al contrato de seguro vigente, en lo tocante a las condiciones de seguridad pactadas.

Manifiesta que los supuestos incumplimientos están referidos:(a) la obligación de contratar un servicio satelital de comunicaciones; pues bien, que dicho servicio había sido debidamente contratado por la transportista Gefco Argentina, que había cumplimentado tal obligación al haber contratado a tal fin a la empresa Sitrack, tal como surge del contrato acompañado como prueba; (b) incumplimiento de condiciones de seguridad en cuanto a la falta de sensor en la puerta y que la custodia física asignada para el seguimiento de la mercadería no era la adecuada ya que sólo una de las personas contaba con autorización para la portación de armas; extremos éstos nunca probados, ya que los refiere como emergentes de un informe producido por terceros (“Anselmi”), que jamás se acompañó a los presentes; (c) sostiene que su parte cumplimentó debidamente las obligaciones a su cargo establecidas en la póliza de seguro, descartándose la culpa grave a su cargo.

Advierte que en ningún momento Sancor Seguros ha probado -tal su obligación- en que forma, de no haber existido falencias en la prestación del servicio por parte del transportista, hubiera podido evitarse el robo.

Expone que el escrito inicial presentado por su parte en “Clorindo Appo SRL c/ Gefco s/ Ordinario” indicaba que “.Se entabla demanda por la acción ordinaria de reclamo de indemnización y/o pago del siniestro y/o pago del valor de la mercadería transportada, amparada por el contrato de transporte internacional de mercaderías”. Manifiesta que los dos expedientes fueron acumulados para el dictado de una sentencia única, en donde curiosamente, y pese a que el transportista también objetó el encuadre jurídico postulado por Clorindo Appo S.R.L., el rechazo de la demanda iniciada contra Gefco Argentina S.A. se efectuó en base a una interpretación de los hechos acaecidos en función del robo.Señala que la cuestión no resulta baladí para la aplicación del principio “iura novit curia” ya que Sancor Seguros había sido citada a dicho expediente por Gefco como demandado principal y replicó la misma oponiendo una caducidad -que no prosperó- reiterando la defensa de falta de acción y finalmente contestando la demanda en subsidio.

Cita doctrina y jurisprudencia en relación al principio “iura novit curia”, sosteniendo que ante la falta de aplicación del mismo, se encuentra que debe asumir el costo causado por el robo de una mercadería importada y abonada que viajaba amparada por un seguro contra robo vigente otorgado por Sancor Seguros, transportada por una empresa de transporte y logística reconocida (Gefco Argentina), que había contratado el control satelital exigido en la póliza y custodiada por una custodia brindada por una empresa no objetada por el Asegurador (Prevención S.A.).

En segundo lugar se queja de la eximición de responsabilidad a Gefco Argentina y a su asegurador. Considera que se ha omitido la circunstancia que de las constancias de autos puede colegirse un alto grado de negligencia e imprevisión por parte del transportista, tal como su parte lo acreditó al acompañar un correo electrónico que le fuera remitido por Gefco Argentina, el que incluía involuntariamente la cadena de correos anteriores, emitidos entre el personal del mismo y que, según una instrucción incluía en uno de ellos, debía ser enviado a Clorindo Appo S.R.L. “.sacando las partes que involucran nuestros errores”, a saber:a) notificar al chofer con demasiada anticipación (se le informo un viernes, cuando la carga debía efectuarse a las 17 del siguiente lunes). Primer error Gefco Argentina, nunca debemos informar con tanta anticipación cuando se trata de carga valiosa, de un viernes para el lunes un chofer pude negociar la venta de la carga y entregar la misma; b) haber cargado muy tarde (17 horas). Segundo error Gefco/cliente, si es carga valiosa tenemos que coordinar para cargar temprano y salir de la zona peligrosa con luz de día; c) Haber iniciado el viaje muy tarde (18:45 hs. horario próximo al anochecer); d) contacto con la central de monitoreo a cargo del chofer. Tercer error Gefco Argentina, la Agencia debe informar y pedir a la central de monitoreo que siga la unidad, esta tarea no se puede deslindar al chofer, que lo hizo motus propio, la central desconoce qué se está transportando y sin información no puede tomar medidas. Resalta que dicha prueba documental no fue desvirtuada por ninguna de las constancias arrimadas al pleito por los demandados, más allá de la negativa procesal genérica.

Cita jurisprudencia en relación a los deberes que le corresponden al transportista exigiendo un mayor grado de profesionalismo en el desempeño de su “metier”.

Expresa que la responsabilidad de Gefco Argentina ha quedado claramente acreditada, al no haber tomado las mínimas medidas y diligencias tendientes al aseguramiento del transporte de la mercadería que le había sido contratado.

Por último, en relación al caso fortuito, se queja de la cita jurisprudencial efectuada en la sentencia, toda vez que la misma ha quedado desactualizada y en desuso por la simple evolución de la realidad actual.Destaca que la jurisprudencia más reciente, ante la repetición de los robos a transportistas y como una natural consecuencia de las obligaciones que le corresponden a los mismos, ha dejado de lado la categorización de “imprevisibilidad” como aplicable a las situaciones de “robo en banda” que configuraría la liberación de responsabilidad por parte del transportista.

Solicita en definitiva se revoque la sentencia y se condene en forma solidaria a Sancor Seguro y Gefco Argentina a indemnizar a su mandante Clorindo Appo S.R.L. de todas las consecuencias dañosas originadas por el robo acaecido el 22 de mayo de 2006, con expresa imposición de costas.

2º) “Clorindo Appo S.R.L.” interpuso demanda ordinaria contra “Sancor Cooperativa de Seguros Limitada”, acción de abandono de mercadería y derechos anexos a la aseguradora y por cobro de pesos.

(A) Relata que compró mercaderías (materia prima 8.000 kilogramos de níquel) en Brasil; que fue embarcado en el puerto de Santos, Brasil, en el barco “Cap. San Lorenzo”, contratando el transporte desde Santos hasta su planta en Bella Italia, provincia de Santa Fe, con transbordo a camión desde el puerto de Buenos Aires.

Una vez llegada la mercadería a la Argentina (Buenos Aires) desde el depósito Eslog an es retirada por transporte terrestre de Gefco Argentina, en fecha 22 de mayo de 2006, a última hora de la tarde. Así, de acuerdo a lo contratado y por exigencia del seguro flotante de transporte de cargas (póliza nº 74898) Gefco Argentina debía proporcionar custodia satelital y su parte contrató custodia armada con “Prevención S.A.”

No obstante ello, el camión que transportaba la mercadería fue asaltado a mano armada, reducido el chofer y al igual el vehículo de custodia armada; que el robo se produjo en Av. General Paz altura Zapiola, a las 19.30 horas aproximadamente. Posteriormente apareció el chofer, el vehículo de custodia y el camión, pero nunca la carga (fs.72/79).

(B) Por nota de Secretaría de fecha 22 de mayo de 2012 se deja constancia que “.En los autos caratulados “CLORINDO APPO S.R.L. C/ GEFCO ARGENTINA S/ ORDINARIO” – Expte. nº 88/07, de esta Secretaría Civil y Comercial, en fecha 09/05/12 se ha dictado la sentencia Nº 57 mediante la cual se resolvió acumular los mismos a los presentes, disponiendo su tramitación por separado, para el dictado de una sentencia única.”; y mediante decreto de igual fecha, se pasaron los autos para resolver (fs. 357).

(C) De las constancias del expte. acumulado nº 88/07, surge que la parte actora inició demanda ordinaria contra Gefco Argentina por reclamo de indemnización y/o pago del siniestro y/o pago del valor de la mercadería transportada, amparada por el contrato de transporte internacional de mercaderías tomada por la ahora demandada en el puerto de Santos, Brasil, por vía marítima hasta el puerto de Buenos Aires y por vía terrestre desde ese puerto hasta la localidad de Bella Italia, provincia de Santa Fe, bajo la condición “en tránsito aduanero” en el segundo de los tramos, y contrato de transporte incumplido (acción por cobro de indemnización -por avería- Ley 20.094).

Se citó en garantía a la aseguradora de Gefco, “L´Union de Paris Compañía Argentina de Seguros S.A.” (fs. 369/370) y por decreto de fs. 614 se citó como tercero en los términos del art. 94 del C.Pr.Civ.C.N. a “Sancor Cooperativa de Seguros Ltda.”; y se declaró la cuestión de puro derecho, quedando los autos para resolver (fs. 695 y 698).

3º) Corresponde en primer término el estudio de los agravios en relación a la demandada “Sancor Cooperativa de Seguros Limitada”.

(A) De la carta documento de fecha 4 de julio de 2006, se desprende que la actora, al momento de contestarle a Sancor Seguros, dice que “.La empresa de logística y transporte contaba con la cobertura de seguimiento.Si eventualmente ha existido alguna falla en el mismo, lo que no nos consta, es causal para que luego de abonado por ustedes el siniestro, tengan acción para repetir contra el proveedor de asistencia satelital o la empresa de logística. La empresa de custodia vehicular armada, fue aceptada por esa aseguradora, y tiene las habilitaciones pertinentes. En caso que en el viaje en cuestión, hubiera existido alguna anomalía, lo que no nos consta y en su caso no es imputable a nosotros es causal para que luego de abonado por Ustedes el siniestro, tengan acción para repetir contra la empresa de seguridad. En el convencimiento que CLORINDO APPO S.R.L. ha cumplimentado con las obligaciones a su cargo derivadas del contrato de seguro, entre ellas por lo expuesto anteriormente es que formalmente se RECHAZA vuestra declinación de abonar el siniestro y se intima a SANCOR Coop. de Seguros Ltda., para que en el plazo perentorio de CINCO (5) días abone las indemnizaciones cubiertas por el seguro como consecuencia del siniestro.” (fs. 65).

(B) De la carta documento de fecha 19 de julio de 2006, en la cual Sancor Seguros le contesta a la actora, se extrae lo siguiente: “. Es inaceptable vuestro argumento de que la probada existencia de fallas, tanto en el sistema de seguimiento satelital (GPS) como en la custodia armada, sea totalmente ajena a su responsabilidad y por tal motivo esta Aseguradora deba asumir la cobertura del siniestro para luego repetir contra las empresas encargadas de la misma. Muy por el contrario, la “Cláusula de Custodia” contenida en las Condiciones Particulares específicas de la póliza oportunamente contratada por Ud. dispone como una exigencia “objetiva” las medidas de seguridad que es menester cumplimentar. Dichas medidas, deben cumplirse en todos los casos, quedando sin efecto la cobertura de robo cuando ello no se concretare, conforme lo refiere la referida cláusula e independientemente de quien fuere el responsable del incumplimiento.” (fs. 40).

(C) De la póliza de seguro de transporte terrestre de bienes nº 74898, emitida por Sancor Seguros a favor del asegurado Clorindo Appo S.R.L.se desprende que la ubicación del riesgo era la Ruta Provincial 70 -km. 557- Bella Italia (provincia de Santa Fe); que la cobertura era por incendio, choque, vuelco, robo; que la mercadería cubierta era materias primas, productos elaborados, insumos, maquinarias y cualquier mercadería inherente a la actividad del asegurado, deducible vía marítima y/o aérea: 1% de la suma asegurada para todo y cada evento y vía terrestre: 20% monto del siniestro para robo y 10% monto del siniestro (mínimo $ 4.000.) para carga y descarga.

La cláusula nº 1 de las condiciones generales reza: “LEY DE LAS PARTES CONTRATANTES. Las partes contratantes se someten a las disposiciones de la Ley de seguros Nro. 17418 y subsidiariamente a las relativas a los Seguros Marítimos, como así también a las de la presente Póliza. En caso de discordancia entre las Condiciones Generales y las Particulares, predominarán éstas últimas. Los derechos y obligaciones del Asegurado y del Asegurador que se mencionan con indicación de los respectivos Artículos de la Ley de Seguros, deben entenderse como simples enunciaciones informativas del contenido esencial de la ley, la que rige en su integridad con las modalidades convenidas por las partes”; y la cláusula nº 20: “El Asegurado no puede hacer abandono de los bienes afectados por el Siniestro (Art. Nro. 74 de la Ley de Seguros).” (fs. 259/266).

(D) A fs. 93/95 la parte actora amplió la demanda interpuesta, manifestando que “.viene formalmente, en sede judicial y dentro de los plazos de caducidad estipulados por la ley, a hacer ABANDONO total e incondicional DE LA MERCADERÍA A FAVOR DEL ASEGURADOR, POR LA CAUSAL PREVISTA POR EL INC. D) DEL ART. 460 DEL PLEXO LEGAL citado” (ver Ley de la Navegación nº 20.094), e integrando los efectos a abandonar “los derechos contra terceros”, se solicitó se cite a terceros con el alcance de los arts. 94, siguientes y

concordantes del C.Pr.Civ.C.N.a Gefco Argentina S.A., Prevención S.A., la aseguradora de Gefco Argentina S.A., “L´Union de París Compañía Argentina de Seguros S.A.”.

(E) Mediante decreto de fs. 96 se tuvo por promovida acción ordinaria contra Sancor Cooperativa de Seguros Limitada y se citó en los términos del art. 94 del C.Pr.Civ.C.N. a Gefco Argentina S.A., Prevención S.A. y L´Union de París Cia. Argentina de Seguros S.A.

(F) A fs. 120/155, la parte actora solicitó se tenga por modificada la acción instaurada, tendiente al cobro de la indemnización correspondiente al contrato de seguro contra Sancor Cooperativa de Seguro Ltda. y/o por indemnización por incumplimiento del contrato de transporte pactado con Gefco Argentina S.A., y citando en garantía a L´Unión de Paris S.A. como aseguradora de Gefco, y manteniendo la citación como tercero a Prevención S.A., tendiente al resarcimiento por la mercadería que no arribara a destino. Mediante el decreto de fecha 28 de marzo de 2007, se proveyó “.Toda vez que la demanda ya ha sido notificada a Sancor Coop. de Seguros Ltda. y su transformación o modificación es sólo viable con anterioridad a que dicha diligencia procesal sea practicada -art. 331 C.P.C.C.N.- a lo peticionado en tal sentido no ha lugar por improcedente.” (fs. 156).

4º) Corresponde analizar el agravio vertido por la actora en relación a las distintas legislaciones aplicables al caso en estudio.

Así, el art. 269 de la Ley de la Navegación nº 20.094 establece que: “Se aplican al transporte de cajas de carga “containers” las normas convencionales, las de las leyes especiales y las de esta ley que le sean aplicables, teniendo en cuenta las características y condiciones del mismo”.

El art. 306 dispone: “Cuando se otorgue un conocimiento directo destinado a cubrir el transporte de mercaderías en trayectos servidos por distintos medios de transporte las disposiciones de esta ley son aplicables únicamente al que se realice por agua.Sus cláusulas rigen durante todo el transporte hasta la entrega de la mercadería en destino, sin que puedan ser alteradas por los conocimientos que se otorguen por trayectos parciales, los cuales deben mencionar que la mercadería se transporta bajo un conocimiento directo”.

El art. 408 de la citada normativa establece: “El contrato de seguro marítimo se rige por las disposiciones generales de la Ley General de Seguros, en cuanto no resulten modificadas por las de la presente acción”; y el art. 409: “Las disposiciones de esta Sección se aplican a los contratos de seguros destinados a indemnizar un daño o pérdida sufridos por intereses asegurables durante una aventura marítima, o en aguas interiores, o durante las operaciones terrestres que fueren accesorias. Cuando el viaje comprenda trayectos combinados por agua y por tierra o por aire, se aplican, salvo pacto en contrario, las normas del seguro marítimo”.

La Ley de Seguros, en la Sección XII -Seguro de transporte-, en su art. 121 consigna: “El seguro de los riesgos de transporte por tierra se regirá por las disposiciones de esta ley, y subsidiariamente por las relativas a los seguros marítimos. El seguro de los riesgos de transporte por ríos y aguas interiores se regirá por las disposiciones relativas a los seguros marítimos con las modificaciones establecidas en los artículos siguientes”.

Asimismo, cabe destacar que: (a) la actora al momento de suscribir la respectiva póliza de seguro nº 74898, adhirió a la cláusula nº 1, mediante la cual se establecía que las partes contratantes se someten a las disposiciones de la ley de Seguros; (b) que estamos en presencia de un contrato de transporte de mercaderías por containers (ver embarque nº SSZ11706 obrante a fs.91) con tramo marítimo (Santos/Buenos Aires) y tramo terrestre (Buenos Aires/Bella Italia, provincia de Santa Fe); (c) que el siniestro fue acontecido en ésta última etapa, desprendiéndose en consecuencia, que del juego armónico de las normas citadas, la ley aplicable al caso es la normativa de la ley de seguros.

5º) Corresponde analizar el art. 331 del C.Pr.Civ.C.N. en cuanto dispone que: “El actor podrá modificar la demanda antes de que ésta sea notificada.”. La doctrina ha señalado que “.En la fase de constitución del proceso, en determinado momento, debe quedar definitivamente fijado el contenido real de la controversia que ha de constituir, oportunamente, el objeto de la decisión. La cuestión está emplazada entre dos extremos posibles: si se permite una amplia facultad de modificar la demanda, no sólo queda comprometido el buen orden en el proceso, sino menoscabada la inviolabilidad de la defensa en juicio, a menos que se autorizara una permanente posibilidad de retrogradar la tramitación; si se excluye de modo absoluto toda posibilidad de modificación, es posible que un proceso incurra en el contrasentido de engendrar otros litigios por controversias que pudieron quedar resueltas en el primero.” (“Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Anotado y Comentado”, de Carlos J. Colombo y Claudio M. Kiper, Tomo III, págs. 562/563).

La jurisprudencia -que se cita por compartir- dispuso que: “.Nuestro régimen procesal adopta el principio de sustanciación en el modo de proponer la demanda, lo cual implica para la parte actora la carga de plasmar en el escrito de inicio la totalidad de los hechos en los que fundamenta su pretensión, que quedarán definitivamente cristalizados para el accionante al tiempo que se notifique el traslado de la demanda.Sólo posteriormente puede ser modificado el fundamento legal, por imperio del principio “iura novit curia”. El objeto expresado en la demanda, además de ser idóneo y jurídicamente posible, debe hallarse debidamente precisado, lo que constituye una carga para el actor, a quien se le exige la exacta delimitación, cuantitativa y cualitativa del objeto de la pretensión. Trabada la litis, y cualquiera haya sido la actitud asumida por la defensa, queda delimitado el objeto del proceso y con ello fijado el “thema decidendum”, base de la actuación de los tribunales de ambas instancias”. (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, Sala “B”, en autos “Rotocalco S.A. c. Cataldo Ferro S.A.”, 29/12/1994, publicado en La Ley 1995-C, 491; DJ 1995-2, 604; cita online: AR/JUR/1935/1994).

Conforme a la cláusula nº 20 de la póliza nº 74898, hace que luzca ajustado a derecho lo vertido por el sentenciante en cuanto a que “.al contratar el seguro, el asegurado conocía perfectamente la imposibilidad de hacer uso de la acción de abandono y sin embargo, inició su demanda contra el asegurador, no por el pago de la indemnización derivada del siniestro acaecido, sino por abandono de la mercadería, conforme la Ley de Navegación. Posteriormente, intentó la acción mencionada en primer término, pero lo hizo extemporáneamente, cuando ya el objeto de su acción había quedado determinado.”; más aún, teniéndose en consideración que el decreto de fs. 156 -que rechazó la modificación de demanda efectuada por la actora- ha quedado consentido y firme por parte de la misma y que la propia accionante en la demanda, en el punto 2) del petitorio de RESERVAS, ha dicho: “.Esta parte, urgida por los plazos de caducidad para incoar la acción de abandono, se reserva el derecho de ampliar la presente antes de correrse traslado a la accionada.” (ver fs.77 vta.).

6º) Corresponde el tratamiento de los agravios en relación a la eximición de responsabilidad de Gefco Argentina y su asegurador.

(A) Del relato de la demanda entablada contra la empresa de transporte, surge que “.Una vez llegada la mercadería a la Argentina (Buenos Aires), desde el depósito Exolgán es retirada por transporte terrestre de GEFCO, en fecha 22 de mayo de 2006, a última hora de la tarde. De acuerdo a lo contratado, y por exigencia del seguro flotante de transporte de cargas (Póliza Nº 74898 Ref: 71732 emitida por SANCOR SEGS.), GEFCO debía proporcionar custodia satelital y mi representada contrato custodia armada con “PREVENCIÓN SA . Los errores de GEFCO, están contenidos en el mail que se adjunta, emitido “en cadena”. (Primer error Gefco, nunca debemos informar con tanta anticipación cuando se trata de carga valiosa, de un viernes para un lunes un chofer puede negociar la venta de la carga y entregar la misma, no digo que sea este el caso, pero lo tenemos que tener en cuenta para el futuro). (segundo error Gefco/cliente, si es carga valiosa tenemos que coordinar para cargar temprano y salir de la zona peligrosa con luz del día). (tercer error Gefco, la Agencia debe informar y pedir a la Central de Monitoreo que siga la unidad, esta tarea no se puede deslindar al chofer que lo hizo por motus propio, la central desconoce que se está transportando y sin información no puede tomar medidas). Sancor declina la cobertura porque al sistema satelital instalado le habría faltado uno de los sensores (de apertura de puertas de la unidad tractora), y la custodia armada, en vez de estar integrada por dos hombres armados, uno de ellos no había estado armado. Frente a ello no se habrían cumplido condiciones objetivas de las cláusulas de seguridad y no tendría oportunidad de repetición, si correspondiere.” (ver fs.363/370).

(B) Al contestar la demanda, Gefco Argentina expone que “.niego categóricamente todos y cada uno de los errores que se pretende imputar a Gefco, negando en primer término que Gefco haya incumplido con lo normado en el art. 162 del Código de Comercio, puesto que como lo dijera precedentemente, mi representada actuó con la diligencia, que las circunstancias ameritaban. Niego la existencia de los mails a que hace referencia la actora, como niego así mismo que ellos, para el caso de existir, denoten graves errores que justifiquen responsabilidad por parte de Gefco. Al margen de negar categóricamente la autenticidad y el valor que se le quiere asignar a los supuestos mails citados y transcriptos en la presente demanda, ésta parte, a fin de clarificar la situación realizará algunas manifestaciones al respecto.” (fs. 604/608).

(C) De la solicitud de intervención de tercero efectuada por Gefco Argentina, se resalta que “. no existe responsabilidad alguna que pueda aplicarse a mis mandantes, puesto que el nexo de causalidad se exhibe destruido en razón a la irresistible situación acaecida, puesto que el robo a mano armada, llevado a cabo por un grupo comando, que redujera íntegramente la seguridad contratada para custodiar los bienes, deja a la luz claramente en lo que respecta a la empresa de transporte, el encuadre hipotético identificado con el caso fortuito y la fuerza mayor, máxime si se entiende que la seguridad privada contratada al efecto no fue escogida por Gefco, sino por Clorindo Appo, y por indicación de Sancor Seguros.” (fs. 595/596 y vta.).

(D) Dentro de las cláusulas de medidas de seguridad, de la póliza de seguro de transporte terrestre de bienes nº 74898, emitida por Sancor Seguros a favor del asegurado Clorindo Appo S.R.L, se destaca la cláusula de custodia Nº 2, mediante la cual se estipula: “.Queda entendido y convenido que la cobertura que otorga la presente póliza para el riesgo adicional de ROBO, queda condicionada a que el transportista, responsable del traslado de la mercadería, posea algunos de los siguientes sistemas de custodia:a) por Seguimiento Satelital tipo GPS o similar, el que deberá actuar sobre el camión tractor y acoplado o semirremolque o containers. b) Por seguimiento armado durante todo su recorrido, efectuado individualmente por otro vehículo en el que viajen dos personas armadas debidamente autorizadas a portar armas y efectuar tareas de custodia en todo el territorio de la Nación y Países Limítrofes cuando el viaje sea internacional. c) En caso de transferirse la responsabilidad del cumplimiento de estas “condiciones especiales” al Transportista, el asegurado deberá informarle por escrito al transportista sobre estos requerimientos los cuales deberán ajustarse al cumplimiento de los puntos aludidos debiendo el transportista aceptarlo y ajustarse también al cumplimiento estricto de las condiciones señaladas en el punto anterior. En el caso en que el asegurado o el transportista NO CUMPLAN con lo estipulado en los ítem a) o b) precedentes quedará sin efecto la cobertura de ROBO convenida.” (págs. 259/266).

(E) En la audiencia del art. 360 del C.Pr.Civ.C.N., a pedido de las partes, se declaró la cuestión de puro derecho (fs.695).

7º) En relación a los supuestos errores que remarca la actora por parte de Gefco Argentina, en cuanto a la responsabilidad por las medidas de seguridad brindadas durante el traslado terrestre en territorio nacional, para lograr que el transportista responda por la mercadería robada, era menester demostrar la culpa o el incumplimiento de las obligaciones del mismo, lo que juzgo no

se ha probado suficientemente en autos, conforme a lo dispuesto en los artículos 377 (carga de la prueba) y 386 (apreciación de la prueba según las reglas de la “sana crítica”) del C.Pr.Civ.C.N., pues sólo contamos con la presentación de mails intercambiados.

Más aún, se tiene en consideración que la parte actora no ha tenido interés en la producción y prosecución de la mencionada prueba (que fue negada y aclarada por la contraria), al solicitar se declare la cuestión como de puro derecho.

8º) Corresponde analizar la responsabilidad d el transportista frente al hecho no controvertido por las partes, relativo al robo a mano armada de la carga.

El art. 172 del Código de Comercio dispone que: “Durante el transporte corren por cuenta del cargador, no mediando estipulación contraria, todos los daños que sufrieren los efectos, provenientes de vicio propio, fuerza mayor o caso fortuito. La prueba de cualquiera de estos hechos incumbe al acarreador o comisionista de transporte.”; y el art. 176: “Aunque las averías o pérdidas provengan de caso fortuito o de vicio propio de la cosa cargada, quedará obligado el porteador a la indemnización, si se probare que la avería o pérdida provino de su negligencia o culpa, por haber dejado de emplear los medios o precauciones practicadas en circunstancias idénticas por personas diligentes”.

Así, conforme la normativa citada y teniéndose en consideración los propios dichos de la actora, no aparecería acreditada la culpa o negligencia del transportador frente al hecho violento acontecido, toda vez que:(a) Gefco Argentina efectuó la carga de la mercadería en el depósito Exolgan; (b) el camión fue asaltado a mano armada en Avda. Gral Paz altura Zapiola, Buenos Aires; y (c) el control satelital estaba contratado por Gefco Argentina con “Sitrack” y la custodia armada por parte de la actora con “Prevención S.A.”.

Ha dicho la jurisprudencia, que cito por compartir, que: “La Sala ha admitido desde antiguo que el robo a mano armada perpetrado por terceros puede configurar fuerza mayor (conf. causa 4255 del 20.7.76). Pero también ha advertido que la carga de la prueba del casus reposa en cabeza de quien lo alega (arg. Art. 172, Código de Comercio) y que, como hipótesis de excepción a los principios generales, dicha prueba debe ser plena y concluyente y efectuarse la valoración de los hechos con criterio riguroso; además de que el caso fortuito y la fuerza mayor requieren, entre otros elementos constitutivos, que el suceso sea imprevisible, o insuperable, o inevitable, es decir que la situación no sea en definitiva imputable a quien lo invoca a título de culpa (arg. Art. 176, Código de Comercio; conf. causas 5167 del 21.4.77; 704 del 4.12.81; 3915/91 del 94 y sus citas doctrinarias; 21419/96 del 20.5.97; 3921/97 del 16.9.99; 7075/98 del 26.6.2001; 50945/95 del 21.3.2002 y otras; Anaya, J.-Podetti, H., “Código de Comercio y leyes complementarias, comentados y concordados”, ed. 1967, T. III, n° 60; Fernández, R., “Código de comercio comentado”, ed. 1970, T. 1, Vol. 1, p. 514/516).” (en autos “La Meridional Cia. Argentina de Seguros S.A. c/ Rigatosso Hnos. S.A. s/ faltante y/o avería de carga transporte terrestre”, Cámara Federal Civil y Comercial Federal, Sala 2, magistrados Dres. Mario Hugo Lezana, Marina Mariani de Vidal y Eduardo Vocos Conesa; 22/12/2005; causa n° 50/03; publicado en Lex Doctor).

Y además:”El transportista no puede ser responsabilizado por la pérdida de la mercadería a causa de un robo a mano armada del camión que la trasladaba, pues se trató de un hecho inevitable o irresistible que constituye un caso fortuito en los términos del art. 514 del Cód. Civil, máxime cuando las medidas de seguridad tomadas por aquel -contratación de un servicio de rastreo satelital, designación de un acompañante para el chofer y provisión de un equipo de radio comunicación-no pueden considerarse como notoriamente insuficientes”. (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, Sala D, en autos: “L.P.M. Argentina S.R.L. c/ PC Arts Argentina S.A. s/ ordinario”, 16/06/2011; JA 30/11/2011, 82; AR/JUR/28370/2011 ).

9º) En mérito a todo lo expuesto, y guardando relación -en su

parte pertinente- con el criterio vertido en Acuerdo nº 66/12 en los autos “Juncal Compañía de Seguros de Autos y Patrimoniales c/ De Cristofano, Luis Alberto y otro s/ Demanda Ordinaria”, expte. nº 6279-C, propicio se confirme la sentencia apelada, en todo lo que fue materia de recurso y agravios; se impongan las costas de la alzada a la recurrente vencida (art. 68, primer párrafo, del C.Pr.Civ.C.N.) y se regulen los honorarios profesionales de los letrados actuantes ante la alzada en el 25% de lo que respectivamente se les regule en primera instancia. Así voto.-

Los Dres. Vidal y Toledo adhirieron a los fundamentos y conclusiones del voto precedente.

Atento al resultado del Acuerdo que antecede,

SE RESUELVE:

I) Confirmar la sentencia n° 26/13, obrante a fs. 699/713 y vta., en lo que ha sido materia de recurso. II) Imponer las costas de la alzada a la recurrente vencida (art. 68, primer párrafo, C.Pr.Civ.C.N.). III) Regular los honorarios profesionales de los letrados actuantes ante la alzada en el 25% de lo que respectivamente se les regule en primera instancia. Insértese, hágase saber, comuníquese en la forma dispuesta por Acordada nº 15/13 de la C.S.J.N. y oportunamente, devuélvanse los autos al Juzgado de origen. (expte. n° FRO 52000146/2006).-

Fdo.: José G. Toledo- Edgardo Bello- Elida Vidal- (Jueces de Cámara) Nora Montesinos (Secretaria de Cámara).-