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Procede el monto por daño material pues el corte de energía significó un incremento de gastos por cuanto ello comporta la necesidad de realizar pequeñas erogaciones extras.

Torre energíaPartes: Uria Losas Balbina c/ EDESUR S.A. s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: I

Fecha: 11-feb-2016

Cita: MJ-JU-M-97182-AR | MJJ97182 | MJJ97182

Si bien deben resarcirse los daños moral y material provocados por el corte de energía eléctrica, no procede el daño punitivo, pues la conducta antijurídica imputada no reviste tal gravedad. Cuadro de rubros indemnizatorios.

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Sumario:

1.-No corresponde admitir el resarcimiento en concepto de daño punitivo pues la conducta antijurídica de la empresa demandada no resulta suficiente de por sí para hacer pesar sobre el incumplidor una pena que, al margen de encontrarse regulada expresamente en el art. 52 bis de la Ley N° 24.240, no deja de revestir un carácter de excepción dentro del ámbito del derecho de daños, cuya principal función es atender a la posición de la víctima.

2.-Corresponde confirmar la partida asignada en concepto de daño material pues es preciso admitir el incremento de gastos que significóen la vida de la actora el corte de la energía, en particular, por cuanto ello comporta la necesidad de realizar pequeñas erogaciones extras para satisfacer los requerimiento de la vida cotidiana, entre otros, la adquisición de alimentos ya preparados, el reemplazo de alimentos perecederos, la provisión de materiales sustitutivo de la energía faltante, y demás perturbaciones con consecuencias económicas.

3.-Corresponde confirmar el quantum del resarcimiento por daño moral, pues, atendiendo a las circunstancias en que se verificó la contingencia y el tiempo de duración de la incomodidad provocada por el corte de suministro de energía eléctrica, luce equitativo y acorde a las previsiones del art. 522 del CCiv., aplicable a supuestos de incumplimiento contractual.

4.-Se juzga que las molestias e incomodidades que la interrupción del servicio de energía eléctrica ocasionó a la accionante, considerando su edad y que vivía en el primer piso, exceden las que de ordinario debe soportar una de las partes del contrato ante la inejecución temporaria de las obligaciones de la otra; máxime habida cuenta la índole de la prestación comprometida por la demandada, de imprescindible necesidad para el desarrollo de la vida moderna.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 11 días del mes de febrero de 2016, se reúnen en Acuerdo los señores jueces de la Sala I de esta Cámara para dictar sentencia en los autos del epígrafe. Conforme con el orden de sorteo efectuado, el doctor Ricardo Víctor Guarinoni dijo:

1.- Balbina Uria Losas promovió la presente demanda contra Edesur S.A., con el objeto de obtener la indemnización de los daños y perjuicios que le habían producido los cortes del servicio de electricidad que tuvieron lugar el 9/1/09, 17/6/09, 25/6/09, 30/6/09, 13/7/09, 14/7/09 y 15/7/09, en su domicilio sito en la calle Sarmiento 2884, piso 1° «3», de esta ciudad. Su pretensión abarcó el reintegro del daño material por la suma de $ 1.000, del daño moral por $ 4.000 y del daño punitivo por la cantidad de $ 25.000, o lo que más o menos surja de la prueba, intereses y costas.

2.- La sentencia de fs. 157/161 hizo lugar parcialmente a la demanda, condenando a Edesur a pagarle a la actora $ 800 en concepto de daño material, $ 3.500 por daño moral y rechazó el reclamo por el daño punitivo. Para así resolver, el juez a quo, tuvo en cuenta que el domicilio de la accionante sufrió cortes en el suministro eléctrico entre los días 17 de junio y 15 de julio de 2009 originados por eventos en la red de baja tensión por causa de un fusible. Además, fijó intereses a partir del día en que se produjo la interrupción del servicio eléctrico -17/6/09- y hasta el efectivo pago conforme la tasa que el Banco de la Nación Argentina percibe en sus operaciones de descuento a treinta días, con costas.

3.- Tal pronunciamiento mereció la apelación de la actora, quien expresó agravios a fs.173/176, los que no merecieron respuesta de su contraria.

En los agravios considera que la suma de $ 800 de daño material otorgada por el a quo debería elevarse a $ 1.000 y la cantidad de $ 3.500 reconocida por el sentenciante por el daño moral debería ajustarse a la suma de $ 4.000. Por último, solicita que se haga lugar al daño punitivo, aplicando a la demandada una multa/sanción a su favor.

4.- Ahora bien, observo que el a quo, basándose en el informe del ENRE que luce a fs. 74/98 y 130/139, señaló que los cortes sufridos por la actora se prolongaron entre los días 17 de junio y 15 de julio de 2009. Decisión que no fue cuestionada por la recurrente.

Sin embargo, a fin de dar tratamiento a las cuestiones planteadas en esta instancia creo conveniente detallar con exactitud los días y cantidad de horas que la actora estuvo sin suministro eléctrico.

En ese sentido, del informe del ENRE que figura a fs. 74/98, especialmente de fs. 95 mana la fecha y hora de inicio del corte de energía, la de finalización y la duración en minutos del mismo.

Podemos observar que el día 17/6/09, el corte de energía eléctrica tuvo una duración de nueve horas y media, desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde. El 25/6/09, el corte comenzó a la media noche y finalizó a la una y cuarenta y seis de la mañana, es decir se extendió por una hora y media y durante la noche, sin afectar las horas diurnas. El día 30/6/09 hubo dos cortes: de nueve y media de la mañana a doce y cuarenta y seis del mediodía y, el otro, de trece y veinte hasta cerca de las diez de la noche, con una duración de doce horas aproximadamente y afectando el horario diurno.El 13/7/09, comenzó a las cinco de la tarde de ese día y finalizó a las 5 de la mañana del día siguiente, con una continuidad de 12 horas.

Finalmente, el 15/7/09 sucedieron tres cortes: el primero de ellos, comenzó a las diez de la mañana y el último finalizó a las ocho y cuarto de la noche, con una duración total de ocho horas, pero que en realidad afectó casi toda la jornada.

En resumen, concluyo que de los cinco días detallados, cuatro días fueron los más afectados por el corte de suministro, pues el 25/6/09 sólo duró una hora durante la noche. Resultando una totalidad del corte de 42 horas.

5.- Respecto de la indemnización material, es preciso admitir el incremento de gastos que significó en la vida de la actora el corte de la energía, en particular, por cuanto ello comporta la necesidad de realizar pequeñas erogaciones extras para satisfacer los requerimiento de la vida cotidiana -en general, gastos no documentados- entre los que se mencionan la adquisición de alimentos ya preparados en casas de comida, el reemplazo de alimentos perecederos, la provisión de materiales sustitutivo de la energía faltante, entre otras perturbaciones con consecuencias económicas (cfr. esta Sala, causas 6134/00 del 18/12/01 y 9186/00 del 26/2/2002; Sala III, causa 7359/00 del 20/12/01, entre otras).

Ante este panorama, y puesto que es admisible la determinación del quantum en forma presuntiva en los términos del art. 165 del Código Procesal, parece razonable la ponderación efectuada por el juez de primera instancia, por lo cual propongo la confirmación de lo decidido sobre el punto.

6.- Con relación al quantum del resarcimiento por daño moral, debe recordarse que el caso se rige por el art.522 del Código Civil, aplicable a supuestos de incumplimiento contractual, lo cual exige apreciar las circunstancias que rodearon al mismo (esta Sala, causas 5162 del 17/5/88, 7568/92 del 3/10/95; Sala II, causa 11.701/95 del 9/9/97, entre otras).

Entiendo que las molestias e incomodidades que la interrupción del servicio ocasionó a la accionante -que al momento de los hechos contaba con 56 años de edad (ver fs. 4) y que vivía en el primer piso- exceden las que de ordinario debe soportar una de las partes del contrato ante la inejecución temporaria de las obligaciones de la otra, habida cuenta la índole de la prestación comprometida por la demandada, de imprescindible necesidad para el desarrollo de la vida moderna.

Por ello, atendiendo a las circunstancias en que se verificó la contingencia y el tiempo de duración de la incomodidad, entiendo equitativo también el monto otorgado por el a quo a fin de indemnizar el rubro en cuestión, por lo cual estimo justo confirmar lo decidido sobre el punto en la sentencia apelada.

7.- Finalmente, la actora insiste en su derecho a percibir un resarcimiento/sanción en concepto de daño punitivo, en los términos de la reforma a la ley 24.240, artículo 52 bis. Ahora bien: la admisión de una pena privada está estrechamente vinculada con la idea de prevención de ciertos daños mediante una sanción ejemplar y al desmantelamiento de los efectos de los actos ilícitos que, por su gravedad o por sus consecuencias, requieren algo más que la indemnización resarcitoria de los perjuicios causados (Stiglitz Rubén S. y Pizarro Ramón, Reformas a la Ley de Defensa del Consumidor, La Ley 2009-B-p. 949).

Sentados así los lineamientos generales, creo que en este caso no resulta procedente la aplicación de la multa pretendida ya que no encuentro en el actuar de Edesur un motivo con entidad suficiente para justificarla.En tal sentido, la conducta antijurídica no resulta suficiente de por sí para hacer pesar sobre el incumplidor una pena que, al margen de encontrarse regulada expresamente en el art. 52 bis de la Ley N° 24.240, no deja de revestir un carácter de excepción dentro del ámbito del derecho de daños, cuya principal función es atender a la posición de la víctima (conf. esta Sala, causa 3695/11 del 12/11/13, voto Dr. Francisco de las Carreras.).

8.- Por lo expuesto, propongo: Confirmar la sentencia apelada, con costas por su orden dado que no ha mediado contradictorio (art. 70 -ex 68-, 2° párrafo, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, texto según ley 26.939, Digesto Jurídico Argentino).

La doctora María Susana Najurieta adhiere al voto que antecede.

En mérito a lo deliberado y a las conclusiones del Acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: confirmar la sentencia apelada en todo lo que ha sido materia de agravio. Las costas de Alzada, dado que no hubo contradictorio, se fijan por su orden (art. 70 -ex 68-, 2° párrafo, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, texto según ley 26.939, Digesto Jurídico Argentino).

El doctor Francisco de las Carreras no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del R.J.N.).

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

María Susana Najurieta

Ricardo Víctor Guarinoni

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