Distribución de la responsabilidad en el accidente del 20 % al actor por conducir sin nunca haber obtenido licencia y el 80 % al demandado.

accidente choque autoPartes: Peralta Cristian Alejandro Javier c/ Rodriguez Rubén Darío y otro s/ daños y perjuicios

Tribunal: Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual de Rosario

Fecha: 27-oct-2015

Cita: MJ-JU-M-96980-AR | MJJ96980 | MJJ96980

Distribución de la responsabilidad en el accidente del 20 % al actor por conducir sin nunca haber obtenido licencia y el 80 % al demandado. Cuadro de rubros indemnizatorios.
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Sumario:

1.-Corresponde distribuir la responsabilidad en el accidente del 20 por ciento al actor por conducir sin nunca haber obtenido licencia y el 80 por ciento al demandado, ya que la tenencia de licencia para conducir no importa sólo una falta administrativa, sino que conlleva implícitamente una responsabilidad también civil, ya que es justamente el otorgamiento de la licencia y su periódico vencimiento y posibilidad de su renovación lo que posibilita controlar por parte de la Municipalidad el estado normal (en sentido psicofísico), y otorgar la habilitación o la renovación de la licencia de conducir.

2.-Si bien es cierto que el conocimiento del régimen de circulación (conocimientos teóricos que integran el examen para obtener la licencia de conducir) no evita per se los accidentes, no deja de advertirse que no haber contado nunca con la licencia conlleva entender que carecía el actor de los conocimientos necesarios como para utilizar y maniobrar la motocicleta en cuestión.

3.-Cuando la víctima resulta disminuida en sus aptitudes físicas o psíquicas de manera permanente, esta incapacidad debe ser objeto de reparación al margen de que desempeñe o no una actividad productiva, pues la integridad física tiene en sí misma un valor indemnizable y su lesión afecta diversos aspectos de la personalidad que hacen al ámbito doméstico, social, cultural y deportivo con la consiguiente frustración del desarrollo pleno de la vida y a fin de evaluar el resarcimiento no es necesario recurrir a criterios matemáticos ni tampoco son aplicables los porcentajes fijados por la ley de accidentes de trabajo, aunque puedan resultar útiles para pautas de referencia sino que deben tenerse en cuenta las circunstancias personales del damnificado, la gravedad de las secuelas, los efectos que éstas puedan tener en su vida laboral.

4.-A los fines de la fijación del quantum indemnizatorio debido por el daño moral, debe tenerse en cuenta el carácter resarcitorio de este rubro, la índole del hecho generador de la responsabilidad y la entidad del sufrimiento causado, que no tiene necesariamente que guardar relación con el daño material, pues no se trata de un daño accesorio a éste.

Fallo:

Rosario, 27.10.15

VISTOS: Los presentes caratulados «PERALTA, Cristian Alejandro Javier c. RODRIGUEZ, Rubén Darío y ot. s. Daños y Perjuicios»,

Expte. Nro. 3114/10, en trámite por ante este Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual de la 2a. Nominación de Rosario, venidos a despacho a fin de dictar sentencia, conforme se ordena a fs. 161 de donde surge lo siguiente. 1. A fs. 43 y ss., Cristian Alejandro Javier Peralta promueve demanda de indemnización de daños y perjuicios contra Rubén Darío Rodriguez y/o contra Diego Hernán Michele y/o contra quien resulte ser civilmente responsable del vehículo marca Fiat Siena dominio GGA-171 en relación al accidente ocurrido en fecha 23-04-10 en la intersección de las calles Gurruchaga y Rondeau de la ciudad Rosario tendente a la percepción de los siguientes rubros: daño patrimonial por lesión física; daño moral; gastos médicos farmacéuticos y colaterales; y daños al rodado. Relata que en fecha 23 de Abril de 2010 circulaba en la motocicleta marca marca Motomel modelo C110 SE dominio 418-DMT por calle Rondeau de la ciudad de Rosario en dirección Norte-Sur; lo hacía por el carril Oeste cuando unos metros antes de llegar a la intersección con calle Gurruchuga, es encerrado por un automóvil marca Fiat modelo Siena dominio GGA-177 conducido por el demandado Rubén D. Rodríguez, quien circulaba también por Bv. Rondeau hacia el Sur, a la par de la motocicleta y al intentar ingresar de forma repentina a la estación de GNC que se encuentra en dicha intersección lo encierra y lo embiste provocando su caída contra el pavimento. Atribuye responsabilidad al demandado Rubén Darío Rodriguez toda vez que invadió el carril de circulación del actor realizando una conducta imprevista y negligente. Atribuye responsabilidad también a tenor de lo normado en el Art. 1113 C.C. Peticiona citación en garantía de 2/11 AMCA Seguros y Servicios S.A. Ofrece pruebas. Formula reserva constitucional.

2.Citada y emplazada la parte demandada (fs. 48), a fs. 57 comparece y responde demanda a fs. 78 la citada en garantía Orbis Compañía Argentina de Seguros S.A. y el codemandado Diego Hernán Michele (fs. 69 y 78). Refieren que AMCA (Asociación mutual de Conductores de Automotores) no es una Compañía de Seguros sino un agente Institorio de Orbis Compañía Argentina de Seguros S.A. quien a fs. 78 acata la citación que le fuera efectuada mediante póliza N° 2.203.296. Efectúan negativa puntual de los hechos afirmados por el actor en el escrito inicial. Niega legitimación activa del actor en cuanto a su carácter de titular del rodado marca Motomel modelo 110 dominio 418 DMT. Reconoce la existencia del hecho mas no las circunstancias de modo; daños y consecuencias del mismo. Refieren que el hecho ocurrió en fecha 30-04-10 y no en fecha 23-04-10. Relatan que en fecha 30-04-10, el demandado circulaba al comando del vehículo marca Fiat Siena dominio GGA-177 por calle Rondeau en dirección al Sur de la ciudad de Rosario por el carril derecho. Al estar llegando a la intersección con calle Gurruchaga, el conductor demandado con las luces de giro previa y oportunamente activadas, se dispone a girar para ingresar a la Estación de Servicios ubicada en dicha ochava. En el momento en que estaba ingresando su rodado fue rozado por la motocicleta del actor Motomel G110 dominio 418 DMT que intenta una maniobra prohibida, sobrepasar al rodado del demandado por donde no había espacio, esto es la derecha lo que provoca la pérdida de dominio de la motocicleta por parte del conductor sin que éste cayera al piso. Endilga responsabilidad al actor toda vez que realizó una maniobra prohibida al intentar sobrepasar al otro vehículo por la derecha haciendo caso omiso a la luz de giro del rodado del demandado. Alega culpa de la víctima. Refiere que no contaba con carnet de conducir, así como tampoco tenía casco colocado ni seguro obligatorio. Ofrecen pruebas.Formulan reserva constitucional.

3. A fs. 86 comparece a estos autos el codemandado Rubén 3/11 Darío Rodriguez.

4. Proveídas las pruebas (fs. 92) constan como producidas las siguientes: a) informativa: Sanatorio Norte (fs. 106-117); R.N.P.A (fs. 119-122); Hospital Escuela Eva Perón (fs. 136-137); ECCO (fs. 138-139) b) instrumental: de los caratulados «RODRÍGUEZ, Rubén Darío S/ LCAT» Sumario N° 1680/10 que tramitara por ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Penal Correccional de la 6ta. Nominación de Rosario. c) pericial: médica (fs. 142-146); d) documental: Presupuesto Casa Sandín SRL (fs. 154); 4 fotografías (fs. 155) Designada la audiencia a los fines del art. 555 CPCC (fs. 92; 133), y habida la misma (según da cuenta el acta de fs. 156), quedan los presentes en estado de emitir pronunciamiento definitivo. Y CONSIDERANDO: 1. Cabe indicar, como previo al análisis de los hechos expuestos por la actora, que en el proceso penal (Sumario Nro. 1680/10) se ha dispuesto el archivo de las actuaciones, en función de lo previsto por los arts. 72 inc. 2 del Código Penal y 501 del Código Procesal Penal (vide Resolución Nro. 644, de fecha 10-06-10), según se desprende a fs. 25. Tal decisión firme permite al Tribunal Civil examinar la responsabilidad del hoy demandado en el hecho, por la distinta naturaleza de la responsabilidad penal y civil, extremo que se hace constar expresamente por la disposición contenida en el art. 1103, CC. 2. En cuanto a la fecha que ocurriera el siniestro, actor y demandado son contestes en que fue el día viernes 23 de abril de 2010, según consta en las respectivas declaraciones realizada por el Sr. Rodriguez y Peralta ante la preventora (fs. 11 y 16 Sum. Penal) 3. En lo que concierne a la titularidad registral del rodado marca Motomel dominio 418-DMT, de la informativa rendida a fs.121 se advierte que su titular era el actor Cristian Alejandro Peralta desde el día 19-05-2009. 4. De las constancias probatorias rendidas, que se evaluarán 4/11 bajo la perspectiva de dilucidar sólo los aspectos controvertidos dado que las cuestiones admitidas no requieren prueba (arg. art. 145, CPCC; cf. C.S.J.P.S.Fe, 29.12.1993, in re «MEDINA, Santa Teresa c. Techint S.A. -Daños y Perjuicios- s. Recurso de Inconstitucionalidad», en A. y S., tomo 105, págs. 207/212), surge lo siguiente:

5. Relató el actor ante la preventora: «(.) El día viernes de la semana pasada siendo las 20.30 hs. circulaba en mi motocicleta Motomel 110 cc dominio 418-DMT, lo hacía por Bv. Rondeau hacia el cardinal Sur, por el carril lento, sobre la mano derecha, al estar llegando a calle Gurruchaga un taxista me pasa velozmente por la izquierda y sin colocar luz de giro, gira a la derecha abruptamente cerrándome el paso y colisionándome la moto lo que ocasiona que salga despedido de la moto y caiga sobre el pavimento, resultando lesionado en la cintura las piernas, a posterior vino personal policial al lugar y personal del SlES y me trasladaron al Hospital Eva Perón en donde me efectuaron curaciones y placas (.)» (fs 16 Sum. Penal)

6. A su turno el codemandado Rubén Darío Rodríguez declaró ante la preventora: «(.) Que en el día de la fecha siendo las 20.00 horas aproximadas, en circunstancias que venia en el taxi Fiat Siena R.A 2112, GGA 177, haciéndolo por Bv. Rondeau de Norte a Sur y antes de llegar a calle Gurruchaga pongo la luz de giro hacia derecha para ingresar a la estación de Servicio, y al doblar un muchacho que venía a bordo de una motocicleta de marca Motomel, el cual me quiso pasar por la derecha me colisiona en la parte delantera derecha, y al parecer se encontraría lesionado, enseguida llamé una ambulancia y lo trasladó hasta el hospital para realizar las curaciones (.)» (fs. 11 Sum. Penal).

7.La inspección ocular evidenció que «(.) En las intersecciones de las calles Bv. Rondeau y Gurruchaga que la primera en mención se encuentra orientada de Norte a Sur o viceversa con doble sentido de circulación vehicular, de día la circulación de peatones y vehicular es fluida, de noche disminuye, es pavimentada, acordonada, con canteros, la iluminación está dada por columna de alumbrado público, con lámparas de gas de mercurio, las viviendas se encuentran hechas en 5/11 su mayoría de material. La arteria restante presenta similares características que la primera, se encuentra orientada con sentido cardinal de Este a Oeste o viceversa con sentido vehicular hacía el Oeste. Se hace constar que el lugar cuenta con semáforos en funcionamiento, el suelo se encontraba seco y los rodados se encontraban movidos con respecto al lugar del hecho antes del arribo del actuante. En el lugar no se observan huellas u otros elementos que puedan orientar la investigación (.)» (fs. 8 Sum. Penal). En cuanto al rodado del actor, luce agregado en el Sumario Penal el formulario de examen mecánico del cual se advierte: «(.) Al momento de la labor pericial no se puede determinar sector de impacto. Sí como marcas de daños se observa: peldana lateral izquierda quebrada, semidesprendida, pedal de cambios lado izquierdo doblado, falta espejo retrovisor lado derecho, guardabarros delantero quebrado, ambas cachas laterales traseras quebradas de soporte semidesprendidas (.)» (fs. 22 Sum. Penal). A fs. 14 del Sumario Penal se encuentra copia certificada por la autoridad preventora de la cédula de identificación del automotor correspondiente al rodado Fiat Siena dominio GGA-127 cuyo titular según la misma es el codemandado Diego Hernán Michele.

8. Por la confirmación de la mecánica del accidente, de acuerdo a la prueba rendida dentro del proceso, ha de analizarse la responsabilidad siniestral. 8.1. Tratándose de un hecho que involucra un vehículo automotor, el análisis de la misma debe regirse por las previsiones del art.1113, 2º párrafo, Código Civil, es decir, en referencia a los daños causados por el «riesgo» de la cosa. Sobre la expresada base no incumbe al actor la prueba fehaciente de violación reglamentaria alguna por parte de la contraria, sino que le basta con acreditar la e xistencia del nexo causal adecuado entre la cosa riesgosa y el daño, correspondiendo a la parte demandada que pretende liberarse de responsabilidad demostrar la culpa de la víctima, de un tercero, o el caso fortuito, siempre que revelen aptitud para 6/11 interrumpir o interferir tal nexo (C.S.J.N., 11.05.1993, in re «FERNÁNDEZ, Alba Ofelia c. BALLEJO, Julio A. y Otra», en LL 1993-E, págs. 472 y ss.; C.S.J.P.S.Fe, 29.12.1993, in re «ESPÍNDOLA, Juan Lorenzo c. SANCHO, Miguel A. y Otros», en A. y S., tomo 105, págs. 198 y ss.; C.S.J.P.S.Fe, 29.12.1993, in re «LEVY, Daniel», en A. y S., tomo 105, págs. 192 y ss.), lo cual no empece a la facultad del órgano jurisdiccional para realizar un análisis de la conducta del demandado (C.S.J.P.S.Fe, 05.08.1998, in re «LÁZZARI de MILANESI, Nora c. MESSULAM, Miguel Ángel y Otros», en A. y S., tomo 148, págs. 240 y ss.). 8.2. Sentado lo antedicho, cabe destacar lo siguiente: Si bien la parte demandada y la citada en garantía invocaron que el actor realizó una maniobra prohibida al intentar sobrepasar al rodado conducido por el Sr. Rodríguez por la derecha y por donde no había espacio, lo cierto es que ninguna prueba se ha rendido que acredite tal dinámica siniestral. En segundo término, la falta de casco protector tampoco ha merecido probanza asertiva. Pero aun cuando por vía de hipótesis se entendiera que el actor no se encontraba utilizando tal dispositivo de seguridad, no es menos cierto que las lesiones constatadas por el perito médico actuante (fs. 145, 145 vta.y 146.) no se hubieran evitado, por encontrarse en zonas anatómicas no cubiertas. Finalmente si bien se encuentra acreditado que el actor no poseía cobertura asegurativa ninguna incidencia tiene dicha conducta en el resultado dañoso. Ahora bien, cabe destacar que en los presentes sí ha logrado el demandado desbaratar parcialmente la presunción legal contenida en el citado dispositivo normativo en virtud de haber acreditado que el actor carecía de licencia de conducir habilitante (cf. fs. 95). Resulta significativo lo apuntado ya que la falta de licencia para conducir no importa sólo una falta administrativa, sino que conlleva implícitamente una responsabilidad también civil, ya que es justamente el otorgamiento de la licencia y su periódico vencimiento y posibilidad de su 7/11 renovación lo que posibilita controlar por parte de la Municipalidad el estado normal (en sentido psicofísico), y otorgar la habilitación o la renovación de la licencia de conducir. Si bien es cierto que el conocimiento del régimen de circulación (conocimientos teóricos que integran el examen para obtener la licencia de conducir) no evita per se los accidentes, no deja de advertirse que no haber contado nunca con la licencia conlleva entender que carecía el actor de los conocimientos necesarios como para utilizar y maniobrar la motocicleta en cuestión. Todo lo expresado conduce a que se fijen las proporciones de responsabilidad en el 20% para el actor Cristian Alejandro Javier Peralta (Art. 1109 C.C.) y en el 80% para los codemandados Ruben Darío Rodriguez y Diego Hernán Michele (Art. 1.113 C.C) La presente decisión se hará extensiva, en la medida del seguro pactado (art. 118, Ley 17.418; cf. C.S.J.N., 29.08.2006, in re «VILLARREAL, Daniel A. c. FERNÁNDEZ, Andrés A. y Otros», en LL 2006-F, págs. 3 y ss.; C.S.J.N., 07.08.2007, in re «CUELLO, Patricia D. c. LUCENA, Pedro A.», en LL 2007-E, págs. 402 y ss.), a Orbis Compañía Argentina de Seguros S.A.quien acató la citación en garantía que le fuera efectuada (fs. 78).

9. Despejada la atribución de responsabilidad, debe pasarse revista a los daños cuya indemnización se demanda. 9.1. En relación al rubro incapacidad sobreviniente (daño patrimonial por lesión física) cabe destacar que doctrinariamente considerada la incapacidad es la falta de salud derivada de un hecho ilícito. La invalidez física es un concepto médico antes que jurídico, ya que la captación normativa del complejo de hecho se integra también con las repercusiones que dicha minusvalía tiene en la capacidad de ganar dinero, que no es contemplado por la noción puramente médica (cf. LORENZETTI, Ricardo Luis; «La lesión física a la persona. El cuerpo y la salud. El daño emergente y el lucro cesante», en Revista de Derecho 8/11 Privado y Comunitario, Santa Fe, Rubinzal Culzoni, 1992, Nro. 1, pág. 101). Se configura cuando el ilícito deja una secuela irreversible que se traduce en disminución -total o parcial- permanente. La Corte Suprema de Justicia de la Nación sostiene que: «Cuando la víctima resulta disminuida en sus aptitudes físicas o psíquicas de manera permanente, esta incapacidad debe ser objeto de reparación al margen de que desempeñe o no una actividad productiva, pues la integridad física tiene en sí misma un valor indemnizable y su lesión afecta diversos aspectos de la personalidad que hacen al ámbito doméstico, social, cultural y deportivo con la consiguiente frustración del desarrollo pleno de la vida y a fin de evaluar el resarcimiento no es necesario recurrir a criterios matemáticos ni tampoco son aplicables los porcentajes fijados por la ley de accidentes de trabajo, aunque puedan resultar útiles para pautas de referencia sino que deben tenerse en cuenta las circunstancias personales del damnificado, la gravedad de las secuelas, los efectos que éstas puedan tener en su vida laboral. (.)»Baeza Silvia o c/ Buenos Aires Provincia de s/ Daños y Perjuicios» B 140. XXXV (En idéntico sentido CSJN Fallos B606.XXVI ;F 468. XXXVII. M. 424. XXXIII. ) En cuanto a las condiciones personales del actor Cristian Alejandro Javier Peralta, ha de considerarse que contaba con 27 años de edad al momento del accidente (fs. 16 Sum. Penal.) y si bien manifiesta a fs. 95 que trabajaba para la empresa Molinos Cañuelas, ninguna probanza existe en autos que corrobore tal extremo como así tampoco la remuneración que percibía. En cuanto a su incapacidad física, porta un 10% de incapacidad (cf. pericial médica, a fs. 146) El perito médico expresó «(.) El Sr. Cristian Alejandro Peralta sufrió como consecuencia del Accidente de autos un traumatismo lumbar (.) Actualmente refiere episodios de lumbociatalgia por lo que se sugiere una incapacidad parcial y permanente del 10% (diez por ciento).» (fs. 146). Teniendo en cuenta las facultades legalmente conferidas al Tribunal por el art. 245, CPCC, y las condiciones particulares de la víctima que han sido explicitadas previamente, se declara procedente el rubro, 9/11 fijándose el mismo en la suma de $ 60.000.- 9.2. En cuanto al rubro daño moral; daño psicológico sufrido a consecuencia del siniestro, se define al mismo como «una modificación disvaliosa del espíritu en el desenvolvimiento de su capacidad de entender, querer o sentir, que se traduce en un modo de estar de la persona diferente de aquél en que se encontraba antes del hecho, como consecuencia de éste y anímicamente perjudicial» (ZAVALA de GONZÁLEZ, Matilde; «Daños a las personas», tomo 2, pág. 49). A los fines de la fijación del quantum, debe tenerse en cuenta el carácter resarcitorio de este rubro, la índole del hecho generador de la responsabilidad y la entidad del sufrimiento causado, que no tiene necesariamente que guardar relación con el daño material, pues no se trata de un daño accesorio a éste (Fallos: 316:2894; 321:1117; 325:1156; 326:820 y 847;330:563y332:2159).» (CSJN 341.XXXVI «MIGOYA CARLOS ALBERTO c.BUENOS AIRES PROVINCIA DE Y OTS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS»). Es por todo lo expresado, atento a todas estas circunstancias, que nos enfrentamos a la difícil tarea de justipreciar el dolor humano. Teniendo nuevamente en cuenta las facultades legalmente conferidas al Tribunal por el art. 245, CPCC, y las condiciones particulares de las víctimas que han sido explicitadas previamente, se declara procedente el rubro, fijándose el mismo en la suma de $18.000.- 9.3. En relación al rubro gastos médicos farmacéuticos y colaterales, aun cuando no obra debida prueba de las erogaciones invocadas, no es menos cierto que las lesiones producidas conllevan la presunción de la materialización de diversos gastos cuya cuantía bien puede ser estimada por este órgano jurisdiccional en uso de sus facultades legalmente estatuidas en la suma de $500.- Teniendo nuevamente en cuenta las facultades legalmente conferidas al Tribunal por el art. 245, CPCC, y las condiciones particulares de las víctimas, que han sido explicitadas previamente, se declara procedente el rubro, fijándose el mismo en la suma de $500.- 9.4. Finalmente en lo referente al rubro daños al rodado, si 10/11 bien a fs. 154 luce agregado un presupuesto de Casa «Sandín SRL» el mismo no se encuentra debidamente reconocido. Asimismo tampoco existe rendida en autos pericial mecánica que determine los daños del rodado. Sin embargo, atento a constancias obrantes a fs. 22 del Sumario Penal, surge acreditada la existencia de un daño material a dicho rodado, y -por ende- la necesidad de proveer a su reparación; con lo cual, no comprobada la efectiva incidencia económica del mismo, deberá diferirse su cuantificación en trámite posterior, que se sustanciará de conformidad con lo normado en los arts. 413 y ss. CPCC. 10. En lo atinente a las costas, atento el éxito obtenido que se pondera jurídicamente, y en virtud del principio normativo del vencimiento objetivo, se impondrán en el siguiente orden: 10 % a la parte actora y 90 % a la parte demandada (art.252, CPCC). Por el mérito de los fundamentos que anteceden, el Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual de la Segunda Nominación de Rosario,

RESUELVE: I) Hacer lugar parcialmente a la demanda y, en consecuencia condenar a los codemandados Rubén Darío Rodriguez y Hernán Diego Michele a pagar al actor Cristian Alejandro Javier Peralta la suma de $62.800.- dentro del término de 10 días

II) El capital devengará un interés no acumulativo de acuerdo a las siguientes pautas: a) desde el día del hecho y hasta el vencimiento del plazo que esta sentencia otorga para el pago, se aplicará sobre el capital el promedio entre las tasas activa y pasiva mensual sumado que abone el Nuevo Banco de Santa Fe S.A. (índice diario); b) desde el vencimiento de dicho plazo y hasta su efectivo pago, el capital indemnizatorio y los honorarios devengarán un interés equivalente al doble de la tasa pasiva referenciada.

III) Diferir la justipreciación del rubro daños al rodado a las resultas del procedimiento dispuesto en el punto 9.4 de los considerandos que anteceden.

IV) Imponer las costas en el siguiente orden: 10% a la parte actora y 90% a la parte demandada.

IV) Regular los honorarios profesionales del Dr. Diego Ruiz y de la Dra. Graciela Pierro en la suma de ($.)- (. unidades jus) conjuntamente y en proporción de ley; los del Dr. Carlos Linari 11/11 Micheletti en la suma de ($.).- (. unidades jus); y los de la perito Susana B. Scalessi en la suma de ($.).- (. unidades jus)

V) Hacer extensivos los efectos de la presente sentencia a la citada en garantía, Orbis Compañía Argentina de Seguros S.A. en la medida del seguro

VI) Difiérase el prorrateo previsto en el art. 505, CC, al momento de la práctica de la liquidación correspondiente.

VII) Insértese, agréguese copia y hágase saber. Autos: «PERALTA, Cristian Alejandro Javier c. RODRIGUEZ, Rubén Darío y ot. s. Daños y Perjuicios», Expte. Nro. 3114/10.

BENTOLILA

CINGOLANI

ANTELO

CESCATO

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