Se rechazó la apelación del auto de procesamiento dictado al imputado por un femicidio ocurrido en un bar porteño.

Violencia generoPartes: B. A. D. s/ homicidio -procesamiento-

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional

Sala/Juzgado: V

Fecha: 18-sep-2015

Cita: MJ-JU-M-95077-AR | MJJ95077 | MJJ95077

Se rechazó la apelación del auto de procesamiento dictado al imputado por un femicidio ocurrido en un bar porteño.

Sumario:

1.-Corresponde rechazar la apelación deducida por la defensa, y confirmar el procesamiento del imputado en orden al delito de homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía y por haber mediado violencia de género puesto que, a diferencia de lo sostenido por la parte, la que esgrimió que el autor habría actuado en el marco de la previsión del art. 34, inc. 1° del CPen. y, postuló que restan producir diligencias tendientes a acreditar ello, lo cierto es que el cuadro probatorio formado autoriza a sostener la presunta capacidad de culpabilidad del encartado, en el grado que exige esta etapa del proceso.

2.-Si bien del informe médico realizado se trasluce que el encartado presenta un déficit especifico en sus funciones ejecutivas que podría tener relación con sus antecedentes de consumo de cocaína, también señaló que mantiene conservadas el resto de sus funciones cognitivas. Además, sin perjuicio de que esa patología pudiera incidir en su comportamiento, en modo alguno excluye su capacidad para ser sujeto de reproche.

3.-Nada obsta a que se prosiga la instrucción en lo que respecta a los estudios médicos que la defensa postula para que se analice eventualmente con mayor precisión el estado psíquico del imputado al tiempo del suceso, y en su caso si existió una situación que limitaba sus actos que pueda incidir en el reproche en la etapa de juicio, en el margen de la pena.

Fallo:

Buenos Aires, 18 de septiembre de 2015.-

VISTOS Y CONSIDERANDO:

I.- Mediante el auto de fs. 430/444vta., punto I, se dictó el procesamiento de A. D. B. en orden al delito de homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía y por haber mediado violencia de género feminicio o femicidio- (artículos 45 y 80, inciso 2°, en función del artículo 79 del Código Penal).

Contra dicha decisión, la Dra. Silvia del Ponte, letrada defensora, interpuso recurso de apelación a fs. 482/483. En líneas generales, cuestionó que el juez dispuso con rapidez la entrega de los resultados de estudios médicos que llevan bastante tiempo de producción, que B. tenía al momento del hecho un desequilibrio mental agravado por el consumo de cocaína durante veinte años, y que restan exámenes médicos por realizar y testimoniales por tomar. Realizada la audiencia prevista en el artículo 454 del Código Procesal Penal de la Nación, la Dra. Silvia Del Ponte explicitó sus agravios mientras que el Dr. Nelson Mariano Vicente efectuó la réplica por la parte querellante y la Dra. Nuria De Ansó lo hizo por el Ministerio Público Fiscal. Efectuada la deliberación pertinente, nos encontramos en condiciones de resolver.

II.- Luego de analizar las constancias reunidas en el legajo, los argumentos expuestos por la parte recurrente no logran derribar las fundadas conclusiones del juez para adoptar el temperamento incriminante respecto de A. D. B. No se encuentra cuestionada la materialidad del hecho ni la autoría de B. sino que la defensa esgrimió que aquél actuó en el marco de la previsión del artículo 34, inciso 1° del Código Penal y, para lograr acreditar ello, postuló que restan diligencias pendientes de producir.

Ahora bien, a diferencia de lo expuesto por la apelante, el cuadro probatorio formado autoriza a sostener la presunta capacidad de culpabilidad de B., en el grado que exige esta etapa del proceso.

En el bolso de P. se encontró una carta en la que se lee “G.JAMAS HUBIERA NI PENZADO QUE TE TOQUE OTRO HOMBRE CUMPLO CON LA PROMEZA QUE NOS HICIMOS TE AMO MI NENA” ver fs. 94-. Sobre este punto, L. C. B. manifestó que su amiga, al momento del suceso le repetía “la cartera, la cartera” -ver fs. 4/5 y 401/403-. También se secuestró en poder el imputado una navaja de metal con el mango de madera, con una cinta blanca con la leyenda “Con todo mi amor, para G.” -ver fs. 10. 30/31 y 43/vta.-.

El contexto reseñado corrobora el testimonio del amigo de la damnificada, L. C. B., puntualmente en cuanto al temor que sentía de que P. se encuentre a solas con B., fundado en el hostigamiento previo que la damnificada le refería que recibía de parte de aquél, situación que lo motivó a acompañarla y esperar en el bar de enfrente, para salir en su auxilio cuando observó un tumulto a su alrededor. Las circunstancias pormenorizadas ameritan afirmar, tal como lo expuso la representante de la fiscalía de cámara en la audiencia, que la conducta del procesado había sido preparada con anticipación y actuó en un escenario planeado. A estos fines, B. llevó elementos propios y mensajes dirigidos a la víctima. En la filmación reservada en el expediente, se puede observar cómo aguardó a que P. se posicione de espalda a él para asestarle la primera puñalada. Todo ello permite evaluar que actuó con conocimiento y voluntad, en un acto previsto, por lo cual no es posible sostener que el trastorno mental que padece -agudizado por el consumo de estupefacientes- le hubiera impedido actuar en forma libre. Cabe destacar que si bien del informe médico realizado por el Dr. Matías Salvador Bertone se trasluce que el encartado presenta un déficit especifico en sus funciones ejecutivas que podría tener relación con sus antecedentes de consumo de cocaína, también señaló que mantiene conservadas el resto de sus funciones cognitivas.Además, sin perjuicio de que esa patología pudiera incidir en su comportamiento, en modo alguno excluye su capacidad para ser sujeto de reproche -ver fs. 332/336-.

Por último, y si bien no se ha realizado diligencia alguna para establecer de dónde provenía el arma homicida, todo hace sospechar que él la había llevado, dado que por las características de ella no impresiona como de las que se utilizan en la confitería, escenario de los hechos. No obstante, nada obsta a que se prosiga la instrucción en lo que respecta a los estudios médicos que la defensa postula para que se analice eventualmente con mayor precisión el estado psíquico de B. al tiempo del suceso, y en su caso si existió una situación que limitaba sus actos que pueda incidir en el reproche en la etapa de juicio, en el margen de la pena.

En consecuencia, por considerarlo ajustado a derecho y a la sana crítica racional (artículos 241 y 263 del CPPN), corresponde homologar la decisión del juez. Por ello, el Tribunal RESUELVE: Confirmar el auto de fs. 430/444vta., punto I, en cuanto fue materia de recurso. El juez Mariano A. Scotto, en su calidad de subrogante de la vocalía n° 10 conforme decisión de la presidencia de esta cámara de fecha 26 de junio de 2015, no suscribe la presente por estar prestando funciones en la Sala VII.

Notifíquese mediante cédula electrónica. Devuélvase al juzgado de origen y sirva la presente de muy atenta nota.

Mirta L. López González

Ricardo Matías Pinto