Admisión de la verificación del crédito del acreedor laboral si se reconoció la relación laboral y no se acreditó el pago por los servicios prestados.

Pesos argentinos 2Partes: Club Atlético Newell’s old boys s/ concurso preventivo s/ recurso de revisión

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario

Sala/Juzgado: Tercera

Fecha: 6-oct-2015

Cita: MJ-JU-M-95595-AR | MJJ95595 | MJJ95595

Admisión de la verificación del crédito del acreedor laboral si se reconoció la relación laboral y no se acreditó el pago por los servicios prestados.

Sumario:

1.-Cabe admitir la verificación de crédito pretendida instrumentada en pagaré, si se encuentra reconocida la relación laboral con el club deportivo concursado y no se ha acreditado el pago por los servicios prestados por el verificante, el actor resultaba acreedor laboral del concursado.

2.-Demostrada la existencia de la relación laboral y la falta de pago de los salarios derivados de la misma, es necesario ingresar en el análisis de la existencia o no del supuesto convenio de reconocimiento de deuda y pago, ya que en definitiva, el insinuante se presentó a verificar un saldo que restaba pagar de dicha supuesta acreencia cabe tener por probado el vínculo entre el pagaré como instrumento y los contratos laborales como causa fuente de dicha acreencia.

Fallo:

En la ciudad de Rosario, a los 06 días del mes de Octubre de 2015, se reunieron en Acuerdo los Sres. Jueces de la Sala Tercera Integrada de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Dres. Mario E. Chaumet, Darío L. Cúneo, Oscar R. Puccinelli, Ariel C. Ariza y Jorge W. Peyrano, para dictar sentencia en los caratulados «CLUB ATLETICO NEWELLS’S OLD BOYS -CONC. PREVENTIVO- S/ RECURSO REVISION PROMOVIDO POR SILVANI, WALTER G.», Expte. N° 170/14, venidos del Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 12da Nominación de Rosario, en apelación de la Sentencia N° 856 de fecha 29 de abril de 2014, obrante a fs. 123/126, y habiéndose efectuado el estudio de la causa, se resolvió plantear las siguientes cuestiones:

PRIMERA: Es nula la sentencia recurrida?

SEGUNDA: Es ella justa?

TERCERA: Qué pronunciamiento corresponde dictar?

Efectuado el sorteo de ley, resultó el siguiente orden de votación: Dres. Chaumet, Cúneo, Puccinelli, Ariza y Peyrano.

A la primera cuestión, dijo el Dr. Chaumet: El recurso de nulidad deducido en autos no se mantiene en esta sede. Por ello, y por no advertir vicio substancial alguno que autorice la revisión oficiosa de la causa, voto por la negativa.

A la misma cuestión, dijeron los Dres. Cúneo y Puccinelli: De conformidad con lo expuesto por el Sr. vocal preopinante, votamos por la negativa.

A la segunda cuestión, dijo el Dr. Chaumet: 1. Los antecedentes del caso pueden sintetizarse del siguiente modo.

1.1.La actora interpuso demanda de revisión contra la Resolución N° 2736 de fecha 27 de septiembre de 2009 por la cual el sentenciante resolvió no admitir el crédito insinuado en el pasivo del CANOB ($ 296.485,50.-), por considerar insuficiente los motivos alegados por el verificante para probar el origen del crédito.

Expresó que la deuda insinuada tenía origen en la relación laboral que fue acreditada mediante los contratos registrados en la Asociación de Fútbol Argentina de fecha 4 de febrero de 2003 y 26 de junio de 2003.

Dijo que la efectiva prestación del servicio resultó un hecho público y notorio que incluso se acreditó con infinidades de recortes periodísticos de distintos diarios.

Relató que ante el incumplimiento de dichos contratos se generó una deuda con su parte -que el CANOB reconoció por escrito no poder abonar-, y en consecuencia se libró un pagaré en fecha 30/04/04 con vencimiento 30/07/04 por $550.471,50.-, todo ello acreditado con el convenio de pago y reconocimiento de deuda celebrado el 30/04/04.

Continúo diciendo que la deuda expresada en el mentado pagaré fue renegociada lo que obligó al CANOB emitir una nueva cartular en fecha 20/03/06 por la suma de $598.293.-. Manifestó que frente a la intimación de pago oportunamente cursada mediante carta documento, el presidente del CANOB reconoció la realización de pagos parciales imputados sobre dicho nuevo pagaré, por lo que procedió a la verificación del saldo adeudado.

1.2. Al contestar el traslado la concursada negó los hechos alegados por la actora que no fueran expresamente reconocidos por su parte.

Asimismo, sostuvo que el crédito insinuado no tenía como causa la relación laboral que uniera a las partes, ya que manifestó que era cierto que el Sr. Silvani formó parte del plantel profesional de fútbol pero no era cierto que no se le habían abonados sus salarios durante toda la relación labora.Manifestó que resultaba muy poco creíble que un jugador de fútbol del prestigio del actor renovara su vínculo contractual cuando a la fecha se encontraba pendiente de pago todos los salarios y premios devengados durante la vigencia del contrato anterior.

Destacó que en oportunidad de intercambiarse las epistolares, ninguna referencia hizo el insinuante sobre la naturaleza de su crédito como así tampoco reclamó el pago de sus salarios.

Sin perjuicio de ello, expresó que en el caso de que su parte nunca le hubiese abonado al actor sueldo alguno, que se hubiesen obtenido todos los puntos en juego, y además de ello su parte nada le hubiese abonado en ese concepto al revisionista, la suma total sería muy inferior a los $550.471.- insinuados por el verificante, ascendiendo la misma a $243.663,50.-

Además, sostuvo que de entenderse que la suma pretendida se corresponden a salarios y premios, debería otorgársele privilegio por seis meses, obviamente descontada las sumas oportunamente abonadas y que fueran reconocidas por el insinuante. Agregó que igual suerte correrían los intereses pretendidos según los alcances de la norma concursal.

1.3. El Órgano Fiduciario manifestó, en oportunidad de contestar la vista, que la revisionista no pudo acreditar que la causa del pagaré -título abstracto- se debía a salarios adeudados. Asimismo, expresó que la insinuante nunca realizó reclamos efectivos por la deuda laboral -no constan telegramas laborales- y tampoco introdujo nuevas pruebas en la instancia de revisión.

1.4. Mediante Sentencia N° 856 de fecha 29 de abril de 2014 el juez de grado rechazó el recurso de revisión interpuesto.

Para así decidir, sostuvo en lo sustancial que «.no existen en autos elementos suficientes que vinculen, siquiera indiciariamente, al pagaré acompañado con los contratos que, según el relato de la actora, habrían motivado su libramiento.No sólo el pagaré acompañado -por la suma de $598,293.- no contiene ninguna mención o imputación hacia los referidos contratos, sino que la fecha de libramiento (20/03/06) resulta inconsistente -por diferir en más de dos años- con las fechas de los contratos mencionados (03/02/2003 y 26/06/2003), así como la del instrumento que las partes han denominado «convenio de pago y reconocimiento de deuda salarial» (30/04/2004). Las explicaciones para ello surgen únicamente del relato de la revisionista, mas no encuentran sustento en constancia alguno, por lo que las razones alegadas carecen de toda fuerza convictiva.».

Asimismo, dijo que «.El relato de los hechos aportado por la revisionista arroja escasa luz sobre la cuestión, por cuanto no se brindan datos corroborables -verbigracia, un detalle de los rubros que compondrían la deuda salarial-, ni tampoco se acompaña documentación, testimonios ni ninguna otra herramienta que permita colegir el necesario vínculo entre el pagaré como instrumento y los contratos laborales como causa fuente de la acreencia.».

Además, sostuvo que «.cabe pronunciarse en relación al «convenio de pago y reconocimiento de deuda salarial», de fecha 30/04/2004. Estimo que el mismo no constituye una prueba válida a efectos de sustentar la pretensión de la actora por cuanto: 1) El documento difiere notablemente tanto en fecha como en monto con el cartular acompañado y, como ya se expuso, tales diferencias no encuentran explicación mas que en un relato que ha sido oportunamente negado y que en autos carece de constancias respaldatorias. Ello basta para sellar la suerte adversa del planteo. 2) A mayor abundamiento, el documento ha sido negado en su autenticidad por la persona jurídica concursada, sin que se insten medidas probatorias idóneas a efectos de superar tal negativa. Así, la circunstancia de haberse ausentado los terceros -ajenos al Club- oportunamente citados al reconocimiento debe equipararse a la situación del testigo que no se presenta, esto es, una prueba de producción frustrada en los términos del Art.148 segundo párrafo CPCC de la cual no cabe extraer presunción alguna por no tratarse de la parte demandada.».

2. Contra dicho pronunciamiento se alzó el revisionista.

2.1. Al expresar agravios se queja en lo sustancial por cuanto el juez de grado sostuvo que no existían elementos que vincularan el pagaré acompañado con los contratos de naturaleza laboral, pese a las pruebas acompañadas por su parte.

Al respecto señala una serie hechos y elementos probatorios que acreditan el origen del pagaré acompañado: a) la relación laboral quedó acreditada mediante los Contratos registrados en la AFA de fecha 4 de febrero de 2003 y 26 de junio de 2003; b) la efectiva prestación de servicio era un hecho publico y notorio acreditado además por recortes periodísticos (fs. 82 a 88); c) la celebración de un convenio de reconocimiento de deuda y pago en fecha 30/4/04; d) el libramiento de un pagaré en fecha 30/04/04 con vencimiento 30/07/04 por la suma de $550.471,50.-; e) la intimación por incumplimiento del pago del pagaré mediante carta documento n°468.856477 de fecha 16/06/05; f) el pedido de quiebra del CANOB ante la falta de pago del mentado pagaré; g) la renegociación de la cartular incumplida mediante el libramiento de un nuevo pagaré librado por el CANOB en fecha 20/03/06 por la suma de $ 598.293; h) la intimación por el saldo de la segunda cartular mediante carta documento n° 846860229 de fecha 03/05/07; i) el reconocimiento del propio presidente del CANOB de haber efectuado pagos parciales del segundo pagaré conforme carta documento CBA 0040836(1) de fecha 09/05/07; j) el inicio de la ejecución fiscal «Silvani Walter Gustavo c/ Club Atlético Newell´s Old Boys y/o s/ Demanda Ejecutiva», tendiente al cobro del saldo del pagaré.

Asimismo se agravia porque el judicante expresó en relación al convenio que «.difiere notablemente tanto en fecha como en monto con la cartular acompañada» y además que «.el documento hasido negado en su autenticidad por la persona jurídica de la concursada.la circunstancia de haberse ausentado los terceros -ajenos al Club- oportunamente citados al reconocimiento debe equiparar a la situación del testigo que no se presenta.».

En este aspecto, dice que la demandada debió haber planteado incidencia al momento de ofrecerse el reconocimiento de documental y solicitar la aplicación de apercibimientos, como así también destaca que el CANOB no negó en ningún momento de manera expresa -en la contestación de demanda- el convenio referido.

Sin perjuicio de lo expuesto, manifiesta que el concursado en el afán de despegar el pagaré que detenta el Sr. Silvani de la causa labora l dice que el actor ha cobrado todo su salario sin haber acreditado el pago de dichos haberes de conformidad al art. 138 LCT.

Expresa que el CANOB tampoco puede valerse como defensa la insuficiencia en sus registros contables puesto que ello resulta ser un deber ineludible del empleador, por lo que en definitiva, postula que debe verificarse el pagaré por salarios no pagados.

2.2. Al contestar el traslado la concursada manifiesta que el actora no ha probado que el pagaré que pretendía verificar tuviera relación con prueba alguna.

Al respecto señala que el «convenio de pago y reconocimiento de deuda laboral» fue celebrado en fecha 30 de abril de 2004 y el pagaré que pretende verificar fue librado en fecha 20 de marzo de 2006. Asimismo, dice que resulta increíble que se hubiese cambiado un documento por otro y no se hubiera celebrado un nuevo acuerdo y/o reconocimiento de deuda.

Por otra parte, expresa que resulta falso lo dicho por el insinuante en cuanto sostiene que probó que detentaba el pagaré como consecuencia de los salarios impagos.

Asimismo, afirma que el Sr.Silvani desde un primer momento dejó de lado el reclamo laboral y se basó exclusivamente en un pagaré sin acompañar los convenios originarios donde surgían los importes y el convenio por el cual se le entregó el segundo pagaré.

Finalmente, dice que el revisionista si bien ha probado que fue jugador del CANOB y que se suscribieron dos contratos registrados en AFA, no ha demostrado que el pagaré haya tenido su causa en dicha relación laboral, destacando que la apelante no ha probado con un convenio o acuerdo la causa del pagaré que viene a verificar.

2.3. El Órgano Fiduciario no emitió opinión no obstante encontrarse debidamente notificado de la vista correspondiente (v. fs. 197).

3. Cabe adelantar que el recurso interpuesto ha de prosperar.

3.1. El sentenciante de grado rechazó el recurso de revisión promovido por el Sr. Walter G. Silvani por considerar en lo sustancial que «.no existen en autos elementos suficientes que vinculen, siquiera indiciariamente, al pagaré acompañado con los contratos que, según el relato de la actora, habrían motivado su libramiento.». Asimismo, argumentó que «.El relato de los hechos aportado por la revisionista arroja escasa luz sobre la cuestión, por cuanto no se brindan datos corroborables -verbigracia, un detalle de los rubros que compondrían la deuda salarial-, ni tampoco se acompaña documentación, testimonios ni ninguna otra herramienta que permita colegir el necesario vínculo entre el pagaré como instrumento y los contratos laborales como causa fuente de la acreencia.».

El revisionista se agravia en lo sustancial por cuanto el juez sostuvo que no existían elementos que vincularan el pagaré acompañado con los contratos de naturaleza y solicita que se verifique el crédito laboral insinuado con privilegio especial y general.

3.2. En primer término, resulta indispensable señalar el error en el que incurrió el juez de grado al considerar que no se probó vínculo entre el pagaré como instrumento y los contratos laborales como causa fuente de dicha acreencia.

Es que conforme surge claramente de la verificación interpuesta ante el Síndico (ver fs.27/30) el Sr. Walter G. Silvani se presentó a verificar un crédito proveniente de una deuda laboral que se garantizó con la emisión de un pagaré, pero en ningún caso se alegó la verificación de un título ejecutivo -pagaré-.

Dicho en términos del actor: «.el crédito que por ésta vía se pretende verificar, corresponde a un crédito de naturaleza laboral, toda vez que el pagaré finalmente ejecutado corresponde al medio por el cual el Club Newell´s Old Boys garantizó frente al jugador la deuda generada por el vinculo laboral mencionado.» (fs. 29).

Ello así, se analizará el presente recurso en base al estudio de las los hechos y pruebas aportados por el revisionista tendientes ha acreditar la causa de su crédito laboral -convenio de reconocimiento de deuda y pago-, y no como por error lo consignó el juez de grado en base a la determinación de la causa de un título ejecutivo.

3.3. Luego de un detenido análisis de las constancias de autos corresponde indicar que se encuentra reconocido por la concursada -y por consiguiente no esta controvertido en autos- que el Sr. Walter Silvani prestó servicios deportivos al C.A.N.O.B. (ver fs. 33 vta. y fs. 191).

En tal sentido, resulta atinado transcribir lo dicho por el propio CANOB en su contestación de demanda en cuanto sostuvo que «.Si bien es cierto que el Sr. Silvani formó parte del plantel profesional de fútbol de nuestro mandante, no es cierto que no se le hayan abonados sus salarios durante toda la relación laboral que uniera a las partes.» (fs. 33 vta.).

De una interpretación lógica de lo reseñado, se advierte con claridad que el CANOB afirmó no solamente que empleó al Sr.Silvani sino también que le había pagado los salarios derivados de la relación laboral que los unía.

Es que decir que «.no es cierto que no se le hayan abonados sus salarios durante toda la relación laboral que uniera a las partes.» y además reconocer que «. es cierto que el Sr. Silvani formó parte del plantel profesional de fútbol.», implica necesariamente tener por afirmando que el Sr. Silvani trabajó y que se le pagó.

Cabe reiterar lo dicho por es suscripto en autos «RAIOLA, ROMOLO s/ BRUERA OTILDE N. y Otra s/ DEM. OBLIGACION DE RENDICIÓN DE CUENTAS», Expte. N° 141/14 (acuerdo 52/15) en cuanto a que la prueba es, en sentido procesal, «un medio de verificación de las proposiciones que los litigantes formulan en el juicio» (Couture, Eduardo, «Fundamentos del derecho Procesal Civil», Depalma, núm. 136, p. 217).

El propio ordenamiento las insta a agotar los recursos dados por la ley para formar en el espíritu del juez un estado de convencimiento acerca de la existencia o inexistencia de las circunstancias relevantes del juicio (art. 377, Cód. Procesal), constituyendo un recurso instituido para descartar la posibilidad de que el juez llegue a un «non liquet» con respecto a la cuestión de derecho a causa de lo dudoso de los hechos, conforme lo sostiene conocida y reiterada jurisprudencia que pone en cabeza de los litigantes el deber de probar los presupuestos que invocan como fundamento de su pretensión, defensa o excepción.Y ello no depende sólo de la condición de actor o demandado, sino de la situación en que cada litigante se coloque dentro del proceso; por lo tanto al actor, como al reconviniente, les corresponderá acreditar los hechos constitutivos de su pretensión, en tanto que la contraparte deberá también hacerlo respecto de los hechos extintivos, impeditivos o modificatorios por ella alegados.

Así, la obligación de afirmar y de probar, se distribuye entre las partes, en el sentido de que se deja a la iniciativa de cada una de ellas, hacer valer los hechos que quiere que sean considerados por el juez y que tiene interés que sean tenidos por él como verdaderos (Chiovenda, «Principios de Derecho Procesal Civil», t. II, p. 253). Todo ello, sin perjuicio que en virtud del «principio de adquisición procesal», resulta indiferente establecer a cuál de ellos le corresponde probar, siempre que los hechos esenciales de la causa queden acreditados.

En este orden de ideas y como conclusión, entiendo conveniente remarcar que la finalidad de la actividad probatoria es crear la convicción del órgano jurisdiccional sobre la existencia o inexistencia de los hechos alegados por las partes en su correspondiente oportunidad procesal, que son motivo de discusión y que no están exentos de prueba. La carga de la prueba señala a quién corresponde evitar que falte la prueba de cierto hecho para no sufrir sus efectos perjudiciales. Ella no significa obligación de probar, ni siquiera necesidad de que la prueba proceda de una determinada parte, sino que implica estar a las consecuencias de que la prueba se produzca o no (Devis Echandía, Hernando, «Teoría general de la prueba judicial», t. I, p. 426, Buenos Aires, 1970; Sentís Melendo, Santiago, «Teoría y práctica del proceso», t. III, p. 200, Buenos Aires, 1959).

Surge evidentemente de todo lo hasta aquí expuesto que la citada actividad probatoria no supone ningún derecho del adversario sino un imperativo del propio interés de cada parte.Es una circunstancia de riesgo que consiste en que quien no acredita los hechos que invoca como fundamento de su derecho, pierde el pleito (Couture, Eduardo, «Fundamentos del derecho procesal civil», p. 242, Buenos Aires, 1958; en igual sentido, esta sala, en autos «Frigorífico Ebro S.R.L. c. Bastianelli S.R.L.», 16/5/1996).

De este modo, no caben dudas que reconocida la relación laboral por el CANOB y no acreditado el pago por los servicios prestados por el Sr. Silvani -pese a afirmar que no era cierto que no se le haya pagado- , el actor resultaba acreedor laboral del concursado.

3.4. Ahora bien, demostrada la existencia de la relación laboral y la falta de pago de los salarios derivados de la misma, es necesario ingresar en el análisis de la existencia o no del supuesto convenio de reconocimiento de deuda y pago, ya que en definitiva, el insinuante se presentó a verificar un saldo que restaba pagar de dicha supuesta acreencia.

Cabe señalar al respecto el acierto de lo expresado por el revisionista en cuanto a que el CANOB no negó expresamente -en oportunidad de contestar la demanda- el convenio sino que efectuó una serie de negaciones pero que en específico nunca se refirieron al convenio de reconocimiento de deuda y pago acompañado por el actor (ver fs. 31 vta./32 vta.).

Sabido es que con la contestación de demanda queda definitivamente establecido el contenido del debate y determinados los hechos del litigio y, como consecuencia del resultado del ejercicio de la carga de negar o desconocer que pesa sobre el demandado o el reconvenido quedan establecidos los concretos hechos controvertidos en la litis. Es que siendo el juez extraño a los hech os sobre los cuales debe pronunciarse, su decisión, como lógica consecuencia, no puede pasar por las simples alegaciones de las partes.

No obstante la contundencia de ello, y dadas las particularidades del caso, cabe hacer especial hincapié en las presunciones emergentes de la conducta procesal del concursado y del verificante antes del concurso, durante e inclusive después del mismo.En tal entendimiento, resulta relevante para el suscripto: a) el pedido de quiebra del concursado en base a un pagaré con fecha de vencimiento 30/07/04 que garantizaba el convenio de reconocimiento de deuda y pago; b) el reconocimiento de pagos parciales formulado por las autoridades del CANOB mediante carta documento de fs. 157; c) el inicio de acciones ejecutivas tendientes al cobro del saldo del pagaré cancelado parcialmente; d) la falta de prueba del pago del CANOB pese haber manifestado que no se le adeudaba al Sr. Silvani.

En virtud de todo ello, considero que el convenio de reconocimiento de deuda y pago resultó debidamente acreditado en autos.

3.5. Teniendo en consideración la secuencia de hechos y pruebas señaladas hasta el momento, cabe indicar que el propio CANOB manifestó mediante carta documento (fs. 156) que «.el Club Atlético Newell´s Old Boys ha tratado y solucionado este tema en forma directa con el Sr. Walter Gustavo Silvani, quien inclusive ha percibido los importes convenidos, a saber: el día 06de julio de 2006 la suma de U$s 50.000.-convertidos a pesos al tipo de cambio de $ 3,075 por cada dólar y en fecha 12 de julio de 2006 la suma de U$s 50.000.- en billetes de esa moneda, según constancias obrantes en la entidad financiera interviniente, encontrándose pendiente que el Sr. Silvani presente urgente al club la constancia de su condición fiscal para que se efectúen los cálculos de retenciones pertinentes y la conciliación de eventuales saldos.».

De ello, surge que se encuentra reconocido que efectivamente el Sr. Silvani resultaba ser titular de un crédito frente al CANOB consistente en el saldo resultante del pagaré cancelado parcialmente.

Cabe decir que si bien es cierto que el mentado pagaré no contiene la individualización expresa de la causa de su libramiento, cabe reflexionar que no resulta razonable pensar que una persona pague algo a otra si nada le debe, o que en el caso el CANOB emitiera una pagaré en favor del Sr. Silvani si a este nada le debía.En tal entendimiento, me resulta difícil imaginar que el motivo de dichos pagos parciales encontraran un motivo distinto al de la relación laboral y convenio de reconocimiento de deuda y pago que resultaron debidamente acreditados en autos. Por otra parte, el CANOB no alegó ninguna otra causa por la cual libró el segundo pagaré en favor del Sr. Silvani.

3.6. En definitiva, y considerando que se encuentra debidamente acreditado en autos que el Sr. Silvani celebró dos contratos laborales con el CANOB; que el actor jugo partidos en representación del CANOB, que se firmó un convenio de reconocimiento de deuda cuyo cumplimiento fue garantizado con la emisión de un pagaré, que el actor inició un pedido de quiebra frente al incumplimiento de pago de la acreencia, que el CANOB libró un nuevo pagaré en favor del actor, que no alegó el motivo de dicho libramiento pese haber efectuado pagos parciales, que se iniciaron actuaciones ejecutivas tendiente a ejecutar el pagare pagado parcialmente, cabe concluir que el crédito insinuado por el Sr. Walter Silvani encuentra su causa en el convenio de reconocimiento de deuda y pago que fuera garantizado con el libramiento de un pagaré, y luego reemplazado por la emisión de otro pagaré que fuera cancelado parcialmente, restando pagar el saldo de $291.043 .-

3.7. Corresponde ahora determinar que porcentaje de la acreencia reclamada goza de privilegio especial y cual es de carácter general.

Al respecto cabe señalar que el propio CANOB expresó a fs. 35 que «.teniendo en cuenta la remuneración establecida por el actor en su recurso, esto es la suma de $13.000.- mensual, el monto total de salarios que percibió durante el transcurso de la relación laboral ascendió a la suma de $221.000.- A ello, debemos agregarle tres SAC, esto es la suma de $ 19.500.- (.) Por lo tanto, si sumamos el total de salarios con más la totalidad de los puntos, nos da un total de $243.663,50.».

Asimismo, debe recordarse que el art.241 LCQ establece que tienen privilegio especial «.Los créditos por remuneraciones debidas al trabajador por seis meses.».

En función de lo expuesto, y siendo que el convenio de reconocimiento de deuda y pago refiere de forma expresa a una deuda derivada de salarios -individualizados en 13.000 mensuales-, primas y préstamo, cabe concluir que de la suma verificada será admitido con privilegio especial la suma de $78.000.- (seis meses de remuneración).

En consecuencia, si al monto insinuado de $291.043.- -resultante del saldo del pagaré- se le resta la parte del crédito con privilegio especial por la suma de $78.000.-, resulta que el crédito verificable con carácter general asciende a la suma de $213.043.-

3.8. En cuanto a los intereses reclamados, surge de las constancias de autos que la verificación de crédito presentada por el Sr. Silvani se insinuó en febrero de 2010 por lo tanto no se encontraba vigente la ley 26.684.

En función de lo sostenido en «Club Atlético Newell’s Old Boys s/ Concurso Preventivo- Pronto Pago promovido por Llama, Cristian Ezequiel» por Resolución de fecha 14/12/12″ suscribo la tesis que sostiene que el criterio doctrinario y jurisprudencial sentado por la Cámara Nacional Comercial en pleno «Seidman y Bonder SCA» (que sentó el criterio que la suspensión de intereses desde la presentación en concurso preventivo no rige respecto a las acreencias de origen laboral), no tiene efecto vinculante respecto a las Salas que componen la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario, de allí que comparta los fundamentos esgrimidos en el voto en disidencia de dicho fallo, en igual sentido puede consultarse a Llorente, Javier A.: «Los intereses de los créditos laborales sí se suspenden por efecto de la presentación en concurso preventivo del empleador (art.19 de la ley de concursos y quiebras)», en Libro de Ponencias del VI Congreso Argentino de Derecho Concursal y IV Congreso Iberoamericano de la Insolvencia, T III, pág 369 y ss.; Juyent Bas, Francisco Molina y Sandoval, Carlos A.: «Los intereses de los créditos laborales, también se suspenden en el concurso preventivo» (obra citada de ponencias Tomo III, pág. 341).

3.9. Voto por la negativa.

A la misma cuestión, dijeron los Dres. Cúneo y Puccinelli: Compartiendo los argumentos expuestos por el Dr. Chaumet, adherimos a su voto.

A la tercera cuestión, dijo el Dr. Chaumet: Corresponde: 1. Hacer lugar al recurso de apelación interpuesto por el revisionista, y por consiguiente revocar la sentencia alzada n° 856/14, y en su lugar, se dispone admitir el crédito insinuado en los términos y privilegios expresados precedentemente. 2. Costas en ambas instancias a cargo de la vencida (art. 251 CPCC por remisión expresa del art. 278 LCQ). 3. Regular los honorarios profesionales en el 50% de los que, en definitiva, resulten regulados en primera instancia.

A la misma cuestión, dijeron los Dres. Cúneo y Puccinelli: El pronunciamiento que corresponde dictar en los presentes autos, es el que formula el Dr. Chaumet. En tal sentido votamos.

Seguidamente dijeron los Dres. Ariza y Peyrano: Habiendo tomado conocimiento de los autos, y advirtiendo la existencia de tres votos coincidentes en lo sustancial, que hacen sentencia válida, nos abstenemos de emitir opinión (Art. 27, ley 10.160).

Con lo que terminó el Acuerdo, y atento sus fundamentos y conclusiones, la Sala Tercera de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, integrada;

RESUELVE: 1. Hacer lugar al recurso de apelación interpuesto por el revisionista, y por consiguiente revocar la sentencia alzada n° 856/14, y en su lugar, se dispone admitir el crédito insinuado en los términos y privilegios expresados precedentemente. 2. Costas en ambas instancias a cargo de la vencida (art. 251 CPCC por remisión expresa del art. 278 LCQ). 3. Regular los honorarios profesionales en el 50% de los que, en definitiva, resulten regulados en primera instancia.

Insértese, hágase saber, bajen y déjese nota marginal de esta resolución en el protocolo del juzgado de origen. («CLUB ATLETICO NEWELLS’S OLD BOYS -CONC. PREVENTIVO- S/ RECURSO REVISION PROMOVIDO POR SILVANI, WALTER G.», Expte. N° 170/14).

CHAUMET

CUNEO

PUCCINELLI

ARIZA

PEYRANO

(ART. 27, LOPJ)

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