Se hace lugar a la demanda contra el jugador representado en virtud del convenio celebrado por los derechos económicos del 50% de su pase.

soccer-kick-midair-fallPartes: S. J. M. c/ Club Vélez Sarsfield y otro s/ cobro de sumas de dinero

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: J

Fecha: 6-oct-2015

Cita: MJ-JU-M-95545-AR | MJJ95545 | MJJ95545

Procede la demanda contra el jugador representado en virtud del convenio celebrado por los derechos económicos del 50% del valor de su pase, rechazándose el reclamo contra el club co-demandado, pues este resultó ser un tercero ajeno a los negocios jurídicos realizados por el futbolista y el actor.

Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar al reclamo de una suma de dinero contra el jugador, con base en un contrato de representación deportiva, debiendo rechazarse la demanda contra la entidad, toda vez que no se advierte que efectivamente se hubiera llevado a cabo la trasferencia del jugador, es decir, el club resultó ser un tercero ajeno a los negocios jurídicos realizados por el futbolista y el actor, respecto de los eventuales beneficios económicos de su pase.

2.-El art. 7 del CCivCom. alude a situación y relación jurídica. La situación de que se trata, ha quedado constituida, con sus consecuencias devengadas, conforme a la ley anterior, por ende corresponde analizar la cuestión a la luz de la legislación anterior, así como la doctrina y jurisprudencia a ella aplicable.

3.-La representación deportiva se manifiesta sobre la base de un contrato mediante el cual un sujeto llamado representante o agente se compromete a desempeñar funciones de asistencia de carácter complejo, que pueden o no implicar un mandato, a otro sujeto, el deportista, quien se compromete a abonar una retribución en dinero; sin embargo, en la mayoría de los casos el agente no es un mero intermediario o mediador del jugador, sino que realiza otras funciones de asesoramiento para el jugador e incluso, a veces, para el club, comportándose como un colaborador o auxiliar del tráfico deportivo profesional, con funciones que son de tan variada y de tan diversa naturaleza, que es imposible reconducirlas todas ellas bajo una misma figura y tratamiento.

4.-Un jugador puede competir y defender los colores de determinado club ligado a este por los denominados derechos federativos, mientras la expectativa en torno a su futura transferencia, los denominados derechos económicos, permanece en porcentajes elevados en manos de privados, considerándoselos desde el punto de vista jurídico como una cesión de crédito, eventual y futura en ocasión de una transferencia de un jugador en forma definitiva o no de un club a otro.

5.-En el ordenamiento federativo internacional la figura del agente está tipificada en el Reglamento sobre los Agentes de los Jugadores de FIFA, que data del año 2000 y el reglamento que regula la actividad de los Agentes de Jugadores, resulto aprobado por el comité de la AFA en Abril de 2004. En autos, en los años 1992 y 1993 no regían normas especiales en la materia, toda vez que el citado reglamento FIFA fue sancionado con posterioridad a la concertación de la documentación analizada en el caso.

6.-El contenido patrimonial derivado de la venta o préstamo del derecho federativo, es lo que vulgarmente suele llamarse valor del pase, o costo del fichaje, cuyo objeto es una cesión de beneficios futuros provenientes de la venta o el préstamo de los derechos federativos del jugador de fútbol y donde los sujetos activos que intervienen adquieren un porcentaje o la totalidad de los derechos económicos derivados de la venta o del préstamo de esos derechos federativos.

7.-El jugador demandado le cedió al actor el 50% del valor económico de su pase y lo instituyó apoderado a fin de obtener una mejor institución para jugar, logrando el accionante celebrar un convenio con el club co-demandado estipulándose el precio de su pase. Sin embargo, al término del referido convenio y cuando el club debió hacer uso de la opción de compra pertinente, dicha institución deportiva no hizo uso de la misma, por lo tanto se trató de un convenio entre el jugador y el demandante, no advirtiéndose que efectivamente se hubiera llevado a cabo la trasferencia del jugador o que el co- accionado hubiera recibido el importe consignado.

8.-Habrá cesión de un derecho en expectativa cuando los derechos económicos derivados de los derechos federativos pueden ser negociados entre un club y persona individual o persona jurídica con la forma de cesión de derechos, siendo esta última parte, titular de un derecho en expectativa, constituido por la utilidad económica futura que ocasione el eventual pase, es decir; el cedente cede al cesionario, onerosamente, la esperanza de obtener ciertas ganancias por el pase de un jugador desde la institución que era su principal a otro club que será su nuevo empleador. El caso, se origina por el reclamo al club demandado de lo obtenido a raíz de la transferencia del jugador, también demandado, no surgiendo de la prueba acompañada si la misma efectivamente se llevó a cabo o cual fue el importe recibido.

8.-Los litigantes deben probar los presupuestos que invocan como fundamento de su pretensión. Resultaba esencial que se acreditara el instrumento en el cual se hubiera perfeccionado la alegada transferencia de los derechos económicoscon el club, respecto de la cual el actor se consideraba acreedor, circunstancia que no se advierte. 9. El jugador quedó desvinculado del Club, ya que dicha institución no hizo uso de la opción de adquisición del pase del mismo, transfiriéndose al jugador al exterior. El contrato por el cual el jugador cede sus derechos federativos al Club demandado, y mas allá figurar el accionante como apoderado, fue suscripto personalmente por el primero, de modo que de la documentación no surge intervención alguna del accionante por el jugador y menos aun haberse cumplido la eventualidad (compra del pase) a la cual estaba sujeta el contrato cuyo cumplimiento es base de la pretensión.

Fallo:

Buenos Aires, a los 6 días del mes de octubre de 2015, reunidas las Señoras Jueces de la Sala “J” de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, a fin de pronunciarse en los autos caratulados: “S J M c/ Club Vélez Sarsfield y otro s/Cobro de sumas de dinero”

La Dra Marta del Rosario Mattera dijo:

I.La sentencia obrante a fs. 501/504 hizo lugar a la demanda incoada contra V H S, condenado a pagar al accionante las sumas que resultan de los considerandos II y III, asimismo rechazó la demanda contra el Club Vélez Sarsfield, distribuyendo las costas en la forma establecida en el considerando IV del pronunciamiento.

Contra la sentencia apela y expresa agravios la parte actora a fs. 546/554, cuyo traslado no fuera respondido por la contraria.

A fs. 562 se llama autos para sentencia providencia que se encuentra firme quedando los presentes en estado de dictar sentencia.

II.El agravio sustancial de la actora radica en que la sentenciante de grado, rechazó la demanda iniciada por su parte, contra el Club Vélez Sarsfield siendo esta exoneración de responsabilidad, una decisión totalmente arbitraria, contradictoria y que las constancias probatorias dan por tierra con las afirmaciones efectuadas en el fallo apelado.

Sostiene que el pronunciamiento omite contemplar que el reclamo se basa en el cobro de un derecho cedido y que su derecho se nutre de lo acordado entre el jugador y el Club demandado, en su carácter de propietario del 50% de los derechos económicos que fueran cedidos por S., en pago de sus servicios.

En síntesis lo reclamado es la entrega que debía el deudor cedido (Club Vélez Sarsfield) a S por los derechos económicos del pase que como jugador tenia derecho a percibir y en el porcentual del 50% conforme el art.1434 del CC.

III.-Como previo y antes de entrar en el tratamiento de los agravios deducidos, cabe precisar que el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación que entró en vigencia el 1 de agosto de 2015 aprobado por la ley 26.994, ha traído una expresa disposición respecto a la temporalidad de la ley. A fin de interpretar coherentemente las normas contenidas en el art. 7, sobre la base de la irretroactividad de la ley, respecto de las situaciones jurídicas ya constituidas o extinguidas, y el principio de efecto inmediato de la nueva ley sobre las situaciones que acontezcan, o relaciones jurídicas que se creen con posterioridad a su vigencia, y a las consecuencias de las relaciones y situaciones jurídicas existentes.

El citado art. 7 alude a situación y relación jurídica, al igual que lo hacía el art. 3 Cod. Civil. La teoría de la situación jurídica y el principio inmediato de la ley nueva fue desarrollada por el jurista francés Roubier en 1929, fecha en que publicó su artículo sobre la ley con relación al tiempo. Esta doctrina se construye sobre la base de las ideas de irretroactividad de la ley respecto de los hechos cumplidos y efecto inmediato de la ley sobre las situaciones jurídicas. Situación jurídica es la posición que ocupa un individuo frente a una norma de derecho o a una institución jurídica determinada, concepto claramente superior al de derecho adquirido, por cuanto está desprovisto de todo subjetivismo y carácter patrimonial. La situación jurídica se puede encontrar: 1) constituida, 2) extinguida 3) en curso, o sea, en el momento de producir sus efectos.

Roubier recurrió a la idea de “situación jurídica” estableciendo que ésta tiene una faz estática y una faz dinámica, en esta última se aplica el principio del efecto inmediato de la ley nueva.Para esta teoría los aspectos dinámicos son los de la creación o constitución y de la extinción; cuando una de estas fases está concluida es un hecho cumplido y la ley nueva no puede volver sobre ella. Pero la situación jurídica no se agota en su aspecto dinámico, sino que tiene una fase estática, durante la cual ella produce sus efectos: los efectos posteriores a la entrada en vigor de la nueva ley son regulados por ella (principio del efecto inmediato de la ley nueva). (Roubier, Paul, “Le Droit transitoire (conflits des loisdans le temps)”, Paris, 1960, citado por Medina, Graciela, “Efectos de la ley con relación al tiempo en el Proyecto de Código”, LA LEY 2012E, 1302 DFyP 2013 (marzo), 01/03/2013, 3, Cita Online: AR/DOC/5150/2012).

Si la situación jurídica constituida ya está extinguida, como ocurre en el caso de autos, no hay problema, ya que no le afecta la nueva ley. Si la nueva ley dispusiera expresamente que estas situaciones queden bajo su imperio, tal ley tendría carácter retroactivo. Respecto de las situaciones en curso, van a quedar sometida a la nueva ley producto de su efecto inmediato. Si la nueva ley ordena que las nuevas situaciones sigan bajo el imperio de la antigua ley, se estaría derogando el efecto inmediato y aplicando el efecto diferido o ultraactividad de la ley.

Por su parte, la doctrina de la relación jurídica distingue etapas: 1) la constitución (momento de creación); 2) los efectos de una relación jurídica anteriores a la entrada en vigencia de una nueva ley, 3) los efectos posteriores a esa entrada en vigencia; y 4) la extinción de la relación jurídica. La relación jurídica es un vínculo jurídico entre dos o más personas, del cual emanan deberes y derechos.Hay relaciones que se extinguen inmediatamente después de producidos los efectos, pero otras producen sus efectos durante un cierto período de tiempo (en general los contratos de duración).

La doctrina de la relación jurídica establece criterios especialmente útiles para las relaciones de larga duración, distinguiendo su constitución, sus efectos; y su extinción:

1) En cuanto a su constitución: las relaciones jurídicas constituidas bajo una ley persisten bajo la ley nueva aunque ésta fije nuevas condiciones para dicha constitución;

2) En cuanto a los efectos, se rigen por la ley vigente al momento en que estos efectos se producen, de modo que los efectos pasados se rigen por la ley antigua y los futuros por la ley nueva;

3) En cuanto a la extinción, se rige por la ley vigente al momento en que ésta ocurre.

En los presentes la situación de que se trata, ha quedado constituida, con sus consecuencias devengadas, conforme a la ley anterior.Las consecuencias son los efectos, de hecho o de derechoque reconocen como causa, una situación o relación jurídica, por ende corresponde analizar la cuestión a la luz de la legislación anterior, así como la doctrina y jurisprudencia a ella aplicable.

IV.El contrato de representación deportiva ha sido caracterizado como aquel mediante el cual un sujeto llamado representante o agente se compromete a desempeñar funciones de asistencia de carácter complejo, que pueden o no implicar un mandato, a otro sujeto el deportista, quien se compromete a abonar una retribución en dinero.

Los representantes o agentes deportivos, se comportan como un colaborador o auxiliar del tráfico deportivo profesional, con funciones que son de tan variada y de tan diversa naturaleza, que es imposible reconducirlas todas ellas bajo una misma figura y tratamiento (Luis Marin Hita, “Trabajo centrado en la delimitación de la figura de los agentes de jugadores profesionales” (http://www.iusport.es/opinion/ agentes.htm.).

Muchas veces la función del agente no se agota en la representación de otro, sino que comprende también, y de forma principal, una búsqueda de las mejores oportunidades profesionales, y el asesoramiento al jugador, tanto en lo referente a la negociación de las condiciones del contrato como respecto a cuestiones fiscales o financieras posteriores, así como también desde el punto de vista técnicodeportivo, por ejemplo, en qué equipo le interesa jugar no sólo por el aspecto económico inmediato, sino viendo en la posición y con el entrenador que mejor se adapte a sus características o le sirva para una mejora futura o estudiando la competencia que va a tener con jugadores del mismo equipo de sus mismas condiciones, y demás circunstancias que influirán decisivamente en su carrera profesional, que el jugador no siempre por sí mismo es capaz de analizar. Por tanto, en la mayoría de los casos el agente no es un mero intermediario o mediador del jugador, sino que realiza otras funciones de asesoramiento para el jugador e incluso, a veces, para el club.Es más, cuando la notoriedad del jugador lo permite, es un verdadero promotor y gestor de los negocios de merchandising que la figura pública del jugador original ( Luis Marin Hita trabajo citado).

Se ha sostenido también que en tal tipo de actividad se ejerce una relación comercial de intermediación entre clubes y jugadores. A título propio y haciendo de ello su profesión habitual. A ello puede sumar o no la representación para declarar la voluntad del jugador en alguna forma y extensión. Pero en principio, en sus actividades más frecuentes, se halla más cerca de la figura del corretaje que del mandato, decimos cerca, porque no se subsume en dicha figura. Recordemos que el corretaje es una actividad comercial, consistente en la mediación entre la oferta y la demanda, dirigida a provocar el acercamiento entre las partes interesadas que luego contratarán directamente. La actividad del agente deportivo, por el contrario, no se agota en el acercamiento de las partes, siquiera en la firma del contrato de práctica deportiva y sus convenciones accesorias, si las hubiera. Continúa a lo largo de toda la relación contractual.( Carranza Torres, Luis “La especial naturaleza del agente o representante de jugadores deportivos” R, 10oct2005, Cita: MJDOC2498AR | ED, 212114 | MJD2498 ).

La representación deportiva si bien no tiene un origen eminentemente profesionales la actualidad apunta al asesoramiento integral al deportista, en ámbitos que van desde el económico o jurídico hasta el publicitario o contable, según las facultades pactadas en el contrato. Y como es sabido, la representación de futbolistas profesionales (actualmente inclusive los amateurs) e s un negocio rentable en muchos países. Por ello la Federación Internacional de Fútbol Asociado dictó una normativa especial en materia de agentes de futbolistas y clubes, vigente para todas las federaciones o asociaciones nacionales que la componen.(Conf C.Com, 14/2/2005, sala B, “Nannis Gonzalo María c/ Caniggia Claudio Paul s/ ordinario” ).

Un jugador puede competir y defender los colores de determinado club ligado a este por los denominados derechos federativos, mientras la expectativa en torno a su futura transferencia (derechos económicos), permanece en porcentajes elevados en manos de privados, desde simples personas físicas fundamentalmente en América del Surhasta fondos de inversión por ejemplo en Europa. Sobre el primero de los derechos, nada se ha modificado, debemos recordar que el segundo, esto es, los derechos económicos, son considerados desde el punto de vista jurídico como una “cesión de crédito”, “eventual” y “futura” en ocasión de una transferencia de un jugador en forma definitiva o no de un club a otro. (Conf Sosa Fernando “Modificación al estatuto del jugador de la FIFA y cambio de paradigma en la relación entre clubes y agentes intermediarios” 21jul2015 Cita: MJDOC7325AR | MJD7325).

“El objeto de la cesión, es el resultado económico de la futura transferencia del futbolista, que según la voluntad del club cedente puede ser total o parcial, y la condición que debe cumplirse es que el jugador efectivamente pueda ser transferido (conf. Gustavo A. Abreu y Gabriel C. Lozano, “Las cesiones de derechos económicos. Estado actual de la doctrina y jurisprudencias argentinas”, en Anuario de Derecho de Fútbol de la Universidad Austral, año 2008, número 1, Ad. Hoc, pág. 273/274; CNCiv sala F 26/3/2013 “Punteri José c/ Club Atlético Boca Juniors y otro s/ ordinario” ) .

Cabe referirse asimismo que en el ordenamiento federativo internacional la figura del agente está tipificada en el “Reglamento sobre los Agentes de los Jugadores de FIFA” que data del 10 de Diciembre de 2000 y el reglamento que regula la actividad de los Agentes de Jugadores, resulto aprobado por el comité de la AFA el 13 de Abril de 2004, conforme lo informara la Asociación del Futbol Argentino a fs.485, sin embargo tal como señalara la sentenciante de grado, en los años 1992 y 1993 no regían normas especiales en la materia, toda vez que el citado Reglamento FIFA fue sancionado con posterioridad a la concertación de la documentación bajo análisis.

V.Sentados estos principios de carácter general aplicables a la materia cabe señalar que en los presentes el accionante manifestó que en el año 1992 el jugador S demandado, había regresado a la Argentina, contactándose con él para determinar posibilidades, luego de analizar su caso y realizar innumerables gestiones en el exterior, tanto personalmente como telefónicamente, llego a la conclusión que S., era un jugador libre y que su pase no pertenecía al club “Hellas Verona” en propiedad, que sólo se encontraba inscripto en ese club por una cuestión formal, mas no por un derecho de propiedad de la actividad deportiva del jugador.

En virtud de ello y ante su desempeño, el demandado V H S le cedió el 50% del valor económico de su pase y lo instituyó apoderado a fin de obtener una mejor institución para jugar.

Fue así que logró celebrar un convenio con el Club Vélez Sarsfield y conforme surge del citado convenio en la cláusula 4 del mismo, se estipuló el precio de su pase, en la suma de $1.000.000.

Manifiesta que al término del referido convenio y cuando el Club debió hacer uso de la opción de compra pertinente, la comunicación con S. comenzó a distanciarse, ante esa situación y a pesar que el Club demandado conocía su situación, labró el acta notarial (fs.460/461) en el entendimiento que con la misma daba a conocer acabadamente al codemandado Club Atlético Vélez Sarsfield, su derecho crediticio, ya que su deuda provenía justamente del importe que le debía pagar el Club para comprar su pase.

Por lo que en el caso hay que determinar el alcance del convenio celebrado como la participación que en él tuvo el aquí co demandado.

Del convenio obrante a fs. 461 suscripto por V S se desprende que el demandado cedió al accionante el 50% de su pase, y tal como señala la sentenciante se trató de un convenio entre el jugador y el aquí demandante.

Por otro lado del convenio que en copia obra a fs. 58, celebrado entre M P y J M S, se concluye que el jugador S quedo desvinculado del Club Vélez Sarsfield, el 30 de Junio de 1993, ya que dicha institución no hizo uso de la opción de adquisición del pase del mismo, transfiriéndose al jugador a un Club de Grecia.

El contrato celebrado con fecha 11 de Agosto de 1992, por el cual el jugador cede sus derechos federativos al Club Vélez Sarsfield, y mas allá figurar el accionante como apoderado, fue suscripto personalmente por S.

Así las cosas, de la documentación obrante en autos no surge intervención alguna del accionante por S.y menos aun haberse cumplido la eventualidad a la cual estaba sujeta el contrato cuyo cumplimiento es base de la pretensión.

Conforme las constancias de la causa no se advierte tampoco que las circunstancias alegadas por la quejosa se hubieran cumplido, esto es que efectivamente se hubiera llevado a cabo la trasferencia de S o que el co accionado hubiera recibido el importe consignado en la cláusula cuarta del convenio de fecha 11 de agosto de 1992, y en el cual no sólo se ceden los derecho federativos del jugador sino que se establecen las condiciones laborales del mismo.

Cabe señalar que el contenido patrimonial derivado de la venta o préstamo del “derecho federativo”, es lo que vulgarmente suele llamarse “Valor del Pase”, o “Costo del Fichaje”, cuyo objeto es ni más ni menos, que una cesión de beneficios futuros provenientes de la venta o el préstamo de los derechos federativos del jugador de fútbol y donde los sujetos activos que intervienen adquieren un porcentaje o la totalidad de los derechos económicos derivados de la venta o del préstamo de esos derechos federativos.

Debemos precisar asimismo que se trata de la cesión de un derecho en expectativa, señalando que los derechos económicos derivados de los derechos federativos pueden ser negociados entre un club y persona individual (o persona jurídica) con la forma de cesión de derechos, siendo esta última parte, titular de un derecho en expectativa, constituido por la utilidad económica futura que ocasione el eventual pase, en otros términos: el cedente cede al cesionario, onerosamente, la esperanza de obtener ciertas ganancias por el pase de un jugador desde la institución que era su principal a otro club que será su nuevo empleador (Conf SCBA 23/12/2013 “Simón Juan Ernesto c/ Club de Gimnasia y Esgrima de La Plata s/ Cobro ordinario” Cita:MJJUM87668AR | MJJ87668).

Ahora bien como ya señalé la controversia en los presentes surge del reclamo al club demandado por lo obtenido a raíz de la transferencia del jugador S, no surgiendo de la prueba acompañada si la misma efectivamente se llevó a cabo o cual fue el importe recibido.Nótese al respecto que la actora manifiesta expresamente desconocer esa circunstancia y tampoco ofreció producir prueba pericial contable de los libros mercantiles de la accionada a fin de acreditar la percepción alegada como su posterior entrega al codemandado S.

Atento que se pretende en autos que se cumplan los términos en que se celebró cierta convención relativa a importantes sumas de dinero y, fundamentalmente, a los destinos de un jugador de fútbol profesional, resultaba esencial que se acreditara el instrumento en el cual se hubiera perfeccionado la alegada transferencia de los derechos económicos llamado usualmente “Convenio de trasferencia” respecto de la cual el accionante se considera acreedor, circunstancia que no se advierte en autos. Antes bien al contrario del documento suscripto con S resultaría probada la situación inversa.

Entiendo al igual que la sentenciante de grado que de la prueba producida no puede sino deducirse, que el club demandado resultó ser un tercero ajeno a los negocios jurídicos realizados por el futbolista y el actor, respecto de los eventuales beneficios económicos de su pase.

En este sentido hemos reiteradamente sostenido que los litigantes deben probar los presupuestos que invocan como fundamento de su pretensión, defensa o excepción, y tal imposición no depende de la condición de actor o demandado, sino de la situación en que cada litigante se coloque dentro del proceso.

Esta idea que emerge del art. 377 del Código Procesal, que se relaciona con la carga de la prueba, y comienza diciendo que incumbe la carga de la prueba a la parte que afirme la presencia de un hecho controvertido.Se considera como tal aquel hecho conducente, pertinente, útil, que incide con suficiente importancia en el curso de la litis, siendo su prueba necesaria porque dependiza la verificación y convicción que el juez puede alcanzar (Conf. Gozaíni, Osvaldo, “El acceso a la justicia y el derecho de daños”, en Revista de Derecho de DañosII, Ed. Rubinzal Culzoni, pag. 192).

Prueba es tanto la demostración de la existencia de un hecho ignorado o no afirmado, como la confirmación de un hecho supuesto previamente afirmado. La prueba apunta a la reconstrucción histórica o lógica (prueba indiciaria) de hechos sucedidos en el pasado, y que pueden subsistir en el presente, a través de leyes jurídicas que gobiernan dicho proceso y delimitan el campo de la búsqueda, sus tiempos y los medios para conducirla (Kielmanovich, Jorge L. “Teoría de la prueba y medios probatorios”, pags. 20/21, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2001).

En principio cabe señalar que los hechos podrán preexistir con abstracción del proceso, pero en la medida en que de aquellos se pretenda extraer consecuencias jurídicas e interesen a la litis, menester será que se los pruebe, de forma que adquieran vida propia, se exter ioricen y existan judicialmente para el juez, para las partes y el proceso, en razón de que para el método judicial un hecho afirmado, no admitido y no probado, es un hecho que no existe, pues para ello se requiere un mínimo contenido objetivo en el material con el que se opera (conf. Kielmanovich, Jorge L. “Teoría de la prueba y medios probatorios”, pag. 37, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2001)(Conf CNCiv,esta Sala Expte. 84737/2007,14/5/2010, “Macchi, Daniel Roberto c/ Autopistas del Sol S. A.s/ daños y perjuicios”.

Entiendo que el quejoso no ha logrado controvertir acabadamente los fundamentos brindados por la Sra juez interviniente, quien a mi entender ha valorado adecuadamente los elementos probatorios acercados a la causa, y así juzgar improcedente el reclamo, respecto al co demandado Club Vélez Sarsfield por lo que corresponde desestimar el agravio planteado y confirmar en este aspecto la sentencia apelada.

Por las consideraciones expuestas proponga al Acuerdo:

1. Confirmar el fallo apelado sin costas de Alzada por no haber mediado contradicción.

Las Dras. Zulema Wilde y Beatriz A.Verón adhieren al voto precedente.

Con lo que terminó el acto, firmando las Señoras Vocales por ante mí que doy fe.

Buenos Aires, octubre de 2015.

Y VISTOS: Lo deliberado y conclusiones establecidas en el Acuerdo precedentemente transcripto el Tribunal RESUELVE:

1. Confirmar el fallo apelado sin costas de Alzada por no haber mediado contradicción.

2. Difiérase la regulación de los honorarios para su oportunidad.

Regístrese, notifíquese y comuníquese a la Dirección de Comunicación Pública de la Corte Suprema de Justicia de la Nación ( Acordada N° 15/13 art. 4° ) y oportunamente devuélvase.