Se revocó la medida autosatisfactiva que obligaba a la empresa de telefonía a reconectar el servicio telefónico.

CelularFacturaPartes: Silva Rodolfo E. c/ Telecom Argentina S.A. s/ medida autosatisfactiva

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario

Sala/Juzgado: Primera

Fecha: 24-ago-2015

Cita: MJ-JU-M-95027-AR | MJJ95027 | MJJ95027

Se revocó la medida autosatisfactiva que obligaba a la empresa de telefonía a reconectar el servicio telefónico.Sumario:

1.-Corresponde revocar la medida autosatisfactiva concedida que obligó a la empresa de telefonía a reconectar el servicio telefónico, desde que no puede considerarse que la falta de respuesta de la demandada al traslado corrido tenga el valor presuncional del reconocimiento tácito del incumplimiento imputado.

Fallo:

Rosario, 24 de Agosto de 2015

VISTOS: Los autos “SILVA, Rodolfo Ernesto contra TELECOM ARGENTINA S.A. sobre Medida Autosatisfactiva” (expte. n° 208-2014); la expresión de agravios de fojas 68/69; la contestación de fojas 73/74 con relación a la resolución número 4.407 del 12.12.2013 (fs. 21/22); y CONSIDERANDO:

1. Antecedentes del caso.

El Juez de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 10ma. Nominación, mediante resolución número 4.407 del 12 de diciembre de 2012, hizo lugar a la medida autosatisfactiva interpuesta, ordenando a Telecom Argentina S.A. reconectar el servicio telefónico correspondiente al actor en el término de cinco días de notificado. En sustento de su decisión señaló que el actor acreditó su calidad de cliente con las facturas acompañadas y que constando la interrupción del servicio conforme carta documento y las contestaciones favorables emitidas por la empresa, la falta de respuesta de la demandada al traslado corrido tenía el valor presuncional del reconocimiento tácito del incumplimiento imputado.

Contra dicho pronunciamiento la demandada interpuso recurso de apelación y conjunta nulidad (fs. 35).

Radicados los autos en la Alzada, la recurrente expresa sus agravios a fojas 68/69, los que fueron contestados por la actora a fojas 73/74, peticionando el rechazo del recurso con costas a la demandada. A foja 76 contestó el Fiscal de Cámaras la vista que se le corriera. Consentido el llamamiento de autos (fs. 78 y 79) quedó la causa en estado de dictar resolución.

3. El recurso de nulidad.

3.1. El recurso de nulidad interpuesto por la demandada ha sido mantenido en esta instancia. Principia por fundar la nulidad articulada en el hecho de que la sentencia ha sido dictada como consecuencia de una actividad procesal irregular y nula, consistente en la notificación judicial por cédula del decreto de fecha 06.11.2013 que ordena un traslado a la demandada por el término de dos días (fs.18), consignándose que el juicio radica “ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 6a. Nominación de la ciudad de Rosario” (fs. 19). Alega la existencia de tal error en cuanto al Juzgado interviniente en el acto de comunicación, lo que motivó la presentación del escrito que en copia obra agregado a foja 33 -y su original a fs. 54- ante dicho Tribunal. Expone que tal vicio ha vulnerado las garantías constitucionales del debido proceso, defensa en juicio e igualdad entre las partes, debiendo ser remediado mediante la declaración de invalidez de la notificación judicial glosada a foja 19 y los actos que son su consecuencia, en especial, la sentencia dictada; imponiéndose las costas de la incidencia a la actora por haberla ocasionado.

3.2. En cuanto a la procedencia del recurso de nulidad, se estima que resulta inatendible el argumento de que el error del Juzgado consignado ha vulnerado el debido proceso o el derecho defensa de la demandada. Es que de la lectura de la cédula de notificación cuestionada obrante a foja 19, se advierte que se ha consignado en el encabezado de dicho instrumento (parte superior izquierda) al “Juzgado 1a. Inst. de Distrito Civ. y Com. 10a. Nominación”; y, si bien luego en el cuerpo de la cédula se refiere al Juzgado de la 6ta. Nominación, se individualizó en la transcripción textual del decreto a notificar que el firmante es el Juez encargado del Juzgado de la 10a. Nominación y la Actuaria de dicho Tribunal. De tal modo, se concluye que no surge duda sobre el Juzgado donde tramita el juicio, no siendo el error deslizado en una parte del cuerpo de la cédula causal nulificante de la notificación. Consecuentemente, el acto cumplió acabadamente con su finalidad toda vez que la notificación logró su objetivo, cual es que el interesado se entere cabalmente de lo que se lo quiso anoticiar (art.128 CPCC).

Cabe agregar que el mismo día que comparece erróneamente la demandada ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 6a. Nominación, se le hace saber que los autos no tramitan ante dicho Tribunal (fs. 54/55).

4. El recurso de apelación.

4.1. Subsidiariamente, la apelante interpone recurso de apelación sobre el fondo de la cuestión. Aduce que de la documentación ofrecida por la actora no se acreditan dos presupuestos indispensables para que prospere la medida impetrada: 1) el cumplimiento por el actor de la obligación de pago a su cargo, atento que éste no acreditó los períodos de facturación con vencimiento a la época crítica de la controversia (Noviembre 2012) y sus precedentes (Setiembre y Octubre 2012); y, 2) el incumplimiento de la prestadora, es decir, la ausencia o defectuosa prestación del servicio.

4.2. Sobre la procedencia del recurso de apelación.

Sin entrar a examinar criterios doctrinales sobre la llamada “medida autosatisfactiva”, en función jurisdiccional de intérpretes y aplicadores de la ley vigente puede concluirse que las pretensiones o conflictos traídos a los estrados tribunalicios deben encarrilarse, como regla y por obvia derivación del principio republicano de división de poderes así como por no menos importantes razones que hacen a la seguridad jurídica y al debido proceso, dentro de las vías procedimentales expresamente reguladas salvo, desde luego, que no hubiera ningún medio procesal en la legislación vigente que posibilitase la tutela jurisdiccional efectiva en un caso determinado. Y aun en esta excepcional hipótesis, cualquier creación pretoriana jamás podría avasallar los principios constitucionales del derecho de audiencia, la defensa en juicio y el debido proceso.

En el caso, es manifiesto que el promotor de la causa pretende el reestablecimiento de la línea telefónica en su domicilio.La demandada, a su vez, invoca que el actor no probó el cumplimiento de la obligación de pago de los períodos de facturación con vencimiento a la época crítica de la controversia (Septiembre, Octubre y Noviembre de 2012), registrando deuda con la compañía ni probó el incumplimiento imputado a la prestadora.

Sobre el particular, si bien la actora alegó haber pagado los susodichos períodos, tal extremo no ha sido acreditado en el expediente pues se ignora si esa documentación, en caso de existir, ha sido presentada en la instancia anterior y, en todo caso, el interesado no ha relevado la carga que le impone el Código Procesal en relación al acompañamiento de copias para generar en esta sede al menos una presunción acerca de la verosimilitud de su afirmación. Ello, como requerimiento para justificar el despacho favorable de lo solicitado, esto es, la existencia de una fuerte probabilidad y no de una simple verosimilitud de que efectivamente lo requerido resultaba jurídicamente atendible. Tanto más cuando se trata de un proceso que se agota en sí mismo.

De tal suerte, el conflicto jurídico sobre el cumplimiento o incumplimiento de lo convenido contractualmente exigía debate, y eventual prueba, antes de un pronunciamiento jurisdiccional definitivo como el que, de manera inapropiada para el caso, se dictó mediante la resolución apelada. Todo ello a los fines de preservar la defensa en juicio y el debido proceso legal de la parte contraria.

Este Cuerpo ha expresado que: “También se ha considerado que la denominada “medida autosatisfactiva” está pensada por la doctrina para peticiones de hecho y no de derecho, de excepción, residual y urgente, en tanto refiera a supuestos de escasa complejidad fáctica y jurídica que agoten su cometido solamente con su dictado (v. Auto N° 436 del 21.09.2005, causa “Auxilio Corbera S.R.L. c. Beta S.A.”; v. tb. PEYRANO, Jorge W., La medida autosatisfactiva: forma diferenciada de tutela que constituye una expresión privilegiada del proceso urgente.Génesis y evolución, en Medidas autosatisfactivas, obra colectiva del Ateneo de Estudios del Proceso Civil, dir. Jorge W. Peyrano, Rubinzal Culzoni, 1999, p.13/15; en la misma obra, ver también GARCÍA SOLA, Marcela, Medidas autosatisfactivas: la excepcionalidad de su procedencia. Aproximaciones para su categorización. Particularidades de su trámite, p.271/289). Por lo demás, no puede soslayarse que sus cultores conciben a la medida autosatisfactiva como un requerimiento autónomo, que no es provisorio ni accesorio, no siendo necesaria la iniciación de una acción principal pues en tal caso la vía elegida no sería idónea (v. PEYRANO, ob. cit., p.11; en la misma obra colectiva: VARGAS, Abraham L., Teoría General de los procesos urgentes, p.89; BARACAT, Edgar J., Vicisitudes del procedimiento impreso a un pedido de resolución autosatisfactiva, p.247)” (C.C.C.Ros., Sala I, Auto nº 219-2011, causa Kuszlak c. Reyna).

En síntesis, la cuestión propuesta por la actora no se ajusta a las pautas señaladas en la doctrina de la Sala anteriormente mencionada, ya que su pretensión se enmarca dentro de un conflicto intersubjetivo de intereses de carácter contractual, relativo a una supuesta y denunciada situación de incumplimiento que le imputa a Telecom Argentina S.A. la demandante, lo cual justifica un debate más amplio, donde las partes involucradas tengan amplia participación, defensa en juicio y un debido proceso legal, y no en el acotado y excepcional cauce de la medida autosatisfactiva o proceso urgente donde el requerimiento se debe despachar inaudita parte, la decisión agota el proceso y el pronunciamiento dictado puede tener calidad de cosa juzgada (Auto nº 219-2011, causa “Kuszlak c. Reyna”; Auto nº 436-2005, causa “Auxilio Corbera S.R.L. c. Beta S.A. s.Medica Autosatisfactiva”; y la improcedencia, como regla, del despacho de lo solicitado en conflictos de naturaleza contractual, salvo situaciones de definida excepcionalidad, no presente en autos).

Adicionalmente, cabe agregar que la medida autosatisfactiva es de carácter excepcional, de naturaleza provisoria y preventiva, de aplicación restringida, pues el juzgador debe actuar con total prudencia en su inserción en una relación contractual, y en ciertos casos importa un anticipo de la sentencia de mérito (ALVARADO VELLOSO, Adolfo, Estudio Jurisprudencial. Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 1991, Tomo V, pág.463).

5. Por ello, se impone revocar el auto cuestionado, dejándoselo sin efecto, con costas al actor (art. 251 C.P.C.C.).

Por lo expuesto, la Sala Primera Integrada de la Cámara de Apelación Civil y Comercial de Rosario, RESUELVE: Desestimar el recurso de nulidad. Hacer lugar al recurso de apelación, revocando el auto apelado, con costas al actor. Insértese, hágase saber y bajen. (Expte. Nro. 208/2014). mm.

SERRA

siguen las firmas. (Autos: “SILVA, Rodolfo Ernesto contra TELECOM ARGENTINA S.A. sobre Medida Autosatisfactiva”, Expte. Nro. 208/2014″).

ARIZA CHAUMET

-art.26 ley 10.160-

El señor vocal doctor Chaumet, dijo: Que habiendo tomado conocimiento de los autos y advirtiendo la existencia de dos votos totalmente concordantes invoca la aplicabilidad al caso de lo dispuesto por el art.26, ley 10.160, absteniéndose de emitir opinión.

CHAUMET