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El PRO obtenía el 29,2 por ciento de los votos, frente al 28 del frente progresista

descargaEn una definición reñida y que hasta el cierre de esta edición se mantenía pareja, las elecciones primarias de ayer dejaron a cuatro candidatos en carrera hacia la gobernación de Santa Fe. Dos en punta: el postulante del PRO, Miguel Torres Del Sel, y el socialista Miguel Lifschitz. Seguía el candidato de Frente para la Victoria, Omar Perotti, y mucho más atrás, una disputa muy reñida entre el ex presidente de la Federación Agraria Eduardo Buzzi y Oscar Cachi Martínez, en el Frente Renovador. “Es emocionante esta noche, es una cosa de locos. Hoy se confirma esta idea de cambio que tiene la Argentina”, festejó Del Sel con las primeras cifras, que mostraban una diferencia respecto del Frente Progresista que luego se iría achicando. El cómico se mostró acompañado por el líder de su partido, Mauricio Macri, y por Carlos Reutemann.

Del Sel se mantenía anoche al frente del escrutinio provisorio de las PASO, con el 63 por ciento de las mesas, aventajando por casi 16 mil votos al Frente Progresista. Sobre 1,21 millón de votos escrutados, Del Sel lograba el 29,2 por ciento, el Frente Progresista el 28 por ciento (71 por ciento de Lifschitz y el 29 del radical Mario Barletta, derrotado en la interna). Perotti llegaba al 19,3 por ciento. En la disputa del massismo, el diputado nacional Martínez obtenía una luz de ventaja sobre Buzzi, con 29.242 votos frente a 27.747.

En el bunker del PRO había más globos de colores pintados con caras sonrientes que militantes. El coqueto salón de Puerto Norte no se llenó ni siquiera cuando subieron los candidatos a saludar junto a Macri y Reutemann. En los cuatro monitores se veía TN, con el zócalo que daba como ganador a Miguel Del Sel, con el 35 por ciento de los votos. Cerca de las 22.30, el cómico subió eufórico al escenario, tomó el micrófono y jugó su papel de anfitrión: presentó a todos los candidatos y se refirió a Macri como “el futuro presidente de los argentinos”. Arengó su agradecimiento a “todos los pueblos de la provincia, la bota más grande que tiene la Argentina. Hoy Santa Fe tiene el pie más grande que nunca –se entusiasmó–. Esa bota creció y va a crecer mucho más con un presidente que va a estar con las mismas ideas de progreso, de desarrollo, de disminuir la pobreza, de que haya más seguridad, de que seamos felices”.

“Poné música, poné música”, pidió Del Sel. Como animador de la fiesta, le dio la palabra al jefe del PRO, y antes, los asistentes, cantaron “Se siente, se siente, Mauricio presidente”. La frutilla del postre fue al final: el ex Midachi invitó al escenario al dirigente ruralista Alfredo de Angeli y lo presentó como “el futuro gobernador de Entre Ríos”.

Los discursos de Macri y Del Sel parecieron calcados. Hablaron de cambio y Del Sel mostró su emoción en varios tramos. También agradeció a todos los fiscales y especialmente a su hija Sol, que estaba entre el público. “Fuerte el aplauso para mis tres hijas, divinas, bombones”, dijo. Descolló al bailar y cantar, al ritmo de una cumbia.

Como orador de cierre, Macri se mostró sobrio, la expresión de alegría y la emoción fueron patrimonio de los candidatos. “Hemos visto cómo creía de a poco este sentimiento de que juntos podemos construir la Argentina que nos merecemos. Y hoy, viendo los recuentos parciales, no puedo creer la cantidad de santafesinos que se sumaron al cambio”, dijo el jefe del PRO. “Felicito a Miguel por todo lo que ha puesto, y por lo que vas a poner por Santa Fe y por la Argentina”, dijo Macri sobre su candidato y aprovechó para victimizarlo. “Cómo también ha sentido tanta agresión para un ciudadano honesto, metedor, con sentido común, que sólo quiere dar lo mejor para cada santafesino”, dijo Macri mientras el público coreaba “Miguel del Sel gobernador”.

Reutemann acompañó, pero no llegó a bailar. Aplaudió con sobriedad, se quedó al lado de la candidata a intendenta Anita Martínez, que le apoyaba la cabeza sobre el hombro, y no tomó la palabra en el escenario, aunque sí habló después en la conferencia de prensa. El ex gobernador llegó temprano, cerca de las 22, al centro de cómputos de Puerto Norte. Antes de entrar, respondió a una pregunta de este diario: “¿El PRO le gana a la sumatoria del Frente Progresista?”, fue la pregunta cuando los números eran todavía provisorios. Reutemann se dio vuelta, enfocó una de sus miradas penetrantes y señaló con el dedo más allá. “La que vale es la otra”, afirmó, en alusión a las generales del 14 de junio.

“Otra elección”

Lifschitz cerró la jornada electoral en su centro de campaña, en Santa Fe, con un festejo medido y cauteloso. Apareció en escena con su compañero de fórmula, el ministro radical Carlos Fascendini, y el gobernador Antonio Bonfatti. “Ahora empieza otra elección”, dijo Lifschitz y anunció que en los 60 días de campaña que quedan junio “se pondrá al lado” de Bonfatti, quien encabezó la lista de candidatos a diputados provinciales con más adhesiones (“casi el 45 por ciento de los votos”, según el ministro de Gobierno, Rubén Galassi).

“Hubo un claro triunfo de la fórmula LifschitzFascendini con el 70 por ciento de los votos contra el 30 por ciento de la dupla Mario BarlettaEugenio Malaponte. Y en la suma total, el Frente Progresista fue la fuerza más votada”, dijo Galassi, haciendo énfasis en un relevamiento realizado por su partido. En el global, insistió, “el Frente Progresista ha sido el más votado, de acuerdo a las mesas testigos que siempre tienen un nivel de certeza altísimo: tenemos el 33,06 por ciento contra el 31,06 por ciento del PRO y el 21 por ciento del Frente Justicialista para la Victoria. Es un proceso electoral de mucha paridad como se estimaba”.

Lifschitz dijo que la interna contra Barletta “la hemos ganado con comodidad, 70 a 30” y en el global, “fue una elección pareja, fuerza con fuerza, con una ligera ventaja a nuestro favor de algo más de un punto y medio, casi dos puntos”.

El socialista intentó despejar una incógnita que está planteada desde el arranque: si los votos de Barletta lo acompañarán en la general del 14 de junio. El puñal de la duda ya lo había clavado el propio Barletta cuando sugirió en la campaña que si Lifschitz ganaba la primaria, perdía la general. Ayer, el radical no lo repitió y festejó muy emocionado el triunfo del intendente José Corral y de la UCR en Santa Fe. “Los votos de Barletta son votos frentistas. Si bien él marcó diferencias, no tenemos dudas de que son del Frente Progresista”, dijo Lisfchitz. Y recordó que en las primarias del oficialismo en 2011 hubo tres precandidatos a gobernador que luego sumaron para Bonfatti. “Suponemos que en 2015 va a suceder lo mismo”, arriesgó.

“La elección que viene va a estar polarizada entre dos proyectos, dos modelos de gestión y dos trayectorias”, dijo Lifschitz, al deslizar que el adversario a vencer es Del Sel. “Los santafesinos tendrán que elegir el 14 de junio entre un “proyecto para avanzar” y otro que “nos puede hacer retroceder o mandarnos a la banquina”, ironizó.

Fuente: Página 12

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