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Se lleva adelante la ejecución del pagaré a pesar de que quien escribió la suma en letras omitió expresar el signo monetario, el que aparece escrito precediendo al monto en números

PagaréPartes: Luna Gloria Beatriz c/ Barrera Eduardo José Belmar s/ ejecutivo

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: C

Fecha: 9-oct-2014

Cita: MJ-JU-M-89704-AR | MJJ89704 | MJJ89704

Se lleva adelante la ejecución del pagaré a pesar de que quien escribió la suma en letras omitió expresar el signo monetario, el que aparece escrito precediendo al monto en números.

Sumario:

1.-Es recaudo exigible del pagaré que éste contenga la promesa pura y simple de pagar una suma determinada (conf. art. 101, inc. 2do., del dec.- ley 5965/63 , en conc. con art. 102), debiendo entenderse que la suma determinada es de dinero.

2.-No exige el art. 101 inc. 2º del D.L. 596/63 que la suma dineraria esté escrita en el documento en cifras y letras, como lo corrobora el hecho de que el art. 6 del dec-ley 5965/63 en norma aplicable al pagaré (art. 6) prevé esa circunstancia como una hipótesis factible, pero no impone que necesariamente deban coexistir cifras y letras para exteriorizar por medio de signos (o significantes) escritos la suma de dinero.

3.-Generalmente, la suma de dinero se expresa bajo ambas denominaciones: en letras y cifras, pero esa generalidad remite, en definitiva, a una práctica, no a un uso o costumbre generador de derecho en los términos del art. 17 del CCiv.

4.-Ciertamente, en la práctica del tráfico mercantil, puede acaecer el error consistente en una discrepancia entre la suma consignada en cifras y aquélla mencionada en letras y tal es hipótesis prevista en la normativa aplicable (art. 6) en términos que obligan, en todo caso, a hacer prevalecer el monto escrito en letras.

5.-Si bien el Tribunal no ignora que quien escribió la suma en letras omitió expresar el signo monetario, el que, de todos modos, aparece escrito precediendo al monto en números y en tales condiciones, no habiendo diferencia entre la cantidad dineraria exteriorizada en cifras y letras (que es la divergencia de la que se ocupa la ley, y en general el derecho comparado ), y no siendo exigible la coexistencia de ambos tipos de expresiones (más allá del uso generalizado en tal sentido), basta con tomar la suma que figura en números o cifras para despachar la ejecución, toda vez que tal guarismo torna cumplido en la especie el recaudo del art. 101, inc. 2do., del dec.-ley 5965/63.

6.-El arraigado uso comercial en nuestro país de emitir pagarés sobre la base del soporte papel que se comercializa en las librerías y que destina un espacio para escribir la suma en números lleva a considerar a ésta incluida en el cuerpo del pagaré . Concluir de otro modo no sólo llevaría a contradecir innecesariamente una práctica mercantil consolidada sino también a exigir una forma que la ley no exige, o erigir una causal de nulidad que ella no contempla. N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

Buenos Aires, 9 de octubre de 2014.

Y VISTOS:

I. Viene apelado en subsidio el rechazo in limine de la ejecución dictado a fs. 18. El memorial obra a fs. 21/5.

II. i) Es recaudo exigible del pagaré que éste contenga la «promesa pura y simple de pagar una suma determinada» (conf. art. 101, inc. 2do., del dec.- ley 5965/63, en conc. con art. 102).

Debe entenderse que la suma determinada es de dinero (v. Legón, Fernando A.: «Letra de cambio y pagaré», Abeledo – Perrot, Bs. As., 1987, p. 43; Escuti, Ignacio A.: «Títulos de crédito. Letra de cambio, pagaré y cheque.», Astrea, Bs. As., 2002, p. 59).

No exige la normativa mencionada que la suma dineraria esté escrita en el documento en cifras y letras, como lo corrobora el hecho de que el art. 6 del dec-ley 5965/63 en norma aplicable al pagaré (art. 6) prevé esa circunstancia como una hipótesis factible, pero no impone que necesariamente deban coexistir cifras y letras para exteriorizar por medio de signos (o significantes) escritos la suma de dinero.

Así lo confirma la interpretación doctrinaria (v. Legón y Escuti, en obras y lugares citadas).

Dichos autores aluden a que «generalmente» la suma se expresa bajo ambas denominaciones: en letras y cifras, pero esa generalidad remite, en definitiva, a una práctica, no a un uso o costumbre generador de derecho en los términos del art. 17 del Código Civil (v. Fontanarosa, Rodolfo O.: «Derecho comercial argentino. Parte general», Víctor P. de Zavalía editor, Bs. As., 1975, ps. 53/6; Etcheverry, Raúl Aníbal: «Manual de derecho comercial», Astrea, Bs. As., 1983, ps. 102/4).

Ciertamente, en la práctica del tráfico mercantil, puede acaecer el error consistente en una discrepancia entre la suma consignada en cifras y aquélla mencionada en letras.

Tal es hipótesis prevista en la normativa aplicable (art. 6) en términos que obligan, en todo caso, a hacer prevalecer el monto escrito en letras (v. Legón, ob. cit., p. 44; Escuti, idem, p.60.; para el derecho español, ver Broseta Pont, Manuel: «Manual de derecho mercantil», Tecnos, Madrid, 1991, p. 614). La misma regla venía contemplada por la ley uniforme de 1930 (v. Malagarriga, Carlos C: «Tratado elemental de derecho comercial», t. II, Tipográfica Editora Argentina, Bs. As., 1958, ps. 496/7).

ii) En el caso, a juicio de esta Sala, no se advierte configurado el defecto señalado por el Juez a quo para impedir el avance de la ejecución.

El documento que se intenta ejecutar exhibe la promesa pura y simple de pagar una suma determinada dineraria (v. copia de fs. 7; original reservado en el sobre con documentación).

La suma de «21.173» se lee escrita en números y en letras.

Y no hay discrepancia entre la suma expresada bajo una y otra forma.

El Tribunal no ignora -he aquí la cuestión- que quien escribió la suma en letras omitió expresar el signo monetario, el que, de todos modos, aparece escrito precediendo al monto en números.

En tales condiciones, no habiendo diferencia entre la cantidad dineraria exteriorizada en cifras y letras (que es la divergencia de la que se ocupa la ley, y en general el derecho comparado, v. Malagarriga), y no siendo exigible la coexistencia de ambos tipos de expresiones (más allá del uso generalizado en tal sentido), basta con tomar la suma que figura en números o cifras para despachar la ejecución, toda vez que tal guarismo torna cumplido en la especie el recaudo del art. 101, inc.2do., del dec.-ley 5965/63.

Hay que hacerse cargo, asimismo, de la contingencia de que el signo monetario «U$S» ha sido escrito a la izquierda de la cifra «21173», pero por fuera del espacio rectangular que el formulario preimpreso deja para que el librador estampe la cifra.Incluso se ve a tal signo inmediatamente a la izquierda de la partícula «Por», que precede a aquel espacio preimpreso, ubicado hacia el extremo superior derecho del documento.

Esto último ha conducido al primer sentenciante a sostener que el signo monetario está fuera del cuerpo del pagaré, que no sería entonces, agregó, válido como tal.

Pero es también aplicable aquí el criterio de que la existencia de tal espacio destinado al monto en números de la promesa de pago es nada más que un uso, generalizado por cierto, que obedece seguramente a la existencia en plaza de formularios «usuales» que se venden con tal diseño.

No queda privado el documento de su calidad de título ejecutivo por el mero hecho de que el signo de la divisa figure en las condiciones en que se muestra el de la especie, dentro de la pieza de papel pero por fuera de la frase por la que se expresa la promesa de pago.

El arraigado uso comercial en nuestro país de emitir pagarés sobre la base del «soporte papel» que se comercializa en las librerías y que destina un espacio para escribir la suma en números lleva a considerar a ésta incluida en el «cuerpo del pagaré».

Concluir de otro modo no sólo llevaría a contradecir innecesariamente una práctica mercantil consolidada sino también a exigir una forma que la ley no exige, o erigir una causal de nulidad que ella no contempla (conf. arts. 18, 973, 1037 y concs. del Cód. Civil, y arts.101 y 102, dec.-ley 5965/63).

Por encima de las peculiaridades que exhibe el documento en cuestión, la promesa de pago remite a un monto en dólares estadounidenses indudablemente determinado -en todo cuanto tal apreciación es factible en la instancia establecida por el art. 531 del Cód. Procesal-, y desde ese quicio se concluye que no existe el impedimento que ha llevado al rechazo liminar de la ejecución, sin perjuicio de lo que deba decidirse acerca de si la demanda es o no admisible.

Con fundamentos en general coincidentes a los expuestos, arribó la Sala B a una idéntica conclusión por sentencia del 30.6.08 en «PCA Valores S.A. c/Vialeco S.A. y otro s/ejecutivo».

III. Por ello, se RESUELVE: admitir la apelación y revocar el auto de fs. 18, sin costas, por no haber mediado sustanciación.

Notifíquese por Secretaría.

Devuelta que sea la cédula debidamente notificada, vuelva el expediente a la Sala a fin de dar cumplimiento a la comunicación ordenada por el art. 4° de la Acordada de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación 15/13, del 21.5.2013.

Hecho, devuélvase al Juzgado de primera instancia con la documentación venida en vista.

EDUARDO R. MACHIN

JUAN R. GARIBOTTO

JULIA VILLANUEVA

(POR SUS FUNDAMENTOS)

RAFAEL F. BRUNO

SECRETARIO DE CÁMARA

POR SUS FUNDAMENTOS:

Y VISTOS:

I. Viene apelada en subsidio la resolución que rechazó in limine la presente acción. El memorial obra a fs. 21/5.

II. Para decidir del modo en que lo hizo, el señor juez de grado consideró que el instrumento cuya ejecución pretendía ser llevada a cabo en estos autos carecía de toda indicación acerca del signo monetario que habría sido utilizado.

Así lo sostuvo con apoyo en que la indicación «U$S» colocada en el margen superior derecho del aludido instrumento se encontraba fuera del cuerpo de tal documento, por lo que carecía de eficacia cambiaria.

III.A juicio de la Sala, la decisión debe ser revocada.

Sin perjuicio de lo que en definitiva corresponda resolver, no cupo proceder de ese modo oficioso al rechazo de la acción.Adviértase, en tal sentido, que el mismo juez ponderó que el instrumento en cuestión portaba la indicación del referido signo monetario, por lo que la decisión de rechazar la demanda con sustento en que tal signo había sido estampado fuera del cuerpo del documento, importó apreciación de hecho acerca de la cual no correspondió, dadas sus dudosas características, avanzar de oficio en este estadio liminar del proceso.

Con tales alcances, el recurso ha de prosperar.

IV. Por lo expuesto, se RESUELVE: admitir la apelación y revocar – con los alcances que surgen de las consideraciones que anteceden- la resolución de fs. 18. Sin costas por no haber mediado contradictorio.

Notifíquese por Secretaría.

Devuelta que sea la cédula debidamente notificada, vuelva el expediente a la Sala a fin de dar cumplimiento a la comunicación ordenada por el art. 4° de la Acordada de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación 15/13, del 21.5.2013.

Hecho, devuélvase al Juzgado de primera instancia con la documentación venida en vista.

JULIA VILLANUEVA

RAFAEL F. BRUNO

SECRETARIO DE CÁMARA

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