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Rechazan indemnizar a trabajador lesionado en la rodilla pues la dolencia se debió a la práctica de deportes y no a su trabajo habitual

shutterstock_71245144Partes: Churruarín Rodrigo Ismael c/ Bernal Hermanos S.R.L. y otro s/ accidente-acción civil

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: VII

Fecha: 20-ago-2014

Cita: MJ-JU-M-89202-AR | MJJ89202 | MJJ89202

Se rechaza el reclamo indemnizatorio de un trabajador que sufría una minusvalía en la rodilla, pues se entendió que la dolencia era producto de la práctica habitual de fútbol amateur y no de su labor en la empresa.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar el rechazo del reclamo indemnizatorio del actor con fundamento en la Ley Civil en tanto no hay prueba acerca del infortunio que el actor adujo padecer ni que el mismo le hubiera ocasionado la minusvalía detectada en su rodilla derecha, pues el perito indicó que tal lesión tiene origen en la práctica habitual de fútbol que el propio actor reconoció realizar.

2.-Dado que la dolencia en la rodilla del actor reconoce origen en la típica afección que deriva de la práctica habitual del fútbol no cabe siquiera a sospechar la duda que dimana del art. 9 LCT; máxime ante la falta de invocación clara respecto del vicio o riesgo de la cosa generadora del daño como así también los factores de atribución de responsabilidad de cada una de las demandadas.

3.-Mal puede sostenerse la no demostración de eximentes de responsabilidad por parte de las accionadas si no se ha demostrado siquiera el contacto del trabajador con la cosa riesgosa, por lo que corresponde confirmar el rechazo de la acción tendiente al cobro de indemnización por accidente de trabajo.

Fallo:

En la ciudad de Buenos Aires, a los 20 días del mes de agosto de 2014, para dictar sentencia en los autos: «Churruarin, Rodrigo Ismael C/ Bernal Hermanos S.R.L. y otro S/ Accidente-Acción Civil» se procede a votar en el siguiente orden: EL DOCTOR NESTOR MIGUEL RODRÍGUEZ BRUNENGO DIJO:

I. La parte actora apela la sentencia de primera instancia que rechazó su reclamo indemnizatorio con fundamento en la Ley Civil en tanto se consideró que no había prueba del infortunio que el actor adujo padecer el día 20/11/2007 y que le habría ocasionado la minusvalía detectada en su rodilla derecha.

Asimismo hay recurso del perito médico y del Dr. Cintas, quienes estiman exiguos los honorarios que se les ha regulado, mientras que la codemandada «Provincia A.R.T. S.A.» los cuestiona porque los considera elevados (v. fojas 215 y fs. 227).

II. A mi juicio, el memorial recursivo no constituye una crítica eficaz con miras al fin propuesto, tal la directiva que dimana del art. 116 de la L.O.

En efecto, discrepa porque la Sra. Juez «a-quo» consideró que no había prueba alguna que acredite la existencia del accidente como tampoco la mecánica de trabajo descripta y, con ese fin, aduce en una especiosa argumentación donde transcribe los términos del inicio como los considerandos del decisorio que la sentenciante habría omitido el análisis de las verdaderas consideraciones y principios establecidos en el artículo 1.113 C.Civil y que las accionadas no habrían demostrado eximente alguno de la responsabilidad que les achaca y, en concreto, no rebate el fundamento decisivo de la sentencia en el punto, cual lo es que el único testigo que declaró en la litis (v. Payer fs. 126) fundó como razón de sus dichos en punto al infortunio que el actor adujo padecer en los propios comentarios del accionante, máxime cuando el deponente no trabajaba en el turno noche que, según relato del inicio, fue el momento en que el Sr.Churruarín se accidentó («.siendo aproximadamente las 04:30 hs (pues ese día le pidieron que trabajara de noche).» (sic), v. fs. 13 vta.) y fs. 207 del fallo, arts. 116 L.O. y 386 del Cód. Procesal).

Por otro lado, devienen infructuosas las disquisiciones que ahora ensaya en punto a los dichos del mencionado testigo como así también su pretensión de demeritar la documental valorada en grado respecto de la nota de fojas 96 que da cuenta de que el actor se ausentó de su trabajo los días 5, 6 y 7 de mayo de 2007 por presentar una lesión en la rodilla en ocasión de haber jugado al fútbol el día 4 de mayo, siendo dato firme que Churruarín era asiduo jugador de fútbol amateur, soslayando que la misma fue exhibida y expresamente reconocida por el actor (ver lo actuado a fojas 107, arts. 116 y 386 antes cit.).

Así las cosas, lo informado por el perito médico a fojas 135 vta. pto. d) respecto a que la dolencia en la rodilla del actor reconoce origen en la típica afección que deriva de la práctica habitual del fútbol empece siquiera a sospechar la duda que dimana del art. 9 L.C.T. máxime cuando arriba incólume la falta de invocación clara en el inicio respecto del vicio o riesgo de la cosa generadora del daño como así también los factores de atribución de responsabilidad de cada una de las demandadas, por lo que en este marco probatorio mal puede sostenerse la no demostración de eximentes de responsabilidad por parte de las accionadas si no se ha demostrado siquiera el contacto del trabajador con la cosa riesgosa (art. 116 L.O.).

Sugiero así la confirmatoria del fallo apelado.

III. La cuantía de los honorarios regulados en la instancia de grado, con base en el mérito y extensión de la labor desplegada por los profesionales intervinientes, a mi juicio, lucen equitativos, por lo que sugiero su confirmación (art. 38 L.O.y demás normas del arancel vigentes).

IV. De tener adhesión este voto, las costas de segunda instancia corresponde imponerlas a cargo de la parte actora (art. 68 del Cód. Procesal), y sugiero regular los honorarios por la actuación en esta etapa para la representación y patrocinio letrado de la parte actora en el 25% y los de la parte demandada en el 25%, respectivamente, de lo que les corresponde por la actuación que les cupo en la primera instancia (art. 14 Ley del arancel). LA DOCTORA BEATRIZ INÉS FONTANA DIJO: Por compartir sus fundamentos adhiero al voto que antecede. LA DOCTORA ESTELA MILAGROS FERREIRÓS: no vota (art. 125 de la ley 18.345).

A mérito de lo que resulta del precedente acuerdo, el Tribunal RESUELVE: 1) Confirmar la sentencia apelada. 2) Costas a la parte actora. 3) Regular los honorarios por la actuación en segunda instancia para la representación y patrocinio letrado de la parte actora en el 25% (VEINTICINCO POR CIENTO) y los de la parte demandada en el 25% (VEINTICINCO POR CIENTO), respectivamente, de lo que les corresponde por la actuación que les cupo en la primera instancia. 4) Oportunamente, cúmplase con lo dispuesto en el art. 1º de la Ley 26.856 y con la Acordada de la CSJN Nro.: 15/2013.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

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