Cuota alimentaria del nieto a favor de su abuela

AlimentosPartes: M. J. E. c/ F. M. s/ alimentos

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: M

Fecha: 15-oct-2014

Cita: MJ-JU-M-89552-AR | MJJ89552 | MJJ89552

Se fijó una cuota alimentaria del nieto a favor de su abuela, a raíz del fallecimiento del padre.

Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la demanda entablada, fijando una cuota alimentaria a favor de la actora, abuela del demandado (en la suma de $ 6.000 más el pago de la obra social) retrotrayéndose los alimentos desde la fecha del sorteo del trámite de mediación.

2.-No es requisito que el alimentado se encuentre en la miseria, ya que resulta suficiente que pruebe que no se halla en condiciones de soportar, en todo o en parte, sus necesidades con el respaldo de su patrimonio o del producido de su trabajo. En el caso, de la prueba colectada resulta sin hesitación no sólo las necesidades de su abuela conforme al nivel de vida que acostumbraba llevar la familia, sino las efectivas posibilidades del nieto demandado para procurarle asistencia.

3.-Habiendo prefallecido el padre del demandado la obligación alimentaria pesa ineludiblemente sobre el nieto requerido quien se encuentra en mejores condiciones que su hermana para proporcionar los alimentos a su abuela, pues entre parientes por consanguinidad, regulada entre ascendientes y descendientes, cuando se trata del mismo grado de prelación, se puede elegir a quién se demandará.

4.-En la pensión alimentaria debida entre parientes por razones de solidaridad familiar, el monto debe restringirse a lo que resulta indispensable para atender las necesidades ineludibles del beneficiario debiendo probarse la imposibilidad de atender sus necesidades.

Fallo:

Buenos Aires, 15 de octubre de 2014.-

VISTOS Y CONSIDERANDO:

La sentencia dictada a fs. 589/93vta que hizo lugar a la pretensión de fijación de una cuota alimentaria a favor de la abuela del demandado fue apelada por ambas partes, a la luz de las quejas que expresaron a fs. 607/10vta. y 623/27vta. Corridos los traslados fueron contestados a fs. 619/21vta. y 629/32 vta.

I.- La actora efectuó un extenso análisis de la prueba a partir de la cual entiende quedó probado el buen pasar económico, del cual gozaba hasta que -según sus dichos- la empresa de transportes que le pertenecía junto a su fallecido esposo y le otorgaba su sustento económico, fue apropiada por su nieto, arrojándola a su actual situación de falta de recursos. Se explayó sobre la buena posición económica del alimentante conforme al volumen de ingresos de las empresas que preside y detrás de las cuales -dice- oculta sus bienes personales, probados por los testigos. Consideró que si la suma acordada por las partes a diciembre de 2012 en concepto de alimentos provisionles ascendió a $4.000 más el pago de la prepaga de la actora, ello indica que el demandado puede en la actualidad hacer frente a una suma superior a la decidida. Por último se quejó de la falta de fijación del momento a partir del cual correrán los alimentos, que dijo debe ser el de la notificación de la audiencia de mediación.

A su turno el alimentante reiteró que la presente demanda tiene por objeto, dirimir encubiertamente, cuestiones comerciales que la actora y G R tienen con el apelante. Alegó que la actora no demostró cuáles son los gastos que debe afrontar, ni que tenga derecho a reclamar por gastos tales como expensas del country que habita junto a su nuera, masajes, peluquería, etc.Sostuvo que su situación de persona joven que inicia una vida de pareja y futura familia, llevan a considerar que no podrá desatender sus propias obligaciones y que en definitiva, la cuota decidida más los aumentos de la medicina prepaga que también está a su cargo serán imposibles de afrontar. Alegó además, que prueba de la cuestión personal planteada en relación al demandado es que no se hubiera accionado contra su hermana, sobre la cual pesa igual obligación alimentaria respecto de la abuela de ambos. Por último, se quejó de la imposición de costas.

II.- La obligación alimentaria entre parientes por consanguinidad se halla prevista en el art. 367 del Código Civil, el que en su inciso primero regula específicamente la de ascendientes y descedientes.

En anteriores ocasiones este Tribunal ha dejado sentado que no es requisito que el alimentado se encuentre en la miseria. Resulta suficiente que pruebe que no se halla en condiciones de soportar en todo o en parte, sus necesidades con el respaldo de su patrimonio o del producido de su trabajo. Puede ocurrir que quien reclama alimentos sea beneficiario de una jubilación o pensión, que resulte insuficiente para los gastos ordinarios de subsistencia e incluso -como en el presente caso-, para los extraordinarios derivados de su avanzada edad o de enfermedades (conf. esta Sala, R. 540210).

En lo atinente al agravio por la ausencia de demanda contra la hermana del accionado, ello nada aporta a su eximición, toda vez que conforme nuestra ley se trata del mismo grado de prelación pudiéndose elegir a quién se demandará. Así se ha resuelto que tratándose de parientes de idéntico rango frente al beneficiario de los alimentos, el requerido sólo se eximirá demostrando la notable diferencia de posibilidades económicas respecto de quien no ha sido demandado (conf. CNCiv., Sala I, Expte. Nº 91997 del 03-04-97, «M.N. c/ A., R.s/ AUMENTO DE CUOTA ALIMENTARIA» – SUMARIO Nº 0016047 de la Secretaría de Jurisprudencia de la Cámara Civil). Esta situación es la inversa a la planteada en autos, donde el propio apelante reconoce que a su hermana no se la demanda por no ser titular de las empresas que el demandado tiene, lo que lleva a concluir que el demandado se encuentra en mejores condiciones que su hermana para proporcionar los alimentos a su abuela, recayendo el supuesto en la previsión final del inciso primero del art. 367 del CC.

En cuanto a las pautas para su determinación se ha decidido que a diferencia de la amplitud, con que debe fijarse la cuota alimentaria cuando se trata del hijo menor que reclama, en el caso de la pensión alimentaria debida entre parientes por razones de solidaridad familiar, el monto debe restringirse a lo que resulta indispensable para atender las necesidades ineludibles del beneficiario debiendo probarse la imposibilidad de atender sus necesidades. Por aplicación de estos conceptos, aun cuando el actor solicite que la cuota que reclama cubra distintos rubros -vivienda, alimentación, vestimenta y salud- es claro que su cuantía no podrá exceder de aquello que resulte menester para atender sus requerimientos elementales (conf. CNCiv., Sala G, Expte. Nº 403230, del 16-06-04, Y., A.R. c/ Y., R.P. s/ ALIMENTOS, Sumario N°16047 de la Base de Datos de la Secretaría de Jurisprudencia de la Cámara Civil – Boletín N°14/2004).

Así se desprende del art. 372 del Código Civil que establece que «la prestación de alimentos comprende lo necesario para la subsistencia, habitación y vestuario correspondiente la condición del que la recibe, y también lo necesario para la asistencia en las enfermedades».

No obstante ello, apunta Bossert que aunque la norma se refiera únicamente a necesidades materiales, el concepto integral de persona abarca aspectos espirituales que resultan inescindibles, y que, si se los desatendiera conducirían a la destrucción del individuo, aunque sobreviva en sus aspectos materiales.Por ello es posible afirmar que la cuota debe atender también las necesidades imprescindibles de orden moral y cultural del alimentado, incluyendo lo que resulta indispensable para una vida de relación razonable, excluyendo los gastos de lujo (conf. Bossert, G., Régimen jurídico de los alimentos, ed. Astrea, Bs. As., 1993, pág. 271).

III.- En el caso analizado, más allá de las cuestiones litigiosas que pudieran subsistir entre las partes por las empresas familiares de transporte aludidas en la causa, lo cierto es que -habiendo prefallecido el padre del demandado- la obligación alimentaria pesa ineludiblemente sobre el nieto requerido. De la prueba colectada resulta sin hesitación no sólo las necesidades de su abuela conforme al nivel de vida que acostumbraba llevar la familia, sino las efectivas posibilidades del nieto demandado para procurarle asistencia de acuerdo a los parámetros ya descriptos (fs. 167/70, 171/76, 247, 249, 323, 509, 264, 266, 268, 312, 293, 310, 311 y 542).

En este orden de ideas y teniendo en cuenta el acuerdo al que las propias partes arribaran en diciembre de 2012 a fs. 153, la suma de $ 6.000 más el pago de Medicus decidida en el fallo apelado resulta equitativa y debe ser confirmada.

IV.- En lo que respecta al momento a partir del cual se devengan los alimentos, la crítica aparece como abstracta, toda vez que pese a lo referido por la parte actora en sus agravios, de la lectura atenta del fallo resulta que en su punto VI el a quo dispuso que los alimentos se retrotraigan al inicio de la mediación.

Esta Sala comparte el criterio por el cual debe armonizarse las normas referidas al trámite de mediación obligatoria para esta clase de procesos con las del Código Procesal, y en consecuencia determinarse la vigencia desde la fecha del sorteo del trámite de mediación (por aplicación analógica del art.644 del Código Procesal), temperamento que es aceptado por distintas salas que integran esta Cámara (CNCiv., Sala L, 12/5/98 «OLV c/BRD» R.n°52.990; ídem Sala G, 13/7/98 «GP c/GA» R.245.483 y criterio de las Salas B, D, H, y K)

V.- En cuanto a la imposición de costas, agravio traído por el demandado, la misma es correcta, toda vez que el demandado resulta vencido en lo que es la pretensión principal y máxime cuando se trata de un proceso de alimentos, en el cual el espíritu que guía la imposición de las costas al alimentante es el de no disminuir la cuota que percibirá el alimentado.

VI.- Previo al tratamiento de los recursos de apelación deducidos en relación a los honorarios regulados en autos, deberán los letrados apoderados intervinientes notificar a sus clientes en el domicilio real conforme a las prescripciones del art. 62 de la ley 21.839.

Diferir el tratamiento del recurso de fs. 641 -perito contador- al momento de resolver las restantes apelaciones de honorarios.

Por ello el Tribunal RESUELVE: 1) Confirmar en lo principal que decide la sentencia apelada de fs. 589. Con costas de la Alzada al demandado que resulta sustancialmente vencido (art. 68 CPCCN). 2) Hacer saber lo resuelto en el punto VI.-

Regístrese, notifíquese y oportunamente devuélvase.

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