fbpx

La empresa ferroviaria no responde por la caída de la víctima a las vías dado su alto grado de intoxicación alcohólica

TrenesPartes: D. G. J. c/ Trenes de Buenos Aires S.A. (TBA) s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: E

Fecha: 4-sep-2014

Cita: MJ-JU-M-88867-AR | MJJ88867 | MJJ88867

La empresa no debe responder por el accidente que sufrió el fallecido al caer a las vías, pues el alto grado de intoxicación alcohólica en que se hallaba en un lugar tan peligroso determina la existencia de culpa de la víctima (art. 1111 Cciv.).

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la improcedencia del reclamo interpuesto tendiente al cobro de la indemnización de los daños y perjuicios sufridos por la muerte del cónyuge y padre de los demandantes como consecuencia del fallecimiento de la víctima en un accidente ferroviario dado que se encuentra probada la culpa de la víctima en el caso (art. 1111 CCiv.).

2.-Aun cuando se admita que el andén donde ocurrió el fatal accidente se encontraba en mal estado y se admita la supuesta indefinición del video en el que se vería a la víctima, es claro que de todos modos subsisten y prevalecen los fundamentos referidos al alto grado de intoxicación alcohólica en que se hallaba la víctima en un lugar tan peligroso como es el andén de una estación ferroviaria, por lo tanto, cabe tener por acreditada la culpa de la víctima.

3.-El recurso debe ser declarado desierto dado que el memorial, para que cumpla con su finalidad, debe constituir una exposición jurídica que contenga un análisis serio, razonado y crítico de la sentencia apelada, para demostrar que es errónea, injusta o contraria a derecho, y en el caso, los actores aluden al mal estado del andén, y tal cuestionamiento luce débil frente al argumente de la intoxicación alcohólica que presentaba el occiso.

4.-No constituye una verdadera expresión de agravios el escrito que sólo contiene afirmaciones dogmáticas sin una verdadera crítica, pues debe precisarse, punto por punto, los errores, las omisiones y demás deficiencias que se le atribuyen al fallo.

5.-Si bien la Defensora Pública de Menores e Incapaces alude al incumplimiento por parte de la demandada de las normas de seguridad que rigen su actividad teniendo en cuenta que no advirtió en tiempo oportuno la caída de la víctima a las vías del ferrocarril, no luce suficiente para admitir la demanda por los daños y perjuicios, pues las declaraciones testimoniales dan cuenta de la actitud evasiva de la víctima y su maniobra que provocó su caída a las vías cuando se aproximaba una formación en un estado que era conocido por las personas que lo acompañaban en esa oportunidad.

6.-Dado que la persona que estaba a cargo de la víctima declaró que había estado bebiendo alcohol antes del ingreso a la estación, no se advierte que pueda serle atribuida responsabilidad alguna a la demandada frente a una conducta de la víctima de tales características.

Fallo:

Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los 4 días del mes de septiembre de dos mil catorce, reunidos en Acuerdo los señores jueces de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala «E», para conocer en los recursos interpuestos en los autos caratulados «D. G. J. C/ TRENES DE BUENOS AIRES S.A. (TBA) S/ DAÑOS Y PERJUICIOS» respecto de la sentencia corriente a fs. 294/297 el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:

La sentencia apelada ¿es arreglada a derecho?

Practicado el sorteo, resultó que la votación debía efectuarse en el siguiente orden: señores jueces de Cámara Dres. Racimo, Calatayud y Dupuis:

J. D. G. promovió, por sí y en representación de sus hijos menores, L. L. D. y V. L. D., demanda por indemnización de los daños y perjuicios sufridos por la muerte del cónyuge y padre de los demandantes N. L. M. que ocurrió el 6 de marzo de 2004 a las 19.50 hs. cuando fue atropellado por una formación de Trenes de Buenos Aires S.A. Señaló en la demanda que en momentos en que el nombrado y otras tres personas se encontraban comprando boletos, desapareció en forma intempestiva, resultando arrollado por una formación férrea debido a su falta de vigilancia agregando que el grado de alcoholemia que presentaba la víctima no impide la responsabilidad que se le imputaba a la demandada.

La jueza de primera instancia realizó un examen detallado de las pruebas producidas que puede resumirse en los siguientes términos:

a. El perito ingeniero en vías de comunicación R. C. O. constató que en la fotografía tomada del video se observa a una persona que ha caído a la vía y que intenta salir no pudiendo logar su cometido atropellándolo el tren, quedando atrapado entre el tren y el andén (ver fs. 161).

b. El testigo R. M. Q.-cuñado del hermano de la víctima- declaró en la causa penal n° 3978/2004 que tramitó ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal n° 10, Secretaría n° 20 que se encontraba con L. M. en la estación de trenes de Liniers, dejando constancia que en esos momentos estaban ambos acompañados por su concubina y la sobrina de N. que es menor de edad. Relató el deponente que no se alejaba de L. M. debido a que se encontraba un tanto mareado por haber consumido alcohol, que en momentos de estar retirando sus correspondientes pasajes, ya próximo al andén, en una máquina expendedora de boletos, N. se retiró del lugar y que debido a ello procedieron a ir en su búsqueda.

c. El laboratorio de Toxicología y Química Legal (ver fs. 58) y el perito médico (ver fs. 78/81) en informes obrantes en la causa penal, dieron cuenta que al Sr. L. M. se le registró la presencia en sangre de alcohol etílico en 3,00 g/lt.

d. El testigo L. D. L. declaró a fs. 30 de la causa penal que se encontraba cumpliendo funciones de control de pasajes en los molinetes que comunican el andén con el túnel subterráneo cuando observó que un masculino quería evadir los molinetes de ingreso y egreso por la arteria Cuzco, para posteriormente trepar al andén ascendiente hacia Once, al momento en que ingresaba una formación férrea haciendo sonar insistentemente la bocina y atropellándolo.

He optado por resumir los considerandos de la jueza interviniente quien consideró probada la culpa de la víctima en el caso (art. 1111 del Código Civil) desestimando la demanda porque en el escrito de expresión de agravios de la parte actora agregado a fs. 338/339 solamente se ha hecho alusión al mal estado del andén descripto por el informe pericial del ingeniero perito ferroviario y a la supuesta indefinición del video examinado en la sentencia.Es claro así que aunque se admitieran esos cuestionamientos -bien débiles por cierto- de todos modos quedarían subsistentes los fundamentos referidos por la jueza y por la propia actora respecto al alto grado de intoxicación alcohólica en que se hallaba L. M. en un lugar tan peligroso como es el andén de una estación ferroviaria. Y si esto es así, el memorial presentado no reúne los recaudos exigidos por el art. 265 del Código Procesal.

En efecto, reiteradamente la jurisprudencia ha sostenido que el memorial, para que cumpla con su finalidad, debe constituir una exposición jurídica que contenga un análisis serio, razonado y crítico de la sentencia apelada, para demostrar que es errónea, injusta o contraria a derecho. Debe precisarse, pues, punto por punto, los errores, las omisiones y demás deficiencias que se le atribuyen al fallo. Las afirmaciones genéricas y las impugnaciones de orden general no reúnen los requisitos mínimos indispensables para mantener el recurso. No constituye, así, una verdadera expresión de agravios el escrito que sólo contiene afirmaciones dogmáticas sin una verdadera crítica (conf. Fassi y Yáñez, «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Comentado, Anotado y Concordado», 3a.ed., t° 2 pág. 483 nº 15; Palacio, Lino E., «Derecho Procesal Civil», tº V, pág. 267; Fassi Santiago C. «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Comentado, Anotado y Concordado», t° I, pág. 473/474, comen. art. 265; Fenochietto – Arazi, «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Comentado y Concordado»; t° 1, pág. 836/837; Falcón – Colerio, «Tratado de Derecho Procesal Civil y Comercial», t° VIII, pág. 239/240; CNCivil, esta Sala, c. 134.750 del 17-9-93, c.162.820 del 3-4-95, c. 202.825 del 13-11-96, c. 542.406 del 2-11-09, c.542.765 del 5-11-09, c. 541.477 del 17-11-09, c. 544.914 del 3-12-09, c.574.055 del 4-4-11, entre muchas otras).

De la misma manera, es principio aceptado que no se cumple con la carga del recordado art. 265 cuando el apelante se limita a reiterar los mismos argumentos ya expresados al articular las cuestiones o defensas resueltas en la resolución que pretende atacar, toda vez que ellos ya han sido evaluados y desechados por el juez de la causa (conf. Fassi y Yáñez, op. y loc. cits., pág.481 nº 5; CNCivil., Sala «B» en E.D.87-392; id., Sala «C» en E.D.86-432; id., esta Sala, c. 135.023 del 16-11-93, c. 177.620 del 26-10-95, c. 542.406 del 2-11-09, c. 542.765 del 5-11-09, c. 541.477 del 17-11-09, c. 544.914 del 3-12-09, c. 574.055 del 4-4-11, entre muchas otras), o cuando se plantean cuestiones que nada tienen que ver con la materia debatida (conf. Fassi y Yáñez, op. y loc. cits., pág. 483, nº 16 y fallos citados en nota 19; CNCivil, esta Sala, c. 160.973 del 8/2/95 y 166.199 del 7-4-95, 562.110 del 23-9-10, entre otras).

En este sentido, la crítica concreta se refiere a la precisión de la impugnación, señalándose el agravio y lo de razonada alude a los fundamentos, bases y sustanciaciones del recurso. Queda claro así, que debe tratarse de un razonamiento coherente que demuestre, a la vez, el desacierto lógico contenido en la sentencia que se impugna (conf. Fenochietto, Carlos Eduardo, «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Comentado, Anotado y Concordado»; t° 2, pág. 98), pues la argumentación no puede transitar los carriles del mero inconformismo (conf. Gozaíni, Osvaldo Alfredo, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Comentado y Anotado», t° II, pág.74).

Similares defectos deben atribuirse a la expresión de agravios de la Defensora Pública de Menores e Incapaces puesto que se ha aludido al incumplimiento por parte de la demandada de las normas de seguridad que rigen su actividad teniendo en cuenta que no advirtió en tiempo oportuno la caída de L. M. a las vías del ferrocarril. Entiendo que sobre este punto basta tener en cuenta la declaración del testigo L. quien refirió la actitud evasiva de la víctima y su maniobra que provocó su caída a las vías cuando se aproximaba una formación en un estado que era conocido por las personas que lo acompañaban en esa oportunidad. Es más, el propio testigo M. Q. señaló que estaba a su cargo la custodia -por así llamarla- de una persona quien, según el mismo declarante, había tomado tres copas de cerveza poco antes de un ingreso a la estación, razón por la cual, como bien señala la jueza de grado, no se advierte que pueda serle atribuida responsabilidad alguna a la demandada frente a una conducta de la víctima de tales características.

Por todo ello propongo que se declaren desiertos los recursos de apelación interpuestos a fs. 303 y 308 y se confirme, por consiguiente, la sentencia recurrida con expresa imposición de costas al actor (art. 68 del Código Procesal).

Los señores jueces de Cámara Dres. Calatayud y Dupuis, por análogas razones a las expuestas por el Dr. Racimo, votaron en el mismo sentido. Con lo que terminó el acto.

FERNANDO M. RACIMO.

MARIO P. CALATAYUD.

JUAN CARLOS G. DUPUIS.

Este Acuerdo obra en las páginas N° a N° del Libro de Acuerdos de la Sala «E» de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil.

Buenos Aires, septiembre de 2014.-

Y VISTOS:

En atención a lo que resulta de la votación de que instruye el acuerdo que antecede, se declaran desiertos los recursos de apelación de fs. 303 y 308 y se confirma la sentencia de fs. 294/297. Costas a la actora vencida (art. 68 del Código Procesal).

En atención al monto reclamado en la demanda, a la calidad, eficacia y extensión de la actuación cumplida en esta instancia, resultado obtenido y lo dispuesto por el art. 14 del arancel, se regulan los honorarios del Dr. R. P. I., letrado patrocinante de la actora, en PESOS ($ ).

Por la tarea de fs. 154/162, su mérito y extensión y la debida proporción que los honorarios periciales deben guardar con los de los profesionales intervinientes en todo el proceso (ley 24.432, art. 10; esta Sala, c. 66.064 del 19/3/90), se modifica la regulación apelada, fijándose la retribución del ingeniero R. C. O. en PESOS ($). Notifíquese y devuélvase.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: