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Abastecimiento y deuda en una semana crucial para el Gobierno en el Senado

senadoEl Senado se prepara para convertirse pasado mañana en el centro de la atención política con una megasesión que tendrá todos los ingredientes para que el oficialismo y la oposición se trencen en un duro y maratónico duelo verbal: al debate de los polémicos proyectos de ley sobre cambio de sede del pago de la deuda y de modificación de la ley de abastecimiento se sumará una nueva aparición de Amado Boudou al frente de la Cámara alta.

El cóctel se anticipa explosivo, porque al cerrado rechazo de la oposición a las iniciativas impulsadas por el Poder Ejecutivo -ambas obtuvieron dictamen de comisión la semana pasada- se agregará la presencia del vicepresidente, que sumó un nuevo procesamiento.

En este escenario, la sesión, cuyo inicio se prevé para el mediodía, tendrá un nuevo capítulo de la embestida de todo el arco opositor para pedir a Boudou que se tome licencia en su cargo hasta que se resuelva su situación procesal. Desde la sesión del 8 de agosto, al procesamiento en la causa Ciccone se añadió otro por la adquisición de un auto con documentación falsa.

A pesar de este nuevo ingrediente político, sus voceros adelantaron que Boudou tiene previsto presidir la sesión. El vicepresidente regresó anteayer al país tras asistir a la ceremonia de asunción presidencial de Recep Erdogan en Turquía.

Esta nueva versión del debate por la licencia de Boudou se llevará al menos la primera hora de una sesión que todos anticipan maratónica.

Es que, apurados por la Casa Rosada, los senadores oficialistas pretenden avanzar pasado mañana mismo con la aprobación de los proyectos de ley sobre «pago soberano de la deuda» y las tres iniciativas relacionadas con cambios en la polémica ley de abastecimiento.

«Vamos a morir», explicó una vocera de la bancada kirchnerista, apelando a la tradicional figura con la que se señala, en la jerga parlamentaria, una sesión maratónica y sin cuarto intermedio.

Prioridad El orden que impondrá el kirchnerismo al temario marca a las claras las prioridades del Poder Ejecutivo. El debate se iniciará con el proyecto que Cristina Kirchner impulsa con la intención de romper el bloqueo que el juez de Nueva York Thomas Griesa impuso al pago a los bonistas que ingresaron a los canjes de deuda de 2005 y 2010.

Según lo expresó el ministro de Economía e ideólogo de la medida, Axel Kicillof, al exponer la semana pasada ante tres comisiones del Senado, el Gobierno necesita tener sancionada la ley antes del 30 de este mes, fecha en la que vence el pago de US$ 200 millones en intereses.

El ministro de Economía encendió la polémica cuando le dijo a la oposición que abstenerse o rechazar el proyecto implicaría convertir al Congreso «en una escribanía del fallo de Griesa», utilizando una variedad de la dicotomía «patria o buitres» a la que apeló el Gobierno para enfrentar la crisis generada por las medidas de Griesa.

La oposición replicó acusando al ministro de pretender hacer «cómplice» al Congreso de los desaciertos que cometió el Poder Ejecutivo en la disputa judicial en los estrados de Nueva York y de pretender tapar con este debate sobre la sede del pago el deterioro que sufre la economía local.

Una vez superado este escollo, la sesión continuará con el debate del polémico paquete de proyectos sobre abastecimiento.

Comparada por empresarios y opositores con una norma similar que rige en Venezuela, el Gobierno admitió cambios que licuaron en parte el alto nivel de discrecionalidad que le otorgaba al Estado para intervenir en la economía.

Sin embargo, las iniciativas (además de la modificación de la ley de abastecimiento se crea un observatorio de precios) siguen dándole a la Secretaría de Comercio «superpoderes» para intervenir en la cadena de producción y en la de formación de precios de medianas y grandes empresas.

Los cambios obedecieron al temor del Gobierno a que la norma terminara invalidada en la Justicia por inconstitucional. Sin embargo, y a pesar de esos cambios, legisladores de la oposición y centrales fabriles y comerciales mantienen su rechazo a la iniciativa.

carrera en ascenso

Apenas Boudou asumió como vicepresidente, Forcieri pasó de la Subsecretaría de Servicios Financieros a ocupar un lugar en el directorio del Banco Mundial en representación de la Argentina, Bolivia y Chile.

emprendedor y socio

Fue socio de Boudou en una estación de servicio de nafta y en otra de GNC en la costa, donde iba a haber una terminal de ómnibus. Fue socio de socios de Boudou en Action Media, Rock Arena y Rock Argentina, donde allegados al vice son los que mandan.

director de empresas

Cuando el Estado se quedó con las acciones de empresas privadas que estaban en poder de las AFJP, Forcieri fue director de QuickFood y del grupo Financiero Galicia..

Del editor: qué significa. El Senado será epicentro de un debate con ondas expansivas en la economía; en momentos de incertidumbre, ése es el frente que más complica al Gobierno.

Fuente:  La Nación

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