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Procedencia de la demanda de daños deducida por el corredor inmobiliario con motivo de la frustración de la operación de venta del inmueble.

casa_propia1Partes: Alvarez Dupot Adalberto c/ García Delgado Amalia s/ cobro sumario sumas dinero (exc. alquileres etc.)

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de San Isidro

Sala/Juzgado: Primera

Fecha: 24-abr-2014

Cita: MJ-JU-M-86909-AR | MJJ86909

Procedencia de la demanda de daños deducida por el corredor inmobiliario con motivo de la frustración de la operación de venta del inmueble de la demandada. 

Sumario:

1.-Debe revocarse la sentencia apelada, haciendo lugar a la demanda por daños y perjuicios iniciada por el martillero público para perseguir el cobro de indemnización por daños y perjuicios con motivo de la frustración de la operación de venta del inmueble de la demandada, pues surge probado que el actor intervino en la operación a través de la suscripción de una conformidad de venta» y recibo de seña», no habiendo acreditado la accionada que se trataba de una operación inexistente.

2.-El derecho a la retribución se origina como consecuencia del nexo causal entre la intervención del corredor inmobiliario y el contrato que firman las partes, aún cuando los términos de este último contrato difieran con los propuestos por el corredor; asimismo, la comisión se adeuda aunque el contrato no se realice por culpa de alguno de los contratantes, o cuando principiada la negociación por el corredor, el comitente encargase su conclusión a otra persona o la concluyese por sí mismo.

3.-El hecho que no se hayan pedido certificados de inhibiciones, de dominio y que no se haya exhibido el título al comprador no es argumento para aceptar que la operación era ficticia, ya que la oferta se realizó al día siguiente que la demandada diera su conformidad para la venta y además debía ser aceptada por la demandada, para continuar avanzando en la operación; además, la entrega en efectivo del equivalente al 10% del precio en concepto de seña, contrariamente a lo sostenido por la demandada respecto a la supuesta ficción, pone de manifiesto el serio interés del oferente en adquirir la propiedad.

4.-La circunstancia de que la Conformidad de Venta» haya sido firmada a la noche y luego de una fatigosa entrevista con el actor no es argumento para soslayar lo suscripto por la demandada, quien fijó con precisión las pautas en que la operación inmobiliaria debía ser hecha; además, debe tenerse en cuenta que la demandada se encontraba acompañada por su pareja, ambos eran mayores de edad, profesionales y no se adujo ningún vicio de voluntad.

Fallo:

En la Ciudad de San Isidro, Provincia de Buenos Aires, a los .días de Abril de 2014, se reúnen en Acuerdo los señores Jueces de la Sala Primera de la Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de San Isidro, Dres. Carlos Enrique Ribera y Hugo O.H. Llobera (artículos 36 y 48 de la ley 5.827), para dictar sentencia en el juicio: «ALVAREZ DUPOT ADALBERTOC/ GARCIA DELGADO AMALIA S/COBRO SUMARIO SUMAS DINERO (EXC.ALQUILERES, etc.)» y habiéndose oportunamente practicado el sorteo pertinente (arts. 168 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y 263 del Código Procesal Civil y Comercial), resulta que debe observarse el siguiente orden Dres. Ribera y Llobera, resolviéndose plantear y votar la siguiente CUESTIÓN:

¿Es justa la sentencia apelada? VOTACIÓN:

A la cuestión planteada el Dr. Ribera dijo:

1. La sentencia de fs. 131/6 rechaza la demanda por cobro de pesos promovida por Adalberto Alvarez Dupot contra Amalia García Delgado e impone las costas al actor, difiriendo la regulación de honorarios para su oportunidad.

2. Agravios y contestación El referido decisorio es recurrido por la actora a fs. 139, quien expresa agravios a fs. 148/50, siendo contestados por su contraria a fs. 155/7.

La queja del actor Alvarez Dupot se funda en que en la sentencia:

Se extiende en la descripción de lo expuesto por su parte, no guardando idéntico obrar con respecto a la contestación de la demanda; Se hace una interpretación errónea del documento «Conformidad de Venta» al decir que dicho documento no es una autorización, cuando dice que la demandada no había otorgado una autorización para vender sino su conformidad con la venta.Afirma que dicho instrumento es un mandato, en el cual la vendedora fijaba las condiciones para llevar adelante la operación; No se tuvo en cuenta su eficacia profesional en la intermediación lo cual quedó demostrada por el hecho que obtuvo un comprador quien dejó una reserva acorde con el precio de venta y de acuerdo con las condiciones estipuladas por la demandada.

Se equivoca al decir que en la «Conformidad de Venta» no se consignan los datos del comprador, no reuniendo las características de una oferta, fundado en el art. 1144 del Cód. Civil, lo cual dice es erróneo; Se ha hecho una interpretación confusa de la documentación acompañada, reiterando que la demandada otorgó un mandato expreso para la venta de su propiedad y que su parte obtuvo un interesado en la compra; Por último, refiere que nunca reclamó el pago de la comisión, ya que dicha prestación estaba a cargo del comprador, sino los daños y perjuicios equivalente a la suma que hubiera percibido si se realizaba la operación, cita jurisprudencia que hace a su derecho.

Por su parte la demanda pide que se rechace el recurso y que se confirme la sentencia, pues dice que:

No puede admitirse la crítica relativa a que en la sentencia se haya extendido en la descripción de lo expuesto en la demanda, sin hacerlo de la misma manera respecto a la contestación, afirmando que esta posición es de un inusual narcisismo procesal y de una descalificante apreciación de la tarea de un juez; Es atípico considerar a la «Conformidd de Venta» como un mandato, ya que el saldo de precio que debía abonarse a los 120 días, en el momento de la escritura, no tenía respaldo hipotecario alguno, ni se hacía referencia a las características personales del oferente.

El actor armó una operación inexistente, lo cual es la verdadera razón del proceso, refiriendo que la supuesta oferta se hizo sin haber solicitado previamente certificados de dominio, inhibiciones, sin que se exhibiera el título de propiedad yademás que en el acta por escribana de devolución de la suma entregada por el oferente (50.000 U$S), no fue contada ante el notario.

3. Antecedentes Mediante las presentes actuaciones el actor, de profesión martillero público, inicia este proceso para perseguir el cobro de indemnización por daños y perjuicios con motivo de la frustración de la operación de venta del inmueble de la demandada.

Relata el corredor Alvarez Dupot, en su escrito inicial, que intervino en la gestión de venta del inmueble ubicado en la calle Alberdi 573 de la localidad de Olivos propiedad de la demandada García Delgado. Agrega que el 7 de octubre de 2010 firmó el instrumento de fs. 14, por el cual la accionada prestó conformidad para que se vendiera el bien en la suma de 500.000 U$S, debiendo abonarse a la firma del boleto el 30% y el saldo al momento de la escritura, la cual debía realizarse a los 120 días desde la firma del boleto. Se fijó que la comisión del martillero de la parte vendedora sería abonada por la compradora, el escribano lo designaría el comprador, la vendedora sólo abonaría el impuesto de sellos e I.T.I.

Agrega el actor que al día siguiente, el 8 de octubre, recibió una oferta para la compra de la propiedad por parte de Pablo Eduardo Galotto por 500.000 U$S (v. fs. 15 «Recibo de Seña»), quien prestó conformidad para que el boleto se firmara a los 45 días oportunidad en que se pagaría el 30% y a los 120 días se formalizaría la escritura contra el pago del saldo de precio. Manifiesta que el oferente le entregó 50.000 U$S., con el cual se pactó en concepto de comisión, el pago del 5% del precio de venta al momento del boleto. Continúa diciendo que el 12 de octubre del 2010 se comunicó a la demandada por carta documento la recepción de la oferta (fs.16), lo cual motivo el rechazo por parte de ésta (fs. 17/8). Sostiene que actuó profesionalmente de manera eficaz uniendo la voluntad de las partes conforme a las condiciones fijadas por la demandada, y que pese a ello la operación de venta no se concretó, perjudicándose ante la pérdida del derecho a cobrar la comisión del 5% al comprador, ya que dicha parte había asumido el pago de ambas comisiones (2,5% por cada una), motivo por el cual inicia estas actuaciones reclamando el pago de 25.000 U$S, más I.V.A.

Por su parte García Delgado al contestar la demanda manifestó que no había otorgado mandato alguno ni representación suficiente para promover la venta de su propiedad y que la documentación acompañada («Conformidad de Venta» y el «Recibo de seña») es ambigua y que la operación no fue real, fue inexistente e irrealizable. Agrega que la propiedad fue vendida por medio de otra inmobiliaria en 350.000 U$S. Por ello pidió el rechazo de la acción atento que el corredor inmobiliario utilizó argumentos de venta que no eran reales, como ser que los vecinos linderos habían prestado su conformidad para vender sus inmuebles a un emprendedor inmobiliario para construir un edificio.

4. Prueba producida En autos se encuentra acreditada la firma de la «Conformidad de Venta» por la cual la demandada manifestó que «Por la presente presto conformidad a la venta de mi propiedad ubicada con frente a la calle Alberdi 573 de la localidad de Olivos, Partido de Vte. López según las siguientes condiciones: 1) Precio de Venta: DOLARES BILLETES ESTADOUNIDENSES quinientos mil (U$S 500.000)», estableciendo que la forma de pago debía ser el 30% a la firma del boleto y el saldo al momento de la escritura dentro de los 120 días de firmado el primero. Se dijo que el escribano lo designaría el comprador, que solo abonaría los impuestos de sellos e I.T.I.También se fijó que la comisión del actor sería abonada por el comprador al momento del boleto de compraventa. Expresando que «Bajo estas condiciones se autoriza al Martillero Adalberto ALVAREZ DUPOT a tomar seña firme», fechado el 7 de octubre de 2010 (fs. 14).

La demandada, al absolver posiciones reconoció haber firmado dicho documento (fs. 75, 1ª posición).

También ha quedado acreditada la autenticidad del «Recibo de Seña» en la cual se expresa «RECIBI del Sr. Pablo Eduardo Galotto…., la cantidad de DOLARES ESTADOUNIDENSES BILLETES CINCUENTA MIL.-(U$S 50.000) en concepto de SEÑA por la venta de la propiedad ubicada con frente a la calle J.B. Alberdi 573, de la localidad de Olivos y partido de Vicente López…». Luego se hace referencia a que el precio sería abonado conforme a las pautas fijadas por la demandada en la conformidad de venta, el oferente también aclaró que los gastos de escrituración estarían a su cargo a excepción del impuesto de sellos y el I.T.I. Se pactó el pago del 5% en concepto de comisión al momento de la firma del boleto (fs. 15).

Al declarar el testigo Galotto a fs. 107, reconoció el documento de fs. 15, haber hecho la oferta y entregado al actor la suma de 50.000 U$S como seña. La accionada preguntó si «la propiedad en cuestión valía el precio ofertado de U$S 500.000» y contestó que «Si valía eso por eso oferté sino no hubiera realizado la oferta. El precio de los terrenos tiene incidencia, en relación a los metros cuadrado[s] que se pueden construir, y el precio era razonable».

También quedó probado que ante la negativa de la demandada en aceptar la oferta, el actor debió restituir la suma de 50.000 U$S, ello conforme al acta ante escribano público de fs.22/4 y el reconocimiento que hace Galotto al manifestar que la devolución se efectuó mediante la «escribanía Arista, en la calle Maipú, es en una esquina cercana a la Quinta Presidencial» (fs. 107 vta.).

Si bien en autos no se reclama el pago de la comisión sino los daños que le ocasionó la demandada ante su negativa en llevar adelante la operación inmobiliaria que se ajustaba a las pautas fijadas en la «Conformidad de Venta», debo mencionar que la efectiva intervención del actor como corredor en la mediación, quedó acreditada conforme al reconocimiento que formula la demandada al decir que el actor estuvo en su casa el 7 de octubre de 2010, oportunidad en que se firmó el referido documento de fs. 14 y la carta documento en que el corredor inmobiliario le comunica la oferta de compra recibida el 12 de octubre del mismo año (fs. 16).

Recuérdese que los corredores no tienen a su cargo celebrar los contratos, sino que promueven y facilitan la realización de las operaciones que sus comi tentes desean concretar (Fernández-Gómez Leo, Tratado Teórico Práctico de Derecho Comercial, t. II, p. 339 y ss.).

Tal es la interpretación de la jurisprudencia al establecer que el corredor realiza tareas de acercamiento entre las partes, logrando que estas concreten determinado negocio jurídico (CACCSan Isidro, sala II, causa 46.661 del 25-8-88, entre otros). El derecho a la retribución se origina como consecuencia del nexo causal entre la intervención del corredor y el contrato que firman las partes, aún cuando los términos de este último contrato difieran con los propuestos por el corredor (Osvaldo Solari Costa, Corretaje: cobro de la comisión, L.L. t. 1993-B-429).

Incluso, se ha establecido que «la comisión se adeuda aunque el contrato no se realice por culpa de alguno de los contratantes, o cuando, principiada la negociación por el corredor, el comitente encargase su conclusión a otra persona o la concluyese por sí mismo» (fallo cit.anteriormente).

La demandada al contestar mediante carta documento al corredor (fs. 17), dijo que la «Conformidad de Venta» constituye «un aprovechamiento de mi buena fe y transgrede las normas éticas de su actividad», argumento utilizado nuevamente al responder la demanda, pero sobre el cual solo aportó la declaración del testigo Smejkal, concubino de la demandada, quien al contestar las generales de la ley dijo que «Su interés es que no la perjudique a su mujer» (fs. 110), habiendo impugnado el actor la declaración.

Al respecto, no debe olvidarse que la circunstancia de encontrarse comprendidos los testigos en las generales de la ley constituye una tacha relativa, y no absoluta (arts. 425 y 439 del C.P.C.C.), no impide la declaración, pero impone que la misma sea apreciada con el mayor rigor.

El art. 456 segunda parte del C.P.C.C. establece que el Juez deberá apreciar según las reglas de la sana crítica las circunstancias y motivos que corroboren o disminuyan la fuerza probatoria de las declaraciones, apreciación que en el caso de encontrarse el testigo comprendido en las generales de la ley deberá, como queda dicho, efectuarse en forma estricta, no correspondiendo declarar la nulidad como ha solicitado el apelante (fs. 150).

El referido testigo reconoce que el actor fue a su domicilio para «hacer una oferta de compra de la propiedad», y agregó que como la venta de la propiedad estaba condicionada a la construcción de una torre, por lo cual tenían que estar de acuerdo todos los vecinos linderos, Alvarez Dupot le comentó que uno de ellos, Jorge [M. Aguirre], ya le había dado la autorización de la venta de su propiedad y que contaba con la autorización de tres de los propietarios, restando únicamente la demandada.Luego expresó que le «hizo una oferta», a lo cual le contestaron que querían pensarlo y el actor le contestó que con la «autorización de los otros tres propietarios podía construir una torre de siete pisos, con lo cual la dejaba encajonada a mi mujer y ya teníamos unas torres al lado y quedábamos encajonados entre dos torres» (sic). Agrega que la conversación se extendió un poco mas, y que luego les pidió que firmaran «un papel de autorización, mi mujer firmo y autorizo con esta salvedad que Jorge había autorizado la venta de su propiedad se retiro» (sic). Luego declaró que al hablar por teléfono con su vecino Jorge [Aguirre] ése le dijo que no había dado la autorización para la venta de su propiedad.

Conforme esta declaración, queda confirmada la intermediación de Alvarez Dupot, que éste efectuó a la demandada una oferta de compra y que ésta firmó la «Conformidad de Venta».

El testigo Jorge Marcelo Aguirre, ex vecino de la demandada, al cual hizo referencia el testigo Smejkal, declaró que el actor le había formulado ofertas para adquirir su casa, por la cual explicó que «tenía que buscar una propiedad de un valor y él [Alvarez Dupot] tenía que ser intermediario de la transacción y yo le pasaba mi casa a él. De alguna manera él me compraba la casa a mi, nueva y yo le vendía mi casa», esta propuesta fue hecha en agosto/septiembre de 2010. Agregó que la operación no se formalizó y que la propuesta era confusa (fs.109/9 vta.).

Tal como surge de esta declaración, el accionante se encontraba en tratativas tendientes a comprar la vivienda de Aguirre para la misma época que intermediaba la compra de la vivienda de la demandada, coincidente con lo declarado Smejkal al decir que había formulado una oferta de compra.

Cabe agregar que el testigo Galotto, oferente de la compra, explicó que adquiría la propiedad para hacer un emprendimiento edilicio, motivo por el cual no visitó la propiedad.

Además, el hecho que no se hayan pedido certificados de inhibiciones, de dominio y que no se haya exhibido el título a Galotto, no es argumento para aceptar que la operación era ficticia, ya que la oferta se realizó al día siguiente que la demandada diera su conformidad para la venta y además debía ser aceptada por la demandada, para continuar avanzando en la operación. La entrega en efectivo de 50.000 U$S en concepto de seña, equivalente al 10% del precio, contrariamente a lo sostenido por la demandada respecto a la supuesta ficción, interpreto que pone de manifiesto el serio interés del oferente en adquirir la propiedad.

El hecho que la «Conformidad de Venta» haya sido firmada a la noche y luego de una fatigosa entrevista con el actor (fs. 58), tampoco es argumento para soslayar lo suscripto por la demandada, quien fijó con precisión las pautas en que la operación inmobiliaria debía ser hecha. Además, debe tenerse en cuenta que la demandada se encontraba acompañada por su pareja, Smejkal, ambos eran mayores de edad, profesionales y no se adujo ningún vicio de voluntad.

El actor acercó una propuesta de compra cumpliendo lo solicitado por García Delgado al establecer en la «Conformidad de Venta» lo siguiente: «Bajo estas condiciones se autoriza al Martillero Adalberto ALVAREZ DUPOT a tomar seña firme» (fs. 14), pero ésta se negó a continuar con el negocio propuesto con el argumento de que no era real.Con lo expresado en dicho documento, la demandada le confirió al actor la función de corretaje, consistente en la búsqueda de un interesado para que el comitente ofrezca la operación que se propuso, conforme al precio y demás condiciones insertas en el instrumento, estableciéndose además el pago de una comisión que debía ser pagada por el comprador.

La demandada no probó que el negocio propuesto por Galotto era ficticio. Al respecto cuadra mencionar que el artículo 377 del C.P.C.C. establece que cada parte soporta la prueba de los hechos a los que atribuye la producción del efecto jurídico que pretende. La actividad probatoria constituye, como toda carga procesal, un imperativo del propio interés. Esa actividad procesal es la encargada de producir el convencimiento o certeza sobre los hechos controvertidos y supone un imperativo del propio interés del litigante quien a su vez puede llegar a obtener una decisión desfavorable en el caso de adoptar una actitud omisiva (C.S.J.N. «Fallos»: 318:2555).

En definitiva, no pude perderse de vista que nos encontramos frente a una demanda que persigue el resarcimiento de los daños y perjuicios provenientes al haber encomendado una tarea al actor, la cual luego de ser cumplida conforme a las exigencias de la demandada, ésta rechaza la oferta de compra que reunía las condiciones fijadas en la «Conformidad de Venta», quien no probó la irrealidad del negocio que le proponía el oferente por intermedio del actor, para que la acción fuese rechazada.

Lo expuesto, pone de manifiesto que la versión de la demandada respecto que la oferta de compra de Galotto ha sido ficticia, no puede ser aceptada ya que no hay elementos de prueba que permitan aceptar lo argumentado por García Delgado (art.375 del C.P.C.C.), más aún cuando no se ha invocado vicio alguno al consentimiento en la firma de la «Conformidad de Venta» y además si se tiene en cuenta que ésta podía ser dejada sin efecto si se la notificaba al corredor, ya que para desligarse de la relación profesional con el actor, bastaba con comunicárselo, lo cual no hizo la demandada.

5. El derecho del actor a ser indemnizado Si bien es cierto que el derecho al cobro de la comisión por parte del corredor resulta de la concreción del negocio jurídico en el que intermedió, no lo es menos que tanto el derogado art. 111 del C. de Com. como el art. 37 inc. a) párrafo segundo de la ley 20.266 establecen que ese derecho no se pierde cuando el contrato no se realiza por culpa de alguno de los contratantes. Si bien en algunos casos determinar si efectivamente uno de los futuros contratantes ha sido el responsable de la frustración del negocio, lógicamente depende de las circunstancias de cada caso, no pudiendo darse al respecto reglas con carácter objetivo, lo cierto es que en estos autos no queda duda que ha sido la actitud de la demandada lo que impidió al actor cobrar la comisión pactada con el oferente.

En autos ha quedado perfectamente acreditada la intermediación del corredor Alvarez Dupont y que actuó personalmente en la «Conformidad de Venta» y en el «Recibo de Seña». Su tarea surge del reconocimiento de la demandada y de la declaración del oferente Galotto y en la devolución de la suma (acta de fs. 22/4).

La oferta de Galotto fue de acuerdo al precio conformado por la demandada (500.000 U$S) y a las demás condiciones fijadas en el instrumento de fs.14, por lo cual la negativa de la demandada fundada, tal vez, en una desconfianza hacia el corredor inmobiliario por motivos que no logró probar, frustró el cobro de las comisiones de Alvarez Dupot, causando un daño al patrimonio del aquí actor, que tiene relación de causalidad directa e inmediata entre el accionar de García Delgado y el perjuicio ocasionado, motivo por el cual debe ser reparado (art. 1109 del Código Civil).

Ante la ausencia de prueba, no considero que se trate, como afirma la demandada, de una «operación inexistente», no pasando de ser su punto de vista personal, que no logró probar.

Nada se opone, en consecuencia al cobro pretendido, por lo cual propongo que se revoque la sentencia y que se haga lugar a la demanda por daños y perjuicios, más aún cuando el art. 37 de la ley 20.266 establece que «La remuneración [del corredor] se debe aunque la operación no se realice por culpa de una de las partes». El derecho a la retribución nace con la prestación del servicio, lo que sucedió en el caso, por lo cual propongo que se revoque la sentencia y se haga lugar al reclamo por daños y perjuicios (arts. 1197 y cc. del Código Civil).

6. El monto por el que deberá progresar la demanda Solicita el actor que se condene a Alvarez Dupot a pagar en concepto de daños y perjuicios 25.000 U$S, por haberse frustrado el derecho a cobrar la comisión de la operación correspondiente al oferente Galotto y a la demandada [vendedora].

Teniendo en cuenta que se reclama el pago del porcentaje equivalente a las dos comisiones (2,5% por cada parte), interpreto que la acción debe prosperar por la suma reclamada, ya que se ajusta a lo dispuesto en el art.54, II-a de la ley 14.085.

En autos se encuentra probado que el actor consiguió un comprador que aceptó todas las condiciones impuestas en la «Conformidad de Venta» y la falta de aceptación de la oferta por parte de la demandada, fue lo que impidió la concreción del negocio y el cobro de la comisión pactada (5%). Además no se probó que la oferta haya sido irreal. Por ello, de todo lo actuado en la causa y en especial de las propias manifestaciones de la demandada y su pareja, surge que Alvarez Dupot logró interesar a alguien dispuesto a pagar el precio estipulado en la conformidad de venta, quien se comprometió a pagar al actor el 5% de comisión, en consecuencia el recurso debe prosperar, ya que el actor finiquitó el negocio encomendado y la conducta asumida por la demandada frustró el cobro de la comisión.

Por todo ello, entiendo que la sentencia debe revocarse debiendo reconocerse el derecho a percibir indemnización en concepto de daños y perjuicios por comisión frustrada, por la suma de 25.000 U$S, más I.V.A. debiendo soportar la demandada las costas por resultar vencida (arts. 68 y cc. C.P.C.C.). 7. Intereses A la suma por la cual deberá hacerse lugar a la demanda, deberá aplicarse un interés del 4% anual desde el 2 de noviembre de 2010, fecha de la carta documento en que el actor reclamo los daños y perjuicios (fs. 19), hasta el efectivo pago (cfr. CACC. San Isidro, Sala II «Bardach, Mariana c/ Vidoret, Carlos Hugo y otro s/ Cobro Ejecutivo», Sent.del 5/12/13).

Por todo lo cual y fundamentos expuestos, voto por la NEGATIVA.

Por los mismos fundamentos el Dr. Llobera vota también por la NEGATIVA.

Con lo que terminó el Acuerdo dictándose la siguiente

SENTENCIA:

Por lo expuesto en el Acuerdo que antecede, se revoca la sentencia apelada (131/3), haciendo lugar a la demanda por daños y perjuicios iniciada por Adalberto Alvarez Dupot contra Amalia García Delgado, quien deberá abonar al primero la suma de veinticinco mil dólares estadounidenses con más el interés del 4% anual desde 2/11/2010, hasta el efectivo pago, imponiendo las costas de primera instancia a la demandada en su condición de vencida (art. 274 y 68 CPCC.).

Visto el resultado del recurso impetrado, las costas de esta Alzada se imponen a la demandada en su condición de vencida (art. 68 del C.P.C.C.). Se difiere la pertinente regulación de honorarios para su oportunidad (arts. 31, 51 de la Ley 8.904).

Regístrese, notifíquese y devuélvase a la Instancia de origen.

Carlos Enrique Ribera

juez

Hugo O. H. Llobera

juez

Miguel L. Alvarez

secretario

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