Indemnizan a la dueña de una casa quinta que se vio privada de disfrutar de sus vacaciones por los cortes de energía.

Torre energíaPartes: S. P. N. c/ Edesur S.A. s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: III

Fecha: 30-dic-2013

Cita: MJ-JU-M-85362-AR | MJJ85362 | MJJ85362

Empresa de energía eléctrica debe indemnizar con $15.000 a la dueña de la casa quinta que se vio privada de disfrutar de sus vacaciones a raíz de los cortes de luz.

Sumario:

1.-Corresponde elevar el monto en concepto de daño moral que percibirá la actora a raíz de los cortes de energía sufridos en la casa quinta de su propiedad, que la privaron de disfrutar de sus vacaciones en el lugar en el que pasaba los fines de semana junto a su familia y amigos, pues están probados los cortes en el suministro de energía eléctrica denunciados y, por otra parte, la responsabilidad de la demandada en su carácter de prestadora del servicio eléctrico.

2.-A fin de elevar el quantum de la indemnización (a $15000), debe considerarse que la interrupción del servicio de energía eléctrica tuvo lugar durante los meses más críticos del año -enero a abril-, cuando la demanda crece por las altas temperaturas que se registran, que ello privó a la actora de disfrutar sus vacaciones, único momento del año que una persona tiene para distenderse, que la propiedad en cuestión fue adquirida con fines de esparcimiento, a lo que se agrega la falta de agua como consecuencia de los cortes de luz y otras complicaciones (tales como la frustración del festejo de cumpleaños de la hija o el episodio traumático vivido por la familia cuando el equipo que provee de oxígeno a un familiar dejó de funcionar).

3.-Debe confirmarse el monto por daño moral otorgado ($8000) a quien se vio privada de energía eléctrica en su casa quinta, en la cual solía pasar los fines de semana o días festivos con los innumerables inconvenientes que esto trae aparejado y que no necesitan descripción, hubo de producir en la actora, como en cualquier persona, algún tipo de molestia, pues a fin de fijar el quantum, debe considerarse la perturbación sufrida y que fuera motivada por la carencia transitoria de un bien de uso cotidiano e imprescindible para la vida moderna vivida con los fácilmente imaginables trastornos y las ansiedades propios de la incomodidad que significa (del voto en disidencia parcial de la Dra. Medina).

Fallo:

En Buenos Aires, a los 30 días del mes de diciembre del año dos mil trece hallándose reunidos en acuerdo los Señores Vocales de la Sala III de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal a fin de pronunciarse en los autos “S. P. N. c/ Edesur S.A. s/ daños y perjuicios”, y de acuerdo al orden de sorteo la Dra. Medina dijo:

I. La Sra. P. N. S. inició demanda por daños y perjuicios contra Edesur S.A.; con fundamento en los cortes de energía sufridos -en forma irregular entre los meses de enero a abril de 2008- en la casa quinta de su propiedad, sita en la localidad de Ezeiza, Provincia de Buenos Aires, en la que, según relató, pasaba los fines de semana junto a su familia y amigos (conf. expediente administrativo 411590; fs.1/23).

Señaló haber sufrido daños materiales, tales como la pérdida de alimentos; la falta de suministro de agua potable, y daños de índole espiritual, que estimó en la suma de $ 160.000.

A fs.242/247 se dictó sentencia, admitiéndose parcialmente la demanda incoada, condenando a Edesur SA al pago de $ 8.000 en concepto de daño moral, con más sus intereses y las costas del pleito.

Dicho decisorio fue resistido por la actora a fs. 251. Expuso sus agravios en la presentación obrante a fs. 258/259, los que fueron contestados por la accionada en fs.261/266.

II.En términos generales se agravia la apelante por la valoración efectuada por el a quo respecto de los daños sufridos por su parte, solicitando en razón de los fundamentos que expone, se incremente el monto indemnizatorio fijado en la sentencia recurrida.

Expuesto ello, debe tenerse por acreditado en autos, que durante los días 16 al 21 de enero y 4, 5, 21 y 25 de abril del año 2008, se han producido sendos cortes de energía eléctrica que afectaron el inmueble propiedad de la actora, sito en la calle Valle de Río Negro 394, Ezeiza, Provincia de Buenos Aires. Ello, conforme surge de la prueba testimonial obrante en autos (ver fs.162/67), e informe pericial técnico obrante a fs.217/226.

A su vez, no se encuentra controvertido, que el Ente Regulador (ENRE) tuvo en cuenta dichos cortes de servicio, al sancionar a la prestadora por no haber llevado a cabo las tareas necesarias para solucionar en forma definitiva los reclamos incoados (conf. resolución ENRE, nº 4.453/08 del 20.08.08, obrante a fs. 141/145).

En síntesis, están probados los cortes en el suministro de energía eléctrica denunciados por la actora, y, por otra parte, la responsabilidad de la demandada en su carácter de prestadora del servicio eléctrico.

III. Como hemos señalado precedentemente, las quejas de la actora se orientan a cuestionar la cuantificación del daño moral efectuada por el a quo en razón de los cortes de energía eléctrica aludidos en la demanda.

Recuerdo en este contexto, que por daño moral ha de entenderse la lesión a todos aquellos bienes que, no obstante carecer de contenido patrimonial, son sin embargo fundamentales para todo ser humano, como ser la paz, la tranquilidad, la intimidad, el honor, la fama o el buen nombre, la integridad corporal, la salud física, la chance de disfrutar la vida en libertad, etc. (conf.esta Cámara, Sala II, causas 366 del 30.3.82; 6431 del 10.3.89; 8460/95 del 12.9.96; 11701/95 del 9.9.97 y esta Sala, causa 3232/02 del 21.3.05, entre muchas otras).

En este sentido, el hecho de haberse visto privada de energía eléctrica en su casa quinta, en la cual solía pasar los fines de semana o días festivos (conf. declaraciones testimoniales obrantes a fs. 162/163 -respuesta segunda-; 164/165 -respuesta tercera- y 166/167 -respuesta primera), con los innumerables inconvenientes que esto trae aparejado y que no necesitan descripción, hubo de producir en la actora, como en cualquier persona, algún tipo de molestia (conf. Sala II, causas 3705/00 del 14.6.01; 9639/00 del 2.4.02; 1153/01 del 2.6.02, entre muchas otras).

Sin perjuicio de ello, son bien conocidas las dificultades que entraña tasar en dinero el menoscabo que estoy considerando, por cuya razón el juez debe ponderarlo atendiendo al hecho generador y a las particulares circunstancias del caso (confr. Borda, Guillermo, “Tratado de Derecho Civil, Obligaciones”, tomo 1, ed. Perrot, 1976, págs. 194/196).

Es por ello, que a fin de fijar el quantum, debe considerarse la perturbación sufrida por la Sra. S. y que fuera motivada por la carencia transitoria de un bien de uso cotidiano e imprescindible para la vida moderna vivida con los fácilmente imaginables trastornos y las ansiedades propios de la incomodidad que significa, y que, claramente, enervan la sensibilidad que no las puede ignorar e imponen que la indemnización del daño moral deba reconocerse.

Considerando lo expuesto y atendiendo especialmente que los cortes se produjeron durante los meses de enero a abril, que son los momentos en los cuales más se utiliza la casa de fin de semana y atendiendo -a su vez- a las circunstancias del caso en las que se verificó la contingencia; la actividad que se desarrollaba en el inmueble afectado y el tiempo de duración de la incomodidad, entiendo que la suma fijada por la Dra.Barbado en primera instancia, aparece razonable y equitativa con el padecimiento sufrido por la actora, por lo que no observo motivos para apartarme de los lineamientos seguidos por el a quo para fijar el monto resarcitorio cuestionado.

IV. Por último, expone confusamente la actora sus quejas respecto de los intereses fijados por la magistrada de grado en el decisorio recurrido, sin perjuicio de lo cual, entiendo que el agravio se centra en el hito inicial determinado por el a quo para efectuar su cálculo.

Sobre este particular, recuerdo que este Tribunal, ha fijado como doctrina plenaria que “.En el caso de resarcimiento al usuario por daños y perjuicios derivados de la interrupción de la prestación del servicio, deben computarse los intereses desde el momento en que el cumplimiento de la obligación devino imposible, con independencia de la interpelación al incumplidor.” (CN Civil y Comercial Federal, en pleno, “Barrera Sergio Javier c. Edesur SA s/ Daños y Perjuicios” , causa 5.464/200 del 08.06.2005).

La aplicación de esta doctrina, claro está, dependerá en forma estrecha de las particularidades que cada caso presente.

Así lo postulaba el maestro Orgaz en cuanto sostenía que la cuestión relativa al momento inicial del cómputo de los intereses derivados de la indemnización de daños, depende estrechamente de las circunstancias de cada caso, pues las reglas de que ellos corren a partir de determinada fecha, son solamente “reglas generales”, que admiten, en concreto, la corrección concerniente al momento en que cada daño se produjo (conf. Orgaz, “Los intereses en lo daños y perjuicios”, La Ley 1969-763).

En la especie, la interrupción del suministro de electricidad -que ninguna de las partes puede ignorar desde el mismo momento en que se verifica- equivale al incumplimiento jurídicamente relevante en los términos del art.30 de la ley 24.240; norma en la cual, el legislador toma como punto de referencia ese momento para presumir el incumplimiento culposo de la prestadora y facultar al afectado a efectuar los reclamos pertinentes.

De este modo, se establece un supuesto de mora fijado por ley, incompatible y superador del requerimiento terminante y circunstanciado de pago (conf. Salvat “Obligaciones en general”, 6º ed. Ed. Tipográfica Argentina, 1952, tº I, p.103 nº 114; Boffi Boggero “Tratado de las Obligaciones” Ed. Astrea, tº 2, p.147, nº 426).

En base a lo expuesto, entiendo que en sub examine, el incumplimiento ha quedado verificado a partir del 16.01.2008 -fecha en la que se produjo el primer corte acreditado en autos-; siendo ésta a mi juicio, la fecha a partir de la cual deben calcularse los intereses fijados en la sentencia recurrida.

V. En razón de lo expuesto, me inclino por confirmar la sentencia de grado en cuanto al monto indemnizatorio fijado y modificarla parcialmente respecto al hito inicial del cómputo de los intereses. Las costas de esta instancia se distribuyen en el orden causado, atento el modo en como ha quedado dirimida la cuestión (art 69 del CPCC).

Asi voto.

El Dr. Antelo dijo:

I. Los hechos de la causa fueron adecuadamente reseñados por mi distinguida colega preopinante por lo que a ellos me remito (considerandos I y II).

No comparto la solución propuesta de confirmar el monto fijado por la Dra. Barbado en concepto de daño moral -$8.000- por juzgarlo insuficiente.

Por un lado, la interrupción del servicio de energía eléctrica tuvo lugar durante los meses más críticos del año -enero a abril-, es decir, cuando la demanda crece por una correlativa ampliación de las necesidades de los usuarios dadas las altas temperaturas que se registran en ese período. El corte privó a la actora de disfrutar sus vacaciones en ese lugar, donde residió a pesar de los inconvenientes.En definitiva, el incumplimiento vino a materializarse en el único momento del año que una persona tiene para distenderse y dejar de lado las preocupaciones cotidianas.

Tengo en cuenta que la propiedad en cuestión fue adquirida con fines de esparcimiento (ver demanda, fs. 31vta., cuarto párrafo, 33, y contestación de demanda, fs. 53vta.). Se trata de una casa emplazada en un amplio lote, que cuenta con pileta de natación, ubicado dentro de una zona de quintas con calles de ripio en la localidad de Spegazzini, Partido de Ezeiza, Provincia de Buenos Aires (fs. 31/333 y testimoniales, fs. 162, 163vta.).

Esta Sala ha juzgado que cuando el incumplimiento de una prestación por parte de una empresa de servicios se traduce en la alteración de un plan de vacaciones o de un momento festivo -v.gr. cumpleaños, reuniones familiares-, se configura una intrusión en el ámbito de libertad de la persona que justifica ser indemnizada. Es innegable que la frustración de un momento tan esperado en el año como son las vacaciones genera un trastorno considerable en el ánimo de la persona (ver causas nº 538/10 del 4/4/13, nº976/07 del 10/2/10 y nº 6002/05 del 19/2/08, entre otras).

A dicho trastorno se agrega un detalle no menor, que es la falta de agua como consecuencia de los cortes de luz. Quedó demostrado que el barrio donde se encuentra ubicada la quinta carece de agua corriente, por lo que dicho servicio funciona a partir de las bombas de extracción del agua “de pozo” que los propietarios colocan en sus viviendas, las que funcionan con motores eléctricos (ver demanda, fs. 33, último párrafo; testimoniales, fs.162/166vta.).

No cabe soslayar las complicaciones específicas causadas por la interrupción del suministro, tales como la frustración del festejo de cumpleaños de la hija de la actora o el episodio traumático vivido por la familia cuando el equipo que provee de oxígeno al suegro de la actora -diagnosticado con EPOC y oxígeno dependiente- dejó de funcionar producto del corte de energía (ver fs. 33vta. y testimonios de fs. 162/167).

Todo lo expuesto me lleva a considerar que el monto fijado por la Jueza de grado no logra compensar el menoscabo sufrido por la señora S., el que estimo debe elevarse a la suma de $15.000.

II. La actora se queja, asimismo, del hito inicial de los intereses.

Al respecto, encuentro un óbice formal que impide modificar lo dispuesto en el pronunciamiento. Sucede que el argumento que ahora expone la recurrente no fue puesto a consideración del magistrado ni integró, por ende, la litis. No hay en el escrito de demanda mención alguna siquiera sobre la aplicación de intereses al monto reclamado, sin perjuicio de lo cual el a quo los fijó. Pretender en esta instancia modificar lo resuelto importa ir en contra de lo dispuesto en los arts. 271 y 277 del Código Procesal.

Por ello, juzgo que la sentencia apelada debe ser modificada únicamente en cuanto a la suma reconocida por daño moral, que se la eleva a $15.000, y confirmada en lo restante que fue materia de agravio. Costas de Alzada a la demandada vencida (art. 68, primer párrafo, del Código Procesal).

Así voto.

El Dr. Recondo adhiere al voto del Dr. Antelo.

Con lo que terminó el acto firmando los Señores Vocales por ante mí que doy fe. Fdo.: Graciela Medina – Guillermo Alberto Antelo – Ricardo Gustavo Recondo. Es copia fiel del original que obra en el T° 1, Registro N° 29 del Libro de Acuerdos de la Sala III de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal.

Buenos Aires, 30 de diciembre de 2013

Y VISTO: lo deliberado y las conclusiones a las que se arriba en el Acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: modificar la sentencia apelada en lo que respecta a la suma establecida en concepto de daño moral, que se eleva a la suma de pesos QUINCE MIL ($15.000) y confirmarla en lo restante que fue materia de agravio. Se imponen las costas a Edesur SA., al igual que las correspondientes a la Alzada (artículo 68 del Código)

Hágase saber a los letrados la vigencia de las acordadas CSJN N° 31/11 y 38/13 -B.O. 17/10/13-.

Regístrese, notifíquese -oportunamente publíquese- y devuélvase.

Graciela Medina.

Guillermo Alberto Antelo.

Ricardo Gustavo Recondo.

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