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El cargo de personal jerárquico implica posicionarse como guardián de la cosa que pudiere producir daños

AccidentePartes: Coria Arnaldo Dardo c/ Saczuk Olga Marta y otros s/ accidente – acción civil

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: VI

Fecha: 29-nov-2013

Cita: MJ-JU-M-83921-AR | MJJ83921 | MJJ83921

La empleadora es responsable en los términos del art. 1113 CCiv. por el gravísimo accidente que sufrió el trabajador puesto que la dirección de las tareas a cargo de personal jerárquico la posiciona como guardiana de la cosa productora del daño.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la responsabilidad de la empleadora con fundamento en lo normado en el art. 1113 del CCiv., pues, descartada la culpa del trabajador siniestrado, la presencia y dirección a cargo de personal jerárquico de la empleadora la coloca en la posición de guardiana de la cosa productora del daño, cuyo carácter riesgoso es indiscutible.

2.-Toda vez que al momento del accidente la guarda de la cosa productora del daño se encontraba compartida con la codemandada dado que la referida cosa riesgosa estaba ubicada en un astillero de su propiedad, cabe concluir que es responsable solidaria en los términos del art. 1113 CCiv. y, por ello, debe responder por las consecuencias dañosas se han reclamado en autos.

3.-Puesto que las sumas pagadas por el infortunio que le generara al actor un altísimo porcentaje de incapacidad la total obrera son demostrativas de que están muy alejadas de constituir una reparación integral de tal porcentaje de incapacidad y se alejan ostensiblemente de la doctrina jurisprudencial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que manda el reconocimiento de una reparación integral conforme las pautas enunciadas en el precedente Aróstegui , corresponde su incremento.

4.-No constituye una defensa idónea, a los fines de responsabilizar por el accidente al trabajador que sufrió un infortunio gravísimo, la imprudencia invocada por la demandada, puesto que cuando ocurrió el accidente el actor estaba cumpliendo con una tarea en presencia de personal idóneo de la empleadora que dirigía la operación, quienes no impidieron tal imprudencia.

5.-Siendo que la ART afirma que la empleadora se encuentra comprendida en la res. SRT 51/97 para empresas de la construcción, importa un reconocimiento que pone en relieve que dicha codemandada no es ajena a las obligaciones impuestas por la normativa de la ley 24557 ; máxime siendo que el bien jurídico protegido es la salud de quien labora en condiciones de subordinación jurídica y depende económicamente de los ingresos generados por su trabajo.

6.-La reparación integral que corresponde reconocer al trabajador que ha sufrido un daño no solo debe estar referida al monto indemnizatorio que a tal efecto se fije, sino que debe extenderse con la mayor amplitud a los sujetos responsables de la pertinente reparación, debiendo considerarse a tales efectos que el trabajador es ajeno a las condiciones contractuales que rigen las particulares relaciones entre las codemandadas.

Fallo:

Buenos Aires, 29de noviembre de 2013

En la Ciudad de Buenos Aires reunidos los integrantes de la Sala VI a fin de considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia en estas actuaciones practicando el sorteo pertinente, proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.

EL DOCTOR JUAN CARLOS FERNANDEZ MADRID DIJO:

La sentencia de primera instancia (fs.700/710) ha sido apelada por las tres codemandadas: 1) Liberty ART S.A. (fs.730/739), 2) Tandanor S.A.C.I. y N. (fs.740/742) y Olga Marta Saczuk (fs.744/749). También fue cuestionada la regulación de honorarios.

En el caso, el accionante (estibador portuario) era dependiente de la codemandada Olga Marta Saczuk (dedicada a la construcción y reparación de buques) que, en algunas ocasiones y para la prestación de tareas específicas, era contratada por la codemandada Tandanor SACI y N (también dedicada a la construcción y reparación de buques).

Cuando ocurrió el accidente (17/2/06) el actor había sido destinado por su empleadora (Olga Marta Saczuk) a prestar servicios en Tandanor SACI y, con otros trabajadores, intentaban sacar (para su reparación) el carro que se desplaza sobre rieles en el buque y que se utiliza para trasladar y/o bajar la escalera que tiene enganchada para que la tripulación pueda ascender o descender del barco.

Para esta tarea estaban siendo asistidos por una grúa mecánica (ubicada en tierra) pero, como el guinche estaba mal ubicado, no se hizo correctamente el enganche del referido carro sujeto a reparación que, al no estar bien balanceado, se hamacó de lado a lado y embistió en la pierna derecha del actor, cayendo sobre ella.

Este infortunado accidente tuvo una gravedad de tal magnitud que se tradujo en un porcentaje de incapacidad del 91% de la total obrera, según constató el perito médico en el informe agregado a fs.582/588 porcentaje que, en un trabajador que contaba con 35 años de edad a la época del accidente, revela la dimensión del daño que padece en su estado psicofísico y en su capacidad laboral, en tanto ésta ha quedado reducida a su mínima expresión para las tareas propias del oficio en el que está especializado.

La ocurrencia del accidente no fue negada y, además, surge acreditada por el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital General de Agudos Dr. Cosme Argerich, que informó el ingreso del accionante por guardia en estado de «.shock por traumatismo aplastante de miembro inferior derecho.» (fs.37).

Al respecto, la empleadora del trabajador (Olga Marta Saczuk) alude al uso de una barreta con la que el actor se ayudó para destrabar el carro con el que se accidentó y que, según ha sostenido esta codemandada, fue una imprudencia que ocasionó el desenlace del hecho dañoso y que no se ajustó a una orden impartida por personal jerárquico propio, dos capataces que dirigían la maniobra (fs.262vta.).

Sin embargo cabe señalar que este hecho no fue acreditado y que, además, la empleadora no se hace cargo de que la aludida acción imprudente que imputa al accionante no fue impedida por los capataces a cargo, por lo que no constituye una defensa idónea la pretensión de que se responsabilice por el acaecimiento del accidente al trabajador que sufrió semejante infortunio, cuando estaba cumpliendo una tarea en presencia de personal idóneo de la empleadora que dirigía la operación.

Esta presencia y dirección a cargo de personal jerárquico de la empleadora la coloca en la posición de guardiana de la cosa productora del daño, cuyo carácter riesgoso es indiscutible y no amerita mayores consideraciones por lo que, descartada la culpa del trabajador siniestrado, surge palmaria la responsabilidad de la empleadora con fundamento en lo normado en el art.1.113 del Código Civil.

Al momento del accidente esta guarda se encontraba compartida con la codemandada Tandanor SACI y N dado que la referida cosa riesgosa estaba ubicada en un astillero de su propiedad, por lo que cabe concluir que es responsable solidaria en los términos de la normativa citada (art.1.113 C. Civil) y, por ello, debe responder por las consecuencias dañosas se han reclamado en autos.

Las objeciones dirigidas a cuestionar la declaración de inconstitucionalidad del art. 39 de la ley 24.557 constituyen afirmaciones dogmáticas frente a los exiguos montos reconocidos por la aseguradora (Liberty ART SA), que libró dos cheques en favor del actor por sumas que aún en relación al porcentaje determinado por la Comisión Médica (84%, fs.166), resultan manifiestamente insuficientes.

En efecto, las sumas pagadas por semejante infortunio se limitan a $31.449,79 y $40.000 (fs.331), lo que por sí mismas son demostrativas de que están muy alejadas de constituir una reparación integral del porcentaje de incapacidad finalmente constatado en la pericia médica producida en autos (91% t.o.) y se alejan ostensiblemente de la doctrina jurisprudencial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que manda el reconocimiento de una reparación integral conforme las pautas enunciadas en el precedente «Aróstegui».

Resta analizar la responsabilidad de la codemandada Liberty ART SA, contratada por la empleadora (Olga Marta Saczuk) en el marco de la ley 24.557 (fs.112 y 263), responsabilidad que la aseguradora rechaza afirmando que el accidente se produjo en otra empresa (Tandanor SACI y N) y fuera del ámbito físico de la asegurada al que, según afirma, se limitaba su obligación de controlar el cumplimiento de las medidas de seguridad que la referida normativa le impone.

Sin embargo, la propia aseguradora informó al contestar demanda que «.la afiliada Olga Marta Saczuk se encuentra comprendida en la Resolución SRT 51/97 para empresas de la construcción.Ello importa que para cada nueva obra que se inicie, la empleadora deberá informar a la aseguradora con la debida antelación, el lugar y las fechas en las que realizará las tareas, los riesgos específicos que éstas entrañan, y las medidas que adoptará el empleador para evitar la concreción de dichos riesgos» (fs.111vta.).

Esta afirmación proveniente de la propia aseguradora importa un reconocimiento que pone en relieve que la codemandada Liberty no es ajena a las obligaciones impuestas por la normativa de la Ley 24.557, por lo que los agravios formulados en tal sentido carecen de idoneidad a los efectos que pretende y deben ser desestimados.

Por otra parte, en supuestos como el que se analiza el bien jurídico protegido es la salud de quien labora en condiciones de subordinación jurídica y depende económicamente de los ingresos generados por su trabajo, por lo que la disminución en su aptitud laboral afectará en diversas formas sus posibilidades de subsistencia (ingreso a un nuevo empleo, remuneración acotada conforme su capacidad disminuida, mayores gastos generados por la incapacidad, etc.), debiendo recordarse que en el caso de autos la incapacidad constatada se eleva a 91% t.o. y que a la fecha del accidente el trabajador contaba con 35 años de edad.

Por otra parte, la reparación integral que corresponde reconocer al trabajador que ha sufrido un daño no solo debe estar referida al monto indemnizatorio que a tal efecto se fije, sino que debe extenderse con la mayor amplitud a los sujetos responsables de la pertinente reparación, debiendo considerarse a tales efectos que el trabajador es ajeno a las condiciones contractuales que rigen las particulares relaciones entre las codemandadas, sin perjuicio de los reclamos que eventualmente pudieran formularse recíprocamente las contratantes, en juicio autónomo y en el fuero correspondiente.

Por las razones expresadas propongo que se confirme la sentencia de primera instancia en todo cuanto ha sido apelada, incluso en materia de costas y honorarios puesto que lo decidido al respecto se ajusta a lo normado en el art.68 CPCCN y a las normas arancelarias de aplicación.

Atento la solución que propicio, las costas de alzada deben ser puestas solidariamente a cargo de las codemandadas (art. 68CPCCN) y, a tales efectos, juzgo que los honorarios de las representaciones letradas de las partes deben ser fijados en el 20% de lo que respectivamente deban percibir por sus respectivas actuaciones en la instancia de grado.

Por último, dado que los estudios médicos del accionante han sido practicados en nosocomios de la C.A.B.A. y teniendo en cuenta la presentación de fs. 626, deberá cumplirse con la notificación pertinente.

EL DOCTOR LUIS A RAFFAGHELLI DIJO:

Que adhiere al voto que antecede

Por lo que resulta del acuerdo que antecede (art. 125, 2do. párrafo de la ley 18345) EL TRIBUNAL RESUELVE: I) Confirmar la sentencia de primera instancia en todas sus partes, incluso en lo decidido en materia de costas y honorarios; II) Imponer solidariamente las costas de alzada a las codemandadas; III) Regular los honorarios de segunda instancia en el 20% de lo que cada representación letrada deba percibir por sus respectivas actuaciones en la instancia de grado y IV) Disponer que se practique la notificación requerida a fs. 626.

Oportunamente, cúmplase con lo dispuesto en el art. 1º de la ley 26856 y con la Acordada de la CSJN Nº 15/2013.

Regístrese, notifíquese y vuelvan

JUAN CARLOS FERNANDEZ MADRID

JUEZ DE CAMARA

LUIS A. RAFFAGHELLI

JUEZ DE CAMARA

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