El kirchnerismo salió a respaldar a Boudou ante las críticas opositoras

Amado BoudouEl operativo respaldo comenzó, temprano, con un coro de voces de legisladores y funcionarios que defendieron su «rol institucional» y terminó, a la noche, con un show de fuegos artificiales en pleno acto oficial, junto al influyente secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, hombre de máxima confianza de Cristina Kirchner.

A dos días de su asunción formal al mando del Poder Ejecutivo, Amado Boudou recibió gestos de apoyo, después de un torbellino de fuertes cuestionamientos de la oposición por su situación judicial y de la resistencia que genera su figura dentro del propio Gobierno.

«Vamos todos, para que ella nos escuche. ¡Fuerza Cristina!» , arengó el vicepresidente, con tono festivo y vocación de animador, desde el atril, después de inaugurar un puente que une las ciudades cordobesas de Villa María y Villa Nueva, cuna de Zannini, lo que explica, además, la presencia protagónica del funcionario en el escenario. «Es un hijo de esta tierra», lo presentó el locutor.

Más distendido que en su primera aparición, Boudou levantó los brazos en alto cuando lo declararon «huésped de honor» y tomó con euforia la réplica de una moto de hierro que le obsequiaron las autoridades municipales. Se sacó fotos con intendentes, saludó a militantes que estaban detrás del vallado y reivindicó varias veces a Néstor y Cristina. «¡Les importa más su país que su propia vida!», lanzó.

Boudou había salido en un vuelo desde Aeroparque, a las 17, junto a Zannini, que siempre miró con recelo al vicepresidente, y al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, encargado de diseñar la agenda de la Casa Rosada. Hubo «buena onda» y terminaron la jornada en una cena, según relataron testigos a LA NACION.

No obstante, las señales hacia el ex ministro de Economía no implican un cambio en su misión. De hecho, su principal tarea es reemplazar a la Presidenta en la actividad gubernamental, en un papel protocolar, y no hay intención de que intervenga en la campaña.

En los próximos días, su hoja de ruta continuará con visitas al interior. Aunque aún faltaba la confirmación final, hoy tiene previsto pasar por Tandil junto al titular de la Anses, Diego Bossio; pasado mañana se espera que viaje a Catamarca, y el viernes, a El Calafate. Otra misión encomendada es poner un ojo en los mercados. «La preocupación es que no se dispare la economía», subrayó un colaborador. Uno de los primeros en apoyar ayer a Boudou fue Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y referente de peso en el PJ bonaerense. «Hay declaraciones que expresan inmadurez política», sostuvo, al tiempo que recordó que la Constitución establece el mecanismo para garantizar el ejercicio presidencial en caso de enfermedad.

En el Senado, estuvieron en la misma sintonía sus colegas Daniel Filmus y el jefe de bloque, Miguel Ángel Pichetto. El respaldo intentó contrarrestar dichos que generaron malestar en el Frente para la Victoria, como la frase que pronunció Felipe Solá, candidato a diputado en la lista de Sergio Massa. «Boudou está para andar en moto, no para gobernar», dijo el ex gobernador bonaerense.

Del gabinete, Abal Medina fue el más contundente en la reivindicación y apuntó a Pro. «[Mauricio Macri] sostiene que se puede violar la Constitución por la sospecha mediática que le asigna a nuestro vicepresidente cuando él sigue ocupando su cargo estando procesado», afirmó. Hasta Martín Insaurralde, en medio de una campaña enrarecida, protegió a Boudou. «Sabe perfectamente qué rumbo tiene este proyecto político», lo elogió.

Scioli fue un informante privilegiado

«Terminó la operación. Se recupera de la anestesia.» Con sus palabras, el gobernador de la provincia de Buenos Aires se convirtió a la mañana en el primer vocero del estado de salud de la presidenta Cristina Kirchner. Según comentaron en su entorno, la información no le llegó por vía de algún funcionario sino por fuentes médicas. Sus dichos fueron reproducidos en los medios durante horas, hasta que se dio a conocer el parte oficial. El papel que tuvo el gobernador contrastó con la situación que había vivido el día anterior el vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo, Amado Boudou, cuando los medios se enteraron antes que él de que Cristina sería operada .

Fuente: La Nación

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