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La preexistencia del padecimiento de un afiliado no se discute en el marco cautelar sino en el juicio ordinario

clinicaPartes: A. E. A. c/ Medicina esencial S.A. s/ incidente de copia

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario

Sala/Juzgado: III

Fecha: 18-abr-2013

Cita: MJ-JU-M-80466-AR | MJJ80466 | MJJ80466

La dilucidación de la preexistencia o no del padecimiento del afiliado que pretende cautelarmente el restablecimiento de las prestaciones por parte de la empresa de medicina, no se discute en el estrecho marco de la cautelar, quedando dicha cuestión reservada al juicio ordinario posterior.

Sumario:

1.-Corresponde rechazar el recurso de apelación interpuesto por la empresa de medicina demandada contra la resolución que hizo lugar a la medida cautelar pretendida y ordenó el restablecimiento de inmediato de la totalidad de las prestaciones, toda vez que existe peligro en la demora al ser insoslayable que se encuentra en juego el derecho a la salud del reclamante, agravado en razón de los antecedentes probatorio del caso.

2.-Debe rechazarse el recurso de apelación contra la sentencia que hizo lugar a la pretensión cautelar de restablecimiento de la totalidad de las prestaciones por parte de la empresa de medicina demandada, cuando las partes difieren sobre si el actor conocía con anterioridad a la celebración del contrato la patología invocada, pues dicha cuestión entre otras es sobre la que habrá de versar el juicio de conocimiento posterior, esto es, si al momento de requerir su adhesión al plan tenía conocimiento de la afección posteriormente denunciada, sin que esto importe adelantar opinión acerca del fondo de la cuestión.

Fallo:

Rosario, 18 de Abril de 2013.-

Y VISTOS: Los presentes autos caratulados «A., E. A. c/ MEDICINA ESENCIAL S.A s/ INCIDENTE DE COPIA» EXPE. 331/10, venidos a despacho a fin de resolver el recurso de apelación interpuesto por el demandado contra la Resolución N° 3373 dictada en fecha 22 de Diciembre de 2009 y que luce glosada a fs. 94/95, expresión de agravios de fs. 136/37, su réplica de fs. 140/41, y demás constancias de autos;

Y CONSIDERANDO:

1. El actor solicitó como medida cautelar que se restableciera de inmediato la totalidad de las prestaciones que le correspondían como afiliado de la demandada en función del contrato que habían suscripto.

Sostuvo que eran falsos las razones que invocó la demandada para resolver el contrato dado que la enfermedad que lo aqueja (malformación arteriovenosa) recién se manifestó en fecha 27/04/09 por primera vez cuando sufrió un cuadro compulsivo con pérdida de conocimiento, y que la alusión a que hace referencia, hecha por el mismo, acaecida en el año 2007, sólo fue un temblor en el miembro inferior izquierdo que cedió espontáneamente, no realizando consultas, ni estudios posteriormente, citando que en fecha 26 de Marzo de 2009, luego de rigurosos exámenes y estudios médicos realizados por la Asociación Argentina de Volantes a través de la firma Medilab S.R.L (vide fs. 52 y 33) se me otorgó la calificación de Apto A (o absoluto).

Según surge de la resolución aquí impugnada, se celebró una audiencia de conciliación sin que se arribara a un acuerdo, en donde la demandada manifestó que el actor conocía su enfermedad y no la denunció.

La jueza interviniente acogió la medida cautelar peticionada, no hizo lugar al recurso de revocatoria que interpuso la demandada, y le concedió el de apelación.

2.En lo sustancial sostiene la recurrente que no se encuentra configurada la verosimilitud del derecho dado que existen constancias escritas incorporadas a estas actuaciones de las cuales se advierte que el actor conocía perfectamente con anterioridad la existencia de la enfermedad omitida.

Por su parte el accionante lo niega, hace referencia a que la sintomatología citada no guarda necesaria relación con la referida patología y se remite a exámenes médicos que lo calificaron como apto absoluto.

3. Sabido es que el juzgamiento de la medida cautelar sólo es posible mediante una limitada aproximación a la cuestión de fondo, pues el ingreso a la decisión sustancial del caso es inadmisible en el estrecho marco de tales medidas.

Las partes difieren sobre si el actor conocía con anterioridad a la celebración del contrato la patología invocada.

Sin perjuicio de la incidencia que tenga tal premisa para resolver definitivamente el caso, cierto es que en esta etapa procesal no se encuentra controvertido ni el contrato, ni la existencia de la enfermedad, sino el momento en que el accionante tomo conocimiento de su padecimiento.

En atención a los derechos en juego, corresponde ponderar dichas circunstancias.

Cabe recordar que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha sostenido que: «El anticipo de jurisdicción que incumbe a los tribunales en el examen de medidas cautelares de tutela anticipatoria, lleva ínsita una evaluación de la amenaza inminente de los daños definitivos y del peligro de permanencia en la situación actual a los fines de habilitar una resolución que, al conciliar los intereses de aquéllos, según el grado de verosimilitud, y el derecho constitucional de defensa del demandado, logre la medida necesaria y oportuna de la jurisdicción que el caso requiere, aseveración que no importa una decisión final sobre el reclamo de los demandantes formulado en el proceso principal. ( caso P., H. P. y otro c. Di Césare, Luis Alberto y otro s/art. 250 del C.P.C., 06/12/2011, 334:1691).

Debido a ello se ha dicho que:»Resulta improcedente que el defendido se oponga a la medida cautelar que ordenó la recafiliación de los pretensores al plan médico en que se encontraba cuando, -como en el caso-, se verifica que no está controvertida la existencia de la relación contractual invocada por el accionante, sino la legitimidad o no de la resolución del vínculo por parte de plan médico de Swiss Medical, que se sustentaría en una supuesta conducta omisiva atribuida al coaccionante por no haber consignado en la declaración jurada suscripta al formular la solicitud cierta enfermedad preexistente (adicción a las drogas de uno de los coactores, en el caso a la cocaína). Ello pues, en tanto los argumentos vertidos se refieren a cuestiones sobre las que habrá de versar el juicio de conocimiento, esto es, si al momento de requerir su adhesión al plan tenía conocimiento de la afección posteriormente denunciada, no resultan suficientes para modificar el pronunciamiento, sin que esto importe adelantar opinión acerca del fondo de la cuestión. En tal sentido cabe precisar que, dada la naturaleza de la prestación a cargo del reclamado y ponderando las particularidades del caso, cabe tener por configurado el periculum in mora, pues no puede soslayarse que se encuentra en juego el derecho de salud de los reclamantes, agravado en la hipótesis en razón de los antecedentes de los que dan cuenta las constancias anejadas a la causa (esta sala, 14.5.05, en «Zelmanovich, Pablo c. Hospital Alemán Asociación Civil s/ medida cautelar s/ inc. de apelación»; ídem, 13.11.98, en «Carpineta de Pini, María Elena c. A.P.S. s/ amparo»)» (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, sala C, Ruiz Hiram, Christian J. y otro c. Swiss Medical S.A.,26/05/2006, DJ 04/10/2006 , 366).

Seguidamente dijo el Dr. Cuneo: Habiendo tomado conocimiento de los autos, y advirtiendo la existencia de dos votos coincidentes en lo sustancial, que hacen sentencia válida, me abstengo de emitir opinión (Art. 26, ley 10.160).

Por lo expuesto precedentemente, esta Sala Tercera de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario;

RESUELVE: 1. No hacer lugar al recurso interpuesto con costas (art. 251 del CPCC). 2. Fijar los honorarios de los profesionales intervinientes en el 50% de los que, oportunamente, resulten regulados en primera instancia.

Insértese y hágase saber. («A., E. A. c/ MEDICINA ESENCIAL S.A s/ INCIDENTE DE COPIA» EXPE. 331/10)

CHAUMET

ALVAREZ

CUNEO

(ART. 26, LOPJ)

 

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