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Se exime de responsabilidad por caso fortuito al dueño del camping por la muerte del trabajador, a quien le cayó un árbol encima del auto en el que se refugiaba de una gran tormenta

Arbol caidoPartes: Q. N. R. c/ Liberty ART S.A. y ots. s/ indemnización por muerte

Tribunal: Cámara del Trabajo de Mendoza

Sala/Juzgado: III

Fecha: 4-jun-2013

Cita: MJ-JU-M-79627-AR | MJJ79627 | MJJ79627

Se exime de responsabilidad al dueño del camping por la muerte del trabajador, a quien le cayó un árbol encima del auto en el que se refugiaba de una gran tormenta, pues la intensidad del vendaval lo asimila a un caso fortuito, y además el occiso se expuso voluntariamente a dicho peligro.

Sumario:

1.-Debe rechazarse la demanda deducida en los términos del art. 1113 CC, con fundamento en la muerte del trabajador del camping a quien se le cayó un árbol encima del auto en el que se refugiaba de una gran tormenta, pues surge acreditado que ante la posibilidad de que el granizo dañara su automóvil que estaba estacionado frente a la proveeduría, decidió salir para proteger su automóvil y lo llevó junto al árbol enorme para resguardarlo del granizo; así, la exposición del occiso al peligro en forma voluntaria y consciente constituye culpa grave que impide atribuir responsabilidad al empleador.

2.-Surge probado que se trató de una tormenta que por sus características no era previsible y que por su caudal exorbitante ocasionó violentas e imprevistas caídas de árboles, inundaciones, caída de cables de alta tensión, caída de techos, tipificándose como un acontecimiento atmosférico extraordinario que puede entrar en las previsiones del art. 514 del Código Civil; por ello, se produjo la interrupción del nexo de causalidad, ya que la muerte del trabajador resultó de una causa ajena al hecho de la demandada.

Fallo:

En la Ciudad de Mendoza, a los cuatro días del mes de Junio de 2013, reunidos en su Sala de Acuerdos los Sres. Jueces de la Excma. Tercera Cámara de Trabajo, Dres. Enrique H. Catapano, Inés B. Rauek de Yanzón y Mónica A. rroyo, trajeron a deliberación para sentencia definitiva, los autos Nº 34.416 caratulados «Q. N. R. C/ LIBERTY ART SA Y OTS. P/ INDEMNIZACION POR MUERTE», de cuyas constancias,

RESULTA:

I) Que a fs. 35/49 comparece la Sra. N. R. Q. por sí y por sus hijos menores S. A. T., J. A. T., E. G. T. Y D. A. T., por intermedio de apoderado y formula demanda contra LIBERTY ART SA, CTC SRL, de los integrantes y administradores de la SRL y del AUTOMOVIL CLUB ARGENTINO. Reclama el pago de la suma de $ 248.369,60 con más los intereses legales.

Expresa que el Sr. Sergio Antonio Terrera ingresó a trabajar para la firma CTC SRL , concesionaria del Camping del Automóvil Club Dique Cipolletti en abril de 1997.

Que en fecha 27/12/05 mientras se encontraba prestando servicios en dicho establecimiento, sufrió un accidente laboral del que se derivó su fallecimiento.

Que estamos en presencia de un fraude laboral ya que primero trabajó en negro para la Sra. Luisa E. Mattolini, luego esta registró el contrato en fecha 1/6/92 asumiendo la calidad de empleadora como concesionaria del restaurant Cipolletti. Que se lo hizo renunciar en marzo de 1997 para registrarlo nuevamente en abril como empleado de CTC SRL sociedad de la cual el Sr. Juan Santiago Mattaloni es socio gerente.

Que el Sr.Terrera cumplía en el camping todo tipo de tareas, y no la registrada de lavacopas, que limpiaba los baños, atendía la gente que ingresaba, les cobraba el canon de ingreso, ubicaba las carpas, etc.

Que el día 27 de diciembre de 2005, se encontraba trabajando en el camping realizando sus tareas habituales, en horas de la tarde, el tiempo comenzó a descomponerse, advirtiéndose que se avecinaba una tormenta de verano, a pesar de ello fue instruido a continuar con sus tareas de encargado del camping dado que había visitantes en el mismo y éste debía cobrar el canon de ingreso, y ubicar a los ingresantes. Que en ese marco climatológico, el fenómeno se agravó, se descargó una gran tormenta eléctrica y de viento sobre la localidad de Lujan de Cuyo. Ante el rigor del fenómeno y no teniendo tiempo de refugiarse en las instalaciones del restaurante, Terrera se guarece en el vehículo de su propiedad que se encontraba estacionado en el predio; el viento arranco de cuajo un enorme pino que cayó sobre el automóvil aplastándolo y provocando el fallecimiento instantáneo del causante.

Que de las constancias del expte. sumarial originario de la Fiscalía Correccional surge el absoluto incumplimiento por parte de la empleadora de las mas elementales normas de seguridad y prevención. Que el accidente encuentra su causa en el incumplimiento del deber de seguridad que pesa sobre el empleador, art. 75 LCT, al exponer imprudentemente a Terrera a las inclemencias del tiempo cuando lo correcto era que al advertir la proximidad de la tormenta, se le ordenase guardar refugio en las instalaciones del restaurant.

Que la mecánica del accidente determina claramente el incumplimiento por parte del empleador del deber a su cargo, al exponerlo a las condiciones que determinaron su fallecimiento. Que el accidente determinó la apertura del expte. 025/43896 cubierto por Liberty ART SA quien suspendió el plazo para expedirse sobre la aceptación o rechazo de la pretensión.

Que la Sra. N. R. Q. contrajo matrimonio con el Sr.Terrera de cuya unión nacieron los hijos indicados. Cuyas partidas adjunta.

Que la demanda se dirige contra Liberty ART SA en virtud de la póliza de fecha 27/12/05, contra la empleadora CTC SRL. Por aplicación de la teoría de la penetración se demanda a los socios, art. 54 ley de sociedades.

Que primero Luisa Mattolini y luego CTC SRL abonaban de manera insuficiente los salarios en un marco de irregularidad registral imponiendo una categoría que no cumplía (lavacopas) y ordenando realizar tareas por las que no se abonaba lo que correspondía (como encargado del camping del ACA Dique Cipolletti).

Que en fecha 12/1/06 envió emplazamiento a CTC SRL, Luisa Mattolini, requiriendo el pago de los rubros diferencias de haberes, horas extras, vacaciones, indemnización por fallecimiento. Que la misma rechazó el emplazamiento. Que CTC SRL también contestó negando la real categoría del Sr. Terrera.

Que la pretensión dirigida contra el AUTOMOVIL CLUB ARGENTINO surge del art. 30 de la LCT. Y así se le hizo saber mediante telegrama de fecha 12/1/06, el que contestó negando la responsabilidad solidaria.

Plantea la inconstitucionalidad de los arts.46 , 6 inc.2 , art.8 inc.3 de la LRT.

Luego plantea la inconstitucionalidad del art. 39 LRT, expresa que viola diversos preceptos de la constitución nacional y provincial, como los pactos internacionales.

Luego plantea la inconstitucionalidad del art. 15 y 18 inc.1 de la LRT.

Expresa que la indemnización por la muerte solo puede consistir en el pago de una indemnización.

Señala el riesgo de devaluación y deterioro monetario, cita jurisprudencia de la CSJ de la Nación in re Milone.

Funda su derecho, dice que el art.6 LRT define el accidente como todo acontecimiento súbito y violento ocurrido por el hecho o en ocasión del trabajo. Cita los arts. 1109 , 512 , Civil, art. 75 LCT, y art.1113 del Civil.

Formula liquidación, reclama daño material que calcula en la suma de $ 245.207. Y daño moral que estima en la suma de $ 125.000.

Ofrece prueba instrumental, pericial contable, testimonial, informativa, documental, confesional.

II) Corrido traslado de la demanda, a fs. 89/100 comparece los demandados CTC SRL. Sra. LUISA EDITH JUANTEGUY DE MATTOLINI, ALBERTO EUGENIO MATTOLINI y JUAN SANTIAGO MATTOLINI.

Luego de una negativa general de los hechos, niegan que exista fraude laboral, niega que se le instruyera al Sr. Terrera que continuara con sus tareas durante la tormenta. Niega que se encontrara refugiado dentro de su auto. Niega que su parte haya incumplido las normas de higiene y seguridad. Rechaza los planteos de inconstitucionalidad.

Niega que asista derecho para demandar a su parte, niega e impugna las sumas reclamadas.

Sostienen que el día 27 de diciembre de 2005 se desató una tormenta de lluvia, granizo y viento de tal magnitud que afectó los departamentos de Lujan, Maipú, Lavalle y Las Heras y parte de la Capital. Que ocasiono en la población y viviendas daños de gran envergadura, inundación de calles, destrucción y caída de arboles, caída de techos, y demás daños de una magnitud poco vivida en esta provincia. En este contexto, debemos situarnos. Cuando comenzó ese día a vislumbrarse la tormenta, comenzaron los demandados junto con los demás empleados inclusive el Sr. Terrera, a ayudar a la gente que se encontraba en el camping a levantar sus carpas y pertenencias y llegarlos todos al resguardo del restaurant que se encuentra a pocos metros. Una vez estando todos protegidos de la tormenta, el Sr. Terrera decidió salir del restaurant contra la voluntad y pedido de todos de que no lo hiciera, para sacar su auto de la tormenta de granizo. Así fue que el Sr. Terrera entró en su auto con la finalidad de sacarlo de la tormenta y no para refugiarse, ya que su intención era evitar que la piedra arruinara el automóvil.Que así sucedieron los hechos y resulta casi inverosímil pretender que el Sr. Terrera siguiera cobrando las entradas de las personas al camping cuando era casi imposible estar al aire libre.

Plantea la falta de legitimación sustancial pasiva de CTC SRL fundada en la ley 24.557. Dice que el art. 3 y 27 de la ley establecen la obligación de contratar un seguro.

Solicita el rechazo del planteo de inconstitucionalidad del art. 39 LRT, cita jurisprudencia, sostiene que de su parte no existió violación o incumplimiento de ningún deber de seguridad o prevención, pues la muerte del Sr. Terrera fue una verdadera imprudencia imputable únicamente a él. Que no fue causada por el trabajo, no estamos en presencia de una actividad riesgosa, la única prevención que cabía en ese momento fue la que se tomo de resguardar a los visitantes y empleados del camping dentro del restaurant siendo la misma desoída y contrariada por el Sr. Terrera a los fines de salvar su auto del granizo. Que no hubo culpa ni negligencia de los demandados, todo lo contrario, se tomo las medidas necesarias e indispensables que correspondían a ese momento y que fueron contrariadas por el Sr. Terrera para salvar su auto.

Luego refiere que el monto indemnizatorio debe abonarse por la LRT , que el monto de $ 130.000 no aparece como irrisorio o exiguo , que debe ser abonado por Liberty ART.

Opone la defensa de falta de legitimación sustancial pasiva de los socios de CTC SRL, Sres. Juan Mattolini, Luisa Mattolini y Alberto Mattolini.

Dice que no es verdad que el Sr. Terrera trabajara en negro para la Sra. Mattolini, que siempre fue registrado en los libros, que se lo registro como lavacopas, pues la demandada tiene la concesión para la explotación del restaurante y camping del dique Cipolletti otorgada por el Automóvil Club Argentino, que se rige esa actividad por el CCT 389/04 de los trabajadores hoteleros y gastronómicos.Que la actora pretende la aplicación del CCT 124/90 de trabajadores de entidades deportivas.

Que se lo registro como lavacopas a pesar de que le faltaba el antebrazo, pero en rigor de verdad se desempeñaba como peón general, art. 9 del convenio, que tiene la misma remuneración que la de lavacopas, que se trata más bien de un simple error administrativo que de una maniobra fraudulenta.

Que del objeto del contrato social surge que el mismo es la gastronomía, turismo, servic ios en los que coincide con la actividad que desarrolla. Que la misma funciona desde el año 2000 y todos sus empleados están registrados.

Solicita se cite en garantía a Liberty ART SA.

Expresa que para el improbable caso que se considere inconstitucional el art. 39 de la LRT, y se admita la pretensión incoada en función de las normas del C. Civil, solicita el rechazo por no darse los presupuestos de antijuridicidad, relación de causalidad, factor de atribución ni responsabilidad objetiva o subjetiva.

Impugna el cálculo indemnizatorio realizado por el actor.

Funda su derecho en la ley 24.557, ofrece prueba instrumental, testimonial, pericia contable, informativa.

III) A fs. 158/166 comparece LIBERTY ART SA por intemerdio de apoderado y contesta la demanda.

Dice que con motivo del siniestro de fecha 27/12/05 se realizó el cálculo indemnizatorio que le corresponde abonar la suma de $ 70.167 con mas la prestación de pago único por un total de $ 50.000.

Que la actora acepta expresamente el sistema de reparación de la LRT por cuanto dice que la demanda se promueve contra LIBERTY ART hasta el monto que resulte de su responsabilidad sistémica.

Y que la actora solicita la declaración de inconstitucionalidad del pago en forma de renta periódica.

Expresa que el límite de cobertura está dado por el contrato de afiliación suscripto entre CTC SA y LIBERTY ART SA.

Sostiene la constitucionalidad de los arts.6, 8 y 39 de la LRT y las demás normas cuestionadas.

Luego hace una negativa general de los hechos, niega el salario tomado como base para la liquidación, impugna la liquidación practicada.

Reconoce que el Sr. Terrera sufrió un accidente de trabajo que le provoco la muerte, aunque no reconoce la mecánica del evento por no constarle a su parte.

Niega que la responsabilidad de su parte surja de las circunstancias tales como a falta de supervisión por no ser obligación de Liberty ART SA la supervisión del trabajo prestado por el Sr. Terrera y el riesgo propio del trabajo por tratarse de un caso fortuito.

Afirma que su parte aceptó la denuncia por el evento de fecha 27/12/05, que se elaboró un informe y la actora se negó a percibir las prestaciones.

Ofrece prueba instrumental, informativa, pericial contable. Funda su derecho en la ley 24.557.

IV) A fs. 203/8 comparece el AUTOMOVIL CLUB ARGENTINO por intermedio de apoderado y contesta la demanda solicitando su rechazo.

Opone la defensa de falta de acción con respecto al Automóvil Club Argentino por cuanto la relación laboral del Sr. Terrera como encargado del camping del dique Cipolletti fue con su empleador y no fue contratado por el Automóvil Club Argentino. Luego de una negativa general de los hechos, niega que les corresponda a los actores el monto reclamado, niega la inconstitucionalidad de la ley de riesgos de trabajo, niega que exista fraude laboral.Afirma que el causante trabajaba en relación de dependencia de CTC SRL, concesionaria del Automóvil Club Argentino en el predio del dique Cipolletti, en el cual la concesionaria presta servicios de restaurante, campamento y proveeduría para los socios del club y turistas en general.

Que esas actividades y la prestación de servicios gastronómicos son ajenas al objeto social del ACA, que es fomentar el automovilismo deportivo, el turismo y la cultura, perfectamente definido en el estatuto social.

Que para los servicios que no hacen a la finalidad deportiva, el ACA tiene concedidos esos servicios a terceros a través de contratos de concesión privada.

Que en el contrato de concesión no existe subordinación del concesionario al concedente, el concesionario presta los servicios en la forma que estima conveniente, explota su propio negocio por su cuenta y riesgo sin estar bajo la directa dependencia del concedente.

Que en el caso no estamos dentro de la figura del art. 30 LCT. Cita jurisprudencia.

Impugna la liquidación practicada. Ofrece prueba instrumental. Funda su derecho.

V) A fs. 246/9 la actora contesta el traslado conferido, ratifica los términos de la demanda, niega que la muerte del Sr. Terrera fuera consecuencia de su imprudencia y del hecho de haber pretendido resguardar su vehículo de la tormenta de granizo.

Que Terrera estaba cumpliendo sus funciones y así surge del sumario originario de la unidad Fiscal n° 11, y que ha sido ofrecido como prueba.

Ofrece como contraprueba ampliación de la pericial contable.

VI) A fs. 272/273 el Tribunal dicta auto haciendo lugar al planteo de inconstitucionalidad de los arts. 21, 22 y 46 LRT.

VII) A fs. 279 /281 obra acta por el cual la actora y la codemandada Liberty ART SA celebran un convenio conciliatorio por el cual se pactó que la aseguradora abonaría a la actora la suma de $ 120.167,92 por todo concepto y como cancelación de las reclamaciones realizadas contra la ART por su responsabilidad sistémica, conformada por la suma de $ 50.000 conforme dec.1278/2000 y $ 70.167 por el cálculo de los arts. 14 y 15 LRT en un solo pago. Solicitándose la homologaron del convenio.

A fs. 287 la aseguradora efectúa el depósito judicial de la suma pactada.

VIII) A fs. 289 el Tribunal homologa el convenio celebrado a fs. 280-282.

A fs. 308 se autoriza el retiro de fondos con el cargo de rendir cuentas de la inversión indicada para los menores.

IX) A fs. 324 se dicta auto de sustanciación y se admiten las pruebas ofrecidas.

X) A fs. 346 acepta el cargo el perito contador.

A fs. 347 se agrega informe remitido por Servicio Meteorológico Nacional.

XI) A fs. 360/366 se agrega informe pericial contable.

Observada por Liberty ART a fs. 383, el perito contesta a fs.378.

A fs. 400 se agrega informe de la Dirección de Personas Jurídicas.

A fs. 409 se agrega informe de la Municipalidad de Lujan de Cuyo.

A fs. 424/430 la actora acompaña legajo de la firma CTC SRL certificada por la Dirección de Personas Jurídicas.

A fs. 433/464 se agrega copia certificada del expte. penal n° NP 97.075/05/04 tramitado ante la Oficina Fiscal Departamental n° 11 de Lujan.

A fs. 480 se fija fecha de audiencia de vista de causa, la que se lleva a cabo según acta de fs.495.

De conformidad con lo dispuesto por el art.69 del CPL y en el orden del sorteo practicado a fs.495, se procedió a plantear las siguientes cuestiones a resolver:

PRIMERA CUESTION: EXISTENCIA DE LA RELACION LABORAL.

SEGUNDA CUESTION: PROCEDENCIA DE LA DEMANDA.

TERCERA CUESTION: LAS COSTAS.

SOBRE LA PRIMERA CUESTION LA DRA.ARROYO DIJO:

Que la relación laboral que invoca el accionante se encuentra admitida expresamente por la demandada CTC SRL y acreditada con los recibos de haberes (fs.27/34) y testimoniales rendidas en la audiencia de vista de causa; que acreditan que el Sr.Sergio Antonio Terrera se desempeñaba para la firma demandada.

Por lo que concluyo que el causante se encontró vinculado con la demandada CTC SRL por un contrato de trabajo y amparado dentro de la normativa de la ley 24.557; habiendo quedado radicada la competencia en este Tribunal de acuerdo con lo normado por el art.1 del CPL.

El contrato de afiliación celebrado entre la empleadora y la demandada Liberty ART SA fue admitido por esta en el responde y se encuentra acreditado con el informe de fs.239.

Así voto.

A LA MISMA CUESTION LOS DRES.CATAPANO Y RAUEK DE YANZON DIJERON: Que por fundamentos similares adhieren al voto que antecede.

SOBRE LA SEGUNDA CUESTION LA DRA.ARROYO DIJO:

I) El actor reclama en este proceso el pago de la suma de $ 370.207 en concepto de indemnización por muerte ocasionada por el accidente de trabajo sufrido por el Sr. Terrera.

Reclama contra Liberty ART SA el monto que resulte por aplicación de la ley 24.557. Y reclama contra el empleador CTC SRL, sus socios, y el Automóvil Club Argentino por la responsabilidad extra sistémica.

La actora y Liberty ART SA celebraron un acuerdo conciliatorio mediante el cual se abonó a la actora la suma acordada ($120.000) en concepto de indemnización tarifada conforme la LRT.

Por tanto la litis ha quedado circunscripta a la demanda por reparación integral.

II) En este orden, corresponde analizar los hechos, conforme la prueba rendida, a fin de verificar con arreglo al derecho aplicable, la procedencia o no de la demanda.

Constituyen hechos acreditados en la causa:

a) que el causante de los actores, Sr. Sergio Antonio Terrera, se desempeñaba como empleado de la firma demandada CTC SRL en el camping que esta explota ubicado en el dique Cipolletti de Lujan de Cuyo.(recibos de fs.27).

b) Que el día 27/12/2005 se desató una tormenta de gran magnitud en la zona. El informe de fs.347 remitido por el Servicio Meteorológico Nacional informa que en los departamentos de Lujan, Capital, Maipú, Godoy Cruz y Guaymallen entre las 18,00 y las 21,00 hs se registraron «tormentas eléctricas con lluvia y probables mangas de granizo, los vientos soplaron del sector sur con velocidades entre 30 y 45 km/h con ráfagas con intensidad entre muy fuerte y temporal (entre 50 y 74 km/h). Las notas y fotografías periodísticas de fs. 4/5 dan cuenta de la magnitud de los daños ocasionados por el temporal.

c) Que el Sr. Sergio Antonio Terrera se encontraba dentro de su automóvil en el interior del camping cuando un enorme pino cayó encima y lo aplastó ocasionándole la muerte. Así surge de las actuaciones agregadas en copia a fs. 433/464 «Averiguación Muerte de Sergio Antonio Terrera Expte. n° P 97.075/05/04 » originario de la Oficina Fiscal Departamental n° 11 de Lujan de Cuyo y certificado de defunción de fs. 19 y nota periodística de fs.4.

La testigo Claudia Mariel Ru dijo que se enteró porque le avisaron por teléfono que el Sr. Terrera había sufrido un accidente falleciendo en una tormenta, que Terrera trabajaba en el camping, arreglaba los jardines, era ordenanza.

La testigo Verónica del Carmen Segura, dijo que llevaba a sus hijos a la escuela de verano del camping, Terrera trabajaba allí para la familia Matolini. A la tarde e mpezó una tormenta, se fueron todos al restaurante. Algunos salieron para buscar los autos y Terrera fue a guardar su auto para resguardarlo y un pino se le cayó encima del auto. La tormenta era terrible y el pino que se cayó era enorme. No se podía caminar de la cantidad de agua que había. Tenían miedo que viniera piedra.Terrera también estaba en el restaurant y salió para buscar su auto que estaba en la proveeduría para cubrirlo.

El testigo Daniel Bernabé Giovarrusio dijo que trabajaba en la destilería de Luján de Cuyo y a veces iba al camping del dique Cipolletti para comprar viandas para almorzar, que Terrera trabajaba en el camping y en el restaurant, hacía de todo un poco, barría, hacía mantenimiento. Ese día la tormenta era muy fuerte y se demoró en salir porque esperó que terminara la tormenta. Al salir fue por el camping a pagar la cuenta y vio que había caído un pino grande y estaba el auto de Sergio Terrera abajo con él adentro. Que «fue una tormenta como pocas». «Yo por eso me demoré en salir y esperé que terminara la tormenta.»

El testigo Palma Carlos Alberto, dijo que trabajó para los demandados, que Terrera era compañero de trabajo en el camping, estaba presente el día del hecho. Estaban todos en el restaurant con Sergio Terrera, Ricardo y Doña Pocha. El testigo trabajaba como mozo, armó el comedor, la tormenta era terrible, dijo el testigo «nunca vi un temporal así; no se veía a mas de 10 metros.» Que sintieron gritos y fueron a auxiliar a los chicos que estaban acampando, los sacaron y los llevaron a todos al restaurant, estaba muy frio y les dieron café. Vieron luces debajo de un pino caído y fue a ver y vio que era el auto de Sergio Terrera, su primo y su tía dijeron que había ido a buscar el auto que quería resguardarlo, y lo llevó abajo del pino. Que Terrera al igual que los Matolini dejaba el auto en la proveeduría bajo una ramadita.

III) PRESUPUESTOS DE LA RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL. ART.1.113 C. CIVIL.

La actora al iniciar la demanda solicita la aplicación del art.1.113 del C.Civil y reclama una indemnización integral.

Para considerar la procedencia o no de la acción intentada, debe analizarse en primer lugar si se configuran en el presente caso los presupuestos que dan lugar a la responsabilidad civil, para luego en su caso, considerar el planteo de inconstitucionalidad de la LRT.

El art.1.113 del C.C., que prevé la responsabilidad extracontractual objetiva, establece que la obligación del dueño se extiende a los daños que causaren los que están bajo su dependencia o por las cosas de que se sirve, o que tiene a su cuidado. En el supuesto de daños causados con las cosas, el dueño o guardián para eximirse de responsabilidad, debe demostrar que de su parte no hubo culpa; pero si el daño hubiera sido causado por el riesgo o vicio de la cosa, sólo se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder (art.1.113 1º y 2º párrafo del C.C.).

Por tanto, para que la presente acción sea procedente, el actor debe acreditar los siguientes presupuestos: 1) el hecho accidental y sus circunstancias, 2) la intervención activa de una cosa riesgosa o viciosa, 3) la relación de causalidad, 4) el daño, y 5) el factor de atribución o antijuridicidad. (Cfr.Gelber Ruiz de Virgilis, «La prueba en los accidentes de trabajo», Hammurabi, Bs.As., 1981, pg.122; Alvarez Chavez, El art.1113 del C.C. en la reparación de los accidentes de trabajo, ed. E.J., 1990, pg.55 y Nuevo Régimen Legal de los Accidentes de Trabajo, Ed.La Rocca, 1989, pg.201; Pizarro, Responsabilidad Civil por el riesgo o vicio de la cosa, ed. Universidad, Bs.As., 1983, pg.442, entre otros).

Analizaremos ahora si los requisitos referidos anteriormente se cumplen en el presente caso.

a) El hecho del accidente:El mismo, además de no haber sido negado por la accionada, ha sido acreditado con las actuaciones penales, informes del diario Uno, y las testimoniales.

Con lo que concluyo que la tormenta y la caída del árbol sobre el auto en que se encontraba el Sr. Terrera se encuentran acreditadas.

b) La intervención activa de una cosa riesgosa o viciosa

La norma contiene el principio de responsabilidad objetiva del patrón por el riesgo o vicio de la cosa y las eximentes serían: la culpa exclusiva de la víctima o la de un tercero por quien no se debe responder.

Ha dicho nuestra Suprema Corte de Justicia, que «no es suficiente la prestación del servicio como hecho vicioso o riesgoso, sino que se exige un plus, que demuestra en sí mismo que la actividad es riesgosa. En principio, la cosa inerte no genera responsabilidad, ni la prestación en sí misma de la función, salvo que esta sea obviamente riesgosa en sí misma. ( expte. 60.039 «Prov. de Mza. en J: 4977 Blanco Gustavo c/ Gob. de la Prov. de Mza. p/ Ord. s/ Cas.» del 25/11/99, Sala II S.C. J. Mendoza).

En el presente caso, el trabajo de operario de un camping en tareas de limpieza y mantenimiento por sí mismo no es riesgosa o peligrosa.

Sí lo es la tormenta eléctrica con lluvia, granizo y ráfagas de viento de intensidad calificadas como temporal (de 50 a 70 km/h).

«En principio se ha determinado que los fenómenos de la naturaleza constituyen caso fortuito -o más bien fuerza mayor- cuando son extraordinarios y por su intensidad salen del orden común, pues normalmente estos hechos naturales están sometidos a las leyes de la causalidad y por ello quedan sujetos a una cierta previsión y consiguiente prevención de parte del hombre (artículo 512 del Código Civil; conf. Llambías, Jorge, ob. cit., t. I, pág.241, nº 199; Rezzónico, «Estudio de las obligaciones», t. I, pág. 175; CNCiv., Sala «C», E.D. 131-344; Sala «D», id.63-467). Concretamente respecto a las lluvias se ha determinado que «para que eximan de responsabilidad en los términos del art. 514 del Código Civil deben ser de una violencia excepcional, desacostumbrada desde épocas lejanas, conforme a las circunstancias de tiempo y lugar en que se producen (conf. CNCiv., Sala «A», L.L. 106-368; Sala «E», E.D. 117-228).»

La intensidad de la tormenta queda probada no solo con el informe del Servicio meteorológico sino con las declaraciones testimoniales que dan cuenta que todos los que estaban en el camping se refugiaron en el restaurant, que incluso rescataron a los acampantes y también los llevaron al restaurant, el testigo que estaba en la destilería de Lujan (que ubica en las cercanías del camping) esperó que acabara la tormenta para poder salir.

Se trató conforme la prueba aportada, de una tormenta que por sus características no era previsible y que por su caudal exorbitante ocasionó violentas e imprevistas caídas de arboles, inundaciones, caída de cables de alta tensión, caída de techos (aviso periodístico de fs.5) tipificándose como un acontecimiento atmosférico extraordinario que puede entrar en las previsiones del art. 514 del Código Civil.

De este modo, se produjo así la interrupción del nexo de causalidad, ya que el daño resultó de una causa ajena al hecho de la demandada (un caso fortuito o de fuerza mayor: repito la tormenta torrencial que se desató el día en cuestión en la zona.

Por tanto el recaudo no se cumplimenta en el presente caso.

c) La relación de causalidad entre el hecho y el daño:

La tormenta extraordinaria ocasionó la caída de un gran árbol sobre el automóvil en que se encontraba el actor, produciéndole la muerte por aplastamiento.

La actora dice que el Sr.Terrera se encontraba cumpliendo sus tareas habituales de cobrar el ingreso al camping y ubicar a los ingresantes, que a pesar de la tormenta fue instruido de continuar con las mismas, que no teniendo tiempo de refugiarse en las instalaciones de restaurant, se guareció dentro de su automóvil que estaba estacionado en el predio.; que el viento arrancó de cuajo un enorme pino que cayó sobre el automóvil ocasionando el fallecimiento instantáneo.

En tanto la demandada afirma que el accidente se produjo por culpa del actor.

Los testigos que declararon en la audiencia de vista de causa fueron contestes en que todos estaban refugiados en el restaurant, incluso los acampantes que habían sido socorridos y llevados al restaurant. Que el Sr. Terrera también estaba dentro del restaurant cuando decidió salir para preservar su automóvil del granizo.

La investigación llevada a cabo en sede penal concluye (fs.457) que «el vehículo había sido ubicado junto al árbol para resguardar de la tormenta de granizo que se precipitaba en el lugar, siendo arrancado el árbol de raíz por el temporal, aplastando al rodado con su ocupante en el interior».

De manera que los hechos no sucedieron como lo relata la actora en la demanda; no fue instruido el Sr. Terrera para continuar con sus tareas. Por el contrario se encontraba refugiado juntamente con los que trabajaban en el lugar así como también los visitantes del camping dentro del restaurant.

En esas circunstancias, y ante la posibilidad de que el granizo dañara su automóvil que estaba estacionado frente a la proveeduría (dentro del camping), decidió salir para proteger su automóvil y lo llevó junto al árbol enorme para resguardarlo del granizo.

La exposición del Sr. Terrera al peligro en forma voluntaria y consciente constituye culpa grave que impide atribuir responsabilidad al empleador.

Se ha producido la ruptura entre la situación de riesgo y peligro con el daño, por culpa de la víctima.

Sin soslayar los trágico y lamentable del hecho, debemos concluir que fue el accionar culpable del Sr.Terrera lo que ocasionó la tragedia.

En definitiva, no se dan en el presente caso los presupuestos legales de acuerdo con el art.1.113 del C.Civil que determinan la responsabilidad del empleador. Razón por la cual la demanda debe ser desestimada.

Lo que torna innecesario los restantes presupuestos (sujeto pasivo, factor de atribución y daño), el planteo de inconstitucionalidad del art. 39 LRT y las responsabilidades solidarias de los codemand ados.

Así voto.

A LA MISMA CUESTION LOS DRES.RAUEK DE YANZON Y CATAPANO DIJERON: Que por fundamentos similares adhieren al voto que antecede.

SOBRE LA TERCERA CUESTION LA DRA.ARROYO DIJO:

Que las costas se imponen en el orden causado dado que la actora ha litigado de buena fe por tratarse de la esposa del Sr. Terrera que pudo desconocer las circunstancias en que se produjo el fallecimiento de su esposo. (arts. 31 CPL y 36 CPC). A los efectos regulatorios debe deducirse la suma percibida pactada en concepto de indemnización de la LRT. Por lo que debe tomarse como monto la suma de pesos doscientos cincuenta mil doscientos siete ($250.207).

Así voto.

A LA MISMA CUESTION LOS DRES.CATAPANO Y RAUEK DE YANZON DIJERON: Que por fundamentos similares adhieren al voto que antecede.

Con lo que terminó el acuerdo, pasando el Tribunal a dictar sentencia que a continuación se inserta.

Mendoza, 4 de Junio de 2013.

Y VISTOS:

El acuerdo que precede, el Tribunal juzgando en definitiva,

RESUELVE:

I) No hacer lugar a la demanda promovida por N. R. Q. por sí y por sus hijos menores contra CTC SRL, L. E. J. DE M., A. E. M., J. S. M. Y AUTOMOVIL CLUB ARGENTINO por el cobro de la suma de $ 250.207 (Pesos doscientos cincuenta mil doscientos siete) en concepto de indemnización integral por muerte, por improcedente.

II) Imponer las costas en el orden causado.

III) Ordenar practique liquidación por Departamento Contable.

IV) Establecido el capital definitivo del proceso, regúlense los honorarios profesionales.

Enrique Héctor CATAPANO – Juez de Cámara

Inés Beatriz RAUEK de YANZÓN – Juez de Cámara

Mónica Adela ARROYO – Juez de Cámara

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