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Avanza en la Legislatura el decreto de Macri para la defensa de la prensa

Mauri Macri«¡El debate te queda grande, [Cristian] Ritondo!», gritó sin pudor la kirchnerista Gabriela Alegre mientras el vicepresidente de la Legislatura porteña hablaba de «dos modelos en pugna: el de Venezuela, que defiende el Gobierno, y el de la libertad de prensa plena, que buscamos preservar». Enojado, Ritondo tomó con las dos manos el micrófono con el que estaba hablando, se paró y lo ubicó a centímetros del rostro de la legisladora, que quedó sorprendida. «Hablá vos sola, eso es lo que quieren ustedes», le contestó el principal referente de Mauricio Macri, al final de una larga jornada en la que el DNU de protección de la libertad de expresión enviado por el jefe de gobierno porteño dio otro paso hacia su aprobación legislativa.

La extensa, y por momentos tensa reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales porteña, que preside Helio Rebot, terminó con el dictamen del decreto aprobado por los ocho macristas que integran la comisión, sobre 15 totales, y dejó otro dato novedoso. A cambio de su apoyo en el recinto (necesita 31 votos positivos y hoy tiene 29 seguros), el macrismo aceptaría aprobar además en la sesión del jueves 30 un proyecto «rectificatorio» de algunos aspectos del decreto, impulsado por legisladores de Proyecto Sur y la Coalición Cívica-ARI, que responden a «Pino» Solanas y Elisa Carrió.

«Primero queremos aprobar el DNU, después avanzamos con el proyecto de ellos», afirmó a LA NACION una de las principales espadas de Pro en la Legislatura. Durante el debate, Fernando Sánchez (CC-ARI) y Julio Raffo (Proyecto Sur) coincidieron en defender la «potestad y jurisdicción de la Ciudad» de legislar en el ámbito de los medios de comunicación, una de las principales críticas del kirchnerismo al DNU con el que Macri se propuso defender a medios y periodistas de los ataques del Gobierno .

CONTRAPUNTOS

Más allá de la estrategia negociadora de Pro para terminar de aprobar el DNU, el kirchnerismo porteño se explayó ayer con duras críticas hacia Macri y su herramienta legislativa. A su turno, Aníbal Ibarra, Gabriela Cerrutti, María José Lubertino y el camporista Juan Cabandié apelaron a todo tipo de calificativos hacia el jefe de gobierno. «Ésta es una guerra macrista de secesión mediática», apuntó Lubertino. «Es una norma nula e inconstitucional», dijo Ibarra, durante su larga intervención. «Esto es un mamarracho, una vergüenza. Están siguiendo los lineamientos de [Héctor] Magnetto [CEO de Clarín]», dijo Cabandié, que terminó recibiendo el reto de Raffo por decir que «la Ciudad es menos que una provincia».

Después de varias horas, Cerrutti apuntó a la estrategia de Pro. «No tendríamos que hablar del decreto, sino del proyecto que están preparando con Carrió y Solanas», dijo la ex periodista. Desde Pro no la desmintieron: Oscar Moscariello afirmó que el DNU «tiene la legalidad necesaria» para ser aprobado, aunque no descartó una ley correctiva «como tantas veces lo hemos hecho». «Estamos listos para aprobar el DNU el 30, pero también dispuestos a abrir el debate», dijo a LA NACION el macrista Martín Ocampo.

La norma enviada por Macri establece que la justicia local podrá intervenir en casos de ataques a la libertad de expresión, por medio de un fuero especialmente creado a tal fin. «La intención de la Presidenta es que no haya más prensa libre en la Argentina, y esto dañará profundamente a la democracia», afirmó Macri, el pasado martes 14, durante la presentación del decreto. Por disposición de la ley porteña, el DNU tiene una duración de 30 días, por lo que debe ser aprobado antes de esa fecha o caduca.

Pero nadie del macrismo cree que la norma fracase, sea en su versión DNU o como proyecto de ley consensuado. A los apoyos de Unión por Todos (2 votos), el denarvaísta Daniel Amoroso, y los de Proyecto Sur y la CC-ARI se sumarían además el de los radicales Claudio Presman y Rubén Campos, aunque la UCR discutirá su posición desde hoy.

PROTESTA GREMIAL EN TÉLAM

La Comisión Gremial Interna (CGI) de la agencia oficial Télam repudió las declaraciones de la diputada kirchnerista Diana Conti. En una entrevista con LA NACION, publicada el sábado, la diputada reconoció que había usado la agencia estatal para desmentir una declaración que había disgustado a la Presidenta. «Hago un cable de Télam», dijo Conti, para explicar cómo había hecho la desmentida.

«A estas aberraciones los invitaron una y otra vez las autoridades de Télam en los últimos años, a pesar de las insistentes denuncias sobre censura y manipulación de la información que realizamos los trabajadores», denunció la CGI.

Fuente: La Nación

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