Se tiene por probado el vínculo laboral, a pesar de que el actor había manifestado extrajudicialmente ser un vendedor libre e independiente

CertificadoLaboralPartes: Zeniquel, Sergio Augusto c/ Salvador S.A. y/u otros s/ ind.

Tribunal: Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes

Fecha: 5-mar-2013

Cita: MJ-JU-M-77477-AR | MJJ77477 | MJJ77477

Se tiene por probado el vínculo laboral, a pesar de que el actor había manifestado extrajudicialmente ser un «vendedor libre e independiente».

Sumario:

1.-Cabe confirmar la sentencia en cuanto tuvo por acreditada la relación laboral, ya que aparecen las notas que la caracterizan, sin importar el nombre que las partes quisieron darle, tal el trabajo prestado en las instalaciones del demandado, insertado el actor dentro de la organización empresaria ajena, efectuando iguales prestaciones que el resto de los vendedores, en horario comercial, durante tiempo prolongado y percibiendo comisiones documentadas en formularios que normalmente se utilizan para pago de sueldos.

2.-Resulta inadmisible la pretensión de la parte recurrente de que se considere a la confesional extrajudicial del actor como prueba conducente, idónea p ara probar la inexistencia de un vínculo laboral, en tanto éste admitió ser un vendedor libre e independiente , laborar por su cuenta y riesgo, pues faltó el animus confidendi , esto es la voluntad basada en la capacidad jurídica para declarar un hecho o circunstancia respecto de la cual el confesante tiene conciencia de que le puede ser oponible: y a la par de declarar el actor de autos que era un vendedor libre, también expresó que ocupaba las instalaciones de la empresa.

3.-Debe analizarse el contexto en que interviniera el demandante cuando declaró en sede laboral, deponiendo como testigo ofrecido por la demanda da en aquél proceso, lo que hace suponer que no actuó con la libertad suficiente, o que estuvo representado al contestar la demanda de alimentos por quienes hoy actúan por la demandada, ambas actuaciones de fechas muy anteriores al requerimiento de regularización laboral.

Fallo:

En la ciudad de Corrientes, a los cinco días del mes de marzo de dos mil trece, estando reunidos los señores Ministros del Superior Tribunal de Justicia, Doctores Fernando Augusto Niz, Alejandro Alberto Chaín y Guillermo Horacio Semhan, con la Presidencia del Dr. Carlos Rubín, asistidos de la Secretaria Jurisdiccional Dra. Marisa Spagnolo, tomaron en consideración el Expediente Nº L04 – 5317/6 , caratulado: «ZENIQUEL, SERGIO AUGUSTO C/ SALVADOR S.A. Y/U OTROS S/IND.».

Habiéndose establecido el siguiente orden de votación: Doctores Fer nando Augusto Niz, Guillermo Horacio Semhan y Ale jandro Alberto Chaín.

EL SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA SE PLANTEA LA SIGUIENTE: C U E S T I O N ¿QUÉ PRONUNCIAMIENTO CORRESPONDE DICTAR EN AUTOS?

A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR MINISTRO DOCTOR FERNANDO AUGUSTO NIZ, dice:

I.- Contra la sentencia dictada por la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Laboral de esta ciudad (fs.618/625), que receptó e l recurso de apelación interpuesto por la actora y revocó la decisión de origen teniendo por acreditada la relación laboral invocada con la firma «Arras S.A.», esta parte recurre en los términos del art. 102 y c.c. de la ley 3540 (fs.630/639).

II.- El medio impugnativo en análisis satisface los recaudos formales previstos en la ley 3540 (arts.102 y 104 ). Siendo admisible, corresponde analizarlo sustancialmente.

III.- Para decidir como lo hizo, priorizó la Cámara los testimonios rendidos a fs. 151/152, 153/154, 155 y 229/230 los que dieron cuenta de la modalidad alegada al demandar, coligiendo de las declaraciones que la tare a desempeñada por el actor presentó todas las características de una prestación brindada e n relación de dependencia.Se insertó en una organización instrumental de medios personales, materiales o inmateriales ajenos, ordenada bajo una dirección y de modo continuado.

Tachó de parcial la interpretación que hizo el primer juez de l as declaraciones prestadas por los testigos producidos por la acciona da, desoyendo sin razón las rendidas por el actor incurriendo en una inadecuada conexidad del material probatorio.

Refirió a la perdurabilidad del vínculo como una característica ajena a la locación de servicios y al comportamiento de la accionada asumido frente al pedido de exhibición de los originales de los recibos de pagos de comisiones y/o planillas suscriptas por el demandante que tuviera en su poder, calificándole como desfavorable pues presentó solamente ocho recibos en una relación de más de diez años, los que además fueron confeccionados en formularios utilizados en la práctica laboral p ara documentar pagos de sueldo y en fechas que coinciden con la de «fin de mes». En adelante, discrepó con el primer juez respecto de la declaración testimonial del actor en el expediente N°4632 (Juzgado Laboral N°3), y lo consignado en el responde glosado al expediente N°483/00 (Juzgado de Familia N°2), aclaró no estar frente a una confesión lisa y llana del absolvente sino ante una confesión extrajudicial. Diferenció la prestada frente a la parte contraria o a quien la represente, de la realizada ante un tercero, haciendo plena prueba en el primer caso y necesitando de otra que la corrobore en el segundo. Y concluyó que el hecho de declarar el actor como testigo en otro juicio que era «vendedor libre», no pudo tener los efectos asignados por el primer juez (confesión lisa y llana), dado que a la par de identificarse como un trabajador independiente aclaró que ocupaba las instalaciones de la firma.En cuanto a lo vertido en el responde de la demanda de alimentos, consideró que en ese momento el actor era un trabajador en negro, no registrado, no advirtiendo «animus confidendi», es decir voluntad basada en la capacidad jurídica para declarar un hecho o circunstancia respecto de la cual el confesante tiene conciencia que puede serle oponible.

Concluyó por todo ello que las tareas desempeñadas por Zeniquel ocupando las instalaciones de la empresa, en horario determinado, contra el pago de una contraprestación presentó todas las características propias de una relación de dependencia de allí que ordenó devolver los autos a primera instancia a efectos de que se aborden las restantes cuestiones planteadas no resueltas.

IV.- Expresa la parte recurrente que la decisión impugnada incurre en groseros errores de derecho al valorar las pruebas aportadas por su parte, descartando la confesión extrajudicial y demás pruebas corroborantes de un vínculo ajeno a la Ley de Contrato de Trabajo, tal el carácter autónomo de las actividades realizadas por el actor.

Aduce que en momento alguno su parte alegó una locación de servicios, eventualmente y aún así nada impedía que lo fuera por el plazo de diez años como lo autoriza el Código Civil (Art. 1505). A la vez resulta sorprendente, añade, que de ser cierto que el actor hubiera mantenido una vinculación laboral durante tan largo lapso de tiempo haya tolerado una situación irregular sin denunciar a los entes recaudadores o al Sindicato, no habiendo formulado reclamo alguno (fs. 524, 530). Igualmente su parte constató, agrega, que Zeniquel se registró como Empleador ante la AFIP, habiendo confesado, además, su condición de vendedor libre e independiente (expediente N°483/00, demanda de alimentos) y testimoniado (expediente 4632, juzgado laboral N°3) acerca de esa condición, haciéndolo en un momento en el cual ya estaba reclamando su registración par a lo cual, a su entender, existía «el animus confidendi» no advertido por el juzgador.Por todo ello estima violentadas por la Cámara las reglas de la sana crítica racional (art. 386 del C.P.C.C.), incurriendo en la figura del absurdo.

V.- Ya es doctrina sentada por este Superior Tribunal en numerosos precedentes que no cualquier disentimiento autoriza a tener por configurad o el «absurdo» en la selección y valoración de la prueba; en consecuencia, no es suficiente discrepar con la apreciación efectuada por el tribunal, tampoco que ella aparezca discutible o poco convincente pues se requiere algo más, la demostración del vicio lógico del razonamiento o una errada interpretación al punto de haber llevado al tribunal a establecer conclusiones claramente insostenibles, contradictorias entre sí o inconciliables con las constancias que resultan de la causa (ver Sentencias de este Superior Tribuna l 30/2.006; 71/2.006; 15/2.007; 88/2.011; 90/2.011; 93/2.011 entre tantas otras). Y si bien el recurrente enuncia los vicios, no alcanza a demostrarlos, siendo el razonamiento del tribunal inferior derivación razonada del derecho vigente con arreglo a las constancias probatorias producidas en autos (arts.377 , 386 C.P.C.C. y art. 109 ley 3540).

Pretende la parte recurrente a lo largo de su recurso se considere a la confesional extrajudicial del actor como prueba conducente, idónea p ara probar la inexistencia de un vínculo laboral, en tanto éste admitió ser un «vendedor libre e independiente», laborar por su cuenta y riesgo. Hecho reconocido y corroborado con los informes de fs.524 y 530, con los recibos originales de pago de comisiones y constancia actualizada de inscripción de Sergio Augusto Zeniquel ante la AF IP, registrado como empleador.

Sin embargo, esas objeciones al decisorio de Cámara no alcanza n entidad suficiente para probar un supuesto arbitrariedad de sentencia, más aún cuando no se ha hecho cargo de fundamentos esenciales que la sentencia de Cámara contiene y a los que me referiré seguidamente.

VI.- En efecto, fue correcto el relevamiento y conexidad que ha hecho el anterior tribunal de las pruebas producidas en el pro ceso, arribando a una conclusión fruto de una reflexión crítica de los testimonios producidos por ambas partes.

Hizo un análisis pormenorizado de los testigos producidos por el actor quienes dieron razón de sus dichos y aportaron elementos que vislumbraron la existencia de un vínculo de naturaleza laboral (la calidad de vendedor de Zeniquel, cumplimentada en horario comercial, bajo las órdenes del Gerente Comercial y del Presidente relacionadas a las ventas y remunerado a comisión). Luego, se avocó a los dichos de los deponentes aportados por la demandada quienes manifestaron desconocer el carácter bajo el cual el accionante vendía autos para la sociedad, más ratificaron el hecho de que intervenía en la venta de autos nuevos y usados.

Y además de ponderar los testimonios aludidos (fundamento esencial en modo alguno rebatido en esta instancia extraordinaria, por lo que arriba firme), los correlacionó con los recibos obrantes en el proceso instrumentos que probaron el pago de comisiones, los que a su vez -expresó el inferior- fueron confeccionados en formularios utilizados en la práctica laboral para documentar los pagos, añadiendo el hecho de que registraron fechas coincidentes con las de fin de mes (coincidiendo en cierto modo con la oportunidad de pago de la remuneración). A ello sumó la vocación de permanencia del vínculo en el tiempo, característica de una relación de dependencia.

Estos fundamentos esenciales no fueron idóneamente criticados, siendo deficitaria la expresión de agravios, argumentos que arriban firmes a esta instancia.

Yeste comportamiento recursivo, adelanto, conlleva al rechazo de la impugnación (Cfr. STJ. Ctes.: Sentencias Laborales 25/88; 146/94; 155/94; 156/94; 158/94; 06/95; 07/95; 10/95; 25/95; 46/97; 24/00; 01/01; 57/03; 38/07 entre tantas otras).

VII.- Tampoco la pretensión de hacer valer como plena prueba la confesión extrajudicial (la parte recurrente refiere al testimonio prestado por el actor en otro proceso laboral -ver fs.93-, como la contestación que hiciera el S r. Zeniquel en el juicio por alimentos -fs.118/119-, habiendo reconocido su calidad de vendedor libre, sin relación de dependencia), logra conmover la solución que al respecto arribó la Cámara.

No resulta contraria a derecho la interpretación efectuada por el «a- quo» respecto al valor de las afirmaciones efectuadas por el actor en aquellas actuaciones, antes bien su conclusión resulta derivación razonada de lo dispuesto en el art.425 del C.P.C.C.

En tal sentido, devino fundada la discrepancia con el primer juez a l considerar que los reconocimientos según los cuales no habría tenido bienes, ni ingreso, ni trabajo por un lado -ver fs.118/119-, como haber trabajado siendo un vendedor libre e independiente -testimonio de fs. 93- por otro, no pudieron calificarse como confesión lisa y llana del absolvente, sino más bien significaron una confesión extrajudicial y como tal diferenciada claramente en cuanto a sus efectos según haya sido hecha frente a la parte contraria o quien la represente, o frente a un tercero. En este último caso, y según lo sucedido en este proceso, necesitó ser probada en su materialidad y alcances por otros medios de prueba dentro del proceso. Así lo prescribe el art . 425 parte «in fine» del C.P.C.C.al prescribir que la confesión hecha fuera de juicio a un tercero constituirá fuente de presunción simple.

Además faltó, bien expresó el inferior, el «animus confidendi», esto es la voluntad basada en la capacidad jurídica para declarar un he choo circunstancia respecto de la cual el confesante tiene conciencia de que le puede ser oponible. Y a la par de declarar el actor de autos que era un vendedor libre, también expresó que ocupaba las instalaciones de la empresa. Esa falta de «animus confidendi» brindó a la sentencia fundamentos inconmovibles.

VIII.- Aparecen asimismo razonables las manifestaciones hechas por la parte recurrida en el memorial de contestación de agravios cuando destaca la necesidad de analizar el contexto en que interviniera el demandante cuando declaró en sede laboral (ver fs.93), deponiendo como testigo ofrecido por la demanda da en aquél proceso lo que hace suponer que no actuó con la libertad suficiente. O que estuvo representado al contestar la demanda de alimentos por quienes hoy actúan por la demandada. Ambas actuaciones de fechas muy anteriores al requerimiento de regularización laboral.

IX.- Como corolario de lo que vengo sosteniendo no cabe sino afirmar que la conclusión de la existencia de un vínculo de naturaleza laboral quedó plasmada en la especie, apareciendo las notas que la caracterizan, desentrañadas por el juzgador sin importar el nombre que las partes quisieron darle pues lo que cuenta es la verdadera situación creada, tal el trabajo prestado en las instalaciones del demandado, insertado el actor dentro de la organización empresaria ajena, efectuando iguales prestaciones que el resto de los vendedores, en horario comercial, durante tiempo prolongado y percibiendo (como también se acreditó) comisiones documentadas en formularios que normalmente se utilizan para pago de sueldos.

Por lo demás el salario basado en comisiones es una forma de remuneración. Trátase de retribuciones que varían de acuerdo con las ventas que el trabajador efectúe (arts. 108 y 109 LCT). En el caso de una operación sujeta a comisión, trabajador y empleador cumplen diferentes roles:el primero gestiona el negocio, acerca la voluntad de las partes; por su parte quien celebra el negocio, quien asume obligación de cumplimiento y derecho de cobro de la operación concertada es el empleador. Su particularidad es que para tener derecho al cobro de la comisión, el dependiente tuvo que haber concertado esa operación de venta sobre la base de parámetros previamente indicados por la patronal, quien es la destinataria y obligada última de l a operación efectuada por aquél.

En la especie, a no dudar, las notas que caracterizan la relación de dependencia laboral fueron descubiertas por la Cámara luego de confrontar los hechos debatidos con la prueba producida, habiendo correlacionado los distintos elementos probatorios entre sí conforme su sana critica (art.386, C.P.C.C). Todo condujo a descartar que haya mediado un trabajo autónomo. A tal fin, ni los registros de la AFIP o el silencio del actor en efectuar algún tipo de reclamo de regularización por tanto tiempo- como expresa la parte recurrente- resultan conducentes para sostener su postura. El contrato de trabajo es un contrato realidad, la circunstancia de registrarse como empleador o permanecer en silencio largos años resultan irrelevantes para determinar la inexistencia de relación laboral cuando se encuentran acreditadas circunstancias que son determinantes y características de la dependencia personal propia de un contra to de trabajo, estando incluso probado que el actor estaba incorporado a una organización empresaria ajena. Ni siquiera el hecho de poder concertar negocios o pactar comisiones con otras empresas desnaturaliza el carácter laboral, desde que la «exclusividad» no es nota caract erística del contrato de trabajo, siendo en cambio importante la prueba que el actor de aut os estuvo integrado junto con otros medios personales y materiales a la empresa demanda da para el logro de los fines de esta última.

El silencio evidenciado no puede tomarse como abdicación de derechos, los que son irrenunciables.Por el contrario, la falta de reclamo aparece en la mayoría de los casos como opción impuesta por la empleadora para mantener el trabajo y el ingreso, explotando la situación de hiposuficiencia del dependiente.

Desde luego, sobrevuela este orden de razones el principio de irrenunciabilidad que, como manifestación de la directriz constitucional de protección del trabajador, enerva la posibilidad de que el dependiente se prive voluntariamente de los derechos acordados incluso a través de convenciones expresas (art. 12 L.C.T).

X.- Frente a lo argumentado resulta irrelevante cualquier reconocimiento que pudo haber efectuado el trabajador, no siendo impedimento para la admisión de un vínculo de naturaleza laboral su inscripción como un empleador, su manifestación de independiente o no reclamar una regularización. Por ello comparto la merituación del sentenciante inferior quién apreció con nitidez la característica de ejecución continuada y ajeneidad del vínculo, con sujeción al poder de dirección y dependencia económica.

XI.- En mérito a lo expuesto, no evidenciando en este caso la ocurrencia del vicio de absurdo invocado, en tanto no medió un error grave y ostensible cometido en la conceptuación, juicio o raciocinio al momento de analizar o interpretar una prueba, con tergiversación de las reglas de la sana crítica, de tal modo que la conclusión contradiga el orden lógico formal, se impone el rechazo del recurso de inaplicabilidad de ley tenido a consideración, con costas.

Voto por el rechazo del recurso de inaplicabilidad de ley interpuesto, en su mérito confirmar la sentencia recurrida, con costas a cargo de la vencida y pérdida del depósito de ley. Regular los honorarios de los profesionales intervinientes Dres. Graciela M. María Zossi, y María Valeria Levatti en el carácter que han intervenido, en conjunto y por la demandada vencida y como Monotributistas; los pertenecientes al Dr.

Adolfo Victor Bordagorry, vencedor y como Responsable Inscripto, a todos en el 30% de la cantidad que deba fijarse para los honorarios de primera instancia (art.14 , ley 5822) adicionándole a los pertenecientes al Dr. Bordagorry el 21% que deba tributar ante el IVA.

A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR MINISTRO DOCTOR GUILLERMO HORACIO SEMHAN, dice: Que adhiere al voto del Sr. Ministro Dr. Fernando Augusto Niz, por compartir sus fundamentos.

A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR MINISTRO DOCTOR ALEJANDRO ALBERTO CHAIN, dice: Que adhiere al voto del Sr. Ministro Dr. Fernando Augusto Niz, por compartir sus fundamentos.

En mérito del precedente Acuerdo el Superior Tribunal de Justicia dicta la siguiente:

SENTENCIA Nº 9

1°) Rechazar el recurso de inaplicabilidad de ley interpuest o, en su mérito confirmar la sentencia recurrida, con costas a cargo de la vencida y pérdida del depósito de ley.

2°) Regular los honorarios de los profesionales intervinientes Dres. Graciela M. María Zossi, y María Valeria Levatti en el carácter que han intervenido, en conjunto y por la demandada vencida y como Monotributistas; los pertenecientes al Dr. Adolfo Victor Bordagorry, vencedor y como Responsable Inscripto, a todos en el 30% de la cantidad que deba fijarse para los honorarios de primera instancia (art. 14, ley 5822) adicionándole a los pertenecientes al Dr. Bordagorry el 21% que deba tributar ante el IVA.

3°) Insértese y notifíquese.

Fdo: Dres. Fernando Niz

Guillermo Semhan

Alejandro Chain

Carlos Rubin

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