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Caso Píparo: tres de los imputados dijeron ser inocentes y pidieron justicia y uno se arrepintió

Carolina PíparoTres imputados de participar en la salidera reclamaron justicia y dijeron ser inocentes, mientras que un cuarto dijo estar arrepentido y pidió a la familia que «tenga fuerzas». El lunes se conocerá el veredicto.

Así lo expresaron tras la última audiencia de alegatos y al hacer uso del derecho a unas últimas palabras del proceso ante el Tribunal Oral II de La Plata, que el lunes próximo a las 11 dará a conocer su sentencia.

Los otros tres imputados que son juzgados desde marzo último por el Tribunal Oral II de La Plata se negaron a efectuar alguna consideración final.

Carolina Píparo, la mujer que en julio de 2010 recibió un balazo que derivó en una cesárea de emergencia, dando a luz a su hijo Isidro que murió una semana después, expresó: «Tengo toda la fé en el lunes próximo, en que le den reclusión perpetua a todos».

«He tenido que escuchar barbaridades, como que la mala suerte los llevó (a los imputados) a estar aquí (en el juicio), o que Isidro no existió, pero tengo fé que puedan discernir (los jueces) que fue un homicidio», remarcó la mujer.

El abogado de Carolina, Fernando Burlando, expresó su esperanza de que «todas estas ratas estén de por vida presos, porque deben morir en la cárcel».

En la audiencia de hoy se oyó el último alegato, el de la defensora oficial Claudia Fernández, abogada de Luciano López (20), acusado de ser quien condujo la moto que interceptó a Carolina, y de la cual descendió el joven que le arrebató la cartera y, ya en el piso, de rodillas, la baleó en la cara.

La defensora reclamó «la absolución en todos los delitos» para su defendido, o una imputabilidad reducida, reclamando que se tomen como atenuantes la falta de antecedentes, su escaso nivel cultural, su arrepentimiento y su juventud, ya que había cumplido 18 años el día antes del hecho.

También consideró que debía valorarse como atenuante que «la pérdida de su padre, asesinado cuando López tenía catorce años».

Sostuvo que López es un joven a quien las pericias psicológicas calificaron de poseedor de rasgos narcisistas, con un perfil psicopático, con gran carencia afectiva, un analfabeto funcional.

«El particular damnificado lo definió como infantiloide y con la intelectualidad de un primate, y es acertado, a mi no se me habría ocurrido pero eso describe la estructura de su personalidad, es influenciable y fácil de corromper», sostuvo en referencia a que fue llevado engañado a la salidera de la que fue víctima Píparo.

Rechazó que López haya participado de una asociación ilícita y dijo que la muerte de Isidro fue un «aborto» y no de un homicidio.

«Si bien el corazón (del bebé) irrigaba, estamos en presencia de un cadáver alojado intraútero. La muerte por hipoxia ha ocurrido intrauterinamente por la lesión primaria del encéfalo», sostuvo.

Remarcó que «la prolongación del tratamiento (de asistencia que recibió el bebé durante una semana) sin el objetivo de donar sus órganos, llevó a una sepsis generalizada».

La defensora pidió al Tribunal que, en caso de no prosperar la absolución o la imputabilidad reducida, se condene a López por el delito de partícipe secundario en robo calificado en poblado.

Finalizado el alegato de la defensora, el Tribunal dio a los imputados el derecho a efectuar una última declaración.
Carlos Burgos (20), quien llegó al juicio acusado de ser quien disparó a Carolina Píparo pero luego ésta reconoció al imputado Carlos Moreno (20) como tirador, volvió a declamar su inocencia.

«Confío en la justicia, espero se demuestre mi inocencia», dijo Burgos tras agradecer el desempeño de su abogado, Rubén Carrazone.

Moreno, a quien Píparo reconoció como el joven que le disparó, por su voz y por tener «pocitos en la cara», nunca declaró en el juicio pero hoy hizo uso de su derecho y habló para decir que esperaba «simplemente justicia para todas las partes».

«El que sea inocente, que se vaya a su casa y el que no…», dijo el joven sin completar la frase, pero sugiriendo que quien sea hayado culpable deberá cumplir pena de prisión.

Miguel Angel Silva (43), alias «Pimienta», acusado de ser quien «marcó» a Píparo en el interior del banco Río de La Plata dijo al Tribunal: «Estoy arrepentido».

«Quiero decirle a la familia (Píparo) que tenga fuerza. Si lo hubiera podido evitar lo hubiera evitado», dijo generando un gesto de incredulidad y sarcasmo entre los familiares de la víctima.

Por su parte, Augusto Claramonte (44), que llegó en libertad al juicio, manifestó que hace tres años que reclama su «inocencia» y pidió «que se haga justicia».

Por su parte los imputados López, Juan Calvimonte (25) y Carlos Jordán Juárez (45), expresaron que no deseaban hacer ninguna manifestación final.

El fiscal Marcelo Romero, aseguró que las últimas palabras de Moreno «sorpendieron gratamente ya que dijo que el que sea inocente que se vaya a su casa y el que no..dejando en suspenso la frase como diciendo que el que no que se quede encerrado».

Sostuvo que «la gran discusión jurídica» de este juicio es si la muerte de Isidro fue un homicidio, como sostuvo él y Burlando o un aborto, como trataron de demostrar las defensas de los imputados.

«Ahora la decisión es de los magistrados, es la hora de los jueces», remarcó el fiscal.

Fuente: http://www.telam.com.ar/

 

 

 

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