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El «dólar turista» cumple su primer mes de vida: así fue la respuesta de los argentinos

dolaresDurante los días previos, el rumor corría como reguero de pólvora. «Se vienen nuevas medidas para el sector turístico, no hay dudas», venían alertando desde una reconocida agencia de viajes de primera línea a iProfesional a comienzos de marzo.
Y conforme crecían las versiones, más se fue exacerbando el deseo de argentinos de continuar sacándole el jugo a la que hasta hace poco era una de las últimas «ventanillas» para acceder al tipo de cambio fijado por el Banco Central
Así las cosas, lo que era un rumor, finalmente terminó convirtiéndose en realidad.
A través de una resolución publicada el lunes 18 de marzo, el Gobierno tomó dos medidas que generaron antipatía en un sector de la sociedad: por un lado, incrementó en 5 puntos el recargo a las compras con tarjeta en moneda extranjera. Por otro, pasó a «castigar» con un 20% extra la adquisición de paquetes y aéreos para viajar al exterior.
Fueron medidas que se veían venir, que se palpitaban, pero que igual terminaron generando un gran caos en el sector.
Sucede que prácticamente ninguna empresa tenía preparados sus sistemas para comenzar a cobrar dicho recargo, de modo que durante varios días las promociones de tickets y hoteles desaparecieron de las páginas de las agencias.
Paralelamente, el Central comenzó a retacear dólares a las empresas, necesarios para realizar giros al exterior y así cancelar sus obligaciones con proveedores de servicios externos. De modo que el sector, que venía facturando a niveles récord, de pronto se vio envuelto en un escenario de confusión y trabas de todo tipo.
Sin embargo, poco a poco fue volviendo la normalidad. Así, las ofertas para hacerse una escapada a Uruguay, descansar en las playas de Brasil o hacer shopping por Miami volvieron a estar vigentes, claro que con un 20% de recargo extra, una medida que tuvo como finalidad desalentar la salida de argentinos al exterior.
En este contexto, este jueves se cumplirá un mes desde la entrada en vigor del llamado «dólar turista» y la realidad indica que, pese a los intentos que persigue el Ejecutivo, la «fiebre» por tomarse un avión y cruzar la frontera -para disfrutar de un dólar que está apenas un 20% por encima del oficial- sigue intacta.
En diálogo con iProfesional, Tomás Ryan, ex presidente de la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo (Aaavyt) y titular de Ryan´s Travel, aseguró que «el recargo no desalentó a nadie. Los argentinos siguen viajando porque la diferencia con el ´blue´ hace pensar que se sigue subsidiando el turismo en el exterior».
«La clase media sigue pagando los pasajes y paquetes con tarjeta como antes», acotó Ryan.
Por su parte, el titular de una agencia de primera línea que opera con American Express, aseguró que «el nivel de operaciones es muy bueno. Estamos cerrando ventas para las vacaciones de invierno con un muy buen ritmo».
La razón de esta vuelta a la «normalidad» está en la «cuentita» que realiza cada argentino que decide emprender un viaje.
En este sentido, un punto clave es que, el día que hizo su debut el recargo a la compra de paquetes y aéreos, el dólar paralelo se ubicaba en los $8,30, en tanto que el oficial cotizaba a $5,10, lo que establecía una brecha del orden del 63%.
Así las cosas, considerando el 20% extra, el gap entre el llamado «dólar turista» y el libre era del 35%.
Al cumplirse un mes desde que se aplicara esta medida tendiente a desalentar la salida de argentinos, el informal orilla los $8,52, mientras que el fijado por el BCRA se ubica en los $5,16.
Así las cosas, sumándole el 20% de recargo, el «dólar turista» actualmente se ubica en los $6,19, de modo que el gap no sólo no se achicó respecto a los niveles de un mes atrás, sino que se incrementó dos puntos.
Este es un aspecto fundamental dado que, al comparar cotizaciones, los argentinos no tienden a pensar cuán alto está el «dólar turista» respecto del oficial sino en cuán bajo se ubica en relación con el paralelo.
Los expertos remarcan que la aplicación del recargo por sí solo no será suficiente para desalentar el auge de argentinos descansando afuera, en tanto y en cuanto se mantenga la marcada brecha cambiaria.
Por lo pronto, una medida pensada para contener la avalancha de turismo internacional, pasó a convertirse en una herramienta recaudatoria, habida cuenta de que se estima que muy pocos reclamarán ante la AFIP la devolución del 20%.
Una muestra del escaso impacto de la medida oficial se encuentra también en el uso intensivo que se le sigue dando a las tarjetas de crédito.
Según la última información publicada por el BCRA, la primera semana de abril el saldo por operaciones con plásticos en moneda extranjera trepó hasta los u$s454 millones, casi un 10% más que el nivel registrado el 18 de marzo, es decir, cuando irrumpió el «dólar turista».

Otro dato interesante que se desprende del gráfico anterior es que el monto a cancelar durante los primeros días de abril ha sido un 64% superior al nivel registrado en el mismo período de 2012.
Una «sangría» difícil de detener
En diálogo con iProfesional, Gabriel Caamaño Gómez, economista del Estudio Ledesma, señaló que, además de la brecha con el blue influye el factor inflación.
«El recargo de por sí no alcanza para desalentar la salida de argentinos porque la propia dinámica inflacionaria genera que, a medida que pasan los meses, ese 20% se vaya diluyendo frente al encarecimiento que sufren los destinos turísticos dentro del país», subrayó el experto.
Paralelamente, Caamaño Gómez destacó que «mientras no se corrija el verdadero problema de fondo, entre ellos el atraso cambiario, es inevitable que el Gobierno tenga que seguir implementando medidas de ese estilo».
En este contexto, el presidente de una de las principales agencias de turismo del país, con varios locales en la Ciudad de Buenos Aires y Zona Norte y un portal de venta online, confirmó que «el ritmo de consultas sigue firme. Una vez que la gente digirió la novedad del recargo, diría que el escenario volvió a la normalidad».
«Si medimos por el ritmo de consultas, estamos en un muy buen nivel, con muchos clientes tratando de cerrar la compra de paquetes o aéreos para las vacaciones de invierno. Incluso, ya hay quienes están comenzando a averiguar por la temporada de verano 2014», agregó.
Sin embargo, no todo es motivo de festejo en el sector.
El empresario consultado, que pidió estricto off the record, marcó un punto no menor que afecta a la actividad. Y es que algunas de esas consultas terminan «freezadas», no ya por el desinterés de los compradores, sino por las crecientes trabas por parte del BCRA a la hora de habilitar las divisas necesarias para pagar a los proveedores del exterior, fenómeno adelantado tiempo atrás por este medio.
A esto se suma el mayor nivel de información que está requiriendo la entidad para aprobar cada una de estas operaciones.
El detalle minucioso de datos que deben brindar las agencias -además del nombre de cada uno de los turistas-, incluye DNI, CUIT, línea aérea, tiempo de estadía, tránsitos y hoteles seleccionados, entre otros.
«El tema de la documentación está generando atrasos que antes no existían. A fines de marzo, por ejemplo, inicié los trámites para poder hacer una transferencia al exterior y pagar un paquete para un grupo familiar que quiere viajar a Disney y recién este martes me lo habilitaron. Fueron casi tres semanas de demora», explicó el empresario.
Las trabas llegan a tal punto que, según relató, «ya tuvimos algunos casos de personas que cancelaron la operación porque necesitaban viajar y no se pudo obtener la aprobación a tiempo».
Sin embargo, los empresarios señalan que, en tanto y en cuanto se mantenga o crezca la brecha entre el dólar blue y el oficial, el interés por cruzar la frontera no disminuirá.
Al Gobierno se le cierran las «ventanillas»
Cabe destacar que la sangría de dólares por turismo se da en un contexto en el que a la administración kirchnerista se le vienen cerrando cada una de las «ventanillas» que proveían de dólares a la plaza doméstica.
Hoy por hoy, habiendo pasado el rubro turístico a ser deficitario, el único saldo favorable que queda en pie es el de la balanza comercial (exportaciones menos importaciones).
Si bien algunas «ventanillas» continúan suministrando divisas, lo cierto es que el flujo no es tan intenso como preveía el Ejecutivo, tal como sucede, por ejemplo, con las liquidaciones del sector agrícola.
«Se espera que este año ingresen más dólares por exportaciones de soja que en 2012 porque creció la producción, pero todo apunta a que el monto no sea tan elevado como se había previsto inicialmente. Este es un claro motivo de preocupación para el Gobierno», sostuvo Caamaño Gómez.
En efecto: si bien en la última semana las cerealeras liquidaron unos u$s700 millones, en lo que va del año el monto global todavía se ubica un 10% por debajo del nivel registrado durante el mismo período de 2012.
A esto se suma la creciente necesidad de importar combustibles, especialmente tras el incidente en la refinería de La Plata que, según el propio presidente de YPF, Miguel Galuccio, obligará a incrementar la factura un 6%.
Así las cosas, desde Abeceb estiman que el primer trimestre del año el balance energético cerró con un rojo superior a los u$s800 millones, «algo que resulta alarmante considerando que en ese mismo período del año pasado el saldo aún marcaba un superávit de u$s350 millones».
En este contexto, desde la consultora advirtieron que esta tendencia «marca una pauta de déficit sectorial superior a los u$s4.000 millones para todo 2013».
¿Por qué es importante este dato? Porque cuantos más dólares se requieran para pagar la factura de energía, más reticencia mostrará el Banco Central para habilitar billetes verdes a las agencias, aunque esto se dé de manera no escrita.
El punto a destacar es que el sector turístico, que ahora tanto «obsesiona» al Gobierno, tras años de ser superavitario -es decir, debaja más dólares en la plaza que los que aspiraba- también pasó a jugarle en contra.
En efecto: el año pasado, este rubro cerró con un déficit cercano a los u$s90 millones, generándose así el primer rojo en más de una década.
Y el problema está agravándose: en lo que va del año, según datos del Ministerio de Economía, cerca de u$s3.000 millones salieron del país en concepto de viajes.
Al respecto, Ryan aseguró que «la balanza turística va a continuar siendo deficitaria en tanto y en cuanto no se avance con un sinceramiento cambiario verdadero».
«La Argentina debe ser el único caso del mundo en el que se subsidia a quien viaja y se lleva la plata fuera del país», ironizó el empresario.

Fuente:  Infobae Profesional

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