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Moreno se quedó con el abastecimiento de la Antártida

MorenoLa campaña antártica parece transformarse en un agujero negro para el Ministerio de Defensa. A las denuncias por irregularidades en la contratación de los medios de abastecimiento de base se sumaron fallas que provocaron una demora, con fuerte costo económico, de al menos tres semanas en el reaprovisionamiento de combustible en Marambio, Esperanza, Carlini y San Martín. A esas bases deben llegar aún víveres que en su mayor parte fueron comprados al Mercado Central. Así, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se quedó con una contratación directa de más de 10 millones de pesos.

Y Moreno no parece haberle dado un precio de amigo al ministro de Defensa, Arturo Puricelli, ya que en el convenio firmado el 7 de febrero pasado figura, por ejemplo, la cotización del kilogramo de costillita de cerdo a $ 72, cuando en el Mercado Central se consigue a $ 30.

La incorporación de Moreno y su gente a la campaña antártica provocó un gasto adicional para el Estado y una demora en la partida de los buques de apoyo a las bases antárticas.

En la justificación de esa diferencia se podrá afirmar que se trata de carne congelada (por un valor total de $ 1.053.000); sin embargo, también parece que la inflación de Moreno es bastante diferente de la prevista por el Indec. El secretario de Comercio Interior vendió este año al Ministerio de Defensa víveres secos para la campaña antártica por valor de$ 2.947.000, mientras que el mismo rubro licitado a una empresa privada costó al Estado unos $ 600.000 en 2011.

Esas diferencias son similares en otras partes de la contratación directa adjudicada a Moreno con relación a los precios abonados por el Ministerio de Defensa a privados en 2011. Así se pagó al Mercado Central $ 1.940.000 por lácteos ($ 600.000 antes) y $ 1.396.000 por fiambres ($ 420.000 en 2011). La adjudicación directa a Moreno lo favoreció también en el rubro de dulces y conservas, por el que recibirá $ 3.200.000 para su gente en el Mercado Central.

Moreno fue introducido como abastecedor de la campaña antártica desde la llegada de Puricelli al Ministerio de Defensa, en 2011, pero en esta ocasión se quedó con la mayor parte de los contratos mediante ese sistema interadministrativo. No se sabe cómo distribuye Moreno los subcontratos dentro del Mercado Central.

Los empresarios privados pudieron obtener este año contratos por la licitación de pescados, verduras y carnes avícolas, mientras que en el caso de las carnes vacunas, ovinas, porcinas y embutidos una de las compañías que participaron de la licitación pública se quedó con una parte del abastecimiento.

Es que una fórmula usada en el Ministerio de Defensa para incluir a Moreno en la campaña antártica fue declarar inadmisibles por cuestiones técnicas algunas partes de las ofertas y darle así al Mercado Central al menos la posibilidad de vender al ministerio unos 20 cortes de carne. Y otros dos valores pueden tomarse del contrato entre Puricelli y Moreno para visualizar los costos adicionales: el kilogramo del chorizo es cotizado $ 50, mientras que la morcilla, $ 45, en tanto que en el Mercado Central se puede obtener el kilogramo de esos productos a $ 19 y 21, respectivamente.

La suma del precio abonado a la compañía privada y al Mercado Central casi duplica la oferta del frigorífico ganador para el total de los rubros, propuesta desestimada para abrir el juego a Moreno.

Esa licitación fue adjudicada el 12 de diciembre de 2012, mientras que el 7 de ese mes se aprobó la licitación por carnes avícolas. Incluso antes, el 11 de octubre de 2012, se había definido la licitación por la compra de helados para repartir en las bases antárticas con tres empresas que se repartieron el contrato de $ 60.000. Pero la parte fuerte de las compras llegó de la misma manera a manos de Moreno mediante un convenio de apuro efectuado con la Dirección del Servicio Logístico de Defensa.

Es normal que los buques con abastecimiento zarpen rumbo a la Antártida en los últimos días de diciembre, con el fin de aprovechar las mejores condiciones climáticas. En esta ocasión no hubiese sido posible, más allá de las demoras en la llegada del buque contratado, el Timca, ocasionadas por la falta de transferencia de fondos a tiempo por parte del Ministerio de Defensa. Es que recién el 7 de febrero esa Dirección del Servicio Logístico de Defensa firmó los contratos con el Mercado Central y dio un plazo de diez días para la entrega de la mercadería. El Timca arribó a Puerto Belgrano el 17 de ese mes.

Ese día empezó el servicio del Timca, cuya travesía fue alterada por la rotura del helicóptero subcontratado (de lo que se informa por separado).

Las alarmas sobre el peligro que corre la actual campaña antártica llevaron a Defensa a autorizar la contratación directa de un crucero turístico de lujo para transportar personal a la base San Martín, circunstancia que no fue comunicada públicamente por la autoridad del área pese a las consultas sobre la campaña antártica que se requirieron en numerosas ocasiones.

 

Fuente: La Nación

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