Se rechaza la demanda pues la actora convivió durante ocho años con su empleador y el lugar de trabajo expresado era el asiento de su pareja.

divorcioPartes: H. C. P. c/ L. J. E. y otros s/ diferencias salariales y otros rubros

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Gualeguaychú

Fecha: 21-dic-2012

Cita: MJ-JU-M-77466-AR | MJJ77466 | MJJ77466

Se rechaza la demanda, pues la actora convivió durante ocho años con quien dijo era su empleador y el lugar donde expresó haber trabajado coincidía con el del asiento de la pareja.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar el rechazo de la demanda incoada, pues no surge probada entre las partes la existencia de una relación laboral, encontrando debida y concluyentemente demostrado que la actora y el demandado convivían en el hotel, dándose el trato público y social de aparente matrimonio, ocupándose ambos de las tareas inherentes a la explotación comercial de dicho hotel, quedando de esa manera descartados los presupuestos típicos y propios del vínculo de trabajo -dependencia jurídica, técnica y económica-.

2.-Teniendo en cuenta que la demandante expresamente reconoció que convivió durante ocho años con quien dijo era su empleador y que el lugar donde expresó haber trabajado coincidía con el del asiento de la pareja, mal puede peticionar que se aplique en su beneficio la presunción del art. 23 LCT. y el principio in dubio pro operario, a fin de legitimar su reclamo laboral.

3.-Si bien el concubinato no es incompatible con la relación laboral, la solución del caso habrá de depender de las circunstancias fácticas comprobadas en el pleito, debiendo la presunción del art. 23 LCT. proyectarse con prudencia, habida cuenta que la ficción legal no puede soslayar la realidad del vínculo personal e íntimo.

Fallo:

En la ciudad de Gualeguaychú, Provincia de Entre Ríos, a los veintiún días del mes de diciembre del año dos mil doce, se reúnen los Señores Miembros de la Excma.

Cámara de Apelaciones Civil, Comercial y Laboral de Gualeguaychú, Dres. Gustavo A. Britos, Ana Clara Pauletti y Guillermo Oscar Delrieux, para conocer del recurso interpuesto en los autos caratulados:- «H. C. P. C/ L. J. E. Y OTROS S/ DIFRERENCIAS SALARIALES Y OTROS RUBROS», respecto de la sentencia recaída a fs. 290/298. De conformidad al sorteo oportunamente realizado, la votación tendrá lugar en el siguiente orden:- Sres. Vocales Dres. GUILLERMO OSCAR DELRIEUX, GUSTAVO A. BRITOS y ANA CLARA PAULETTI.- Estudiados los autos la Excma. Cámara propuso la siguiente cuestión a resolver:- ¿Resulta ajustada a derecho la apelada sentencia de fs. 290/298? En su caso, ¿qué pronunciamiento corresponde emitir? A LA CUESTION PROPUESTA EL SR. VOCAL DR. GUILLERMO OSCAR DELRIEUX, DIJO:- 1.- En la sentencia dictada a fs. 290/298, el Señor juez a quo rechazó íntegramente la demanda entablada por C. P. H. contra J. E. L., J. C. L. y L. P. Impuso las costas a la vencida y reguló honorarios.- Para así resolver, dejó aclarado que la admi- tida prestación de servicios por parte del coaccionado JORGE ENRIQUE LOUND había estado vinculada con la unión concubinaria mantenida con la demandante, haciendo hincapié en la insuficiencia de la prueba aportada por ésta, sumado a la conducta exhibida en el intercambio epistolar, permitían descartar la aplicación de la presunción emergente del art. 23 de la LCT y con ello la existencia de la relación laboral alegada como fundamento del reclamo, dejando a su vez en evidencia la absoluta ajenidad de los codemandados J. C. L. y L. P.- 2.- Dicho pronunciamiento fue apelado por la parte perdidosa a fs. 303, concediéndose el recurso a fs. 311, con efecto suspensivo y no diferido.- 3.- Al formular sus disconformidades (fs. 305/ 310 vta., el Dr.LEONARDO LUIS CHESINI, quien actúa en representación de la accionante (Carta Poder de fs. 75), postula la revocación de la sentencia, sosteniendo que el juez ha valorado la prueba de manera incorrecta, tratando de manera desigual a su representada, a quien le reprocha el ocultamiento de la relación concubinaria mantenida con Jorge Enrique Lound, omitiendo toda consideración respecto de la conducta puesta de manifiesto por los demandados. Objeta que no se haya asignado relevancia a los testimonios brindados por Edith Laborde, Liliana María Basaldúa, Silvia María Basaldúa, Sara Inés Reverdito, Norma Alejandra Mujica y Olga Ester Fallet, quienes según sostiene dieron cuenta de la efectiva prestación de servicios de la actora en el Hotel Costa del Uruguay, afirmando que los mismos excedían claramente los prestados en el marco de una relación concubinaria; cuestionando a su vez la ponderación de los testimonios aportados por los accionados, en los cuales se sustentó el rechazo de la pretensión, más allá de referir que sus dichos también dejaban en evidencia la realización de tareas de la actora en el hotel. Insiste en que la prueba ha sido valorada de manera parcial y arbitraria, subrayando que las tareas prestadas por su mandante lo fueron bajo la dependencia de los accionados, cuestionando que la desestimación del reclamo contra de Jorge Cristian Lound y Liliana Judith Piaggi se sustente simplemente en el hecho de no residir en esta localidad, remarcando que los mismos al contestar el emplazamiento telegráfico, tácitamente admitieron su vinculación con el hotel. En resumen, pide se revoque la sentencia y se admita la demanda en todas sus partes; con costas.- 4.- En la réplica de fs. 312/316 vta., los Dres. JUAN MANUEL ALVAREZ, BENITO AGUSTIN SIBOLDI y MARIA ELINA SIBOLDI, en su carácter de apoderados de los demandados (fs.

17 y 58/58 vta.), cuestionan la suficiencia técnica del memorial de la contraria, señalando que no pasa de una mera discrepancia, reclamando por tal razón la deserción del recurso.A todo evento, interesan la confirmación de la sentencia, exponiendo que el sentenciante ha efectuado una adecuada y precisa valoración de la prueba aportada al juicio, reafirmando que las tareas realizadas por la actora en el hotel tenían que ver con la relación de concubinato mantenida por más de ocho años con Jorge Enrique Lound, destacando la mala fe de la reclamante quien al momento de demandar ocultó dicha relación. Insisten en la inexistencia de la pretendida vinculación laboral, rememorando lo expuesto por la demandante al tiempo de efectuar la exposición policial cuya copia luce a fs. 20. Destacan que tampoco se produjo prueba relevante que demuestre que los coaccionados Jorge Cristian Lound y Liliana Judith Piaggi hayan revestido el carácter de empleadores. En síntesis, propician el rechazo del recurso y la confirmación de la sentencia; con costas.- 5.- Sintetizados del modo expuesto los ante- cedentes del caso, cabe ingresar al tratamiento del recurso deducido; desestimándose sin más el planteo liminar introducido por los apelados, habida cuenta que el escrito de fundamentación, examinado siguiendo el amplio y tolerante criterio reiteradamente adoptado por el tribunal, contiene un mínimo de crítica, suficiente para posibilitar la apertura de esta instancia revisora.- 6.- Establecido lo anterior y a los fines de ubicar en su contexto la materia a decidir, entiendo de utilidad repasar que la actora sostuvo que el 24 de febrero de 2001 ingresó a trabajar en relación de dependencia para los demandados en el hotel propiedad de éstos, denominado «Costas del Uruguay», que se encuentra ubicado en calle 3 de Caballería Nº 331 de Gualeguaychú, explicando que cumplió diversas tareas atinentes a su funcionamiento -limpieza, lavado de veredas, aseo de la recepción y galería, limpieza de vidrios, baños, duchas, lustrado de muebles, limpieza y acondicionamiento de las habitaciones, aspirado de alfombras, lavado de sábanas, cubre camas, cortinas, toallas y manteles, preparación del desayuno, amuerzo y cena, lavado de la vajilla y aseo de la cocina-; indicó además que trabajaba los siete días de la semana, quela jornada se extendía desde las 08:00 a 20:00 horas, como mínimo, que se alojaba en el mismo hotel en la casa destinada al encargado; que las órdenes habitualmente eran impartidas por cualquiera de los accionados; que ante un reclamo verbal efectuado para que se regularizara su situación, el 21 de enero de 2009 se le impidió realizara sus tareas, por lo cual formalmente emplazó a la patronal la registración del vínculo y la aclaración de su situación laboral, recibiendo como respuesta la negativa de la existencia de la relación, por lo cual el 26 de enero de 2009 hizo efectivo el apercibimiento y se dio por despedida (fs. 7/10 vta., Apartado III).- Los demandados básicamente resisten la pre- tensión desconociendo categóricamente la existencia de la relación laboral argüida por la actora, afirmando por el contrario que la misma fue concubina de Jorge Enrique Lound, extendiéndose la relación desde el año 2001 hasta el 20 de enero de 2009, fecha en que se retiró del hogar que ambos constituían, ubicado en dependencias del hotel «Costas del Uruguay», destacando que durante todo ese tiempo compartieron las vicisitudes propias de cualquier matrimonio, incluso las atinenes a la explotación comercial del hotel; por su parte los coaccionados Jorge Cristian Lound y Liliana Judith Piaggi, niegan además tener vinculación alguna con la explotación comercial del hotel (ver fs.49/57 y 63/70).- Así las cosas y tal como lo puntualizara el a quo a fs. 291 vta., Jorge Enrique Lound admitió que H. realizó tareas en el hotel «Costas del Uruguay», lo que en principio torna operativa la presunción del art. 23 de la LCT, incumbiendo en este caso a los demandados demostrar que la prestación de servicios estaba motivada en causas ajenas a un contrato de trabajo -última parte párrafo primero art. 23 citado- (Excma.Sala del Trabajo del Superior Tribunal de Justicia, «García Gustavo c/ Benech Matilde Paulina S/ Cobro de Pesos y entrega de certificado -Apelación de Sentencia- Recurso de Inaplicabilidad de Ley-«, 11/3/2010; «CANDAL en «Ley de Contrato de Trabajo», dirigida por VAZQUEZ VIALARD-OJEDA, Tomo I, pág. 320, Rubinzal-Culzoni, 2005); siendo necesario aclarar que si bien el concubinato no es incompatible con la relación laboral, la solución del caso habrá de depender de las circunstancias fácticas comprobadas en el pleito, debiendo la presunción del art. 23 de la LCT proyectarse con prudencia, habida cuenta que la fición legal no puede soslayar la realidad del vínculo personal e íntimo (VAZQUEZ VIALARD, «Derecho del trabajo y de la seguridad social», Tomo 1, pág. 281, 10ª edición actualizada y ampliada, Astrea, 2008. CNAT, Sala II, «Alba Alicia Susana c/ Bugallo José Osvaldo S/ Despido», 23/3/2009; CNAT, Sala VI, «Rosconi Omar A. c/ Belfiore Liliana I. y otro», 30/9/2009; CNAT, Sala VII, «Abdala Nélida Haydee c/ Ale Enrique Rodolfo y otros S/ Despido», 17/5/2010; CNAT, Sala IX, «Rocca Alberto Alejandro c/ Vallejo Matilde Ofelia y otros S/ Despido», 18/2/2010).- Bajo la óptica de tales enunciados, adelanto que en mi opinión la queja no habrá de tener favorable acogida.- En efecto. En primer lugar no advierto que el juez haya empleado distintos estándares en la evaluación de la prueba, sino que, contrariamente a la pretensión de la recurrente, los elementos probatorios incorporados al juicio permiten concluir en la inexistencia entre las partes de una relación enmarcada en la Ley de Contrato de Trabajo, encontrando debida y concluyentemente demostrado que C. P. H. y J. E. L.convivían en el hotel «Costas del Uruguay», dándose el trato público y social de aparente matrimonio, ocupándose ambos de las tareas inherentes a la explotación comercial de dicho hotel, quedando de esa manera descartados los presupuestos típicos y propios de la relación laboral -dependencia jurídica, técnica y económica-.- A estos efectos, en tiendo de fundamental y sustancial importancia las actuaciones vinculadas con la denuncia de violencia familiar efectuada por la actora (cfr. fs.

18/30, obrando las copias certificadas a fs. 1/13 del legajo de documental adjunto -ver fs. 289-), de cuyas constancias surge que el tiempo de vigencia de la alegada vinculación laboral tuvo idéntica extensión y coincidió con el tiempo del concubinato mantenido con Jorge Enrique Lound, observándose que dicha denuncia fue formulada el 20 de enero de 2009 -es decir el día anterior al que refirió se le impidió el acceso a trabajar y remitió el telegrama colacionado de fs. 2-, reconociendo que vivía en concubinato con el antes nombrado desde hacía aproximadamente ocho años y que la pareja se domiciliaba en calle 3 de Caballería Nº 331, es decir en el mismo domicilio donde se sitúa el hotel «Costas del Uruguay»; datos éstos esenciales para la suerte del pleito y que la accionante omitió reseñar en su escrito de demanda, incumpliendo así con la carga de la debida explicitación, tornando cuanto menos sospechosa tal conducta omisiva (SENTIS MELENDO, «La prueba», págs. 204/206, 408 y sigts., Ejea, 1978; MUÑOZ SABATE, «Técnica Probatoria», pág. 474, 2ª edición, Praxis, 1983).- A su vez, de los informes emitidos por la Municipalidad local (fs. 119/120 y 203/204), DGR (fs. 124 y 209) y AFIP (fs.166/171 y 205/208), se desprende que el hotel ubicado en 3 de Caballería Nº 331 se encuentra habilitado a nombre de Jorge Enrique Lound y que éste figura inscripto en la actividad de servicios de alojamientos en hoteles, hosterías y residenciale; tal como por otra parte es posible corroborar por medio del inobservado dictamen pericial contable de fs. 230/233.- Finalmente, los testimonios rendidos por Iván Fernando Julián Bértora (fs. 237/239), Carmen Aurora Larrosa (fs. 241/ 242), Oreste Rubén Sosa (fs. 242 vta./243), Gustavo Celso Melchiori (fs. 247 vta./249 vta.), Arturo Alejandro Michel (fs. 250/250 vta.), Adriana Haydee Tomasa Vela (fs. 251/252), Osvaldo Salvador Albertario (fs.

252/253 vta.), Amanda Beatriz Márquez (fs. 271 vta./272 vta.) y Juan José Benedetti (fs. 274 vta./275), dan cuenta de la relación concubinaria existente entre la actora y Jorge Enrique Lound, que mantenían un comportamiento público y social de verdadero matrimonio, que se domiciliaban en el mismo hotel, ocupándose de su atención; extremo que más allá del evidente interés de beneficiar a quien los propusiera, es ratificado por Silvina Edith Laborde (fs. 235 vta./236 vta., respuesta a la novena pregunta), Silvia María Basaldúa (fs. 243 vta./245, respuesta a las preguntas séptima y décimo cuarta), Sara Inés Reverdito (fs. 246/247, respuesta a la pregunta sexta), Norma Alejandra Mujica (fs. 269/271, respuesta a las preguntas primera, décimo primera, décimo segunda, décimo tercera y vigésimo tercera) y Olga Ester Fallet (fs. 273/274 (respuesta a la tercera pregunta), así como del informe remitido por el Centro Médico «San Lucas» de esta ciudad, donde se indica que en el período 5/12/2005 hasta el 22/12/2006 J. E. L. fue socio de AMP, incluyendo en su grupo familiar a P. H. (fs. 260/262).- Evidentemente que las declaraciones rendidas por los testigos propuestos por la actora, evaluadas de acuerdo a las reglas de la sana crítica (arts.444 CPCyC -Ley 4870- y 86 CPL) y en forma conjunta con el resto del material probatorio más arriba reseñado, resultan irrelevantes y carentes de eficacia para respaldar la pretensión de la accionante en cuanto a la controvertida prestación de servicios que permitiere hacer operativa la presunción emergente del art. 23 de la LCT.- Teniendo en cuenta que la demandante expresamente reconoció que convivió durante ocho años con quien dijo era su empleador y que el lugar donde expresó haber trabajado coincidía con el del asiento de la pareja, «.mal puede peticionar que se aplique en su beneficio la presunción del art. 23 de la LCT y el principio in dubio pro operario, a fin de legitimar su reclamo laboral» (CNAT, Sala IV, 29/2/2000, DT, 2000-B-1417, citado por ETALA, «Contrato de trabajo», pág. 120, 5ª edición actualizada y ampliada, Astrea, 2005).- En consonancia con ello y por encontrar que el pronunciamiento atacado aparece como una conclusión razonada del derecho vigente y la prueba producida, con particular referencia a las circunstancias del juicio (CSJN, Fallos 259:55, 261:209), a la cuestión propuesta, voto por la afirmativa y de ser ello compartido, propicio el rechazo del recurso deducido por la actora y la confirmación del decisorio recurrido; con costas de alzada a la apelante perdidosa (arts. 65 CPCyC -Ley 4870- y 141 del CPL), sin que corresponda concederle el beneficio de la gratuidad, en razón de haberse fundado el rechazo en la inexistencia del vínculo laboral (Excma. Sala del Trabajo del Superior Tribunal de Justicia, «Iriondo Miguel Angel c/Banco de Entre Ríos», 30/11/1993; reiterado en «Navarro Guillermo Carlos c/Recalde Carlos y/o responsable de Radio «Libertad FM 92.7» s/Despido, Rubros Adeudados, Certificaciones -Recurso de Inaplicabilidad de Ley-«, 9/6/2008).- ASI VOTO.- A LA MISMA CUESTION PROPUESTA EL SR. VOCAL DR. GUSTAVO A.BRITOS, DIJO:-

Que por compartir sus fundamentos, adhiero a la solución auspiciada en el voto precedente.- A LA MISMA CUESTION PROPUESTA LA SRA. VOCAL DRA. ANA CLARA PAULETTI, DIJO:- Que existiendo mayoría, de conformidad con lo autorizado por el ar. 47 L.O.P.J. (texto según Ley 9234), hace uso de la facultad de abstenerse de emitir su voto.- Con lo que se dio por terminado el acto, quedando acordada la Sentencia siguiente:- GUILLERMO OSCAR DELRIEUX GUSTAVO A. BRITOS ANA CLARA PAULETTI

(abstención) ante mí:- DANIELA A. BADARACCO Secretaria SENTENCIA:- GUALEGUAYCHU, 21 de diciembre de 2012.- Y VISTO:- Por los fundamentos del Acuerdo que antecede; por mayoría, SE RESUELVE:- 1.- RECHAZAR el recurso de apelación interpuesto por la parte actora a fs. 303 y, en consecuencia, confirmar la sentencia de primera instancia dictada a fs. 290/298 en todo lo que ha sido materia de agravios.- 2.- IMPONER las costas de alzada a la apelante vencida (arts. 65 CPCyC -Ley 4870- y 141 CPL).- 3.- REGULAR los honorarios profesionales por los trabajos realizados en esta alzada y sobre el valor cuestionado en el recurso, a los Dres. JUAN MANUEL ALVAREZ, BENITO AGUSTIN SIBOLDI y MARIA ELINA SIBOLDI, la suma de ($.), para cada uno de ellos, y al Dr. LEONARDO LUIS CHESINI la suma de ($.), equivalentes a 58, 58, 58 y 122 juristas (valor jurista $ 75,00) -arts. 2, 3, 5, 14, 64 y concs. Ley 7046-.- REGISTRESE, notifíquese y, en estado, bajen.- GUSTAVO A. BRITOS ANA CLARA PAULETTI

GUILLERMO OSCAR DELRIEUX

ante mí:- DANIELA A. BADARACCO Secretaria En ././. se registró en soporte informático (Acuerdo S.T.J Nº 20/09 del 23/06/09 Punto 7). Conste.- DANIELA A. BADARACCO Secretaria

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