Excepción de cosa juzgada, si bien la pretensión fue contra sujetos distintos ambas pretensiones se basan en el mismo hecho

derechoPartes: Maurino Gabriel Adrián c/ Metapar Argentina S.A. s/ accidente – acción civil

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: V

Fecha: 27-nov-2012

Cita: MJ-JU-M-76713-AR | MJJ76713 | MJJ76713

Se revoca la sentencia de grado, y se declara la procedencia de la excepción de cosa juzgada, ya que si bien la pretensión fue dirigida contra sujetos distintos y los presupuestos de atribución de responsabilidad serían diferentes, lo cierto es que ambas pretensiones se basan en el mismo hecho -un accidente- y en ambos se solicita la reparación integral del daño originado con motivo de dicho infortunio.

Sumario:

1.-Corresponde revocar la sentencia de grado, y consecuentemente declarar la existencia de cosa juzgada pues, si bien la pretensión fue dirigida contra sujetos distintos y los presupuestos de atribución de responsabilidad serían diferentes, lo cierto es que ambas pretensiones se basan en el mismo hecho -el accidente supuestamente ocurrido mientras el trabajador estaba ensamblando uno de los laterales de un ómnibus- y en ambos se solicita la reparación integral del daño originado con motivo de dicho infortunio.

2.-Existe cosa juzgada en sentido material cuando, a la firmeza o irrevocabilidad de la sentencia, se agrega el impedimento de que, en cualquier otro proceso, se juzgue de un modo contrario u opuesto a lo decidido por aquélla, siempre que subsistan las circunstancias de hecho existentes al tiempo de la decisión, asimismo existe cosa juzgada material o sustancial cuando la sentencia final no puede ser atacada por medio de un juicio posterior, en este caso la sentencia no sólo tiene inimpugnabilidad o imperatividad, sino además inmutabilidad respecto da la cuestión de fondo.

3.-La causa pretendi es el hecho jurídico que constituye el fundamento legal del derecho que se trata de hacer reconocer por la demanda, el principio generador del derecho pretendido, su causa eficiente, no se debe confundir con la norma legal invocada y habrá cosa juzgada si aquélla es la misma, aunque la nueva demanda se funde en una norma legal distinta.

4.-La sentencia dictada en el proceso que corre por cuerda reviste autoridad de cosa juzgada respecto de todas las cuestiones que fueron objeto de debate expreso, entre ellos la existencia del accidente, que fue descartada por el sentenciante por lo que no puede reeditarse esa discusión en otro proceso en el cual -si bien se demanda a otra persona jurídica- el reclamo de reparación se sustenta en ese mismo hecho.

5.-Si bien en principio la cosa juzgada no comprende más que a las personas que han revestido el carácter de partes en el proceso anterior, su eficacia se extiende en algunas hipótesis a terceros y, se cita como ejemplo, a procesos caracterizados por una pluralidad de sujetos pasivos involucrados, tales como los derivados de un accidente de trabajo.

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 27 días del mes de NOVIEMBRE de 2012 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR OSCAR ZAS dijo:

I.- La sentencia de primera instancia (fs. 522/531) ha sido apelada por la demandada Metalpar Argentina S.A. y por el actor a tenor de los memoriales que lucen anejados a fs. 536/542 y fs. 544/545 vta. La citada como tercero Asociart S.A. ART plantea aclaratoria con apelación en subsidio a fs. 533/vta. La parte actora y la citada como tercero contestaron agravios (v. fs. 546/vta, fs. 561/563 y fs. 558/559).

II.- La demandada se agravia porque el señor juez a quo no hizo lugar a la excepción de cosa juzgada planteada. Alega que existe cosa juzgada material por haber dejado el actor precluir el momento procesal oportuno para citarla a un juicio en el cual ya se ha debatido la contienda que conforma la presente demanda. Solicita, en consecuencia, se haga lugar a la apelación deducida oportunamente y tenida presente en los términos del art. 110 L.O. Subsidiariamente, cuestiona la declaración de inconstitucionalidad del art. 39 de la ley 24.557. Se queja porque el magistrado de grado valoró el peritaje médico realizado en el expte. nro. 9291/2007 que, según sostiene, no ha podido fiscalizar ni impugnar. Afirma que se tomaron elementos de prueba de otro expediente donde no ha tenido intervención en la fiscalización de la prueba producida. Señala que la prueba testimonial producida no es idónea para tener por acreditado que la patología que ostenta Maurino guarda relación de causalidad con las tareas realizadas.Finalmente, apela la imposición de costas y los honorarios regulados a la representación letrada de la parte actora.

Por su parte, el accionante se queja por la cuantificación de la reparación integral ya que la considera exigua. Impugna, asimismo, la imposición de costas.

Asociart S.A. ART sostiene que debe rechazarse su citación y que ello debe plasmarse en la parte dispositiva de la sentencia. Señala que el señor juez a quo determinó en los considerandos del fallo que la sentencia le era oponible a pesar de que opuso cosa juzgada porque existió un juicio del actor contra ella y falta de legitimación pasiva porque el reclamo es ajeno al marco del contrato de afiliación.

III.- En primer término cabe tratar el mantenimiento del recurso de apelación interpuesto por la demandada a fs. 78 vta. contra la sentencia interlocutoria que desestimó la excepción de cosa juzgada opuesta (v. fs. 71/72).

En virtud de dicho planteo, este tribunal solicitó que se remitieran los autos caratulados «Maurino Gabriel Adrián c/ Asociart ART S.A.» (expte. Nro. 9291/07) que se agregaron por cuerda (v. fs. 575 y fs. 577).

Del escrito de inicio se desprende que el actor demandó a Metalpar Argentina S.A. por el accidente de trabajo sufrido el 14/9/2006 y reclamó una reparación integral con sustento en los arts. 1109 y 1113 del Código Civil. A tal fin solicitó que se decretara la inconstitucionalidad del art. 39 de la ley 24.557 (v. fs. 5/19). Describió el infortunio de la siguiente manera: » …siendo alrededor de las 15.30 el Sr. Maurino se encontraba subido a los caños del guardabarro (pues en la fábrica no utilizaban andamios ideales para la realización de la tarea encomendada al Sr.Maurino) ensamblando uno de los laterales de un ómnibus, para ello como se explicó, utilizaba una grinfa que colocó entre el techo y el lateral de la puerta trasera de la carrocería del ómnibus, cuando súbita y violentamente se zafó pues los caños vienen aceitados de fábrica y esto hizo que perdiera el equilibrio el Sr. Maurino y cayera de espaldas arqueándose hacia atrás golpeando su espalda con el caño del guardabarro» (v. fs. 5). Agregó, que carecía de todo elemento de protección personal adecuado para la realización de las tareas asignadas y que «los daños que el actor padece a raíz del accidente de autos, son causa exclusiva del trabajo y no los portaba al tiempo de su ingreso a las órdenes del demandado». Sostiene que presenta síndrome lumbociático que estimó en el 20% de la t.o. y afección psíquica por trastorno de adaptación por un 15%. Introdujo también un reclamo por várices y disminución visual y conjuntivitis crónica.

En el expediente que corre por cuerda (nro. 9291/2007) dirigió la pretensión contra Asociart ART S.A. también con sustento en el accidente sufrido el 14/9/2006. Solicitó una reparación integral e imputó responsabilidad a la aseguradora de riesgos del trabajo por haber incumplido la ley 24.557 pues, a su entender, no existieron medidas de prevención eficaz ya que el asegurador no asumió compromisos concretos en el cumplimiento de la ley de higiene y seguridad y no dio cumplimiento con las revisaciones médicas periódicas (v. fs. 4/6 del expediente que corre por cuerda). Explicó, en dicha oportunidad, que «ensamblando los laterales es que sufre un accidente en la columna lumbar debido a que esto le requirió hacer fuerza y se cayó desde el colectivo el 14 de septiembre de 2006 a las 15.30 hs.» (v. fs. 4 vta.). Reclamó además por una afección auditiva.

Al dictar sentencia en dicho expediente, el Dr.Sudera, concluyó que el accionante no había aportado prueba alguna que acreditara -ni aun de modo indiciario- que hubiere padecido un accidente de trabajo ni las condiciones ambientales en que dijo haber prestado sus labores por lo que rechazó la pretensión (v. fs. 118/121 del expediente que corre por cuerda). Dicha sentencia fue confirmada por este tribunal (v. fs. 145/146).

En la causa en estudio, el señor juez a quo se basó en el peritaje médico obrante en el expediente que corre por cuerda por lo cual se expidió respecto de la afección columnar y psíquica reclamada y sostuvo que el accionante no poseía incapacidad alguna por hipoacusia. Nada dijo respecto de las supuestas várices y afección visual -en el sub lite no se produjo prueba pericial médica- (v. fs. 522/531) y esa circunstancia no fue apelada por el accionante.

Considero que, a pesar de que el sujeto demandado es distinto en ambos expedientes, de los términos de ambas pretensiones y teniendo en la causa que las originó, existe cosa juzgada en sentido material o sustancial.

En efecto, si bien la pretensión fue dirigida contra sujetos distintos -Metalpar Argentina S.A. en su carácter de empleador y Asociart S.A. ART como aseguradora de riesgos del trabajo- y los presupuestos de atribución de responsabilidad serían diferentes, lo cierto es que ambas pretensiones se basan en el mismo hecho – el accidente supuestamente ocurrido el 14 de septiembre de 2.006- y en ambos se solicita la reparación integral del daño originado con motivo de ese infortunio.

Ahora bien, en el expediente que corre por cuerda la cuestión ya fue resuelta al establecer el magistrado de grado que no estaba probado el acaecimiento del infortunio y esa sentencia se encuentra firme.Al respecto, se ha dicho que existe cosa juzgada en sentido material cuando, a la firmeza o irrevocabilidad de la sentencia, se agrega el impedimento de que, en cualquier otro proceso, se juzgue de un modo contrario u opuesto a lo decidido por aquélla, siempre que subsistan las circunstancias de hecho existentes al tiempo de la decisión (Palacio Lino Enrique, Derecho Procesal Civil, Bs. As., Abeledo Perrot, tomo V, pág. 505). Asimismo se ha entendido por cosa juzgada material o sustancial «cuando la sentencia final no puede ser atacada por medio de un juicio posterior. En este caso la sentencia no sólo tiene inimpugnabilidad o imperatividad, sino además inmutabilidad respecto da la cuestión de fondo (Fassi Santiago y Maurino Alberto, Código Procesal Civil y Comercial comentado, anotado y concordado, Astrea, 3ª edición actualizada y ampliada, tomo 3, pág. 274).

El artículo 347 inciso 6 del CPCCN dispone que para que sea procedente la excepción de cosa juzgada «el examen integral de las dos contiendas debe demostrar que se trata del mismo asunto sometido a decisión judicial, o que por existir continencia, conexidad, accesoriedad o subsidiariedad, la sentencia firme ya ha resuelto lo que constituye la materia o la pretensión deducida en el nuevo juicio que se promueve».

Se ha dicho que con esta norma «se flexibiliza la regla de las tres identidades básicas y se posibilita, ante su ausencia, que el juzgador tenga parámetros de orientación para diagnosticarla con «un suficiente margen de arbitrio» (Fassi Santiago y Maurino Alberto, ob. Cit., pág. 270) y agregan los autores al referirse a identidad de causa que «la causa pretendi es el hecho jurídico que constituye el fundamento legal del derecho que se trata de hacer reconocer por la demanda, el principio generador del derecho pretendido, su causa eficiente. No se la debe confundir con la norma legal invocada y habrá cosa juzgada si aquélla es la misma, aunque la nueva demanda se funde en una norma legal distinta» (ob.cit., pág.281/282).

En igual sentido, se expresó que «la ley 22.434 , adoptando la posición que ya había admitido la doctrina y jurisprudencia, introdujo en el inc. 6 del art. 347 un concepto sobre la excepción de cosa juzgada, adoptando un criterio amplio, al no exigir una rigurosa coincidencia entre los elementos de la pretensión que ya fue juzgada y los de la que se deduce en una nueva demanda…Es decir que la existencia de la cosa juzgada no supone exclusivamente la clásica identidad de sujetos, objeto y causa, sino también la influencia de lo resuelto en la sentencia firme con relación al nuevo proceso» (Arean Beatriz, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación dirigido por Highton Elena y Arean Beatriz, Hammurabi, tomo 6, pág. 866/867).

En el caso, la sentencia dictada en el proceso que corre por cuerda reviste – a mi juicio- autori dad de cosa juzgada respecto de todas las cuestiones que fueron objeto de debate expreso, entre ellos la existencia del accidente, que fue descartada por el sentenciante por lo que no puede reeditarse esa discusión en otro proceso en el cual -si bien se demanda a otra persona jurídica- el reclamo de reparación se sustenta en ese mismo hecho.

La jurisprudencia ha señalado que «Como nadie puede invocar su propia torpeza, quien ha perdido el pleito por no aportar la prueba a su cargo no puede intentar un nuevo proceso para hacer valer esa prueba. Los defectos u omisiones de prueba no pueden ser superados o enmendados en un nuevo juicio ulterior sobre el mismo asunto» (CNCom., sala D, 19/4/91, LL 1992-A-379).

Se ha explicado con acierto que si bien en principio la cosa juzgada no comprende más que a las personas que han revestido el carácter de partes en el proceso anterior, su eficacia se extiende en algunas hipótesis a terceros y, se cita como ejemplo, a procesos caracterizados por una pluralidad de sujetos pasivos involucrados, tales como los derivados de un accidente de trabajo (ver Arean Beatriz, ob.Cit, pág. 876/878)

En consecuencia, considero que resulta procedente la excepción de cosa juzgada opuesta por la demandada lo que implica revocar el pronunciamiento de grado en ese sentido.

Sobre el punto, debe tenerse presente que la institución de la cosa juzgada guarda estrecha relación con las garantías constitucionales reconocidas por los arts. 17 y 18 de la Constitución Nacional, al impedir renovación de alegaciones apoyadas en los mismos hechos que fueron objeto de un proceso anterior, para resguardar la seguridad jurídica y evitar la reedición de debates sobre cuestiones ya decididas.

En virtud de lo expuesto, se torna abstracto el tratamiento de las demás cuestiones sometidas a consideración de este tribunal.

IV.- La solución propuesta implica dejar sin efecto la imposición de costas y regulación de honorarios de primera instancia (cfr. Art. 279 CPCCN) y proceder a su determinación en forma originaria, lo que torna abstracto el tratamiento de los recursos en ese sentido.

En atención al principio general contenido en el art. 68 CPCCN según el cual quien resulte vencido debe cargar con los gastos causídicos en que incurrió la contraria para el reconocimiento de su derecho, corresponde declarar las costas de ambas instancias a cargo del actor.

Teniendo en cuenta la naturaleza, alcance, tiempo, calidad y resultado de la tarea realizada, y el valor económico del litigio, corresponde regular al patrocinio y representación letrada de la parte actora, de la demandada y de la citada como tercero, por su actuación en primera instancia, la suma de $ 20.000, $ 23.000 y $ 21.000 a valores actuales (cfr. art. 38 L.O., 6, 7 , 9 , 19 , 37 y 39 de la ley 21.839).

A su vez, corresponde regular a los letrados firmantes de los escritos de fs. 533/vta.- 558/559; fs. 536/542 y fs.544/545 vta- 546/vta.-561/563, por su actuación en la alzada, en el 25% de lo que a cada uno le corresponda percibir por la labor desplegada en primera instancia (cfr. Art. 14 ley 21.839).

LA DOCTORA MARIA C. GARCÍA MARGALEJO manifestó: Que por análogos fundamentos adhiere al voto del Sr. Juez de Cámara preopinante.

En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL RESUELVE: 1) Revocar la sentencia de grado, declarar la existencia de cosa juzgada respecto del expediente caratulado «Maurino, Gabriel Adrián c/ Asociart ART S.A.» -nro. 9.291/2007 y, en consecuencia, rechazar la pretensión entablada por Maurino Gabriel Adrián contra Metalpar Argentina S.A.; 2) Dejar sin efecto la imposición de costas y regulación de honorarios de primera instancia; 3) Declarar las costas de ambas instancias a cargo del actor; 4) Regular los honorarios de ambas instancias como se sugiere en el apartado IV del primer voto de este acuerdo; 5) Reg., not. dev. Con lo que terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mí, que doy fe. Se deja constancia que el Sr. Juez Enrique Néstor Arias Gibert no vota en virtud de lo dispuesto por el art. 125 de la ley 18.345.

Oscar Zas

Juez de Cámara

María C. García Margalejo

Juez de Cámara

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