Rechazo de la demanda ya que las lesiones se debieron a la conducta culposa de los menores que lanzaron un alambre hacia los cables de alta tensión.

Alta tensiónPartes: B. S. V. por sus hijos menores C. C. y otros c/ E.D.E.M.S.A s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Minas, de Paz y Tributaria de Mendoza

Sala/Juzgado: Tercera

Fecha: 6-nov-2012

Cita: MJ-JU-M-75784-AR | MJJ75784 | MJJ75784

Rechazo de la demanda de daños y perjuicios, en tanto surge acreditado que el arco voltaico que provocó las lesiones se debió a la conducta culposa de los menores al lanzar un alambre de más de un metro con una zapatilla en la punta hacia el tendido de cables de alta tensión.

1.-Cabe confirmar el rechazo de la demanda de daños y perjuicios incoada por la actora en representación de sus hijos por las quemaduras sufridas por estos, en tanto surge acreditado que el arco voltaico que provocó las lesiones se debió a la conducta culposa de los menores al lanzar un alambre de más de un metro con la zapatilla en la punta hacia el tendido de cables de alta tensión, culpabilidad que le es perfectamente aplicable por la conjunción de los arts. 921 y 1113  del CCiv.

2.-Ante testimonios genéricos que no vieron cómo se produjo el arco voltaico que provocó quemaduras a los menores, y las constancias objetivas que se consignaron en el acta de procedimientos, debe darse relevancia a estas últimas por ser precisamente objetivas y detalladas por los funcionarios policiales a escasos momentos del hecho, por lo que cabe considerar que el dictamen del perito ingeniero es el que se ajusta a la forma cómo sucedieron los hechos y las consecuencias que del mismo se derivaron.

3.-Los distintos testimonios que se rindieron en el proceso están contestes en afirmar que en el descampado donde los menores sufrieron daños es una zona de amplio tránsito donde pasa mucha gente y no se ha denunciado que haya habido otros accidentes que reconozcan como causa algún desperfecto de los cables que transportan electricidad de alto voltaje; surge palpable entonces que algo extraño ocurrió cuando se produjo el arco voltaico que provocó lesiones a los menores, siendo la pauta objetiva el alambre de aproximadamente 1,20 mts que tenia enganchando en la punta una zapatilla que alguno de los menores arrojó sobre los cables provocando el arco voltaico.

Fallo:

En Mendoza, a los seis días del mes de noviembre dos mil doce, reunidos en la Sala de Acuerdo, los Sres. Jueces de esta Excma. Tercera Cámara de apelaciones en lo Civil, Comercial, Minas, de Paz y Tributario, trajeron a deli-berar para resolver en definitiva los autos n° 163.293 / 33849 caratulados: «B., S. V. por sus hijos menores C., C. y OTS c/ E.D.E.M.S.A p/ D Y P «, originarios del Primer Juzgado Civil, de la Primera Circunscripción Judicial, venidos a esta instancia en virtud de los recursos de apelación interpuestos a fs. 686 contra la sentencia de fs .673/677

Llegados los autos al Tribunal, se ordenó expresar agravios a los apelantes, lo que se llevó a cabo a fs. 699, quedando los autos en estado de resolver a fs. 731.

Practicado el sorteo de ley, quedó establecido el siguiente orden de estudio: Dres. STAIB, COLOTTO y MASTRASCUSA

En cumplimiento de lo dispuesto por los arts. 160  de la Constitu-ción Provincial y 141  del C.P.C., se plantearon las siguientes cuestiones a resolver.

PRIMERA CUESTION:

¿Es justa la sentencia apelada?

SEGUNDA CUESTION

Costas.

SOBRE LA PRIMERA CUESTION EL DR. STAIB DIJO:

1°) En la sentencia que se glosa a fs. 673/677, el iudex a-quo desestimó la acción resarcitoria que la progenitora de las menores y en representación de estos, había promovido contra la Empresa demandada.Para así resolver, consideró que el arco voltaico que se formó y provocó quemaduras a los menores, se produjo por culpa de estos que a esa fecha contaban con 13 y 10 años respectivamente, que lanzaron un trozo de alambre con zapatillas atadas en sus extremos como lo determinara el perito ingeniero en la pericia que realizó en autos hacia el cable de alta tensión, aclarando que no era neC.io un contacto directo con el mentado cable, pues al llegar a una distancia de 1,50 mts se produce el arco que provocó el accidente, y que la distancia observada desde el conductor más bajo con respecto al terreno era de 8 ,00 mts ( verificada con Teodolito). Le impuso las costas del proceso a la parte demandante y regulo los honorarios de los profesionales y de los peritos intervinientes .

2°) El fallo fue recurrido por la actora a fs 686 con patrocinio letrado y al fundar el recurso a fs. 699/ 706 impetro la revocación » in totum» del mismo. Después de reseñar los fundamentos que expuso el sentenciante, y remarcar que no resultan controvertidas las lesiones que presentaron los menores, que se encontraban jugando cerca de la línea de alta tensión ubicada en un predio a campo abierto (sic ); y que la descarga provino de esa linea de alta tensión que constituye una cosa peligrosa o riesgosa a los términos del art. 1113  del Cód. Civil, y que, para liberarse de responsabilidad la Empresa eléctrica demandada debe acreditar en forma excluyente (sic ) la culpa de la víctima o de un tercero por el que no debe responder o el caso fortuito o la fuerza mayor .Finalmente que E.D.E.M.S.A debe observar deberes de supervisión y vigilancia sobre el tendido para evitar la producción de un daño.Sobre esta plataforma fáctica, la parte recurrente aduce en primer término, que de acuerdo a las pruebas incorporadas al proceso, no existen » . elementos que acrediten fehacientemente que los menores son los culpables del accidente por haber arrojado las boleadoras con alambres hacia las líneas de alta tensión. Solamente en forma asilada el perito electromecánico sostiene lo que nadie ha visto o acreditado » (sic. cap. IV de fs 700). Insiste a porfía que hay plena incertidumbre respecto de cual fue el origen de esa descarga ,máxime cuando » . no existe un solo elemento acompañado por la demandada y la citada de garantía que permita aducir lo contrario » ( sic ) .Cita jurisprudencia .

Expone luego distintos formas de cómo los niños jugaban con un barrilete que se enganchó con un cable, o bien jugando a la pelota, en un lugar de libre acceso para el público en general, a tal punto que no existen carteles de prohibición de paso por el descampado y que mucha gente del lugar ha escuchado » vibrar » los cables, para concluir que no existe una prueba concluyente de que los menores hayan provocado el arco voltaico que les provocó quemaduras en su integridad física, dado que el propio experto detalló que en la zona del accidente y en otras aledañas existen varias boleadoras con zapatillas colgando como la apuntada en el presente caso .De ello infiere la quejosa que quien ha violado los deberes a su cargo es E.D.E.M.S.A siendo imposible determinar la identidad de las personas que arrojan tales elementos .

Destaca que el dictamen del experto se efectuó cuatro años después del hecho con un lenguaje figurativo más que real, y que los testigos que han prestado declaración en esta causa fueron contestes en afirmar que a la fecha del accidente ( 22 / 07 / 04) los postes de hormigón » no poseían cartel de peligro alguno «, lo que fue obviado por el ingeniero SCUTERI cuando se le solicitó aclarar algunos punto de la pericia que dio como exacto que el cable que provocó el arco voltaicoestaba a 8 mts del suelo. Detalla los años reclamados y pide costas .

3°) Los agravios son contestados por E.D.EM.S.A S.A. y TRIUNFO COOP. DE SEGUROS LTDA » en ambos casos a través de apoderado a fs 710 / 713 y 717 / 721 respectivamente .

La Asesora de Menores toma intervención que por ley le correspondía a fs 726, quedando el proceso en estado de resolver.

4°) El análisis de la cuestión puesta a consideración de la Alzada, consiste en determinar si existió o no responsabilidad de E.D.E.M.S.A en los daños que sufrieron los menores representado por su progenitora en este juicio, a consecuencia del arco voltaico que se produjo en un cable de alta tensión, cuyo tendido se ubica en el Barrio Reconquista del Departamento Maipú de esta Provincia y que les provocó quemaduras en el cuerpo.

El encuadre jurídico de la controversia en el art. 1113  del Cód. Civil, no ha sido objetado por la parte recurrente que, con acierto, califica a la electricidad que se transporta por cables de alta tensión como peligrosa o riesgosa .También que, acreditado el hecho que re reconoce como causa directa la existencia de un arco voltaico, la Empresa demandada para liberarse de responsabilidad, debe acreditar alguno de las eximentes que la disposición legal contiene, a saber : la culpa de la (s) victima ( s); la culpa de un tercero por el que no debe responder, o la existencia del caso fortuito o fuerza mayor previsto en el art. 514  del Cód. Civil que a pesar de no estar mencionado en el mentado art. 1113 del Cód. Civil es causal de exoneración cuando se analice el hecho dañoso a través de la relación de causalidad .

El Sr Juez de la instancia precedente basándose fundamentalmente en el dictamen del perito ingeniero electromecánico ALEJANDRO ERCILIO SCUTERI de fs. 378 / 392, con las aclaraciones de fs. 599/ 603, desestimó la acción resarcitoria por considerar que las menores C. MIGUEL C.con 13 años y MARIO ANTONIO C. de 10 años obraron con culpa cuando al arrojar hacia arriba un alambre de aproximadamente 1,20 mts de largo con un zapatillas agarradas en la punta provocaron el arco voltaico que le produjo quemaduras en el cuerpo. Aunque no la diga expresamente aplicó en el subiuditio el art. 921 del Cód. Civil que dispone textualmente en lo que aquí interesa » Los actos serán reputados hechos sin discernimiento, si fueran actos lícitos practicados por menores impúberes o actos ilícitos por menores de diez años .»

Esto ha provocado las encendidas quejas de la parte actora recurrente que sostiene, en contrario, que las apreciaciones del perito ingeniero mecánico son conjeturales y no tienen entidad científica suficiente para justificar la conclusión que plasmó y el juzgador aceptó, sin sopesar el resto del material probatorio aportado ( instrumental y testimoniales )

5°) Estimo neC.io efectuar algunas precisiones sobre la valoración de las pruebas para justificar la conclusión que propondré a mis distinguidos colegas de Cámara.

a) en primer término » Los jueces no se encuentran obligados a ponderar una por una y exhaustivamente todas las pruebas agregadas a la causa, sino solo aquellas que consideren conducentes para fundar sus conclusiones; ni tampoco a tratar todas las cuestiones, ni analizar los argumentos utilizados que a su juicio no sean decisivos » ( C.S.J.N Fallos t. 300 535; 301- 676; 302 – 235; 303-275; 304- 819; 306-444, entre varios mas; Sup. Corte de Mza, Sala I agosto 22 – 986 en L.S. 195- 432, Jurispr. de Mza, 2° Serie N° 32 pág. 87; HUGO ALSINA » Tratado Teórico – Práctico de Derecho Procesal Civil » ed. 1986 T II pág. 12, n° 284).

b) en segundo término el C.P.C. adopta el sistema de libre apreciación ( art. 207  del C.P.C) es decir, el de la «sana critica», que supone la existencia de ciertos principios generales, que deben guiar en cada caso al Juez.Se trata, por un lado, de los principios de la lógica, y por el otro, de las máximas de experiencia, esto es, de los principios extraídos de la observación del corriente comportamiento humano y científicamente verificables. De ello se sigue que, las normas sobre valoración de la prueba, son pautas de razonamiento humano, que no configuran dispositivos de derecho positivo, en la medida que son simples preceptos de sentido común, y para hacer notar su infracción, no se requiere otra cosa que la puntual demostración del vicio del razonamiento (del voto del Dr. HITTERS, como integrante de la Sup. Corte de Buenos Aires, febrero, 17-1998 in re «Chantada, Miguel y otro » D.J.B.A. 154-2002).

c) el tercero que la realización por el Juez de la labor de reconstrucción histórica por medio del análisis del material probatorio allegado a la causa, excluye el establecimiento apriorístico de criterio alguno, que distorsionaría la pureza del análisis. Por eso, la sana critica racional, obliga al Juzgador a analizar los eleme ntos del convicción legalmente reunidos en la causa, confrontándolos cuando fueron opuestos o diferentes, escogiendo aquellos que a luz de la razón, la experiencia y el sentido común, aparezcan como verdaderos.

De lo expuesto cabe inferir que «el principio de la sana critica tiene doble proyección : una subjetiva, de carácter general que gobierna la valoración de la prueba en su conjunto, abarca las modalidades fácticas y jurídicas de todo el proceso, e incide sobre la inclinación mental del Juez hacia la versión suministrada por las partes; y otra especifica, que puede alcanzar cierto grado de objetividad, que corresponde al significado y alcance probatorio de cada uno de los medios de prueba considerados en si mismos como tales, según la entidad» (C. Nac. Civ.Sala H, junio 18-1997 en La Ley 1998-E- 387).

d) en cuarto término y en lo que hace a la prueba testimonial, los dichos de los testigos y el mismo interrogatorio a que responden, son cuestiones que deben ser apreciadas conforme a las reglas de la sana critica y darles el valor correspondiente según los motivos y circunstancias que corroboren o disminuyen la fuerza de las declaraciones. Por eso hay que distinguir entre prueba de testigos y prueba testimonial como lo hace el Dr ISIDORO EISNER en » Planteos Procesales «, ed 1984 tema N° 30, pto 3° de ps 423 / 425. Para la primera » . se subraya la presencia del elemento humano, del sujeto que a través de la memoria y del lenguaje, producirá el relato o declaración llamada testimonio .Cuando se expresa, en cambio, » prueba testimonial » se apunta sobre la verdadero, hecho representativo que traslada la idea del hecho representada, esto es, el propio testimonio. En aquel supuesto se invoca el instrumento subjetivo portador de la declaración .En este, a la representación misma o sea el testimonio «. De manera que testigo y testimonio no son la misma cosa, aunque uno suponga al otro y viceversa .

Y extremando el análisis, aclara el autor que » . puede darse el caso de que, habiendo testigo, no haya testimonio, y de que concurriendo este, no exista propiamente aquel .», agregando como colofón de lo expuesto que » . solo se reputa testigo a aquel que declara ante la justicia respecto de los hechos controvertidos en cuanto se supone son de su conocimiento personal. Recién el testimonio es el que califica a dicho sujeto como testigo. Por ello decíamos mas arriba que podía haber testigo sin haber testimonio ( cuando el que sabe no llega a declarar ); y testimonio sin testigo (cuando el que declara falta de la verdad a conciencia, o por error de los sentidos, o simplemente desconoce los hechos sobre los que se lo interroga )

Teniendo en cuenta las pautas reseñadas, el Juzgador con acierto valoró las testimoniales rendidas en el considerando 4 ° de fs. 675 vta./ 676 llegando a la conclusión de que la Sra. ANA CAMPOS a fs 420, 4° amp sostuvo que no tenía idea de porqué se incendiaron los cables pero admitió que vio las zapatillas colgadas; el Sr ADRIAN AMAYA declaró que en el momento de la explosión le estaba dando la espalda al descampado y no pudo ver cuál fue la causa de la explosión ( fs. 422, 2° pgta ), y finalmente la Sra. ADRIANA CHACON tampoco conoció la causa de la explosión ( fs. 424, 3° amp) .Se advierte aun más la inconsistencia de los testimonios cuando mencionaron algunos que los menores estaban «jugando a la pelota», otros que lo hacían con un barrilete, que ninguno de esos elementos fue constatado por las autoridades policiales cuando arribaron al lugar donde los hijos menores de la demandante sufrieron el accidente, y si la existencia de un alambre de aproximadamente 1,20 mts de largo con una zapatilla en la punta enganchado al cable, lo que fue corroborado por la Sra. CAMPOS VERGARA al contestar la 7° rep. de fs. 421.

Ante testimonios genéricos que no vieron como se produjo el arco voltaico que provocó quemaduras a los menores, y las constancias objetivas que se consignaron en el acta de procedimientos, debe darse relevancia a estas últimas por ser precisamente objetivas y detalladas por los funcionarios policiales a escasos momentos del hecho, por lo que, comparto el razonamiento del iudex a-quo cuando considera que el dictamen del perito ingeniero SCUTERI es el que se ajusta a la forma cómo sucedieron los hechos y las consecuencias que del mismo se derivaron. Ello es así, pues para juzgar licito el apartamiento o preferencia del Juzgador respecto de una u otra prueba en el proceso, lo que interesa es la lógica intrínseca de su razonamiento, el marco adecuado de sus reflexiones y la coherencia de sus conclusiones, todo lo cual opera como contenido de la » sana critica » referida por la ley procesal.

En ese » metier » resulta acertado y por eso mismo compartible lo que expone el Dr.HITTERS como integrante de la Suprema Corte de Buenos Aires, al señalar que las normas sobre valoración de la prueba, son pautas de razonamiento humano, derivadas del sentido común, » . para hacer notar su infracción, no se requiere otra cosa que la puntual demostración del vicio del razonamiento » ( D.J.B.A. 154 – 2002 )

Por lo demás, los distintos testimonios que se rindieron en el proceso, están contestes en afirmar que en el » descampado» donde los menores sufrieron daños, es una zona de amplio tránsito donde pasa mucha gente y no se ha denunciado – no existe prueba alguna al respecto – que haya habido otros accidentes que reconozcan como causa algún desperfecto de los cables que transportan electricidad de alto voltaje .

Surge palpable entonces que algo extraño ocurrió cuando se produjo el arco voltaico que provocó lesiones a los menores C. y la pauta objetiva fue constatada por los funcionarios policiales que labraron el acta respectivo y lo reafirmara el perito ingeniero SCUTERI en su dictamen de fs 378 / 392 con las aclaraciones de fs. 599/ 603, respecto al alambre de aproximadamente 1,20 mts que tenia enganchando en la punta una zapatilla que alguno de los menores arrojó sobre los cables provocando el arco voltaico con las consecuencias que aquí son motivo de revisión .

Agrego a las fundadas razones del a-quo cuando interpretó el dictamen pericial del ingeniero SCUTERI que está acreditado en autos que ese día no había llovido y que según las declaraciones prestadas en autos, el tendido de los cables de alta tensión han seguido en el mismo lugar que estaban no constatándose otros accidentes.No advierto por lo demás, contradicciones y/o omisiones en lo que expusiera el experto en el dictamen y en las aclaraciones como pretende hacer ver la parte recurrente, y cuando un dictamen se sustenta en conclusiones científicas y no existe otra prueba que la desvirtúe, la sana critica aconseja al Juez no hacer meritos de conocimientos técnicos sobre la materia objeto de dictamen del perito, pues este actúa como auxiliar de la justicia y contribuye con su saber, ciencia y conciencia a esclarecer aquellos puntos que requieran conocimientos específicos o especiales ( Sup. Corte de Mza Sala I, L.S. 341 – 231 ).

No abrigo dudas en cuanto a que el arco voltaico que provocó lesiones a los menores O. se debió a la conducta culposa de estos a lanzar el alambre con la zapatilla en la punta hacia el tendido de calves de alta tensión, culpabilidad que le es perfectamente aplicable por la conjunción de los arts. 921  y 1113 del Cód. Civil – Han confluido en el hecho el riesgo de una cosa como son los cables de alta tensión con la culpa de las víctimas ,aclarando que : » cuando el art. 1113 del Cód. Civ. menciona la «culpa de la víctima» emplea el termino culpa en sentido impropio, puesto que no se trata la infracción de un deber de la victima contra otro, sino contra sí mismo» ( Cam. Civ. y Com San Isidro, Sala I, mayo 05- 2009 en L.L.B.A. 2004 – 914 ). La exoneración que invocó la demandada resulta plenamente aplicable pues no existe otra forma de producción en el evento que no sea la indicada por el perito.

El fallo venido en revisión luce justo y adecuado a la forma como se trabó la litis, las pruebas que se rindieron al efecto y la normativa aplicable, imponiéndose su confirmación. Voto en esta cuestión por la afirmativa.

A la misma cuestión, por sus fundamentos, los Dres. GUSTAVO COLOTTO y GRACIELA MASTRASCUSA adhieren al voto que antecede

SOBRE LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR.STAIB DIJO

6°) Las costas de esta instancia deben serle impuestas a la parte actora apelante que resulta vencida, por ser de ley (arts. 35 y 36 ap. I  del C.P.C.). Así voto

A la misma cuestión, por sus fundamentos, los Dres GUSTAVO COLOTTO y GRACIELA. MASTRASCUSA, adhieren al voto que antecede.

Con lo que terminó el acto, procediéndose a dictar la sentencia que a continuación se inserta:

SENTENCIA:

Mendoza, 6 de noviembre de 2012

Y VISTOS:

El acuerdo que antecede, el Tribunal

RESUELVE:

I) Desestimar el recurso de apelación incoado a fs 686 por la parte actora y, por ello confirmar la sentencia venida en revisión glosada a fs 673/677 de fecha 08 de febrero de 2011.

II- Imponer las costas de Alzada a la parte recurrente vencida

III- Regular los honorarios de segunda instancia a los profesionales: MONICA PICCOLO DE SARMIENTO en la suma de PESOS . ($ .), EZEQUIEL IBAÑEZ en la suma de PESOS . ($ .), MAURICIO BORETTO en la suma de PESOS . ($ .), SILVANA PANNOCHIA en la suma de PESOS . ($ .) y a PABLO R. PRIETO en la suma de PESOS . ($ .)

Notifíquese y bajen.

Dr. Alberto L.Staib

Juez de Cámara

Dr. Gustavo Colotto

Juez de Cámara

Dra. Graciela Mastrascusa

Juez de Cámara

Dra. Roxana Alamo

Secretaria de Cámara

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