La casa de Barreda será la sede de María Pueblo

La vivienda que tiene dos plantas, ubicada en las calles 48 entre 10 y 11 de La Plata, está abandonada desde el 15 de noviembre de 1992, cuando Barreda mató a escopetazos a su esposa, a su suegra y a sus dos hijas, asesinatos por los que fue condenado en 1995 a reclusión perpetua, aunque a fines de marzo de 2011 obtuvo la libertad condicional y desde ese entonces vive en la Ciudad de Buenos Aires con su nueva pareja.

La norma establece que, una vez expropiada, la casa será «transferida a la Municipalidad de La Plata para desarrollar en el inmueble un Centro municipal de Prevención contra la Violencia de Género». En los fundamentos del proyecto, Bruera consideró que se trata de «un aporte concreto a la prevención de la violencia de género, en consonancia con todas las actividades y políticas desarrolladas hasta el momento, tanto por las instituciones intermedias y organizaciones civiles, como así también el Estado nacional, provincial y municipal».

El legislador sostuvo que el propósito original “es transformar un lugar negativamente emblemático, donde fueron asesinadas cuatro mujeres en un contexto de extrema violencia intrafamiliar, en una respuesta contra la violencia de género en todas sus formas». Las estadísticas provinciales indican que “el 70 por ciento de las denuncias por violencia intrafamiliar son realizadas por mujeres, y que en el 70 por ciento de los casos los agresores son hombres”, precisó.

“En la ciudad de La Plata tenemos hace más de 20 años una casa abandonada y que fue sede de uno de los crímenes más horrorosos de la historia del país, por eso queremos utilizarla para convertirla en un centro de la memoria y la asistencia contra la violencia de género”, reivindicó.

La ley establece también que la casa será utilizada para charlas y seminarios de capacitación para policías, docentes, empleados de la Justicia, fuerzas de seguridad, universitarios, profesionales de la salud y, a la vez, como un espacio para consultas y una biblioteca temática.

Darío Witt, coordinador de la ONG María Pueblo, explicó que el objetivo es transformar esa casona, envuelta en un conflicto de intereses entre Barreda y los familiares de su exesposa, “en un lugar que sea símbolo de vida, de amor, de debate, discusión, poner sobre el tapete estos temas”.

Si la Corte Suprema de Justicia de la Nación, finalmente, decide que Barreda era imputable al momento de cometer el cuádruple homicidio, tal como lo estableció la Corte bonaerense, la sentencia lo privaría de mantener bajo su propiedad los bienes de su familia original.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar

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