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El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, solicitó dos semanas atrás ser querellante en la causa judicial, abierta a partir de una denuncia presentada por el ministro de Justicia, Julio Alak, por supuestas amenazas contra el funcionario en ocasión de una protesta frente a su casa del barrio porteño de Constitución.
Fuentes judiciales informaron hoy que el juzgado de Daniel Rafecas decidió no pronunciarse sobre el pedido hasta tanto el fiscal a cargo, Patricio Evers, establezca si hubo delito.
Los abogados de Moreno pidieron a la Justicia que su cliente sea admitido como parte en el proceso, pero el juzgado decidió no pronunciarse sobre el pedido hasta tanto el Evers le de impulso a la causa y defina un objeto procesal.
«Nadie puede ser designado querellante hasta tanto el fiscal no determine si hubo delito», señalaron fuentes judiciales.
Hace 15 días Rafecas había delegado en el fiscal la investigación de la denuncia que presentó el Gobierno por presuntas amenazas contra los caceroleros que escracharon en su casa al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Evers tiene a su cargo las medidas de prueba que considere oportunas realizar y así como los pedidos de citación de testigos y eventuales indagatorias.
LA DENUNCIA
El 27 de septiembre Alak en persona concurrió a los tribunales federales de Retiro y radicó una denuncia penal por la aparición en Internet de imágenes de Moreno metido en un ataúd y con un tiro en la frente, así como por el cacerolazo frente al departamento del secretario pidiendo que se investigue si hubo delito de de «amenazas de muerte».
Fuente: http://www.lanacion.com.ar

