Las recurrentes salidas nocturnas del esposo y el trato agresivo que propinaba a su esposa son causales de divorcio.

Partes: B. M. E. c/ F. A. A. s/ divorcio vincular

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Reconquista

Fecha: 1-ago-2012

Cita: MJ-JU-M-73733-AR | MJJ73733 | MJJ73733

Corresponde tener por acreditada la causal subjetiva de divorcio por injurias graves dado que los testimonios aportados a la causa dan cuenta de las recurrentes salidas nocturnas del esposo hasta altas horas de la madrugada y el trato agresivo que propinaba a su esposa.  

Sumario:

1.-Corresponde rechazar el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia que hizo lugar a la demanda de divorcio vincular por culpa del esposo, encuadrando la conducta en la causal del art. 202 inc. 4to y 214 inc. 1 CCiv. en virtud de que de las pruebas producidas se entiende configurada la causal de injurias graves.

2.-Los testigos presentados no pueden ser considerados testigos de oídas como lo señala el actor dado que relatan situaciones que han sido objeto de percepción por sus sentidos.

3.-Los testigos relatan que suelen encontrar los días de la semana al recurrente a altas horas de la madrugada (entre las 3 y 6) en lugares de vida nocturna, en peñas; asimismo la empleada doméstica de la pareja está en condiciones de aportar elementos de la intimidad, manifiesta que la relación entre ellos era un desastre , que el recurrente tenía un trato agresivo con su esposa, y que éste venía tarde .

4.-Los testimonios aportados por el accionado, no hacen más que corroborar sus salidas nocturnas durante la semana, aunque cada uno de ellos limitando las mismas a los momentos compartidos por ellos con el demandado.

5.-Los hechos generadores de la causal de injurias graves, analizados en su totalidad (no individualmente cada uno de ellos) permiten inferir que constituyeron las semillas del desquiciamiento del vínculo matrimonial , toda vez que siendo que el deber de asistencia en el matrimonio es recíproco, es decir exigible a ambos por igual, se advierte que la conducta de cualquiera de los cónyuges (sin distinción de género) de ausentarse con salidas nocturnas, en forma frecuente en la semana, hasta altas horas de la madrugada tenga aptitud para dañar la deferente atención que merece el otro cónyuge que queda en el hogar, a la vez que la conducta de desentenderse del cuidado del compañero en la enfermedad evidencia la falta de auxilio afectuoso que se debe rendir al consorte en la enfermedad, como también significa una falta de respecto y consideración el trato despectivo o agresivo hacia el esposo/a que según algunos testigos prodigaba el accionado a su esposa.

6.-Teniendo en cuenta la incontrastable situación de desavenencia conyugal que se desprende de las constancias de autos a través de la ausencia de todo vínculo o trato entre los cónyuges, para cuya génesis sin lugar a dudas contribuyeron las conductas del accionado se debe confirmar el decisorio en crisis.

 

 Fallo:

En la ciudad de Reconquista, a los 01 de agosto de 2012, se reúnen los jueces de esta Cámara, Dres. María Eugenia Chapero, Aldo Pedro Casella y Santiago A. Dalla Fontana para resolver el recurso interpuesto por la parte demandada contra la resolución dictada por el señor Juez de Primera Instancia de Distrito de la Segunda Nominación de la ciudad de Reconquista (Santa Fe), en los autos «B., M.E. c/ F. A. A. s/ DIVORCIO VINCULAR» Expte. N° 174/2010. Acto seguido el Tribunal establece el orden de votación conforme con el estudio de autos: Dra. Chapero, Dr. Casella y Dr. Dalla Fontana y se plantean las siguientes cuestiones:

 

PRIMERA: Es nula la sentencia apelada?

 

SEGUNDA: Es justa la sentencia apelada?

 

TERCERA: Que pronunciamiento corresponde dictar?

 

A la primera cuestión la Dra. Chapero dice: No habiendo sido sostenido en esta instancia el Recurso de Nulidad interpuesto, y no advirtiendo vicios procedimentales que hagan necesario su tratamiento en forma oficiosa, voto por la negativa.

 

A la misma cuestión, el Dr. Dalla Fontana vota en igual sentido y el Dr. Casella luego de analizar la cuestión se abstiene de emitir opinión conforme lo dispuesto por el art. 26 de la ley 10.160.

 

A la segunda cuestión, la Dra. Chapero dijo:

 

1.- La sentencia en crisis (fs. 85 a 86) hace lugar a la demanda de divorcio vincular por culpa del esposo, encuadrando la conducta en la causal del art. 202 inc. 4to y 214 inc. 1 C. Civil con costas al accionado.

 

2.- El demandado se alza contra el resolutorio, expresando sus agravios a fs. 95 a 97. El eje de los mismos gira en torno a su disconformidad con la faena valorativa realizada por la inferior, ya que según el recurrente todos los testimonios aportados por la actora no son «testigos de primera de mano», y no existe ningún elemento del plexo probatorio que acredite la culpabilidad del actor.Achaca a la sentencia ser voluntarista y fundarse en consideraciones de carácter cuasimonacal, ya que según el quejoso las presuntas injurias y agravios de que habla la actora B., son bobadas en unos casos y en otros producto de su imaginación enfermiza.

 

El actor por su parte contesta dichos agravios (fs 100 a 102), abogando por la confirmación en todas sus partes del decisorio en crisis.

 

Con la contestación de agravios y consentida la providencia de pase al Tribunal, el proceso quedó concluido para definitiva.

 

3. El análisis del material de conocimiento a la luz de las normas aplicables me conducen a la conclusión que ninguno de lo ejes argumentales del recurrente para fundar las razones de su disconformidad con el fallo alzado merecen acogida. Veamos:

 

En primer lugar el accionado erige como un motivo de agravio, circunstancias introducidas en el responde (fs. 20 a 21) como hechos impeditivos al progreso de la acción de divorcio por la causal de injurias graves consistentes en la enfermedad emocional, desequilibrio, paranoia, hipocondría que padecería la actora, las cuales sin embargo adolecen de una total falta de acreditación probatoria, ya que el accionado no ha desplegado ninguna medida de prueba tendiente a comprobar tales imputaciones.

 

En relación a los demás motivos de agravios del accionado, he de manifestar que por razones de orden lógico corresponde en primer lugar revisar la aptitud probatoria de los elementos arrimados a autos y recién a partir de tal resultado analizar si he de coincidir con la magistrada aqua respecto a que los hechos acreditados reúnen una mínima entidad configuradora de la causal subjetiva del art. 202 inc. 4to y 214 inc. 1 c.civ. Así, en la primera faena (de valoración probatoria) advierto que si bien Corgnali (fs. 43) y Tozzi (fs.) no son más que «testigos de oídas» ya que todo lo que relatan manifiestan conocerlo por comentarios de la actora, sin embargo no puedo valorar en el mismo sentido a los testimonios de la mucama Zorzón (fs. 45) y de Mara Pividori (fs.40), los cuales lucen creíbles, claros y relatan circunstancias que han sido objeto de la percepción de sus sentidos. Esta última, relata haber compartido algún evento social con la actora los fines de semana y que por el contrario siempre suele encontrar los días de la semana a Fabrissín a altas horas de la madrugada (entre las 3 y 6) en lugares de vida nocturna, en peñas. Por su parte Zorzón, quien por haberse desempeñado como empleada doméstica de la pareja está en condiciones de aportar elementos de la intimidad, manifiesta que la relación entre ellos era «un desastre», que Fabrissín tenía un trato agresivo con B., y que éste «venía tarde».

 

Por su parte, los testimonios aportados por el accionado, no hacen más que corroborar las salidas nocturnas durante la semana de Fabrissín, (aunque cada uno de ellos limitando las mismas a los momentos compartidos por ellos con el demandado), -por ejemplo Manuel Fabrissín (fs. 63) manifiesta haber asistido juntos una o dos veces por semana, los viernes a algún show, a Géminis; Ruben Schneider (fs. 62), propietario de Géminis relata también que una o dos veces concurre allí hasta las once, once y media de la noche y por su parte Ricardo Schneider (fs. 58) dice compartir hasta tres veces por semana con el accionado en Géminis hasta antes de la medianoche, todo lo cual no sólo que no se da de bruces con lo relatado por Pividori y Zorzón, sino que no hace más que corroborar las rutinarias salidas nocturnas del accionado. Por otro lado también surge del material recogido que cuando la actora sufrió una operación quirúrgica ha debido ser atendida por su hermana (fs. 36) y que ya no comparten el lecho conyugal (confesional de ambos fs.36, 67 ).

 

Ahora bien, y ya inmersa en la tarea de revisión de la labor de subsunción de los hechos a las normas aplicables realizada por la magistrada aqua, concluyo que ésta ha sido correcta en mérito a las particularidades del caso concreto, ya que los hechos generadores de la causal, analizados en su totalidad (no individualmente cada uno de ellos) permiten inferir que constituyeron las semillas del «desquiciamiento del vínculo matrimonial», toda vez que siendo que el deber de asistencia en el matrimonio es recíproco, es decir exigible a ambos por igual, se advierte que la conducta de cualquiera de los cónyuges (sin distinción de género) de ausentarse con salidas nocturnas, en forma frecuente en la semana, hasta altas horas de la madrugada tenga aptitud para dañar la deferente atención que merece el otro cónyuge que queda en el hogar, a la vez que la conducta de desentenderse del cuidado del compañero en la enfermedad evidencia la falta de auxilio afectuoso que se debe rendir al consorte en la enfermedad, como también significa una falta de respecto y consideración el trato despectivo o agresivo hacia el esposo/a que según relata Pividori, y Zorzón prodigaba el accionado a su esposa.

 

La incontrastable situación de desaveniencia conyugal que se desprende de las constancias de autos a través de la ausencia de todo vínculo o trato entre los cónyuges, para cuya génesis sin lugar a dudas que contribuyeron las conductas del accionado -ya que no habiendo sido reconvenida la esposa está fuera de discusión en el marco de esta litis el análisis de si ésta ha sido co-culpable de la situación de quiebre matrimonial- propongo al Acuerdo se confirme en todas sus partes el decisorio en crisis. Voto por la afirmativa.

 

A la misma cuestión, el Dr. Dalla Fontana vota en igual sentido y el Dr. Casella luego de analizar la cuestión se abstiene de emitir opinión conforme lo dispuesto por el art.26 de la ley 10.160.

 

A la tercera cuestión, la Dra. Chapero dijo: Que atento al resultado precedente, corresponde adoptar la siguiente resolución: 1) Desestimar el recurso de nulidad interpuesto. 2) Rechazar el recurso de apelación interpuesto. 3) Imponer las costas de la segunda instancia al recurrente vencido. 4) Regular los honorarios profesionales de segunda instancia de los letrados actuantes en el 50% de la regulación firme de primera instancia.

 

A la misma cuestión, el Dr. Dalla Fontana vota en igual sentido y el Dr. Casella luego de analizar la cuestión se abstiene de emitir opinión conforme lo dispuesto por el art. 26 de la ley 10.160.

 

Por ello, la

 

CAMARA DE APELACION EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL DE LA CUARTA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL

 

RESUELVE: 1) Desestimar el recurso de nulidad interpuesto. 2) Rechazar el recurso de apelación interpuesto. 3) Imponer las costas de la segunda instancia al recurrente vencido. 4) Regular los honorarios profesionales de segunda instancia de los letrados actuantes en el 50% de la regulación firme de primera instancia.

 

Regístrese, notifíquese y bajen.

 

CHAPERO

 

Jueza de Cámara

 

DALLA FONTANA

 

Jueza de Cámara

 

Abstención art. 26 LOT

 

CASELLA

 

Jueza de Cámara

 

LANTERI

 

Jueza de Cámara

 

HAIL

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