La empresa de energía responde frente al fallecimiento de quien nadando sufriera una descarga debido al tendido clandestino debajo del agua.

Partes: D. E. y otro c/ Edefor S.A. (Empresa distribuidora de electricidad de Formosa S.A.) y otro s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil   Sala/Juzgado: A

Fecha: 11-may-2012

Cita: MJ-JU-M-72968-AR | MJJ72968 | MJJ72968

La empresa distribuidora de energía eléctrica debe indemnizar a los actores por el fallecimiento de su hijo quien sufriera una descarga eléctrica mientras nadaba en un riacho proveniente de un tendido clandestino por debajo de lo ancho del curso de agua.

Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la demanda y responsabilizar a la distribuidora de energía eléctrica por el accidente en el que falleció el hijo de los actores cuando -mientras nadaba en un riacho- tras sufrir una gran descarga eléctrica originada en un tendido clandestino que pasaba a lo ancho del curso de agua, pues al ser guardián de la cosa riesgosa, es responsable de vigilar que no existan tendidos clandestinos.

 

2.-La provisión del servicio de energía eléctrica importa una relación de consumo en los términos de los arts. 1 y 2 de la ley 24240, a lo que cabe agregar que, por tratarse de un servicio público domiciliario, también resulta aplicable la normativa que al efecto establecen los arts. 25 y ss. de ese microsistema legal.

 

3.-En el presente caso, la víctima no era usuaria del servicio, sino que fue dañada a raíz de una conexión clandestina mientras nadaba en un curso de agua, no obstante, la tutela que la ley brinda a los consumidores debe extenderse incluso a quienes -en los términos del actual texto del art. 1 de la ley 24240- están expuestos a una relación de consumo.

 

4.-Quienes aquí accionan son los padres de la víctima en su calidad de damnificados indirectos por la muerte de su hijo, en esos términos, ninguna duda cabe de que su reclamo debe enmarcarse en el art. 1113, segundo párr., segundo supuesto , del CCiv., en la medida en que la energía eléctrica se asimila a una cosa (art. 2311 , CCiv.), y que tiene aptitud para causar daños frecuentes o graves.

 

5.-Más allá de la titularidad del cableado en cuestión, lo cierto es que la responsabilidad de la prestataria del servicio eléctrico (propietaria del fluido) no solo deriva de su eventual carácter de dueña de las instalaciones sino también de la obligación de supervisión que resulta inherente a su actividad, la cual le exige ejercer una razonable vigilancia de las condiciones en las que el servicio se proporciona.

 

6.-El art. 1113 del CCiv., en su parte pertinente, no designa únicamente como responsable al dueño de la cosa, sino también al guardián, razón por la cual el solo hecho de la accionada que no fuera dueña del cableado en cuestión no bastaría para desvincularla de la responsabilidad resultante del accidente de autos, ninguna duda cabe de que, en su carácter de prestadora de ese servicio, la demandada era también guardiana de la electricidad, y estaba obligada a extremar las precauciones para evitar consecuencias dañosas, en atención a la naturaleza especialmente peligrosa de ese fluido.

 

7.-La legitimación pasiva se configura en la accionada por ser guardiana del elemento riesgoso que es el fluido eléctrico y de la actividad riesgosa de provisión del servicio de electricidad en la ciudad de Formosa.

 

8.-El demandado no produjo ninguna prueba que probara que la detección de la conexión clandestina era realmente imposible para ella, no probó haber tomado alguna medida para evitar esas situaciones, haber realizado inspecciones ni haber removido con anterioridad al hecho los cables en cuestión, como tampoco haber denunciado esta clase de hechos ante las autoridades correspondientes; en consecuencia, es claro que no se encuentra probada la existencia de irresistibilidad, elemento propio del caso fortuito (art. 514 , CCiv.).

 

9.-Con relación al tratamiento del valor vida, a fin de proceder a su cuantificación es menester puntualizar que la vida humana no posee un valor económico susceptible de apreciación, por lo que su pérdida debe resarcirse teniendo en cuenta el efectivo detrimento material que se irroga a los damnificados indirectos por la falta del aporte material que les produce la desaparición de quien debía prodigarles tales beneficios.

 

10.-En el sub lite, si bien los actores manifestaron que su hijo trabajaba, dicho extremo no fue probado en autos, ni mucho menos se acreditó que ayudaba a sus progenitores con algún aporte dinerario, en esas condiciones, solo cabe concluir que lo indemnizable es simplemente la pérdida de la chance que este últimos tenían de ser, en el futuro, asistidos económicamente por su hijo.

 

11.-En el presente caso, respecto al valor vida, se trata entonces de indemnizar únicamente una chance u oportunidad y dentro de ello, lo que se espera de los hijos es sólo apoyo, ayuda, y no solventar -directamente- todos los gastos de manutención de los padres; de formar su propia familia, con alto grado de certeza, el mayor porcentaje de los ingresos sería destinado a su propia economía doméstica.

 

12.-La reparación, cualquiera sea su naturaleza y entidad, debe seguir un criterio flexible, apropiado a las circunstancias singulares de cada caso, y no ceñirse a cálculos basados en relaciones actuariales, fórmulas matemáticas o porcentajes rígidos, desde que el juzgador goza en esta materia de un margen de valoración amplio.

 

13.-En cuanto a los intereses, sobre el capital reconocido corresponde aplicar la tasa activa cartera general (préstamos) nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina, empero, toda vez que en la especie se fijaron los valores indemnizatorios al momento del dictado de la sentencia de grado, la indicada tasa debe regir recién a partir de dicho pronunciamiento, ya que de imponerse esos intereses desde el origen de la mora, se consagraría una alteración del capital establecido en la sentencia, configurando un enriquecimiento indebido, ello así, en la medida de que uno de los factores que consagran la entidad de la referida tasa, lo constituye la paulatina pérdida de valor de la moneda, extremo que en la especie ya fuera ponderado al definir el capital a los valores vigentes a la sentencia de grado, por ello, corresponde que desde el momento de la mora y hasta el pronunciamiento apelado, se calculen los intereses a la tasa de interés del 8% anual, que representan los réditos puros y, desde entonces y hasta el efectivo pago, a la tasa activa cartera general (préstamos) nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina.

 

14.-Para el cálculo de las indemnizaciones por incapacidad o muerte, debe partirse del empleo de fórmulas matemáticas, que proporcionan una metodología común para supuestos similares (del voto del Dr. Picasso, en disidencia parcial).

 

15.-El principio de reparación integral importa, como lógica consecuencia, que la indemnización debe poner a la víctima en la misma situación que tenía antes del hecho dañoso (arg. art. 1083 , CCiv.), así las cosas, y teniendo en cuenta que el resarcimiento se fijará en dinero -que, huelga decirlo, se cifra numéricamente-, nada resulta más adecuado que el empleo de cálculos matemáticos para tratar de reflejar de la manera más exacta posible el perjuicio patrimonial experimentado por el damnificado del voto del Dr. Picasso, en disidencia parcial).

 

16.-Resulta aconsejable el empleo de criterios matemáticos que, partiendo de los ingresos acreditados por la víctima (o de la valuación de las tareas no remuneradas que ella llevaba a cabo y se vio total o parcialmente imposibilitada de continuar desarrollando en el futuro), y computando asimismo sus posibilidades de incrementos futuros, lleguen a una suma tal que, invertida en alguna actividad productiva, permita a la víctima obtener mensualmente (entre ese margen de beneficios y el retiro de una porción del capital) una cantidad equivalente a aquellos ingresos frustrados por el hecho ilícito, de modo tal que ese capital se agote al término del período de vida económicamente activa que restaba al damnificado (del voto del Dr. Picasso, en disidencia parcial) .

 

17.-En cuanto a los intereses, no se encuentra que se configure, en la especie, una alteración del significado económico del capital de condena que configure un enriquecimiento indebido de la parte actora, razón por la cual debe aplicarse la tasa activa, fijada por la doctrina plenaria de esta cámara, desde el momento del hecho dañoso (del voto del Dr. Picasso, en disidencia parcial) .

 

Para ver el fallo completo descargalo haciendo clic Aquí

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: