Cristina defendió Ganancias y sugirió que no lo rebajará

Un día antes del desafío que implicará la movilización convocada esta tarde por Hugo Moyano en Plaza de Mayo, la presidenta Cristina Kirchner salió a defender el Impuesto a las Ganancias –principal bandera del líder camionero– y dejó picando que el Gobierno podría no subir el mínimo no imponible -como viene haciendo cada año-, cuando dijo que estamos en situación “casi igual” a 2009, cuando por la crisis mundial “necesitábamos cuidar las cuentas” y se decidió no correr topes en ese tributo.

La Presidenta fue insistente en justificar la apropiación a través de Ganancias de una porción del ingreso de más de 1,7 millón de asalariados y unos 200 mil jubilados. “Impuesto a los altos ingresos”, prefirió llamarlo, dijo que rige “en todo el mundo” y minimizó su impacto sobre amplios sectores de la clase media al señalar que “solamente” lo tributa el 19 por ciento sobre más de 9 millones de asalariados (ver página 4).

Si bien se encargó de refutar explícitamente el reclamo sobre el impuesto que impulsa el líder de la CGT, la Presidenta no dijo una sola palabra del otro reclamo del camionero: la restitución de las asignaciones familiares que, por los aumentos salariales, perdieron total o parcialmente unos dos millones de trabajadores.

La perspectiva de una suba del mínimo no imponible hacia el mes de julio –como buscaron transmitir algunos sindicatos antimoyanistas en estos días para no quedar tan descolocados ante la movida del camionero– siguió desinflándose con el correr de las horas.

Luego de que hablara Cristina, un ministro que conoce de primera mano los números de la caja oficial admitió ante Clarín y otros medios que no se avizoran modificaciones en el tributo en los próximos meses. Todo indica que cualquier posibilidad de anuncio respecto al mínimo no imponible quedó congelada por la guerra declarada por la CGT .

Cristina habló ayer largamente –una hora y diez minutos, por cadena nacional– desde el Salón de las Mujeres de la Casa de Gobierno, donde celebró que el G-20 empezó a “receptor posturas argentinas”. Como medida frente a la crisis y para “sostener la demanda”, el acto fue para presentar el programa Argenta, para que los jubilados accedan al crédito a través de la ANSeS.

Dijo que se buscaba “reparar inequidades” y recordó que hasta el año pasado los jubilados debían pagar intereses “usurarios” por los préstamos. No mencionó en cambio la responsabilidad como “intermediaria” de la ANSeS por admitir convenios con esas financieras que cobraban tasas siderales y se aseguraban el cobro de las cuotas por descuento directo de los haberes. Situación que reveló Clarín en noviembre de 2011 y cinco días más tarde llevó al Gobierno a tomar la primera medida para suspenderlo.

Cristina habló de casi todos los temas, menos de asignaciones familiares , otro gran reclamo que llevará la CGT moyanista esta tarde a la Plaza. Pero sin mencionarlos aludió a gremios como Camioneros que calificó de “principales beneficiarios de este proyecto” y que “están tratando de pinchar el bote con la lógica del escorpión”.

“Hay actitudes que cuesta entenderlas desde la lógica gremial y política”, disparó. “Cuando yo contaba en Europa que estábamos negociando convenciones colectivas de trabajo y ninguna cerraba por abajo del 20 por ciento, no lo podían creer. Esto no existe en el mundo”, dijo en otro párrafo sin aclarar si había puesto en contexto esos acuerdos con una inflación del 25 por ciento.

Cristina también deploró la muerte en un accidente de tránsito en Chubut de siete gendarmes que venían de actuar en la violenta ocupación del yacimiento de Cerro Dragón. Denunció “intereses sindicales, políticos, de bandas” en esa toma y anunció que la Gendarmería no volverá a actuar en conflictos que son “responsabilidad de las provincias”.

Frente al plazo que se vence para que la provincia de Buenos Aires reciba el dinero para poder pagar los aguinaldos, también criticó por elevación al gobernador Daniel Scioli, al afirmar que “hay que aprender a administrar y gestionar” y comparó con provincias que no piden al Gobierno “ni un solo peso” para pagar salarios y gastos corrientes.

El Salón de las Mujeres estaba poblado, como siempre, por los principales funcionarios del Gobierno. En primera fila algunos empresarios, legisladores y los jóvenes de La Cámpora.

Curiosamente, esta jornada en que será destinataria del primer paro cegetista, la Presidenta eligió hacer su primera visita a San Luis, provincia opositora donde mandan los hermanos Adolfo y Alberto Rodríguez Saá. Ni ella ni el ex presidente Néstor Kirchner habían pisado esa provincia desde 2003.

Cristina llegará para inaugurar un criadero de cerdos en Juan Llerena, a unos 70 kilómetros de la capital provincial.

Fuente: http://www.ieco.clarin.com

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