Condena a la prepaga a la cual está afiliada la actora quien fue sometida por error a un agresivo tratamiento de rayos y quimioterapia.

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Partes: F. de T. R. L. c/ Swiss Medical S.A. s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil   Sala/Juzgado: J

Fecha: 31-may-2012

Cita: MJ-JU-M-72773-AR | MJJ72773 | MJJ72773

Condena a la empresa de medicina prepaga demandada a la cual se encuentra afiliada la actora quien fue sometida durante casi un año a un agresivo tratamiento -rayos y quimioterapia- sobre la base de un diagnóstico errado, pues el error evidencia una falla del sistema o falta del servicio que hace responsable a la entidad asistencial, debiendo ésta responder aún cuando no llegue a individualizarse al responsable personal.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia de primera instancia – modificándola en los montos indemnizatorios- la cual hizo lugar a la demanda incoada por la actora, quien reclama por los daños y perjuicios padecidos al ser sometida durante casi un año a un tratamiento incorrecto y muy agresivo-rayos y quimioterapia- como consecuencia de un error de diagnóstico, cuando lo que tenía era un quiste epidermoide -tumor benigno-, condenando a la empresa de medicina prepaga demandada y haciendo extensiva la condena a su aseguradora, pues cabe afirmar que en el caso, el error en que se incurrió al emitir el diagnóstico, evidencia una falla del sistema o falta del servicio que hace responsable a la entidad asistencial, que debe responder aún cuando no llegue a individualizarse al responsable personal, y no puede encuadrarse dentro de la figura del caso fortuito, como así tampoco era inevitable, ni imprevisible.

 

2.-Si bien el profesional del arte de curar brinda en general obligaciones de actividad -de medios-, y no puede ni debe comprometerse a un resultado -ley 17132, art. 20 -, ello no implica que no deba aplicar su saber científico y dirigir su accionar a procurar la salud del enfermo, en el contexto que le quepa actuar y conforme la dolencia que a aquél le aqueje, sin olvidar que debe hacerlo con la prudencia y diligencia que las circunstancias requieran, así como implementando las reglas y los criterios terapéuticos aceptados.

 

3.-En cuanto a la valoración de la culpa profesional, se trata de la culpa común o corriente, emanada, en lo esencial, del contenido de los arts. 512 , 902 y 909 . El tipo de comparación será el de un profesional diligente, prudente, que corresponda a la categoría o clase en la que quepa encuadrar la conducta del deudor en cada caso concreto.

 

4.-La carga de la prueba para que quede comprometida la responsabilidad del médico por los hechos cometidos en el ejercicio de su profesión, el paciente debe demostrar la culpa en la realización de la atención médica prestada, la existencia del daño que le hubiere sobrevenido a causa de ese hecho y la relación de causalidad entre el incumplimiento y el daño experimentado y basta que alguno de esos requisitos falte para que el profesional quede exento de responsabilidad por las consecuencias de su actividad, ya que en materia de culpa médica, la regla general sigue siendo que la carga de la prueba de esa culpa recae sobre el paciente.

 

5.-Cabe condenar a la empresa de medicina prepaga a la cual se encuentra la actora afiliada, quien recibió un tratamiento médico sobre la base de un diagnóstico errado, atento al incumplimiento de obligaciones preexistentes específicas y determinadas, consistentes en que se preste el servicio médico en condiciones tales que el paciente no sufra daños por deficiencia de la prestación prometida.

 

6.-En los casos donde se condena a la empresa de medicina prepaga, al empresario -persona pública o privada- no se le atribuye el hecho de otro, sino que se le imputa o bien una culpa personal, o bien que el servicio que él creó y no funcionó, o funcionó mal o defectuosamente; por eso, aunque no se identifique al dependiente, ni se pruebe una culpa individualizada, igualmente se lo hace responsable, si se acredita que la causa del daño se encuentra en la organización humana que él titulariza.

 

7.-Aún no demostrada la culpa del profesional queda subsistente la del centro asistencial demandado, en la medida que éste no acredite los factores eximitorios de la responsabilidad objetiva: la demostración puntual de la causa ajena (hecho de la víctima, de un tercero ajeno, o del casus). El ente hospitalario asume una obligación equiparable a la de resultado, porque si bien no promete a través del contrato asistencial sanar al paciente, en caso de imputársele responsabilidad por algún daño, sólo se eximirá demostrando la puntual causa ajena (hecho de la víctima, del tercero o casus), que es la forma eximitoria predicada de las obligaciones de resultado.

 

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  1. Yo recibí quimioterapia por un diagnóstico errado, en mi país aún no existe una legislación para estos casos, me alegra que en otros países si, lamentablemente nadie puede pagarle a uno el daño físico y psicológico causado por la mala praxis de supuestos profesionales.

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