Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.
Tipo: Resolución
Nro: 279
Emisor: Ministerio de Salud
Localización: NACIONAL
Fecha: 19 de febrero de 2026
VISTO el EX-2025-112089429-APN-DGD#MS, la Ley de Ministerios N° 22.520 (texto ordenado por Decreto Nº438 del 12 de marzo de 1992) y sus modificatorias, los Decretos N° 50 del 19 de diciembre de 2019 y sus modificatorios y complementarios, N° 1138 del 30 de diciembre de 2024, la Resolución Ministerial N° 1997 del 8 septiembre de 2023; y,
CONSIDERANDO
Que, conforme lo establecido por la Ley de Ministerios N° 22.520 (texto ordenado por Decreto N° 438 del 12 de marzo de 1992) -y sus modificaciones-, en su Artículo 23°, incisos 3° y 18°, compete al MINISTERIO DE SALUD todo lo inherente a la salud de la población y a la promoción de conductas saludables de la comunidad y, en particular ejecutar los planes, programas y proyectos del área de su competencia destinados a la mejora de la calidad y al logro de la equidad de los sistemas de salud, garantizando a la población el acceso a los bienes y servicios de salud, así como también intervenir en las acciones destinadas a promover la formación y capacitación de los recursos humanos destinados al área de la salud, respectivamente.
Que el Decreto N° 1138/2024 establece que es responsabilidad primaria del MINISTERIO DE SALUD, a través de su DIRECCIÓN NACIONAL DE ABORDAJE INTEGRAL DE SALUD MENTAL, gestionar las redes locales, regionales y nacionales, ordenadas según criterios de riesgo, que contemplen el desarrollo de los recursos para la atención primaria de la salud mental, en coordinación con las áreas con competencia en la materia, articulando los diferentes niveles y estableciendo los mecanismos de referencia y contrarreferencia.
Que la mentada norma indica que corresponde a la DIRECCIÓN NACIONAL DE ABORDAJE INTEGRAL DE SALUD MENTAL promover acciones que contribuyan a la unificación de criterios sobre la mejor forma de atención psiquiátrica y propiciar las modificaciones necesarias, así como su incorporación en las instancias de formación y capacitación profesional, en el ámbito de su competencia.
Que por Resolución Ministerial N° 3050/2025 se aprobó el «PROGRAMA NACIONAL DE FORMACIÓN EN SALUD MENTAL».
Que dicho Programa Nacional de Formación en Salud Mental instituye como objetivo en su Eje 1 «Rectoría» la promoción del fortalecimiento institucional a través de acciones de formación para todos los cursos de vida en las problemáticas emergentes, críticas y prevalentes en cada jurisdicción.
Que, dentro del campo de la salud mental, la Enfermedad del Alzheimer (EA) se identifica por ser una de las patologías neurodegenerativas más prevalentes a nivel mundial, sobre todo en personas mayores. Es progresiva e irreversible, caracterizada por un deterioro cognitivo y conductual que interfiere significativamente con el funcionamiento social y ocupacional.
Que, en virtud de lo señalado, resulta oportuno y necesario, para el trabajo conjunto con las jurisdicciones locales, otros organismos públicos y privados y con la comunidad en general del campo de la Salud Mental, la aprobación del PLAN NACIONAL DE ALZHEIMER Y TRASTORNOS RELACIONADOS, impulsado por la ya referida DIRECCIÓN NACIONAL DE ABORDAJE INTEGRAL DE SALUD MENTAL dependiente de la SUBSECRETARÍA DE INSTITUTOS Y FISCALIZACIÓN de la SECRETARÍA DE GESTIÓN SANITARIA; con referencia técnica a nivel nacional sobre los principales trastornos neurológicos asociados a la salud mental.
Que dicho Plan tendrá como objetivo impulsar la mejora en la calidad de vida de los pacientes y sus familiares, transformando las prácticas, en función de los principios normativos nacionales e internacionales vigentes a través de la formación, la capacitación en servicio y del establecimiento de líneas prioritarias de investigación y herramientas de estandarización de procesos, tendientes al cumplimiento del objetivo del presente; a la vez que se disminuye el impacto de estas enfermedades en nuestro medio poniendo el foco en la prevención.
Que la presente medida no implica erogación presupuestaria alguna para esta jurisdicción.
Que la presente medida es propiciada por la DIRECCIÓN NACIONAL DE ABORDAJE INTEGRAL DE SALUD MENTAL.
Que la DIRECCIÓN NACIONAL DE CALIDAD Y DESARROLLO DEL TALENTO EN SALUD ha tomado intervención en la faz de su competencia.
Que la SUBSECRETARÍA DE INSTITUTOS Y FISCALIZACIÓN, la SECRETARÍA DE GESTIÓN SANITARIA y la SECRETARÍA DE GESTIÓN ADMINISTRATIVA han tomado intervención.
Que la DIRECCIÓN GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS ha tomado la intervención de su competencia.
Que la presente medida se adopta en uso de las atribuciones conferidas por el Artículo 103 de la Constitución Nacional, por la Ley de Ministerios N° 22.520 (texto ordenado por Decreto N° 438 del 12 de marzo de 1992), sus normas modificatorias y complementarias, por la Ley N° 26.657 y por su Decreto Reglamentario N° 603/2013.
Por ello,
EL MINISTRO DE SALUD
RESUELVE:
ARTÍCULO 1°.- Apruébase el PLAN NACIONAL DE ALZHEIMER Y TRASTORNOS RELACIONADOS, en el ámbito de la DIRECCIÓN NACIONAL DE ABORDAJE INTEGRAL DE SALUD MENTAL dependiente de la SUBSECRETARÍA DE INSTITUTOS Y FISCALIZACIÓN de la SECRETARÍA DE GESTIÓN SANITARIA, el cual tendrá los ejes y objetivos que se instituyen en el ANEXO I (IF-2026-17034593-APN-DNAISM#MS) que forma parte integrante de la presente Resolución.
ARTÍCULO 2°.- Facúltase a la DIRECCIÓN NACIONAL DE ABORDAJE INTEGRAL DE SALUD MENTAL a dictar las normas complementarias y/o aclaratorias, guías, pautas, directrices y/o recomendaciones necesarias para el cumplimiento y la implementación del Plan creado por el Artículo 1° de la presente medida.
ARTÍCULO 3°.- El dictado de la presente medida no implica erogación presupuestaria alguna para esta jurisdicción.
ARTÍCULO 4°.- La presente medida entrará en vigencia a partir del día de su publicación en el Boletín Oficial de la República Argentina.
ARTÍCULO 5°.- Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese.
Mario Iván Lugones
Plan Nacional de Alzheimer y Trastornos Relacionados
Dirección Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental
A. Contexto institucional
En el marco de las funciones del Ministerio de Salud de la Nación en su carácter de autoridad de aplicación
de las leyes y reglamentaciones vigentes, compete todo lo inherente a la salud mental de la población, a la
promoción de conductas saludables de la comunidad y a los derechos de los pacientes.
La salud mental se reconoce como un proceso determinado por componentes históricos, socioeconómicos,
culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y mejoramiento implica acciones de promoción,
prevención, tratamiento, rehabilitación y una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de
los estándares de atención y protección de la dignidad de todas las personas.
Dentro del campo de la salud mental, la Enfermedad del Alzheimer (EA) se identifica por ser una de las
patologías neurodegenerativas más prevalentes a nivel mundial, sobre todo en personas mayores. Es
progresiva y se caracteriza por un deterioro cognitivo y conductual que interfiere significativamente con el
funcionamiento social y ocupacional.
Si bien no hay cifras oficiales las estimaciones médicas señalan que hay alrededor de 500 mil enfermos de
Alzheimer en Argentina. La enfermedad tiene una incidencia del 50% a partir de los 65 años, es decir que
hay un aumento exponencial a partir de esa edad, afectando más a las mujeres que a los hombres.
En virtud de lo mencionado, la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental del Ministerio de
Salud de la Nación se configura como el área técnica responsable de lo correspondiente a la materia en
cuestión.
En relación a ello, atendiendo a sus funciones en el marco de los Decretos N° 1058/2024 y 1138/2024, la
Dirección Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental tiene como responsabilidad primaria proponer y
desarrollar planes, programas y políticas públicas en materia de salud mental.
Asimismo, le corresponde
elaborar los principios rectores en materia de atención primaria de la salud mental, que tengan por objeto el
desarrollo del talento humano, el conocimiento y difusión del mismo, así como también es su misión
promover en el ámbito de su competencia, acciones que contribuyan a la unificación de criterios sobre la
mejor forma de atención en Salud Mental y propiciar las modificaciones necesarias para su incorporación en
las instancias de formación y capacitación profesional.
En ese sentido, la mentada dependencia propició la creación del Programa Nacional de Formación en Salud
Mental, aprobado mediante Resolución Ministerial N° 3050 con fecha del 5 de diciembre de 2025. Dicho
Programa determina en su objetivo general impulsar la transformación de las prácticas, en función de los
principios normativos nacionales e internacionales vigentes a través de la formación, la capacitación en
servicio, la puesta en valor de buenas prácticas existentes y el desarrollo de investigación y herramientas de
estandarización de procesos para la mejora continua de la calidad en la asistencia en salud mental
En concordancia con dicho objetivo y de conformidad con rol de rectoría que ejerce el Ministerio de Salud de
la Nación, el mencionado Programa Nacional en su Eje 1: Rectoría- determina como objetivo la promoción
del fortalecimiento institucional a través de acciones de formación para todos los cursos de vida en las
problemáticas emergentes, críticas y prevalentes en cada jurisdicción.
Por otra parte, el Programa Nacional consigna en su Eje 2: Interdisciplina- fortalecer las estrategias de
formación para la conformación y desarrollo de equipos interdisciplinarios a nivel nacional y local a través
del desarrollo de programas y planes de formación continua y actualización técnica para profesionales de
distintas disciplinas del campo de la salud mental.
Asimismo, la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental, en su rol de autoridad de aplicación
del mentado Programa, y en consonancia con el Eje 4:
Adecuación de la Formación en Salud Mental- que
propone como objetivo actualizar y promover el uso de lineamientos y recomendaciones para la formación
de grado en Salud Mental, también debe desarrollar recomendaciones dirigidas a las universidades públicas
y privadas dentro de sus competencias, para que la formación de los profesionales en las disciplinas
involucradas sea acorde con los principios, políticas y dispositivos que se establezcan en cumplimiento con
la normativa vigente.
Atento a lo mencionado anteriormente, resulta necesaria la creación de un plan de referencia técnica a nivel
nacional para orientar a las jurisdicciones, respetando la autonomía provincial y el carácter federal del
sistema, sobre los principales trastornos asociados a la salud cerebral que afectan la salud mental. La EA y
sus trastornos relacionados representan un desafío significativo para la salud pública, por el impacto
económico y social que generan y su alta prevalencia.
En virtud de lo expuesto, y en el marco del cumplimiento de los objetivos consignados por el Programa
Nacional de Formación en Salud Mental, bajo la órbita de la Dirección Nacional de Abordaje Integral de
Salud Mental del Ministerio de Salud de la Nación, se realiza el Plan Nacional de Alzheimer y Trastornos
Relacionados, que tendrá los siguientes ejes:
– Eje 1 – Promoción y prevención
– Eje 2 – Formación y Capacitación de Recursos Humanos
– Eje 3 – Atención Integral y Apoyo a Personas con Demencia y sus Familias
– Eje 4 – Investigación, Innovación y Sistemas de Información
– Eje 5 – Coordinación Intersectorial y Gobernabilidad
– Eje 6 – Diagnóstico de Situación- Epidemiología
B. Definición y epidemiología de las demencias
b.1 – Discapacidad asociada
La región de América Latina y el Caribe (ALC) se encuentra en una fase de transición demográfica sin
precedentes; se proyecta que la población de adultos mayores representará el 21% de la población para el
año 2040.
Este cambio, impulsado por la disminución de la fecundidad y el incremento de la esperanza de
vida, genera profundos desafíos para los sistemas de salud y el desarrollo social.
Una consecuencia crítica de este envejecimiento poblacional es el aumento de la carga de enfermedades
crónicas y condiciones neurodegenerativas. Entre ellas, la EA y sus trastornos relacionados, se destacan
como las principales causas de discapacidad y dependencia a nivel global y regional.
El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) (DSM 5) se concibe como una etapa intermedia o transicional entre el
envejecimiento cognitivo normal y la demencia. En esta condición, existe un déficit cognitivo objetivamente
detectable, pero la característica distintiva es la preservación de la independencia funcional. La Demencia o
Trastorno Neurocognitivo Mayor implica un deterioro cognitivo lo suficientemente grave como para interferir
de manera significativa con la independencia funcional del individuo.
La Enfermedad de Alzheimer es la forma más prevalente de demencia en la población occidental, donde
representa entre el 60 y el 70% de los casos de demencia. La inversión gradual de la pirámide poblacional
afecta la prevalencia de la enfermedad, ya que su incidencia se duplica en quinquenios a partir de los 65
años.
Se acepta que el 5 al 7% de los mayores de 65 años tienen algún tipo de demencia.
El síntoma inicial más prominente suele ser la afectación de la memoria episódica, manifestada como una
dificultad marcada para aprender y recordar nueva información (amnesia anterógrada). Esto se observa en
la repetición de preguntas, el olvido de eventos recientes y la necesidad creciente de recordatorios, como
notas o dispositivos electrónicos, o la ayuda de familiares para tareas que antes se manejaban solos.
Por su parte, las demencias degenerativas están frecuentemente asociadas con la enfermedad
cerebrovascular, tanto macro como microangiopática (accidentes cerebrovasculares isquémicos,
hemorragias y microangiopatía de la sustancia blanca; tipos específicos incluyen la demencia multiinfarto y
la demencia isquémica subcortical).
La Demencia con Cuerpos de Lewy (DCLe) se caracteriza por un deterioro cognitivo gradual, acompañado
de al menos dos de las siguientes características centrales: fluctuaciones en la cognición, alucinaciones
visuales recurrentes y bien formadas y parkinsonismo.
Por último, la Demencia Frontotemporal (DFT) refiere a un grupo heterogéneo de trastornos
neurodegenerativos que afectan predominantemente los lóbulos frontales y/o temporales del cerebro, lo que
lleva a su atrofia. Estas regiones cerebrales son críticas para la personalidad, el comportamiento y el
lenguaje. A menudo, la DFT se presenta a una edad más temprana (entre los 40 y los 65 años) en
comparación con la enfermedad de Alzheimer. Su patofisiología implica la acumulación de ciertas
sustancias anormales en el cerebro, como las proteínas tau y TDP-43.
Respecto a lo expuesto, la prevalencia de estos trastornos neurocognitivos y demencias en ALC es incluso
mayor de lo que se había estimado previamente, generando, consecuentemente, un impacto significativo en
la calidad de vida, un problema que involucra a toda la familia primaria e incrementa diez veces los gastos
de los sistemas de salud en adultos mayores.
Se estima que alrededor de 50 millones de personas viven con demencia en todo el mundo, siendo el
Alzheimer la causa más común, representando el 60%-70% de los casos.
Además, su prevalencia aumenta
con la edad, llegando a afectar a más de la mitad de la población con 80 años. En Argentina
específicamente, se calcula que más de 500.000 personas sufren de esta enfermedad, aumentando su
prevalencia con la edad y siendo mayor en el sexo femenino y en la población urbana.
En esta línea, el impacto de las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y los trastornos
relacionados a ésta, en términos de discap acidad y muerte prematura en ALC casi se duplicó entre 1990 y
2015.
De acuerdo a los últimos reportes del Global Burden Disease (GBD 2021) y los valores globales para
demencias, la carga total de enfermedad es de aproximadamente 36.3 millones de AVAD, de los cuales el
68% corresponden a muerte prematura.
La demencia de inicio temprano en el mismo estudio comparativo de 1990 a 2021, mostró que en personas
menores de 65 años hubo un aumento significativo en la prevalencia e incidencia de la enfermedad y de su
consecuente carga de enfermedad, relacionado con tabaquismo, alto índice de masa corporal y niveles de
glucosa.
b.2 – Necesidad de fomentar la prevención y control de factores de riesgo
El control de factores de riesgo modificables como la hipertensión, diabetes, obesidad, sedentarismo,
tabaquismo, bajo nivel educativo y aislamiento social podrían prevenir un alto porcentaje de los casos de
demencia. El hecho de que algunos países de ingresos altos hayan reducido las tasas de incidencia por
edad apoya el valor de la prevención.
El programa FINGER (Finnish Geriatric Intervention Study to Prevent Cognitive Impairment and Disability),
por ejemplo, consiste en una intervención multidimensional, que incluye dieta saludable, ejercicio físico,
entrenamiento cognitivo y manejo de factores de riesgo vasculares, que mostró retrasar la discapacidad
asociada a las demencias en adultos mayores con riesgo moderado.
Está aceptada la relación entre reserva cognitiva entendida como la capacidad de soportar la neuropatología
antes de mostrar los síntomas y factores como la educación.
En un meta análisis de 15 países
latinoamericanos fueron afectados el doble de personas sin educación en comparación con aquellas de solo
un año o más (Ribeiro F, 2022). Nuevos meta análisis han permitido calcular con más precisión riesgos
atribuibles a factores específicos, por ej. la actividad cognitiva y física en la mediana edad, incluso en
personas con bajos niveles de educación (entre los 18 y 65 años) y en la vejez a partir de los 65 años, o la
evidencia de que el tratamiento de la pérdida auditiva resulta un factor altamente preventivo, la reducción de
la contaminación, el abandono del hábito de fumar, el tratamiento de la depresión, la protección contra los
traumatismos encéfalo craneanos, etc. La comisión Lancet identificaba 12 factores de riesgo potencialmente
prevenibles (menor nivel educativo, pérdida auditiva, hipertensión, tabaquismo, obesidad, depresión,
inactividad física, diabetes, consumo excesivo de alcohol, traumatismo craneoencefálico [TCE],
contaminación atmosférica y aislamiento social) añadiendo otros dos en el 2024 (pérdida de visión no
tratada y alto colesterol LDL).
El enfoque de ciclo de vida es de utilidad para entender cómo reducir el riesgo, ya que los factores de riesgo
operan tempranamente.
En consecuencia, el aumento de la prevalencia de las demencias en Argentina representa un desafío de
salud pública, social y económico que requiere una respuesta integral y coordinada, y atento a las
experiencias internacionales se hace urgente confeccionar un plan nacional de la EA y sus trastornos
relacionados.
Este plan propone una estrategia nacional adaptada al contexto argentino, a partir de la priorización
sanitaria basada en riesgo y evidencia, con un enfoque intersectorial que permita la articulación con actores
públicos y privados.
b.3 – Necesidad de fomentar el Diagnóstico y Tratamiento Temprano
Un problema sanitario asociado es el subdiagnóstico de las formas tempranas de la enfermedad.
Menos del
50% de los casos están diagnosticados, y esta cifra es inversamente proporcional a la gravedad; dicho de
otro modo, el diagnóstico es tardío y la prevención del agravamiento llega tarde.
Las recomendaciones internacionales tienen fuertes puntos en común en el diagnóstico temprano con
mención principal de la enfermedad de Alzheimer. La detección en áreas de atención primaria, con el
manejo de pruebas simples (MMSE, Moca, GPCOG, ACE-III) y accesibles al personal de salud de ese nivel
de atención, es una fuerte recomendación y necesidad. La formación en esta detección es uno de los
objetivos más importantes de un plan de salud en el área, seguida de una evaluación clínica estructurada,
que incluya la historia de síntomas, la presencia de factores de riesgo y evaluación de la funcionalidad.
En niveles más avanzados de atención una evaluación neurocognitiva ayudará a confirmar el diagnóstico.
La incorporación de elementos de laboratorio debe considerarse en apoyo del diagnóstico clínico y
neuropsicológico mediante baterías específicas.
En la actualidad, los biomarcadores ayudan a confirmar la presencia de patología de la enfermedad de
Alzheimer, pero sin confirmar que sea el origen de los síntomas, ya que son poco específicos.
El diagnóstico por imágenes (RMN o TAC) está consensuado como un elemento que debe usarse para
descartar causas reversibles y atrofia cerebral, mientras que el uso de PET y biomarcadores por imágenes
se reserva para situaciones específicas, en especial de diagnóstico incierto. El uso de estas pruebas u otras
que surjan en el futuro en el sistema de salud debe estar sometido a rigurosa evidencia y evaluación de su
costo/beneficio.
Coincidiendo con el diagnóstico precoz, el tratamiento de las demencias debe iniciarse lo antes posible,
tanto farmacológico como no farmacológico.
Aunque el tratamiento debe ser individualizado y con un
seguimiento regular que evalúe permanentemente el costo/beneficio en términos clínicos.
Entre los tratamientos no farmacológicos más validados se encuentra la terapia de estimulación cognitiva,
consistente en actividades estructuradas que se diseñan para mejorar funciones cognitivas afectadas en
casos leves o moderados; la terapia ocupacional cuyo objetivo es mantener o recuperar habilidades para las
actividades de la vida diaria, promoviendo rutinas estructuradas y fomentando la independencia y la
autovalidación y reduciendo riesgo como caídas o desorientación, y otras terapias complementarias, como
la musicoterapia, arte terapia, el ejercicio físico estructurado o terapias de relajación, entre otras.
b.4 – Necesidad de Apoyo al cuidador
Todas las guías terapéuticas reconocen el apoyo al cuidador como un componente fundamental y transversal
en el tratamiento del paciente con demencia. Idealmente, la evaluación de las necesidades del cuidador
debiera hacerse tempranamente y como parte del proceso diagnóstico (NICE, 2018).
Las intervenciones de apoyo deben incluir psicoeducación acerca del manejo de los síntomas de la
enfermedad, su evolución posible, el cuidado según las diferentes etapas, los aspectos legales y todo aquello
que fuera de importancia para retrasar la institucionalización del paciente.
El apoyo emocional mediante
contención psicoterapéutica, asistencia y formación de grupos de apoyo, ofrecer tratamientos breves
focalizados en la resolución de conflictos, como también en el manejo del estrés, detectar agotamiento,
depresión o ansiedad del cuidador, deben ser una parte estructurada del tratamiento del paciente.
b.5 – El costo social y del sistema sanitario frente al Alzheimer y trastornos relacionados
A nivel mundial, la enfermedad de Alzheimer y los trastornos neurocognitivos relacionados generan un costo
económico total -incluyendo gastos directos sanitarios y sociales más costos indirectos por cuidados
informales y pérdida de productividad- de aproximadamente 1,3 billones de dólares anuales, con
proyecciones que superan los 2,5?3 billones hacia 2030.
El cuidado de personas con demencias asume horas laborales de los cuidadores con reducción de la
capacidad económica de los hogares, que representa aproximadamente el 85% del cuidado de las personas
afectadas. Se calcula que, del total de los costos producidos por la enfermedad, solo el 25% son costos
directos, el 75% restantes corresponden a costos familiares, sociales y personales del afectado: el
Alzheimer es responsable del 12% del total de los años perdidos por discapacidad.
Los sistemas de salud de la región enfrentan múltiples obstáculos. Estos incluyen diagnósticos tardíos o
ausentes, acceso limitado a tratamientos especializados y a la atención a largo plazo, una grave escasez de
profesionales capacitados, un estigma social persistente y la fragmentación de los servicios.
La variabilidad en la respuesta de EA debido a las diferencias biológicas y culturales resalta la necesidad de
desarrollar enfoques personalizados tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, a la vez que un
abordaje interdisciplinario que incluya el tratamiento y la prevención, tanto desde una perspectiva clínica
como de salud mental, con foco en las necesidades del entorno, sobre todo en la salud del cuidador.
En virtud de lo expuesto, para abordar este complejo desafío, se requiere una respuesta proactiva e
integrada.
Las recomendaciones estratégicas clave incluyen el fortalecimiento de políticas públicas rectoras
en salud cuyo último propósito sea la promoción de la prevención, el diagnóstico temprano y la
rehabilitación. Asimismo, las recomendaciones también incorporan la expansión y la diversificación de los
servicios de atención a largo plazo; la inversión sustancial en la formación y retención de recursos humanos
especializados; y el combate al estigma mediante campañas de difusión aprovechando las tecnologías de la
información y comunicación (TIC), para la prestación de atención y la difusión de información.
C. Análisis de la implementación
c. 1 – Objetivo general del Plan:
Impulsar la mejora en la calidad de vida de los pacientes y sus familiares, transformando las prácticas, en
función de los principios normativos nacionales e internacionales vigentes a través de la formación, la
capacitación en servicio y del establecimiento de líneas prioritarias de investigación y herramientas de
estandarización de procesos, tendie ntes al cumplimiento del objetivo del presente;a la vez que se disminuye
el impacto de estas enfermedades en nuestro medio poniendo el foco en la prevención.
c. 2 – Objetivos específicos por eje:
Eje 1:
Promoción y prevención
Promover la prevención mediante el diseño de campañas nacionales sostenidas, participativas y
basadas en evidencia, orientadas a visibilizar la Enfermedad de Alzheimer y los Trastornos
Relacionados, como una prioridad de salud pública y como una condición que requiere abordaje
integral desde un enfoque centrado en la persona.
Se entiende por campañas nacionales la elaboración de piezas comunicacionales y su difusión a través
de los canales oficiales de comunicación y envío como insumo a las jurisdicciones.
–
Proporcionar en la comunidad información actualizada, accesible y culturalmente pertinente acerca del
Alzheimer, incluyendo sus síntomas iniciales, factores de riesgo, curso progresivo, derechos de las
personas afectadas y estrategias de cuidado, con el objetivo de reducir el estigma social, combatir
mitos erróneos y fomentar la inclusión en la sociedad.
–
Contribuir a una revisión del enfoque social actual, a partir de la promoción de mensajes positivos, no
estigmatizantes, que destaquen las capacidades preservadas y la dignidad de las personas con
Alzheimer, así como el rol fundamental de sus cuidadores y redes de apoyo.
–
Impulsar acciones comunitarias, talleres, charlas y actividades intergeneracionales que promuevan la
comprensión, la detección temprana y la construcción de entornos sociales amigables con la demencia.
–
Eje 2: Formación y Capacitación de Recursos Humanos
– Promover la prevención de la Salud Cerebral.
– Fomentar el diagnóstico temprano y el acceso a servicios.
Promover el fortalecimiento de la red de atención primaria para la detección precoz de síntomas
cognitivos.
–
Eje 3: Apoyo a las Personas con Demencia y sus Familias
Promover en el personal de salud el abordaje desde el apoyo psicológico y social para familiares y
cuidadores.
–
Eje 4: Investigación, Innovación y Sistemas de Información
– Promover la investigación continua a fin de mantener actualizados los sistemas de información.
Eje 5: Coordinación Intersectorial
Fomentar la articulación intra e interministerial a partir de la participación de diversas áreas o
dependencias, tales como discapacidad, cursos de vida, educación, etc.
–
Eje 6:
Diagnóstico de Situación – Epidemiología
– Promover el desarrollo de un diagnóstico de situación epidemiológica.
D. Elaboración de líneas de acción por Eje
Eje 1: Promoción y Prevención
Difusión de campañas nacionales de información, de conformidad con lo establecido en el objetivo
específico del Eje 1 y en articulación con las jurisdicciones, para reducir el estigma asociado a las
demencias y promover la comprensión pública, siguiendo experiencias internacionales.
–
Creación de cursos, conversatorios y capacitaciones, en el marco del Programa Nacional de Formación
en Salud Mental, dirigidos a la población general, comunidades y medios de comunicación sobre los
signos tempranos y la importancia del diagnóstico precoz.
–
Desarrollo y difusión de materiales educativos multiformato (modelos de folletos, videos, guías,
podcasts) y estrategias de comunicación digital y presencial, adaptadas a distintos grupos etarios,
niveles educativos y contextos regionales, a fin de alcanzar una amplia cobertura territorial y
poblacional.
–
Eje 2: Formación y Capacitación de Recursos Humanos
Elaboración de guías de prevención, de diagnóstico y de abordaje para ser utilizado en los diferentes
niveles socio-sanitarios.
–
Elaboración de guías de actuación que provean herramientas de detección temprana para asistencia
primaria, hospitales y derivación oportuna a servicios especializados.
–
Promoción de estilos de vida saludables (control de factores de riesgo cardiovascular, dieta equilibrada,
actividad física y estimulación cognitiva).
–
Integración de la prevención en los programas de atención primaria de la salud, reconociendo su papel
central en la coordinación de la atención.
–
Realización de cursos, conversatorios y capacitaciones al personal de salud sobre la detección
temprana, diagnóstico y abordaje para todos los niveles de salud, haciendo foco en las guías
elaboradas.
–
Eje 3:
Atención Integral y Apoyo a Personas con Demencia y sus Familias
Capacitación continua de los trabajadores de la salud y cuidadores formales e informales (entendiendo
por trabajadores informales, en la temática de referencia del presente Plan, a aquellos familiares y/o
amigos que ofician de cuidadores del paciente sin capacitación o ayuda formal), siguiendo
recomendaciones internacionales para mejorar la calidad del cuidado y reducir el uso inapropiado de
medicación.
–
Orientar a familiares y cuidadores hacia el acceso, a través de las herramientas disponibles, al apoyo
psicológico
–
Eje 4: Investigación, Innovación y Sistemas de Información
Promoción de la investigación epidemiológica, clínica y social sobre demencias a partir de estimular la
propiciación de convenios de cooperación con diferentes entidades.
–
Eje 5: Coordinación Intersectorial
– Evaluación y monitoreo periódico del plan con indicadores de proceso y resultado.
Eje 6: Diagnóstico de Situación- Epidemiología
Realizar un diagnóstico de situación epidemiológica de la Enfermedad de Alzheimer y los Trastornos
Relacionados.
–
E. GLOSARIO
– EA: Enfermedad de Alzheimer
– ALC: América Latina y el Caribe
DSM 5: Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5ª Edición, y su actualización
DSM-5-TR
–
– DCL: Deterioro Cognitivo Leve
– DCLe: Demencia con Cuerpos de Lewy
– DFT: Demencia Frontotemporal


