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#Doctrina: Las secuelas del pos-COVID: una tramitación abrumadora

Autor: Brevetta Rodríguez, Miguel A.

Fecha: 13-06-2022

Colección: Doctrina

Cita: MJ-DOC-16632-AR||MJD16632

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Sumario:
I. Introducción. II. Variada sintomatología. III. Diversidad de afecciones indiciarias. IV. Legislación abrumadora y mal aplicada.

Doctrina:
Por Miguel A. Brevetta Rodríguez (*)

I. INTRODUCCIÓN

Las secuelas que deja el pos-COVID-19 entre quienes resistieron al virus, cada día se inscriben en un interminable listado de enfermedades, muchas veces no registradas, ni contempladas por la autoridad de aplicación, produciéndose un vacío informativo que debiera ser enmendado, por la importancia de sus consecuencias

A diario se registran casos con connotaciones diferentes, relacionados con este padecimiento, respondiendo a las más variadas afecciones que casi comprometen todo el ámbito viral desde donde parten las más variadas dolencias que se van conociendo.

Las autoridades sanitarias tienen previsto este escenario, por lo que han generado una serie de complejas prescripciones en busca de atenuar esta situación, pero en lugar de facilitar el acceso a un remedio inmediato, producen un desconcierto entre los afectados, atento a la tramitación engorrosa, prevista para ese auxilio.

II. VARIADA SINTOMATOLOGÍA

Se continúa denunciando que son numerosos los afectados del sexo masculino quienes se ven perjudicados en su desempeño sexual a partir de los efectos del pos-COVID y «alertan que los problemas de disfunción eréctil se acumulan en los consultorios de urólogos del Hospital Miller de la Universidad de Miami que en un principio confundieron los casos con stress pandémico. Todos tenían en común haberse recuperado del Sars-CoV-2 en Los Estados Unidos» (1).

También se detectó en pacientes fallecidos, que existe: «edema e inflamación del tejido testicular por lo que los pacientes responden a una cantidad reducida de testosterona, con un daño vascular, por lo cual es muy probable que afecte al sistema vascular como un todo y también al que irriga al pene, lo cual llevaría a un mal funcionamiento eréctil» (2).

La fatiga muscular, es otro de los síntomas recurrentes que afectan a los pos-COVID, así tenemos que: «las secuelas más difíciles que afronta un paciente son problemas musculares, miopatías y el síndrome asténico, que a algunos les lleva hasta seis meses poder subir una escalera. Lo más afligente es que no saben cuánto durará esta dolencia» (3).

Los especialistas del Hospital de la Universidad Médica de Tokio informaron que un hombre experimentó insomnio y ansiedad mientras estaba infectado con el virus y más adelante sintió un malestar anal profundo e inquieto.

Se le realizó una colonoscopia encontrándose hemorroides internas y llegaron a la conclusión que padecía del síndrome del ano inquieto que «es una variante del RLS que también se lo relacionó con una pequeña cantidad de casos de Covid-19. El RLS es un trastorno por el cual una persona tiene la urgencia de mover las piernas para detener algunas sensaciones como picazón, ardor u hormigueo. Es una enfermedad común que afecta el sistema nervioso y se puede dar también en los brazos, piernas, cara y pecho» (4).

Estos síntomas aparecen inmediatamente después de haber contraído el virus, y en algunos casos transcurridos varios meses. También dichos síntomas «incluyen fatiga, dificultad para respirar y disfunción cognitiva, pero también otros que repercuten en el funcionamiento cotidiano pueden persistir desde el inicio de la enfermedad o fluctuar o puede haber recaídas con el tiempo se dan con frecuencia en mujeres, personas de mediana edad y en aquellos que mostraron más síntomas inicialmente» (5).

Actualmente se conoció un estudio realizado en América Latina detectándose que un porcentaje importante tenía síntomas de depresión mayor, producto del Covid y de los efectos de la pandemia. Tenemos acreditado que «las personas recuperadas experimentan dificultades persistentes de concentración, dolores de cabeza, ansiedad, fatiga o trastornos del sueño. El stress postraumático daña el corazón del que tuvo Covid» (6).

Si bien no se puede establecer fehaciente una relación causal, se reportaron casos de parálisis facial dentro de las neuropatías pos-COVID. Esta afección «consiste en la pérdida total o parcial del movimiento muscular voluntario en un lado de la cara y se produce por un fallo en el nervio facial, que no lleva las ordenes nerviosas los principales músculos de la cara» (7).

Finalmente se conoció que «la infección por Covid-19 se posicionó como una de las causas de nacimientos prematuros, es que en la embarazada con Covid grave, que necesite asistencia respiratoria mecánica, es difícil mantener en posición de decúbito ventral. Por ello se interrumpe el embarazo a fin de mejorar la performance respiratoria» (8).

III. DIVERSIDAD DE AFECCIONES INDICIARIAS

A diario se continúan reportando síntomas asociados con el coronavirus. Enfermedades como la hepatitis grave en niños, está causando alarma entre la población mundial. «La revista científica The Lancet plantea la hipótesis de que los casos de hepatitis agudas en niños, podrían ser consecuencia de la infección por adenovirus con trofismo intestinal» (9).

La dolencia avanza entre otras sobre la región craneana, así «el daño cerebral del covid-19 puede suponer una pérdida de diez puntos de coeficiente intelectual. Investigaciones de la universidad de Cambridge calcula que el deterioro es similar al experimentado entre los 50 y 70 años de edad» (10).

Este tipo de dolencia resulta demasiado abarcativa ya que por ahora no encierra límites conocidos. «el estrés postraumático es un desorden muy importante que puede desencadenar en el consumo de sustancias, la depresión e incluso el suicidio. Nuestro país destina poco presupuesto y recursos económicos para la salud mental. Es una contradicción» (11).

Se afirma también que el coronavirus podría alimentar una pandemia de demencia. La OMS calculó que solo por el envejecimiento de la población, las personas con esta dolencia en el mundo pueden superar los 80 millones en 2030.Se anuncia que «los síntomas más leves como la fatiga mental, los problemas de memoria, de lenguaje (dificultad para recordar palabras) o de concentración que forman parte del abanico del Covid persistente, pueden ser una constatación de que el efecto de la enfermedad sobre el cerebro, no es infrecuente» (12).

Al igual que sucede con los pulmones y otros órganos, esta reacción puede ser la que deje secuelas en tejidos cerebrales o cause un conjunto de factores como la falta de oxígeno y riego sanguíneo, el bloqueo de vasos sanguíneos por trombos o incluso pequeñas hemorragias.

IV. LEGISLACIÓN ABRUMADORA Y MAL APLICADA

Los responsables de la salud pública, introdujeron un sinfín de legislación tendiente a morigerar económicamente los efectos del pos-COVID, pero a decir verdad hasta la fecha no lograron simplificar la maraña de situaciones hostiles que se generan en contra del damnificado, a la hora de exponer su situación en busca de la protección estatal.

No se entiende la razón, por lo que se dispuso que la tramitación tenga un exclusivo origen virtual, cuando es público y notorio que el trabajador, es el que más expuesto se encuentra ante la extensión del virus, por ser agente de riesgo y en la mayoría de los casos, que se produjeron en el interior del país, estos no tienen acceso a la vía informática.

Resulta que el trabajador siempre comprometido al riesgo, es presa fácil, para no solo contraer el virus, sino para repetirlo y mantenerlo, y en lugar de simplificarles los trámites para que se reparen los daños causados, lo revictimizan por intermedio de trámites engorrosos, que en contadas ocasiones obtienen la asistencia a la víctima. Resulta necesario advertir que están complicando, lo que debiera ser una ayuda para el afectado, mediante una serie de resoluciones y decretos que nada aportan a lo que debiera ser un trámite ágil, de conclusión inmediata, mientras tanto el enfermo deambula en busca de letrados e intermediarios, que puedan interpretar el camino correcto al beneficio.

Por ahora la burocracia administrativa, bien puede ser interpretada, como otra secuela del pos-COVID, que extiende sus efectos sobre al trabajador infectado.

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(1) Dr. Ranjith Ramasamy, urólogo investigador estadounidense. diario El Liberal 4/10/2021

(2) Dra. Laura Palermo, viróloga residente en Estados Unidos.

(3) Dra. Monina Salvatierra Directo del Hospital Mama Antula Santiago del Estero.

(4) BMC Infectious Diseases , revista especializada

(5) Organización Mundial de la Salud (OMS) Dra. Janet Díaz Jefa de Gestión Clínica de la Agencia sede ONU en Ginebra

(6) Dr. Ricardo López Santi Miembro de la Sociedad Interamericana de Cardiología. diario el Liberal, 8/10/2021.

(7) Dr. Miguel Jacobo. Neurólogo. diario El Liberal «Los casos de parálisis facial fueron citados dentro de las neuropatías post Covid. 10/11/2021

(8) Dra. Norma Ansani de Rojas. Comité de lactancia materna de la Asociación de Pediatría de Santiago del Estero. diario El Liberal, 15/11/2021.-

(9) Informe Petter Brodin y Moshé Arditi.

(10) Diego Lilio en Niusdiario.es.

(11) Cristian Garay Subsecretario de investigación y docente de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA)

(12) Financial Times. Dar Andrew Josephson Universidad de California.

(*) Abogado, UCSE-UCASAL, ex profesor titular de cátedras de Derecho Comercial, Derecho Administrativo y legislación Fiscal y Derecho Usual. Ex asesor de la Cámara de Diputados y del Honorable Senado de la Nación. Ex director general de Cultura de la Provincia de Santiago del Estero. Extitular del Pami de Santiago del Estero. Político, ensayista, escritor.

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