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#Pregunta frecuente ¿Es cierto que la persona no puede disponer de sus bienes para después de su muerte porque esto ya se encuentra regulado por la ley?

Autor: Griffa, M. Florencia

Fecha: 10-06-2022

Colección: Doctrina

Cita: MJ-DOC-16633-AR||MJD16633

Sumario:
Doctrina:
Por M. Florencia Griffa (*)

No, no es cierto. En realidad, el margen que tiene una persona para disponer de sus bienes por causa de muerte difiere según tenga o no herederos forzosos/legitimarios; que en nuestro derecho son los ascendientes, descendientes y el cónyuge. Si la persona fallece sin dejar esta clase de herederos, tiene absoluta libertad para disponer de sus bienes. Mediante un testamento ológrafo o por escritura pública, puede instituir herederos universales o de cuota; realizar legados (cfr. art. 2278 ), ya sea en favor de personas con las que tiene un vínculo afectivo como es el/la conviviente (cfr. art. 509 ), hijos/as afines, amigos, instituciones, etc. En tales casos de existir colaterales, no pueden más que respetar la última voluntad del causante, por cuanto ellos no tienen reservada por ley una porción legítima, sólo heredarán al causante en caso de que este no haya instituido herederos universales por testamento.

Por el contrario, conforme lo establece el art. 2444 , tienen una porción legítima de la que no pueden ser privados por testamento ni por actos de disposición entre vivos a título gratuito; los descendientes cuya porción legítima es 2/3 (66%) de los bienes del causante; los ascendientes cuya porción legítima es 1/2 (50%) y el cónyuge que tiene una porción legítima de 1/2 (50%). Dependiendo qué legitimarios sobrevivan al causante va a ser el margen que este tenga para disponer de sus bienes; es decir, si sobreviven solo los ascendientes o el cónyuge la porción disponible será de 1/2 (50%), si sobreviven descendientes la porción disponible será de 1/3 (33%). Si concurren legitimarios con diferentes porciones legítimas, como sería el caso de que concurra el cónyuge supérstite con hijos del causante (cfr. art. 2433 1º parte); la porción legítima que se debe respetar es la mayor, esto es 2/3 y la porción de libre disposición será de 1/3 (cfr. art.2446).

Con la porción disponible el testador puede realizar mejoras; es decir, darle de más o un plus a alguno de sus herederos forzosos, puede instituir herederos a terceros o realizar legados. Cabe recordar que conforme lo dispone expresamente el art. 2385 última parte «el legado hecho al descendiente o al cónyuge se considera realizado a título de mejora, excepto que el testador haya dispuesto expresamente lo contrario».

Asimismo, el CCCN incorporó en el art. 2448 la mejora en favor del heredero con discapacidad. En este caso el causante por el medio que estime conveniente, no necesariamente un testamento, puede disponer además de la porción disponible, de 1/3 de las porciones legítimas para aplicarla como mejora estricta a descendientes o ascendientes con discapacidad.

En conclusión, teniendo en consideración las nuevas realidades familiares, resulta imprescindible revalorizar al testamento como instrumento de prevención, planificación y protección de las personas que tienen un vínculo afectivo con el causante y que ante su no previsión quedarían desprotegidas por el derecho sucesorio vigente.

(*) Abogada (UNR). Doctoranda en Derecho (UNR). Especialista en Derecho Sucesorio (UNR). Docente Estable de la Carrera de Especialización en Derecho Sucesorio (UNR). Docente de la Cátedra Única de Derecho de las Sucesiones, Facultad de Derecho (UNR). Docente de la Cátedra B de Derecho de las Familias, Facultad de Derecho (UNR). Correo Electrónico: mfgriffa@gmail.com

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