fbpx

#Doctrina Columna de Actualidad: La Prestación Anticipada por Desempleo (Decreto 674/2021)

Autor: Vardé, Francisco J.

Fecha: 11-oct-2021

Cita: MJ-DOC-16227-AR | MJD16227

Sumario:

I. Introducción y marco teórico. II. Análisis de la P.A.D. II.1. Requisitos. II.2. Naturaleza de la P.A.D. II.3. Determinación del monto del haber. II.4. Incompatibilidades. III. Valoraciones y críticas.

Doctrina:

Por Francisco J. Vardé (*)

I. INTRODUCCIÓN Y MARCO TEÓRICO

Existen diversas técnicas y herramientas que posibilitan la inclusión en el sistema previsional de aquellas personas que han sufrido una contingencia social, que les impide la generación de ingresos para el sustento personal y familiar.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

Las contingencias de vejez, invalidez y muerte encuentran amparo en las prestaciones previsionales de Jubilación, Retiro por invalidez y Pensión.

El desempleo es otra contingencia social que afecta a los trabajadores, y los sistemas de seguridad social, según el derecho comparado, han diseñado distintos tipos de protección ante esta situación. Una solución es la que proveen los seguros de desempleo desde la faz laboral, y otra, la jubilación anticipada, en el marco de los sistemas previsionales. Ambos tipos de prestaciones suelen brindar una cobertura temporal, mientras persista la situación de desempleo o el titular se encuentre en condiciones de acceder a otro tipo de prestación.

Son múltiples las causas del desempleo, resultando éste más pernicioso en contextos de crisis, ya sea, económica, social o sanitaria.

La aparición del virus denominado COVID-19, ha generado una pandemia, que obligó a los Estados a adoptar innumerables medidas para paliar la situación epidemiológica y sanitaria, y sus consecuencias económicas y sociales.

Las organizaciones internacionales en materia de trabajo y seguridad social (OIT, OISS, AISS, entre otros), han efectuado diversas recomendaciones para atender las consecuencias socioeconómicas provocadas por la pandemia.

La Prestación Anticipada por Desempleo, es una medida que viene a dar respuesta a estos problemas, para un segmento de la población, hombres de 60 años en adelante, y mujeres a partir de los 55 años, en situación de desempleo, y que no reúnan los requisitos para acceder a otro tipo de asistencia previsional.

Como antecedente de esta medida, podemos citar la Jubilación Anticipada, que había sido creada como medida transitoria por la ley 25.994 , sancionada el 16 de diciembre de 2009.En esa oportunidad, se consideró necesaria una jubilación anticipada, para atender las consecuencias provocadas por las normas de flexibilización del mercado laboral y la perniciosa situación de desempleo.

Otro antecedente en la materia, lo encontramos en la ley 25.362 , que había creado la jubilación anticipada para ex agentes del Estado. Dichos trabajadores se vieron perjudicados por los procesos de privatización y de reforma del Estado que se habían producido en la década de los 90, sumado al cambio del régimen previsional operado por la ley 24.241 , que entre otros cambios, había aumentado la edad jubilatoria, excluyendo a muchas personas del sistema.

II. ANÁLISIS DE LA P.A.D

II.1. Requisitos

Para acceder a la prestación que venimos analizando se requiere:

– Edad: 60 años los varones y 55 años las mujeres;

– Años de aportes: 30 años de servicios con aportes efectivos, comprendidos en el régimen de reciprocidad jubilatoria; como la norma aclara que deben ser aportes efectivos, no se admiten servicios por declaración jurada o sin aportes,

– Desempleo: estar en situación de desempleo al día 30/06/2021, fecha que es definida por la norma.

II.2. Naturaleza de la P.A.D

Podemos caracterizar a la Prestación Anticipada por Desempleo, como una prestación del sistema de seguridad social, de carácter extraordinario, excepcional y de alcance temporal, consistente en una prestación dineraria mientras se mantenga la mencionada contingencia, y su beneficiario no pueda acceder a otra prestación.

No se trata de una prestación definitiva, sino que se encuentra acotada temporalmente por la misma norma de creación.Puede solicitarse únicamente dentro de los 2 años contados a partir de la fecha de entrada en vigencia del Decreto de necesidad y urgencia N° 674/2021 y se mantendrá en curso de pago, en tanto subsista la condición de desempleo, sin posibilidad del beneficiario de obtener otro tipo de prestación.

Si la persona afiliada, en situación de desempleo tuviese derecho a otro tipo de beneficio previsional, no correspondería el otorgamiento de la P.A.D. Esto sucedería, por ejemplo, si la persona puede acceder a una prestación por vejez o se encuentre en condiciones de percibir una jubilación por invalidez.

Si la persona beneficiaria se incapacita, la P.A.D. se extingue, y el titular percibirá las prestaciones de Retiro por Invalidez que contempla la ley 24.241.

II.3. Determinación del monto del haber

El monto del haber que percibirán las personas beneficiarias de la P.A.D. equivalente al 80 % del haber que les correspondería en concepto de jubilación; el cálculo debe ser realizado a la fecha de solicitud de la prestación, conforme la metodología que establece la Ley N° 24.241, modificatorias y complementarias.

Por tratarse de una prestación de naturaleza previsional, el monto del haber no podría ser inferior al haber mínimo garantizado que define el artículo 125 de la Ley N° 24.241.

Determinado el haber, el mismo recibirá los aumentos trimestrales definidos en el artículo 32 de la Ley Nº 24.241, texto según Ley Nº 27.609.

Por tratarse de una prestación temporal, cuando los beneficiarios cumplan la edad jubilatoria, conforme el requisito de edad que prevé el artículo 19 de la Ley N° 24.241, pasarán a percibir automáticamente el 100 % del haber ordinario que les corresponda.Es decir que, cumplida la edad jubilatoria, el beneficio se transforma en una jubilación ordinaria.

Para la determinación de la nueva prestación, se tendrán en cuenta las movilidades acordadas en el período.

De producirse el fallecimiento del beneficiario o beneficiaria de la P.A.D., el derecho a pensión que corresponda a los derechohabientes será determinado según las disposiciones de la Ley N° 24.241, de manera que para la cuantificación del haber y de la prestación de referencia, se procederá como si se tratase de una pensión por fallecimiento de afiliado en actividad.

II.4. Incompatibilidades

Dado que la P.A.D. tiene carácter excepcional, atento la situación de desempleo de su titular, la prestación se mantiene vigente en tanto el beneficiario no acceda a otro tipo de prestación dineraria, pues en tal caso, cesaría la situación de vulnerabilidad ante la posibilidad de procurarse ingresos por otros medios.

Tal es así que el Decreto 674/2021 define que el goce de la Prestación Anticipada es incompatible con la realización de actividades en relación de dependencia o por cuenta propia, y con la percepción de cualquier tipo de planes sociales, pensiones graciables o no contributivas, jubilación, pensión o retiro civil o militar, ya sean nacionales, provinciales, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o municipales.

De tal forma, no podría acumularse la percepción de la P.A.D. con ingresos provenientes del trabajo personal, ya sea en relación de dependencia o independiente, o con la percepción de cualquier tipo de prestación de la seguridad social, cualquiera fuese su naturaleza.

III. VALORACIONES Y CRÍTICAS

El principio de progresividad en materia de derechos económicos y sociales, obliga a los Estados a velar por la mejora en los sistemas de protección. Mejoras que tienen que ser cuantitativas y cualitativas, lo que significa más y mejores prestaciones de la seguridad social.

Desde la perspectiva de los derechos humanos, celebramos toda ampliación de las coberturas.En esta línea, se inscribe la creación de la Prestación Anticipada por Desempleo, motivada en el contexto de crisis socioeconómica y sanitaria por motivos de público conocimiento.

El Poder Ejecutivo Nacional ha ponderado disponibilidades técnicas, jurídicas y económicas para posibilitar la implementación de la P.A.D.

En ocasiones, este tipo de medidas focalizadas, que resultan beneficiosas para sus destinatarios, como es el sector vulnerable de personas desocupadas, podría producir a la larga, si este tipo de medidas se mantienen en el tiempo, que terminen afectando la sustentabilidad del sistema previsional, pues al haber menos trabajadores activos y aportantes -producto de la situación de desempleo que se intenta mitigar-, y como contrapartida, más beneficiarios a quienes hay que asistir, ello puede provocar como efecto indeseado, un desequilibrio financiero y actuarial, con consecuencias para las próximas generaciones.

Podemos mencionar el caso de Chile, donde el retiro de fondos (permitido en el sistema del país transandino) ha comenzado a erosionar los fondos destinados al financiamiento de las jubilaciones futuras. La Asociación AFP recientemente ha alertado que «retirar el ahorro previsional en forma anticipada para necesidades distintas al objetivo previsional, significa reducir las pensiones futuras de los trabajadores».

Por ello, otro enfoque para mitigar las consecuencias disvaliosas del desempleo, es la implementación de políticas públicas para la creación de empleo para quienes aún no alcanzaron la edad jubilatoria y se encuentren en edad activa, pues el trabajo hace al desarrollo y realización de las personas, a la vez que las dignifica. Esta debe ser la herramienta por excelencia para mitigar la desocupación. Cualquier otra medida, aunque bien recibida, no es más que un paliativo temporal.

Según declaraciones públicas realizadas ante distintos medios, se estarían estudiando medidas que permitan transformar paulatinamente planes sociales en programas de empleo.

Las políticas públicas que se desarrollen para la cobertura en materia de seguridad social, tienen que preservar la sustentabilidad del sistema previsional para evitar comprometer a las generaciones futuras. Ello tiene que ir acompañado de políticas que favorezcan el desarrollo del trabajo y la producción.

No debemos perder de vista que los sistemas de reparto se basan en la solidaridad intra e intergeneracional. Por ello, la distribución de recursos -uno de los objetivos de los sist emas previsionales- será más eficiente, en tanto se generen las condiciones que permitan un mayor desarrollo de los recursos con los que se nutre el sistema previsional, y ellos surgen del trabajo y del aporte de los trabajadores activos registrados, cuya proporción ha descendido en las últimas décadas, en relación a los pasivos, situación sobre la que se deberá actuar.

———-

(*) Abogado, UBA. Especialista en Derecho Previsional. Profesor Adjunto de Derecho de la Seguridad Social, UCES. Autor de trabajos sobre temas de su especialidad. Expositor en distintas jornadas y congresos.

A %d blogueros les gusta esto: