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#Fallos Sin derechos hereditarios: La sobrina del difunto no tiene legitimación para impugnar el reconocimiento de filiación de su prima, siendo la hermana del fallecido -madre de la actora- la única legitimada para hacerlo

Partes: V. V. V. c/ E. D. A. S. s/ Impugnación de reconocimiento de filiación

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Goya

Fecha: 15-abr-2021

Cita: MJ-JU-M-132265-AR | MJJ132265 | MJJ132265

Se rechaza, por falta de legitimación activa, una acción de impugnación de reconocimiento de filiación, interpuesta por la prima de la persona reconocida.

Sumario:

1.-Corresponde rechazar la demanda de impugnación de reconocimiento de filiación por falta de legitimación activa, ya que el interés invocado por la actora, no es un interés legítimo directo, por cuanto nada tiene que reclamar en la sucesión de sus abuelos, en razón de que no está acreditada la premuerte, renuncia, indignidad, incapacidad de la verdadera y actual heredera -madre de la accionante- ni tampoco que ésta le haya cedido sus derechos hereditarios.

2.-Si ninguna legitimación tiene la accionante para intervenir en aquella sucesión que invoca como medida de su interés, mucho menos lo tiene en un proceso en el que injustificadamente cuestiona la identidad de su prima.

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3.-En los procesos de impugnación de la paternidad, la Ley no exige que el interés sea actual siempre, pero si, que sea directo, a los fines de que no se genere una intromisión indebida de ciertas personas para desvirtuar o emplazar el vínculo filial.

4.-Permitir que un tercero, sin un motivo de peso más que sus ansias de indagar sobre las relaciones personales de otro pariente, con la excusa de la moralidad, ponga en jaque un derecho personalísimo y humano, como lo es la identidad, pretendiendo modificar en cualquier tiempo un vínculo filiatorio existente, no se traduce más que en una injerencia ilegítima y arbitraria en la vida privada de las personas; Máxime, cuando ninguno de los involucrados, manifestaron dudas sobre la realidad biológica.

Fallo:

Goya, 15 de abril de 2020.-

VISTOS: Estos autos caratulados: «V. V. V. C/ E. D. A. S. S/ IMPUGNACION DE RECONOCIMIENTO DE FILIACION», Expte. N° QXP 6980/19;

Y CONSIDERANDO:

A) Relación de la Causa: Vienen las presentes actuaciones a conocimiento de este Tribunal de Alzada con motivo del recurso de apelación, interpuesto a fs. 95/98 vta., por la Sra. V. V. V., por sus propios de derechos con el Patrocinio Letrado de los Dres. Ernesto Ítalo Gómez y Antonio Ramón Aranda, contra la Res. N° 15 de fecha 04/02/2021 de fs. 89/91 y vta., sustanciado a fs. 99 por auto N° 1.660, y c ontestado a fs. 101/102 y vta., escrito únicamente suscripto por el Sr. Defensor Oficial, Dr. Javier Gustavo Mosquera, en carácter de Patrocinante de la Srta. E. D. A. S., y a fs. 103 por auto N° 2.976, se concedió el recurso de apelación, en relación y con efecto suspensivo. Ordenándose la elevación a esa Cámara por auto N° 7.536 de fs. 105.

Recibidas (fs. 108), por auto N° 184 de fs. 109, se tiene por firme el Tribunal con sus miembros titulares (auto N° 589 de fs. 72), se llama autos para resolver y se dispone el pase a despacho en el orden de votación previamente dispuesto (Acta N° 236 de fs. 73): Márquez – Muniag urria.

B) Los antecedentes: La Sra. V. V. V., por sus propios derechos con el Patrocinio Letrado de los Dres. Ernesto Ítalo Gómez y Antonio Ramón Aranda, promovió demanda de impugnación de reconocimiento (art. 593 CCyC) contra E. D. A. S.

Invoca para accionar, que E. D. A. S. no es hija de su tío, el Sr. E. R. A. S. (fallecido en fecha 26 de diciembre de 2018).

Explica la Actora que es hija de A. R. V. y G. del C. A. S., esta última hermana de E. R. A.S.

Dice que tras cursar sus estudios en la ciudad Corrientes, regresa esporádicamente a Esquina y durante su última visita el 26 de diciembre de 2018 (cuando fallece su tío, el Sr. E. R. A. S.) al ver en el funeral acongojada a E. D. A. S., averigua de quien se trataba, recibiendo la noticia de que se trata de su prima con «sorpresa y estupor». Relata que realizó averiguaciones y que recabó indicios claros y evidentes de que existe escasa posibilidad que E. D. A. S. sea hija biológica de su tío fallecido.

Explica que es relevante para su persona que E. D. A. S. conozca su propia génesis, su procedencia, además pretende por esta acción la obtención de la verdad jurídica objetiva.

Por auto N° 5.190 se declara la rebeldía de la dema ndada, dándosele por decaído el derecho de contestar demanda en lo sucesivo y notificándosele en adelante por ministerio legis.

A fs. 22/25, se presenta la Sra. E. D. A. S., por sus propios derechos, con el Patrocinio Letrado del Sr. Defensor Oficial, Dr. Javier Gustavo Mosquera, relata que siempre recibió el trato de hija por parte de E. R. A. S. y fueron ella y su madre quienes lo cuidaron y acompañaron hasta sus últimos días, conviviendo inclusive en el mismo domicilio. Acompaña prueba y pide se declare la cuestión de puro derecho respecto de la admisibilidad y continuidad de la presente acción de impugnación de reconocimiento paterno, en atención a que quien la promueve no tiene legitimidad para abrir la vía judicial.

Por auto N° 5.857 de fs. 26 y vta., se la tiene por presentada parte, se devuelve la documental adjunta por extemporánea, no se hace lugar a la declaración de la causa de puro derecho por tratarse de una cuestión de orden público. Se dejó sin efecto la declaración de rebeldía. Se tuvo presente la prueba ofrecida.Se ordenó reencausar el trámite del beneficio de litigar sin gastos iniciado por la demandada, teniéndose presente las pruebas para su oportunidad.

Por auto N° 6.822, de fs. 38, se dispuso oficiosame nte Intimar a la parte actora, para que en el plazo perentorio de cinco (5) días desde la notificación ministerio legis del presente auto, acredite el interés legítimo de la actora, bajo apercibimiento de disponer el archivo de las actuaciones.

La Sra. V. V. V., a fs. 57/58, explica el interés para accionar, argumentando que se encuentra en la misma línea hereditaria que la demandada, respecto de la sucesión de E. R. A. S., padre de E. R. S. y G. del C. A. S. (madre de la actora).

Relata que dicha sucesión no se encuentra abierta, pero concurrirían como herederos legítimos cuatro hijos, M. R. A. S., G. B. A. S., G. del C. A. S. y E. R. A. S., al fallecer este último, la demandada ocuparía por derecho de representación el lugar de su tío; dice que allí radica su interés en la impugnación de la paternidad la que emerge evidente. Además reitera el derecho de la demandada de conocer su identidad. Señala que sería un error archivar las actuaciones tras haberse declarado la rebeldía de la demandada, y ante su mera presentación posterior, retrotraer el proceso lo que implicaría una denegación del acceso a la justicia.

Luego, por Res. N° 15, de fs. 89/91 y vta. , la juez dispuso la decisión ahora recurrida.

C) La actuación impugnada: Res. N° 15 del 04 de febrero de 2021 de fs. 89/91 y vta., dispone: «.1º) DECLARAR DE OFICIO la FALTA DE LEGITIMACION PARA OBRAR ACTIVA de la Sra. V. V. V., por los fundamentos expuestos, y ORDENAR el archivo de estas actuaciones, una vez que se halle firme y consentida la presente resolución. 2º) COSTAS a la actora, difiriendo la regulación de honorarios para su oportunidad. 3º) REGISTRESE. INSERTESE copia.NOTIFIQUESE PERSONALMENTE O POR CEDULA.» La juez de primera instancia, en su análisis oficioso de legitimación de las partes, en el proceso de impugnación del reconocimiento de filiación prevista en el art. 593 del CCyCN; consideró que si bien la actora indica que ambas se hallan en la misma línea hereditaria en la sucesión de sus abuelos paternos (fs. 57/58), su FALTA DE LEGITIMACIÓN ES MANIFIESTA para promover esta acción.

Desde el aspecto material, advierte que desde la parte material, la actora y demandada no están en la misma línea hereditaria, es su madre, la Sra. G. del C. A. S., quien está viva, y por lo tanto es ella quien eventualmente concurre en la misma línea hereditaria en la sucesión de sus padres con su sobrina demandada, única legitimada al momento. La Sra. V. sólo podría demandar a su prima en caso de fallecimiento de su madre, y/o que esta le cediera sus derechos y acciones hereditarios en los juicios sucesorios de sus padres y abuelos respectivamente. Por lo expuesto, el interés invocado por la actora, no es suficiente, atento que no es directo, ni suficiente para habilitar la instancia como si lo sería el de su madre Sra. G. del C. A. S.

Desde el aspecto moral, destaca, hallándose comprometido el derecho humano a la identidad y conocer sus orígenes y realidad biológica, solo la demandada se encuentra habilitada para ejercer una acción autónoma a efectos de conocer sus orígenes biológicos, denominada «declarativa de certeza», y que necesariamente requiere que medie incertidumbre respecto de la existencia, alcance o modalidades de una relación jurídica, que le cause un perjuicio.

Concluye en que desde la óptica material y moral, la actora carece de legitimación activa para reclamar la impugnación de reconocimiento paterno de E. D. A. S.

D) Los Agravios: La apelante basa su queja respecto de Res. N° 15 del 04 de febrero de 2021 de fs. 89/91 y vta., básicamente en:1) Estima que la juez confunde la línea hereditaria considerando que el núcleo de la familia está constituido por los cónyuges y por los hijos que provienen de ese tronco e inicia en línea recta de parentesco por consaguinidad (descendente). Dice que el llamamiento del sucesor por ministerio de la ley (vocación legítima) comprende a todos los integrantes de la familia en sentido lato, incluyendo a los parientes colaterales. De allí que considera que la resolución atacada se basa en una interpretación errónea de los legitimados por el art. 593 CCyC. Considera que la inacción de su madre, es la que obliga a resguardar sus derechos hereditarios mediante esta acción. Esgrime que la ley no exige que el interés sea actual, siempre que sea directo. 2) Insiste en que lo importante es la verdad jurídica objetiva por sobre los derechos mencionados por la juez.

Diciente con lo expuesto por la juez, porque considera que el CCyC diseñó el ejercicio de las acciones de filiación flexibilizando la legitimación activa y que inclusive la legislación comparada acepta la amplia legitimación activa para la impugnación de reconocimiento, autorizando entablarla a cualquier tercero con interés legítimo. 3) Cuestiona las costas, en cuanto considera que ante la ausencia de contradicción y forma en la que fuera resuelta estima deben ser por su orden.

Concluye pidiendo se revoque la Res. N° 15.

Respecto de la contestación de recurso obrante a fs. 101/102 y vta., escrito únicamente suscripto por el Sr. Defensor Oficial, Dr. Javier Gustavo Mosquera, en carácter de Patrocinante de la Srta. E. D. A. S., debe considerarse un acto inexistente.

Es así, porque la firma de la parte (en esta ocasión E. D. A. S.), constituye una condición liminar para la existencia del acto (art.288 del Código Civil y Comercial de la Nación), y en tal sentido, los escritos judiciales deben contener, si se litiga por derecho propio, la firma del peticionado y del letrado patrocinante; se trata de un requisito esencial para su existencia y validez. La ausencia de la firma de la parte en una presentación efectuada ante el órgano jurisdiccional, exhibe la falta de un insoslayable requisito visceral para considerar que se está frente a un acto procesal, debiendo reputarse a dicho escrito como inexistente (SCBA Ac. N° 117.455 del 26-02-2013, N° 116.448 de l 07-03-2012; conf. Morello, Sosa, Berizonce, Códigos Procesales en lo Civil y Comercial de la Prov. de Buenos Aires y de la Nación; Abeledo-Perrot, 1996, 2 ed. T II- B, pág. 554/557).

Tratándose de la firma de quien actúa por sus propios derechos, como en este caso, reviste una condición esencial del acto. De allí, que su ausencia, transforma en inexistente dicha presentación, haciendo que ella carezca de toda virtualidad. Además, su falta no puede ser subsanada o ratificada con posterioridad pues se trata de una condición esencial del acto.

Distinto al supuesto contemplado por el art. 57 del CPCyCC, donde puede ser suplida la omisión de la firma del letrado (lo que aquí no acontece).

Entonces, no quedan dudas de que la contestación del recurso de apelación fue presentada únicamente con la intervención y firma del Dr. Mosquera, en su carácter de patrocinante. Y los patrocinantes carecen de legitimación para tal fin, sin la firma de la parte a la que patrocina.

Es más, el Dr. Mosquera en el escrito de fs. 101/102 y vta., suscribe solo el escrito en el que expresamente manifiesta actuar como «patrocinante de E. D. A. S.», sin constatarse el consentimiento, ni la intervención de ésta última.

E) La apelación:

La actora promueve demanda de impugnación del reconocimiento de la paternidad contra la Srta. E. D. A. S.nacida el xx de octubre de 20xx según Acta de Nacimiento N° xxx – Tomo xx E.M. N° 1 – Fol io xx vta. – Año 20xx del Registro Provincial de las Personas de Corrientes de la Delegación Esquina (fs. 02), y reconocida como hija por E. R. A. S. en fecha 05 de mayo de 2011 según acta de reconocimiento N° xx – Tomo xxx – Fol io xx – Año 20xx del Registro Provincial de las Personas de Corrientes de la Delegación Esquina, de fs. 03. Este último fallecido el 26 de diciembre de 2018 según Acta de Defunción N° xxx – Tomo xxx Ley 1878 – Folio xx – A ño 20xx, también del del Registro Provincial de las Personas de Corrientes de la Delegación Esquina (fs. 08).

Funda su legitimación activa en el art. 593 del C.C. y C. como tercero que invoca un interés legítimo.

Como ya lo dijimos en Res. N° 179 a fs. 74/79, adve rtimos que lo que aquí se discute que es la legitimación activa en los procesos regulados por el art. 593 del Código Civil y Comercial de la Nación, para la cual los jueces no solo que están habilitados sino que deben examinar, aun oficiosamente.

También en aquella oportunidad, dijimos «.La ley no exige que el interés sea actual siempre, pero si, que sea directo, a los fines de que no se genere una intromisión indebida de ciertas personas para desvirtuar o emplazar el vínculo filial. Así se dice que «la mención de las razones que tiene el actor para cuestionar el reconocimiento no tienen que presentarse, necesariamente, al tiempo de promover la acción, sino que pueden producirse en el futuro (p.ej. el caso de otro hijo del reconociente que pretende desplazar a su supuesto hermano a los fines de excluirlo de la vocación sucesoria)». (Azpiri, Jorge O. Juicios de filiación y patria potestad. Buenos Aires, Editorial Hammurabi, 2001. Pág. 279. Famá, María Victoria. La Filiación. Régimen Constitucional, Civil y Procesal.Buenos Aires, Abeledo Perrot, 2009. Pág. 553).» Esto, no solo que no fue materia de impugnación, sino que es citado por la recurrente en su expresión de agravios. De allí que venga firme y consentido por las partes.

También dijimos en aquella oportunidad que la pregunta a la que la juez deberá encontrar respuesta al resolver indudablemente será (en consecuencia, habiendo así estructurado la Res. N° 15): a) Desde el aspecto moral: ¿V. V. V. puede reclamar que E. D. A. S. conozca su propia génesis y obtener de la verdad jurídica objetiva? b) Desde la óptica Material ¿V. V. V., está legitimada para reclamar la impugnación de reconocimiento de E. D. A. S., por el hecho (invocado por la actora) de que la madre de la actora (aún viva), esté en la misma línea sucesoria del padre (premuerto) de la demandada, en la sucesión del abuelo materno y fallecido de V.? En este contexto y siendo imprescindible también aquí realizarnos esas preguntas, a los fines de resolver el recurso de apelación en trámite, es que analizaremos ahora el memorial de expresión de agravios, para verificar la medida del interés de legitimo invocado por la Actora para la promoción de la acción de impugnación de reconocimiento de la demandada.

E.1. Interés Legítimo. Aspecto Material: El primer agravio cuestiona el alcance dado por la juez al aspecto material del interés legítimo, que reclama le sea reconocido.

En ese sentido, la acción de impugnación del reconocimiento aquí intentada (regulada en el nuevo artículo 593), tiene por objeto obtener el desplazamiento del vínculo extramatrimonial generado por el acto voluntario del progenitor que ha reconocido, en este caso, a la entonces niña, E. D. (hace ya 10 años), por no corresponderse con su realidad biológica, según la versión de la actora.

Actualmente el art.593 CCyC, legitima iniciar e intervenir en el proceso, a quienes invoquen un «interés legítimo». Y se entiende por «interés legítimo» a aquel de contenido patrimonial, como ser un eventual derecho hereditario, o simplemente moral.

Ahora bien, respecto de ese interés legítimo, se tiene dicho que «No es un interés al infinito. Lo contrario implicaría dejar en manos del más minúsculo dueño de una liberalidad, un acto de tamaña trascendencia como es la filiación». (López del Carril, Julio J., La filiación y la ley 23.264, Abeledo Perrot, Buenos Aires, 1987. Pág. 405).

De allí, que corresponde en esta oportunidad, verificar si en el caso, se encuentra dentro de los límites razonables para ejercer el reclamo.

Si bien la Actora, en su escrito de demanda, señaló algunos motivos morales, para litigar, y en su escrito de fs. 57/58, agregó otros motivos materiales (sucesorios), fue el propio juzgado de primera instancia que le dio esa nueva oportunidad, mediante el requerimiento efectuado oficiosamente por auto N° 6.822 de fs. 38.

En orden al tratamiento de los agravios de la forma en el que fue estructurado el recurso y sintetizados en el Pto. D), abordaremos primero los argumentos expresados a fs. 57/58 y en ese sentido, diremos que este caso, se denota un interés puramente patrimonial, invocando derechos sucesorios.

Por lo dicho, resta ahora verificar si ese interés material, es directo como lo requiere el ordenamiento y si le asiste razón a la juez de primera instancia cuando concluye que no es un interés directo que habilite la legitimación activa de la Actora en este proceso, o por el contrario, es una conclusión errada como asegura la recurrente.

Veamos:

Según constancias de fs. 06 y 07, advertimos que el Sr. E. R. A. S. D.N.I. N° xx.xxx.xxx, abuelo materno de la Actora y patern a de la Demandada, falleció el 03 de julio de 2015 según Acta de Defunción N° xxx – Tomo xxx Ley 1878 – Folio xx vta.- Año 20xx, del Registro Provincial de las Personas de Corrientes de la Delegación Esquina (fs. 06).

En tanto que la Sra. G. F. V. D.N.I. N° xx.xxx.xxx, abuela materna de la Actora y paterna de la Demandada, falleció el 05 de septiembre de 2018 según Acta de Defunción N° xxx – Tomo xx – Folio xx x – Año 20xx, también del Registro Provincial de las Personas de Corrientes de la Delegación Esquina (fs. 07).

Y el deceso del Sr. E. R. A. S. (fs. 08) tío de la actora y padre de la demandada, se produjo recién en fecha 26 de diciembre de 2018. Es decir, después de producido el deceso de sus padres, los Sres. E. R. A. S. y G. F. V.

Por su parte, la Sra. G. del C. A. S. (madre de V. V. V. -Acta de Nacimiento N° xx de fs. 04-), y el Sr. E. R. A. S. (padre de E. D. A. S. – Acta de Reconocimiento N° xx de fs. 03-), eran hermanos con forme se desprende de las actas de nacimiento de fs. 05 (Acta N° xxx) y f s. 10 (Acta N° xxx), e hijos de los Sres. E. R. A. S. y de G. F. V., ambos fallecidos.

Ahora bien, desde el aspecto hereditario (invocado como interés legítimo patrimonial, por la Actora para su legitimación activa en este proceso), recordemos que el art. 2.337 del CCyC (vigente al momento de los tres decesos y por lo tanto ley aplicable a los sucesorios), dispone la investidura de pleno derecho de la calidad de heredero de los hijos y cónyuge, sin ninguna formalidad o intervención de los jueces, desde el día de la muerte del causante.

Esto significa que tanto, su entonces cónyuge con vida G. F. V., y E. R. A. S., como sus hermanos entre los que se encuentra la madre de la actora (G. del C. A. S. D.N.I. N° xx.xxx.xxx -ver actas de nac imiento de fs.04 y 10-), se encuentran investidos de la calidad de herederos desde el 03 de julio de 2015, respecto de E. R. A. S. Y a partir de 05 de septiembre de 2018, como herederos de G. F. V.

Es así, que resulta fácil entonces advertir, que al momento de la muerte de E. R. A. S. (26/12/2018), éste ya era heredero de sus padres; y lo mismo acontece, respecto de G. del C. A. S., madre de la actora. No existiendo al respecto ya ningún siquiera derecho hereditario en expectativa de la Actora en relación a la herencia de sus abuelos, como aquí pretendiera hacerlo parecer.

Decimos esto, porque en autos no se acreditó ninguna cesión hereditaria formulada por G. del C. A. S., a favor de su hija V. V. V., como así tampoco ninguna cuestión que amerite su intervención en ejercicio de derecho de representación (premuerte de la madre, rechazo de herencia, incapacidad, o causal de indignidad del heredero), que habilite la intervención de esta nieta en la sucesión de sus abuelos.

Así surge claro de la lectura de los arts. 2.426 y 2.427 del CCyC. Los hijos excluyen a los descendientes y colaterales y concurren con el cónyuge supérstite y, en su caso, con los nietos y demás descendientes que heredan por representación.

Esto es así, porque los hijos excluyen a los nietos en virtud del principio que los parientes más próximos en grado, excluyen a los más remotos, salvo el derecho de representación. Los hijos excluyen porque tienen un orden sucesorio preferente. La regla es que el pariente más próximo, elimina al más remoto, en materia sucesoria.

De lo expuesto, surge con contundencia, que la legitimación aquí reclamada por la actora, no es un interés directo como lo requiere la ley.

Diferente pudo haber sido, si la actora hubiese sido G. del C. A. S. (hija y heredera de E. R. A. S. y G. F.V.), y no su hija, como aquí acontece.

Es que en el supuesto de que a la muerte del autor de la sucesión lo sobrevivan varios hijos, se distribuye la herencia por cabeza y por partes iguales. Esto es lo que en este caso ya ocurrió desde el fallecimiento de los Sres. E. R. A. S. y G. F. V., momento en el que sus hijos quedaron investidos del carácter de herederos según el art. 2.337 CCyC.

En sucesiones intestadas, la única alternativa para que acudan hijos con descendientes de alguno de esos hijos, es que sean premuertos, renunciantes, o indignos. En estos casos se aplican los principios de la representación (art. 2.428 CCyC y cc.), es decir que los nietos y demás descendientes, heredan por estirpe, en la misma posición y cuantía del representado. (RIVERA, Julio César – MEDINA, Graciela, «Código Civil y Comercial de la Nación Comentado», t° VI, Ed. La Ley, 2014, Bs. As., p. 341).

Es que justamente la división de la herencia por estirpes invocada por la recurrente, opera de manera diferente a lo pretendido por ella, y ratifica la conclusión de la juez de la instancia anterior.

El verdadero concepto y único alcance del derecho de representación sucesoria, es el que explica el art. 2.428 del CCyC que establece la división de la herencia por estirpes. Es decir, que conforme el art. 2.426 los que suceden por derecho propio (hijos y/o hermanos del causante) dividen la herencia por partes iguales; en cambio a los que heredan por derecho de representación (vgr., nietos, demás descendientes y/o sobrinos del causante) les corresponderá la misma parte que le hubiera correspondido al heredero (o mejor llamado) por derecho propio, a su vez ad intra entre los partícipes del grado se dividirá la parte per cápita, es decir en tantas partes como sujetos sean llamados a la herencia. (RIVERA, J. C. – MEDINA, G., «Código Civil y Comercial de la Nación Comentado», ob cit., p.344/345).

En otros términos, el derecho de representación sucesorio (único supuesto en el que un nieto puede participar del sucesorio intestado de los abuelos), es el llamamiento que por obra de la ley se hace a ciertos parientes de una persona cuando ésta no ha podido (por premorir al causante, ser indigno o deseheredado) o no ha querido (por renuncia) aceptar una herencia.

Llamamiento por cuya virtud estos parientes pueden ocupar el lugar que le hubiere correspondido al premuerto, al incapaz o al renunciante, llamamiento por cuya virtud tales parientes pueden ocupar el lugar que hubiera correspondido al premuerto o incapaz.

En conclusión, el interés invocado por la actora, para accionar la impugnación de reconocimiento de A. S., no es un interés legítimo directo, por cuanto nada tiene que reclamar en la sucesión de sus abuelos como señala al expresar los motivos requeridos para intervenir en estas actuaciones; en razón de que como bien lo señala la juez a quo, no está acreditada la premuerte, renuncia, indignidad, incapacidad de la verdadera y actual heredera G. del C. A. S., ni tampoco que ésta le haya cedido sus derechos hereditarios a V. V. V.

Si ninguna legitimación tiene para intervenir en aquella sucesión que invoca como medida de su interés, mucho menos lo tiene en este proceso en el que injustificadamente cuestiona la identidad de su prima.

Entonces siendo el interés legítimo y directo la medida de la legitimación para este tipo de procesos en terceros, encontramos que V. no cuenta con el necesario interés habilitante del mismo.

Por lo que los agravios, en este sentido, deben ser rechazados.

E.2. Legítimo Interés. Aspecto Moral:Superado el análisis de las quejas tendientes a desvirtuar el rechazo del interés en su aspecto material, nos corresponde ahora enfocar el estudio, respecto de los agravios que sostienen el interés moral de la actora, como habilitante de la acción de impugnación de reconocimiento.

La apelante insiste en que lo importante es la verdad jurídica objetiva por sobre los derechos mencionados por la juez. Además, diciente con lo expuesto por la juez, porque considera que el CCyC diseñó el ejercicio de las acciones de filiación flexibilizando la legitimación activa y que inclusive la legislación comparada acepta la amplia legitimación activa para la impugnación de reconocimiento, autorizando entablarla a cualquier tercero con interés legítimo.

Para solucionar el problema que aquí se nos presenta, es imprescindible recordar que se han distinguido dos aspectos o facetas del derecho a la identidad: a) la estática, referida al origen biológico de la persona, es decir aquello que hace a su identificación; y, b) la faz dinámica, configurada por la historia individual y social de una persona. Esta última se relaciona con todos y cada uno de los actos de la misma, y no permite circunscribir la identidad al campo biológico simplemente.

Ahora bien, esa filiación socioafectiva, necesita -para configurarse- de ambas partes en la relación. Y no caben dudas de que en autos está más que acreditada la faz dinámica de la filiación con el reconocimiento que efectuara A. S. respecto de E. D. hace más de 10 años, momento en que ésta era aún persona menor de edad.

Decimos que es elocuente la demostración de esta faz, porque a E. D., no le interesó ni le interesa revertir esa situación. Tampoco, se demostró que su padre en algún momento lo pretenda ni haya puesto en duda.De ahí que el deseo de una familia, de desterrar sus dudas respecto de la filiación de su prima, no se muestra más que en una injerencia arbitraria de la intimidad de los principales protagonistas de esta historia. Intromisión, que la justicia no puede convalidar.

Es que nótese que no se vislumbra siquiera intención de menguar o perjudicar derechos de terceros, por cuanto el reconocimiento se verifica como expresado en el año 2011, muchos años antes de que se produzca el deceso de los abuelos de la actora.

Discrepamos, por tanto, como lo señala Mizrahi, que la realidad biológica sea la única vertiente de la identidad que deba ser tenida en cuenta, para hacerse lugar a la impugnación de filiación extramatrimonial. De este modo cabe recordar el valor de la posesión de estado de hijo y, consigo, de la faz dinámica de la identidad. (KEMEMAJER DE CARLUCCI, Aída – HERRERA, Marisa – LLOVERAS, Nora, «Tratado de Derecho de Familia Según el Código Civil y Comercial de 2014», t° II, Ed. Rubinzal Cul zoni, Santa Fe, 2014, p. 593).

Permitir que un tercero, sin un motivo de peso más que sus ansias de indagar sobre las relaciones personales de otro pariente, con la excusa de la moralidad, ponga en jaque un derecho personalísimo y humano, como lo es la identidad, pretendiendo modificar en cualquier tiempo un vínculo filiatorio existente; no se traduce más que en una injerencia ilegítima y arbitraria en la vida privada de las personas. Máxime, cuando ninguno de los involucrados (padres e hijos), manifestaron dudas sobre la realidad biológica.

De allí que se considere esencial que cada persona indague sobre su identidad biológica, pero siempre y cuando los principales involucrados así lo deseen; más aún cuando esa realidad no se muestra en perjuicios de terceros.

Estos derechos deben compatibilizarse en todo momento con los intereses y derechos en juego, y en este caso en particular, no se detecta derecho o interés alguno que supere el derecho de preservar la identidad de E. D.A. S., como así también su privacidad y la de sus padres, a quienes ninguna intervención se les dio en estas actuaciones en defensa de sus derechos (o eventualmente a sus herederos). Entonces, es la jurisdicción quien la debe preservar.

Desterrado el interés material de V. V. V. (vocación hereditaria en el sucesorio de sus abuelos), no queda más interés de la misma que simplemente el de conocer las relaciones interpersonales de su tío materno, el que lejos de constituirse en un interés moral tutelable, se demuestra como una injerencia arbitraria y carente de legitimidad para reclamar la impugnación de reconocimiento pretendida. Esta es la única conclusión a la que puede arribarse, por más amplia que sea la interpretación que se otorgue a la legitimación en los términos expuestos por el art. 593 del CCyC.

Por lo dicho, esta queja también debe rechazarse.

E.3. Costas. En cuanto a las quejas referente a la imposición de las costas, se advierte que por auto N° 5.857 de fs. 26 , si bien en un principio medió presentación tardía de contestación de demanda, a partir de ese momento, en el Pto. 4°) del citado auto, se ordenó cesar con la rebeldía, por lo que no puede hablarse de ausencia de oposición en el trámite del proceso, que haga desaparecer la configuración de vencido en la actora.

Y al confirmarse todo lo que fuere materia de apelación, tampoco se encuentran motivos para apartarse del principio objetivo de la derrota contemplado en el art. 68 CPCyCC, de aplicación en esta causa.

«Que en efecto; vencido a los fines del cargo de las costas es aquel contra el cual se declara el derecho en una decisión judicial después de habérsele otorgado posibilidad de audiencia. O sea, contra el que prospera total o parcialmente la pretensión de su contraparte, siempre que el justiciable hubiera podido evitar, con un allanamiento expreso y oportuno, que el litigio precise de ser dirimido por el órgano jurisdiccional.» (STJ Ctes. Res.Nro. 57 del 12 de septiembre de 2018, en autos: «INCIDENTE DE REDARGUCION DE FALSEDAD EN AUTOS: MUNICIPALIDAD DE CARLOS PELLEGRINI Y OTROS C/ MARIA EMILIA SNIECHOWSKI Y OTROS S/ ACCION AUTONOMA DE NULIDAD DE SENTENCIA», Expte. N° I02 – 16778/1.).

Por lo que no hay mérito para apartarse de lo dispuesto en la primera instancia, correspondiendo rechazar este agravio.

Sin perjuicio de lo expresado, atendiendo a la calidad de funcionario público del letrado patrocinante de la demandada, igual no corresponde regulación de honorarios (STJ Ctes. Sentencia Nro. 8 del 19 de febrero de 2020, en autos: «INCIDENTE DE NULIDAD EN AUTOS: G. G. U. D. A., G. G. U. M. N. Y G. S. B. S/ SITUACION – CAPITAL»).

F. Por l as consideraciones expuestas, deberá rechazarse el recurso de apelación, interpuesto a fs. 95/98 vta., por la Sra. V. V. V., por sus propios de derechos con el Patrocinio Letrado de los Dres. Ernesto Ítalo Gómez y Antonio Ramón Aranda, y en consecuencia, confirmarse en todas sus partes la Res. N° 15 de fecha 04/02/2021 de fs. 89/91 y vta., en lo que fuera materia de recurso.

En uso de las atribuciones de jurisdicción positiva, y advertida en esta instancia que tanto la Res. N° 15, como la caratula , difieren del nombre real de la actora, según acta de nacimiento de fs. 04, tratándose V. V. V. y V. V. V. de la misma persona, y por lo tanto obrando un evidente error material de la primera instancia, inadvertido por todas las partes, subsanable en ésta, se rectificará el Pto. 1°) de la Res. N° 15 y todas a quellas partes de los considerandos donde se haya consignado «V.V. V.», debiendo consignarse V. V. V. conforme surge de acta de nacimiento de fs. 04.

Con costas a la vencida en esta instancia, en aplicación del principio objetivo de la derrota (art. 68 CPCyC).

Por ello; SE RESUELVE:

1°) Rechazar el recurso de apelación, interpuesto a fs. 95/98 vta., y en consecuencia, confirmarse en todas sus partes la Res.N° 15 de fecha 04/02/2021 de fs. 89/91 y vta., en lo que fuera materia de recurso. En uso de las atribuciones de jurisdicción positiva, Rectifíquese en la Res. N° 15 en todas aquellas partes de los considerandos y Pto. 1°) de la Res. N° 15, donde se haya consignado «V. V. V.», debiendo leerse «V. V. V.», conforme surge de acta de nacimiento de fs. 04.

2°) Recaratúlese estas actuaciones en la primera instancia, tomándose razón en sistema IURIX, debiendo consignarse en lo sucesivo el correcto nombre e la actora «V. V. V.».

3°) Costas a la apelante vencida (art. 68 CPCyCC).

4°) Regístrese . Notifíquese y bajen los autos al juzgado de origen.

Dr. JORGE MUNIAGURRIA

Vocal

Excma.Cámara de Apelaciones

GOYA (Ctes.)

Dra. GERTRUDIS L. MARQUEZ

Presidente.

Excma.Cámara de Apelaciones

GOYA (Ctes.)

DRA. M. MERCEDES PALMA DE BALESTRA

Secretaria Excma. Cámara de Apelaciones

GOYA (Ctes.)

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