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#Fallos La cesación de pagos en el pedido de quiebra: El rechazo de un cheque por insuficiencia de fondos es en principio un hecho revelador del estado de cesación de pagos y justifica el emplazamiento al presunto deudor

Partes: Escudero Máximo Enrique, pedido de quiebra por Haddad José Rodolfo s/

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: A

Fecha: 9-mar-2021

Cita: MJ-JU-M-131393-AR | MJJ131393 | MJJ131393

El rechazo de un cheque por insuficiencia de fondos es en principio un hecho revelador del estado de cesación de pagos y justifica el emplazamiento al presunto deudor.

Sumario:

1.-La cesación de pagos es la situación en que se encuentra un patrimonio que se revela impotente para hacer frente, por medios normales, a las obligaciones que lo gravan.

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2.-La impotencia de un patrimonio para dar cumplimiento a sus obligaciones se revela a través de hechos, cuya prueba ha de sustentarse, generalmente, sobre la base de elementos indiciarios, ya que no es indispensable y, de hecho, será excepcional la prueba directa, siempre que se den como fundamento presunciones, aunque sean simples que, si son graves, precisas y concordantes, sirven para formar convicción sobre el extremo requerido.

3.-La dificultad temporal para cumplir regularmente las obligaciones y la cesación de pagos representan, por lo general, dos diversos grados de un mismo fenómeno patológico cuyo contenido radica en la imposibilidad de cumplir en que se encuentra la cesante, precisamente, por carecer de los necesarios medios financieros.

4.-La demostración de la cesación de pagos no es un hecho (incumplimiento) sino un estado del patrimonio y que puede existir sin negativas de pago, o no existir, aunque medien una o varias’.

5.-Debe hacerse distingo entre estado de cesación de pagos e incumplimientos. Es por eso que los hechos reveladores de aquél, deben tender a acreditar que el deudor se halla, económicamente, en la imposibilidad de hacer frente a sus obligaciones en una forma general, de manera de no permitirle afrontar los compromisos contraídos, ya que cualquier deudor, por sólida que sea su situación económica, puede encontrarse en determinado momento sin recursos necesarios para afrontar sus vencimientos, e incluso, voluntariamente, no pagar cierto tipo de deudas.

6.-La cesación de pagos alude a una manifestación durable y definitiva del estado patrimonial de quien tiene agotados sus medios de recursos.

7.-A diferencia de la ejecución singular, el pedido de quiebra no mira la tutela del proponente -el derecho individual, ni la condena del deudor-, sino el de todos los acreedores y aún el interés público comprometido por la situación patológica que plantea un deudor incapaz de hacer frente ‘normalmente’ a sus obligaciones, por lo cual central pues, determinar si el deudor se encuentra ‘in bonis’.

8.-Si la petición de quiebra está sustentada, en principio, en un crédito exigible a partir del rechazo del respectivo cheque por insuficiencia de fondos, el caso encuadra en el art. 79, inc. 2 LCQ. en tanto el incumplimiento de una obligación constituye en principio un hecho revelador en los términos de la norma citada y justifica, al menos, el emplazamiento al presunto demandado conforme lo dispuesto por el art. 84 LCQ., razón por la cual ha sido prematuro rechazar la petición de quiebra .

9.-Considérase que con las constancias sobre las que se ha sustentado esta petición de quiebra se encuentran reunidos los recaudos previstos por el art. 83 LCQ., los cuales requieren del acreedor peticionario la prueba sumaria de los hechos reveladores del estado de cesación de pagos, entre los que expresamente la ley incluye, la ‘mora en el cumplimiento de una obligación’ -art. 79-2, del citado cuerpo normativo-, no obstando a ello, la circunstancia de que la recurrente no hubiera acreditado haber agotado todos los medios a su alcance para localizar bienes embargables de su deudora, habida cuenta de que no es un requisito de admisibilidad previsto por la normativa vigente.

10.-Para desvirtuar el estado de insuficiencia patrimonial debe demostrarse que el deudor se encuentra en situación de hacer frente a sus obligaciones con fondos líquidos, o fácilmente liquidables, en orden a lo cual la existencia de bienes registrables no implica necesariamente liquidez.

11.-No cupo denegar la petición falencial en tanto la peticionante no se encontraba obligada a entablar y, en su caso, agotar la vía de la acción individual, de hecho, tiene la facultad de instar la falencia de su deudora sobre la base de un crédito firme, fácilmente liquidable e impago. Es que se trata de un derecho que el aquí reclamante posee, sin perjuicio de las demás vías judiciales por las que también habría podido optar.

12.-Para demostrar la existencia de la cesación de pagos no basta acreditar la condena firme e incumplida por el demandado, porque si bien es cierto que con ella podrá acreditarse la calidad de acreedor insatisfecho, también lo es que con ella no necesariamente se prueba la atribuida insolvencia (del voto en disidencia del Dr. Héctor Chomer).

13.-Lo que el demandante con el cartular rechazado sin fondos debiera acreditar es haber transitado inútilmente la etapa de cumplimiento de la condenación o de ejecución de la vía individual.Porque solo eso demostraría la imposibilidad de atender regularmente la condenación y consecuente cesación de pagos (del voto en disidencia del Dr. Héctor Chomer).

14.-La petición de quiebra no constituye una vía encaminada a la mera satisfacción de un interés individual y que admitir la posibilidad de que se pida la quiebra sin antes intentar la ejecución resulta, por lo menos, una opción absolutamente antieconómica (del voto en disidencia del Dr. Héctor Chomer).

15.-Si bien la petición de quiebra fundada en sentencia firme e incumplida, puede enmarcar como hecho revelador de la cesación de pagos (LCQ. 79, inc. 2), lo cierto es que, en casos de requerir la quiebra sin antes intentar la ejecución, ello implica consentir que no se busque la finalidad propia del proceso (esto es el cumplimiento de la sentencia ejecutándola regularmente en la sede del dictado de aquella solución), importa, desde lo procesal, convalidar el uso desviado de un procedimiento instituido para otros menesteres, pero también podría interpretarse que se amplifica indebidamente el contorno de aquel presupuesto (del voto en disidencia del Dr. Héctor Chomer).

16.-En la mayor parte de los casos, es sabido que los peticionarios de la quiebra prefieren ese camino antes que el más largo derrotero que irremediablemente depara la ejecución de la sentencia; pues, es obvio, que para el deudor el riesgo de caer en quiebra constituye un punzante aliciente de pago que es harto más convincente que las limitadas consecuencias de una simple ejecución, de lo cual se sigue que no debieran admitirse tales presentaciones carentes del antecedente previo del intento fracasado de la ejecución de sentencia, pues constituyen una verdadera desnaturalización de la petición de quiebra (del voto en disidencia del Dr. Héctor Chomer).

17.-La lírica interpretación de que la ejecución individual y la petición de quiebra son dos procesos con objetivos diferentes, es filosóficamente correcta, mas debe dejarse de lado en tanto hoy ha provocado una desviación que ha llevado a que la segunda sea considerada como un modo sumarísimo de recupero individual de créditos y ese indebido aprovechamiento o superfetación del objeto de la petición de quiebra, debe ser censurado y controlado para evitar un uso abusivo (del voto en disidencia del Dr. Héctor Chomer).

18.-No sería procedente declarar la quiebra cuando no se ha culminado la vía de ejecución individual y se ignora si los bienes de la deudora pueden bastar o no para hacer frente al pasivo (del voto en disidencia del Dr. Héctor Chomer). N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

Buenos Aires, 9 de marzo de 2021.-

Y VISTOS:

1.) Apeló la parte peticionante la resolución dictada en fecha 14.12.20 mediante la cual el Sr. Juez a quo rechazó el presente pedido de quiebra, con base en que la acreedora no habría realizado ninguna gestión tendiente a concretar por la vía individual el cobro de lo debido, ni demostrado -de esa forma- el estado de impotencia patrimonial del deudor. Asimismo, el sentenciante ordenó, una vez firme la presente, comunicar esa decisión a la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Comercial y al Registro de Juicios Universales mediante oficios y luego de ello, archivar las actuaciones al encontrarse oblada la tasa de justicia.- Los fundamentos fueron expuestos mediante la presentación efectuada el 05.02.21.

El recurrente alegó que contando con un cheque impago -devuelto por insuficiencia de fondos-, no existía ninguna disposición legal que lo obligara a agotar la vía individual. Asimismo, se agravió de que estando la presente instrucción prefalencial en condiciones de ordenar la citación del art. 84 LCQ, el magistrado de grado dictó derechamente el fallo apelado, cuando ello debió hacerlo al momento de promoverse estos obrados.-

2.) Respecto de la suerte de la petición falencial de la que se trata, señálase que el art. 83 de la L.C.Q., dispone que el acreedor debe probar sumariamente su crédito y la existencia de algún hecho revelador del estado de cesación de pagos, sea o no de los enumerados en el art. 79, toda vez que dicho artículo no realiza una enumeración taxativa, si el deudor se encuentra comprendido por el art. 2 de la LCQ.

Por otra parte, recuérdase que doctrinariamente se admite que la cesación de pagos es la situación en que se encuentra un patrimonio que se revela impotente para hacer frente, por medios normales, a las obligaciones que lo gravan (Fernández R. «Fundamentos de la quiebra» nº 2119 y siguientes; Yadarola N., «El concepto técnico jurídico de la cesación de pagos», J.A.63-81 Sec. Doc. Navarrini: «Tratado de Derecho Comercial», T. VI, nº 2139; Williams R: «El concurso preventivo», pág. 14).

La impotencia de un patrimonio para dar cumplimiento a sus obligaciones se revela a través de hechos, cuya prueba ha de sustentarse, generalmente, sobre la base de elementos indiciarios, ya que no es indispensable y, de hecho, será excepcional la prueba directa, siempre que se den como fundamento presunciones, aunque sean simples que, si son graves, precisas y concordantes, sirven para formar convicción sobre el extremo requerido.

La dificultad temporal para cumplir regularmente las obligaciones y la cesación de pagos representan, por lo general, dos diversos grados de un mismo fenómeno patológico cuyo contenido radica en la imposibilidad de cumplir en que se encuentra la cesante, precisamente, por carecer de los necesarios medios financieros.

Cabe recordar que «la demostración de la cesación de pagos no es un hecho (incumplimiento) sino un estado del patrimonio y que puede existir sin negativas de pago, o no existir, aunque medien una o varias» (Fernández R.: «Fundamentos de la quiebra» nº 477). De otro lado debe hacerse distingo entre estado de cesación de pagos e incumplimientos. Es por eso que los hechos reveladores de aquél, deben tender a acreditar que el deudor se halla, económicamente, en la imposibilidad de hacer frente a sus obligaciones en una forma general, de manera de no permitirle afrontar los compromisos contraídos, ya que cualquier deudor, por sólida que sea su situación económica, puede encontrarse en determinado momento sin recursos necesarios para afrontar sus vencimientos, e incluso, voluntariamente, no pagar cierto tipo de deudas (cfr. Fernández R.: ob. cit. nº 169).

La cesación de pagos alude pues, «a una manifestación durable y definitiva del estado patrimonial de quien tiene agotados sus medios de recursos» (cfr. Fernández: ob. cit. pág. 315 a 321 -en especial nota nº 42).

3.) En el caso, la demanda procura la declaración de quiebra del deudor.A diferencia de la ejecución singular, una pretensión de esta índole no mira la tutela del proponente -el derecho individual, ni la condena del deudor-, sino el de todos los acreedores y aún el interés público comprometido por la situación patológica que plantea un deudor incapaz de hacer frente «normalmente» a sus obligaciones. Resulta central pues, determinar si el deudor se encuentra «in bonis» (véase, Cámara, Héctor, «El Concurso Preventivo y la Quiebra», T° III, p. 1526).- Sentado ello, esta Sala estima que, en el sub lite, la petición de quiebra está sustentada, en principio, en un crédito exigible a partir del rechazo del respectivo cheque por insuficiencia de fondos.

Si bien el a quo adujo que el peticionante de esta instrucción prefalencial debió instar y, en su caso, agotar los trámites de la ejecución individual, la realidad es que no media exigencia positiva alguna con respecto a la necesidad del ejercicio de la acción ejecutiva como paso previo para encarar la solicitud de quiebra.

A más, el caso encuadra en el art. 79, inc. 2 LCQ en tanto el incumplimiento de una obligación constituye en principio un hecho revelador en los términos de la norma citada y justifica, al menos, el emplazamiento al presunto demandado conforme lo dispuesto por el art. 84 LCQ, razón por la cual ha sido prematuro rechazar la petición de quiebra . (Cfr. arg. esta CNCom., esta Sala A., in re «A.M.M.C S.RL pedido de quiebra por Whirpool Argentina SA» del 28 de junio de 2013, , Sala C., in re: «Dobry Luis pedido de quiebra por ST Dupont» del 16.2.01; Sala B., in re: «Amba Editores S.R.L pedido de quiebra por Gráfica Pinter S.A», del 24.5.01; Sala D., in re: «Kaszczyszyn Silvia Raquel s.pedido de quiebra (por Albano, Silvia Marta)» del 15.4.02).-

En tal contexto, considérase que con las constancias sobre las que se ha sustentado esta petición de quiebra se encuentran reunidos los recaudos previstos por el art. 83 LCQ, los cuales requieren del acreedor peticionario la prueba sumaria de los hechos reveladores del estado de cesación de pagos, entre los que expresamente la ley incluye, la «mora en el cumplimiento de una obligación» -art. 79-2, del citado cuerpo normativo-, no obstando a ello, la circunstancia de que la recurrente no hubiera acreditado haber agotado todos los medios a su alcance para localizar bienes embargables de su deudora, habida cuenta de que no es un requisito de admisibilidad previsto por la normativa vigente (Cfr. arg. esta CNCom., Sala b., in re: «Tout Alberdi SRL s. pedido de quiebra por Lloyds Bank» del 24.5.01; Sala D., in re: «Condimentos Americanos S.A s. pedido de quiebra por Banco de la Ciudad de Buenos Aires» del 23.8.13, esta Sala A., in re «A.M.M.C S.RL pedido de quiebra por Whirpool Argentina SA» del 28 de junio de 2013).- Tampoco puede soslayarse que para desvirtuar el estado de insuficiencia patrimonial debe demostrarse que el deudor se encuentra en situación de hacer frente a sus obligaciones con fondos líquidos, o fácilmente liquidables, en orden a lo cual la existencia de bienes registrables no implica necesariamente liquidez (esta CNCom., Sala A, «Grupo Fap S.A. le pide la quiebra OSDE Organización de Servicios Directos Empresarios», 29.04.19).

En concordancia con todo ello, no cupo denegar la petición falencial en tanto la peticionante no se encontraba obligada a entablar y, en su caso, agotar la vía de la acción individual, de hecho, tiene la facultad de instar la falencia de su deudora sobre la base de un crédito firme, fácilmente liquidable e impago.Es que se trata de un derecho que el aquí reclamante posee, sin perjuicio de las demás vías judiciales por las que también habría podido optar.

Por ende, encontrando en principio, este Tribunal, debidamente acreditados los hechos reveladores de la cesación de pagos del presente pedido de quiebra, la sentencia recurrida será revocada.

4.) Por todo ello, esta Sala RESUELVE: a.) Hacer lugar al recurso interpuesto y, por ende, revocar la resolución apelada en lo que fue materia de agravio, debiendo proveerse en consecuencia.- b.) Sin costas, por no mediar contradictorio.- Notifíquese la presente resolución a la parte. Oportunamente devuélvanse virtualmente las actuaciones a la instancia anterior.

A fin de cumplir con la publicidad prevista por el art. 1 de la ley 25.865, según el Punto I.3 del Protocolo anexado a la Acordada 24/13 CSJN, hágase saber a las partes que la publicidad de la sentencia dada en autos se efectuará mediante la pertinente notificación al CIJ.

MARÍA ELSA UZAL

HÉCTOR OSVALDO CHOMER

(En disidencia)

ALFREDO A. KÖLLIKER FRERS

JORGE A. CARDAMA

El Doctor Héctor Osvaldo Chomer, en disidencia, dijo:

Y VISTOS:

1.) Apeló la parte peticionante la resolución dictada en fecha 14.12.20 mediante la cual el Sr. Juez a quo rechazó el presente pedido de quiebra, con base en que la acreedora no habría realizado ninguna gestión tendiente por la vía individual el cobro de lo debido, ni demostrado -de esa forma- el estado de impotencia patrimonial del deudor . Asimismo, el sentenciante ordenó, una vez firme la presente, comunicar esa decisión a la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Comercial y al Registro de Juicios Universales mediante oficios y luego de ello, archivar las actuaciones al encontrarse oblada la tasa de justicia.- Los fundamentos fueron expuestos mediante la presentación efectuada el 05.02.21.

El recurrente alegó que contando con un cheque impago -devuelto por insuficiencia de fondos-, no existía ninguna disposición legal que lo obligara a agotar la vía individual.Asimismo, se agravió de que estando la presente instrucción prefalencial en condiciones de ordenarse la citación del art. 84 LCQ, el magistrado de grado dictó derechamente el fallo apelado, cuando ello debió hacerlo al momento de promoverse estos obrados.- 2.) La primera cuestión que pende resolver concluyentemente es el perdurable debate entre (1) quienes sostienen la imposibilidad de acudir a la vía colectiva de la petic ión de quiebra sin antes agotar las alternativas provistas por las acciones individuales disponibles y (2) quienes sostienen que, en tanto se trata de dos vías con objetivos diferentes, no aparece imprescindible el agotamiento previo de las acciones individuales para peticionar la quiebra.

De eso resultan una tesis positiva y otra negativa: (a ) La tesis positiva refiere a que la causa pretendi y el objeto son distintos, por lo que podrían coexistir.

La doctrina judicial que sostiene que ninguna disposición legal obliga al acreedor a transitar necesariamente por los procedimientos bilaterales de ejecución para poder acceder, recién después de la petición de quiebra, y tampoco parece saludable que pretorianamente se imponga de modo indiscriminado ese paso previo que, en situaciones de insolvencia, sólo dilataría en perjuicio de la colectividad de los acreedores la apertura del proceso universal (Marisol Martínez «Revista de las Sociedades y Concursos» ed. Legis pág. 54) y; (b) la tesis negativa que propugna la elección de una vía y veda la otra, no considerando la vía colectiva idónea para el cobro del crédito impago.- Baracat entiende que no es obstáculo el haber iniciado la vía individual debiendo marcar el límite las normas que condenan el abuso del derecho (Marisol Martínez «Revista de las Sociedades y Concursos» ed. Legis pág. 54).- Cámara y Quintana Ferreyra se pronunciaron por el rechazo a la simultaneidad de ambos trámites, mientras que Iglesias no considera la pendencia de un proceso ejecutivo obstáculo por sí al pedido de quiebra (Marisol Martínez «Revista de las Sociedades y Concursos» ed. Legis pág. 54).- 2.2.De otro lado, la jurisprudencia ha concluido que para demostrar la existencia de la cesación de pagos no basta acreditar la condena firme e incumplida por el demandado (Voto en disidencia del Dr. Heredia en los autos caratulados: «Mazzino Data SA», CNCom D, 10.12.10. Revista del Derecho Comercial del Consumidor y de la Empresa, página 51. Año II, Nro. 1, febrero 2011); porque si bien es cierto que con ella podrá acreditarse la calidad de acreedor insatisfecho, también lo es que con ella no necesariamente se prueba la atribuida insolvencia.- Lo que el demandante con el cartular rechazado sin fondos debiera acreditar es haber transitado inútilmente la etapa de cumplimiento de la condenación o de ejecución de la vía individual.

Porque solo eso demostraría la imposibilidad de atender regularmente la condenación y consecuente cesación de pagos.

Considero, pues que la petición de quiebra no constituye una vía encaminada a la mera satisfacción de un interés individual y que admitir la posibilidad de que se pida la quiebra sin antes intentar la ejecución resulta, por lo menos, una opción absolutamente antieconómica.

En este aspecto vale reiterar que «si bien la petición de quiebra fundada en sentencia firme e incumplida, puede enmarcar como hecho revelador de la cesación de pagos (LC 79, inc. 2), lo cierto es que, en casos, consentir que no se busque la finalidad propia del proceso (esto es el cumplimiento de la sentencia ejecutándola regularmente en la sede del dictado de aquella solución), importa, desde lo procesal, convalidar el uso desviado de un procedimiento instituido para otros menesteres, pero también podría interpretarse que se amplifica indebidamente el contorno de aquel presupuesto.» (Chomer, H. O. «La petición de quiebra y el (¿previo?) agotamiento de las vías individuales». Revista del Derecho Comercial del Consumidor y de la Empresa, página 51. Año II, Nro.1, febrero 2011).

Porque en la mayor parte de los casos, es sabido que los peticionarios de la quiebra prefieren ese camino antes que el más largo derrotero que irremediablemente depara la ejecución de la sentencia; pues, es obvio, que para el deudor el riesgo de caer en quiebra constituye un punzante aliciente de pago que es harto más convincente que las limitadas consecuencias de una simple ejecución.

2.3. De eso se sigue que no debieran admitirse tales presentaciones carentes del antecedente previo del intento fracasado de la ejecución de sentencia, pues constituyen una verdadera desnaturalización de la petición de quiebra.

La lírica interpretación de que la ejecución individual y la petición de quiebra son dos procesos con objetivos diferentes, es filosóficamente correcta, mas debe dejarse de lado en tanto hoy ha provocado una desviación que ha llevado a que la segunda sea considerada como un modo sumarísimo de recupero individual de créditos.

Ese indebido aprovechamiento o superfetación del objeto de la petición de quiebra, debe ser censurado y controlado para evitar un uso abusivo (Una tendencia jurisprudencial más moderna atiende a esta realidad y requiere el previo agotamiento de las vías individuales disponibles para acreditar la cesación de pagos: CNCom.E, 24.5.11, «Lamberti, Graciela Margarita s/ pedido de quiebra por León, Alejandro Daniel»).

3.) En la especie, de las constancias digitales obrantes resulta que la parte peticionante no ha promovido la vía individual y mucho menos ha instado las averiguaciones pertinentes con relación a la existencia de bienes de titularidad del accionado en los Registros de la Propiedad Inmueble de la Capital Federal, Provincia de Buenos Aires y Automotor.

Tampoco, el pretenso pidió oficios al Banco Central de la Nación a fin de que informe cualquier tipo de inversión bancaria, caja de ahorro, cuenta corriente que el demandado posea en el país sobre las restantes entidades bancarias.- Por lo que no sería procedente declarar la quiebra cuando no se ha culminado la vía de ejecución individual y se ignora si los bienes de la deudora pueden bastar o no para hacer frente al pasivo (CNCom., E, 25/08/17, «Crosul SA le pide la quiebra Vega Hilda Amalia y otros»; íd. C, 27/06/08, «Transmetro SA s/ pedido de quiebra por Moriconi Lamberto»).- Desde tal perspectiva, lamento disentir con mis Colegas de Sala, pues, en el caso presente, pienso que cabría confirmar la decisión recurrida.-

4.) Por todo ello, esta Sala RESUELVE: a.) Rechazar el recurso interpuesto y confirmar la decisión apelada en lo que fue materia de agravio; b.) Sin costas, por no mediar contradictorio.- Notifíquese la presente resolución a la parte. Oportunamente devuélvanse virtualmente las actuaciones a la instancia anterior.

A fin de cumplir con la publicidad prevista por el art. 1 de la ley 25.865, según el Punto I.3 del Protocolo anexado a la Acordada 24/13 CSJN, hágase saber a las partes que la publicidad de la sentencia dada en autos se efectuará mediante la pertinente notificación al CIJ.

HÉCTOR OSVALDO CHOMER

JORGE A. CARDAMA

Prosecretario de Cámara

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