fbpx

#Fallos Derecho a ser oída: Se respeta la decisión de la adolescente prohibiendo el acercamiento a su padre dado el ambiente de violencia física y moral generado a raíz de dicho contacto

Partes: U. V. G. s/ Ley 5019

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Goya

Fecha: 26-feb-2021

Cita: MJ-JU-M-131169-AR | MJJ131169 | MJJ131169

Prórroga de la prohibición de acercamiento del padre respecto de su hija adolescente, dado el ambiente de violencia física y moral generado a raíz de dicho contacto.

Sumario:

1.-Corresponde disponer la prórroga de prohibición de acercamiento del padre respecto de su hija adolescente, solicitada por la progenitora, pues los especialistas en salud mental determinaron que existía un riesgo concreto si el padre se acercaba a la adolescente, conclusión abonada por el Ministerio Público de Menores, sumado a que la adolescente se expresó en sentido de no tener contacto con aquél.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

2.-El CCivCom. , siguiendo los lineamientos de la Ley 26.061 de ‘Protección Integral de Derechos de los niños, niñas y adolescentes’ y de la CDN, refleja el cambio de paradigma respecto a la minoridad, al establecer que el niño es un sujeto de derecho, posee potestades y debe ser corrido del tradicional lugar de objeto de protección y tutela, en función de su ‘autonomía progresiva’ (art. 639 inc. 2 ), que implica un proceso madurativo que excede el mero transcurso del tiempo y está marcado por necesidades propias y específicas.

3.-La noción de autonomía progresiva no está sujeta a una edad cronológica determinada, sino que habrá que verificar en cada caso el discernimiento del niño, su madurez intelectual, psicológica y el suficiente entendimiento; a la vez, se debe tener en cuenta el tipo de acto o hecho de madurez que se necesita para la efectiva comprensión de la situación planteada, y así, si se cuenta con la autonomía adecuada para ejercer por sí determinados derechos.

Fallo:

Goya, 26 de febrero de 2021

Y VISTOS: Estos autos: «V. G. U. S/LEY 5019 (9)» Expte. N° GXP 30089/17.

Y CONSIDERANDO: El Dr. Muniagurria dijo:

I-Vienen los autos a conocimiento de esta Excma. Cámara de Apelaciones en virtud del Recurso de Apelación deducido a fs. 398/401 vta., por el Dr. Luis O. Rajoy en representación de la actora, contra la Resolución N° 832 del 16/10/2020, obrante a fs. 386/392.

Sustanciado (fs. 402)), evacuado el traslado por el demandado (fs.403/407 vta.) y contestada la vista por la Sra. Asesora de Menores e Incapaces (fs.409), se concede la apelación, en relación y con efecto devolutivo, elevándose las actuaciones por Dto. N° 15012, fs.410.

Recibidas, excusada la Sra. Vocal, Dra. Gertrudis L. Márquez por haber actuado como juez titular de la causa (Auto N°15), se integró Tribunal con el Dr. Gabriel G. Saade como Subrogante, se llamó autos para resolver y, por secretaría se mandó practicar acta de sorteo para emitir el voto (Auto N°16, fs.412); la que se agregó a fs. 413 y lleva el N°26 (Dres. Muniagurria – Aguirre).

II- La Resolución atacada N° 832, resolvió: «1º)DISPONER LAPRORROGA de la PROHIBICION de ACERCAMIENTO del Sr. V. H. M., DNI N° ., en un radio de200 mts.a la persona de la Sra. V. G. U., MI N° ., tanto al domicilio de éstas; a los lugares adyacentes y/o lugares donde se encuentren, sin caución por tratarse de una cuestión de familia. DISPONIÉNDOSE ADEMÁS LA PROHIBICIÓN DE TODO TIPO DE CONTACTO entre los adultos mencionados, como ser telefónico o mediante otros medios de comunicación (mensaje de texto, chat, Facebook, correo electrónico, etc.), inclusive a través de terceras personas, debiendo abstenerse de realizar actos de perturbación en intimidación que, directa o indirectamente realice hacia la actoraBAJO APERCIBIMIENTO DE PASAR ACTUACIONES AL SR. FISCAL EN TURNO, por la comisión de los delitos que puedan corresponder. 2°) HACER saber a los progenitores de la niña L.V., que en caso de que estimen corresponder, podrán iniciar la correspondiente acción de CUIDADO PERSONAL y/o DERECHO DE COMUNICACION atendiendo a las excepciones que prevé la normativa para el caso particular del Cuidado Personal. 3°) LIBRESE OFICIO a la UOP con jurisdicción en el domicilio de la accionante, a fin de poner en su conocimiento la medida dispuesta, ordenando prestar inmediato auxilio a la Sra. V. G. U., ante cualquier requerimiento de la misma, sea por sí o por tercera persona. 4°) HACER SABER al Sr V. H. M., que deberá someterse a tratamiento intensivo con especialistas en salud mental (en la materia Violencia Familiar) sea, debiendo dicho tratamiento ser realizado por profesional no cercano a su persona, o acudiendo a la Fundación Ayudar los días martes de 14 a 17 hs., donde contará con atención específica a la problemática que presenta, debiendo acreditar en autos, su cumplimiento y adherencia positiva con informes mensuales. 5°) HACER SABER ala Sra. V. G. U., que deberá continuar su tratamiento psicoterapéutico particular, remitiendo informes mensualmente, no obstante, deberá acudir a las charlas socioeducativas que brinda la Fundación Ayudar los días martes a partir de las 19 hs., servicio éste que cuenta incluso con especialistas en psiquiatría en el caso de ser ello necesario. 6°) HACER SABER a la Sra. V. G. U. que, la adolescente L. V., deberá continuar con su tratamiento psicoterapéutico, a fin de poder elaborar sus vivencias traumáticas aun no resueltas, debiendo la profesional remitir cada mes informes de su evolución a estas actuaciones. 7°) HACER SABER a los profesionales en salud mental intervinientes, tanto en el tratamiento de L. como en los del Sr. M. que, deberán evaluar el momento indicado para iniciar terapia vincular entre ambos; debiendo evitarse los posibles riesgos para la adolescente, responsabilidad esta que recaerá en los profesionales. A sus efectos se remitirá último informe psicológico forense. Ofíciese a los mismos.8°) LIBRESE OFICIO al COPNAF Goya, a fin de solicitarles que trabajen con el grupo familiar, a fin de propiciar una vinculación entre la adolescente y su progenitor, la que podrá ser paulatina y como parte integrante del acompañamiento que realicen en el organismo, hasta tanto se erradiquen los temores que aún persisten en la adolescente y el progenitor comprenda la importancia de modificar su postura rígida. Todo lo cual será fructífero para el pleno desarrollo de la adolescente en formación. 9°) Notifíquese por cédula a las partes involucradas. Ofíciese a la UOP que por jurisdicción corresponda. 10°) Notifíquese al Ministerio Pupilar, en su público despacho.» (fs.386/392).

III-Los antecedentes.

1- Por Resolución N°4319 (fs.354 y vta.) del 08/06/2020, en lo que interesa, se hizo lugar PRECAUTORIAMENTE a la RESTRICCION DE ACERCAMIENTO del Sr. V. H. M respecto a la Sra. V. G. U. y la hija de ambos, L. V. M. por 120 días, encomendando al Cuerpo de Asistente Social Forense la realización de sendos informes socio ambientales con sondeo vecinal en el domicilio, tanto de M. como de V. G. U. y al Cuerpo de Psicología Forense un informe psicológico de V. H. M, V. G. U. y L. V. M. y que se expida si es aconsejable mantener la medida dispuesta, al tiempo que corrió vista a la Sra. Asesora de Menores.

Así se decidió luego de evaluar que: «.en el transcurso de la prosecución de la medida cautelar, entre los profesionales de salud mental del Sr. M. y la niña L., deberán evaluar el momento indicado para iniciar terapia vincular entre ambos, debiendo evitarse los posibles riesgos para la adolescente, responsabilidad esta que recaerá en los profesionales. A fin de que una vez culminada la medida, el Sr. M. si se encuentran dadas las condiciones para ambas partes, pueda iniciar un régimen de comunicación adecuado».

2- El Cuerpo de Psicología Forense informó a fs.360/361 vta. que de lo explorado, «V. G.U., de 49 años, docente y bioquímica, madre de dos hijas, y considerando las intervenciones previas efectuadas por este Cuerpo de Psicología Forense, podemos informar: Se presenta predispuesta al diálogo, colaboradora, expresando con discurso claro, coherente y consistente la situación atravesada históricamente con su ex -marido, el Sr. M. Exterioriza elevados niveles de ansiedad, manifestados en angustia, temor, preocupación, tensión y abatimiento, como expresiones de síntomas de estrés postraumático persistentes, residuos de haber sido víctima de violencia de género. Continúa recibiendo asistencia psicológica en modalidad individual y grupal, como así también tratamiento psiquiátrico y farmacológico».

«V. H. M, de 57 años, instruido, de ocupación referida Médico, divorciado, 2 hijas no convivientes, podemos informar: Se presenta correctamente ubicado en persona y contexto, informado sobre los motivos de la presente citación judicial, se muestra dispuesto al diálogo, se expresa con discurso claro y organizado, explayándose únicamente en temas que resultan de su interés. En base a lo indagado, el mismo reclama en este contexto la comunicación con su hija L. V., sosteniéndose en todo momento en una postura subjetiva de no comprensión de las medidas cautelares vigentes y previas resueltas por S. S., no logrando posicionarse autocríticamente respecto de aquellos rasgos de su personalidad que resultan desadaptativos y perjudiciales en sus vínculos interpersonales, ni registrar las necesidades personales-emocionales de su hija. Afirma que cumple a la fecha con un tratamiento psicofarmacologico, con controles psiquiátricos eventuales; según menciona, refiere haber concurrido a consulta con el Lic. Delguis, no recibiendo asistencia psicológica a la fecha».

De lo que concluye: «.al momento se registran tanto en la Sra. V. G. U. como en la hija, la persistencia de los indicadores de violencia familiar así como la afectación en lo psico-emocional y vincular que fueran informados en anteriores intervenciones de Cuerpo de Psicología Forense, ameritando dar continuidad a las medidas que solicita. Frente a lo expuesto, adherimos a lo reportado por la Lic.Yuquich, y reiteramos la conveniencia respecto de la validación de los informes obrantes en autos (tanto en este ámbito forense como la asistencia que reciben de manera particular las partes) para futuras prórrogas de medidas judiciales proteccionales, considerando la iatrogenia que implican nuevas y reiteradas evaluaciones a las víctimas, por los efectos revictimizantes y el alto costo emocional que ello conlleva».

Y recalcan que L. V., de 13 años, alumna de 2° año del nivel secundario, en resumidas cuentas y sin entrar en mayores detalles, informó su clara voluntad de no mantener contacto con su padre; exponiendo sus argumentos, no detectándose inducción de terceros para sostener esta decisión (ver informe reservado y en sistema IURIX).

3- A fs. 375 y vta. obra informe psicológico del sr. V. H. M suscripto por la Psicóloga Emocional, Imma Sales, cuya conclusión, luego de un mes de terapia es que «. es apto para retomar su relación parental».

4- El Ministerio Público de Menores estimó que: «Analizadas estas últimas diligencias y en resguardo del mejor interés de mi representada, considero que puede V.S. confirmar la medida cautelar decretada en forma precautoria a fs.349», y que no puede prorrogarse de manera indefinida la tramitación de la presente causa, la que debe tener una finalización, pudiendo las partes acudir a las vías legales que correspondan conforme a sus pretensiones.

Y lo hizo luego de ponderar: «Cabe recordar que todas las medidas cautelares adoptadas en el transcurso de estas actuaciones, lo han sido en el marco de la Ley N° 24.417 y su similar provincial N° 5.019. Y sabido es que la finalidad del trámite de las citadas leyes es poner distancia entre denunciante y denunciado para limitar el ciclo de la violencia familiar. Cierto es también que tales disposiciones no prevén un modo de finalización del trámite mediante el dictado de una sentencia, es decir, que el mismo no c oncluye por un modo normal como el resto de los procedimientos jurisdiccionales.Generalmente, tales causas finalizan por modos anormales, ya que pueden ser pasibles de allanamiento, conciliación y desistimiento. Lo que no puede ocurrir ciertamente, porque resulta incompatible con el objeto y el procedimiento mismo instituido para los casos de violencia familiar, es que la causa permanezca «abierta» y/o en trámite de manera indefinida» (fs. 367/368).

5-El Cuerpo Social Forense, informó respecto de U.: «En el día de la fecha entrevisté a la Sra. V. G. U., quien informa que el SR M. ha cumplido con la medida dispuesta por este Juzgado. Aclara que su hija VIRGINIA continúa resistiéndose a ver a su padre, la adolescente se encuentra realizando tratamiento psicológico. La Sra. U. hace referencia al cumplimiento de los tratamientos en salud mental que cumplimenta en la Fundación Ayudar» (fs.377/378); y de M.: «El SR M. informa estar realizando tratamiento con una psicóloga española que se encuentra residiendo en la ciudad de Goya, no recordando su nombre. durante la entrevista mantiene, como en todas las entrevistas anteriores, una postura de víctima. A la fecha, se puede decir que el SR ha cumplido con la restricción, por lo que sugiere se asesore al mismo ante su reiterado deseo por mantener contacto con su hija menor, donde sugiero prime la voluntad y el bienestar de la niña/adolescente» (fs. 380/381).

6- A fs. 382/383 el Lic. en Psicología, Pablo Orellana, informo, respecto a la adolescente L. V. M. que «. la figura del progenitor no favorece el desarrollo, crecimiento y maduración debido a la percepción negativa que posee la adolescente sobre él. La figura del Sr. M. resulta nocivo de acuerdo a las manifestaciones reiteradas por parte de la menor, siendo el uso de la violencia tanto física y simbólica ejercido por parte del adulto hacia ella, como la única modalidad para establecer el lazo social paterno.»

7-L. V. M. fue oída y su declaración se halla reservada (ver sistema IURIX), en la que mantiene su decisión.

8- La Sra. Jueza de Familia Sgte. Dra.Dadone, en lo que interesa, prorrogó la medida de prohibición de acercamiento respecto de la Sra. V. G. U. y le hizo saber a ambos progenitores que respecto de la adolescente L. V. M., en caso de estimar corresponder, deberán iniciar la correspondiente acción de CUIDADO PERSONAL y/o DERECHO DE COMUNCICACIÓN atendiendo a las excepciones que prevé la normativa para el caso particular del cuidado personal.

Lo hizo luego de evaluar: «. Que, con respecto a la prórroga de la medida oportunamente dispuesta de prohibición de acercamiento del Sr. M. hacia su hija L. solicitada por su progenitora, coincido con lo dictamino por la Sra. Asesora de Menores y el Cuerpo de Asistente Social a fs. 372/373, debiendo las partes acudir a las vías legales para sus pretensiones, pues las crisis en las relaciones personales irresuelta se ha prolongado en el tiempo y hace necesaria la asistencia de profesionales de la salud mental para todos los actores. «Un fallo sostiene que el levantamiento de la prohibición de acercamiento no implica por sí mismo la reanudación automática del contacto paterno-filial, sino que por el contrario, le hace saber al progenitor que la reanudación y su modalidad quedan supeditados a lo que en definitiva resuelva la juez de familia en el juicio por régimen de comunicación. De esta forma, se respeta la opinión y el deseo expresado por ambos hijos de no reanudar por ahora el contacto con su papá, confiando desde el ámbito de la justicia, sobre todo, por la vinculación afectiva positiva del padre hacia sus hijos. Que, en el transcurso de la prosecución de la medida cautelar, entre los profesionales de salud mental del Sr. M. y la niña L., deberán evaluar el momento indicado para iniciar terapia vincular entre ambos, debiendo evitarse los posibles riesgos para la adolescente, responsabilidad esta que recaerá en los profesionales. A fin de que una vez culminada la medida, el Sr. Me.si se encuentran dadas las condiciones para ambas partes, pueda iniciar un régimen de comunicación adecuado.».

IV- Las quejas.

Se focalizan en la no prorroga de la medida restrictiva respecto de la hija de V. H. M, la adolescente L. V. M., motivadas en que ello agrava su ya deteriorada salud mental y que la jueza omitió ponderar: 1. Su voluntad explícita de no tener ningún contacto con el padre; 2. El expreso consejo de los idóneos de que la medida continúe, igual al criterio de la Asesora de Menores y; 3. Que tampoco M. se sometió a un tratamiento intensivo con especialidad en salud mental como fue ordenado en reiteradas oportunidades en el proceso.

V- El caso.

Ahora bien, la medida pedida por la progenitora de la adolescente de autos tiene las características de las cautelares, que precisamente dada la urgencia, se emiten para evitar situaciones de peligro que resulten verosímiles. Apreciar si se configura tal peligro es facultad reservada a la prudencia judicial en el marco de la sana crítica.

Ante la existencia de elementos que prima facie demuestren la probabilidad de que la actora eventualmente pueda sufrir perjuicios irreparables, corresponde el dictado de las medidas en cuestión: exclusión del hogar y prohibición de acercarse. (JA – 2000 III p. 374 y ss).

Así los Dres. CARLOS J. COLOMBO y CLAUDIO M. KIPER en su «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación – Anotado y Comentado»,T.II, pág. 438 enseñan que: «Verosimilitud del Derecho. (fumus boni iuris). No es necesario el grado de certeza propio de la sentencia, basta un grado menor, resulta suficiente la comprobación de la apariencia o verosimilitud del derecho invocado. A este recaudo agrega Calamandrei el juicio de probabilidad de que la sentencia declarará el derecho en sentido favorable a quien pide la medida cautelar».-

Los Dres. MORELLO, SOSA y BERIZONCE en sus Códigos Procesales. T. II-C, pág. 494 señalan que:»Para decretar cualesquiera de las medidas preventivas, el juez no necesita tener la evidencia o la certidumbre de que lo que se pide o se dice es la verdad. Ni tampoco que crea que lo es, o estime probable que lo sea. Se exige algo menos en la escala cualitativa y cuantitativa de los valores lógicos; que lo que se dice sea verosímil; la demanda debe aparecer como destinada al éxito».-

Debe primar siempre la amplitud de criterio en el otorgamiento de la protección cautelar puesto que es preferible el exceso en acordar a la traba de la parquedad en negarla (ED 23-77).

Graciela Medina en su obra «Violencia de Genero y Violencia Domestica», señala que «Basta la sospecha del maltrato, ante la evidencia física o psíquica que presente la víctima y la verosimilitud de la denuncia que se formule, para que el Juez pueda ordenar medidas que, en su esencia, son verdaderas cautelares, como es la exclusión del hogar del denunciado como agresor, o el sometimiento de la familia a un tratamiento bajo mandato judicial» (p. 342).

Es aquí donde se detiene el análisis para adelantar que, en el supuesto que nos ocupa,si no se mantiene la medida de restricción, se expone a la menor a un acercamiento unilateral del padre contra lo aconsejado por los idóneos y es ello lo que motivará la admisión de las quejas.

Es que tanto la verosimilitud como la «necesidad» de la medida se hallan acreditadas con los informes psicológicos, ya transcriptos, vinculados tanto a V. H. M como a su hija L. V. M.; avalados por la Sra. Asesora de Menores, quien dictaminó que » . puede V.S. confirmar la medida cautelar decretada en forma precautoria a fs. 349″ (fs.367).

Además no se observa variación respecto a la anterior decisión (N°4319 de fs. 354 y vta. ) que ordenó la prohibición de acercamiento del Sr. M. a su hija L. En tal dirección es por completo insuficiente el informe de fs.375 (Sales).

No se puede dejar de mencionar que, la finalidad, siempre, es resguardar la integridad psico-física de la menor del grupo familiar.

En suma, existe un riesgo concreto si el padre se acerca a la adolecente, los especialistas en salud mental así lo determinan, abonada esta conclusión por el Ministerio Público de Menores, por lo que la prorroga de la medida de protección pedida por la madre es pertinente.

De la lectura integral del proceso se desprende que justamente es la vigencia de aquella cautelar la que, hizo cesar o interrumpió la violencia en la que se hallaba inmersa la relación de M. no sólo con su ex cónyuge sino también con su hija.

Y deviene definitiva la OPINION de la adolescente, expresada cuando fue oída, que debe ser tenida especialmente en cuenta atento su edad y madurez.

Recordemos que el principio del interés superior del niño, ya se dijo, deriva del artículo 3° de la Convención de los Derechos del Niño y se refuerza en el artículo 3° de la Ley 26.061, en el que se intenta ahondar o materializar qué es este concepto jurídico indeterminado: «A los efectos de la presente ley se entiende por interés superior de la niña, niño y adolescente la máxima satisfacción, integral y simultánea de los derechos y garantías reconocidos en esta ley. Debiéndose respetar: a) Su condición de sujeto de derecho; b) El derecho de las niñas, niños y adolescentes a ser oídos y que su opinión sea tenida en cuenta; c) El respeto al pleno desarrollo personal de sus derechos en su medio familiar, social y cultural; d) Su edad, grado de madurez, capacidad de discernimiento y demás condiciones personales; e) El equilibrio entre los derechos y garantías de las niñas, niños y adolescentes y las exigencias del bien común; f) Su centro de vida.Se entiende por centro de vida el lugar donde las niñas, niños y adolescentes hubiesen transcurrido en condiciones legítimas la mayor parte de su existencia. Este principio rige en materia de patria potestad, pautas a las que se ajustarán el ejercicio de la misma, filiación, restitución del niño, la niña o el adolescente, adopción, emancipación y toda circunstancia vin culada a las anteriores cualquiera sea el ámbito donde deba desempeñarse. Cuando exista conflicto entre los derechos e intereses de las niñas, niños y adolescentes frente a otros derechos e intereses igualmente legítimos, prevalecerán los primeros».

La Corte federal tiene dicho que este precepto apunta a dos finalidades básicas, cuales son la de constituirse en pauta de decisión ante un conflicto de intereses y la de ser criterio para la intervención institucional destinada a proteger al niño; y frente a un presunto interés del adulto, se prioriza el del niño. (CSJN, 2-8-2005, S.1801.XXXVIII, S., C s/ Adopción).

Respecto a cuál es o dónde reside el interés superior del niño la doctrina sostiene que será evaluado por el juzgador en cada caso, así GROSMAN (y otros autores) sostiene que: «El juez, cuando interpreta cuál es el interés del niño en el caso concreto, emite un juicio de predicción, un pronóstico que se construye sobre un entramado de creencias y prácticas sociales. Su certeza es relativa porque sólo el devenir podrá decir si el vaticinio ha sido acertado. Debe tenerse en cuenta que en la evaluación de los datos el juez probablemente ilumine ciertas facetas del problema, de acuerdo con su visión de lo que es «bueno» para el niño, y quedará en la sombra otra información que juzgue irrelevante. Es decir que la profecía respecto de lo que resultará más favorable al niño o al adolescente puede contradecir la experiencia real.Pese a que el juez utilice la «lógica de lo razonable». (Cfr.: «Los Derechos del Niño en la Familia – Discurso y Realidad», pág. 37).

Por consiguiente, la valoración del interés del niño se desarrolla en un proceso abierto que admite nuevas comprensiones cuando quedan reveladas otras vertientes del caso. (Cfr.: Expte. Nº 13.852 – Tº48-Fº179-Nº62-AÑO 2004 (S). Este es el concepto del interés superior del niño, interpretado y aplicado, invariablemente por el Tribunal, y que debe ser preferido al momento de decidirse conflictos que impliquen la tenencia, el régimen de visitas, etc., de menores de edad. (Expte. Nº14.315 reg. al Tº50-Fº63-Nº20-AÑO 2006 20/04/06 (S).

Encolumnada en aquella línea, la participación del niño en la realización de sus derechos también constituirá pauta a considerar, siempre de acuerdo con el grado madurativo y discernimiento alcanzado, a la luz del principio de autonomía progresiva. Ello importa en los hechos, acortar la distancia existente entre Derecho y realidad, al revelar que las necesidades de los niños son diferentes a las de los adultos, y que por ello merecen los primeros un plus de derechos y de protección.

El CCyC, siguiendo los lineamientos de la Ley 26.061 de «Protección Integral de Derechos de los niños, niñas y adolescentes» y de la CDN, refleja el cambio de paradigma respecto a la minoridad: el niño es «un sujeto de derecho», posee potestades y debe ser corrido del tradicional lugar de objeto de protección y tutela, en función de su «autonomía progresiva» (art. 639 inc. 2), que implica un proceso madurativo que excede el mero transcurso del tiempo y está marcado por necesidades propias y específicas. De allí que corresponda darle una participación acorde con su edad y desarrollo, y respetar su ámbito de autonomía, que será mayor a medida que transcurran los años y determinará una menor injerencia de los padres en las decisiones que lo involucran.Claro que la noción de autonomía progresiva no está sujeta a una edad cronológica determinada, sino que habrá que verificar en cada caso el discernimiento del niño, su madurez intelectual, psicológica y el suficiente entendimiento. A la vez, se debe tener en cuenta el tipo de acto o hecho de madurez que se necesita para la efectiva comprensión de la situación planteada, y así, si se cuenta con la autonomía adecuada para ejercer por sí determinados derechos.

En este trance el código reconoce que es tan dañino o violatorio del interés superior del niño impedir el ejercicio de derechos de manera autónoma por parte de los hijos cuando ellos están en condiciones de hacerlo como, a la inversa, habilitarlos a decidir por sí cuando no se encuentran preparados para ello.

Todo lo expuesto vuelve, se insiste, adecuada la prórroga de la medida de restricción, pues, con lo dispuesto en el pto.2 del Fallo (fs. 391 vta.) se expondría a la adolescente al acercamiento unilateral del padre contrariando lo dictaminado por los idóneos y su voluntad; en particular cuando la violencia, se sabe, no necesariamente es física.

Es inconveniente, y hasta imprudente no prorrogarla.

Finalmente lo que se decidirá en absoluto invalida el razonamiento de la Jueza de grado que culmina haciendosaber a los progenitores, que en caso de que estimen corresponder, podrán iniciar la correspondiente acción de CUIDADO PERSONAL y/o DERECHO DE COMUNICACION atendiendo a las excepciones que prevé la normativa para el caso particular del Cuidado Personal, en la que se debatiría, obviamente, tanto la procedencia como el alcance del ejercicio de tales derechos.

Sin embargo esa conducta corresponde imponerla como carga a esta altura.

Por ello, el suscripto considera que cabe prorrogar la medida de restricción por un plazo de seis (6) meses, debiendo dentro de los tres primeros la Sra. V. G. U., o incluso el Sr. V. H. M., iniciar un proceso de discernimiento del cuidado personal de L.V., en el que ella podrá intervenir en los términos del art. 677 CCyC, plantearse incluso las hipótesis delos arts. 700 ó 702 si correspondiere, y en el que se le deberá garantizar su derecho a participar y ser oída (arts. 639 y 707 CCyC); sirviendo la presente causa, para la Jueza de Familia, como prueba imprescindible a estimar a la hora de sentenciar.

VII-La solución.

Por ello, se admitirá el Recurso de Apelación deducido por la actora, y en consecuencia se ampliará la Res.N°832 decidiendo: a) DISPONER LA PRORROGA DE LA PROHIBICIÓN DE ACERCAMIENTO del Sr. V. H. M., DNI N° ., en un radio de 200 mts. a la persona de L. V. M. por el término de seis (6) meses; b)LIBRAR OFICIO a la UOP con jurisdicción en el domicilio de la accionante, a fin de poner en su conocimiento la medida dispuesta, ordenando prestar inmediato auxilio a L. V. M., ante cualquier requerimiento de la misma, sea por sí o por tercera persona; c)Ordenarque dentro del plazo de tres meses la Sra. V. G. U., o incluso al Sr. V. H. M., deberán iniciar un proceso de discernimiento del cuidado personal de L. V., en el que ella podrá intervenir en los términos del art. 677 CCyC, plantearse incluso las hipótesis del art. 700 ó 702 si correspondiere, y en el que se le deberá garantizar su derecho a participar y ser oída (arts. 639 y 707 CCyC); sirviendo la presente causa, para la Jueza de Familia, como prueba imprescindible a considerar a la hora de sentenciar.

Con costas al apelado vencido.

A la misma cuestión la Dra. Liana Aguirre, agrega: Previo anticipar mi completa adhesión a los hechos descriptos, argumentos desplegados y solución propuesta por el Dr. Muniagurria, recordaré, por su similitud en la ponderación de los derechos en pugna, un reciente caso resuelto por nuestro Superior Tribunal de Justicia, y que fuera ampliamente publicitado.

Me refiero al Expediente RXP Nº 4733/14, caratulado:»S., R. M. C/ E., G. D., A., M. I.S/ IMPUGNACION DE PATERNIDAD (18.406/19)», Sentencia N° 129 del 18/12/2020, en que los derechos en contradicción y tensión correspondían a una adolescente de 13 años que se negaba a someterse a la prueba biológica de ADN para así mantener su estado filiatorio actual y la paz familiar construida con quienes habían cumplido siempre los roles de madre y padre, y su pretenso padre biológico que demandaba dilucidar su realidad paterno filial con ella, y en cuyo marco se consideró que la cuestión debía «resolverse teniendo en miras el interés superior de la niña, protegida hoy a través de su familia conformada por el Sr. E. y la Sra. A., más allá del dato genético que el actor se atribuye».

Y citando a la Dra. Kemelmajer de Carlucci, indicó tratarse «no de ejercer injerencias estatales en la vida íntima y familiar de una persona en formación, sino de priorizar su interés superior real, no abstracto, cuya determinación, por el momento, está en manos de las personas a las cuales la ley atribuye la calidad de padres, y no en la de los jueces. (Del voto de la doctora Kemelmajer de Carlucci cit.; en el fallo de la Sup. Corte de Mendoza, sala 1ª, 12-V-2005, RDF 2005-III-165)».

Refiero este antecedente porque aquí también existieron y existen derechos en pugna: los de L. V., que pide la continuidad de la restricción de acercamiento de su padre porque no desea vincularse con él, y la decisión judicial que sólo la autorizó respecto de su madre por considerar que debían activarse los mecanismos necesarios (tratamientos, abordajes y controles) para lograr la revinculación entre padre e hija.

Bien describió el colega preopinante el derrotero de la presente causa iniciada por V. G. U. contra V. H. M., en razón de su propia condición y la de sus hijas, como víctimas de violencia familiar, obteniendo medidas de prohibición de acercamiento, provisoria en febrero de 2017 (fs.21), definitiva en marzo de 2017 (fs. 46/50), y prorrogadas en: junio de 2018 (fs. 155/161), enero de 2019 (fs. 232/234); abril de 2019 (fs. 281), julio/2019 (fs. 301); diciembre 2019 (fs. 340/345), junio de 2020 (fs. 354) culminada con la Sentencia Interlocutoria N° 832 hoy sujeta a revisión (fs. 386/392).

El punto álgido aquí cobra notoriedad fundamentalmente, porque uno de los sujetos de protección, L. V., ingresó a la causa con escasos 10 años y hoy con 13 (en junio cumple 14), luego de haber transitado largos períodos de psicoterapia, en ejercicio de su autonomía progresiva, pudo expresar en forma clara y precisa su inexpugnable posición de NO RELACIONARSE ni REVINCULARSE con su padre.

En efecto, con un lenguaje acorde a su edad (tenía 13 años en ese momento) en la audiencia celebrada el 2 2 de junio de 2020 (reservada) ante la Jueza de Familia y acompañada por su madre, L. V. manifestó que: «(.) no tiene relación (con su papá), que nunca la tuvo, que nunca fue nada importante para ella, que no aprovechó las oportunidades que se le dio, que no aporta nada positivo a su vida. siempre la criticó, que critica a su familia, a su mamá, a sus abuelos maternos, queriendo ponerlos en contra de ella. intentó hablar con él un montón de veces, pero no entra en razón, que nadie le puede decir que no, que el siempre intenta manipular a todos y controlar todo, que es un experto en manipulación, que varias veces vino llorando diciendo que va a cambiar y nunca lo hace.que hace mucho (lo vio por última vez), desde que empezó la restricción., no quiere verlo, quiere mantener distancia, que no cree que él vaya a cambiar (.)».

Y al preguntársele cómo le hubiera gustado que sea la relación con su papá, respondió: «que sea un ‘padre’, que nunca estuvo para ella, que la criticaba, se quejaba, que la trató mal psicológicamente muchas veces».

De ello se infiere claramente que la niña hoy adolescente, creció en un ámbito donde la relación paterno-filial estuvo -y sigue- contaminada por la personalidad y la conducta de M., quien -vale destacarlo- a pesar del tiempo transcurrido, las medidas adoptadas, las numerosas prórrogas de restricciones dispuestas, continúa «sosteniéndose en todo momento en una postura subjetiva de no comprensión de las medidas cautelares vigentes y previas resueltas por S.S., no logrando posicionarse autocríticamente respecto de aquellos rasgos de su personalidad que resultan desadaptativos y perjudiciales en sus vínculos interpersonales, ni registrar las necesidades personales-emocionales de su hija» (ver informe de la Psicólogas Macías Cenoz y Ambrosetti (reservado).

Las profesionales -ya se dijo- aconsejaron dar continuidad a las medidas solicitadas en razón de detectar la persistencia de los indicadores de violencia familiar como la afectación en lo psico-emocional y vincular ya informadas a lo largo del proceso.

Así, en el contexto ampliamente descripto, y aún cuando el trámite en el que se evidenció y se viene desarrollando esta problemática (Ley 5019), no es el idóneo para discutirse hoy la atribución del cuidado personal de L. V. y su modalidad (compartida o unilateral, etc.), emerge indudable que debió priorizarse en el caso su interés superior que no es otro que respetar su férrea posición de mantenerse alejada de su padre, al menos hasta que -en cualquier tiempo, cuando esté preparada para hacerlo y el entorno sea seguro a tal fin- decida lo contrario.

Porque -se insiste- ahí radica su superior interés a tutelar (Cfr. arts. 3, 9 y 12, Convención Internacional sobre los derechos del Niño; arts.1º, 18, 31, 33, 75 inc. 22 y ccdtes. Constitución nacional; arts. 2, 3 y ccdtes., Ley 26.061; arts. 39, 40 y 41 de la Constitución provincial).

Para terminar, y por su pertinencia y claridad, me permito transcribir un fragmento del informe realizado por la Psicóloga que atendiera a la adolescente, Lic. María Cecilia Sozzani, quien expresamente, y en relación a la posibilidad de una revinculación, indicó que: «Ningún lazo biológico, ningún vínculo simbólico de alteridad, ningún parentesco familiar puede legitimar el derecho a la intrusión indiscriminada real o simbólica en el cuerpo y la psiquis de un niño por parte de aquellos que tienen la obligación de protegerlo. En otras palabras: en el campo del maltrato, el aforismo ‘pero es el padre’ no restituye nada, antes por lo contrario, implica una mayor responsabilidad tanto psicológica como legal frente al niño».

Y siguió: «Para el espacio psicoterapéutico no se accede a la paternidad o a la maternidad sólo a través del ejercicio de un derecho sino por la posibilidad de asumir una función. Los procesos ‘revinculatorios’ se inician o se deciden o provienen de decisiones judiciales, de cuestiones de Derecho, desde donde nos suelen llamar para intervenir. El considerar las funciones hace que muchas veces las verdades jurídicas no coincidan exactamente con as verdades portadas en lo vincular de los sujetos psíquicos».

«Toda una serie de emociones y perturbaciones puestas en juego al principio, desde la notificación o la denuncia retornan al final en el momento de revincular. Digamos que nos encontramos donde la mirada sobre el pasado nos sitúa reconstruyendo todo el proceso doloroso vivido durante largos años. Mi impresión es que la institución revinculante no puede desconocer esta historia, hacer una negación de la misma pensando que se trata de otra historia que comienza con la revinculación».

Concluyó entonces, en marzo de 2019, que «por el momento no es aconsejable una medida de reivinculación» (fs.265/266).

En consonancia con ello, «el principio precautorio y la justicia del caso, que tiene por objetivo resguardar la entera situación compleja en la cual se inserta, imponen que la injerencia estatal en la vida íntima y familiar de la joven, deba hoy tutelar el mantenimiento de la situación que, en definitiva, vino protegiendo a la adolescente durante todos estos años (SCBA, «L., J. A. c.J., P. V. y L., V. B. s/ impugnación de paternidad, 28/05/2014, DFyP 2014 (agosto), con nota de Fernando Millán; Sup. Const- 2014 (agosto), 44, con nota de Aída Kemelmajer de Carlucci y María de los Ángeles Davico; LA LEY2014-E, 88)». (STJCtes.9, Expediente RXP Nº 4733/14, Sentencia N° 129 del 18/12/2020, citada más arriba). De allí, entonces, que la solución propuesta en el voto al que me adhiero, emerja absolutamente acorde a la realidad constatada en la causa, pero sobre todo, protectoria de la adolescente y sus prioritarios derechos. Así voto.

SE RESUELVE:

1- ADMITIR el Recurso de Apelación deducido por la actora en nombre y representación de su hija y en consecuencia: AMPLIAR la Res.N°832 agregada a fs.386/392 decidiendo: a) DISPONER LA PRÓRROGA DE LA PROHIBICIÓN DE ACERCAMIENTO del Sr. V. H. M., DNI N° ., en un radio de 200 mts. a la persona de L. V. M. por el término de seis (6) meses; b)LIBRAR OFICIO a la UOP con jurisdicción en el domicilio de la accionante, a fin de poner en su conocimiento la medida dispuesta, ordenando prestar inmediato auxilio a L. V. M., ante cualquier requerimiento de la misma, sea por sí o por tercera persona. c)Ordenar que dentro del plazo de tres meses la Sra. V. G. U., o incluso al Sr. V. H. M., deberán iniciar un proceso de discernimiento del cuidado personal de L. V., en el que ella podrá intervenir en los términos del art. 677 CCyC, plantearse incluso las hipótesis delos arts. 700 ó 702 si correspondiere, y en el que se le deberá garantizar su derecho a participar y ser oída (arts. 639 y 707 CCyC); sirviendo la presente causa, para la Jueza de Familia, como prueba imprescindible a considerar a la hora de sentenciar.

2- Con costas al apelado vencido.

3- Reservar la regulación de honorarios para su oportunidad.

4- Regístrese. Notifíquese y bajen las actuaciones al juzgado de origen.-

Dra. LIANA C. AGUIRRE

Vocal

Excma.Cámara de Apelaciones

GOYA (Ctes.)

Dr. JORGE MUNIAGURRIA

Vocal

Excma.Cámara de Apelaciones

GOYA (Ctes.)

DRA. M. MERCEDES PALMA DE BALESTRA

S E C R E T A R I A

Excma. Cámara de Apelaciones

GOYA (Ctes.)

A %d blogueros les gusta esto: