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#Doctrina Ley Yolanda: Ambiente. Capacitación y formación pública obligatoria. El comienzo del medio ambiente como disciplina transversal

Autor: Galli Basualdo, Mariana

Fecha: 27-12-2020

Cita: MJ-DOC-15720-AR | MJD15720

Sumario:

I. Antecedentes históricos y normativos. II. Análisis normativo. III. Ejes educativos. VI. El ambiente. Nuestra mirada Geocéntrica. VI. Colofón.

Doctrina:

Por Mariana Galli Basualdo (*)

La reciente ley sancionada, que lleva el nombre en homenaje a la Dra. en Química Yolanda Ortíz. Primera Mujer Argentina y de América Latina en ocupar el cargo de Secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Nación (1973). Viene a poner en valor la importancia de la capacitación, concientización y sensibilización en temas fundamentales como son el desarrollo sostenible y el medio ambiente en los tres poderes de gobierno y en todos sus niveles -en un momento tan crucial como el que está atravesando el mundo que es el COVID2019- en miras a garantizar un ambiente sano y equilibrado, apto para el desarrollo humano sin comprometer a las generaciones futuras, sino también y, tal como lo consagra el mismo artículo 41 de la Carta Magna, en su segundo párrafo in fine, viene a dar cumplimiento con la educación ambiental allí prevista.

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I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y NORMATIVOS

La Primera Cumbre para la Tierra, celebrada en Estocolmo (Suecia) el 5 de junio de 1972, adoptó una serie de principios tendientes a la conservación y mejora del medio ambiente y un plan de acción con recomendaciones para un programa medioambiental a nivel internacional.Por primera vez se plantea la cuestión del cambio climático, es decir, las actividades y sus afectaciones al mismo, para evaluar la probabilidad y magnitud de éstas sobre el clima; uno de los ejes de la Ley Yolanda.

Hizo también mención a los principios de conservación y mejora del medio humano, a la identificación y control de contaminantes del amplio calado, entre otras cuestiones (2).

El 18 de octubre de ese mismo año (3), el por entonces Presidente Juan Domingo Perón (4) ante su preocupación por la temática, le hace llegar una carta al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas Kurt Waldheim donde le expresa «la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobrestimación de la tecnología». Esa misiva inspiró a Waldheim y lo declaró como el Día Mundial de la Protección de la Naturaleza.

Era tal su interés sobre la materia que durante su exilio, el 21 de febrero de 1972, proclama el famoso «Mensaje Ambiental de Perón a los pueblos y gobiernos del mundo».

Fue así como al año siguiente (1973), Perón crea en el ámbito del Ministerio de Economía la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano, que estaría a cargo de Yolanda Ortiz. Quienes tuvimos el honor de conocer a Yolanda, una persona cálida, humilde, sencilla, abierta siempre a contar sus experiencias, brindar aportes, generosa con sus conocimientos. Trabajadora incesante al punto tal de ser asesora ad-honorem en la Secretaría o Ministerio de Ambiente (rango o denominación que correspondiera según la gestión) y del COFEMA (Consejo Federal de Medio Ambiente) fue para su época una mujer altamente formada. Nacida en la Provincia de Tucumán.Estudió Química en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y se Doctoró en la Soborna (Francia). Tras ser derrocada Isabel Perón, debió exiliarse seis años en Venezuela donde trabajó en la Universidad Simón Bolívar.

II. ANÁLISIS NORMATIVO

La Ley Yolanda, al igual que otras recientemente sancionadas, tales como la Ley Micaela o la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) persiguen concientizar de manera transversal a distintos sectores y actores de la sociedad civil según sea el espíritu de la misma.

La ley bajo estudio tiene por objeto, conforme el «Artículo 1: . la formación integral en perspectiva de desarrollo sostenible, apoyada en valores sustentables y ambientales para las personas que se desempeñen en la función pública».

Establece la obligatoriedad de la capacitación en cada organismo y dependencia de los tres niveles de gobierno del Estado y al COFEMA (Comisión Asesora de Educación Ambiental del Consejo Federal de Medio Ambiente) como autoridad de aplicación, quien a su vez, conforme el artículo 4 deberá arbitrar «los medios necesarios para elaborar políticas públicas para así garantizar su correcta aplicación y permanente actualización de los contenidos en consonancia con organismos internacionales».

Se establecen 9 ejes temáticos, a saber: 1) Concepto del desarrollo sostenible y contribución de los objetivos de desarrollo sustentable nacionales; 2) gestión de residuos sólidos urbanos; 3) cambio climático; 4) problemáticas ambientales; 5) recursos naturales y biodiversidad; 6) eficiencia energética; 7) derecho ambiental; 8) economía circular e 9) impacto ambiental de las políticas públicas.

Son responsables de su implementación las autoridades de cada organismo, quienes a su vez deberán designar un agente de enlace con el COFEMA y habilitar en su sitio web idéntico acceso de información con el organismo de referencia.En las jurisdicciones provinciales, siempre y cuando sean consideradas algunos de los ejes planteados, podrán ser introducidos temas locales juntamente consensuados con ONGs representativas y con amplia trayectoria locales, adaptación de materiales, desarrollo del propio, recomendaciones e introducción de normativa de los organismos de monitoreo educativo que así lo autoricen.

Dicha capacitación deberá ser certificada por la autoridad de aplicación quien a su vez será la encargada de capacitar a las máximas autoridades de los tres poderes de gobierno

Ejecutivo, Legislativo y Judicial; y en todos sus niveles de gobierno; es decir, nacional, provincial y municipal. Previéndose sanciones disciplinarias en caso de incumplimiento.

III. EJES EDUCATIVOS

Los ocho ejes educativos a los cuales hace referencia el artículo 6, ya han sido desarrollados en nuestra normativa, pero claramente es imperiosa la necesidad de su concientización, educación y formación; sobre toda en lo que se refiere a su impacto en las políticas públicas y de manera transversal; tal como lo prevé el último de ellos (impacto ambiental de las políticas públicas).

Es así que, por ejemplo, nos interesaría pensar y planificar planes estratégicos nacionales y provinciales agropecuarios, mineros, ganaderos y/o industriales a corto, mediano y largo plazo que contemplen ejes tales como el, desarrollo sustentable (5), es decir y tal como reza el art. 41 d la C.N. «.un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras.». El segundo párrafo del mencionado artículo también vela por la «. utilización racional de los recursos naturales. la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica» (eje educativo Recursos naturales y biodiversidad).

En materia de residuos sólidos urbanos (RSU) su manejo se encuentra regulado en la Ley de Presupuestos Mínimos 25.916/02, más allá de la existencia de normativas locales como puede ser la de la Provincia de Buenos Aires. La mencionada ley prevé su minimización en la generación y disposición final.(eje educativo referente a gestión de residuos sólidos urbanos).

En lo referente al cambio climático, el Presidente Dr. Alberto Fernández el pasado 12 de diciembre, ratificó el Acuerdo de París en la denominada Cumbre de Ambición Climática y limitará sus emisiones tóxicas de gases de efecto invernadero hacia el 2030 a un nivel inferior al que se había fijado, un 25,7%, adoptando la temática no sólo como política de Estado sino con la «creación del Gabinete Nacional de Cambio Climático, que incluirá además el fortalecimiento de la educación ambiental, la transición justa con la equidad de género y la federalización como ejes rectores».(6) (eje educativo Cambio Climático).

En relación al eje derecho ambiental copiosa es la normativa en relación a la temática en nuestro país, desde el artículo 41 C.N. al que hicimos mención en referencia específica a la educación ambiental, así como también la Ley General del Ambiente N° 26.675/2002 que la prevé no sólo como un instrumento de política y gestión ambiental en su artículo 8, apartado 4 ; sino que además le dedica un apartado especial de Educación Ambiental en su plexo normativo (arts. 14 y 15 ).

El artículo 75 inc. 22) de la Carta Magna a su vez enumera una serie de tratados y concordatos, que tienen supremacía ante las leyes, con injerencia sobre la materia tales como, la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Adoptada por la Asamblea General de la ONU el 10 de diciembre de 1948); la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (Adoptada por la IX Conferencia Internacional Americana. Bogotá 1948.Decreto Ley 9983/57); Convención Americana sobre los derechos humanos (Pacto de San José de Costa Rica); Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y Protocolo Facultativo (Adoptado por la Asamblea General de la ONU el 16 de diciembre de 1966).

En tanto la eficiencia energética podríamos relacionarla con el Objetivo de Desarrollo Sostenible ODS7, energías asequibles y no contaminantes; entre innumerables emprendimientos existentes en torno al eje educativo.

En cuanto a la economía circular, que pareciera ser un correlato de aquél principio «de la cuna a la tumba» que luego mutó «de la cuna a la cuna», es decir y brevemente, la responsabilidad de aquella persona física o jurídica que tiene sobre las externalidades negativas ocasionadas durante la creación o fabricación del producto o servicio y durante todo el ciclo de vida del mismo, incluyendo la disposición final. Luego se amplía a de la cuna a la cuna, es decir, cómo y de qué manera el mismo se reutiliza, se recicla o biodegrada.

La economía circular, en una escala mucho mayor, pretende entonces generar productos y/o servicios de triple im pacto: económico, social y ambiental. En este punto es importante tener en cuenta los ODS 9 y 12, Industria, Innovación e Infraestructura y Producción y Consumo Responsable (respectivamente). En nuestro país dentro del ámbito del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible se ha creado la Mesa Técnica de Trabajo de Economía Circular a dichos fines.

En relación a la ejecución de la Agenda 2030 y el cumplimiento para los Objetivos de Desarrollo Sostenible la misma se desarrolla dentro del ámbito del Consejo Nacional de Políticas Sociales a cargo de la Dra. Victoria Tolosa Paz.

Por último, y como más relevante el eje que menciona las problemáticas ambientales tiene su correlato en los fundamentos de la ley.En la construcción de valores conjuntos, en la justicia social, en una mirada federal con hincapié en lo local y en las realidades propias de cada región, micro región o localidad. En la territorialidad y la importancia de la participación activa del tercer sector y de las organizaciones de la sociedad civil que son quienes mayor implicancia e involucramiento tienen en los temas con triple impacto -económico, social y ambiental- quienes muchas veces llegan a lugares recónditos del país donde el estado y sus políticas públicas no llegan. A través de sus ONGs, proyectos y programas de emprendedurismo, cooperativas, mutuales y otro tipo de organizaciones que generando alianzas público privadas (APPs) logran alcanzar objetivos de importante impacto social, económico y ambiental ODS17 (Alianzas Para Lograr los Objetivos).

A su vez, la gestión -por decirlo de algún modo- de ciertas temáticas ambientales resulta prudente abordarlas desde conceptos tales como regiones, acuíferos, cuencas o corredores que, por límites geográficos, ya que la biodiversidad no responde a ellos. Por ejemplo, la Amazonía o la cuenca hidrográfica de las Cataratas del Iguazú, comprenden varios países, con lo cual un límite geográfico no impacta en absoluto en su ecosistema, pero sí puede hacerlo en su explotación trayendo beneficios o perjuicios en toda la región y países que la comprenden. Es así que las unidades regionales que se desarrollan forman cada una de ellas la mejor ecuación de ajuste, donde el medio poblacional como productor y consumidor determina cuál es el centro gravitatorio de la producción, el consumo, el ahorro y la inversión.

VI. EL AMBIENTE.NUESTRA MIRADA GEOCÉNTRICA

Quisiéramos, hoy, especialmente reiterar como en otras oportunidades, en esta guerra invisible donde nuestra Tierra ha sido terriblemente alterada y el Planeta sufre una crisis humanitaria inusitada, abogar fuertemente por una mirada donde el centro y principal actor sea nuestra ella, la Pachamama, sus ecosistemas, y cada pequeño ser y microorganismo que la habite.

Las sociedades modernas de consumo, principalmente aquellas capitalistas y con sistemas económicos neoliberales, acompañan y propician hábitos de consumo exacerbados que precipitan este deterioro y el avance mordaz sobre el planeta y sus recursos. El consumo de materias primas y la consecuente generación de residuos, emisiones de CO2 -entre otras externalidades negativas- per cápita hizo que fuese insostenible similares hábitos de vida y consumo en todo el mundo, dado que, es insuficiente la capacidad de carga del planeta.

De más está decir que, los recursos naturales que abastecen estas economías son finitos, no sólo el planeta donde impactan sus efectos. Claro ejemplo de ello es la generación de energía a través de las reservas de hidrocarburos, los suelos y tierras donde se desarrolla la agricultura -cada vez a mayor escala- y su consecuente impacto no sólo la erosión de suelos, sino su avance sobre poblaciones originarias, bosques nativos, ganadería intensiva, por citar algunos ejemplos.

El ambiente es, entonces, todo aquello que hace sostenible la vida del hombre en sociedad; desde una obra pública y vial hasta un paisaje.

La teoría geocéntrica tiene sus orígenes en la llamada hipótesis Gaia, nombre de la diosa griega de la Tierra. Eugenio R. Zaffaroni (7) en «Pachamama y el Humano» nos dice que «.según esta hipótesis, el plantea es un ente viviente, no en el sentido de un organismo o un animal, sino en el de un sistema que se autorregula, tesis vinculada a la teoría de los sistemas.La ética derivada de Gaia no excluye la satisfacción de necesidades vitales, pues la vida es un continuo en que todos sobrevivimos, pero excluye la crueldad y el abuso superfluo e innecesario.».

Como contrapartida a ello, la concepción antropocéntrica ubica al hombre en el centro y abastecimiento de sus propias necesidades. Así los sistemas capitalistas y sus hábitos de consumo actúan como principales depredadores planetarios. El Dr. Zaffaroni continúa diciendo que «Ese antropocentrismo radical no sólo es impulsado por quienes temen por los derechos humanos sino también por quienes ven a la ecología -incluso superficial- como una amenaza al derecho de propiedad.».

Esta idea fue plasmada en las más recientes reformas constitucionales de los países del a UNASUR, a saber: Bolivia y Ecuador. La reforma constitucional de 2008 de la República del Ecuador afirma en su Preámbulo que «CELEBRANDO a la naturaleza, la Pacha Mama, de la que somos parte y que es vital para nuestra existencia. Decidimos construir una nueva forma de convivencia ciudadana, en diversidad y armonía con la naturaleza, para alcanzar el buen vivir, el sumak kawsay.». A su vez su Sección segunda, denominada ambiente sano (art. 14) establece que «Se reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el BUEN VIVIR, sumak kawsay. Se declara de interés público la preservación del ambiente, la conservación de los ecosistemas, la biodiversidad y la integridad del patrimonio genético del país, la prevención del daño ambiental y la recuperación de los espacios naturales degradados». (sumak kawsay, término quichua cuyo significado es «buen vivir»).

El Preámbulo de la Constitución de la República hermana de Bolivia también recoge esta idea al decir que «En tiempos inmemoriales se erigieron montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos. Nuestra Amazonia, nuestro chaco, nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y flores.Poblamos esta sagrada Madre Tierra con rostros diferentes, y comprendimos desde entonces la pluralidad vigente de todas las cosas y nuestra diversidad como seres y culturas, -y continúa diciendo- Cumpliendo el mandato de nuestros pueblos, con la fortaleza de nuestra Pachamama y gracias a Dios, refundamos Bolivia.».

VI. COLOFÓN

Para concluir, resulta apropiado y relevante recordar las palabras del Santo Padre Francisco cuando hace referencia a la cultura del descarte, incluso -para quienes profesamos el culto católico- a los pecados ecológicos. Pero sin ir tan lejos sí quisiera rescatar algunos pasajes relevantes de su Encíclica ambiental «Laudato Sí. El cuidado de la Casa Común» que ilustra la relevancia de los temas sobre los cuales debemos centrarnos, que a su vez nos sirven como guía para detectar qué necesidades atender y hacia dónde podemos «mirar» al momento de implementar la «Ley Yolanda»:

– Hoy creyentes y no creyentes estamos de acuerdo en que la tierra es esencialmente una herencia común, cuyos frutos deben beneficiar a todos.

– En la modernidad hubo una gran desmesura antropocéntrica que, con otro ropaje, hoy sigue dañando toda referencia común y todo intento por fortalecer los lazos sociales

– El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar.

– Todos podemos colaborar como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus capacidades.

– La noción de bien común incorpora también a las generaciones futuras.Las crisis económicas internacionales han mostrado con crudeza los efectos dañinos que trae aparejado el desconocimiento de un destino común, del cual no pueden ser excluidos quienes vienen detrás de nosotros.

– Los países pobres necesitan tener como prioridad la erradicación de la miseria y el desarrollo social de sus habitantes, aunque deban analizar el nivel escandaloso de consumo de algunos sectores privilegiados de su población y controlar mejor la corrupción.

– La misma lógica que dificulta tomar decisiones drásticas para invertir la tendencia al calentamiento global es la que no permite cumplir con el objetivo de erradicar la pobreza.

Necesitamos una reacción global más responsable, que implica encarar al mismo tiempo la reducción de la contaminación y el desarrollo de los países y regiones pobres. El siglo XXI, mientras mantiene un sistema de gobernanza propio de épocas pasadas, es escenario de un debilitamiento de poder de los Estados nacionales, sobre todo porque la dimensión económico-financiera, de características transnacionales, tiende a predominar sobre la política.

Concluye su encíclica Francisco con la Oración «Por nuestra Tierra» que en sus palabras nos convoca a rezar y pedir a Dios:

«Sana nuestras vidas, Para que seamos protectores del mundo Y no depredadores, Para que sembremos hermosura Y no contaminación y destrucción» Amén.

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(1) Dedicado al Maestro Felipe González Arzác (1932-2020). Abogado. Nacido en (Tarantó) Italia. Especialista en derecho constitucional, administrativo y ambiental. Estudió en Francia. Participo como consultor ambiental en la reforma constitucional de 1994. Ex con juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Consultor permanente de juristas, presidentes y vicepresidentes, entre otras tantas personalidades; y de organismos internacionales tales como CEPAL, OEA y ONU. A quienes tuvimos la fortuna de conocerlo, de ser promovidos por él en nuestras carreras, damos fe de la inmensidad de su amor por la Patria, p or el Derecho y los valores humanos como la amistad. Sus divertidas y apasionantes charlas y anécdotas perdurarán por siempre.(extraído de Valls, Claudia, «El dial.com», noviembre 2020).

(2) https://www.un.org/es/chronicle/article/de-estocolmo-kyotobreve-historia-del-cambio-climatico

(3) https://www.acumar.gob.ar/prensa/charla-abierta-sobre-el-cuidado-del-ambiente/

(4) Se define «el desarrollo sostenible como la satisfacción de «las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades». (Informe titulado «Nuestro futuro común» de 1987, Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo), el desarrollo sostenible ha emergido como el principio rector para el desarrollo mundial a largo plazo. Consta de tres pilares, el desarrollo sostenible trata de lograr, de manera equilibrada, el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente. https://www.un.org/es/ga/president/65/issues/sustdev.shtml

(5) https://www.mfobae.com/politica/2020/12/12/acuerdo-de-paris-en-una-cumbre-junto-a-Nderes- mundiales-alberto-fernandez-anuncio-un-mayor-compromiso-para-luchar-contra-el-cambio-climatico/

(5) ZAFARRONI, Eugenio R.: «Pachamama y el humano» (Ed. Colihue, 2012, pag. 79)

(*) Abogada. Facultad de Derecho. Universidad de Buenos Aires Magister en Administración Pública. Universidad Complutense de Madrid – Instituto Universitario Ortega y Gasset (España). Máster y Política y Gestión Ambiental Universidad Carlos III Madrid (España). Especialista en Derecho y Política de los Recursos Naturales y del Ambiente con orientación en Derecho del Petróleo y Gas Natural. (Facultad de Derecho UBA).

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