La captura de pantalla de mensajes como prueba en los procesos de familia

Autor: Brest, Irina D. – Escobar, Juan F.
Fecha: 28-oct-2019

Cita: MJ-DOC-15090-AR | MJD15090
Sumario:

I. El Fallo. II. Hechos de la causa. III. La decisión de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de la Plata. IV. Colofón.

Doctrina:

Por Irina D. Brest (*) y Juan F. Escobar (**)

I. EL FALLO

En fecha 09 de septiembre de 2019, en los autos caratulados: «M. E. B. c/ S. W. M. B. s/ PLAN DE PARENTALIDAD (QUEJA)» , la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de la Plata, sala 3, resolvió hacer lugar al recurso de apelación interpuesto, y en consecuencia admitió la prueba documental aportada.

II. HECHOS DE LA CAUSA

El magistrado de primera instancia denegó la aportación de la prueba efectuada, consistente en copia de pantallas de mensajes, denunciando el incumplimiento al régimen de contacto paterno filial. Contra tal forma de decidir, apeló la demandada.

III. LA DECISIÓN DE LA CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE LA PLATA

El Tribunal recuerda que, en cuanto a los principios relativos a la prueba en los procesos de familia rige el principio de libertad y amplitud probatoria (art. 710 CCivCom.). Al respecto se ha dicho que en los conflictos familiares que se desarrollan en los tribunales encierran mucho más que lo que se explicita en los escritos inaugurales de la instancia. Incluso en los supuestos en que la actividad jurisdiccional no es contenciosa, la raíz de la pretensión puede estar enclavada en una afectación intensa a un derecho fundamental.

Remarcó que, la actividad judicial cobra un dinamismo y un protagonismo diferente en función del fuerte influjo que causó en el derecho familiar la constitucionalización del derecho privado. Para que los derechos humanos y su doctrina -incorporados al bloque de constitucionalidad federal- no se estanquen en una mera enumeración sino que se efectivicen y cobren vida, son necesarios ajustes que doten de coherencia a un sistema jurídico disperso. Ese piso mínimo se logra a partir de algunas pautas de naturaleza procedimental que se introducen en el Código Civil y Comercial, haciendo visible la conexión inescindible que tienen la forma y el fondo en el ejercicio de los derechos en los «Fundamentos.» se brinda una explicación acerca de la metodología seguida para su redacción.Y así se expresa que: «En aquellos supuestos controvertidos, se tomaron decisiones que no estuvieron orientadas por nuestras impresiones personales, sino por los valores representados en el bloque de constitucionalidad y las decisiones legislativas o jurisprudenciales ya adoptadas en nuestro país» una de ellas, sin dudas, la constituye la cuestión probatoria, herramienta imprescindible para las partes y para el juez en la solución del conflicto jurídico. La actividad esencial de las partes en los procesos, luego de realizar sus postulaciones mediante la descripción de los hechos, es llevar convicción al juez sobre la ocurrencia de ellos en determinadas condiciones de modo, tiempo y lugar. La especialidad del fuero de familia y de los derechos que se ventilan obligó al legislador a incorporar un lineamiento general que, si bien no resuelve los casos concretos vinculados con el hacer probatorio – temática competente a los códigos procesales provinciales – bajo la forma de un principio, permite sortear la rigidez propia de los sistemas jurídicos en camino a la verdad y la satisfacción más plena de derechos se dispone que el juez procede con criterio amplio y exigible para admitir las pruebas en los procesos de familia, y vinculado con eso, si es conducente o no en caso de duda estará por la primera opción. Finalmente también será exigible en su valoración al momento de dictar sentencia.

Concluyendo que, esta norma se estructura de tal manera que admite su aplicación ante los avances científicos que puedan modificar el sistema probatorio tradicional vigente. Cuando el Código Civil y Comercial dispone que, en los procesos de familia, rige el principio de libertad en materia de prueba, no solo se refiere a la actividad de la parte en ofrecer las que estime a su derecho, sino a la actividad jurisdiccional tendiente a dar cabida a medios probatorios no tradicionales. Se tiene en cuenta, como consecuencia previsible de las relaciones que se despliegan en el ámbito familiar -un espacio íntimo-, que los hechos invocados pueden resultar de difícil acreditación.Esta posición no es otra cosa que la concreción del principio de realidad, razón que obliga a morigerar los principios generales que rigen en el ámbito del derecho procesal tradicional en torno a la admisibilidad, conducencia y valoración de las pruebas. En el ámbito del proceso de familia, cuando se pongan en duda algunos de esos aspectos, el juez debe inclinarse por admitirla. Siempre será preferible la producción de la prueba -aunque luego no se logre la comprobación del hecho alegado-, que el gravamen irreversible que causaría la falta de demostración por negativa a admitir su admisión o negar que sea conducente antes de que se lleve a cabo (conf. Marisa Herrera – Gustavo Caramelo – S. Picasso, Código Civil y Comercial de la Nación comentado, infojus, art. 710). Siguiendo con los lineamientos indicados, y ante el aporte efectuado al inicio por la parte actora, se modifica la decisión recurrida y se admite la documental acompañada que resulta copia de pantallas de mensajes (art. 16 , 18 CN, 15 , 36 y cc. Const. pcial).

IV. COLOFÓN

El Código Civil y Comercial de la Nación contiene cuestiones procedimentales que, si bien se trata de materia reservada por las provincias según nuestra Constitución Nacional, refuerzan nuestro Estado de «Derecho» pues convencionaliza su articulado.

Los principios de libertad, amplitud y flexibilidad de la prueba contemplados en el art. 710 del CCivCom. se refieren tanto a lo que se pretenden probar como a los medios ofrecidos.Es decir que el Juez no puede rechazar su admisión aludiendo rígidas normas procesales como el caso en comentario.

La naturaleza de los hechos que deben ser demostrados en un proceso de familia y la importancia que tiene la acreditación de la verdad exige que se adapten las reglas generales de la prueba a las peculiaridades de este tipo de juicios (1).

El principio del «favor probationes» supone que en casos de duda en torno a la producción, admisión, conducencia o eficacia de las pruebas habrá de estarse por un criterio amplio en favor de ella (2).

El día hoy, la tecnología se ha vuelto nuestro devenir diario, es sabido que whatsapp, mensajería, redes sociales es utilizado como medio de comunicación reinante, desconocer como prueba en un proceso de familia, capturas de pantalla de mensajes, es pretender ignorar la realidad misma, una cuestión por si, despejada de toda razonabilidad.

Esta es una garantía que asegura el debido proceso que tiene raigambre constitucional, y asegura contar con los medios necesarios para el esclarecimiento de la verdad (3).

La importancia del conocimiento de la verdad, y la correlativa solidaridad o colaboración en su incorporación al proceso, se aparta de la regulación legal que derivaba de una concepción absolutamente dispositiva del proceso civil (4).

El juez del fuero de familia debe velar por la verdad. Sabido es que los hechos familiares suceden en un espacio íntimo de difícil acreditación, es por ello que debe tener un criterio amplio de admisión y valoración de las pruebas, a los fines de resolver acorde a derecho.

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(1) AZPIRI Jorge O. Incidencias del Código Civil y Comercial, Volumen 1 Derecho de Familia, 1a edición, Buenos Aires, Hammurabi, 2015, p. 283.

(2) KIELMANOVICH, Jorge, Los principios del proceso de familia, JA, 2005-III-1028.

(3) AZPIRI, ob. cit., p. 283.

(4) Tratado de derecho de familia según el código civil y comercial de 2014, dirigido por Aída Kemelmajer de Carlucci, Marisa Herrera y Nora Lloveras, ob.cit., 2014, p.448.

(*) Procuradora y abogada, Universidad Nacional de Lomas de Zamora, extensión Goya, provincia de Corrientes. Diplomada en la Dirección del Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Lugar: Universidad de la Cuenca del Plata, Goya, provincia de Corrientes. Posgrado de especialización en Derecho Administrativo, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Políticas de la UNNE. Carrera de especialización en Teoría y Técnica del Proceso Judicial, Colegio de Abogados, Goya, provincia de Corrientes. Mediadora, FIME. Especialización en Mediación Familiar, FIME. Maestría en Magistratura y Función Judicial (en curso), Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Políticas de la UNNE. Expositora y ponente en temas de su especialidad. Miembro de la Comisión de Jóvenes Procesalistas de la Asociación Argentina de Derecho Procesal.

(**) Abogado y procurador, Universidad Nacional de Lomas de Zamora (Centro de Extensión Goya). Posgrado de especialización Teoría y Técnica del Proceso Judicial, Universidad Nacional del Nordeste. Diplomado en

Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales de la Organización de Estados Americanos, Universidad de la Cuenca del Plata, Goya Corrientes. Posgrado en Derecho Procesal Civil y Comercial, Universidad Nacional del

Nordeste. Abogado del Niño de la Segunda Circunscripción Judicial de Corrientes, nombrado por Comisión de Derechos Humanos dependiente del Colegio Público de Abogados de la Segunda Circunscripción Judicial de Corrientes. Mediador, FIME. Especialización en Mediación Familiar, FIME. Miembro de la Comisión de Jóvenes Procesalistas de la Asociación Argentina de Derecho Procesal.

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