Padres o monstruos: Condena de prisión para los progenitores que abusaron sexualmente con acceso carnal de sus dos hijos de uno y cuatro años de edad

Partes: M. H. G. s/

Tribunal: Tribunal en lo Criminal de San Isidro

Sala/Juzgado: 3

Fecha: 29-may-2019

Cita: MJ-JU-M-119235-AR | MJJ119235 | MJJ119235

Condena de prisión para los progenitores que abusaron sexualmente con acceso carnal de sus dos hijos de uno y cuatro años de edad.

Sumario:

1.-Corresponde condenar a los encartados a la pena de veintinueve años de prisión por resultar coautores del delito de abuso sexual con acceso carnal -en concurso real con otros dos hechos-, que por las características del hecho constituyen un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima, agravado por la condición de ascendiente y por la intervención de dos o más personas, en perjuicio de una víctima menor de trece años; ello, al haberse acreditado acabadamente que los encausados abusaron sexualmente en varias ocasiones de sus dos hijos de uno y cuatro años de edad.

2.-Todos los comportamientos lascivos, degradantes para la persona ofendida, que propendan a la satisfacción sexual de quien los ejecuta, varios de entidad diversa o uno solo que por las especiales características, constituyan una degradación superlativa en la víctima, que no incluyan acceso serán pasibles de encuadrarse en el segundo párrafo del art. 119 del CPen.; y todos aquellos eventos que consistían en la introducción de dedos u objetos similares en las cavidades vaginal o anal de las víctimas, antes de la reforma deben ser considerados conforme la legislación vigente a ese momento, es decir, conformaban un abuso sexual gravemente ultrajante para la víctima, por las circunstancias de realización.

Fallo:

En la Ciudad de San Isidro, a los veintinueve días del mes de mayo de dos mil diecinueve, luego de concluido el debate y posterior deliberación de los Sres. Jueces Dres. Verónica Mara Di Tommaso -en su carácter de Presidente-, Marcelo García Helguera y Maximiliano Savarino, integrantes del Tribunal Criminal n° 3 Dptal., con la presencia de la Sra. Auxiliar Letrada Dra. Laura S. Minici, se encuentran para dictar veredicto, conforme lo dispuesto en el art. 371 del C.P.P., en la causa nº 4399, con intervención de la Sra. Fiscal de Juicio Dra. Bibiana Santella y por la otra parte la Sra. Defensora Oficial Dra. María Dolores Gómez, quien asiste a M. H. G., argentino, nacido el día xx/xx/xx en San Fernando, de estado civil soltero, con DNI xx.xxx.xxx, con domicilio en calle A. xxxx de la Loc. y Pdo. de San Fernando, con instrucción primaria completa, sabe leer y escribir, sin apodos, con Prontuario n° 1.497.940 de la Sección AP de la Policía de la Pcia. de Buenos Aires y J. B. M., argentina, nacida el día xx/xx/xx en San Fernando, de estado civil soltera, con DNI xx.xxx.xxx; con domicilio en calle A. xxxx en San Fernando, primaria incompleta, sabe leer y escribir, sin apodos y con Prontuario n° 1.497.946 de la Sección AP de la Policía de la Pcia. de Buenos Aires. Practicado el sorteo de rigor, queda determinado que el orden para votar es el siguiente: Dres. Di Tommaso, Savarino y García Helguera, ello para tratar las siguientes:

CUESTIONESPRIMERA: ¿Está probada la existencia de los hechos en su exteriorización material? (art. 371 inc. 1º del C.P.P.)

SEGUNDA: ¿Está probada la participación de los procesados M. y G. en los hechos? (art. 371 inc. 2º del C.P.P.)

TERCERA: ¿Existen eximentes? (art. 371 inc. 3º del C.P.P.)

CUARTA: ¿Existen atenuantes? (art. 371 inc. 4º del C.P.P.)

QUINTA: ¿Concurren agravantes? (art. 371 inc.5º del C.P.P.)

A la PRIMERA y SEGUNDA cuestiones, la Sra. Jueza, Dra. Verónica M. Di Tommaso dijo:

Debo decir que -para un mejor orden expositivo-, trataré las cuestiones relacionadas con materialidad y autoría en forma conjunta. Al respecto, se debe decir que el Tribunal de Casación entendió que “(.) Carece de relevancia el lugar en el que se traten las diversas cuestiones del veredicto y la sentencia prevista en los artículos 371 y 375 del Código Procesal, siempre que ello no dificulte su compresión general, imposibilite la crítica recursiva u omita el tratamiento de aspectos esenciales (.)” (JUBA: TC0005 LP 63184 333 S 30/04/2015, Juez Dr. Celesia -SD-, carát.: “Sucunza, Daniel E. s/ rec. de casación”). En el caso de autos, los hechos objeto de imputación están caracterizados por haber sido cometido por los ascendientes de las víctimas.

Esta circunstancia hace que los testigos se hayan referido durante el debate a ‘los progenitores’, o ‘el papá’ o ‘la mamá’ de los niños damnificados. Razón por la cual, como tal circunstancia viene de la mano de la identidad de los imputados, no hay impedimento alguno para que se trabajen ambas cuestiones del modo introducido. La Sra. Fiscal, Dra. Santella, producida la prueba en audiencia oral y pública, mantuvo la postura asumida en sus lineamientos iniciales en los que había reproducido las consideraciones del requerimiento de elevación a juicio, entendiendo en definitiva acreditados tanto la materialidad como la responsabilidad penal de los nocentes M. y G. respecto de los delitos contra la integridad sexual que se les endilgara otrora. Que tales eventos se los atribuyó como ocurridos en fechas y horarios indeterminados, en el domicilio de la calle A. xxxx de la localidad y partido de San Fernando, donde los aquí imputados M. H. G. y J. B.M., abusaron sexualmente de los dos hijos que tienen en común -XXX de un año de edad y XXX de cinco años de edad-. A la niña, la abusaron introduciéndole en la vagina un elemento duro y de bordes romos o similar como podría ser un pene humano en erección o un dedo, lo que le ocasionó ‘leve puntillado equimótico en el himen en hora dos’ y a ambos los abusaron también introduciéndoles en sus respectivos anos un elemento duro y de bordes romos o similar como podría ser un pene humano en erección o de un dedo, ocasionándoles una fisura anal en hora doce y además en XXX se observó en su región anal ‘pliegue radiado levemente borrado en hora seis’. Así, afirmó la Fiscalía -ya para sus alegaciones finales- que en base a los testimonios y la prueba incorporada por lectura tuvo acreditado tanto la materialidad de los acontecimientos como la responsabilidad penal de los nocentes en los hechos. Dijo la Sra. Fiscal -tal como consta en el acta de debate, a cuya lectura remito- que quedó demostrado en el juicio la responsabilidad criminal de ambos encartados destacando que los eventos sucedían en el domicilio de G., pues él no iba al de ella y era J. quien llevaba a los niños a la casa de su padre. También dijo la Sra.Fiscal que más allá de la indeterminación inicial en cuando a las fechas de los hechos, con la prueba producida podía asegurarse que al menos siete días antes de haberse realizado el reconocimiento médico sobre la niña, ella había sido abusada poniendo como día aproximado el 30 de mayo o el 1° de junio de 2017; de otra parte, de la prueba pericial también reeditada en el juicio, se había logrado establecer la originalidad de un video de contenido sexual que involucraba a la niña con fecha 14 de marzo de 2017, dando también certeza en cuanto a la data de algunos de los eventos criminales. Recordando asimismo la existencia de fotografías del mes de mayo de ese mismo año, de índole sexual.- Hizo la Sra. Fiscal un racconto de toda la prueba producida en autos. Señaló que si bien la investigación formalmente se inició con la denuncia de B. G., los hechos se develaron porque Cristian Rueda, amigo del imputado, encontró en su casa una conversación de ambos procesados, abierta en la red social Facebook. Que al ver fotografías de la hija de ambos, desnuda y sometida a prácticas sexuales, tomó capturas de las mismas y se puso en contacto con B. G., tía del encartado y amiga suya, para que tomara conocimiento de cuanto estaba sucediendo. Explicó que entonces la familia de G. se reunió -incluso con él- y decidieron formalizar la denuncia para que la Justicia actuase cuando pasara el fin de semana; así lo hicieron y B. G. fue la encargada de radicar la notitia criminis. Luego la abuela de los niños Adriana acompaño a XXX al Cuerpo médico Forense cuando se efectuaron los reconocimientos médicos de causa; mientras que Jorge César Fernández -tío paterno de los niños- asistió a XXX en la misma diligencia. Invito al lector a que haga una pormenorizada lectura de los argumentos finales de la Sra. Fiscal, que obran en el acta de Debate y que integran este resolutorio.Luego de ponderar diversas circunstancias agravantes, la Representante del Ministerio Público Fiscal hizo un concreto pedido al Tribunal de que encuentre responsables a ambos encartados y se le imponga una elevada pena de prisión. Por su parte, la Defensa Pública ejercida por la Dra. María Dolores Gómez -por ambos- bregó principalmente por la absolución de G. También sus conclusiones están en el Acta de Debate. Nuevamente invito a su lectura. En lo más relevante, afirmó la Sra. Defensora que la contundencia de la prueba en cuanto a los hechos que victimizaron a XXX y la responsabilidad que le cupo a J. M., la inhabilitaban para realizar cualquier planteo exculpatorio a su respecto. Sin embargo, disentía con la Sra. Fiscal en cuanto a la responsabilidad de G., ya que -en su opinión- las probanzas dejaban al menos subsistente la duda a su respecto.

Dijo la Letrada que mientras las pruebas fotográficas y de video son contundentes en relación a los abusos padecidos por XXX, no puede llegar a la misma conclusión en cuanto al menor XXX. Básicamente dijo que el niño mencionó indiscriminadamente como autor de sus abusos al ‘tío Carlitos’, siendo éste sujeto un hermano de la madre que cohabitaba con él en la casa de la calle Alvear. También XXX -por cuestiones propias de su desarrollo madurativo- habló de sus hermanos y que sólo en una ocasión nombró a su papá. No pudo realizar Cámara Gessel, lo que impide -a criterio de la Defensa- tener por demostrados los hechos en forma acabada. Dijo que -en su opinión- no está determinada probatoriamente la realización de conducta alguna en cabeza de su asistido G., más allá de lo que sí quedó demostrado de los abusos de M. en perjuicio de XXX; también afirmó que los delitos de abuso sexual son de mano propia, no pudiendo responder G. por la conducta emprendida por la otra imputada.Pidió se decrete la nulidad de la entrega y posterior incautación del teléfono celular de G., por parte de su hermano Jorge C. Fernández. Dio motivos; la Fiscalía los respondió; obran en el acta y se tratarán a continuación. La Sra. Defensora respondió una a una las agravantes pretendidas por la Fiscalía y -reiteropidió que se absuelva a sus ahijados en orden a los hechos que damnificaron a XXX. Expuestos de modo objetivo los argumentos aportados por las partes y valorada la prueba reunida, tanto la que fuera incorporada por su lectura obtenida durante la instrucción como la receptada en la audiencia oral, arribo a una conclusión coincidente y aprobatoria para con la pretensión de la Fiscalía, con los alcances que se explicitarán infra. De modo que este fallo tenderá a determinar cómo la propuesta de la Acusación encuentra basamento probatorio suficiente para arribar a un juicio de reproche respecto de los encartados, habiendo adelantado que -según mi parecer- sí lo ha alcanzado.- Encuentro así debidamente justificado el siguiente suceso: “Que en fecha indeterminada -pudiendo estimar algunos de los sucesos entre los meses de marzo y junio de 2017- en el domicilio de la calle A. xxxx de la localidad y partido de San Fernando, los aquí imputados M. H. G. y J. B.M., abusaron sexualmente de los dos hijos que tienen en común -XXX de un año de edad y XX X de cinco años de edad-. A la niña la abusaron introduciéndole en la vagina un elemento duro y de bordes romos o similar como podría ser un pene humano en erección o un dedo, lo que le ocasionó ‘leve puntillado equimótico en el himen en hora dos’ y a ambos niños los abusaron hace más de siete días introduciéndoles en sus respectivos anos un elemento duro y de bordes romos o similar como podría ser un pene humano en erección o de un dedo, ocasionándoles una fisura anal en hora doce y además en XXX se observó en su región anal ‘pliegue radiado levemente borrado en hora seis’, todo ello para satisfacer la libido de los adultos.” Aún pareciendo un relato único, podemos ver que la Fiscalía ha logrado probar al menos tres episodios bien diferenciados: a) al menos en una ocasión XXX fue accedido carnalmente vía anal; b) al menos en una ocasión, XXX fue accedida carnalmente vía anal por un elemento duro y romo como un pene humano o similar y c) al menos en una ocasión XXX fue accedida carnalmente vía vaginal, por un elemento duro y romo como puede ser la introducción de dedos. De la prueba producida en el debate pudieron determinarse los acontecimientos tal como se definieron supra. Y un análisis meduloso y concatenado de la misma permite demostrar que efectivamente existió durante al menos esos meses del año 2017, actividad sexual de Gímenez y M. en perjuicio de XXX y XXX, de cinco y un año y medio respectivamente. Efectuada esta introducción analicemos los testimonios escuchados en la audiencia oral y pública. Luego se mencionarán las piezas escritas que abonan la reconstrucción fáctica precedente. Comenzó declarando Cristian Eduardo Rueda. “La tía de G. es la novia de mi padre y conozco a la madre de él.Además, estuve de novio con la hermana de él. Lo conozco a M. y a la imputada la vi una sola vez. Como yo era medio amigo con H. M., él venía a mi casa y usaba mi computadora personal, y un día no recuerdo exactamente, fue uno o dos días antes de que declare en la causa, veo que él había dejado el Facebook abierto, una conversación con J., veo unas fotos que J. le mandaba a M. tocándole las partes íntimas a la beba. Al ver esto, tomo captura de pantalla y le aviso a la tía, B., y fotografíe todo, la conversación y las fotos, hice captura de pantalla desde la computadora. M. le pedía que le llevara a la nena, para hacerle cosas, la conversación estaba referida a lo sexual y para mantener relaciones con la nena. En la foto se veía la mano de la madre en las partes íntimas de la nena. Como yo tenía que hablar con la familia quería tener evidencia de lo que había visto.”. Se le exhiben las Fs 4; 5 , 6, 7 , 8 , 9 y fs 10 y refiere que se trata de las capturas a las que está aludiendo. Sigue: “Le avisé lo que había visto a B. G. M. no estaba en mi casa, él estaba trabajando y él había estado en casa en ese fin de semana. Cuando yo hablé con B. sé que ella hizo la denuncia y después me llamaron a mí. Yo vi las pantallas el 1/6/2017 y M. había estado en casa el 30/5/2017. Ella hizo la denuncia y yo creo que fui el lunes a declarar. Yo no conocía a XXX, sí a XXX con quien compartimos una salida. XXX era un nene inquieto, no hacía caso a nadie, travieso, sé que tiene problemas de salud, de falta de atención, tenía un retraso. El nene vivía con la madre, M. trabajaba todo el día, pero no vivía con los chicos.Yo lo vi a XXX en la casa del padre. M. consumía marihuana, lo hacía en la casa frente a la familia; ¿si tomaba tomaba alcohol? Lo normal, en los fines de semana, en la semana no andaba borracho.” A preguntas de la Defensa dice: “M. era un chico tímido, bueno, querido por la familia, no aparentaba ser malo. Era buen amigo, retraído. Yo trabajo en un bar con mi padre, a veces venia él y a él le costaba relacionarse con chicas. Él no hablaba mucho de sus cosas. No contaba cosas personales. De oídas sabía que a la madre de los nenes la citaban del jardín, los nenes iban sucios, la abuela de los chicos Adriana me comentaba que M. los maltrataba a los nenes.”. ¿XXX se quedaba a dormir en la casa del papá? “Se ha quedado, mientras estaba la abuela, Adriana (la madre de M.). Cuando yo vi esto en la computadora lo informé a la familia. La queja de la abuela era hacia el mal trato que le daba ella a los chicos, su queja era respecto a J. M. era consciente de esta situación. A B. G. la conozco hace seis años, y en unas fiestas que pasamos juntos en 2016 surge mi relación con M. Esto que descubrí quebró la relación. Supe por B. que los nenes habían sufrido abuso, de los allanamientos. Los chicos estuvieron con la familia de B., XXX dijo que un tío C. lo tocaba, B. decía que XXX tenía conductas sexuales, se bajaba los pantalones. Por lo que sé, al día de hoy XXX está al cuidado de Cesar y XXX está en un hogar.”. Seguimos escuchando a B. Giselle G. “M. G. es el hijo de mi hermana I. A. G. y a J. la conozco porque fue la novia de mi sobrino, estuvieron un tiempo viviendo juntos, pero ella y yo no tuvimos ningún vínculo, a los nenes los conozco porque son mis sobrinos nietos.Recuerdo que un día me llama Cristian Rueda y me dice que había visto algo grave y me manda capturas de pantalla de mi sobrino de una charla de él con J., y una foto que se veía a la nena, sin pañal y una mano metiéndole un dedo en sus partes, en la vagina. No recuerdo las palabras pero en la charla ella le decía que era la putita de él, y la nena también, y él le pedía que trajera a la nena, eso me lo acuerdo pero no seguí leyendo. Cuando me entero, hablé con mi hermana I. A., era muy común estar en la casa de ella, hablé con mi hermana, y decidimos hablarlo en la familia, M. estaba trabajando y después lo enfrentamos a M., fue un momento confuso, no recuerdo qué dijo, él se descompensó, estaban los hermanos de M., Cesar y Noelia, M. lloraba y lloraba, se sentó en el sillón y ni me acuerdo lo que decía, fue todo un revoloteo, no fue muy claro. Decidimos ir a hacer la denuncia y que pasara lo que tenía que pasar. Creo que al otro día fuimos a hacer la denuncia, a la mañana a la fiscalía de San Fernando, M. también fue pero antes de hacer la denuncia fui a buscar a los chicos, en la casa de ella en la calle Alvear, me atendió J. y nos dio a XXX, como a XXX nunca me la había dado, le dije que la iba a llevar a comer algo y me la entregó, XXX caminaba poco, recién empezaba a caminar. M. dijo que nunca había hecho nada, que iba a entregar todo, celular, SUBE, todo lo que le pidan y que él nunca había hecho nada. Finalmente hicimos la denuncia en la Comisaría de M. de la Mujer, después fui a la fiscalía y a la DDI.”. Exhibidas las Fs. 4/9 las reconoce; dice: “las imprimí yo las fotos. En un momento M.adelante nuestro dijo haber estado arrepentido de esa charla pero siempre negó todo adelante nuestro. M. reconoció haber hablado con J. en ese chat, y se mostró arrepentido de eso, entre llantos dijo que fue como un juego, la charla era un juego.”. “Yo no tenía contacto con J., pero una semana antes ella había venido a casa a traer a XXX. No recuerdo si ella usaba bijouterie. Yo fui a buscar a los niños ese día de la denuncia y luego fui al servicio local, antes de hacer la denuncia. Recuerdo que fuimos ahí para poder quedarnos con los chicos, los chicos quedaron conmigo, XXX y XXX. A XXX lo tuve poco tiempo, Adriana (mi hermana, la abuela de los chicos) trató de cuidarlo, XXX se quedó un tiempo más conmigo y ahora está con Jorge Cesar Fernández, y Florencia Repossini Cesar es el hermano de M. Los primeros días que estuve con XXX y con XXX, XXX prácticamente no nos conocía a ninguno, ella tomaba teta, por varios días no pude ir a trabajar, ella lloraba toda la noche, la bañaba yo, ella no quería que le saquen la ropa, XXX para bañarlo el primer día era terrible, estaban todos sucios, marcados como con picaduras, ronchas, XXX se quedó duro como una tabla, él no quería que le saquen la ropa ni bañarse, se comportaban mejor con Adriana, XXX usaba pañales todavía y tenía cinco años, se hacía encima, no podía controlarlo. XXX y mis hijos (yo tengo uno de 10 y otro de 8 ahora) ellos lo amaban a XXX, teníamos un cuarto solo, pero XXX tenía conductas muy sexuales, él cantaba una canción de amor y me dice ‘Benja me quiere hacer el amor’, y se tocaba el cuerpo, como acariciándose.Una vez mi hijo se acostó al lado de él y XXX lo tocaba.”. “Recuerdo que en otra oportunidad XXX dijo ‘XXX me pone el trapo sucio’, y mi hijo de 8 años lo escuchó, yo no me animé a preguntar qué era el trapo sucio, no sé ni qué era ni dónde lo ponía al trapo. Yo hablé con Cesar lo del trapo y sé que se referían al pene, Cesar acompañó a XXX al Cuero médico Forense y XXX nombró al padre y al trapo sucio, en la revisación médica.”. “Yo cuidé a XXX menos de un mes, después lo cuidó mi hermana Adriana, y XXX en este momento está en un hogar, mi hermana no podía darle la contención que necesitaba, cada vez estaba peor, cuando estaba conmigo XXX hablaba del tío Carlitos, decía que él miraba videos chanchos, que el tío le hacía ver, había dos tíos en la casa, siempre lo mencionaba al tío Carlitos, tengo entendido que ese Carlitos es el hermano de la madre, pero en la casa de ella había un hermano de la madre de ella también. Carlitos era un muchacho de casi 30 años, con algún tipo de discapacidad.”. “XXX está en un hogar en Beccar, sé toma medicación, es un nene de siete años actualmente.Yo iba muy seguido al servicio local, me preguntaban mucho de los nenes, XXX estaba muy enojado en la casa de mi hermana, manifestaba enojo, tiraba cosas, no se lo podía contener, en la calle corría, era muy peligroso, por la madre no preguntaba, por el padre sí. Cuando estuvo con mi hermana sé que el nene dijo que tenía miedo que a la noche viniera la Víbora o la serpiente, que mi hermana se iba a bañar y la espiaba, no lo podía dejar ni un segundo, ni para ir al baño, nosotros lo anotamos en el jardín y hubo un episodio que tuvo en el Jardín donde no podían contenerlo, se bajaba el pantalón y hacía sus necesidades ad elante de todos, tanto caca como pis. XXX se despertaba mucho de noche, yo la tuve unos meses, XXX ya tiene 3 años, habla perfecto, XXX mejoró impresionantemente, costó mucho pero XXX avanzó mucho. Mientras estuvieron con nosotros los chicos fueron al psicólogo, ahora tiene episodios de hacerse pis, pero es una niña normal, ella no habla de la madre ni del padre. Desde que nació XXX, M. lo buscaba con mi hermana, ella era la que lo cuidaba, por lo que recuerdo hacía bastante más de un mes que XXX no había venido a casa antes de la denuncia, pero no estoy segura, tengo mucho lío con las fechas.”. “J. tenía otros hijos, vivían en esa casa los otros hijos, el tío Carlitos, una señora que una vez pregunté y me dijeron que era la novia de Carlitos, un tío de la madre de ella y la madre de ella.Yo no tenía trato con ellos, tenía entendido que a la nena del hermano se la habían sacado, a la nena de este Carlitos, yo un tiempo la vi a la nena de cuatro años y después dejé de verla, una vez antes de todo esto, yo le había comprado mochila y cuaderno a XXX, se los fui a llevar y ella me abrió y los nenes estaban sucios, descalzos, la nena lastimada, XXX de 8 y XXX de 14. Veía que esos chicos también estaban mal, eran chicos con problemas, en ese momento pensé que no los cuidaban nada más, XXX fue nombrado por XXX, siempre lo mencionaba, XXX decía que le pegaban siempre, con el trapo sucio también mencionó a XXX. Que le ponía el trapo sucio. XXX tiene una discapacidad, yo no trato con él. No más que el saludo. No se quiénes son los padres de esos chicos, podría ser el mismo abuelo del nene, no recuerdo quien me lo dijo. Yo no tenía trato con J., para mí era una chica despierta, lo manipulaba a M., era más grande y no se separaban, no se entendía por qué estaban juntos, yo no le pregunté a mi sobrino, ninguno de nosotros estábamos de acuerdo con esa relación, cada uno sabe lo que hace, nosotros éramos muy pegados con M., sé que XXX y XXX están en un hogar, XXX está en la calle. Lo han visto en la calle y viviendo con la abuela.”. “M. empezó a salir con J. cuando él tenía 16 y ella era más grande, 30 y pico. Siempre supe de esta relación. Él decía que estaban separados y que se veían cuando querían, ellos tenían una relación libre y salían con otras personas. Él contaba que era swinger con ella.XXX tenía abuso de vieja data y que XXX tenía rastros de que hacía una semana había sido abusada con un dedo o algo, pero no con el miembro de un hombre porque si no hubiera sido algo más grave. J. XXX a XXX a la casa de M. una semana antes de la denuncia. Ella no tenía entrada en la casa de M. sino era con la bebe. Calculo que en algún momento se pudieron haber quedado solos en la casa de M., ese último día yo llegué porque me avisaron que estaban los nenes. XXX se quedaba a dormir en la casa de M., desde que era chiquito. Recuerdo haber hablado con una psicóloga acá en tribunales y me dijo que no podía hablar el nene. El cuidado que los chicos tenían por parte de J. era un desastre, lo hablamos con mi hermana, los nenes estaban mal. En mi familia nunca paso una cosa así, M. nos sorprendió con esto, hubo un quiebre pero la relación con mi hermana siempre fue buena. Yo creía en él en ese momento, que era inocente. Yo le llevaba comida y él me decía que era inocente. Pero después con todo lo que pasó me cuesta creer en todo lo que pasó. Es decir, como sé que los nenes fueron abusados ahora me cuesta creer en la inocencia de él.”. Luego fue oída la Lic. Verónica Grau. “Licenciada en psicología que se desempeña en el CAV. Mantuve una entrevista con XXX en junio de 2017 y estaba con B., ella comentó cómo había tomado conocimiento del abuso, un amigo de nombre Rueda había encontrado una conversación en Facebook de M. con J. y una foto donde se observaba la mano y un dedo de la mujer en la vagina de la nena.Ella estaba encargada de XXX, eso había pasado hacía muy poquito y no había podido hablar con el nene pero sí sabía que en el cuerpo médico XXX había dicho que su papa le metía en la cola o en el agujero un trapo sucio; no recuerdo cómo fue que se había expresado el nene exactamente. Mantuve una entrevista con XXX de 5 años, era hiperactivo, con gran dificultad para quedarse quiero, exploraba todo, no dialogaba, le costaba mirar a los ojos, tenía funcionamiento empobrecido, no respondía preguntas, no sé qué diagnostico tenia, pudo mencionar muy acotadamente a su familia, que su papá le chupaba la cara y que a él no le gustaba y que XXX se hacia el loco, era un chico muy movedizo, no se podía seguir hablando, ese día también me entreviste con XXX, venía acompañado de su tía materna, no sabía por qué su hermana estaba presa, las visitas se hacían en el domicilio paterno, XXX también estaba mal, respondía muy acotadamente a preguntas simples, cuando quise profundizar se excusaba en falta de memoria, lo único que dijo fue que no le gustaba el padre de sus hermanos y lo responsabilizaba a M. de la detención de su mamá. Después entrevisté a los dos hermanos que estaban en el hogar, XXX y XXX. XXX era sociable, activo, predispuesto, de 8 años para esa época, dijo que era violentado físicamente; a su mamá la nombró, a Carlitos y al tío XXX. Dijo que mantenía prácticas sexuales con su hermano mayor, veían películas prohibidas que veían los adultos de la casa y que eso que veían lo replicaban entre ellos dos, que incluso su madre había visto a los chicos haciendo esto. Que no le gustaba M. y XXX (de entre 8 y 5 años no recuerdo exactamente) directamente no respondía, no miraba, era el que más me costó hablarle.XXX no podía hacer la Cámara Gsell porque no tenía capacidades para ello, la tía materna que acompañó a XXX dijo que XXX el tenía un comportamiento agresivo en el colegio, que era agresivo, que desconocía lo que pasaba pero sí podía referir que el nene estaba muy agresivo.”. A preguntas que formula la Defensa dijo: “No pude establecer qué patologías tenían los chicos, habría que haberlos evaluado, XXX contaba muy abiertamente lo que hacía con el mayor pero cambió el tema cuando se le preguntó por los chiquitos.”. Siguió declarando Federico Antonio Fernández. Comisario de la DDI. No conoce a las partes. “Trabajé en la DDI de San Isidro 15 años. Intentamos conocer el núcleo familiar de los imputados, pudimos aprehender a los dos sujetos. Supe que la familia de él estaba destrozada, que el sujeto masculino no se lo podía ubicar porque se estaba mudando de un domicilio a otro, la denuncia generó un conflicto intrafamiliar.”. Exhibidas que son, reconoce su firma en fs. 36/38. Sigue: “El hermano del imputado nos entregó el celular del imputado. Se trataba de una denuncia intrafamiliar y él lo tenía en su poder.”. Se le exhibe la fs. 41 vta., y 187/188 y reconoce sus firmas y su contenido. Dice: “fue un allanamiento que hicimos en el domicilio de la imputada, creo que de la madre. Era una casa de dos habitaciones, había desorden, falta de higiene, humedad, un ambiente difícil para los menores, recuerdo que se secuestraron celulares, un pen drive, se peritaron los mismos. Era el domicilio de la mujer. No participé en la aprehensión de la imputada pero sé que se la detuvo cuando fue a hacer un trámite al centro de promoción de Niñez.”. A preguntas de la Sra. Defensora. Fue el hermano quién le entregó el celular? Sí. ¿Se le hicieron saber las generales de la ley? “No lo recuerdo, si lo hice, está en el informe.”. Luego fue oído Luis Ramón Duarte. No conoce a las partes.Oficial de Gendarmería desde hace 18 años y cumple funciones en la división informática. “Trabajé en teléfonos de esta causa. Analicé dos equipos que remitió la Fiscalía; lo primero que se hace es fotografiarlos y luego se los conecta a un aparato que extrae toda la información. Se analiza espacio por espacio y se extrae en formato tipo imagen, y se encripta el contenido en información inviolable. Es como un bloqueador de escritura. No se puede violar el contenido. Usamos un sistema que traduce el contenido del teléfono. Encontramos videos, fotos, remarcamos en las conclusiones que existían imágenes y videos de contenido sexual de menores con adultos. La información yo la ordené en carpetas, recuerdo haber visto la mano de una mujer adulta que penetraba con sus dedos la vagina de una bebita, esa mano tenía anillos y estaba metiendo el dedo en la vagina de una bebe, se veía que evidentemente se trababa de una bebita. En el otro teléfono había archivos temporales que habían recibido esos mismas imágenes, y no se puede saber de qué fecha eran esas fotos recibidas.”. Exhibida la fs. 207/220 y a preguntas que se le formulan refiere: “En cuanto al video de la mano, se trataba de un video casero, que se había tomado con el celular, no tenía extensión de internet, ese era un video que se había hecho con el teléfono. Resguardé la tarea que hice en los DVDs que se agregaron en la causa.”. La Fiscalía en este acto agrega el efecto 102 que respalda el informe. El testigo agrega: “El original es el video y la imagen fue enviada al otro teléfono.”. Seguimos escuchando a Cristian Daniel Blanco. Personal policial, no conoce a las partes. “Yo realicé el análisis de una pericia que hizo Gendarmería, se trataba de dos DVDs de dos teléfonos de cada uno de los imputados.El teléfono de la mujer contenía videos, cuatro o cinco de pedofilia, y varios videos donde la madre se besaba de lengua con la nena, algunos de los videos se nota que es la mujer por los anillos donde le abre la vulva a la nena, la cola, se lame el dedo y le pasa el dedo por la vulva de la nena, etc. Realmente me pasó que las imágenes eran muy shockeantes y me costaba mirarlas, porque había muchísima información de contenido sexual. Las mismas fotos las pude ver en el teléfono del papá, como archivos temporales que de alguna manera ingresaron al teléfono de él, del imputado, de modo que el imputado los abrió, los miró y los borró y Gendarmería los recuperó. Fue una causa que me shoqueó, nunca había tenido acceso a ese tipo de im ágenes. Las imágenes que generó la madre se guardan con fecha, los videos de pedofilia fueron descargados o recibidos de otro lado. Los del padre tienen otra fecha porque fueron recibidos. Los de la madre fueron hechos por ese mismo celular.”. Sigue: “En el teléfono del hombre en el historial de navegación hallé pedofilia, zoofilia, charlar con pedófilos, eso lo buscaba en el navegador.”. Se reproduce el DVD (el efecto 102) en presencia del testigo Blanco juntamente con el informe de fs. 253/289 refiriendo que los reconoce. Agrega que hay un video de fecha 14/3/2017, fecha ésta de creación del mismo. Sigue: “Vimos el video que está en la tarjeta de memoria del celular del padre. En el teléfono de la madre no estaba al menos este video. En el teléfono de la madre hay unas imágenes donde se ve a la misma mujer que el 30/5/17 con su misma mano y los mismos anillos colocados, le corre el pañal a la nena; ese video se lo mandaron al padre y éste lo borró. A fs. 267 se analiza el teléfono del masculino y se detectaron archivos temporales.Hay fotos en el teléfono de él que también están en el teléfono de ella. En el teléfono de ella se ven las manos de ella con los anillos, besos de lengua con la nena, con fecha 25/5 y 2/5 hay imágenes de la nena desnuda, el 5/5 también se la ve abriéndole la vulva a la nena. También hay videos de pedofilia. Hay una foto del 7/5/2017 de un nene desnudo identificada como wa0109 que podría ser uno de los hermanitos; eso lo digo porque si vemos la foto anterior y la posterior se advierte que se trata de tomas caseras.”.- Luego Claudio Matías Ibañez. No conoce a las partes. “Yo intervine como testigo de actuación, recuerdo que una mujer tenía un teléfono celular y unos anillos, varios en la mano, el teléfono tenía una funda y unos anillos puestos en la mano, el personal policial hizo un acta.”. Se le exhibe fs. 42/47 y reconoce la firma en las fotos y en el acta. Reconoce los efectos. La funda y los anillos. “No decía nada la mujer.”.- Después Claudio Luis Amico. Oficial subayudante en la DDI San Isidro. Intervine en el acta de aprehensión de la femenina de causa. “Soy personal policial e intervine en la aprehensión de urgencia de una mujer que estaba concurriendo al centro de Niñez, una vez que la detuvimos se le secuestró bijouterie y un teléfono celular en su poder. En el acta estaban Esquivel, Brandan y García Nieto.”. Se le exhibe fs. 42/43 y reconoce su firma y las fs. 45/47 también. Reconoce los efectos también. “La mujer estaba sola cuando la aprehendimos y no dijo nada. Los anillos los tenía puestos.”. Posteriormente Nadia Patricia Garcia Nieto. Personal policial, no conoce a las partes. Trabaja en DDI de San Isidro hace tres años.”En investigación trabajo hace diez años, intervine en la aprehensión de la detenida, ella se había dirigido a fortalecimiento de San Fernando. Cuando le hicimos la requisa se le secuestró un celular y bijouterie, los tenía puestos, eran anillos. Intervinieron también Damico, Esquivel y Brandan.”. Exhibida Fs. 42/43 reconoce sus firmas. Exhibida las fs. 163/164 dice que era un domicilio, “no me acuerdo si del masculino y de la femenina.”. Más tarde Alejandro Gabriel Cáceres. No conoce a las partes. “Intervine en un procedimiento policial como testigo de actuación. Los policías buscaban en una casa y en una parte encontraron unas memorias de celular.

Creo que eran una o dos. Las guardaron en algo. La casa era una habitación y un baño, en San Fernando, Virreyes, había una mujer nomas, en la calle Arenales, soy vecino de la zona pero no sabía quienes vivían ahí.”. Exhibida la fs. 84 y vta reconoce su firma. Siguió Walter Ezequiel Barreto. No conoce a las partes. “Fui testigo en un allanamiento, la policía revisaba una casa, en San Fernando en frente de la clínica San Pablo, había un living un comedor, dos cuartos y un patio. Había gente, estaba medio desordenado, encontraron una tablet y un pen drive.”. Reconoce su firma en fs. 187/188 y de Fs. 164 reconoce el inmueble. Finalizando la primer jornada del juicio se escuchó a Catalina Puyuelo. Lic en psicología. “Conozco a XXX porque lo evalué, me desempeño con el niño porque el Colegio de Psicólogos tiene convenio con la fundación COR que es donde el nene esta institucionalizado. Tuve dos evaluaciones con el nene, precisamente los días 11/4 y el 25/4 del corriente año.XXX el es un nene inquieto, siete años tiene actualmente, es muy inquieto, movedizo, cambia de actividad inmediatamente, comprende cuando se le habla, contesta, no alcanza con decirle que no toque, hay que acercarse y marcarle que no se toca la cortina, por ej., la segunda entrevista fue igual, él es muy inquieto, no focaliza la atención durante un tiempo prolongado. Él está en proceso de evaluación. Él fue jugando con plastilina, yo tengo que evaluar si el niño puede iniciar un tratamiento o no, desde el hogar me comentaron que él estaba institucionalizado por vulneración de derechos, me dijeron que estuvo en el CEFA y en Casa de Galilea. Aparentemente en ambos espacios no pudieron seguir con XXX pero no lo sé exactamente. XXX no respeta los espacios corporales, se acerca demasiado, se puede atribuir o no a un trauma de índole sexual. En relación a su familia, dice haber sufrido violencia física de parte de su papá, yo no sé a quién se refiere cuando él dice ‘papá’. Por la información que me refirieron desde el hogar, en la actualidad XXX no estaría padeciendo encopresis ni enuresis. No me dieron informes previos de XXX. Sé que toma medicación, risperidona y logical, ambos dos veces al día. XXX el tiene un certificado de discapacidad con diagnóstico de retraso madurativo. Concurre a la 503 desde el año pasado. La Fundación COR está en calle Int. Becco 950 de San Isidro, no sé desde cuándo está el nene ahí. Está con una medida de abrigo hace un año. Jugó con plastilinas que es un juego para más pequeños, esto estaría relacionado con su retraso. No tengo muchos detalles del abuso que sufrió.”. Retomada la audiencia, seguimos con la recepción de prueba testimonial escuchando a Ana Carla Saldivia. Licenciada en psicología. Conoce a XXX por trabajar para Casa Galilea. A preguntas que se le formulan dice: “Lo traté seis meses.XXX estaba en fundación COR y desde allí piden un espacio terapéutico para él, en el año 2018. Soy licenciada en psicología, psicoanalista de niños y adultos. Me dijeron que estaban preocupados, que necesitaban un espacio por su conducta, por su manera de vincularse con los demás, por su comportamiento en general. Por lo que relataron él iba a un dispositivo grupal que no le había funcionado. La primera vez que lo vi entendí que él necesitaba un espacio sin muchas otras personas, él deambulaba muchísimo, no se conectaba con una actividad, no era capaz de seguir reglas, no podía vincularse con otros niños porque era agresivo, no podía seguir un juego reglado, buscaba contacto cuerpo a cuerpo y tenía periodos muy cortos de atención, se lo veía muy miedoso, no podía sostener la mirada, eran muy escasos sus recursos discursivos; traté de generar un vínculo de transferencia donde él se pudiera sentir cómodo, él me reconocía como su terapeuta, me saludaba; en diciembre y tal como habíamos acordado con la gente del hogar, le indicamos que revisaran su medicación, él estaba consumiendo resperidona, para mí tenían que consultar con un psiquiatra, tenía trastornos del sueño, el caso de XXX el era mucho más complejo que lo que desde mi espacio se le podía brindar. Él pedía ir con frecuencia al baño, aunque si era por él hacía pis en una maceta o en cualquier lado, en el tiempo que estuvo conmigo no nombró a su familia, yo tampoco le pregunté por ellos. XXX no parecía tener registro de los roles, en un juego con muñecos no podía ubicar que hacía una mamá, un papá o los hijos. Él decía que vivía en un lugar con otros nenes, si le daba un yogurth o un caramelo, pensaba en llevarlo para compartir.Yo no tuve información de por qué él estaba judicializado, sobre eso me dijeron que había sido separado por una situación de abuso, no sabía detalles de su situación. Las conductas de XXX pueden ser indicadores del trauma vivenciado, su falta de pudor, su falta de registro en los roles, la agresividad frente a los objetos, agarrar un muñeco y pegarle o tirarlo; a veces expresaba que los objetos lo miraban, no quiero ir al baño porque el balde me mira. Pero yo no traté a XXX para diagnosticarlo sobre el abuso.”. A preguntas de la Defensa dice: “Como XXX era traído con otra nena del hogar, compartir las cosas tenía que ver con ella.”. ¿Qué tipo de patología presentaba XXX? “Un trastorno emocional, con dificultad del lenguaje, no descartaría algo neurológico. Por eso dimos la indicación de que lo evaluara un psiquiatra.”. ¿Es habitual la respiridona en niños? “Si. La medicación y la farmacología exceden mi conocimiento, sí he recibido otros niños en la misma situación medicamentosa. La persona que vino a cargo de XXX, no era una persona específica que estaba al cuidado del niño. Creo que allí, en el hogar, tienen una historia clínica del niño, desconozco quién es su psiquiatra de cabecera.”.- Luego el valioso testimonio de Jorge César Fernández. Abrigador de XXX; hermano del imputado por parte de madre. Se le hace saber el contenido del art. 234 CPP. A la imputada dice que la conoce desde el vínculo que tenía con su hermano y refiere que los chicos víctimas son sus sobrinos, de hecho XXX vive con él. Sobre las cuestiones de la cusa dice. “Yo soy el mayor de los hermanos. Convivimos con mi hermano hasta los trece años, luego trabajamos juntos y nos veíamos en reuniones familiares. En relación a estos episodios recuerdo que una tía mía, B.G., me llama por teléfono una tarde noche diciéndome que tenían un problema, que estaba involucrado mi hermano y fui para allá. Me dice que le habían llegado unos mensajes que mi hermano compartía con su pareja, de fotos de mi sobrina. Mi hermano y su pareja tenían una conversación de índole sexual, como que jugaban con ella, con la nena, se mandaban fotos entre los dos, como que la habían manoseado o abusado. Yo tengo actualmente la guarda provisoria, ella vivió como abrigada durante un año. Yo quiero que XXX se quede a vivir con nosotros, tengo otros hijos y yo vivo con mi hija más chica, con XXX y mi esposa Florencia.”. Sigue el relato: “B. me dice que se veía a la nena, como abierta de piernas, y una mano que la estaba manoseando, preferí no verlas ni leer la conversación, fui a la casa de mi madre para hablar con mi hermano y hablé. Nos juntamos con toda la familia en la casa de mi madre, decidimos que íbamos a hacer la denuncia, esperamos unos días para hacer la denuncia correspondiente, en la reunión que tuvimos pensábamos que si él entraba en la cárcel un fin de semana, era posible que lo mataran, mi abuela tiene dos hijos que estuvieron detenidos, ella sugirió que esperáramos al lunes para que no lo mataran, me costó esperar, pero estaba confundido porque era mi hermano, esa confusión me llevó a decidir esperar hasta el lunes, además otra cosa era tener a los niños con nosotros para que no le siguiera pasando nada, por prevención de que pudiera pasarle algo a los nenes, decidimos que íbamos a tenerlos con nosotros, de hecho yo hasta ese momento no tenía contacto con XXX, yo la conocía por fotos.Jamás en mi vida pensé que iba a tener que hacerme cargo de esto, esto uno lo ve por televisión, cuando sucedió lo primero que pensé fue en ir a matarlo, también pensé que podía haber un error, que él me pudiera decir algo, hablamos con mi hermano y después de esa charla a solas, decidimos que lo mejor para ellos, mis sobrinos, era que salieran de ahí y que hiciéramos la denuncia. Mi hermano entendió que hacer la denuncia y que interviniera la Justicia, era lo mejor. La charla con él confirmó mi decisión de ir a denunciar a mi hermano. Decidimos esperar hasta el lunes, él tenía contacto con J., por lo tanto le pedí su teléfono para que no se comunicara con ella, él me dio su teléfono y yo lo guardé. Yo lo desarmé, le saqué la tarjeta de memoria, la batería y el chip. Lo desarmé para que no sonara, y cuando hubiera que hacer la denuncia entregarlo a la comisaria, para que lo investigaran. Mientras hicimos la denuncia fuimos todos, la hizo B. porque yo soy el hermano, además ella había visto el mensaje y el video, hizo la denuncia en la Comisaría de la Mujer de M.; recuerdo que un oficial ya estaba buscando a mi hermano, un oficial me estaba siguiendo, yo me había dado cuenta, me encara, me habla y me llevan a la DDI de San Isidro. Allí charlamos de lo que había sucedido, yo tenía el teléfono de mi hermano en ese momento y se lo entregué así como estaba desarmado y se lo di, lo guardó ante mí en una bolsa sellada y luego me preguntaba dónde estaba mi hermano. El teléfono había quedado en mi casa, el día de la denuncia fuimos muy temprano a la Fiscalía de San Fernando, después nos mandaron a Niñez, después a la Cria.de la Mujer, después a cuerpo médico, otras dependencias, la verdad que ese primer día no me acordé dónde estaba el teléfono. El día ese nos mandaron a XXXl, a XXX y a mí a Cuerpo Médico. Entró mi mamá con XXX y yo entré con XXX. Era una médica quien lo atendió, yo presencié la revisación de XXX. Lo saludó, XXX es un nene especial, cuando intentamos subirlo a la camilla el cuerpo se le tensó, se notaba que no quería acostarse, la médica tenía que sacarle la ropa, XX estaba muy nervioso, lo tratamos de tranquilizar, logramos desvestirlo, en el cuerpo tenía marcas de lastimaduras, en la mano tenía una quemadura, viéndola con la médica pensamos que era con cigarrillo o encendedor. Lo revisó y había signos de abuso reciente y marcas de abusos anteriores. Yo sentí que cuando queríamos desvertirlo XXX veía venir lo que le iba a pasar, le pregunté a la médica por qué el nene estaba así y la doctora dijo que ese nerviosismo era un signo de abuso y después de revisarlo lo constató. Para que XXX hablara ella empezó a jugarle, XXX le contó que se había lastimado, nombró a un tío, a sus hermanos, siguiendo esa misma metodología le preguntó la Doctora por qué tenía lastimada la cola, nombró a sus hermanos y a un tío, y lo nombraba al papá, el nene dijo que era con un trapo sucio. ¿Quién te hizo eso? Preguntó la doctora y XXX dijo que con lo que hacemos pis o el pito, pero llamado como el trapo sucio, ¿quién te molesta con el trapo sucio? Le volvió a preguntar la médica y él nombró a su papá, a sus hermanos y a este tío.Cuando XXX nombró a su papá, hablaba de mi hermano, porque él sabía que mi hermano es su papá. XXX es muy inquieto, no conoce los límites, tiene una enfermedad, creo que tiene un retraso madurativo, se golpea y no tiene noción de que se ha golpeado, esto lo observé en las pocas ocasiones en que estuve con el nene y mi hermano. XXX solía venir a la casa de mi hermano, estaba acostumbrado de ver a B., a mi mamá y a los chicos de B. Yo no vivía en la casa de Arenales, las veces que lo vi a mi hermano no la veía a J., una vez lo invité a mi hermano con ella y sus hijos, otra vez la crucé a ella sola, pero no mucho más. Yo solía ir pocas veces a lo de mi familia, por cuestiones de trabajo y de tiempo.”. Se le exhibe la fs. 264 y reconoce a XXX y a XXX y la casa de Arenales. Fs. 265 dice que esa es la casa de Arenales, ve una foto de Benjamín, hijo de B., XXX con mi hermano y XXX.”. Sigue el relato: “Yo tengo a XXX prácticamente desde el día que hicimos la denuncia, se encuentra a mi cuidado y el de mi esposa, primero estuvo con B. y XXX, después nos fuimos organizando, yo hablé con mi esposa y mis hijos, les expliqué hasta donde pude lo que había pasado, les dije que XXX necesitaba dónde quedarse y mucho cariño, mi esposa y yo decidimos que se quede con nosotros, para ese momento XXX tenía un año y medio y mi nena ocho años, XXX es para mis hijos una hermana y ella es una hija para nosotros, sé que es mi sobrina, y ella tiene que entender que yo no soy su papá, pero le puedo brindar todo el amor, ella es una niña feliz y nosotros lo somos también, con todos los altibajos que tiene esto.XXX sigue haciéndose pis encima, hablando con su psicóloga nos dijo que a XXX hay que tenerle más paciencia, más comprensión por lo que le pasó, estamos tratando de hacer de ella lo mejor. Al principio los primeros días fue tremendo notar que no quería acostarse en una cama, era una bebita muy chiquita, era tremendo cambiarle el pañal, se notaban sus nervios sobre todo si era yo, ella estaba más con mi esposa, B. o mi mamá. Eran gritos, berrinches, no poder hablarle, se tiraba al piso, se atragantaba con lo que comía, estaba muy flaca, con los dientes grises, era lastimoso ver una bebé así. En lo personal me dio mucha bronca e indignación lo que pasó. Primero le dimos mucho amor y cariño, por suerte mi hija es muy tranquila, notamos que aprendió a comer, sentarse y quedarse quieta en la mesa, antes con sus arranques de llanto, era una nena muy agresiva, enseguida pateaba o levantaba la mano, si bien sigue conservando ese carácter, sólo aparecen los berrinches cuando está muy nerviosa, ahora es una nena hermosa que te mata de amor, le hicimos muy bien a XXX y ella a nosotros.”. A preguntas de la Sra. Defensora dice: “Mi hermano me dio el teléfono porque yo se lo pedí para que no se comunicara ni con J. ni con nadie, dame el teléfono y me lo dio. Posterior a la charla que habíamos tenido y con el acuerdo de que se iba a entregar. En ningún momento nosotros pensamos en eliminar algo o similar, nosotros pensamos en entregarlo a la justicia, junto con mi hermano que se iba a entregar.Mi mamá se quedó con XXX unos días, nosotros no podíamos quedarnos con él por las características del niño, luego se que Niñez lo ubicó en un colegio donde lo van a tener mejor, leí la resolución del Juez que dispuso su ingreso a una institución, diciendo que él necesita un cuidado especial en un instituto, no recuerdo cuál es el diagnostico que tiene pero el Juez lo decidió así.”. A otras preguntas de la Sra. Fiscal dice: “No he ido al instituto a visitar a XXX. Sé que fue B., lo notó mejor, más estable, pero muy ido, como medicado, sé que Barby volvió muy triste, ella no pudo verlo porque no tiene autorización del Juez. Él está para dar en adopción y sin ningún vínculo con la familia; los otros dos hermanos, si mal no recuerdo también están para ser adoptados. La psicóloga de XXX está conectada con el centro de XXX, XXX va a guardería, eso le hizo muy bien. En el jardín le están poniendo los límites grupalmente, no es conveniente que se junte con sus hermanos, ni mi mujer ni yo queremos que eso suceda, tenemos entendido que entre los chicos se tocaban, XXX nombró a sus hermanos como quien también le había tocado la cola, no creo que sea beneficioso para XXX ni para los hermanos que se revinculen. La psicóloga de XXX -no recuerdo el nombre-, es del servicio local, es pública de San Fernando. Desde que la tenemos ella mantiene tratamiento de consulta con la nena, pero desde que empezó el jardín se volvió algo más estable porque la nena se puede comunicar mejor. XXX a mi mujer le dice mamá y a mi papi, papá o Jorge, depende de a quién escuche. Esta psicóloga es la que nos explicó que XXX tiene ciertos comportamientos en función de lo que le pasó anteriormente.Por el trauma que ella sufrió de más chica y es una forma de expresarse y le va a costar más que otros chicos. Ella es de junio, no recuerdo la fecha en que nació, se acuerda mi mujer.”. Siguió la Licenciada Dolores Buitrago. Conoce a los niños por trabajar en la Asesoría pericial y con niños víctimas desde el 2000 y desde el 2008 forma parte del cuerpo técnico auxiliar del fuero de menores. “Entrevisté a los menores de causa. Con XXX en ese momento de dos años, era tan chiquita que no pudo estructurar un juego. Los niños transmiten emociones a través del juego, pero XXX era muy chiquitita, fue muy difícil trabajar con ella. Y con XXX traté de dar lugar a lo simbólico, pero fue muy difícil porque en él había un juego desordenado, era muy ansioso e inquieto que no podía establecer un juego. Ellos vinieron acompañados de la tía y de la abuela, realmente en el estado en que estaban era muy difícil trabajar con ellos. Recuerdo que hablé con estas mujeres que me contaron que los padres eran negligentes en el cuidado de los niños, descuidados, por eso los niños vivían con ellas. La madre de él refirió que el imputado era inestable emocionalmente con sus parejas. Los chicos no podían estar quietos, nada los calmaba, los referentes afectivos o un tutor les dan la posibilidad de contenerse, estos chicos estaban completamente desbordados. La tía menciono que ella había recibido unas capturas de pantalla de situaciones de los chiquitos con sus padres, pero más allá de eso, estaba la percepción de la falta de cuidado y falta de afecto, situación de violencia por exceso o por omisión o por las dos cosas. Por lo que pude ver en cada uno de los niños.”. ¿Bloqueo emocional de XXX? “Yo lo observé porque de un niño de seis años eran esperables otras conductas, este es un nene traumatizado.La encopresis y la enuresis no son indicadores específicos de abuso sexual. Sí es un indicador inespecífico dentro de un contexto. Yo no sabía que XXX tenía una patología neurológica, no sabía si para entonces él tomaba medicación. Puede ser que por su hiperactividad lo hayan medicado pero no me lo dijeron. No recuerdo cuantas veces vi a los niños, pero dos veces seguro. La respiridona es una medicación que se da para la hiperactividad, generalmente para niños de seis años para que puedan empezar a trabajar con consignas, mantenerse sentados, etc. Un niño víctima de abuso desde tan temprana edad, el chico no puede discriminar que el adulto lo daña, sea el parentesco que sea, cuando se daña no se puede traducir en palabras, es un trauma en el cuerpo que provoca excitación, y esa excitación lleva a la hiperactividad. No hay un patrón de cómo se espera que actúen esos niños de adultos. Se ha estudiado pero no hay un patrón conductual. Pero aseguro que a más corta edad, más daño se causa. Se podrá trabajar esa herida, pero llevara mucho tiempo. B. Janin es una autora que trabajó con niños con hiperactividad y adultos víctima de abuso.”. Escuchamos a Florencia Grispun. Soy licenciada en psicología. Hice tres entrevistas con cada uno de los imputados y los conozco de mi tarea en la Asesoría pericial. Los peritamos con la lic. Olavarría.

A preguntas formuladas, dice: “No todas las víctimas de abuso repiten el modelo de abuso, eso depende de las posibilidades de cada persona. Nosotras evaluamos que en la familia de la imputada había altos grados de violencia, entre todos e indiscriminados en los roles y en la sexualidad, eso es lo que ella ha internalizado. Prima la propia satisfacción sin tener consideración en el otro. Donde ella para poder sobrevivir se le estructuró una personalidad psicopática y una imposibilidad de empatizar con el otro.Ella no incorpora los afectos a su conducta, lo perverso tiene que ver con la sexualidad masiva e indiscriminada, sin importar el objeto para esa satisfacción. Ella iba contando distintas situaciones de la sexualidad de pareja donde los diques represivos no se ven, habla de la sexualidad de su pareja, de la que tenía con otras personas al mismo tiempo de una manera muy descriptiva, sin mediar diques represivos. La eutimia es un estado de ánimo equilibrado, no fluctúa ni para el aplanamiento ni lo contrario, no se mostraba angustiada ni con variaciones anímicas, no aparecía una emoción concordante con el relato. En el caso de ella tiene que ver con la disociación de los afectos, al no integrar los afectos no los puede acompañar con emociones en su discurso. ¿Teatralidad y manipulacion? Se fue mostrando de distinta forma para captar en nosotras una relación más empática, cuando se la confronta o se le pide que haga distintas pruebas, ella va cambiando para causar una mayor empatía en nosotras. Por su parte G. es un bordeline. Tenemos dos ejes, uno clínico de las patologías y los trastornos de personalidad. Las personalidades límites tiene que ver con inestabilidad anímica, aparecen fenómenos psicóticos, para mediar estos estados de ánimo hay abuso de sustancias, relaciones intensas y variables, miedo excesivo al abandono, puede haber comportamiento de riesgo como promiscuidad sexual, conductas abusivas, etc., por esta misma inestabilidad anímica. Una de las características más preponderantes es el miedo al abandono del objeto amado, es una lucha entre la independencia y la autonomía, no pueden estar muy cerca pero tampoco muy separados, por eso la intensidad.”. A preguntas de la Defensa dice: “¿Qué quiere significar con la disociación patológica de M.? Es que ella disgregó los afectos y nos los integró a su comportamiento. ¿Qué es Defensa regida? Ella tiende a actuar impulsivamente, tiende al acting. No mide o no toma en consideración lo que puede generar en el otro.Ella no es que no tiene la capacidad para hacerlo, ella no usa al pensamiento como mediatizador, si usara el pensamiento no tendería a pasar al acto. Es un modo de funcionamiento y es una elección. No hay una limitación intelectual y en general uno siempre puede hacer otra cosa. La búsqueda de dependencia se materializa en el contacto sexual.

Ella sabe y discrimina lo que está bien y lo que está mal, pero como familiarmente hay y hubo abuso sexual ella no tiene internalizado la prohibición del incesto. Conoce la prohibición pero la cuestiona. Ella tiene una disminución leve de las capacidades intelectuales, pero no le impide conocer lo correcto de lo incorrecto. El juicio no es insuficiente. En el test de Rorscharch de ella los resultados son positivos. El criterio de realidad esta conservado. No tiene juicio desviado ni insuficiente. En relación a él, refirió que había consumo conjunto con la imputada.”. Finalmente declaró Margarita Olavarría. “Conozco a los imputados de haberlos peritado.”. Trabaja en la Aseroría pericial desde el 2002. “Realicé el informe conjuntamente con la Lic. Grispun, ambas concordamos con las conclusiones. Además de las entrevistas administramos técnicas psicológicas, proyectivas y gráficas y cuestionarios, en el caso de la Sra. M., también analizamos cuestiones cognitivas e intelectuales. Disociación ideo afectiva, dificultad de identificar al otro, marcada desafectivización al igual que en su discurso, a veces quería seducir a las entrevistadoras, otras veces era más manipuladora o controladora, desinhibida para el relato, etc., por eso se concluyó en esos datos de personalidad. Rasgos perversos tienen que ver con una manera particular de vivir la sexualidad. Los diques represivos se desbordaban. Había más exhibicionismo de su actividad, sexualidad promiscua e indiscriminada, etc. Ella comprende la prohibición del incesto, la reniega. No es una persona que no comprende. Ella podría haber sido de otra manera, no todos los sujetos expuestos a las mismas características tienen el mismo destino. Comprende y discierne, pero obviamente no tenía las mismas posibilidades que un otro.Sabía lo que estaba pasando, aun no teniendo las mejores posibilidades. Una persona abusada no necesariamente va a ser abusador, pero probablemente sus hijos si van a ser más vulnerables a los abusos, con exposición de los niños a situaciones violentas.”. ¿Qué significa que G. es borderline? “Con la misma metodología evaluativa, notamos una conformación anómala de la personalidad. Un yo muy débil y en esa debilidad se suele sostener del otro, con relaciones sobre dependientes. Son personas peligrosas para sí mismos también.”. A preguntas de la Sra. Defensora dice: “¿Hay datos de abuso en la imputada, consecuencias? Constitución anómala de su personalidad también. Muchas personas pueden sufrir esto y se ven distintas consecuencias a lo largo de su vida. Ella tiene una base que está dada por su límite mental, es una débil mental leve. No implica que no pueda comprender o dirigir. Ella tiene componentes también de estructura border, conformando un tipo de personalidad con las características que hemos definido.”. ¿El abuso de menores a temprana edad tiene un menor o mayor trauma? “La falta de simbolización implica que la persona no accedió a las herramientas del símbolo, eso queda a nivel del cuerpo. Es más dificultoso el tratamiento, la marca está, la marca queda y en el devenir se verá qué sucede con ese adulto. Ella tiene varias razones para pasar al acting out, es su forma de ser. De M. notamos ausencia de criterio de lo perjudicial (o no) para los niños, ella se ponía responsabilidades de trabajo o demás. En el caso de él, había una cosa distinta hay más incorporación del afecto y no tan egositónica, pero tampoco podía cuidar, él se sentía como arrasado a la par de los chicos. En ese punto los dos tienen un discurso del tipo proyectivo y no de implicarse en lo que estaba pasando. Ninguno de los dos tiene una estructura neurótica.”. Pasemos ahora a analizar la prueba incorporada al juicio por su lectura. * denuncia de fs.2/vta: Se desprende que el día 5 de mayo de 2017 la Sra. B. Giselle G., tía paterna de los menores XXX y XXX, compareció ante la Comisaría de la Mujer de San Isidro, a fin de denunciar que el día 01 de junio de 2017 promediando las 18.00 hs. recibió un llamado telefónico de Cristian Eduardo Rueda, hijastro de la deponente, quien le hizo saber que al estar limpiando en su casa, advirtió que M. H. G., sobrino de la declarante, había dejado una conversación abierta en la red social Facebook. Que luego, recibió las captura de pantallas de la misma, la que fuera entablada entre M. H. G., y su pareja J. M., quienes resultan ser los progenitores de los menores mencionados, encontrándose ellos actualmente separados, por lo que los niños residen en la vivienda de J.- Al leer la conversación, advirtió que J. y M. se referían a sus hijos y manifestaba M. “se me puso la verga dura (.) quiero ver ese culito tan rico de X XX (.) porque no puedo tener a XXX sola (.) tampoco soy un violador sé que es mi hija no voy a estar todo el tiempo tocándola”, respondiendo J. “ya sé, pero yo también quiero estar”, y se observa también una fotografía en la que se vislumbra una mano femenina introduciéndole un dedo en la vagina de una nena.- * captura de pantalla de la red social Facebook de fs. 4/10 y 28/32: Luce las capturas de pantalla de la conversación mantenida entre el usuario de Facebook “XXX” y “Laah XXX Deeh Tigre” -siendo el perfil de esta última en la red social mencional “facebook.com/J.M.12532”, en donde en primer término reza “Empezaste a compartir video.Tú y Laah ya pueden verse” y seguidamente surge una imagen en la que se observa la imagen remitida por el usuario mencionado en segundo término consistente en la vulva de una niña y la introducción de un dedo femenino en su vagina, . Luego continua la conversación que seguidamente se transcribe: “usuario “M. Angel”: Porque no puedo traer a XXX sola? usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Nooo usuario “M. Angel”: Jorge tampoco soy un violador se que es mi hija no voy a estar todo el tiempo tocandola usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Yase pero tan bien quiero estar usuario “M. Angel”: Estar para que? usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Ya saves para que usuario “M. Angel”: Desimelo. Y decilo bien cochino usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Para comer el ponchito usuario “M. Angel”: Mmmm que cochina usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Soi asi” Luego, consta la frase “Dejaste de compartir video” y continúa la conversación: usuario “M. Angel”: Sos mi putita usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Siiiii usuario “M. Angel”: Y XXX que es? usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: La segunda putita usuario “M. Angel”: Y yo que soy usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Sos mi papito usuario “M. Angel”: Se me puso la verga dura. Y mis ponchitos. Quiero verlos y los culitos tambien. Y jor usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Para usuario “M. Angel”: Quiero ver ese culito tan rico de XXX. Te ablo por whatsapp usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Siiii” Luego continúa: usuario “M. Angel”: Quiero fotos usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Hola usuario “M. Angel”: Hola puti. Quiero algo usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Pero duerme” * reconocimientos médicos de fs. 12, 13, 39 y 40: De lo vertido a fs.12 se desprende que la XXX ingresó a fin de realizarse el informe médico acompañada por su abuela Irma G., ludiéndose constatar que en su zona genital que presentaba “himen de bordes regulares leve puntillado equimótico en hora 2 compatible a reciente data (menor a 7 días) sin desfloración, labios mayores y menores acordes a sexo y edad de coloración conservada sin lesiones, vulva de coloración conservada. Región anal se observa figura anal en ora 12 de antigua data, pliegues radiados conservados, tonicidad de esfínter conservadas y acordes a sexo y edad”. En el informe médico complementario de fs. 40, fue consignado que las lesiones verificadas en la menor XXX resultan ser compatibles con la introducción o la penetración de un elemento duro y de bordes romos o similar, como podría ser un pene humano en erección como también de un dedo, de forma tal que logra vencer la elasticidad fisiológica anatómica anal causando así las lesiones descriptas.- Asimismo, de lo plasmado en el informe médico de fs. 13, realizado respecto de XXX, quien ingresó acompañado de Jorge Fernández, fue establecido que el menor presentaba cicatrices en cara externa de brazo izquierdo, herida excoriativa compatible con quemadura que el menor refirió que se la hizo con un encendedor. Fue certificado que en su zona anal presentaba una leve disminución de tonicidad esfinteriana, fisura anal en hora 12 de antigua data, pliegue radiado levemente borrado en hora 6, coloración conservada, pene acorde a su sexo y edad de coloración conservada sin lesión alguna. Vinculado a ello, en el informe ampliatorio de fs. 39 se consignó que las lesiones verificadas en el menor XXX resultaban ser compatibles con la introducción o penetración de un elemento duro y de bordes romos o similar, como podría ser un pene humano en erección, de forma tal que logra vencer la elasticidad fisiológica anatómica anal. * informes de la operadora del C.A.V. de fs. 20/21, 106/107 y 120/121: A fs.20/21 la Lic. Verónica Grau informó que en primer término se entrevistó con la Sra. B. Giselle G., quien refirió que tomó conocimiento por parte de su hijastro Cristian Eduardo Rueda que sus sobrinos nietos XXX y XXX habían sido abusados. Refirió que si bien nunca había sospechado que algo así pudiera estar sucediendo, dio cuenta que el descuido y el mal trato resultaba continuo y visible.- Respecto de la entrevista mantenida con XXX, refirió que impresionó con un lenguaje y funcionamiento por debajo de lo esperado para su edad cronológica, presentando dificultad para vincularse y mantener la atención, manifestando en forma espontánea en su relato “mi papá M. me chupa la cara (.) y a mí no me gusta”.- * informe del SubComisaro Fernández de fs. 36/38: Dio cuenta que se entrevistó con el Sr. Jorge César Fernández, hermano por parte de madre del encausado M. H. G., quien dio cuenta que el día 02 de junio de 2017 su tía B. Giselle G. lo llamó telefónicamente y le comentó que había un problema sobre el que tenían que hablar, por lo cual, s apersonó en la casa de su madre, sita en la calle Arenales nro. 3110 de la localidad de Virreyes, en donde fue puesto en conocimiento que M. y J. mantuvieron una conversación sobre los hijos que poseen en común, exhibiéndole en ese momento la misma.- Luego Jorge manifestó que se entrevistó con su hermano M., quien le pidió disculpas por lo ocurrido mientras lloraba, pero nunca dio pormenores de lo acontecido. Seguidamente, el día 5 de junio de 2017 radicaron ante personal policial la pertinente denuncia, la cual le fue recibida a su tía B. y luego, acompañó a su sobrino XXX el en el momento en que le realizaron el correspondiente reconocimiento médico.Refirió que en tal circunstancia la médica que lo revisó le informó que se encontraba muy flaco, y que XXX se resistió a darse vuelta a fin de que lo revisaran en su zona anal, señalando la doctora al respecto que no quería porque sabía lo que le iba a pasar. Que finalmente, se logró llevar a cabo la constatación médica, siéndole informado que efectivamente XXX presentaba lesiones compatibles con abuso sexual.- Como colofón, dejó constancia que Jorge Fernández le entregó el teléfono celular de su hermano M., el cual tenía en su poder, el cual fue reservado en sobre cerrado.- * fotografías de fs. 33/35 y 45/47: A fs. 35 lucen las vistas fotográficas obtenidas respecto del frente de la vivienda de sendos encartados, a fs. 34 las vistas obtenidas de la red social Facebook en donde se observa a la prevenida M., a fs. 45/47 lucen los elementos hallados en poder de la nocente M. al momento de su aprehensión los cuales luego fueran reservados como efectos.- * informe del Servicio Local de fs. 56/59: Se colige que se hicieron presentes en la Sede del Servicio Local el día 5 de junio de 2017 los Sres. B. G. G. y J. C. F., tíos de XXX y XXX, dando cuenta que tomaron conocimiento que los menores podrían ser víctimas de prácticas sexuales por parte de sus padres, J. M.y M. G. Que ese mismo día, tras haber realizado la denuncia de rigor, fueron anoticiados en dicha repartición en torno a las lesiones extragenitales y genitales que los niños registraban. Asimismo, se dejó constancia que fue citada la. Sra. J. M. para el día 6 de junio de 2017 ante ese Servicio junto a sus tres hijos mayores (XXX, XXX y XXX), oportunidad en la que se efectivizó su aprehensión. Finalmente, desde dicha repartición de dispuso una medida de protección institucional en relación a los menores.- * copia certificada de D.N.I. de fs. 86/90vta:Obran en copia certificada los D.N.I. de los menores XXX, XXX, XXX, XXX y XXX, respectivamente, desprendiéndose respecto de los dos primeros que su madre resulta ser J. B. M., y su padre M. H. G., datos que resultan coincidentes con los vertidos en la partidas de nacimiento de fs. 141 y 142.- * fotografías de fs. 163/164: Lucen las fotografías extraídas respecto del frente de la vivienda sita en la calle Arenales nro. 3110 de Virreyes, partido de San Fernando, y de la ubicada en la arteria Alvear nro. 1451 de San Fernando.- * constancias actuariales de fs. 167 y 196: A fs. 167 fueron detallados los elementos que fueran incautados en poder de la prevenida M. al momento de su aprehensión, los cuales se observan en la fotografía obrante a fs. 197 mientras que a fs. 196 fueron enumerados los elementos secuestrados en el marco del allanamiento realizado en las viviendas de los encausados.- * declaración en los términos del art. 308 del C.P.P. de M. H. G. de fs. 69/70vta: Refirió que posee dos hijos con J. B. M., XXX y XXX, aclarando que J. posee tres hijos más, XXX, XXX y XXX.- Dio cuenta que hacía meses que no veía a sus hijos, a excepción de la semana anterior a prestar declaración, oportunidad en la que J. llevó a XXX a la casa de su progenitora en horas de la tarde. Puntualizó que en aquel encuentro no permaneció en ningún momento solo con su hija. En cuanto a su vínculo con J. M., dio cuenta que la conocía aproximadamente hacia 7 años, que convivieron durante 3 meses, y que tras la separación J. residió junto a los menores en la finca de la calle Alvear. Asimismo, manifestó “De lo único que soy culpable es de haber seguido esa conversación del Facebook.Que fue el miércoles pasado y la tuve con J., que le digo “Jorge”. Que yo estaba en mi casa cuando estaba manteniendo esta conversación por Facebook a través de mi celular” * informes periciales de fs. 489/491 : Informó la Lic. Buitrago que en primer término se entrevistó con la Sra. B. Giselle G. e Irene Adriana G., tía y abuela de los menores víctima, respectivamente, y luego, lo hizo con la menor XXX, quien se mostró cuatelosa en la hora de juego diagnóstica explorando los juguetes. No obstante ello, señaló que en razón de la corta edad de la niña, “no cuenta con recursos emocionales y cognitivos plenamente desarrollados que le permitan hacer frente a una peritación (.) La total imposibilidad de un niño tan pequeño para comprender no sólo la situación en que se encuentra respecto del proceso judicial, sino también las consignas necesarias para llevar adelante la evaluación solicitada imposibilitan la posibilidad de dar cuenta en los puntos de pericia”.- Seguidamente, y en relación al menor XXX, señaló que “Se lo advierte con manifestaciones de bloqueo emocional o indicadores de inquietud, ansiedad que dan cuenta de un psiquismo que ha sido expuesto a situaciones desbordantes donde no hubo otro que contenga, sino todo lo contrario se infiere ha quedado expuesto a los vaivenes afectivos de los otros, lo que pone en evidencia su posición ante la situaciones de violencia padecidos”.- * pericia psiquiátrica de fs. 515/516: Concluyó la Lic. Harlap que M. H. G. no presentaba trastornos de las funciones psíquicas ni alteraciones psicopatológicas que deterioren la función judicativa, encontrándose el criterio de realidad conservado, pudiendo discernir, discriminar, razonar y valorar con claridad; y agregó que si bien el nombrado dio cuenta de consumo de alcohol y estupefacientes, ello no alcanzada el grado de adicción.Dio cuenta también que el encausado exhibió un relato evasivo y de características proyectivas y exculpatorias, evididenciándose indicios de una modalidad vincular en la cual los límites y roles quedan desdibujados y puestos al servicio de tendencias egocéntricas. Refirió también que no se observó implicación subjetiva respecto de los hechos imputados, y tampoco apareció angustia o sentimientos de culpa en relación a los mismos. * pericia psiquiátrica de 606/608: Determinó la Lic. Lugarini, perito psiquiatra, que la encausada J. B. M. presenta “un cuadro de insuficiencia de sus facultades en grado de retraso mental leve” y “no presenta ningún tipo de enfermedad mental psicótica, siendo su capacidad judicativa insuficiente, si bien dicha insuficiencia no le impide valorar la norma”.- En lo concerniente a la necesidad de realización de un tratamiento psicoterapéutico y/o psicofarmacológico, señaló que sería aconsejable con el objetivo de lograr una posición más reflexiva acerca de la postura exculpatoria e indiferente que sostiene. Se estableció también que se pudo “objetivar un cuadro de retraso madurativo en la persona de la causante, pero dicho retardo no le impide diferenciar lo que esta bien de lo que esta mal, como también saber sobre el delito que se le imputa y las consecuencias que de él se desprenden. Dicha insuficiencia de sus facultades mentales no son tan profundas que le impidan valorar una norma, pero la convierten en un sujeto más vulnerable e influenciable. Es opinión de esta perito que las capacidades de comprensión y el direccionar de los actos, al momento de los hechos, si bien resultan limitadas, las mismas son suficientes”. Por su parte, en lo que concierne a la esfera afectiva, la Lic. señaló que “muestra disociación ideoafectiva respecto de los hechos que se le imputan. Expresa en su discurso formal cierto arrepentimiento en relación a lo actuado, pero no termina de internalizar la gravedad del hecho en autos”.- * pericias psicológicas de fs. 625/632: Las Lic. Olavarria y Grispun, ambas peritos psicólogas oficiales de este Depto.Judicial, señalaron que “Al hablar de los hechos denunciados y con respecto a sus hijos, muestra una actitud defensiva y desafectivizada tendiendo a negar, a pesar de las evidencias y estudios médicos realizados que constan en autos, hecho de que todos sus hijos tienen signos de haber sido abusado sexualmente, físicamente y emocionalmente. La examinada tiende a proyectar la responsabilidad de lo sucedido en terceras personas, excusándose en la imposibilidad de cuidar de ellos cuando debía trabajar, minimizando el daño que pudieron haber sufrido por parte de otros familiares y el hecho de estar expuestos a un contexto de violencia como el que vive la familia de origen de la causante”.- Por su parte, se estableció que durante el examen oscila entre un adecuado control de los impulsos hostiles y sexuales; y el fracaso de las defensas rígidas y estereotipadas, evidenciándose por esto en su conducta y en las pruebas indicadores de impulsos agresivos y conductas libidinosas.- Se señaló también que la causante dispone de recursos limitados e implementa la disociación de manera rígida, existiendo escasa capacidad de movilización y conexión afectiva. Vinculado a ello, también se estableció que “En la causante se observa que las emociones se encuentran totalmente disociadas del resto de la personalidad, teniendo por ello, gran dificultad para conectarse con los afectos. Por sus características de personalidad, la evaluada puede mostrar sentimientos de hostilidad encubierta hacia los otros si no satisfacen sus demandas y presentar un estilo pasivo-agresivo en sus relaciones (.) En cuanto al área relacional, de acuerdo a sus características subjetivas, sus reacciones son más indiferenciadas debido a que hay cierta carencia en el reconocimiento de las necesidades del otro, por lo cual tiene a actuar la dependencia (.) muchas veces la sobre dependencia, se expresa a través de relaciones sexuales promiscuas por necesidad de contacto corporal. Con respecto a la calidad de sus vínculos, se detectaron indicadores de lazos caracterizados por gran dosis de destructividad y componentes agresivos.De acuerdo a sus rasgos de personalidad la evaluada tiene a negar sus problemas psicológicos y tiende a proyectar la culpa sobre los demás, no acepta la responsabilidad por las consecuencias de sus conductas y suele exhibir un comportamiento auto indulgente” A modo de conclusión fue señalado que la encausada M. presenta “una personalidad con rasgos psicopáticos y perversos; su comportamiento se caracteriza por ser egocéntrico, inmaduro, con escasa capacidad empática e importantes dificultades en la identificación (.) En la causante se puede apreciar una deficiente internalización de las pautas de costumbres y normas socioculturales, ya que la prohibición del incesto, determinación instintiva, concepción psicológica, regla social y construcción cultural que lo prohíbe, es renegada por ella no existiendo entonces diques represivos que contengan su desborde pulsional ni los de su entorno” Seguidamente, y en relación al coimputado G., se estableció que presenta un trastorno de personalidad borderline caracterizado por los esfuerzos desesperados que hace el nombrado para evitar el abandono real o imaginario de su objeto de amor. Asimismo, se consignó “El examinado es una persona ensimismada y retraída que tiene dificultad para establecer nuevas relaciones; y que además, presenta fluctuaciones en su estado de ánimo, teniendo un tono generalmente pesimista. Es un sujeto susceptible, tenso, con poca capacidad de expresión, cauteloso y que tiene temor a nuevas frustraciones por haber padecido experiencias traumáticas”.- Por último, se concluyó que el trastorno de personalidad borderline que presenta G. trae aparejado problemas en diversas áreas, tales como la conducta interpersonal, el estado de ánimo y la autoimagen.Por tal motivo, se estimó que sus relaciones interpersonales suelen ser inestables e intensas y caracterizadas entre extremos de idealización y desvalorización, junto a la presencia de impulsividad en distintas esferas de su vida (sexualidad, gasto de dinero, abuso de sustancias tóxicas, etc.), a cambios acentuados respecto del estado de ánimo básico con pasaje a la depresión, la irritabilidad o la ansiedad de corta duración; a la ideación suicida, y a la acentuada y persistente perturbación de la identidad, todo lo cual se encuentra asociado a los esfuerzos que el encartado lleva adelante tendientes a evitar abandono real o imaginario del otro.- * planillas de antecedentes de fs. 410/412: Se desprende que los encausados G. y M. no registran antecedentes condenatorios.- * informe del Servicio Local de San Fernando de fs. 379/381: Lucen las actas labradas como consecuencia de las entrevistas realizadas en dicha dependencia con la Sra. B. G., en las que dio cuenta de las conductas de XXX, tales como “bajarse los pantalones en el jardín y hacer caca en el medio de todos” y “XXX en la mesa cuando cenamos cuenta todas las cosas que vio”, como también el inicio de tratamiento psicológico por parte de XXX y la buena adaptación de la menor XXX en su nuevo ámbito.- * acta de procedimiento de fs. 42/43: Se desprende que el día 7 de junio de 2017 siendo las 11.00 hs. el Oficial Amico junto al Sargento Esquivel, la Oficial Subinspector García Nieto y Sgto. Brandán, se constituyeron en el Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de Niños, ubicado en la calle Hendry Durant entre sus pares Gral. Lavalle y Constitución de la localidad de San Fernando, lugar en donde luego de poner en conocimiento su carácter de efectivos policiales, identificaron a J. B. M. y procedieron a su aprehensión.Asimismo, se dejó constancia que se incautó en poder de la nombrada su teléfono celular marca Samsung que poseía una funda transparente con vivos violeta y la bijouterie que llevaba en sus manos, elementos estos que luego de ser exhibidos durante la audiencia de debate, los testigos los reconocieron como aquellos encontrados en poder de la encartada.- * Pericia de Gendarmería de fs. 208 y ss. Realizada por el Primer Alférez Luis Ramón Duarte. En primer lugar se identificaron los objetos de estudio, tratándose de un teléfono celular marca Samsung modelo SMG532M, con su correspondiente numero de IMEI y tarjeta SIM de la firma Personal, con tarjeta de memoria de 4 GB identificado como teléfono n° 1; luego un teléfono marca Samsung modelo SMJ510MN, con su correspondiente IMEI, tarjeta SIM de la firma Movistar y tarjeta de memoria de 16 GB identificado como teléfono n° 2. Tal como explicó e l testigo, conforme luce del estudio pericial, se hizo un relevamiento completo de los equipos, pero previamente se encriptó la información que los mismos contenían para evitar adulteraciones y pérdidas de material. El contenido del teléfono n° 1 se registró en el DVD n° 1 y el del teléfono n° 2, en el DVD n° 2 (ver fs. 220). – Obra a fs. 237 planimetría de la finca sita en A. xxxx de San Fernando, juntamente con planas fotográficas que ilustran los diferentes ambientes (fs. 238/241) A fs. 242 hay una planimetría de la finca de la calle A. xxxx, de San Fernando, y sus correspondientes fotografías a fs. 243/244. – A fs. 254 y ss. el Comisario Christian Daniel Blanco realizó el estudio pericial del material enviado por la Gendarmería nacional, recavado de los teléfonos celulares de los imputados. El teléfono n° 1 -cuyo usuario es M. H. G.- contenía los siguientes datos:* se imprimieron 6 imágenes de una menor; claramente se puede observar que la menor se encuentra acostada sobre una sábana o manta de color celeste y con un motivo tipo flor con pétalos. Se observa la vulva y el ano de la niña, y en dos de ella, la niña se toca la vulva (fs. 4 de la pericia) * estas imágenes llevan el nombre ‘.thumdata5’ lo que implica que se corresponden con archivos temporales, estuvieron en la galería de imágenes pero fueron borradas. * A fs. 6 de la pericia se ven tres imágenes. En dos de ellas se observa a la imputada junto a un menor de edad masculino, recostados en una cama con sábanas de un tono azul combinada con bastones blancos. En otra imágen se observa la vulva de una menor; más abajo una captura de un video en donde la imputada acaricia la vulva de la menor, destacando que la niña se encuentra recostada en las mismas sábanas que las fotografiadas más arriba. * A fs. 7 y 8 de la pericia, otras capturas del mismo video (que se reprodujo en la audiencia de debate) donde se ve con claridad que la imputada acaricia la vulva de la niña, luego se lame los dedos y continúa acariciando la vagina de la pequeña; en la mano de la mujer se aprecian anillos. * A fs. 9 de la pericia se consignaron capturas de pantallas de videos con contenido de pornografía infantil (niñas realizando sexo oral a un adulto). * También se consignó que en el historial del navegador Chrome de búsqueda del imputado G., el interés del sujeto estaba puesto en hallar relatos de pedofilia, incesto, aficionados al incesto, chat con pedófilos, porno infantil, etc. (ver fs. 11 de la pericia). * También la pericia permite apreciar diferentes planas fotográficas de la imputada M., junto a sus hijos menores XXX y XXX. Vemos a´si que a fs. 280 donde se la puede ver a M.de cuerpo entero, y en sus manos se aprecian los anillos plateados que habitualmente usaba. * A fs. 283 fotografías de la menor XXX, fechadas el 02/05/2017 donde en primer plano se aprecia tanto la vulva como la parte trasera desnuda de bebita. * A fs. 284 nuevamente XXX fue fotografíada, el día 05/05/2017 en las cuales en las cuales, en una de ellas se puede apreciar la mano femenina de quien sabemos que es M. (por sus anillos) abriendo los labios de la vagina de la menor y en la misma hoja, el experto remarco una imagen del día 06/05/2017 donde se puede observar claramente la misma frazada que cubre la cama donde el día anterior se le practicaron las maniobras sexuales a la nena. * A fs. 285 imágenes del 30/05/2017: en una de ellas la niña luce una remera color amarillo, acostada sobre una cama y tres planas más, de la misma fecha, donde la menor continua con la remera amarilla, pero la han desnudado de la cintura para abajo y en la primer foto se ve en primer plano las partes pudendas de la bebe; en la segunda se le introducen los dedos en el ano (mano con los anillos) y en la posterior plano del orificio anal de la menor, completamente dilatado. * a fs. 286 otra plana fotográfica de la menor con la remera amarilla y su humanidad al aire. * También se obtuvieron a fs. 287 y ss. imágenes y videos de pedofilia ya mencionados. Hasta aquí la prueba de la causa.- Luego de un análisis de los datos colectados durante esta pesquisa, reproducidos mayormente durante el debate he llegado a la conclusión que -efectivamente- los sucesos han ocurrido tal como propuso la Sra. Fiscal. Es menester aquí recordar que el juicio llevado a cabo en esta causa dirimió si J. M. y M. G.sometieron sexualmente con acceso carnal y otras prácticas, juntos o separados, a XXX -de un año y medio de edad-, y a XXX -de cinco años-, tratándose ambos de los hijos de los encartados.- Abundante prueba se ha reproducido durante las audiencias; comparecieron diecisiete testigos, se evaluaron diferentes pruebas periciales, informes médicos, psicológicos, psiquiátricos y documentación varia. Todos esos elementos me han llevado al convencimiento de que la Sra. Fiscal ha logrado acreditar acabadamente su hipótesis de trabajo y – consecuentemente- G. y M. deberán ser encontrados responsables. Hay varios puntos que no vienen controvertidos y que hacen a la imputación: * XXX y XXX son hijos de J. M. y M. G. No solamente los encartados no lo han negado, sino que los testigos familiares de ambos han depuesto en tal sentido y la prueba documental acredita inequívocamente la filiación invocada. Va de suyo que la edad de los niños, al momento de los hechos que los victimizaron, tampoco se ha cuestionado: XXX contaba con un año y medio; XXX, con cinco años. * Ambos menores tienen rastros de actividad sexual inapropiada para su edad. Teniendo a la vista los reconocimientos médicos que han sido incorporados por su lectura, contamos con la certeza de que XXX tenía secuelas de haber sufrido acceso vaginal y anal con elementos compatibles con objeto duro y romo, similar a pene humano o dedo; mientras XXX también tenía sintomatología compatible con acceso carnal vía anal, reflejado ello en la fisura anal constatada. * Las planas fotográficas y los videos que fueron recuperados mediante las experticias llevadas a cabo por la Acusación, permitieron determinar sin lugar a dudas que la menor XXX fue sometida a prácticas sexuales indebidas por parte de su madre, J. M.Tan contundentemente demostrado ha quedado ello que ni la propia defensa pudo hilvanar argumento alguno a tal respecto (ver alegaciones finales contenidas en el acta de Debate). * Ni XXX María ni XXX mantienen -a la fecha- trato con sus padres; mientras XXX se encuentra en una institución (Fundación COR) por orden judicial, en estado de adoptabilidad, la pequeñita se encuentra bajo la guarda de su tío paterno Jorge César Fernández, quien ha manifestado intención de adoptarla, junto a su esposa Florencia. * Es prueba de la causa que ni M. ni G. son inimputables. Conforme los estudios periciales que se realizaron a su respecto, ambos se encontraban en condiciones de participar del juicio, comprenden sus acciones, las dirigen y se hallan dentro de la normalidad jurídica. Tal como han sido definidas las estrategias de las partes y luego de haber analizado la prueba rendida en forma oral, y aquella escrita incorporada por lectura, tengo para mí que lo relativo a la materialidad infraccionaria del delito que ha traído a juicio la Sra. Fiscal, no está en discusión ni en relación a XXX ni en perjuicio de XXX. Mientras la autoría de M. en cuanto a los hechos que victimizaron a XXX viene menos discutida, aquí subsisten algunas controversias en punto a la responsabilidad de G. respecto de los episodios que alcanzan a XXX y al grado de intervención en aquellos contra XXX.- En mi opinión, la Sra. Fiscal ha logrado demostrar que ambos encartados han tenido la misma responsabilidad en los hechos, materia de enjuiciamiento. Veamos. Efectivamente el develamiento de los sucesos aconteció cuando Cristian Rueda, conocido de M. G., para su sorpresa encontró en su computadora que su amigo había dejado una conversación abierta proveniente de la red social Facebook, que mantenía con su actual pareja, J. M. Veamos el contenido de la conversación, aportada en autos como fotografías de pantalla, que rolan a fs. 4/10 y 28/32: conversación mantenida entre el usuario de Facebook “H.M.” y “Laah XXX Deeh Tigre” -siendo el perfil de esta última en la red social mencionada “facebook.com/J.M.12532”, en donde en primer término reza “Empezaste a compartir video. Tú y Laah ya pueden verse” y seguidamente se observa la imagen remitida por el usuario mencionado en segundo término consistente en la vulva de una niña y la introducción de un dedo femenino en su vagina. Luego continua la conversación que seguidamente se transcribe: usuario “M. Angel”: Porque no puedo traer a XXX sola? usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Nooo usuario “M. Angel”: Jorge tampoco soy un violador se que es mi hija no voy a estar todo el tiempo tocandola usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Yase pero tan bien quiero estar usuario “M. Angel”: Estar para que? usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Ya saves para que usuario “M. Angel”: Desimelo. Y decilo bien cochino usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Para comer el ponchito usuario “M. Angel”: Mmmm que cochina usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Soi asi” Luego, consta la frase “Dejaste de compartir video” y continúa la conversación: usuario “M. Angel”: Sos mi putita usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Siiiii usuario “M. Angel”: Y lus que es? usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: La segunda putita usuario “M. Angel”: Y yo que soy usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Sos mi papito usuario “M. Angel”: Se me puso la verga dura. Y mis ponchitos. Quiero verlos y los culitos tambien. Y jor usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Para usuario “M. Angel”: Quiero ver ese culito tan rico de XXX. Te ablo por whatsapp usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Siiii” Luego continúa: usuario “M. Angel”: Quiero fotos usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Hola usuario “M. Angel”: Hola puti. Quiero algo usuario “Laah XXX Deeh Tigre”: Pero duerme” La conversación no necesita subtitulados. Pero si alguna duda cupiera sobre el contenido de la charla, debemos recordar que se trata de un intercambi o de mensajes entre J. M. y M.G., donde éste último le pide a la mujer que le ‘traiga a XXX’, en alusión a la bebé XXX, hija de ambos. Ella le dice que no se la va a llevar ‘porque quiere estar’; a lo que él insiste en que la lleve porque ‘no es un violador, y tampoco la va a estar tocando todo el día’. Este tramo de la conversación denota que la niña se encontraba con la madre y que cuando el imputado le pide que ‘se la lleve’, alude a su domicilio -sito en calle A. xxxx, de San Fernando-; ella (M.) se niega, pero no porque le parezca mala o descabellada la propuesta, sino porque ‘quiere estar presente’, denotando entonces cierta habitualidad en el comportamiento que involucra a la bebita y los imputados. Esto surgirá luego de lo que sigue de la conversación, cuando para referirse a la mujer, se la califica de ‘mi putita’ y cuando se refieren a la niña, ella es ‘la segunda putita’. Huelga aclarar qué quiso decir G. cuando le dijo que quería ‘comer el ponchito’ o le pidió a M. fotos de la niña (particularmente de su trasero, al que calificó de ‘rico’), teniendo en cuenta el contenido de las imágenes que ya habían sido remitidas, de la vulva de la menor. Afortunadamente las pretensiones de G. fueron insatisfechas porque la niña dormía, según informó M. al culminar la conversación.- Teniendo en cuenta -entonces- lo que surgía de la conversación entre estos adultos, el joven Cristian Rueda inmediatamente habló con B. G., tía materna del imputado y para entonces, pareja de su padre. La Sra. B. G., con el estupor que la noticia le causó, convocó a una reunión familiar en la que -lógicamente- decidieron radicar la denuncia pertinente, no sin antes tomar recaudos con los menores para que cualquier situación de violencia sexual o descuido parental se interrumpiera. Así se formalizó la denuncia de fs.2 por parte de la mencionada B., quien además aportó copia de las conversaciones y de las impactantes fotografías. XXX y XXX quedaron por un escaso tiempo a cargo de la denunciante; luego el niño permanecería unos días más con la abuela paterna, para finalmente tomar concreta intervención el Servicio local de San Fernando, procediendo a su institucionalización. XXX quedó al cuidado de Jorge César Fernández, hermano del imputado G. Me voy a detener en este punto, pues además de ser el guardador de XXX, Jorge C. Fernández realizó un aporte importante en la causa. Tal como él explicó durante el juicio, mantuvo una charla privada con su hermano que no reprodujo durante la audiencia, mas aclaró que a fin de evitar que G. se comunicara con su pareja M., le pidió a su hermano que le hiciera entrega de su teléfono celular, el que voluntariamente G. le dio. Trataré aquí la nulidad impetrada por la Defensa. Voy a responder la nulidad introducida por la Sra. Defensora en punto a invalidar el aporte que Jorge César Fernández realizó del teléfono de su hermano a la policía de investigación. La Sra. Defensora sostuvo que el hermano de su asistido no había sido notificado -previo a la entrega del teléfono-, que existía la manda del art. 234 del CPP, que tacha de nulidad todo aporte testimonial que realice un pariente directo de imputado. Dice el art. 234 del Ceremonial: “No podrán testificar en contra del imputado, bajo sanción de nulidad, su cónyuge, ascendientes, descendientes o hermanos, a menos que el delito aparezca ejecutado en perjuicio del testigo o de un pariente suyo de grado igual o más próximo al que lo liga con el imputado.”. La prohibición tiene por fundamento las leyes de la naturaleza, los vínculos de sangre, del cariño y del amor. En cuanto al parentesco no se hace distinción si debe ser legítimo o natural. la excepción: el mayor afecto debe promediar.Así lo explica Pedro Bertolino, en Código Procesal Penal de la Pcia. de Bs. As., comentado y concordado, de Ed. Depalma, pág. 278 con remisión a la pág. 330 y ss.- Como a toda norma, para su interpretación debe dársele un sentido. Está claro que lo que el Código ha querido es que una persona que sabe o conoce circunstancias incriminantes de su familiar directo no se vea en el dilema moral de tener que delatarlo con la autoridad judicial. De modo que -sabiamente- lo que el legislador ha querido es darle una herramienta a aquélla persona a quien le pesaría más ‘entregar’ a su pariente que cargar con el conocimiento de un hecho criminal perpetrado por éste. Ahora bien. Las nulidades -sabido es- tienen un criterio de interpretación restringido. De modo que debe estarse siempre por la validación de los actos o eventualmente, su saneamiento. Y ello tiene también su lógica: los procesos deben ir avanzando hacia etapas posteriores y definitorias con el menor riesgo de retrotraerlos a instancias ya superadas. Teniendo en cuenta estos dos aspectos, vemos que en el caso de marras Jorge C. Fernández – una vez que su tía había radicado la denuncia, aclarando que él no lo había hecho porque era ‘el hermano del imputado y era mejor que fuera B. quien lo hiciera, puesto que además fue ella la que tomó conocimiento de los hechos’- fue entrevistado por personal policial que se encontraba a cargo de la investigación, e hizo entrega del teléfono de G., que él conservaba para su debida custodia, asegurándose que el artefacto no hubiera sufrido ninguna modificación.La única intención que tuvo el testigo y así lo explicó en el juicio fue proteger a los menores, que en términos jurídicos debe ser interpretado como ‘el interés Superior del Niño’.- En ningún momento Fernández dudó sobre qué era lo que correspondía hacer con el teléfono de G., nunca tuvo contradicciones al respecto; sabía que hacer la denuncia del dramático hecho que habían conocido era lo mejor para la familia e implicaba que iban a tener que profundizar en la investigación, con la consecuente intromisión a la privacidad del aparato de telefonía celular de su hermano, entre otras cosas. La manda del art. 234 del Ceremonial -en este caso concreto- no resulta de aplicación, puesto que Fernández no formuló imputaciones en contra de su hermano, ni declaró testimonialmente en su perjuicio; él lo que hizo fue aportar un elemento de prueba del que desconocía si había o no algo que pudiera comprometerlo; y por cierto, el interés de Jorge Fernández no estaba puesto en proteger el vínculo fraterno que lo une a G., sino en que se descubra la verdad de hechos que afectaban directamente a dos niños (sus sobrinos), uno de los cuales, a la fecha, quiere como una hija y está ocupándose de que ello así quede determinado. Esta última fue la razón por la cual se permitió durante el debate que Jorge C. Fernández pudiera declarar. En los hechos, el testigo hoy mantiene un vínculo más fuerte y directo con XXX, víctima de causa, que con G., el imputado. Recordemos que es su guardador, por orden judicial y va en vías de adoptarla. No hay ningún argumento válido que permita fundamentar que la entrega del celular que Fernández hizo, es nula. Como tampoco hay una razón lógica o legal para que la policía no recepcionara el aparato de teléfono de manos de Fernández, presumiendo que de allí pudiera obtener prueba valiosa para la causa.En mi opinión, las garantías establecidas en el Código de procedimiento están pensadas para que los ciudadanos nos podamos defender de cualquier intento de abuso del poder público. Si yo NO quiero perjudicar a mi familiar, pues sé cosas que lo podrían incriminar en la comisión de un delito, tengo el derecho de que no se me obligue a declarar en su contra y si me ‘extraen’ una declaración en su contra, bajo mi férrea intención de NO querer perjudicarlo, esa declaración será nula, porque tengo el derecho de que el vínculo parental sea ponderado en forma superior al derecho del Estado a pesquisar los eventos criminales. Ahora, si yo no tengo ningún conflicto moral y deseo profundamente colaborar con la Justicia en el develamiento de un episodio ilícito cometido por mi familiar, y aún más, la presunta víctima es un menor de edad a quien me interesa especialmente proteger y tutelar, NO hay ya lazo sanguíneo o parental a proteger que esté por encima de ese deseo. Esa es la razón por la cual, entiendo, no hubo una introducción inválida del teléfono de G. De otra parte, y más allá de lo que fue encontrado dentro de su teléfono, también podía pasar que no hubiera ningún elemento incriminante. Y nadie hubiera cuestionado la intervención estatal sobre Jorge C. Fernández con el argumento del vínculo de sangre. Esta misma línea argumentativa fue la que determinó la resolución del caso “GONZALEZ MARIANO P/ ABUSO SEXUAL CON ACCESO CARNAL AGRAVADO POR EL VINCULO (cometido por ascendiente) BAJO LA MODALIDAD DE DELITO CONTINUADO, EN CONCURSO REAL CON EL DELITO DE ABORTO EN GRADO DE TENTATIVA INIDONEA – MERCEDES” Expte.PXR 9021/17 (1859/18) – TRIBUNAL ORAL PENAL DE LA TERCERA CIRCUNSCRIPCIÓN DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES – 21/02/2019, en la que se analizó la problemática emergente del llamado a declarar de una víctima que es hija del acusado y hermana de la víctima pesando sobre ella, según la regulación procesal local, una prohibición de declarar pero, no obstante ello, la testigo desea declarar con el propósito de que se haga justicia. Se ponen en tela de juicio conceptos tales como “cohesión familiar” y el derecho a ser oído de una persona sobre hechos vividos en su infancia. Allí se dijo: “.la naturaleza de la norma responde a la protección de la cohesión familiar, y en tal caso en algunas ocasiones resulta conveniente para que la norma sea operativa extenderlas a personas no contempladas en el código y en otras ocasiones como la que nos ocupa corresponde inaplicar la norma, toda vez que se advierte con la misma denuncia de que no existe cohesión familiar entre la testigo, cuyo testimonio motivó esta incidencia, y el imputado de autos.”. (el resaltado es mío) Por esos motivos, propongo al acuerdo que no se haga lugar a la Nulidad impetrada por la Defensa y consecuentemente sea válido el ingreso del teléfono celular del encartado G. y el resto de la prueba producida. Superado este asunto, continuemos con el análisis de la prueba. Más tarde se procedió con el imperioso reconocimiento médico sobre las criaturas. I. A. G., madre del imputado G. y abuela de los niños, acompañó a XXX mientras fue revisada por la médica legista. Por su parte, Jorge Cesar Fernández ingresó con XXX para dicho menester. La forense fue muy precisa al describir la lesionología de los niños.En el caso de XXX detalló: “himen de bordes regulares leve puntillado equimótico en hora 2 compatible a reciente data (menor a 7 días) sin defloración, labios mayores y menores acordes a sexo y edad de coloración conservada sin lesiones, vulva de coloración conservada. Región anal se observa fisura anal en hora 12 de antigua data, pliegues radiados conservados, tonicidad de esfínter conservadas y acordes a sexo y edad”. En el informe médico complementario de fs. 40, fue consignado que las lesiones verificadas en la menor XXX resultan ser compatibles con la introducción o la penetración de un elemento duro y de bordes romos o similar, como podría ser un pene humano en erección como también de un dedo, de forma tal que logra vencer la elasticidad fisiológica anatómica anal causando así las lesiones descriptas.- Asimismo, de lo plasmado en el informe médico de fs. 13, realizado respecto de XXX, se estableció que el menor presentaba cicatrices en cara externa de brazo izquierdo, herida excoriativa compatible con quemadura que el menor refirió que se la hizo con un encendedor. Fue certificado que en su zona anal presentaba una leve disminución de tonicidad esfinteriana, fisura anal en hora 12 de antigua data, pliegue radiado levemente borrado en hora 6, coloración conservada, pene acorde a su sexo y edad de coloración conservada sin lesión alguna. Vinculado a ello, en el informe ampliatorio de fs. 39 se consignó que las lesiones verificadas en el menor XXX resultaban ser compatibles con la introducción o penetración de un elemento duro y de bordes romos o similar, como podría ser un pene humano en erección, de forma tal que logra vencer la elasticidad fisiológica anatómica anal. Ambos niños presentaban lesiones compatibles con abuso sexual.Las fisuras anales -tales como las descriptas- se presentan como una solución de continuidad, una grieta o ulceración de la región cutáneo- mucosa perianal dejando al descubierto las fibras del esfínter interno y extendiéndose la mayoría de las veces hacia el interior del canal (Evaluación física médico forense del abuso sexual infanto juvenil, de Marcela Criado y Graciela Eleta, Ed. Dosyuna, año 2008, pág. 143). Las expertas explican que las fisuras generadas por el abuso presentan características similares a las provocadas por otras patologías médicas (por ej. constipación, parasitosis, etc.); frente a la observación de una lesión de esta naturaleza cobra importancia el relato de la víctima. En el caso de marras, XXX -por su escasa edad- no podía dar detalles de las maniobras que sufrió; sin embargo, el informe médico a su respecto indicó también la existencia de himen de bordes regulares con leve puntillado equimótico en hora 2 compatible a reciente data (menor a 7 días) sin desfloración. Para la determinación de los hechos que damnificaron a XXX, sin embargo, contamos con otras pruebas, las fotografías y los videos, que serán elocuentes en cuanto a los eventos. Sobre esto volveré más tarde. Ahora sigamos con las lesiones encontradas sobre los niños. Aquí es importante destacar lo que mencionó XXX al momento en que se le realizó el examen. Conforme lo relató el testigo Fernández la secuencia fue: “.siguiendo esa misma metodología le preguntó la Doctora por qué tenía lastimada la cola, nombró a sus hermanos y a un tío, y lo nombraba al papá, el nene dijo que era con un trapo sucio. ¿Quién te hizo eso? Preguntó la doctora y XXX dijo que con lo que hacemos pis o el pito, pero llamado como el trapo sucio, ¿quién te molesta con el trapo sucio? Le volvió a preguntar la médica y él nombró a su papá, a sus hermanos y a este tío.Cuando XXX nombró a su papá, hablaba de mi hermano, porque él sabía que mi hermano es su papá.”. De modo que tenemos -por un lado- que el reconocimiento médico refiere que las lesiones anales de XXX son compatibles con la introducción de un pene humano en erección. Y -por el otro- que el niño (aún con las dificultades propias que se expusieron durante el debate) dijo que esas lesiones en la ‘cola’ se las había causado (entre otros) su papá con el “trapo sucio”. La Sra. Defensora dijo que esta afirmación imprecisa del menor le quitaba contundencia a la prueba en contra de su ahijado procesal G. Sin embargo, muy por el contrario, entiendo que no hay ninguna razón para no darle crédito a los dichos del niño y -por cierto- aún nombrando a otras personas, eso no quiere decir que G. no lo haya abusado. En todo caso, será uno más de los que colocaron a XXX en condición de objeto. Debo señalar aquí que no es descabellado pensar en la actividad que pudo haber realizado el imputado sobre el menor XXX, si tenemos en cuenta que la misma actividad viene comprobada respecto de su hija XXX, con tan sólo un año y medio de edad. Es importante recordar que -conforme la pericia realizada sobre los teléfonos celulares de los encartados- pudo acreditarse sin duda alguna que mientras J. M. realizaba conductas sexuales con la pequeña, introduciendo sus dedos en la vagina de la bebita, esa ‘performance’ fue filmada en directo, en original, por el imputado y desde su propio teléfono. Esto fue determinado por el testigo Blanco, Director de Análisis de las Comunicaciones, quien afirmó testimonialmente que dentro del teléfono celular de G. encontró el video original donde se veía el abuso practicado por J. sobre la nena. Además y en esta misma línea, el día que mantuvieron la conversación por la Red social Facebook, que determinó el inicio de estos actuados, J. M.le estaba mandando fotografías a M. G. introduciéndole los dedos en la vulva de la menor, con el regocijo de quien las recibía que -por cierto- pedía más fotos.- Entiendo que ésas resultaron pruebas muy significativas de la intervención mancomunada de ambos imputados en las actividades sexuales con sus hijos. Siguiendo esta línea argumental, nada permite suponer que el menor XXX mencionaría a su papá si no hubiera sufrido un ataque sexual de su parte. También es importante destacar que producidos los reconocimientos médicos sobre los menores, éstos estuvieron unos días en casa de su tía (abuela) B. La mujer relató en el debate que XXX era un niño con muchas dificultades para adaptarse a la vida en familia que ella le proponía. Además de su hiperactividad, el niño relataba experiencias pasadas de neto contenido sexual, también aludiendo al trapo sucio, interpretando la testigo que ello se trataba del pene. XXX hablaba de cosas inapropiadas para su edad, de ‘hacer el amor’ o frases similares que en el contexto en el que los menores fueron intervenidos por la autoridad judicial, son validantes de la imputación que pesa sobre los encartados. Luego de la denuncia, ambos encartados fueron aprehendidos de urgencia. Relevante para el caso de la Fiscalía resulta que M. llevaba consigo una cantidad de anillos en sus manos, que fueron incautados por la prevención. Luego, pudieron cotejarse esos anillos con las imágenes fotográficas obtenidas en los teléfonos celulares hallando similitud en aquellas planas donde se ve la mano de una mujer acariciando la vulva de la beba. La mano es la de J.y la niña es XXX; esto surge también de la comparación de las prendas de vestir que luce la niña, por ejemplo la remera amarilla que se ve en la fotografía de cuerpo entero y aquella en la que en primer plano se ven sus partes pudendas, la mano accediéndola en sus cavidades y en segundo plano, se aprecia que lleva puesta la misma remera amarilla (ver fs. 285 y 286, del 30/05/2017). También asiste razón a la Sra. Fiscal cuando señaló que los abusos de los menores se practicaron (al menos) en el domicilio de G. Los declarantes del juicio fueron unívocos en sindicar que el masculino no iba a la casa de M. De hecho, en la conversación inicial que mantienen ambos encartados, él le pide a ella que le “lleve” a la nena a su casa. Y las distintas planas fotográficas siempre muestran correspondencia en cuanto a la ropa de cama que se aprecia en ellas; idénticas sábanas o frazadas demuestran que las mismas fueron tomadas en un el escenario donde se perpetraban los abusos. También creo oportuno sindicar que los encartados guardaron silencio durante el juicio. Sólo contamos con la declaración que G. realizó durante la IPP en la que básicamente dijo que reconocía haber mantenido ese intercambio de mensajes con J. (a quien él le decía Jorge) y que eso era lo único de lo que podía hacérselo responsable. Aquí debo puntualizar que el reconocimiento de G. de haber mantenido esa conversación, implica mucho más que el sentido ingenuo que él pretendió darle. Porque 1) en la conversación G. le pide a J. que le lleve a la nena con fines sexuales; 2) le dice que tampoco es un “violador” y que no va a estar “tocándola todo el día”, asumiendo que la toca y que no lo haría durante toda la visita; 3) la conversación denota habitualidad, en cuanto hay una manera correspondida entre ambos de cómo se llamaban en la intimidad:M. era la “putita”, XXX era la “segunda putita” y G. era el “papito”; 4) G. le pide a M. que le muestre el “cul. rico” de la nena, a lo que M. responde que no puede hacerlo porque la menor está durmiendo, lo que claramente demuestra que antes ya había sucedido que las partes íntimas de la pequeña resultaran objeto de deseo y satisfacción para los adultos; 6) no es sólo una conversación lo que ellos mantenían: también se incluyó el intercambio de fotografías de la vulva de la niña, lo que también implica consentimiento de las acciones con fines sexuales que tienen por objeto a la menor de edad. Por todas estas razones , no hay nada de ingenuo en la admisión de G., sólo entendida como un vano intento de minimizar su enorme responsabilidad. Para completar este análisis debo mencionar que el reconocimiento médico de la menor víctima aportó otro dato de interés para tener por acreditados los extremos definidos por la imputación: el himen de la menor, aunque sin desfloración, presentaba leve equimosis puntillada. Sabido es que la equimosis es una lesión subcutánea caracterizada por depósitos de sangre extravasada debajo de la piel intacta. Es una contusión simple. La Real Academia Española la define como una mancha lívida, negruzca o amarillenta de la piel o de los órganos internos, que resulta de la sufusión de la sangre a consecuencia de un golpe, de una fuerte ligadura o de otras causas. Es ciertamente una lesión; en el caso de la niña, si bien de menor envergadura, denota que hubo una actividad inapropiada causante de ella. Siguiendo lo que explican Criado y Eleta, debe encontrarse asociación entre el hallazgo de lesiones genitales y abusos recientes.Las profesionales afirman que en supuestos de penetración digital, es común que el examen médico de los genitales arroje un aspecto normal; excoriaciones, cuadros inflamatorios vulvares y/o desgarros himeneales incompletos; mientras que en el caso de penetración peneana, se verifica la presencia de equimosis o excoriaciones, desgarros himeneales completos y/o desgarros del tabique rectovaginal (op. cit., pág. 181). Vemos entonces, que la presencia del leve puntillado equimótico en el himen de la niña es perfectamente compatible con el acceso de un dedo, tal como afirmó la médica legista al completar el informe y como lo sostuvo la Sra. Fiscal en su acusación. No olvido, igualmente, que a mayor abudamiento existen fotografías en la causa de la actividad a la que los encartados sometían a la menor; más allá del hallazgo de la fisura anal también de la niñita. A modo de resumen puedo asegurar con la prueba producida en este debate que: a) J. M. y M. G. resultan ser los progenitores de XXX y XXX; b) M. vivía con sus hijos y llevaba a los menores para que los vea su padre, en el domicilio de la calle Arenales; c) J. M. al menos en una oportunidad -lo que de ninguna manera descarta otras ocurrencias- abusó sexualmente de la menor XXX, accediéndola mediante la introducción de sus dedos, en el domicilio de M. G., mientras éste favoreció la comisión de los hechos, facilitando su vivienda y filmando la situación con su propio aparato de telefonía celular; d) XXX también fue víctima de abuso sexual con acceso carnal vía anal; teniendo en cuenta la comprobada actividad sexual ilícita respecto de M., es dable considerar que los abusos sexuales con acceso carnal vía anal que también se han determinado, hayan sido causados por ambos progenitores en el contexto de los abusos arriba mencionados, teniendo en cuenta también las planas fotográficas donde se aprecia el orificio anal de la niña dilatado en primer plano (ver fs.285); e) XXX también fue víctima de abuso sexual con acceso carnal vía anal; teniendo en cuenta la comprobada actividad sexual ilícita respecto de XXX es dable considerar que los abusos sexuales con acceso carnal vía anal que también se han determinado, hayan sido causados por ambos progenitores en el contexto de los abusos arriba mencionados; esta afirmación viene robustecida por la sindicación que realizó XXX ante la médica de policía y su tío Jorge César Fernández, cuando sindicó que las lesiones en la cola se las había causado ‘su papá’ con el ‘trapo sucio’, siendo que cuando se refería a su padre, estaba hablando de M. G. y cuando aludía al ‘trapo sucio’ se trataba del órgano sexual masculino. La determinación de que M. también participó de los abusos cometidos en perjuicio de XXX viene dada de la circunstancia comprobada de que el menor era llevado por la mujer, al domicilio de G.; las fotografías encontradas en los celulares y que ya fueran acabadamente analizadas supra, dan fundamento a estas aseveraciones, donde se aprecia un sin número de imágenes en las que puede verse a XXX junto con el encartado G. en su casa.- Para formar convicción sobre este punto recordaré lo afirmado en C. 00915/06 – “G., G. J. s/ Abuso deshonesto calificado reiterado” – STJ DE TIERRA DEL FUEGO – Secretaría de Recursos – 24/10/2006): “Las reglas de la sana crítica que manda observar el artículo 373, inc. 2º, del C.P.P. constituyen en verdad el único límite a la libertad de criterio que tiene el Tribunal – unipersonal o colegiado- para seleccionar y valorar la prueba de las circunstancias fácticas. Se trata de preceptos de sentido común -integrados con los principios de la lógica racional y con las máximas de la experiencia- que los jueces deben respetar para evitar que sus conclusiones resulten antojadizas y arbitrarias antes que fundadas en la razón.El modo evaluativo de la sana crítica instaurado por nuestro ordenamiento procesal -en idénticos términos que el del Código Procesal Penal de la Nación-, se aparta decididamente del sistema de la prueba legal o tasada (existente, por ejemplo, en el antiguo Código Procesal de la Provincia de Buenos Aires, según ley 10.358 -ver art. 259-). La utilización de fórmulas cuasi matemáticas en el examen probatorio ha sido derogada por el criterio prudente y razonable de los magistrados. Sólo basta que el examen desarrollado por éstos satisfaga las exigencias de la razón con relación a los principios lógicos y corrientes del entendimiento humano aplicables a lo subjetivoindividual y a la valoración social razonable.”.- Teniendo en cuenta entonces, estas pautas para valorar las pruebas rendidas en el juicio, no encuentro otra conclusión lógica que no sea la de tener por demostrada la responsabilidad de los acusados en estos hechos.- En definitiva, he de tener por reconstruidos los hechos arriba relatados en toda su extensión, apoyados esencialmente en los datos objetivos aportados en los testimonios analizados provenientes de aquéllos cuya habilidad y validez deviene incuestionable y han sido escuchados en el debate. Sobre el particular debo mencionar que el proceso penal actual en esta Provincia instauró el sistema de enjuiciamiento oral, consagrando así el derecho a probar y controlar la prueba como uno de los pilares sobre el que descansa el “principio de contradicción”, entendido éste como el marco dentro del cual un ciudadano perseguido penalmente puede oponer resistencia a la imputación que se erige en su contra, o bien, relativizarla o atemperarla, siendo tal una de la implicancias más relevantes de las que derivan del derecho a la defensa en juicio (art. 18 CN). Dicha norma está contenida -entre otros- en el art. 366 del CPP cuando lapida y sentencia que “no puede suplirse la versión oral por la documentada”.- Teniendo en cuenta lo dicho, debo señalar que toda la prueba producida por la Sra.Fiscal durante el debate ha sido concordante en su extensión con aquélla que fuera incorporada por su lectura y que en mi parecer demuestran los hechos tal como quedaron delimitados en este acápite; sentado lo cual, goza de absoluta y plena validez para ser tenida en cuenta y fundar con ella la decisión que habré de adoptar en esta causa. Así se conforman los medios que dan solidez a mi apreciación probatoria. Por lo expuesto y habiendo formado convicción, VOTO POR LA AFIRMATIVA para ambas cuestiones (Arts. 202 a contrario sensu; 371 inc. 1º y 2°, 373 y 210 del C.P.P.). A las mismas cuestiones los Sres. Jueces, Dres. Savarino y García Helguera, dijeron: Por los mismos fundamentos y consideraciones que nuestra colega preopinante también VOTAMOS por NO HACER LUGAR A LA NULIDAD impetrada por la Defensa, y POR LA AFIRMATIVA para las dos cuestiones que vinieron siendo tratadas (Arts. 202 a contrario sensu; 371 inc. 1º y 2°, 373 y 210 del C.P.P.).- A la TERCERA cuestión la Sra. Jueza, Dra. Verónica M. Di Tommaso, dijo: Tal como surge de lo actuado, no han sido invocadas por las partes en ninguna de las etapas por las que ha atravesado el legajo, ni ahora las advierto, eximentes que merezcan tratamiento ni causas de exculpación o justificación.- Por lo dicho, a esta cuestión VOTO por la NEGATIVA (art. 371 inc. 3º del C.P.P.).- A la misma cuestión los Sres. Jueces, Dres. Savarino y García Helguera, dijeron: Por los mismos fundamentos mencionados supra, los que hacemos propios, a la cuestión planteada VOTAMOS POR LA NEGATIVA (arts. 371 inc. 3º del C.P.P.).- A la CUARTA cuestión la Sra. Jueza, Dra. Verónica M. Di Tommaso, dijo: Ha sido considerado como pauta diminuente por parte de la Fiscalía la falta de antecedentes condenatorios de ambos. Por su parte, la Sra. Defensora abogó que en virtud de los trastornos que padecen ambos imputados, la pena sea sensiblemente menor a la que pidió la Sra Fiscal.Teniendo en cuenta los dictámenes psicológicos que obran en autos, propongo al acuerdo que -en este caso en particular- ciertas condiciones personales de los agentes sean consideradas pautas de disminución del reproche. En primer lugar quiero dejar en claro que para quien suscribe los hechos materia de juzgamiento han sido especialmente graves y eso no está en crisis. Sin embargo, atendiendo a las pautas de mensuración contenidas en el art. 41 del C.Penal, particularmente cuando el legislador afirma que el Juzgado habrá de tener en cuenta las condiciones y los vínculos personales del autor, no puedo soslayar que estamos ante dos sujetos con características peculiares. En el caso de M. de la evaluación psicodiagnóstica surge que “.la examinada dispone de recursos limitados e implementa la disociación de manera rígida, existiendo escasa capacidad de movilización y conexión afectiva. Posee una personalidad con rasgos psicopáticos y perversos; siendo egocéntrica, inmadura, emocionalmente inestable, con escasa capacidad empática e importantes dificultades en la identificación (Determinantes del Rorschach asociados a impulsividad y pobreza empática: M disminuido, FM aumentado y mayor que M, ausencia de color, presencia de claroscuros de forma negativa y connotación desagradable. y Fenómenos especiales asociados a rasgos psicopáticos: Acción padecida, respuesta cambiada, verbalización de relación, etc.).” (ver fs. 628). Por su parte, G. también de su evaluación psicodiagnóstica surge que “. presenta un trastorno de personalidad Bordeline, caracterizado por: los esfuerzos desesperados que hace el sujeto por evitar el abandono real o imaginario de su objeto de amor; por las relaciones interpersonales que establece que son inestables e intensas; por la debilidad e inestabilidad yoica; por la impulsividad en áreas de la sexualidad y el consumo de sustancias; por pensamientos y comportamientos suicidas; sentimientos crónicos de vacío; falta de control de la ira y del enojo y en circunstancias de stress experiencias con características psicóticas.” (ver fs. 631).- Creo que los seres humanos somos el producto de muchos factores:la historia personal, los medios de vida, la educación, los procesos que establecerán nuestra personalidad, nuestras decisiones o elecciones, nuestros apetitos o displaceres, etc. La historia personal de M. y de G. fue evaluada ampliamente en esta pesquisa, para llegar a la determinación de que -efectivamente- ambos resultan sujetos de derecho con capacidad para comprender las normas y discernir tener una vida ajustada a ellas o no tenerla. Superada la instancia de que ambos poseen capacidad jurídica, efectivamente ciertos rasgos de su personalidad los han convertido en sujetos con un cierto grado de mayor predisposición a la comisión de estos injustos: tal vez la personalidad psicopática de ella, unida a los escasos recursos intelectuales de él y su propia conformación ‘borderline’ -de alguna manera- favorecieron a la realización de hechos tan aberrantes, con una escasísima o nula proyección de la dimensión de los daños que causaban con esas conductas. Así, asiste razón a la Defensa cuando planteó que esas características de personalidad de ambos, de alguna manera se traducen en un ámbito de autoderminación diferente al del resto de la población media: estamos frente a una mujer con un déficit intelectual -entre otras cosas- y un joven que navega entre la neurosis y la psicosis. En idéntico sentido se dijo: “.(.) debe computarse en favor de [la imputada] su personalidad de características limítrofes conforme lo acredita la pericia psicológica llevada a cabo, pues supone una mínima disminución de la capacidad de culpabilidad computable en términos de los artículos 40 y 41 del Código Penal, pero que de ningún modo la exculpa de reproche.” (en 76.330 – “L., F. S. s/ recurso de casación” – TRIBUNAL DE CASACIÓN PENAL DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES – SALA III – 16/03/2017).- Así al interrogante VOTO por la AFIRMATIVA, siendo ella mi sincera convicción (arts. 371 inc. 4º y 373 del C.P.P.).- A la misma cuestión el Sr. Juez Dr. García Helguera, dijo:Por los mismos fundamentos mencionados supra, los que hago propios, a la cuestión planteada VOTO POR LA AFIRMATIVA (arts. 371 inc. 4º y 373 del C.P.P.).

A la misma cuestión el Sr. Juez Dr. Savarino dijo:

1) Discrepo, respetuosamente, con mis distinguidos colegas. Entiendo que, en este caso, sólo resulta atenuante la carencia de antecedentes condenatorios de los imputados (art. 41 inc. 2 del C.P.). Considero que no puede prosperar la pretensión de la Defensa, en cuanto esgrimió como atenuante, los trastornos y rasgos de personalidad de G. y M., que implicarían, según su criterio, un menor ámbito de autodeterminación.

2) Resulta claro que las “condiciones personales” de los imputados deben ser tenidas en cuenta, tal como lo establece el art. 41 inc. 2 del C.P. Como es sabido, la capacidad psíquica de culpabilidad “importa la de ser sujeto del requerimiento o exigencia de comprensión de la antijuridicidad, pero no se agota en ella, puesto que también es necesario que el autor tenga la capacidad psíquica necesaria para adecuar su conducta a esta comprensión (.) es totalmente falso negar grados de imputabilidad y, por consiguiente, de culpabilidad (.) la imputabilidad disminuida es un caso particular de menor culpabilidad .” (Eugenio R. Zaffaroni, Alejandro Alagia y Alejandro Slokar; Derecho Penal, Parte General, Editorial Ediar, Bs. As., 2000, página 658, 675 y 676). Conforme fuera expuesto, la Defensa sólo hizo alusión a un menor ámbito de autodeterminación de sus asistidos, por lo que la posibilidad de comprensión de los ilícitos, no ha sido cuestionada. En ese sentido, debe recordarse que “la ley no exige una efectiva comprensión de la antijuridicidad de la conducta, sino sólo la posibilidad exigible de su comprensión, siendo esta condición suficiente” (Eugenio R. Zaffaroni, Alejandro Alagia y Alejandro Slokar; Obra citada, página 647).

3) La distinguida defensora mencionó el segundo supuesto de inimputabilidad, para plantear la reducción de la culpabilidad de sus asistidos. Ese segundo caso, se encuentra contemplado en el art. 34, inc.1, del C.P., cuando hace referencia, en el primer párrafo, a la imposibilidad de “dirigir sus acciones” Al respecto, se explica que “la incapacidad para dirigir las acciones conforme a la comprensión de la antijuridicidad -incluida en la fórmula legal sintética- es otra forma de incapacidad psíquica de culpabilidad, o sea, otra forma de inimputabilidad, que presume que el sujeto es capaz de comprender la antijuridicidad de su conducta -y hasta admite perfectamente que la haya comprendido en forma efectiva-pero no obstante, padece una incapacidad psíquica que hace inexigible la adecuación de su conducta a esa comprensión (.) Los cuadros que en general sirven de base para los supuestos de este género de incapacidad no son casos en que ésta recae predominantemente en la esfera intelectual ni afectiva del sujeto -aunque las afecten- sino que son trastornos que se manifiestan con preferente intensidad sobre la volición misma. El sujeto se encuentra seriamente limitado, tanto como sucede cuando se lo coacciona, sólo que la limitación no proviene en este caso del medio externo sino del propio psiquismo del autor” (Zaffaroni, Alagia y Slokar, Obra citada, página 729. Lo resaltado me pertenece).

4) Ahora bien, la Defensa sólo invocó los trastornos y rasgos de personalidad de sus asistidos (ver acta de debate), sin explicar, de qué manera, les habrían impedido dirigir plenamente sus acciones, al momento de los hechos, como para que sea factible un menor reproche. Debo recordar que los graves ilícitos comprobados, evidenciaron planificación por parte de los imputados, y tuvieron como víctimas a una bebé de un año, y a un niño de cinco años, que en la actualidad se encuentra solo, en un Instituto. Al respecto, se resolvió que “la enunciación genérica de las pautas objetivas y subjetivas de los arts. 40 y 41 del Cód.Penal (.) desprovista de toda relación y ponderación conjunta con los elementos incorporados al juicio, sólo evidencia un fundamento aparente” (CSJN, 8/8/06, “S., A y otro”. Se cita desde la Obra Código Penal y normas complementarias. Análisis doctrinal y jurisprudencial. David Baigún, Eugenio R. Zaffaroni, dirección. Marco A. Terragni, coordinación. Tomo 2 A, 2 edición. Editorial Hammurabi, Bs.As., 2007, página 99). En ese sentido, el art. 34 del Código Penal impone tener en cuenta las insuficiencias de las facultades, o las alteraciones morbosas de las mismas, en el momento del hecho, a efectos de evaluar la afectación o no, del direccionamiento de las acciones. En doctrina, se destaca que “El código argentino no habla de alienación mental sino de insuficiencia de las facultades y de alteración morbosa de las mismas, que en definitiva, no son más que los efectos psicológicos que requiere para que haya inimputabilidad, pero siempre que esas circunstancias hayan impedido comprender la criminalidad del acto o dirigir las acciones, lo cual demanda claramente la valoración jurídica de la intensidad de esos estados en referencia al contenido injusto del hecho concreto. Este segundo requerimiento es el componente jurídico o valorativo con que deben juzgarse la insuficiencia o la alteración .” (Eugenio R. Zaffaroni, Alejandro Alagia y Alejandro Slokar; Obra citada, página 665). Al respecto, Stratenwerth remarca que “Una cuestión especialmente controvertida ha sido y es la de determinar si-y en caso afirmativo, en qué medida- también las anomalías psíquicas clasificadas tradicionalmente en psicopatías, neurosis y trastornos en los impulsos sexuales pueden excluir o disminuir la capacidad de culpabilidad (.) Tanto la necesidad como la dificultad de llevar a cabo una delimitación más precisa derivan de la circunstancia de que la gran mayoría de los autores que cometen delitos graves o numerosos delitos probablemente padecen perturbaciones psíquicas considerables.Si esta situación se tuviera en todo caso en cuenta para exonerar al autor, ello podría tener como consecuencia que se sacara de quicio a un Derecho penal orientado a la culpabilidad. (.) es necesario referir la capacidad de comprensión y los frenos inhibitorios (.) a la infracción concreta” (Günter Stratenwerth, Derecho Penal. Parte General I. El hecho punible. 4 edición. Editorial Hammurabbi, Bs. As., 2005, páginas, 283, 284, 286 y 287. Lo resaltado me pertenece). Por todo lo expuesto, entiendo que, en este caso, no se verificó un supuesto de reducción del ámbito de autodeterminación de los imputados, al momento de los hechos, que habilite un menor reproche a su conducta. Así lo VOTO, por ser mi sincera convicción (arts. 371 inc. 4º y 373 del C.P.P., y arts. 40 y 41 del C.P.). A la QUINTA cuestión la Sra. Jueza, Dra. Verónica M. Di Tommaso, dijo: En la instancia de la discusión final del debate, la Sra. Fiscal, Dra. Santella, pidió que se mensuren como circunstancias agravantes una serie de ítems que reproduzco aquí: 1) La corta edad de los niños, de uno a cinco años, y una marcada diferencia de eda d con los agresores. Esto, además de ser una realidad constatada documentalmente, las peritos dijeron que a menor edad de las víctimas, mayor será el trauma. Mas allá de que el tipo penal habla de un ‘menor de trece años’.

2) duración en el tiempo. Se corroboró que son conductas reiteradas conforme datos objetivos extraídos de los reconocimientos médicos y de la información de los celulares. Existen videos y fotos de los meses de marzo y mayo. 3) aprovechamiento de la vulnerabilidad de los niños; hay un aprovechamiento por ser los padres, pero mas allá de que ambos sean los ascendientes, acá se aprovecharon tanto porque XXX era una bebé como porque XXX es un niño con retraso madurativo. Debe ser tenido en cuenta como un dato más.Esto se corresponde por la información dada por los psicólogos, el expediente del servicio local y los testigos.

4) peligrosidad criminal.

Entendida como la posibilidad de repetir las conductas reprochadas, esto está presente concretamente basándonos en lo dictaminado por la Dra. Harlab en cuanto a M., ya que la profesional habla de reiteración de los hechos y de G. considerando que es peligroso, por los rasgos de su personalidad borderline, porque G. fue criado en un ambiente familiar, en un buen contexto, pero aún así, teniendo la posibilidad de elegir otro camino, G. eligió el camino de la perversidad y se constituyó en un ser peligroso para sus hijos. Respecto de M. la psiquiatra habló de un deficit intelectual. De la lectura de ese informe y teniendo en cuenta las pericias psicológicas (fs. 626) allí se la muestra como una persona con indicadores impulsivos y agresivos, libidinosa, personalidad con rasgos psicopáticos y perversos, con dificultad para conectarse con los afectos. Las psicólogas dijeron que puede volver a repetir la conducta, dependiendo de diferentes factores. La imputada fue criada en un ambiente de violencia, su hijo XXX es hijo de una violación de su padre, se la juzga por violar a sus hijos, repite modelos y nadie puede asegurar que no vuelva a hacerlo, XXX y XXXs presentaron signos de abuso. Ella repitió lo que le pasó y puede volver a repetirlo, eso lo hace peligrosa.

5) extensión del daño causado a ambas víctimas. Surge de lo relatado por B. G., por Jorge Fernández y por la Lic. Buitrago, y el servicio local. XXX ha dejado los pañales ahora que tiene más de tres años, pero aún no controla esfínteres ello por el trauma vivido y va a seguir con estas manifestaciones porque son huellas que quedan en el cuerpo. No sabemos qué quedó en su psiquismo, puede tener otras manifestaciones en el futuro, ante menor edad mayor trauma porque los niños no tienen las mismas herramientas de un adulto.Con XXX pasa lo mismo, esto se da por lo relatado por los familiares y los profesionales que lo han visto. Todos han sido contestes en que el nene cada vez está peor, hay muchos más elementos en XXX por el trauma causado en su perjuicio. XXX está en un hogar alejado de sus seres queridos, con prohibición de visitas, no puede vincularse con sus hermanos. Por qué? porque sus padres lo violaron. XXX está en estado de adoptabilidad, esto no es lo que le pasa a todos los nenes, además de su problema de base, con todo lo vivido se empeoró su situación.

6) actitud de los imputados. No expresaron ningún sentimiento de arrepentimiento, nada respecto a sus hijos. Aparentemente la energía está puesta en ellos mismos, ellos están preocupados por su causa, pero no por el destino ni la salud de sus hijos, parece que están escuchando algo que involucra a otras personas, no sienten nada de que XXX le dice mamá y papá a otras personas, y que XXX está en estado de adoptabilidad. XXX y XXX también están en un estado de adoptabilidad y también son hijos de la imputada.

7) El imputado G. en oportunidad de declarar en los términos del art. 308 CPP dijo que ellos tenían practicas sexuales distintas, esto se entiende en un contexto de adultos, pero de ahí a meterse con sus propios hijos para satisfacción sexual, realmente no se puede comprender. G. consultaba sitios de zoofilia, pedofilia, etc., ello debe ser ponderado como agravante. Por su parte, la Sra. Defensora Oficial, Dra. Gómez, sostuvo que: *) La corta edad de los niños y la marcada diferencia de edad entre autor y víctima ya está contenido en el tipo penal, siendo lo que propone la Sra. Fiscal, una doble valoración. *) Aprovechamiento de la vulnerabilidad, y un acceso inmediato por ser los padres, esto es materia de acusación y está contenido en el agravante de ascendiente. *) La peligrosidad criminal o la posibilidad de repetir.Eso es hacer futurología y las psicólogas no lo han dicho. *) Personalidad de ambos, en G. la Fiscal habló que fue criado en un contexto contenedor. Debo decir que padece un trastorno de personalidad, es un bordeline, es un intermedio entre la psicosis y neurosis. Más que agravante debe ser un atenuante, es un trastorno para sí mismo. M. posee un deficit intelectual. Ha repetido conductas y precisamente esto debe pensarse como un ámbito más limitado de auto determinación. En la psicopatía se discute hasta la imputabilidad porque su ámbito de auto determinación es mucho menor, tuvo un hijo con su padre, ella fue criada en un ambiente violento y esto le da menor contenido de responsabilidad a su conducta. *) Daño causado, XXX no controla esfínteres y la Fiscal lo relaciona con el trauma vivido; sin embargo, a la fecha la niña está bien y está contenida. No sabemos cuál será su capacidad de resiliencia, no está probado un daño certero. En cuanto a XXX, ha crecido en un ambiente desfavorable pero es el Estado quien lo tiene en un marcada desprotección actual. *) En cuanto a la afirmación de que sus ahijados ‘no sienten nada’. No se puede saber lo que sienten. Estamos en un juicio, no puede hacerse diagnóstico de sus sentimientos. Refirió la Sra. Defensora que en efecto esta es una causa desagradable. Agregó que las mujeres no nacemos con instinto maternal, eso se aprende de lo que nos dieron nuestras madres, y si su asistida no lo tuvo, y tuvo un hijo con su padre, no podemos exigirle un cuidado con sus hijos que ella no ha recibido. Meterse con sus propios hijos ya en sí es una conducta que agrava mucho la pena y no pude computarse dos veces. *) En cuanto a la tenencia de material pornográfico que tenían, esto no debe computarse como nada, ya que pertenece al ámbito de su privacidad. Asiste razón a ambas partes y se valorarán como circunstancias agravantes:a) la corta edad de los niños, de uno a cinco años a la fecha de los eventos. Efectivamente el art. 119 del CP pauta como límite temporal para algunas conductas de índole sexual, que la víctima sea menor de trece años. Pero cierto es, la nula resistencia que pudieron oponer los damnificados de autos es ostensible. Un infante de un año y medio y un pequeño de cinco años, son merecedores de todos los cuidados y atenciones que puedan suponerse. La literatura señala que usualmente estos niños son los más vulnerables debido a que la satisfacción de sus necesidades básicas depende de las personas adultas. Es bastante razonable, entonces, comprender que implica un mayor reproche el ataque sexual contra dos criaturas de tan corta edad, que una por no poder siquiera hablar ni caminar sola, tenían diezmadas las posibilidades de repeler o impedir dichos ataques.- b) La duración en el tiempo de los abusos. Si bien como señaló la Sra. Fiscal, ha quedado demostrado que al menos hubo un ataque en perjuicio de XXX y otro en perjuicio de XXX, lo cierto es que los rastros periciales en sus cuerpos han permitido determinar que los sucesos han sido reiterados, lo que redundará en un aumento del reproche. En efecto, existen videos y fotos fechados en los meses de marzo y mayo de 2017. c) La extensión del daño causado. Ha demostrado acabadamente la Sra. Fiscal que ambos menores sufrieron y -probablemente- sufrirán consecuencias ingratas de los padecimientos que les tocaron vivenciar. XXX -al momento de iniciarse la causa- se encontraba mal cuidada, muy delgada, con evidentes signos de agresividad y angustiada. A la fecha, a pesar de que tiene más de tres años y medio, aún no controla esfínteres y conforme fuera relatado por su abrigador, concurre a una psicóloga que la ayuda a ella y a sus padres adoptivos, para su mejor desarrollo.Tengo en cuenta lo que fue afirmado en el debate en cuanto a que cuando el abuso sucede a menor edad, mayor es el trauma que deja. Por su parte, XXX al momento de los hechos, era un niño con dificultades severas para adaptarse a la familia; se ponía agresivo y su hiperactividad apareció como reflejo de cualquier situación de hostilidad que se le presentara; no pudo adaptarse tampoco a la vida escolar y debió ser ingresado en una Institución, en la que permanece en la actualidad con miras a ser adoptado. Recojo lo señalo por la Sra. Defensora en punto a que XXX el se halla tal vez algo desprotegido por el Estado. Propongo que se libre oficio al Juzgado de Familia interviniente y al Asesor de Menores e Incapaces que tenga la representación promiscua del niño, para que se arbitren los medios necesarios para que le brinde atención médica, psiquiátrica y psicológica amén que se reevalúe el lugar donde se encuentra institucionalizado el niño, debiéndose determinar si se encuentran satisfechas sus necesidades de un modo razonable. Asimismo, no serán computados los restantes ítems señalados por la Fiscalía, pues algunos – como ya mencionó la Sra. Defensora- ya vienen incluidos en la materialidad infaccionaria que fuera determinada en este veredicto; mientras que lo atinente a la peligrosidad futura o los sentimientos que no fueran expresados por los encartados, constituyen meras especulaciones de la Acusación que no pueden ser mensurados objetivamente. Por todo lo dicho, a esta cuestión y con los alcances señalados VOTO POR LA AFIRMATIVA, siendo ello mi sincera y razonada convicción. Arts. 371 inc. 5º, 373 y 210 del C.P.P.).- A la misma cuestión, los Sr es. Jueces, Dres. Savarino y García Helguera, dijeron: Por los mismos fundamentos mencionados supra, los que hacemos propios, a la cuestión planteada VOTAMOS POR LA AFIRMATIVA (arts. 371 inc.5º, 373 y 210 del C.P.P.).- Ante el resultado de las cuestiones precedentes, el Tribunal por Unanimidad RESUELVE

1) No hacer lugar A LA NULIDAD impetrada por la Defensa Oficial, respecto de la entrega y posterior incautación del teléfono celular del encartado, por los motivos ya expuestos (art. 202 a contrario sensu y art. 234 CPP; Convención de los Derechos del Niño, art. 3 y conc.)

2) Dictar VEREDICTO CONDENATORIO respecto de J. B. M., de las demás circunstancias personales arriba indicadas, en relación a los hechos comprobados en el debate. (Art. 371 y cdtes. del C.P.P.).

3) Dictar VEREDICTO CONDENATORIO respecto de M. H. G., de las demás circunstancias personales arriba indicadas, en relación a los hechos comprobados en el debate. (Art. 371 y cdtes. del C.P.P.).- Con lo que se dio por terminado el presente acto, firmando los Sres. Jueces por ante mí, de lo que doy fe. S E N T E N C I A En la Ciudad de San Isidro, a los veintinueve días del mes de mayo del año dos mil diecinueve, reunidos en Acuerdo los Sres. Jueces integrantes del Tribunal en lo Criminal Nº 3 Departamental, Dres. Verónica Mara Di Tommaso, Marcelo García Helguera y Maximiliano Savarino y con intervención de la sra. Auxiliar Letrada, Dra. Laura S. Minici, para dictar sentencia, conforme lo dispuesto en el art. 375 del C.P.P. según ley 11.922 y modificatorias, en la causa nº 4399, seguida a M. H. G. Y J. B. M., de las demás condiciones personales obrantes “ut supra”, observando el mismo orden de votación en las siguientes CUESTIONES

PRIMERA: Con relación a los hechos que han sido probados en el veredicto que antecede ¿Cuál es la calificación legal de los mismos? (art. 375 inc. 1º del C.P.P.)

SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar respecto de los encartados? (art. 375 inc. 2º del C.P.P.).- A la PRIMERA CUESTION, la Sra. Jueza, Dra. Verónica Mara Di Tommaso, dijo:En primer lugar debo decir que la ley actual que reprime los delitos contra la integridad sexual ha sufrido una modificación que atraviesa los hechos comprobados en el veredicto que precede a esta resolución. En efecto. Rige en la actualidad el art. 119 del C.Penal que en el párrafo tercero reza: “La pena será . cuando mediando las circunstancias del primer párrafo hubiere acceso carnal por vía anal, vaginal u oral o realizare otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías.”. Artículo sustituido por art. 1° de la Ley N° 27.352 (B.O. 17/5/2017). Previo a la reforma el tercer párrafo del mentado art. 119 del C.Penal al hablar de “acceso carnal” sólo se refería al lugar del acceso, con la expresión “cualquier vía”. Como vemos, el texto actual del tercer párrafo es más explícito y abarcativo y asimila al acceso carnal “tradicional” -entendido como la penetración del miembro viril del autor en la cavidad vaginal, anal o bucal de la víctima- a la introducción de dedos u otros objetos o partes del cuerpo del agresor a la cavidad vaginal o anal del damnificado. Por lo tanto, antes de la reforma la introducción de dedos u objeto similar en las cavidades vaginal o anal de la víctima NO era entendido como un acceso carnal (en sentido lato) sino que quedaba comprendido en el segundo párrafo del mismo artículo cuando dice: “La pena será . cuando el abuso por su duración o circunstancias de su realización, hubiere configurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la víctima.”. Como se dijo más arriba, la reforme legislativa comenzó a operar el 17 de mayo de 2017.Por lo tanto, antes de esa fecha, los eventos que consistieran en la introducción de dedos en la vagina o ano de la víctima técnicamente no pueden ser considerados “acceso carnal” o “delito de violación” sino que resultan un abuso sexual que por sus características constituyen un sometimiento sexual gravemente ultrajante para quien lo padece. Así las cosas, los hechos debidamente comprobados en la cuestión primera del veredicto encuadran: a) en la figura de abuso sexual con acceso carnal, agravado por ser cometido contra persona menor de trece años y por ser los autores los ascendientes y por la participación de dos personas; hechos éstos que victimizaron a XXX (art. 119, párrafos tercero y cuarto, incs. b y d del C.Penal, según Ley 25.087 ).- b) en la figura de abuso sexual con acceso carnal, agravado por ser cometido contra persona menor de trece años y por ser los autores los ascendientes y por la participación de dos personas; hechos éstos que victimizaron a XXX (art. 119, párrafos tercero y cuarto, inc. b y d del C.Penal, según Ley 27.352).- c) en la figura de abuso sexual que por las circunstancias de realización constituyeron un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima, contra persona menor de trece años y por ser los autores los ascendientes y por la participación de dos personas; hechos éstos que victimizaron a XXX (art. 119, párrafos segundo y cuarto, incs. b y d del Código Penal, según ley 25.087, que en su redacción actual mantiene la descripción típica).- Partiendo de la idea de que en todo abuso sexual el bien jurídico protegido es la integridad sexual, entendida como la libre disposición del cuerpo y respeto al pudor sexual, estaremos frente a él cuando se determinen acercamientos o contactos con el cuerpo del sujeto pasivo, con sentido sexual y sin consentimiento de éste. Nuestro art.119 del Código de Fondo protege el bien jurídico que se ha dado en llamar ‘integridad sexual’, entendiendo por tal a la libertad sexual, los derechos inherentes a la dignidad de la persona humana, el derecho al libre desarrollo de la personalidad y la indemnidad o integridad sexual de los menores o incapaces, cuya voluntad, carente de la necesaria formación para poder ser considerada verdaderamente como libre, no puede ser siempre determinante de la licitud de unas conductas que, sin embargo, podrían ser lícitas entre adultos (Exposición de Motivos de la ley Orgánica 11/1999, del 30/4/99 que modificó el título VIII, libro II del Código Penal Español, fuente de la Ley 25.087). El concepto de ‘Integridad sexual’ supone -cuando se trata de menores de edad o incapaces- algo más que la libertad sexual, entendida como el derecho al ejercicio de la propia sexualidad y la disposición del propio cuerpo. Pues justamente existe una presunción jure et de iure de que los menores de trece años de edad y los incapaces no poseen condiciones suficientes para poder ‘ejercer’ tal derecho a la sexualidad. El Estado entonces se presenta como garante de aquellas personas que -por su edad o por sus condiciones- carecen de autonomía para determinar su comportamiento en el ámbito sexual y en el caso de los primeros (de los menores de 13 años), asegura las condiciones en que ese sujeto crezca y se desarrolle hasta alcanzar la madurez sexual. Por eso la integridad sexual comprende no sólo el derecho al libre ejercicio de la sexualidad, sino a otros bienes jurídicos distintos o no exactamente coincidentes con ella, pero igualmente dignos de protección penal (Derecho Penal, parte especial, 11° edición, conforme C.P 1995, Ed. Tirat lo Blanch, Valencia, 1996, pág. 175/181; citado por Rubén Figari, en “Asociación Pensamiento penal – Código Penal Comentado” en el análisis al art.119 del C.Penal Argentino). Por su parte y en la actualidad (es decir, desde el 17/05/2017) “acceso carnal” del párrafo tercero del art. 119 del C.Penal es entendido como la introducción del miembro viril en la humanidad de la persona agredida, tratándose de cualquier vía (ya sea, la vaginal – exclusivamente en el caso de víctimas femeninas-, anal u oral, para ambos sexos) o la penetración de cualquier otro objeto o parte del cuerpo del agente (lengua, dedos, etc.), en vagina o ano. Así, todos los comportamientos lascivos, degradantes para la persona ofendida, que propendan a la satisfacción sexual de quien los ejecuta, varios de entidad diversa o uno solo que por las especiales características, constituyan una degradación superlativa en la víctima, que no incluyan acceso serán pasibles de encuadrarse en el segundo párrafo del art. mencionado. Y todos aquellos eventos, que consistían en la introducción de dedos u objetos similares en las cavidades vaginal o anal de las víctimas, antes de la reforme ya mencionada (es decir, verificados antes del día 17/05/2017) deben ser considerados conforme la legislación vigente a ese momento, es decir, conformaban un abuso sexual gravemente ultrajante para la víctima, por las circunstancias de realización.- Antes de continuar con el análisis normativo y doctrinario, aquí debo detenerme y hacer una salvedad. Hemos tenido por demostrados hechos ocurridos entre los meses de marzo y junio del año 2017. En el caso de XXX, podemos afirmar que alguno de los eventos ocurrieron en la última semana del mes de mayo y primera del mes de junio del año 2017, en tanto el reconocimiento médico legal efectuado sobre su persona de fecha 05 de junio de 2017 indicó la existencia de rastros en la vagina compatibles con abuso sexual de reciente data, estimando una producción menor a siete días. Las fotografías enviadas por M. por la red social Facebook a G.estaban fechadas el 01/06/2017 y ello resulta coincidente con los hallazgos médicos forenses en la criatura (ver fs. 12). Además tenemos planas fotográficas fechadas los días 05/05/2017 (fs. 284) y 30/05/2017 (fs. 263 donde G. le da un beso en la boca a XXX y fs. 285) que son ilustrativas de que XXX ese mismo día que estaba también con G. había sido víctima de conductas sexuales inapropiadas por su madre vía vaginal y anal. Tenemos también el video original en el celular de G. de fecha 14/03/2017 donde se constata actividad sexual sobre la menor (algunas de las planas se aprecian a fs. 268/270). Este video, tomado por el celular de G. acredita que él filmaba la conducta que llevaba a cabo la mujer; es decir, estaban los dos juntos. En el caso de XXX el reconocimiento médico a su respecto se hizo en idéntica fecha (05/06/2017), los hallazgos físicos revelaron un abuso sexual de antigua data, tal la etiología de la lesión anal en hora doce (fisura constatada a fs. 13). En medicina legal, antigua data es un tiempo de evolución mayor a siete días. Tuvimos por demostrados en el veredicto que al menos en el caso de XXX, su madre M. la accedió con los dedos vía vaginal, el 14/03/2017 en presencia de G. (él filmaba); también lo hizo el 30/05/2017 -estaban juntos otra vez- vía anal y vaginal y el 01/06/2017, estaba ella sola y le mandó las fotografías a él. Tenemos por demostrados que entre los meses de marzo y mayo, sin poder precisar la fecha exacta, G. abusó sexualmente por acceso carnal vía anal a su hijo XXX, en su propio domicilio y aprovechando alguna de las ocasiones en las que J. M.llevaba a los niños a la vivienda del masculino, sita en calle Arenales; por la etiología de las lesiones sólo se puede asegurar que había rastros en el cuerpo del niño que no eran de reciente data, consistiendo tal afirmación -entonces- más de una semana de evolución al momento de la realización de examen médico, llevando la conducta a la fecha estimada por la Sra. Fiscal, aunque sin poder determinar un día exacto, lógicamente. Ambos encartados deberán responder a título de coautores de los eventos (art. 45 del C.Penal).- La cita jurisprudencial que mencionara la Sra. Fiscal en su alegato de cierre no es de aplicación con el tratamiento de la cuestión en crisis (coautoría de los nocentes en el delito de causa); el sumario P121232 se corresponde con la causa Matías Eugenio y otro s/ robo simple en grado de tentativa -causa N° 1681-“, sent. del 20-IX-2005, Fallos: 328:3399) en donde se desarrolló el alcance de la garantía de revisión del fallo condenatorio (o garantía de la doble instancia) – que integra el bloque de constitucionalidad de la Nación (arts. 8.2.h, C.A.D.H. y 14.2, P.I.D.C. y P.; 75 inc. 22, C.N.)- a través del concepto de revisión amplia (de la sentencia) aplicando la doctrina del máximo rendimiento. Dicho esto, la coautoría se define y se diferencia al mismo tiempo por sus dos presupuestos, objetivo y subjetivo: la decisión común para realizar el delito y la necesidad de dar realidad a dicho acuerdo mediante el aporte al hecho ejecutado de forma conjunta (TC0004 LP 76064 774 S 13/09/2016 Juez KOHAN (SD) Carátula: M. S. ,F. A. s/ Recurso de Casación; Observaciones: Y su acumulada causa N° 76.072 Magistrados Votantes: Kohan-Natiello; Tribunal Origen: TR0500LP). Explica el Dr.Kohan en el fallo citado que la particularidad que presenta la coautoría frente a las restantes formas de autoría, se refleja en el dominio sobre la realización del suceso delictivo, que pertenece a varias personas, que actúan de un modo concertado y en función de un acuerdo previo. En la misma línea se ha dicho que “la nota peculiar del concepto de coautoría -en la teoría del dominio del hecho- radica en la circunstancia de que cada persona domina el evento global en cooperación con el resto de los sujetos, estando en condiciones cada uno de anular el plan, en función de tener asignada determinada posición clave.” ( TC0001 LP 75184 595 S 04/08/2016 Juez CARRAL (SD), Carátula: R. ,S. L. s/ Recurso de Casación; Observaciones: Cf. Acordada 1.805 de la S.C.B.A. , Magistrados Votantes: Carral-Maidana; Tribunal Origen: JJ0200LM). G. y M. respecto de sus hijos XXX y XXX poseían la misma autoridad, derechos y deberes que le vienen conferidos desde el ejercicio de la patria potestad que compartían. No se ha introducido, ni en forma de prueba ni a modo de alegato, que alguno de los dos actuara – en los eventos demostrados- bajo una suerte de dominación o superioridad de uno respecto del otro. Los Tribunales han examinado si el abuso sexual con acceso carnal constituye o no un delito de mano propia, en el sentido que presupone la ejecución de un acto corporal que -en tal entendimiento- sólo podría ser cometido con la intervención de una sola persona. Precisamente, la Sala Penal del Tribunal Superior de Córdoba ha intentado dar respuesta a este asunto expresando, en una posición que comparto, que “coautores no son sólo quienes realizan la acción consumativa del delito, sino también quienes tomar parte en su ejecución a través de una acción no consumativa pero coadyuvante y convergente con ella” (C.Acusación Córdoba, 29/03/2011, en causa ‘Orlando’, A.116; citado por Gustavo A.Arocena, “Ataques a la integridad sexual”, Astrea, 2015, pág. 39).- También se ha dicho que “.aún cuando sólo una persona realice la acción de acceder carnalmente a la víctima, también es coautor quien perpetró conductas que se subsumen en uno de los medios típicos del abuso sexual” (TS Córdoba, Sala Penal, 15/06/2011, in re “Chávez”, sent. 136). Aquí, por lo que venimos explicando, se ha podido determinar que en lo que respecta a los diferentes abusos que sufriera XXX, al menos se encontraban juntos G. y M. los días 14/03/2017 y 30/05/2017, mientras que tenemos por demostrados hechos que pueden enrostrársele a M. los días 05/05/2017 y el 01/06/2017; mientras, sin poder determinar fecha exacta, pero entre los meses de marzo y mayo de 2017, ambos también tuvieron actividad sexual respecto del menor XXX. La conducta de penetrar la cavidad vaginal y/o anal de la niña mediante el uso de los dedos, aunque se trata del mismo comportamiento, debe considerarse el 14/03/2017 abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la condición de ascendentes, con la intervención de dos o más personas y por tratarse de menor de trece años, ambos respondiendo en calidad de coautores (antes de la reforma legislativa), y por los idénticos hechos ocurridos a partir del 17/05/2017, se considerará abuso sexual por acceso carnal, también en el caso del hecho del 30/05/2017 agravado por la condición de ascendentes, con la intervención de dos o más personas y por tratarse de menor de trece años, ambos respondiendo en calidad de coautores, mientras que respecto del evento ocurrido el 01/06/2017 responderá M.como autora del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por ser cometido por su ascendiente y por tratarse la víctima, una menor de trece años; mientras que ambos responderán a título de coautores respecto del abuso sexual por acceso carnal vía anal, ocurrido entre los meses de marzo y mayo del 2017, cuya víctima resulta ser XXX G., agravada dicha conducta por tratarse de los ascendientes, por la intervención de dos o más personas y por tener la víctima menos de trece años. Todos los eventos concurren en forma real (art. 55 del C.Penal). La agravante del grado de parentesco no requiere mayor explicación: a mayor vínculo filiar, mayor es el grado de obligaciones que tiene el adulto respecto del niño que está a su cargo; la mayor escala penal está justificada, entre otras cosas, por la vulnerabilidad en la que se que encuentra el niño cuando es agredido por quienes tienen la obligación legal y moral de proveerle cuidados, alimento, amor y educación. De otra parte, la severizante de la “intervención de dos o más personas” contenido en el inc. f) del art. que venimos analizando no implica que el hecho se realice con el concurso de dos o más personas (uno y dos más, por ej.). Basta con que por lo menos, sean dos los sujetos que actúan como coautores, aún cuando no realicen ambos la acción sexualmente abusiva, porque puede llevarla a cabo sólo uno de ellos, mientras que el otro ejerce violencia sobre la víctima, la amenaza o, respecto de esta, abusa coactiva o intimidatoriamente de una relación de dependencia , de autoridad o de poder (Arocena, op. cit., pág. 54). Aquí ya vimos que M. llevaba a los niños siempre al domicilio de G.; a veces M. actuaba sobre los menores con la complacencia de G.que filmaba la escena o estaba con ella, también actuando directamente; otras veces, sabiendo lo que hacía M., lo permitía y se regocijaba con las imágenes que se intercambiaban. Para finalizar, y sólo si alguien albergara alguna duda al respecto, el hecho traído a juicio por la Sra. Fiscal en cuanto ha descrito las conductas que reiteradamente cometían los infractores, ya sea cuando narró que hubo acceso carnal vía anal y vaginal, por el uso de los dedos, en el caso de XXX y con el miembro viril vía anal en el caso de XXX, admite perfectamente la adecuación típica que propongo sin afectar un ápice el principio de congruencia, pues lo que se debe garantizar siempre es que no haya mutación de los hechos, es decir, de la materialidad fáctica por la cual se ha podido defender el encartado. Habiéndose respetado ello en toda la extensión del veredicto y esta sentencia, la calificación final de los eventos, aunque parcialmente diferente a la propuesta Fiscal, en nada constituye una lesión al ejercicio de la Defensa.- Por todo lo expuesto las conductas comprobadas encuadran en los delitos arriba definidos. ASI LO VOTO (art. 375 inc.1º, del C.P.P.).- A la misma cuestión, los Sres. Jueces, Dres. Savarino y García Helguera, dijeron: Compartimos en un todo la opinión de la colega votante en primer término, haciendo nuestras sus razones, expidiéndonos en igual sentido. ASI LO VOTAMOS (art. 375 inc. 1º del C.P.P.).

A la SEGUNDA CUESTION, la Sra. Jueza, Dra. Verónica Mara Di Tommaso, dijo: Cuando formuló su concreto pedido de sanción, la parte Acusadora reclamó la imposición de una pena de prisión de treinta y cinco años, accesorias legales y costas para cada uno de los agentes, considerando el concurso de delitos demostrado. La Sra. Defensora -como se dijo antes- pidió que se absuelva a G.y se impusiera una pena sensiblemente menor a su ahijada M.- Teniendo en cuenta -entonces- cómo fuera resuelta la cuestión anterior y en atención a lo expuesto en los ítems pertinentes del desarrollo del veredicto, aprecio ajustado -y así lo propongo- a lo que establecen los arts. 40 y 41 del C.P., y lo previsto para las figuras legales ya definidas, por su naturaleza, extensión y modalidad comisiva (agravantes y atenuantes ya valoradas), se condene al nocente M. H. G. a la pena de VEINTINUEVE (29) años de prisión, accesorias legales y costas del proceso. Por otro lado, se condene a la encartada J. B. M., a la pena de TREINTA Y DOS (32) años de prisión, accesorias legales y costas del proceso.- Asimismo se ordenará poner la causa a disposición de la Sra. Agente Fiscal para la correcta extracción de copias y proceda a investigar el resto de los delitos que pudieron haber victimizado tanto al niño XXX -en cuanto a otros autores que ha mencionado- como a los menores XXX y XXX (art. 287 CPP). También, líbrese oficio al Tribunal de Familia Dptal. que interviene en la tutela del niño XXX, a los fines que se extremen los recaudos tendientes a brindarle adecuado tratamiento médico y farmacológico, conforme lo relatado por los diferentes profesionales en el curso del debate; así como se contemple la posibilidad de que se controle con mayor recelo las condiciones en que en la actualidad se encuentra el menor. Idéntico oficio se librará respecto de los niños XXX y XXX, de quienes se desconoce en qué institución se hallan a la fecha. Finalmente, se ordenará el decomiso de los efectos secuestrados quedando los mismos a disposición de la Sra. Fiscal para que le de el destino final que correspondan (art. 23 del C.Penal).- Por ser mi convicción ASI LO VOTO (art. 375 inc. 2º del C.P.P.).

A la misma cuestión, los Sres. Jueces, Dres. Savarino y García Helguera, dijeron:Compartimos en un todo la opinión de la colega votante en primer término, haciendo nuestras las razones por ella vertidas, expidiéndonos en igual sentido. ASI LO VOTAMOS (art. 375 inc. 2º del C.P.P.).- De conformidad con lo manifestado anteriormente, el Tribunal POR UNANIMIDAD dicta el siguiente FALLO CONDENANDO a M. H. G., de las demás condiciones personales de autos, a cumplir la pena de VEINTINUEVE (29) AÑOS de PRISIÓN, accesorias legales y costas del proceso, por resultar coautor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual que por las características del hecho constituyen un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima, agravado por la condición de ascendiente y por la intervención de dos o más personas, en perjuicio de una víctima menor de trece años (hecho ocurrido el 14/03/2017 en perjuicio de XXX); que concurre en forma real con el delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por la condición de ascendiente y por la intervención de dos o más personas, en perjuicio de una víctima menor de trece años (hecho del 30/05/2017 en perjuicio de XXX), que concurre en forma real con el abuso sexual con acceso carnal vía anal, agravado por la condición de ascendiente y por la intervención de dos o más personas, en perjuicio de una víctima menor de trece años (hecho ocurrido entre los meses de marzo y junio de 2017, en perjuicio del niño XXX); todos los eventos acontecidos en la Loc. de Virreyes, Pdo. de San Fernando (arts. 2, 5, 12, 19, 29, inc. 3°; 40, 41, 45, 55, 119, párrafos segundo, tercero y cuarto, inc. b. y f. del Código Penal -actual redacción- y 209, 210, 371, 373, 375, 530 y 531 del C.P.P.). CONDENANDO a J. B.M., de las demás condiciones personales de autos, a cumplir la pena de TREINTA Y DOS (32) AÑOS de PRISIÓN, accesorias legales y costas del proceso, por resultar coautora penalmente responsable de los delitos de abuso sexual que por las características del hecho constituye un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima, agravado por la condición de ascendiente y por la intervención de dos o más personas, en perjuicio de una víctima menor de trece años (hecho ocurrido el 14/03/2017 en perjuicio de XXX); que concurre en forma real con el delito de abuso sexual que por las características del hecho constituye un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima, agravado por su condición de ascendente, en perjuicio de una víctima menor de trece años (hecho ocurrido el 05/05/2017 en perjuicio de XXX); que concurre en forma real con el delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por la condición de ascendiente y por la intervención de dos o más personas, en perjuicio de una víctima menor de trece años (hecho del 30/05/2017 en perjuicio de XXX), que concurre en forma real con el abuso sexual con acceso carnal vía anal, agravado por la condición de ascendiente y por la intervención de dos o más personas, en perjuicio de una víctima menor de trece años (hecho ocurrido entre los meses de marzo y junio de 2017, en perjuicio del niño XXX); todos los eventos acontecidos en la Loc. de Virreyes, Pdo. de San Fernando (arts. 2, 5, 12, 19, 29, inc. 3°; 40, 41, 45, 55, 119, párrafos segundo, tercero y cuarto, inc. b. y f. -redacción conf. Ley 25.087 y Ley 27.352- del Código Penal y 209, 210, 371, 373, 375, 530 y 531 del C.P.P.). Ordenar el DECOMISO de los efectos secuestrados en autos, quedando a cargo del MPF el destino final de los mismos (art.23 C.Penal).- Tal como fuera mencionado a lo largo del veredicto que antecede y del análisis de las declaraciones testimoniales escuchadas en este debate, LÍBRESE oficio al Tribunal de Familia departamental que está interviniendo en relación al menor XXX a fin de solicitarle respetuosamente al Sr. Magistrado a su cargo, que se extremen los recaudos tendientes a garantizar un adecuado tratamiento médico y farmacológico para el niño, así como se contemple la posibilidad de que se controle con mayor recelo las condiciones en que en la actualidad se encuentra el menor. Idéntico oficio se librará respecto de los niños XXX y XXX, de quienes se desconoce en qué institución se hallan a la fecha. Póngase la causa a disposición del Ministerio Público Fiscal para que extraiga las copias pertinentes y proceda a la investigación de los delitos de índole sexual que pudieron haber victimizado al resto de los menores de causa, así como a los diferentes autores que fueron señalados como posibles perpetradores de otras conductas abusivas respecto del menor XXX (art. 287 del CPP).- Regístrese, notifíquese. Firme que sea, cúmplase con las leyes 4474 y 22117. Notifíquese al Asesor de Menores que tiene la tutela del menor XXX y al guardador de XXX, en los términos del art. 11 bis de la Ley 24.660. Fecho, fórmese legajo de ejecución y remítase a conocimiento del Juzgado de Ejecución Penal que corresponda, reservándose la presente causa en Secretaría.