Doña, a devolver lo que no te es propio: Futbolista solicita la exhibición de las cosas muebles en posesión de su ex esposa para su reivindicación

Partes: Maradona Diego Armando c/ Villafañe Claudia Rosana s/ diligencias preliminares

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: J

Fecha: 26-feb-2019

Cita: MJ-JU-M-117350-AR | MJJ117350 | MJJ117350

Se admite la exhibición de cosas muebles en posesión de la ex esposa del futbolista solicitante puesto que emprenderá la reivindicación de aquellas.

Sumario:

1.-Cabe revocar la resolución y consecuentemente hacer lugar a la medida preliminar de exhibición de cosas muebles solicitada por la parte actora, en los términos del art. 323, inc. 2° CPCCN. toda vez que el peticionario ha manifestado que emprenderá la reivindicación de las cosas muebles en posesión de la demandada, y en tal contexto, debe de adoptarse un criterio amplio a la hora de conceder la medida preparatoria.

2.-Toda vez que la medida preliminar de exhibición de cosas muebles solicitada por la parte actora tiene por objeto la acreditación de una situación de hecho y en extremo volátil, como lo es la tenencia o posesión de una cosa mueble por parte de quien eventualmente será demandado por acción real, se juzga que debe revocarse la resolución en crisis y admitirse la medida.

3.-Corresponde admitir la medida preliminar de exhibición de cosas muebles solicitada por la parte actora pues no es posible desentenderse de que, por la índole transportable y ocultable de las cosas a reivindicar, es susceptible de frustrar la eficacia de una eventual pretensión real; máxime siendo que el objeto de esta diligencia preparatoria es facilitar el examen de las cosas muebles con el objeto de que el accionante pueda comprobar su existencia.

Fallo:

Buenos Aires, 26 de febrero de 2019.

Y VISTOS: Y CONSIDERANDO:

I. La resolución de fs.199/199 vta., no hacer lugar a la medida preliminar de exhibición de cosas muebles solicitada por la parte actora, en los términos del artículo 323, inciso 2°, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Para así decidir, teniendo en cuenta lo que resulta de las actuaciones labradas en la causa penal n°66.878/2015 -en trámite por ante el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción n°15- y ameritando que las medidas preliminares no deben ser permitidas más allá de lo estrictamente necesario e indispensable para el ejercicio del derecho y acceso a la justicia, la Sra. Juez “a quo” concluyó en que no se observa en la especie la necesidad de habilitar una etapa introductoria, por cuanto el peticionario dispone de los elementos que constan en la causa mencionada, en la que ha intervenido en calidad de querellante. Disconforme con ello, se alza a fs.200 la parte actora, por los agravios que esboza en el memorial que luce a fs.202/209.

II. En lo que concierne a la cuestión traída a conocimiento, no deviene ocioso recordar que las diligencias preparatorias son, en términos generales, las que tienen por objeto asegurar a las partes la idoneidad y precisión de sus alegaciones, permitiéndoles el acceso a elementos de juicio susceptibles de delimitar con la mayor exactitud posible su futura pretensión u oposición, o la obtención de medidas que faciliten los procedimientos ulteriores.Persiguen, esencialmente, entre otros supuestos, la determinación de la legitimación de quienes han de participar en el proceso o la comprobación de determinadas circunstancias cuyo conocimiento resulta indispensable, o manifiestamente ventajoso desde el punto de vista de la economía procesal, para fundar adecuadamente una eventual acción y asegurar la regularidad de los trámites correspon- dientes (Palacio, L., “Derecho Procesal Civil”, t.VI, pág.11, n° 705). En tales términos, puede observarse de la enumeración que realiza el artículo 323 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, que las medidas están dirigidas, en términos generales, a determinar la legitimación de las partes, como asimismo a facilitar o simplificar la confección de la demanda y algunas otras como para que el proceso se desarrolle regularmente y con mayor celeridad y economía procesal evitándose dispersión de esfuerzos (Leguizamón, Héctor E., “Las medidas preparatorias del proceso”, LL.1996-B, p.158). Así, puede decirse que su objeto es concretar sin errores una demanda judicial (Gozaíni, Osvaldo, “Código Procesal Civil y Comercial. Comentado y Anotado”, T.II, pág.190). Atinente a la solicitada en el “sub examine”, la norma citada establece en su inciso 2) que el proceso de conocimiento podrá prepararse pidiendo el que pretenda demandar, que se exhiba la cosa mueble que haya de pedirse por acción real, sin perjuicio de su depósito o de la medida precautoria que corresponda. Medida preparatoria ésta, que tiene su origen en la “actio ad exhibendum” del derecho romano, en el cual se hallaba configurada como un acto preparatorio para la interposición de una pretensión referente a un derecho real, generalmente para la reivindicatoria, que se otorgaba para que el accionante pudiera cerciorarse de que la cosa estaba en poder del demandado y se demostrare su identidad.

III.Es cierto que la jurisprudencia ha venido sosteniendo en forma reiterada, que es requisito de procedencia que las medidas preparatorias sólo pueden ser peticionadas cuando el conocimiento de los hechos o datos necesarios o indispensables para la constitución válida de la litis no puedan obtenerse sin intervención del tribunal o por otros medios. En consonancia con ello y con uno de los fundamentos que sirven de andamiaje a la resolución en crisis, hemos sostenido con anterioridad que estas medidas preparatorias no pueden importar la asunción por parte de la autoridad judicial de tareas investigativas que se encuentran a cargo de los litigantes. En otras palabras, el criterio de amplitud se refiere a la posibilidad de disponer otras diligencias apartes de las específicamente previstas, pero no que deban ser permitidas más allá de lo estrictamente necesario, porque de otro modo podrían quedar comprometidos los principios de igualdad y lealtad al procurarse una de las partes informaciones por vía jurisdiccional sin la plenitud real del contradictorio (Jorge L. Kielmanovich, “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación”, Lexis-Nexis, Abeledo-Perrot, 2da. ed., Bs. As., t.I, p.554; íd. MorelloSosa-Berizonce, “Códigos Procesales en lo Civil y Comercial de la Nación”, t.IV-A, p.446 y sus citas) (conf. esta Sala “J”, “Provincia Aseguradora de Riesgos del Trabajo S.A. c/Conductor y/o tenedor Dominio GRE801 y otros s/Interrupción de prescripción”, del 18/11/2014, entre otros).

Sin embargo, en tanto el peticionario ha manifestado que emprenderá la reivindicación de las cosas muebles en posesión de la demandada, debe de adoptarse un criterio amplio a la hora de conceder la medida preparatoria que nos ocupa, pues no puede perderse de vista que la misma tiene por objeto la acreditación de una situación de hecho y en extremo volátil, como lo es la tenencia o posesión de una cosa mueble por parte de quien eventualmente será demandado por acción real (Fajre, José B., en “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.Concordado con los códigos provinciales. Análisis doctrinal y jurisprudencial”, Higthon-Areán (Direcc.), t.6, pág.172).

Además, no puede escapar a éste análisis que, como de manera mayoritaria lo sostiene la doctrina, la medida solicitada participa del doble carácter de preparatoria y cautelar (conf. Palacio, Lino E., “Derecho Procesal Civil”, Ed. Abeledo-Perrot, ed.1998, t.VI, pág.23; Angelina Ferreyra de de la Rúa y Cristina González de la Vega de Opl, “Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Córdoba. Ley 8465”, Ed. La Ley, Bs. As., 2000, t.III, pág.892.; Podetti-Guerrero Leconte, “Tratado de las medidas cautelares”, pág.277; Falcón, Enrique M., “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Comentado. Concordado. Anotado”, t.IV, p.273; entre otros), desde que, junto con el pedido de exhibición, o con posterioridad a ella, el futuro accionante puede perseguir no sólo conocer si la cosa existe y su estado de conservación -de manera de poder resolver acerca de la conveniencia o no de promover la demanda-, sino además evitar su deterioro, destrucción o desaparición, puesto que se halla facultado para requerir el “depósito de la cosa mueble” o “la medida precautoria que corresponda” (art.323, inc.2, CPCCN).

IV. Desde estas premisas de análisis, incluso ante las constancias que resultan de la causa penal n°66.878/2015 (que se tiene a la vista), entendemos que se encuentran reunidos en el “sub examine” los requisitos que viabilizan la etapa introductoria de la acción y la medida preliminar solicitada por el accionante a fs.147.

En primer lugar, por cuanto, si bien la Sra. C.S.V.declaró que detentaba la posesión de varias de las cosas muebles cuya reivindicación manifiesta que ha de perseguir el actor y refirió con relación a otras por las que se querellaba que no ostentaba su tenencia, por haber sido sustraídas o encontrarse en manos de coleccionistas, brindando las explicaciones del caso, debe ponderarse que sus dichos datan de marzo de 2016 y el tiempo transcurrido desde la indagatoria de la imputada (a la que remite la resolución apelada), impide tener por satisfecho el conocimiento de la actual ubicación de las mismas y su estado de preservación y no puede entenderse que la exhibición de las cosas puede suplirse con lo manifestado, en el marco de dicha acción, por la persona a quién se endilga su posesión.

En segundo término, hemos considerado que a pesar de que la medida preliminar solicitada alcanza a las cosas que fueron objeto de la acción penal que se promovió imputando a la demandada, las medidas que se solicitaron a su respecto en dicha sede fueron desestimadas (vide fs.34/37) y no se verifica en el curso de tal sumario la adopción de alguna medida de protección.

De tal forma, aunque las ha enumerado, descripto y enlistado, no surge de las actuaciones labradas en sede penal que el actor haya tenido la posibilidad de examinar las cosas cuya reivindicación pretende promover, de verificar el estado en que se encuentran, con miras a determinar su identidad y estado, y posibilitar, en consecuencia, que el objeto mediato de la eventual pretensión resulte delimitado con mayor precisión y claridad, o bien, poder resolver acerca de la conveniencia o no de promover la demanda.

Además, no es posible desentenderse en este examen de que el número y las características de las cosas en cuestión, también dan suficiente andamiaje al progreso de los agravios traídos por el apelante, cuando, aún ante lo actuado en sede penal, reiteramos, no se verifica el actual paradero de las mismas y su estado de preservación.Más aún, cuando la índole transportable y ocultable de las cosas a revindicar es susceptible de frustrar la eficacia de una eventual pretensión real. Recuérdese que el objeto de esta diligencia preparatoria es facilitar el examen de las cosas muebles con el objeto de que el accionante pueda comprobar su existencia y, eventualmente, solicitar las medidas conservatorias que estime apropiadas para la seguridad de las mismas, en tanto pueden transportarse de un lugar a otro, ocultarse, adulterarse, perderse o destruirse.

Con base en lo ponderado, entendemos de prudente arbitrio jurisdiccional admitir la medida en cuestión, disponiendo que se requiera quién las tiene en su poder, que se las exhiba, cuando el pretensor ha justificado “prima facie” un interés en las cosas a revindicar, fundado sobre el alegado derecho de propiedad.

Hemos, pues, de atender a los agravios levantados por el apelante y disponer la revocación de la decisión que impugna, sin desmedro de lo que en definitiva pudiere decidirse en punto a la procedencia de la acción real de reivindicación y el derecho alegado por el pretensor.

En mérito a lo expuesto y a lo considerado, el tribunal RESUELVE: Revocar la resolución apelada de fs.199/199 vta. Con costas de alzada en el orden causado, en razón de no haber mediado sustanciación (arts.68 y 69, CPCCN). Regístrese. Comuníquese a la Dirección de Comunicación Pública de la C.S.J.N. (Acordada N°15/13, art.4°) y devuélvase a la instancia de grado