Se procesa a una madre que en una visita a su hijo detenido, intentó ingresar estupefacientes

Partes: Legajo de apelación…en autos: ‘F. M. L. s/ infracción ley 23.737 (art. 5, inc. e); infracción ley 23.737 (art. 11, inc. e)’ s/

Tribunal: Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca

Fecha: 10-oct-2018

Cita: MJ-JU-M-114558-AR | MJJ114558 | MJJ114558

Procesamiento de la madre que en una visita a su hijo detenido intentó ingresar estupefacientes.

Sumario:

1.-Cabe confirmar el procesamiento de la encartada en orden al delito de suministro de estupefacientes a título gratuito para uso personal de quien lo recepta, agravado por haberse cometido en un lugar de detención, pues se probó que aquélla se hizo presente en la Alcaidía con el fin de entregarle algunas pertenencias a su hijo que se hallaba ahí alojado, y que luego de que el personal de seguridad de la dependencia le realizara una requisa rutinaria, se halló dentro de un desodorante blanco dos envoltorios de nylon que en su interior contenían marihuana.

Fallo:

Bahía Blanca, 10 de octubre de 2018.

VISTO:

El expediente nro. FBB 3593/2015/1/CA1, de la secretaría nro. 1, caratulado: “Legajo de apelación. en autos: ‘F. M. L. p/Infracción ley 23.737 (art. 5, inc. e); infracción ley 23.737 (art. 11, inc. e)’”, venido del Juzgado Federal de Santa Rosa (La Pampa), para resolver el recurso de apelación deducido a fs. sub 41/44 vta., contra el auto de procesamiento dictado a fs. sub 39/40 vta.; y CONSIDERANDO:

1ro.) Que la jueza de grado subrogante decretó el procesamiento -sin prisión preventiva- de M. L. F., por considerarla prima facie autora material, penalmente responsable, del delito de suministro de estupefacientes a título gratuito para uso personal de quien lo recepta, agravado por haberse cometido en un lugar de detención (arts. 42 y 45 del Código Penal, y arts. 5, inc. “e” en función del último párrafo, y 11, inc. “e” de la ley 23.737) y mandó a trabar embargo sobre bienes o dinero de su propiedad hasta cubrir la suma de dos mil pesos ($2.000).

2do.1) Dicha decisión fue apelada por la defensa oficial de la imputada a fs. sub 41/44 vta.

Sostuvo, sustancialmente, que no se ha acreditado el elemento subjetivo requerido por la figura y lejos de que la investigación se enfocara en la determinación del autor de la manipulación del elemento estupefaciente, la pesquisa se limitó a efectuar consideraciones dogmáticas y conjeturales que no guardan relación con el verdadero análisis probatorio.

Por ello, solicitó el dictado de un sobreseimiento o, en su defecto, se disponga la falta de mérito en los términos del art. 309 del CPPN.

2do.2) A fs. sub 55/57 vta., en la oportunidad de presentar el informe sustitutivo de la audiencia prevista por el art. 454 CPPN, el Defensor ante esta Cámara solicitó la nulidad de la pericia practicada en autos.

Relató que existen groseras discordancias entre el material peritado por el gabinete de Gendarmería Nacional (5 grs.de sustancia vegetal contenida en un sobre de papel marrón) y el consignado en el acta de secuestro (17 grs. en un sobre de color blanco). Agregó que el juez instructor ordenó peritar semillas, pero que en autos no fue incautado tal material.

Subsidiariamente reiteró los fundamentos de la apelación y asimismo señaló que no se atendieron los términos del descargo de su defendida y las citas efectuadas, en flagrante violación de derechos y garantías sustantivas (art. 18 de la CN).

Añadió que, sin perjuicio que se pudiera entender como indeterminados los datos aportados por aquella, la tutela del derecho de defensa de la encartada imponía la implementación de medidas tendientes a localizar a la persona que le entregó la bolsa con la sustancia prohibida. Indicó, por su parte, que los testigos de actuación no han ratificado su intervención.

Por último, se agravió de la imposición de la agravante del art. 11 inc. “e” de la ley de 23.737, que requiere que se vincule a las actividades ilícitas reprimidas con los lugares enumerados por la norma, de modo tal que se verifique un aprovechamiento del ámbito espacial contemplado capaz de potenciar el peligro, cosa que no ocurrió.

3ro.) Por su parte, a fs. sub 52/54, el representante del Ministerio Público Fiscal presentó el informe sustitutivo de la audiencia del art. 454 del CPPN, donde hizo hincapié en el hecho objetivo de la entrega, la inconsistencia del descargo efectuado y en que la experiencia jurisdiccional revela que es habitual que una persona a la que se le atribuye un hecho como el analizado intente colocarse como mero instrumento de un tercero, por lo que propició el rechazo del recurso intentado.

4to.) Previo al ingreso del tratamiento de los agravios, cabe recordar que las presentes actuaciones se iniciaron el día 30 de marzo de 2015, a raíz de una requisa de rutina realizada por el personal de seguridad de la Alcaidía UR I de la ciudad de Santa Rosa a M. L.F., quien se había hecho presente en dicha dependencia con el fin de entregar una bolsa con pertenencias a su hijo, D. F. L., detenido en ese lugar.

En el marco de la inspección señalada, se halló entre los elementos acompañados por la nombrada, dentro de un desodorante a bolilla de color blanco, dos envoltorios de nylon que contenían una sustancia vegetal cuyo test de orientación dio positivo para marihuana, pesando en total 17 gramos según el acta obrante a fs. sub 1/2.

Con los elementos probatorios recabados en el procedimiento policial, sumado a la pericia química realizada por el Departamento de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional (Región V), se indagó a F. por haber intentado ingresar marihuana a la unidad carcelaria, siendo finalmente procesada como autora del delito de suministro de estupefacientes a título gratuito para uso personal de quien lo recepta, agravado por haberse cometido en un lugar de detención (art. 5 inc. “e” en función del último párrafo y 11 inc. “e”, ley 23.737), y vale aclararlo, en grado de tentativa (art. 42, CP).

5to.) Ingresando a decidir, en primer término, respecto al planteo de nulidad formulado por la Defensa Oficial en el informe del art. 454 del código ritual, se estima que dada las circunstancias de la causa no corresponde adentrarse en su análisis en esta instancia, toda vez que se trataría de una nulidad que afectaría el procedimiento y no el auto de mérito que se encuentra apelado.

Tal planteo nulidicente dispone de un trámite especial previsto específicamente en el art. 170 in fine del CPPN, que debe ser articulado y sustanciado en la instancia de grado.Ello así, por cuanto en atención a las particularidades de la nulidad invocada en el caso, es el magistrado de grado quien se encuentra en mejores condiciones para aclarar la incidencia planteada y quien en definitiva deberá dilucidar si efectivamente existió una alteración en la cadena de custodia del sobre que contiene la sustancia estupefaciente, o si se trató de un mero error material de la pericia impugnada.

6to.) Ahora bien, en lo que hace al análisis del fondo de la cuestión, sin perjuicio de lo que se resuelva en la incidencia respectiva en relación a la validez de la pericia del material estupefaciente, se advierte que las demás evidencias colectadas en autos, a esta altura del proceso, resultan suficientes para tener por acreditada la materialidad del hecho y la participación de la imputada, por lo que habrá de propiciarse la confirmación del auto de mérito impugnado.

En este sentido, el elemento objetivo del hecho ilícito en cuestión se halla prima facie probado con el acta de secuestro labrada por el personal de la Policía de La Pampa (fs.sub 1/2), la que da cuenta del material estupefaciente incautado y las demás circunstancias de modo, tiempo y lugar en que el mismo fue hallado.

Del documento en cuestión se desprende que la encartada se hizo presente en la Alcaidía de la localidad de Santa Rosa con el fin de entregarle a su hijo que se hallaba ahí alojado, algunas pertenencias, y que luego de que el personal de seguridad de la dependencia le realizara una requisa rutinaria, se halló entre aquellas, dentro de un desodorante blanco, dos envoltorios de nylon que en su interior contenían sustancia vegetal.

Seguidamente, también se dejó constancia que atento a la sospecha de que se trate de estupefaciente, se requirió la presencia de dos testigos civiles y en presencia de los mismos se realizó el test de orientación preliminar con reactivos provistos por el Gabinete Científico Policial, arrojando resultado positivo para marihuana.

Cabe señalar que el acta que documentó el secuestro cumple con los recaudos que impone la ley de rito y constituye un instrumento público que hace plena fe de su contenido (no habiendo sido redargüido por acción civil o criminal respecto de la existencia material de los hechos que el funcionario de quien emana expresó cumplidos por él o como pasados en su presencia).

Asimismo, no obsta a su validez la falta de ratificación de los testigos de actuación, puesto que no se trata de un requisito exigido por las normas procesales.Sin perjuicio de ello, aun cuando no existe impedimento para valorarla como elemento probatorio en esta etapa procesal, que no supone la paralización de la pesquisa, en la instancia de grado se deberán recibir las ratificaciones aludidas a la mayor brevedad posible.

7mo.) El elemento objetivo del delito achacado no es cuestionado por la recurrente, quien centró su defensa en el alegado desconocimiento de la existencia del material estupefaciente, que en definitiva hace a la faz subjetiva del hecho ilícito en estudio.

En ese orden, en el acto indagatorio sostuvo que “yo no estaba enterada de eso que había en la bolsa para él. Que la noche anterior vino un chico a mi casa, dijo que era amigo de mi hijo y que la bolsa era para él. Que yo no le pude ver la cara al chico, andaba en moto y cuando bajó se dejó el casco puesto, tampoco pude preguntarle el nombre, sólo dejó la bolsa y me dijo que era para mi hijo. Que después que pasó esto fui a ver a mi hijo y me comentó lo sucedido y él dijo que no se imaginaba quién podía ser el muchacho” (fs. sub 24/25).

Acerca del alegado desconocimiento, sin perjuicio de las limitaciones propias relativas a la profundidad con que puede realizarse el análisis sobre el elemento subjetivo con motivo de la etapa por la que atraviesa el proceso en la que se requiere sólo la corroboración de elementos de convicción suficientes para sustentar la probabilidad de la imputación penal (art.306 del CPPN), cabe señalar que existen indicios que sugieren la presencia de aquél, y que surgen de la falta de credibilidad del relato de la encartada.

Así, el engaño del que habría sido víctima, no resulta verosímil atento a que no puede seguirse sin más que, gentilmente, accediera a llevar una bolsa proveniente de un desconocido dirigido nada menos que a su hijo y para ser entregado en un lugar de detención de personas, sin ningún recaudo por conocer de manera fehaciente su contenido. Más aun, cuando de sus propios dichos se desprende que le llevaba cosas a su hijo con frecuencia, lo que da la pauta del conocimiento de los habituales controles que se realizan en este tipo de dependencias. A ello debe añadirse la falta de precisiones consistentes sobre la persona que la habría engañado, que en definitiva impiden evacuar su versión de los hechos.

Por lo demás, la prueba que la defensa señala como de posible realización, tendiente a acreditar los hechos excusantes expresados en su acto material de defensa, no conmueve el temperamento que se viene sosteniendo y no es dirimente para resolver el presente caso.

Sin perjuicio de lo expuesto, atento al carácter no definitivo ni vinculante del procesamiento, nada obstará a que con posterioridad se produzcan las medidas de pruebas que propone; diligencias que -por cierto- no revisten carácter de prueba definitiva ni irreproducible.

8vo.) De este modo, corresponde confirmar el procesamiento de M. L. F. y mantener el encuadre de su conducta en la figura escogida por la jueza a quo -cuya calificación provisoria en rigor se determinará en la etapa de juicio-, por cuanto las pruebas recolectadas respecto de las circunstancias que rodearon la tenencia del material estupefaciente para intentar suministrarlos a su hijo D. F.L., que fueron reseñadas supra, conforman un cuadro indiciario convergente, lo que autoriza a tener por acreditada, con la provisoriedad que este estadio procesal reviste, la finalidad de entrega o suministro de los estupefacientes ocultos entre la mercadería que portaba.

Por último, se advierte que se ha omitido dejar asentado en la parte resolutiva la circunstancia de delito tentado, sin perjuicio de lo cual se citó el artículo aplicable (42 del Código Penal).

Ello pudo deberse a una mera omisión involuntaria, pero a fin de evitar cualquier incertidumbre al respecto, corresponde dejar expresamente asentado que la calificación endilgada es en grado de conato.

Por lo expuesto, SE RESUELVE:

Rechazar el recurso de apelación deducido a fs. sub 41/44 vta., y, en consecuencia, confirmar el auto de procesamiento de M. L. F. de fs. 39/40.

Regístrese, notifíquese, publíquese (Acs. CSJN nros. 15/13 y 24/13) y devuélvase. El señor Juez de Cámara, doctor Pablo A. Candisano Mera, no suscribe por hallarse en uso de licencia (art. 109 del RJN).

Silvia Mónica Fariña

Roberto D. Amabile

María Soledad Costa

Secretaria