Película recomendada: La raíz del miedo

Martin Vail, es un ambicioso y confiado abogado que, trabaja para criminales y persigue los casos polémicos que lo pondrán en la mira mediática. Es así como decide tomar el caso de un joven, Aaron Stampler, acusado de asesinar a un arzobispo.

Su estrategia, más que la manipulación de los hechos, es la manipulación de la percepción; lo que incluye cómo el acusado es percibido, su aspecto físico, su forma de hablar, dirigirse, vestirse y hasta comportarse.

El objetivo de Vail es hacer parecer que el chico no es culpable. Para esto, Aaron muestra ser un niño retraído, nervioso, y angustiado con aparente retraso mental y algo tartamudo, y por ende que no tiene la madurez suficiente y que podría sufrir de graves alteraciones psíquicas por lo que no puede ser declarado culpable.

Ante las dudas, se contrata a una psicóloga ajena al área forense para que sea mucho más preciso su dictamen.  Aprovechando este acontecimiento Aaron genera un personaje llamado Roy, el cual es parte de la doble personalidad que ha sido provocada por los constantes abusos del arzobispo.

Vail deduce que ese es el escenario perfecto para una defensa triunfante, pero falla en reparar en las coincidencias y las conveniencias de la situación. El diagnóstico ni siquiera es válido porque no está comprobado, pero en el juicio esto es suficiente para convencer a un grupo de gente, fiscalía, jurado y juez, de la supuesta demencia de Aaron.